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Ganar perdiendo

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La remontada oficialista en provincia de Buenos Aires. La pérdida del quórum en Senado. El crecimiento de la derecha, pero también de la izquierda. Las sorpresas mutuas y las incógnitas de dos festejos cruzados: miradas desde el político oficialista para entender lo que deja un nuevo resultado electoral, mientras se esperan otro tipo de resultados.

La estrategia del oficialismo en suelo bonaerense dio resultado y obtuvo lo que quería: paridad legislativa. No es poco, luego de la “sorpresa” de las PASO y de las últimas semanas de una campaña electoral en la que la oposición buscó desgastar su histórico bastión de votos. Ese dato, sumado al porcentaje del 25% que arañó en CABA, permitió hoy el festejo oficialista negado en la previa.

La victoria de la oposición, en cambio, se afianza en la derrota que sufrió el oficialismo en 16 provincias que les otorgaron el trofeo de poner en jaque la presidencia del Senado, a cargo de Cristina Fernández de Kirchner. Cómo impacta esta nueva coreografía del poder político representativo en la interna de la coalición de gobierno es la cuestión. Y eso es algo que la oposición hoy valoró tanto o más que los votos.

El éxito de la izquierda está representado por lograr por primera vez constituir un bloque de cuatro integrantes en la Cámara de Diputados: dos por provincia de Buenos Aires – Nicolás Del Caño y Romina del Plá- uno por Jujuy –Alejandro Vilca- y Myriam Bregman por CABA.

La gran derrota está representada por la salida del closet del fascismo, que cosechó 17 puntos en Capital. Un porcentaje suficiente para otorgarle fueros a Javier Milei y convertir en diputada a Victoria Villarroel, una abogada de 46 años, familiar de un genocida acusado de delitos de lesa humanidad, militante de la autodenominada “memoria completa” , quien ya adelantó qué intereses defenderá desde su banca: “Si votar la Ley Micaela (de capacitación obligatoria para funcionarios públicos en perspectiva de género) y la Ley Yolanda (de educación en cuidado del medio ambiente con especial énfasis en el cambio climático) es ser de izquierda, yo soy de derecha”.

Del cachetazo a la realidad

“El peronismo es un partido con vocación de poder: no hay con que darle a eso”, resume una funcionaria para graficar cómo fueron los días que siguieron a las PASO y que culminaron la semana pasada en una reunión en el CCK con todos los sectores que integran la coalición de gobierno. Todos.

Ni el más optimista creyó posible “dar vuelta” el resultado de esta elección; todos coincidieron en la lectura errónea de la realidad que las PASO les reveló, y coincidieron también en la falta de gestión y en que «para que nos vaya mejor, hay que hacer las cosas mejor”.

Se consolaron recordando que el kirchnerismo nunca ganó una elección de medio tiempo y se preocuparon por lo evidente: la falta de diálogo entre el presidente Alberto Fernández y su vice, Cristina Fernández. “Todos saben que Alberto y Cristina no se hablan desde las PASO. Pero si parás a una persona que votó al Frente y le preguntás quién gobierna, te dice Alberto. Si le preguntás a los de la oposición, te contestan que gobierna Cristina. La sensación es esa. Los costos siempre los va a pagar Cristina”, resume un dirigente gremial oficialista.

La pregunta, entonces, es si a esa falta de diálogo en la cima se puede atribuir esta derrota. La respuesta: “¿Por qué la gente votó a Alberto Fernández? Porque venía de una situación económica terrible con el macrismo. Venía cada vez peor. Y lo votan a Alberto Fernández no para hacer el socialismo ni para vivir en comunidad, ni porque se hicieron de izquierda o autonomistas… Querían volver a los doce años de consumo kirchnerista. Eso era el “vamos a volver”. Te voto para que vuelvan a gobernar y así puedo comprar celular nuevo. No sé qué van a hacer con los dólares, pero los que compré en el kirchnerismo los tuve que vender porque me quedé sin laburo. Entonces vuelvan, y organicen este desastre”. En resumen, la paradoja: «Votaron a Alberto para volver a Garbarino”.

