Nota
Encuentro de Pensamiento Fotográfico: Por qué no un encuentro porque sí…
Arrancó el EPF, pero lo importante es que sigue.
Más de 50 fotógrafos y fotógrafas se reunieron en Mu.Punto de Encuentro el pasado 6 de marzo para debatir sobre un montón de temas que, coincidieron, no se enseñan – ni se discuten- en ninguna escuela de fotografía.
El disparador fue el espacio público. La calle.
Con esa excusa surgieron proyecciones de distintos colectivos que acompañaron las fotos contando el proceso de trabajo, la interiorización con el tema, la intimidad lograda, la mirada impresa.
Fue inevitable relatar la génesis de cada colectivo, tan apegada al motivo de la charla: la calle.
Hacer y pensar
Los integrantes de En la vuelta cocieron su colectivo al calor del asfalto, de movilizaciones y acompañando a personas en situación de calle que consiguieron luego asilo en residencias y hoteles. Presentaron dos trabajos: uno sobre la toma y el violento desalojo del Parque Indoamericanao; y otro, un impactante ensayo que retrataba la vida dentro de la residencia Monteagudo. En la charla rememoraron el proceso – que en casos de algunos integrantes duró hasta un año entero- que les permitió penetrar la intimidad y la confianza de quienes allí vivían.
Así se motivaron discusiones sobre cómo llegar a esa mimetización, si es posible tal cosa, o al menos cómo imprimir una mirada que grite lo que esos cuerpos dicen.
En el medio brotó una pregunta, que vinculaba lo artístico del trabajo al trabajo mismo: ¿Y qué hicieron con eso?
En la vuelta contó que la secuencia de fotos de un edificio tomado se inauguró en el propio lugar, con quienes vivían como protagonistas y espectadores de esa vivencia.
Siguiendo la temática del espacio público, el fotógrafo Hernán Cardinale, integrante del equipo de fotógrafos de lavaca y uno de los organizadores del encuentro, acercó un tema candente: la resistencia generada a partir del enrejamiento del Parque Centenario. Mostró principalmente fotos de los días de la represión, el 28 y 29 de enero, con la Policía Metropolitana como protagonista. Hernán participa de la asamblea del parque, pero en ese momento gozó de la impunidad de un reportero: las imágenes muestran en primer plano los golpes, las corridas, las sensaciones que producía el enfrentamiento. Fue quizá el trabajo más gráfico en cuanto a lo pornográfico de cómo el gobierno porteño limita el acceso al espacio, y obliga a repensar qué es lo público y qué es lo privado.
Luego fue el turno de la Cooperativa SUB, sin que haya turnos. El espacio fue rodando según una organización primitiva previa que organizó estos trabajos, pero que se irrumpía siempre que brotaban preguntas, debates y discusiones. “La idea que proyectemos trabajos de los colectivos es que sean el puntapié para discutir cuestiones que nos interesen”, resumió Julieta Colomer, integrante del equipo de fotógrafos de lavaca y una de las organizadoras del encuentro.
Los Subcoop rompieron el molde: nada de desalojados, ni reprimidos ni explotados. En todo caso, eso formó parte de su origen como cooperativa: contaron cómo se conocieron y se hicieron conocidos – participan y participaron en numerosos medios nacionales e internacionales- retratando historias atravesadas por la resistencia de trabajadores, campesinos, pueblos originarios o artistas que peleaban por lo suyo. Pero al EPF trajeron un material que dio para reflexionar: se metieron en un country a fotografiar durante tres semanas a una misma familia.
La intimidad lograda sorprende. En la cama, en la cocina o en el baño. Las mucamas, los autazos, los caprichos de quienes viven encerrados estaban congelados por estas fotos que debieron reservar bajo la promesa de no difundirlas en medios nacionales. Tal fue la cláusula que motivó a la familia a mostrarse descaradamente, aún, dijo Nicolás, “no sabiendo si se daban cuenta qué queríamos mostrar o no, cosa que hasta a veces nos hacía pensar si no eran ellos los que nos usaban a nosotros”. Las fotos fueron vendidas a países como Italia donde, contaron, “no pueden creer que existan los countries. Los llaman “guetos para ricos”, y les da impresión la idea de autoencerrarse por gusto”.
A partir de esto se cruzaron voces sobre la identidad del trabajo y del material logrado.
Alguien soltó la pregunta: “¿Qué es más violento? ¿Esto o las familias desalojadas?”. La pregunta fue intentada responder sin que nadie cale en lo justo, y que el placer sea el debate.
