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Palo Pandolfo, la luz de todos los colores cantando

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Pablo Marchetti despide a Palo Pandolfo (1964-2021) a través de un recorrido musical exquisito que se detiene en cada etapa (o década) del genial artista, de Los Visitantes y Don Cornelio a las andanzas como solista, del rock al tango. La originalidad, la autenticidad, las alianzas musicales, el lugar y la huella de Palo en la música argentina y en la Argentina, ¿el éxito?, y la opción de clickear en los discos que repasa Marchetti para acompañar la lectura con la música de cada época.

Por Pablo Marchetti

“El hundió su nariz en la espuma de las olas

los rebotes del sol coronaron su final”.

No puedo creer estar recitando esto a manera de epitafio, a manera de despedida. De tu epitafio, de tu despedida, Palo querido. Las palabras que da la impresión que vos mismo escribirte para este adiós dolorosísimo. Lo siento, hoy estoy muy triste, muy triste.

Es curioso, pero esas palabras tienen que ver con primera reinvención de Palo Pandolfo. Así se presentaba en sociedad Los Visitantes. En realidad, era el primer momento en el que Palo nos marcaba la diferencia con Don Cornelio.

Salud Universal, el disco debut de Los Visitantes, arrancaba con un rocanrol furioso, “Abajo en la ciudad”. En lo que sería un paseo por la ciudad en épocas oscuras. En ese sentido, Palo seguía siendo nuestro Baudelaire de la canción. El Cadícamo de «Niebla del Riachuelo», el Homero Expósito de «Afiches», pero del post punk.

Sin embargo, con Los Visitantes Palo abandonaba la oscuridad feroz de Don Cornelio y se adentraba en un mundo algo más complejo y contradictorio. De luminosidades truncas o aparentes.

Palo parecía más luminoso en Los Visitantes. Pero no, nada que ver. Desde su oscuridad, desde las profundidades poéticas que necesariamente son oscuras (aún bajo el sol) Palo se permitió cuestionarse todo. Inclusive aquello que había sido su bandera dark en Don Cornelio: el rock, la distorsión.

La luminosidad de Los Visitantes nunca perdió profundidad. Ni siquiera cuando recurrió a onomatopeyas (en temas como «Pi Pa Pu», o «Bi Bap Um Dera»), ni siquiera cuando habilitaba a armar la pista del fogón oscuran-hippie. Claro que los signos de identidad folk que aparecían en Los Visitantes habían dado algunas pistas ya en Don Cornelio.

Empezando por el nombre de la banda: Don Cornelio y la Zona. Un mix entre el presidente de la Primera Junta de Gobierno tras la Revolución de Mayo (Cornelio Saavedra, porque Palo fue al Colegio Don Cornelio Saavedra) y la obra que reinventa la ciencia ficción, la película Stalker o La Zona, del ruso Andrei Tarkovski.

El primer disco de Don Cornelio se llamó igual que el entonces nombre completo del grupo. Salió en 1986 y lo produjo Andrés Calamaro. Tuvo un éxito de esos que no terminan de ser hits y está bien. No se trata de canciones ATP ni ATR. Más bien es un tipo de canción que ubica a un artista en el lugar de conocido y reconocido, pero no de número uno.

En el mundo angloparlante, esa combinación te puede convertir en Nick Cave. Por la combinación de calidad y repercusión. En la Argentina, en cambio, te lleva a ser Palo Pandolfo. Ese sería el lugar de Palo desde entonces.

El artista al que legiones de artistas colocan como uno de los más grandes, como un caso único. Pero que justamente por eso no termina de ser masivo. Aunque tampoco lo suficientemente marginal. Si me preguntan a mí, el lugar ideal. Aunque a veces tengas que hacer malabares para pagar las cuentas.

El segundo disco de Don Cornelio (así firmó la banda su segundo y último trabajo) se llamó Patria o muerte. Salió en 1988, un año después de que se aprobabra la Ley de Obediencia Debida y dos antes de que Carlos Menem firmara los indultos a los represores de la dictadura.

Estos parecen datos sin conexión. Pero es curioso que un disco de rock new wave post punk llevara como título la consigna que una década antes habían utilizado los Montoneros. Además, el título en el disco de Don Cornelio, estaba escrito sobre una bandera argentina.

No había un mundo menos vinculado con el término “patria” o con las reminiscencias a la lucha armada de los 70, que una banda con la oscuridad que tenía Don Cornelio en los 80. Pero en eso consistía la búsqueda estética de Palo Pandolfo.

Es curioso. Palo parece (y es) un artista inclasificable, que rompe moldes y prejuicios. Pero al hacer un repaso por su obra nos damos cuenta que es muy simple de clasificar en décadas.