Dos días antes de las elecciones Garbarino –que ya no tiene locales abiertos y supura una quiebra irremontable- despidió a 1.800 empleados.

La foto y la película

¿Cuál fue el efecto pandemia en el resultado electoral?

Respuesta de un dirigente oficialista: “El gobierno estuvo bien con la pandemia. No hubo ni un hospital colapsado, es uno de los países bien vacunados en el mundo. Pero doña Porota de Santos Lugares no tiene otra pandemia para comparar. Le decís que en Nueva York se moría la gente en la calle y ella no tiene cómo compararlo. Le parece que lo que se hizo era lo que había que hacer. No por eso te va a votar”.

Sigue el análisis: “Pero si el gobierno hizo eso bien, por otro lado se dedicó a abandonar a los sectores vulnerables y a someterlos a las situaciones más extremas. Fijate que las primeras rupturas del aislamiento y la cuarentena fueron las de la gente que salía a vender, a buscar una changa, a pedir plata en la calle. Y el mismo mes que sacaron el IFE, la inflación de alimentos fue monstruosa. Toda la guita que puso el Estado se la llevaron los grupos concentrados de la industria alimentaria. Entonces hiciste un esfuerzo grande, pusiste la plata, pero se la llevaron por la canaleta de los supermercados. Las empresas nunca dejaron de ganar. Repartieron más dividendos entre sus ejecutivos en pandemia que antes. No solo no perdieron, sino que ganaron. Entonces, ponés esa guita, pero no generás nada para que vaya a donde tiene que ir. Y es claro: esa plata tendría que haber sido para la gente.”

Lo que sí tuvo efecto pandémico: “Internamente pegó muy mal, pero muy mal, lo de la foto en Olivos y lo del vacunatorio VIP. Pegó mal, y sigue pegando mal. La gente que trató de apoyar y bancar todo este tiempo se quedó muy mal con esas cosas, y tiene toda la razón. Y de eso, de esas agachadas que le hiciste a los tuyos, ¿cómo te recuperás?».

Era por abajo

A las seis de la tarde se cerraron las urnas y en Chacarita, donde el oficialismo arma su bunker, se prueba sonido en el escenario. No hay nadie en la calle y las plazas están llenas: no hay clima electoral: hay clima de domingo. Tampoco hay banderas. Ni militantes. Ni parrillas encendidas. El puesto de panchos está listo, pero todavía sin bebidas frías.

Una hora después asoman las primeras banderas: Frente Patria Grande, Corriente Militante Lealtad y Movimiento Evita, únicos grupos que desde temprano hacen sonar bombos y trompetas. Los que están ni siquiera saben si va a haber oradores en el escenario; tampoco esperan mucha gente.

La escena cambia con la llegada de los primeros resultados. Hay sorpresa, pero esta vez lo que desata es alegría.

¿Qué cambió de las PASO hasta acá? Responde Victoria Freire, del Frente Patria Grande: “Poner en el centro la escucha”, dice. “Tenemos que hacer mucho más ese ejercicio”.

¿Qué escucharon? “Aparece fuertemente la demanda de trabajo. Apareció también muy fuerte el tema de la inseguridad, que es un tema para abordar de una manera que atienda a quienes viven en condiciones más difíciles y que más expuestos se ven al deterioro de las condiciones de vida. Y también hay demanda del acceso a servicios, a vivienda, a vivir mejor”.

Otra respuesta: Victoria se presenta como socióloga y feminista. Y dice: “Nuestra agenda tiene que comprometerse a fondo con la hoja de ruta de lograr mayores derechos y de lograr políticas redistributivas; tenemos pendiente de construir desde nuestro movimiento, pero también desde los recursos que existen en el Estado”. ¿Es posible con Manzur como jefe de gabinete? “Creo que es posible porque nuestro movimiento ha logrado cosas importantes en momentos y coyunturas muy difíciles, y creo que eso es lo fundamental: saber que nuestra fuerza no puede ponerse en duda por un funcionario, sino que la tenemos que construir en ese diálogo en las calles, con un movimiento activo. Y siempre ir por más. No hay que retroceder”.