Irene, estudiante del Instituto Fotográfico de Avellaneda, aportó dos intervenciones reveladoras: cuestionó la idea del espacio público para quienes, como ella, vienen del interior. En el impasse se sobrevoló sobre el registro que generan las cámaras de seguridad, como mirada omnipresente en el espacio público y como fotografía de la vida cotidiana.
El orden siguió con el fotógrafo Facundo Nívolo, también integrante del equipo de fotógrafos de lavaca, quien relató su paso por el colectivo Imagen Insurrecta, grupo de jóvenes del noroeste del Conurbano Bonaerense, que compartían la pasión por la fotografía y terminaron de sellar su vínculo en las movilizaciones, actos y calle.
Facundo mostró su trabajo «Pasajeros» del ferrocarril Belgrano, haciendo eje en las dos realidades que separa (un punto nodal como la Estación de Retiro) ese punto nodal de la Ciudad, y a partir de su exposición se trató un término polémico: “el fotógrafo militante”.
Hasta qué punto la militancia y la fotografía van de la mano, si son lo mismo, si una es un instrumento de la otra, si es una herramienta de lucha. Todos coincidieron que, si estaban ahí, acá, era por algo y no por mera pasión al click. Incluso muchos dijeron participar de movimientos, cooperativas, fábricas recuperadas y hasta partidos políticos. Sin embargo, se cuestionó la idea de “fotografía militante” desde el lado profesional: ¿hasta qué punto eso esconde una no profesionalidad en el trabajo? ¿quiénes queremos vivir de la fotografía? ¿quiénes vivimos de la fotografía? ¿se puede vivir de la militancia?
En ese ambiente de reflexión colectiva, sin prejuicios ni peroratas, se proyectó el colectivo Indómita Luz, que además mantiene una revista bimensual y temática sobre la imagen. Las tres mujeres presentes hicieron pie en las movilizaciones e interpusieron una práctica hasta entonces no presentada: la fotografía como intervención. La idea que deslizaron tuvo que ver con romper las imágenes habituales de marchas y actos a partir de generar un estilo particular de foto, lo cual requiere una idea y un trabajo previo. Así mostraron su trabajo en la marcha del orgullo gay, donde llevaron dos conceptos: un sencillo marco de cuadro que enmarcaba lo que el fotografiado decidía; y una más sencilla aún hoja en blanco en la que cada uno escribía “cuál era su orgullo”. El resultado, relataron, fue que dentro de la marcha misma se armó un microespacio que revolucionaba la dinámica regular. Es decir que muchos se acercaban o miraban qué estaba pasando a partir de la idea generada por la foto. Los resultados estaban a la vista.
Entonces se habló sobre la “predisposición” del fotografiado: las fotos documentadas con o sin el aval del protagonista del cuadro. ¿Cuál es más fácil o difícil de lograr? ¿Cuál es más verdadera?
Por último se proyectó un trabajo que mostró en paralelo dos fotos: la foto del mismo lugar exacto, pero diez años después. La secuencia relacionó 2001 con 2011. De las imágenes de aquella época se recordaron las de Pepe Mateos en Puente Pueyrredón y otras movilizaciones sociales, como la que terminó con la vida de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. La imagen actualizada encontró también a movilizaciones, pero éstas en recordatorio de aquellas muertes, una buena forma de hacer imagen una continuidad generada por la represión social y que enaltece el rol del periodismo: Mateos registró en aquella oportunidad a los policías que hoy rinden cuentas por la muerte de Santillán.
Sus fotos no serían publicadas en el Clarín del día siguiente, que en cambio titulaba impunemente: “La crisis causó dos nuevas muertes”.
Las fotos de Mateos y Mateos mismo generaron otra pregunta sin respuesta, pero que alentó un movimiento de mentes: “Si Mateos fuese militante, ¿hubiese sacado la foto o ayudado a Maxi?”, arrojó Irene.
El último expositor fue un joven del PTS que se confesó más militante que fotógrafo, y cuyos trabajos giraban en torno a la documentación de movilizaciones para un periódico partidario.
Por último, y a partir de reflexiones generadas por las últimas fotos, se habló de los medios comerciales, con un temario desordenado y nunca acabado: al servicio de quién ponemos el material, la masivización de una fotografía militante, qué van a decir de esas fotos, cómo filtrar lo que no se muestra, el rol de Internet.
Se dejaron picando varios temas inabarcables, pero que en la discusión misma van generando ideas y nuevos debates que acomodan al rol del fotógrafo tal cual fue pensado en este espacio.
Alentados por ese entusiasmo, los organizadores propusieron continuar, al menos una vez por mes, y una lista de contactos giró para asegurar las ganas: ya te enterarás del próximo encuentro.