Los 80 fueron para la oscuridad del rock dark de Don Cornelio. La salida de la dictadura, la respuesta al rock que se había vuelto mainstream tras Malvinas, el grito de una generación nueva, la intrincada elegancia de los raros.

Todo eso está allí. ¿Te gusta el rock pero no te gusta el rock que nos quieren vender? ¿Creés que tenés que esperar a que vuelva The Cure porque en la Argentina no tenés quién te identifique? Pues acá está Don Cornelio.  

Los 90 son el pasaje al encuentro con ritmos locales, con Los Visitantes. El asunto es gradual. Comienza con Salud Universal, el más rockero de todos los discos, que da cuenta de algunas luminosos destellos dark. Como «Playas Oscuras», el tema de la cita del comienzo.

Luego llega Espiritango, el disco en el que Palo lo hace de nuevo. Año 1994, 20 canciones (¡20 canciones!) otra vez un disco producido por Andrés Calamaro. Otra vez, la clave aparece en el título. El tango aparece aquí como la lucha armada en Patria o muerte.

No hay un solo tango en el disco. Pero al mismo tiempo todo el disco dialoga con el tango y hace explícita la pregunta que venía dando vueltas hacía tiempo: si ciertos paisajes urbanos donde habitaban muchas canciones de rock no eran los mismos que había habitado el tango.

Es decir, si no hay una continuidad lírica entre el tango y el rock. Y si no es esa la clave por la que el rock argentino se volvió un fenómeno que tiene mucho más de argentino que de rock.

Justamente, con Los Visitantes, Palo se vuelve más argentino que rockero. Pero esperen: no estoy hablando de nacionalismo, mucho menos de chauvinismo. Estoy hablando de autenticidad. De no caer en impostaciones. De no ser lo que no se es.

Sí, dark. Sí, oscuridad new wave. Sí, existencialismo post punk. Pero esto no es Nueva York ni Londres. Esto es Buenos Aires, estos son los 90, esta es una ciudad donde crece el desempleo y las personas que duermen en las calles, pero hay mucha gente que viaja a Miami a hacer compras.

Espiritango no es sólo un disco. Ni siquiera es sólo una obra maestra. Que lo es. Igual que Don Cornelio y La Zona. Y también, igual que el primer disco de todos, el segundo disco de Los Visitantes es, además, un germen. Una referencia, el campo fértil sobre donde iba a florecer lo que antes no sabíamos que existía.

Busquen en Youtube. Van a ver a Hernán Cucuza Castiello cantando «El Ente», junto a Palo y Acho Estol. Todo eso que sucede allí es parte de Espiritango. Las presentaciones de Espiritango fueron tan grandiosas como desbordantes. Y, si me permiten, desprolijas.

Fueron en el Teatro Astros. Palo comenzó a jugar como nunca con su voz, a aportar una dimensión teatral a su expresividad vocal. La banda se hacía ancha y por momentos se iba a cualquier parte. Pero ese espíritu lúdico era bienvenido, porque formaba parte del riesgo.

El disco en vivo En caliente se grabó en vivo en Obras en 1995. Allí sí hay tango: Palo canta una versión de Sur, acompañado por el bandoneonista Ernesto Baffa.

El viraje de Los Visitantes hacia eso que en los 90 se llamó “rock latino”, llamó la atención de la multinacional MCA, que firmó a Los Visitantes como primera banda en su desembarco en la Argentina, para hacer un disco para el “mercado latino”.

Maderita fue, efectivamente, el disco más “amable”, limpio y menos distorsionado del grupo. Y, viéndolo con perspectiva, de toda la obra de Palo. Maderita es un disco, que honra a la madera a la que hace mención en el título. Que tiene zamba y folklore, pero además, letras más luminosas, vinculadas a la tierra, menos urbanas.

El hit del disco fue «Estaré», un tema de un optimismo hasta entonces inédito en Palo. Pero al mismo tiempo no había allí un cambio, sino una relectura, una mutación. Que incluyó un tema bizarro como «Bip Bap Um Dera», con un video clip aún más bizarro, que sonaba una y otra vez en MTV y Much Music.

Maderita fue producido por Afo Verde y cuenta entre los músicos invitados a León Gieco, Lito Vitale y Héctor Limón García, ex cantante de Vía Varela, que luego formó parte de Bersuit Vergarabat y actualmente está en Rascasuelos. Es decir, otro rockero que recaló en el tango y que hoy es un prolífico autor de tangos del siglo XXI.