Otra: Matías Gallastegui, militante de El Hormiguero. “Como había mucha gente que no había ido a votar, había que llegar a esa gente, no con actos o grandes eventos masivos sino que había que desarrollar una campaña subterránea. La militancia salió a hablar cara a cara. Y rescato que hayamos hecho esa campaña porque lo más importante es que nuestra fuerza política siempre esté de cara a la gente, que la gente nos acompañe, nos vote, y que cuando no nos vote, también estemos. Y que con lo que escuchamos podamos nutrir al gobierno de los insumos que no es más ni menos que la realidad. La pandemia dejó un momento de mucho dolor. Es una sensación de muchísimo dolor, de muchísima pérdida humana, de muchas pérdidas económicas, gente que no pudo trabajar por mucho tiempo, que se endeudó. Va a haber que hacer una tarea fina en materia económica. Hay muchos argentinos que entendieron que la política no les estaba resolviendo su problema y que por lo tanto no valía la pena acercarse a las urnas y hacerse escuchar”.

La participación creció con respecto a las elecciones primarias y para Matías eso es una celebración, aunque se le encienden alertas con Milei como tercera fuerza en el distrito. “Candidatos como Milei ofrecen un abanico de respuestas rápidas, a mi entender fáciles, y supieron dibujar un futuro posible para el sector más golpeado de la ciudad que en este momento son los jóvenes. En los sectores más pobres de la ciudad de Buenos Aires la juventud padece por dos o por tres la situación de la pobreza: ahí Milei en algún punto viene a dar respuesta a un futuro incierto”. Un ejemplo: en la comuna 8, en el sur de la ciudad, donde el Frente de Todos resultó ganador, el partido de Milei sacó casi el 20%.

“La tarea central es poder conectar a ese gran movimiento subterráneo que está en la sociedad, y donde anida el futuro. Si logramos que el Frente de Todos sea catalizador de las luchas hay un futuro mejor para nosotros y nosotras. La mejor manera de defender derechos es avanzando. Y eso es lo que la militancia y las organizaciones tenemos que empujar: tener un gobierno que todos los días se levante proponiendo un futuro distinto y no atajando penales”.

Mientras chillan los bombos y resuenan las tensiones que siembran las preguntas que dispara esta elección, un veterano operador recurre a un clásico apotegma peronista para delinear el horizonte que se divisa desde esta vereda: “Cuando el carro camina, los melones se acomodan”.

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Crónica de una toma: la educación en movimiento

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75 divisiones del colegio Carlos Pellegrini se sumaron a acompañar la medida de distintos colegios bajo la órbita del gobierno porteño de tomar el colegio, pernoctar y reclamarle a la ministra Soledad Acuña una mesa de diálogo. Hasta ahora, la respuesta del ejecutivo de la Ciudad fue denunciar penalmente a las familias, pero nada sobre los reclamos: más presupuesto edilicio, más viandas, el fin de las pasantías precarizadoras, basta de ajuste, basta de persecución. Crónica de cómo deliberan les jóvenes, cómo se organizan y qué proponen como parte de un movimiento.

Fotos: Sebastian Smok

“A partir de ahora, la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini está tomada”, dice Micaela, presidenta del Centro de Estudiantes, hoy, a las 16.32 horas. 

Ovación. 

Está sentada con las piernas cruzadas, sobre una mesa de material, en el patio de la escuela. Frente a ella, el piso lleno de pibis sentados con la mano levantada acaban de votar la toma de la escuela, hasta el 30 de septiembre cómo fecha límite, luego de tres años sin tomas del establecimiento.  

La votación llega después de una hora de asamblea del turno tarde. Horas antes había votado el turno mañana. Después le tocaría al vespertino. Todos con el mismo resultado.

Cada turno del Pellegini tiene alrededor de 800 alumnes. Las asambleas fueron masivas; en la del turno tarde, en el patio no había lugar libre; aun así dedicaron tiempo a nombrar a cada comisión para que levantara las manos y chequear que el quórum estaba garantizado. 