Por que NO un encuentro porque SI…
Desde Lavaca te invitamos a un nuevo espacio de pensamiento para hacer foco crítico
sobre la fotografía y la mirada, sobre lo estético y lo político, y pensar los modos de mirar para re-pensar nuestra época… Un lugar para debatir, compartir, intercambiar y crecer…
La entrada es libre y gratuita.
Para participar de las proyecciones o recibir más info comunicate con nosotros a través de nuestro mail: [email protected]
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Mariano Magnifico: Actor, bailarín y examinador del lenguaje
Utiliza las redes para difundir ideas sobre cómo hablamos para hacer pensar y reír, pero también para «tejer comunidad» a través de discursos. ¿Educador o performer? Las malas palabras, el shock, la literatura y su marca «Hablen bien, forros»: vida y obra de este joven multidiplomado que estudió Letras y hace temporada en Mar del Plata.
Por Carlos Ulanovsky
Actor, músico (completó la tecnicatura en canto en el conservatorio Manuel de Falla), figura del teatro musical, Mariano Magnifico (sin tilde) es licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, tiene una maestría en Sociología de la cultura por la Universidad de San Martín y está a una materia de recibirse de filósofo.
Nunca se rindió porque, una vez, medio en broma, bastante en serio -y también siguiendo una inequívoca tradición familiar: padres y hermanos docentes – el bailarín (discípulo de Elizabeth de Chapeaurouge) sacó a bailar a la forma de hablar de los argentinos.
El performer se convirtió en comunicador, el dramaturgo y productor devino en un original examinador (algunos ya le endilgaron el hoy inevitable título de influencer) de la lengua”.
En Instagram y TikTok más de 700 mil seguidores consultan sus instrucciones. Pero, avisa, también está identificable en todas las redes con su nombre y apellido: Mariano Magnifico, sin tilde.

Mac hablados
Una vez, explicando las diferencias entre sino y si no, se desayunó con la sorpresa de que su explicación se había vuelto masiva, o como ahora debe decirse, se viralizó. A salvo del virus, la fuerte repercusión lo enfocó en la nueva tarea.
No solo lo ponían de la nuca el uso inadecuado de ciertos términos (“Si tendría” o “Si podría”, ilustra) sino que, en alguna ocasión, explicando con glamour y documentación que “había un hacia con h y con c y un Asia que es escribe con mayúsculas, que lleva s y es el nombre de un continente”, cayó en la cuenta que entre el lenguaje cotidiano y él había algo personalísimo.
La coloquial frase de presentación – “Hablen bien, forros”- se convirtió en el 2022, post pandemia, en el libro La divina lengua (editado por Galerna); luego en un unipersonal que sigue representando; y más adelante en un canal de YouTube por suscripción, por el momento gratuito.
No admite que esta nueva actividad que desarrolla con esmero y conocimiento sea su lado B. “Soy todo Lado A e intento compartir con el público lo que tengo”, dice quién sigue en plena actividad artística. En años recientes integró los elencos de La selección musical y Benito de la Boca; de Teresita, una vida de mierda y de Kinky Boots; de Al bárbaro le doy paz, tributo a canciones de María Elena Walsh y de Pretty Woman en donde personifica a un celebrado recepcionista de hotel.
Es posible imaginar que todo pudo haberse iniciado por ser el portador de ese pedazo de apellido, original de la región de Molise, en el centro sur de Italia. Con seguridad apellidarse de ese modo no le ahorró explicaciones, o la necesidad ajena de acercarse con chistes como ‘¿Cuándo vas a Mc Donald’s comés la Mcnífica?’.
Lo magnífico de su Magnifico es que no lleva acento y proviene del verbo magnificar que, de acuerdo a un diccionario confiable, significa “engrandecer, alabar, ensalzar”. Una vez más aclara: “Mi apellido no lleva tilde, según la teoría, porque la tilde no existe en italiano. Pero yo creo más bien que es por la poca ortografía que tenían los trabajadores que anotaban a los inmigrantes”. Se ataja y afirma: “No me considero un educador. Ni a mí mismo me educo. Me cuesta decir que soy especialista en algo. Mi vida fue siempre una chicha y limonada a la vez. A partir de La divina lengua los senderos bifurcados se unificaron en una sola locura”.
Rechaza la presión de los saberes consagrados: “En lugar de erudito, soy eructito”. Relativiza: “Vivimos en una sociedad del shock y el lenguaje es representativo de ese modo de vida”. Lo cierto es que ahora no solo gasta zapatos sobre escenarios cantando, bailando y haciendo morisquetas, sino que sube a ellos para ofrecer charlas, talleres y presentaciones personales.