Podría pensarse que, a pesar de que sus temas sonaron bastante, Los Visitantes no logró transformarse en esa banda exitosa que se esperaba. Pero, ¿eso hubiera sido un éxito?  Antes de responder esa pregunta hay que aclarar que en 1998, Palo cerró el siglo con el último disco de estudio de Los Visitantes: Desequilibrio.

Aunque suele pasarse por alto porque a veces las cosas se miden en función de estándares comerciales, Desequilibrio es un discazo que vuelve a abrir caminos. Tiene candombe y ska y termina con un electro rock crudo: «Si vas, yo voy», que tiene como subtítulo «Candombre».

La producción de Desequilibrio es del ex integrante de Riff, Michel Peyronel, el baterista de heavy metal que fue el creador de la primera FM de Buenos Aires dedicada exclusivamente al tango.

Y ya que hablamos de los títulos de los discos y de algunas pistas en las portadas de los discos, en la de Desequilibrio, Palo aparece con un vestido, travestido. Hermosa manera de terminar el siglo XX.

El siglo XXI fue para Palo el de su etapa solista. Una etapa plagada de búsquedas y de síntesis. A través de los sueños, de 2001, es el disco que lo pone entre los grandes solistas del rock argentino. Como el Nadie sale vivo de aquí, de Calamaro.

Desde entonces, su obra combinaría toques electrónicos con el pulso sanguíneo de su banda La Hermandad, con quien hizo esa joya que es Esto es un abrazo, discazo de 2013, producido por Goy Ogalde y Charlie Desidney.

En 2016 salió el disco siguiente de La Hermandad, Transformación. Transformación fue un disco y también un documental dirigido por Iván Wolovik, que registra la gestación y grabación del disco, e incluye una charla del director con Palo.

Aquello que Palo plantó con Espiritango floreció años después. Aquel disco sería clave en la conformación de una escena dark-tanguera. Que tendrá un momento fundacional cuando la entonces desconocida banda Reincidentes tocó en 1996 como telonera de Nick Cave.

No, la mención a Nick Cave y la comparación con Palo que hice antes no fueron al azar. Y las similitudes son muchas, en muchos sentidos. Desde entonces, Reincidentes pasaría a ser la Pequeña Orquesta Reincidentes, una banda surgida al calor de Los Visitantes.

Tanto que hoy el bajista de Don Cornelio y Los Visitantes, Federico Ghazarossian, integra Acorazado Potemkin, junto con Juan Pablo Fernández, cantante y compositor de la Pequeña Orquesta Reincidentes. Pero estába hablando de Palo.

Si hay una orquesta tanguera que representa como nadie a la escena dark del tango, esa es la Fernández Fierro. Pues bien, Palo escribió un par de letras para la Fernández Fierro: la milonga Azucena Alcoba y el tango Sierpe. Temas con música de Yuri Venturín (contrabajista y director musical de la Fierro) y que Palo nunca grabó ni tocó en vivo. No, fueron temas especiales para la Fernández Fierro.

Palo estaba grabando un nuevo disco cuando se murió de golpe, sin avisar. Estaba caminando por la calle, se cayó y se murió. Así de simple. Tenía 56 años y una obra monumental. La última canción que compartió en Spotify fue Tu amor, con la colaboración de Santiago Motorizado. El tema iba a formar parte de su nuevo disco que tenía previsto publicar en la primavera.

Durante su vida, Palo colaboró como invitado de muchos artistas. Grabó un par de temas de Acho Estol, en los discos solistas de Acho Buenosaurios (el tema «Putas flacas», que luego versionaríamos junto al Conjunto Falopa, con arreglos increíbles de Fede Marquestó) y en La calle del desengaño, donde grabó «¿De qué te vas a disfrazar?», otro tema de Estol.

Acho fue otro de sus hermanos musicales, de los artistas con quien no puedo dejar de relacionarlo. Palo tenía la misma edad que Acho, aunque La Chicana comenzó cuando Palo ya había sacado sus dos primeros discos con Los Visitantes y los dos de Don Cornelio. Y sí, sería imposible entender a La Chicana sin la existencia de Los Visitantes.

 Lo dije antes y lo repito: estoy muy triste. Odio que la muerte nos marque la agenda. Pero no me sale otra cosa que evocar a uno de los más grandes de la canción de estos años. A un creador enorme, de esos que dejan obra con raíces profundas, pero que también tienden puentes a través de los estilos, las épocas y las almas. A un tipo hermoso, generoso. A un artista imprescindible

Buen viaje, Palo querido. No sabés lo importante que fuiste, sos y serás en la vida de mucha gente. Te vamos a extrañar mucho.

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Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

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Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

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16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

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Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

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#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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