La asamblea fue resolutiva, pero también informativa. Con estas palabras la definió Micaela: “Llegamos hasta acá por la situación de las escuelas de Capital, porque el gobierno no los está escuchando, porque la Ministra no los quiere escuchar”. 

El Pellegrini no depende del Gobierno de la Ciudad: como colegio universitario depende de la Universidad de Buenos Aires. Dolores, vicepresidenta del Centro de Estudiantes, pregunta: “¿Quién conoce a alguien que vaya a un secundario de la Ciudad?”. 

Las manos arriba. Entonces remata: “Entonces es un error no luchar con nuestros compañeros”. 

Parte de un movimiento

El último viernes, les estudiantes del Colegio Mariano Acosta tomaron el establecimiento reclamando mejoras edilicias, viandas suficientes y de calidad, las prácticas laborales obligatorias y no rentadas, y más presupuesto. El gobierno porteño, con la ministra Soledad Acuña a la cabeza, respondió denunciando penalmente a las familias de quienes tomaron la medida de la toma. Además, les cortaron la luz apenas se definió la toma y aparecieron mensajes intimidantes en los parabrisas de los autos de padres, madres y autoridades. 

Ante la medida punitoria, el reclamo no hizo más que multiplicarse: les estudiantes tomaron también la Escuela Normal Superior Lenguas Vivas Sofía Esther Broquen de Spangenberg, conocida como «Lengüitas», el colegio Mariano Moreno, la Escuela Superior Especializada en Cerámica N° 1, la escuela Federico García Lorca, la Escuela Ernesto Padilla, y el Liceo 5 Pascual Guaglianone. 

Por otro lado, los centros de estudiantes de más de diez colegios confirmaron un pernocte para esta noche con el objetivo de que la ministra Acuña reciba al alumnado; para que se discuta el presupuesto de educación 2023, se abran mesas de diálogo sobre las prácticas laborales obligatorias no rentadas y se dupliquen las viandas, según informaron desde la Coordinadora de estudiantes de base (CEB).

Entre las instituciones que anunciaron el pernocte se encuentran la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Nº 1 «Roque Sáenz Peña», la Escuela Julio Cortázar, la Escuela de Teatro Niní Marshall, el colegio Luis Pasteur, la escuela Normal Superior N° 8, la Escuela de Educación Media N°7 «María Claudia Falcone» y las Escuelas de Danzas N° 1 y 2 de la Ciudad de Buenos Aires, y la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola. 

Este contexto y este movimiento definió la toma también la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini. Dice Dolores, vice del Centro de Estudiantes: “Quiero celebrar que haya llegado la discusión política a todas las comisiones”.

Y, haciendo propio el reclamo del resto de los colegios, reclama que se pueda abrir una mesa de diálogo. 

“No podemos decidir no hacer nada”

El micrófono gira durante la asamblea. 

Laucha dice: “Estamos frente a una nueva lucha para defender la educación pública. Tenemos que pensar qué educación queremos: da bronca que lo que nos proponen es enseñarnos el trabajo precarizado”. También enmarca las responsabilidades del Gobierno porteño y las del Ejecutivo Nacional: “Que la plata vaya a educación, no al FMI”. 

Martu dice que “somos parte de una juventud que le tiene que marcar la cancha al Gobierno de Horacio Rodriguez Larreta”. 

Invitada a participar, una alumna del Colegio Mariano Acosta da más dimensión del reclamo: “Somos casi 1000 alumes y llegan 400 viandas. Les pibis se cagan de hambre”. 

Otra jóven convoca: “Nos toca hacernos cargo poniendo el cuerpo: llenemos la toma de contenido, de información y de debate”. 

Magui señala la hipocresía partidaria: “Hace diez días subían flyers por la noche de los lápices y ahora hacen estas cosas. No estamos queriendo perder clases, tampoco perder una prueba: estamos queriendo que nuestros compañeres estudien como se debe”. 

No acaparar: acompañar

“Estábamos dudosos de si hacer una toma o un pernocte porque el conflicto no nos afecta directamente al depender de la Universidad de Buenos Aires y no de la Ciudad. Pero nos pusimos a pensar, discutimos mucho. Si hay algo que no faltó dentro de los cursos fue discusión política y las 75 divisiones del colegio están convencidas de que teníamos que llegar a esta instancia”, relata a lavaca Dolores, vicepresidenta del Centro de Estudiantes. 