A la manera de los renacentistas del siglo 16 interesados en distintas disciplinas, Mariano es un representa siglo 21 de esa corriente. En el invierno de 2024 estrenó en el San Martín la obra Instrucciones para un mundo posible, una dramaturgia inspirada en la literatura de Julio Cortázar. Actualmente sigue trazando líneas de investigación para la cátedra de Literatura Francesa cuyo titular es Walter Romero y para el Instituto Artes del espectáculo que lidera Jorge Dubatti. Como si fuera poco sumó experiencias como coach vocal, co condujo programas de radio y escribió ensayos que publicaron distintas revistas culturales.
Malas palabras
Allí se lo ve en pantalla actuando animados y coloridos cortos a los que, con mucha solvencia, guiona, filma, edita e interpreta. A la manera de un locutor de informativo, con una botella como micrófono relata. Un ejemplo: “Terrible accidente en la autopista. Hubieron cinco damnificados. El verbo haber es un verbo impersonal, que quiere decir que solo se conjuga en su tercera persona del singular…De paso cañazo se escribe así (sobreimprime la palabra “haber”). Una de las formas del pretérito es el famoso “hubo”, que tantos problemas nos trae. Entonces, decimos “hubo un accidente” o “hubo muchos accidentes” …Pero qué, entonces ¿el hubieron no existe? Claro que existe: se usa estrictamente cuando viene acompañado de un participio”.
Del mismo modo, en otros recortes se mete a explicar las diferencias del verbo poner o los usos correctos de los sustantivos patronímicos.
En un recordado congreso internacional, Roberto Fontanarrosa reivindicó a la palabra “pelotudo”, como una de sus “malas palabras” preferidas “por su imbatible sonoridad”. En sus videos Magnifico no las evita. Ya el “Hablen bien, forros” es un slogan duro pero difícil de reemplazar “o cuando se interroga ¿por qué hablamos tan para el ortográfico?”.
También cuando canta La milonga de las porongas (en co autoría con Ernesto Biasotti) o al informar que “todas las palabras que terminan en culo llevan tilde”.
Cuenta que algunos docentes le dicen que sus videos son excelentes, pero como tienen malas palabras no los pueden compartir con los alumnos. Opina: “Yo los escucho y les digo, no te preocupes, los chicos también las dicen. Y ustedes, los maestros, también”. Sigue: “A mí me gusta Forro. La F, la O, la doble R, toda esa composición la vuelve genial. En el libro le dedico una sección a las malas palabras. Las reivindico. Son geniales, territoriales, nuestras. La mejor traducción de la emoción en palabras”.
N del R: No solo es una cuestión de infancias. Tenemos un presidente de la nación que con demasiada frecuencia apela a las llamadas malas palabras para retar a quiénes no pensamos como él. Y ni hablar de algunos encumbrados funcionarios que llegaron alto a pesar de su muy reducida dotación de palabras.

Tejer comunidad
Magnifico seguirá actuando. Lo espera una temporada en Mar del Plata, que alternará con su propio unipersonal y el cuidado de su trío vocal, las marplatenses de Vox Popurri.
En otros tiempos, para ganarse la vida, ofició de estatua viviente, cantó cumbia, se metió dentro de un disfraz de conejo de pascua para una promoción y cantó a la gorra recorriendo algunas ciudades de Italia (“Fue un enorme entrenamiento. Creo que jamás habría podido hacer mi unipersonal si no hubiese sido por esa experiencia”. Pero no solo eso: ahora es, también, como su abuelo Sebastián, natural de Tortorici, Sicilia, ciudadano italiano. “Uno tiene una lucha personal para que las personas puedan usar la lengua en función de la comprensión comunitaria, de la escucha, de la opinión. Luchas que tienen muchas e injustas resistencias en estos tiempos”, se plantea quién se propone seguir aclarando aquellos eternos dilemas de gramática, sintaxis y ortografía.
¿Militancia? ¿Intencionada didáctica para intervenir en la batalla cultural? Explica: “Me interesa el lenguaje en general y la construcción de los discursos éticos. La gente está perdiendo la capacidad de desengranar esa trama. ¿Sabías que texto viene de trama, que significa tejido? El propósito es ayudar y hacerlo con humor. Una especie de gesto hacia la comunidad que se sigue haciendo preguntas como ‘¿esto va con v o con b?’ “.
Nota
Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.
En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.
Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.
Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil.

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)
Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”.
La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”.
La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.
Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.
La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada.
“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a Gabriel. Conviven con nosotros y el miedo es grande y está”.
Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.
Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.
El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.
De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.
Nota
Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.
La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.
El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.
La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.
El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.
Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.
En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.

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