¿Por qué era importante acompañar? 

Hemos acompañado a nuestros compañeros en cada reclamo y lucha. Es un problema supra estructural y no involucrarnos sería un error como juventud y como militantes. Nosotros no tenemos el problema de que no nos llegan las viandas o se nos caen los techos. Sí tenemos el problema de que el macrismo gobierna la Ciudad de Buenos Aires y que la mayoría de nosotros no conocimos la ciudad sin macrismo. No conocemos otro proyecto político. Y sí conocemos lo que fue la Nación con el macrismo: yo entré al colegio en 2017 y a las dos semanas de clase me estaba movilizando por el 2×1, meses después por Santiago Maldonado, entraban policías a los colegios, había persecución a los centros de estudiantes. No queremos acaparar la lucha porque no nos toca directamente, pero sí queremos acompañar a nuestros compañeros.

¿Cómo leen la situación actual?

La situación para nosotros es más que preocupante y quedarnos en el molde sería un error político. Nunca lo hicimos y no lo vamos a hacer ahora. No queremos perder clases. Para nosotros es muy importante la educación pública. Pero creemos que la educación pública se defiende y se defiende con lucha y organización. No vamos a tolerar que a nuestros compañeros de quinto año los manden a limpiar baños en hoteles, a hacer sándwiches para viandas. No vamos a tolerar que no les lleguen las viandas, que no puedan comer: por todas esas razones decidimos la toma.

¿Cómo es el diálogo con los otros centros de estudiantes? 

Participamos de la CEB, la Coordinadora de Estudiantes de Base, dónde se nuclea la mayor parte de los colegios de Capital Federal. Tenemos un diálogo muy fluido. Asistimos a las reuniones todos los sábados. Estamos en constante articulación. No queremos acaparar su lucha -repite-, no somos protagonistas pero sí nos involucra profundamente. Somos un centro de estudiantes muy grande, me atrevería a decir que el más grande del país. Y creemos que podemos aportar visibilidad. 

Los reclamos

Con la toma votada por amplia mayoría, se votan finalmente las consignas que sostienen la toma:

– Basta de persecución política 

– La educación no aguanta más

– Con hambre y sin techo no se puede estudiar, trabajo gratuito no es educar.

– Más presupuesto para la educación.

– Basta de ajuste para la educación. 

– Plata para la educación, no para el FMI. 

Después, se votan los objetivos que estableció la Coordinadora de Estudiantes de Base: : 

– Que la Ministra Acuña los reciba 

– Discutir el presupuesto de educación 2023

– Mesas de diálogo de los ACAP (prácticas laborales) y reformas inconsultas con las comunidades, y que hayan mesas específicas para las artísticas y técnicas.

– Duplicación de las viandas 

Aun con las manos arriba se establecen las reglas que acompañarán la medida de fuerza. 

La comisión de seguridad es la encargada de la entrada y salida, de que no haya adultos y adultas, de hacer guardias y de que solamente se use la planta baja del edificio. 

La comisión comida garantizará cada almuerzo y cena. 

La comisión limpieza está a cargo de cuidar el colegio y los espacios. 

Micaela, presidenta del Centro de Estudiantes, habla claro: “Hay que cuidar el colegio: es una forma de cuidar nuestros reclamos. Acá no entran sustancias. No se toma alcohol. Bancamos la medida, y cuidamos nuestra legitimidad”. 

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Otra semana de incendios sin ley: el Congreso vuelve a dilatar la Ley de Humedales

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Graciela Camaño dijo sobre el proyecto de Ley de Humedales: “Estamos frente a un debate trascendental, es más importante que el presupuesto nacional. Este es un tema estratégico, el presupuesto es coyuntural”. Sin embargo no hubo avance alguno, mientras continúa el crimen ambiental producido por los incendios. Aunque este jueves comenzó en la Cámara de Diputados a debatirse nuevamente el proyecto, el plenario de comisiones encargado de dar dictamen para que el texto llegue al recinto, no logró los acuerdos necesarios y se estableció un cuarto intermedio hasta el próximo jueves 29 de septiembre, a las 10 horas, para continuar el debate. El compromiso de los distintos bloques es que el dictamen salga el próximo jueves para que no siga dilatándose la votación de la media sanción. 

La deuda de la clase política con el tema lleva una década de demora e indiferencia. Los primeros proyectos se presentaron en 2013, y obtuvieron media sanción en el Senado, pero luego perdieron estado parlamentario por no ser tratados en Diputados. En 2016 pasó lo mismo: media sanción en la Cámara Alta y pérdida de estado parlamentario por no ser tratado en la Cámara Baja. 

La misma suerte, o desgracia, sufrieron los proyectos presentados en 2018, que perdieron estado sin siquiera ser tratados. Con la urgencia ineludible de los incendios de 2020 se presentaron 15 proyectos (10 en Diputados y 5 en el Senado), que se unificaron en un texto de dictamen discutido ampliamente (participaron representantes de 18 provincias) en la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de Diputados. Sin embargo, el tratamiento en las otras comisiones no continuó y al comienzo de este año perdió nuevamente estado parlamentario. 

Mientras tanto el país se prendía fuego. Entonces desde los territorios se volvió a empujar para que el proyecto que había obtenido dictamen en 2020 fuera nuevamente presentado. Fue a principios de marzo, pero la asignación de comisiones llegó cinco meses después. Pasó otro mes para lograr que empiece a ser tratado. Recién hoy, luego de masivas e històricas movilizaciones que sin descanso lo reclaman, iniciò un plenario de las tres comisiones a las que el proyecto tiene giro: 

  • Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, presidida por Leonardo Grosso (Frente de Todos).
  • Agricultura y Ganadería, presidida por Ricardo Buryaile (UCR) .
  • Presupuesto y Hacienda, presidida por Carlos Heller (Frente de Todos).

El debate comenzó media hora después de lo pactado mientras desde la calle alrededor del Congreso diversas organizaciones reclamaban un dictamen urgente. Adentro solo unas personas llevaban carteles o pecheras que daban cuenta de la importancia de lo que se trataba. Una pechera decía en la espalda: “somos humedal”. En la otra punta de la sala había hombres con boina, “los conocemos, son nuestros vecinos del agro”, dijeron militantes por la protección de los humedales a lavaca.  

El proyecto busca que se le brinde a los humedales un uso ambientalmente respetuoso, que las actividades preserven sus funciones ecológicas y se eliminen los factores que los perturban. Además, dispone fondos para protegerlos, estimula la participación ciudadana en la toma de decisiones, y propone un inventario para registrar de manera colaborativa las zonas de humedales.

El diputado Leonardo Grosso, presidente del plenario de comisiones, fue dando la palabra a diputados y diputadas autoras de distintos proyectos sobre Humedales. 

La urgencia de que sea tratado quedó plasmada en la voz de algunos legisladores y legisladoras. Por ejemplo, Myriam Bregman (PTS) dijo: “Ya se debatió mucho, ya se quemó mucho. Todo humo es político, es producto de la dilación del Congreso en sancionar la ley”. 

La diputada Graciela Camaño (Identidad Bonaerense) puso el foco en lo que no puede esperar: “Estamos frente a un debate trascendental, es más importante que el presupuesto nacional. Este es un tema estratégico, el presupuesto es coyuntural”. 

Luego mostró un mapa de la desertificación en nuestro país, dijo: “Argentina tiene el 72% del territorio desertificado. Esto afecta alrededor del 30% de la población”. Dio aviso también de que diputados y diputadas habían recibido el día anterior cartas que decían que la ley iba prohibir la producción. 

Les contestó: “La Argentina no es el lugar al que pueden venir, hacer cualquier cosa, llevarse nuestros recursos y dejarnos el desastre ambiental. Nadie puede seguir usando los humedales sin decirnos a los argentinos cómo los van a recomponer”. Después les habló a sus pares: “Los dirigentes políticos tenemos la obligación de no mirar para otro lado, tenemos la obligación de legislar para que exista un plan de recomposición y que ese plan se cumpla”. 

El diputado santafesino Enrique Estévez, presidente del Bloque Socialista, expuso: “Todavía hay sectores que, respetando sus miradas, siguen negándose a la posibilidad de dar esta discusión. Esa posición siempre tiene más pasado que futuro, es una posición anacrónica y cada vez tiene menos margen”. 

Sobre el poco margen habló también el diputado Grosso: “Después de 10 años de debate, y dos medias sanciones, volvemos a tener más focos de incendios. No aprendimos. Necesitamos que el Estado regule”. 

La lista de oradores y oradoras era larga, algunos a favor, otros en contra de que la Ley se apruebe. 

La falta de acuerdo para dictaminar interrumpió el debate. Fue entonces cuando Grosso anunció: “Hemos acordado que los diferentes bloques van a ir arrimando propuestas y sugerencias durante estos días”. Así se dio aviso de que el plenario se retomará la próxima semana para dictaminar sin presencia de invitados en la sala. Solamente podrán estar presentes diputados, asesores y prensa. 

Lo que queda entonces es una semana más en una demora que lleva décadas, mientras presenciamos un ecocidio. 

Más info: https://lavaca.org/notas/lavaca-en-el-delta-corte-multitudinario-del-puente-en-rosario-y-un-vuelo-a-los-incendios-video/

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Sobre cómo cambiar el destino

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Dos propuestas teatrales protagonizadas por mujeres. Cómo salir de la mentira en un ambiente de amenaza, y una obra hecha a partir de la que acaso sea la primera novela argentina que trató el tema del aborto. Mujeres que no eligieron su presente, pero están dispuestas a torcerle el brazo al destino. La certeza de saber que puede haber otra realidad es el motor que impulsa sus decisiones.

La Naty

Una mentira fue la que llevó a la Naty a vivir como vive. O sobrevive. La Naty es una joven paraguaya  que viene de la selva misionera, en la que se crió esuchando las leyendas guaraníes. Una de ellas es la del Curupi, un ser con apariencia masculina de baja estatura, velludo, con un enorme falo, que suele atacar a las mujeres que andan solas. “No es como decia la abuela, que ataca en los montes a la hora de la siesta. Por muchos lados anda y a la hora que él quiera, porque muchas caras tiene y ninguna a la vez”, asegura la Naty, quien en cada prostituyente ve el rostro del Curupi. (Foto: Lina Etchesuri)

El taller de prostitución de un Encuentro de Mujeres fue el disparador para que la dramaturga y directora Sol Bonelli escribiera para la plataforma Cont.ar la serie Se trata de nosotros, de ocho capítulos, grabada en 2012. Al terminar de escribirla nació su primer hijo y tres años después nació el segundo. Quiso entonces escribir un monólogo sobre la maternidad pero la temática de la serie se entrometía en su texto por lo que decidió hacerle caso. Así surgió el monólogo de La Naty, que se desprende de su obra Flores de Tajy, estranada en 2016. Tres años más tarde se reestrenó en el Maipo. Sol Bonelli hizo foco en el monólogo de la Naty: “Tenía ganas de hacer una nueva puesta más íntima con este monólogo y  un amigo me había sugerido poner la cama en el medio del escenario .La Naty es un personaje doblegado pero también resiste”.

Sol conoció a la actriz Olave Mendoza en 2018 cuando desde el Centro Cultural Sábato,donde es la directora de la órbita teatral, hizo una convocatoria que se llamó “Escenarias: Mujeres que hacen la escena contemporánea”.  La compañía Monomujer, integrada por cinco actrices incluida Olave, quedó seleccionada con su obra Migrante. Cuenta Olave que La Naty la interpela por muchos factores. Su padre es paraguayo, ella es chaqueña, iba bastante seguido a Misiones, le interesa la cosmogonía guaraní. “La Naty fue una herramienta que me abrió un montón de caminos, me ayudó a poder combatir de alguna manera esto que sigue pasando”.

Sol rescata “la función social del teatro, que como autora y directora me interesa exponer en el escenario como espejo de una sociedad. El arte es una herramienta de transformación social. La batalla es cultural, y tal vez con los años fui entendiendo más, al escribir la serie y el monólogo con la intención de hacer espejo a situaciones que están barridas bajo la alfombra, porque es un tema que duele”.

MU Trinchera Boutique, Riobamba 143, CABA

Viernes 23 de septiembre, 20 hs

Reservas: lavaca.org/trinchera

Entrada a la olla

@mu.trinchera

@sol_bonelli

@olave.mendoza

Enero

Este domingo 25 será la última oportunidad, al menos por ahora, para ver esta obra en la que la actriz Vanesa Gonzalez encarna a Nefer, una adolescente atravesada por una pena que la atormenta. Su consuelo parece  provenir del entorno: la naturaleza la asiste, la contiene. Vive en el campo con su familia y mientras ordeña vacas, mastica su secreto: lo describe como un hongo negro alojado en su interior.  No habla de eso, no llora. Se pregunta qué va a pasar cuando ya no pueda ocultarlo.

Foto: Sebastián Miguel

 “Enero” es la primera novela de la escritora y periodista Sara Gallardo, publicada en 1958 y está considerada como la primera novela que trata el tema del aborto desde la perspectiva de quien es la víctima. La actriz, directora y docente Analía Fedra García leyó la novela sin saber bien de qué trataba y le fascinó.  “La prosa de Gallardo es muy poética en la descripción de las imágenes y cómo va profundizando en cada uno de los personajes, también me pareció interesante para la escena el gesto que tiene la novela, el personaje de Nefer habla de sí como si fuera otra persona y más allá del tema que toca la novela, es interesante ver cómo se va despleagando de distintas maneras en el resto de los personajes y sin juzgar, sin autocompasión por parte del personaje”.

Cuando pensó en una actriz, la primera que se cruzó por su cabeza fue Vanesa Gonzalez: “Tiene una gran sensibilidad, yo la habia visto como espectadora, es una actriz de una gran entrega y compromiso sensible y físico”.  Arrancaron durante la pandemia, con encuentros por videollamada, intercambiaron audios y luego pudieron encontrarse en bares para el trabajo de mesa, lectura y retoques. “La última etapa —relata Vanesa— fue empezar a poner el cuerpo, y fue difícil. Mucho tiempo me sentí paralizada, no tenía idea de por dónde, la imaginación estuvo trabada un largo tiempo y me costó bastante aprender la letra. Pero creía profundamente en Analía, en el texto y lo que me pasaba con la autora. Así que todo fue prueba y error, más que nunca”.  Dos semanas antes del estreno, cuenta Vanesa que  sucedió algo a lo que denomina efecto embudo: “Todo el trabajo se había metido en un lugar y salía con claridad, con fuerza hacia afuera. Fue apareciendo un lenguaje independientemente del texto, resultado del trabajo en equipo entre lxs tres. El orden y las pasadas, hacer esa huella y recorrerla una y otra vez iba liberando las ideas y ayudándome a descubrir un poco más”.

Durante los ensayos, fueron descubriendo dos aspectos fundamentales: ese mundo vital, de conexión con la naturaleza donde Nefer simplemente es como es, en contraposición con el aspecto social, en el que las sensaciones quedan atrapadas en su cuerpo sin poder soltarlas y comprobar sus efectos.  Analía: “Esos dos mundos están conviviendo y también esta cuestión hasta de ternura de ella. Es un personaje que tiene muchos contrastes. Me interesaba no dejarla fija en ninguna de las posiciones, puede ser delicada, feroz, estar en búsqueda de una solución y al mismo tiempo, acepta el destino tal como se le  presentó”.  Llevada de la literatura a la escena teatral, “Enero” ofrece acariciar la sensibilidad de una joven desamparada que encuentra soporte en una resistencia cotidiana e invisible.

Teatro El Extranjero, Valentín Gómez 3378, CABA

Domingo, 20 hs

@analia_fedra

@vanesangonzalez

@teatroelextranjero

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La última Mu: Yo princesa

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