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Último momento: informan que hay arte más allá de Netflix

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La noticia abarca incluso las vacaciones de invierno. El teatro independiente sobrevive a toda desventura y aquí van otras tres propuestas, bien distintas, como cada semana. La Naty y una tremenda historia sobre los sometimientos. Otra obra sobre sentimientos, romanticismo y nuevas formas de relacionarnos. Y para las infancias, una sirenita magenta que decide emprender la aventura de averiguar qué hay más allá del mar. Teatro que invita a reflexionar y soñar y ver qué hay más allá de las pantallas.

La Naty

Una mentira fue la que llevó a la Naty a vivir como vive. O sobrevive. La Naty es una joven paraguaya  que viene de la selva misionera, en la que se crió esuchando las leyendas guaraníes. Una de ellas es la del Curupi, un ser con apariencia masculina de baja estatura, velludo, con un enorme falo, que suele atacar a las mujeres que andan solas. “No es como decia la abuela, que ataca en los montes a la hora de la siesta. Por muchos lados anda y a la hora que él quiera, porque muchas caras tiene y ninguna a la vez”, asegura la Naty, quien en cada prostituyente ve el rostro del Curupi.

El taller de prostitución de un Encuentro de Mujeres fue el disparador para que la dramaturga y directora Sol Bonelli escribiera para la plataforma Cont.ar la serie Se trata de nosotros, de ocho capítulos, grabada en 2012. Al terminar de escribirla nació su primer hijo y tres años después nació el segundo. Quiso entonces escribir un monólogo sobre la maternidad pero la temática de la serie se entrometía en su texto por lo que decidió hacerle caso. Así surgió el monólogo de La Naty, que se desprende de su obra Flores de Tajy, estranada en 2016. Tres años más tarde se reestrenó en el Maipo. Sol Bonelli hizo foco en el monólogo de la Naty: “Tenía ganas de hacer una nueva puesta más íntima con este monólogo y  un amigo me había sugerido poner la cama en el medio del escenario .La Naty es un personaje doblegado pero también resiste”.

Sol conoció a la actriz Olave Mendoza en 2018 cuando desde el Centro Cultural Sábato, que está bajo su dirección, hizo una convocatoria que se llamó “Escenarias: Mujeres que hacen la escena contemporánea”.  La compañía Monomujer, integrada por cinco actrices incluida Olave, quedó seleccionada con su obra Migrante. Cuenta Olave que La Naty la interpela por muchos factores. Su padre es paraguayo, ella es chaqueña, iba bastante seguido a Misiones, le interesa la cosmogonía guaraní. “La Naty fue una herramienta que me abrió un montón de caminos, me ayudó a poder combatir de alguna manera esto que sigue pasando”.

Sol rescata “la función social del teatro, que como autora y directora me interesa exponer en el escenario como espejo de una sociedad. El arte es una herramienta de transformación social. La batalla es cultural, y tal vez con los años fui entendiendo más, al escribir la serie y el monólogo con la intención de hacer espejo a situaciones que están barridas bajo la alfombra, porque es un tema que duele”.

Mu Trinchera Boutique, Riobamba 143 , CABA

Viernes 15 de julio, doble función: 20 y 21 hs

Reservas: lavaca.org/trinchera

Entrada a la olla

@mu.trinchera

@sol_bonelli

@olave.mendoza

Pornografía sentimental

Un popurrí de diferentes escenas con un hilo en común: historias de amor y desamor, el ovillo se desenreda y se vuelve a enredar. Gestos que rozan la extravagancia,  incidentes  disparatados y algún acento español aportan a la escena una divertida sucesión de microuniversos atravesados por la cadencia de la única pregunta que importa: ¿Qué es amar? Alguien saca fotos, alguien hace streaming.  ¿Cuánto se puede mostrar del amor?  El amor romántico agoniza pero se resiste exacerbando su efervescente seducción.

Lxs intérpretes de Pornografía sentimental vienen trabajando juntxs desde hace diez años y conforman el proyecto Pablito No Clavó Nada.  Su director es Braian Alonso, quien junto a Marcela Andrés y otrxs compañerxs de actuación formó la compañía en 2013.  PNCN está compuesto por intérpretes, performers, directorxs, dramaturgxs, diseñadorxs, productorxs, músicxs, fotógrafxs, maquilladorxs y escenografxs, que continúan compartiendo deseos en común y proyectos artisticos. 

El trabajo que ahora presentan en Planta Inclán lleva dos años. ”La obra se fue moviendo con charlas, catarsis, discusiones, alguna separación o nuevo amor. Para ese entonces estábamos de novios con el dramaturgo así que teníamos bastante material”.

Metodología de laboratorio: Improvisaban, filmaban y luego veían juntxs los registros, probaban, ensayaban.  “Trajimos textos como Fragmentos de un Discurso Amoroso de Roland Barthes y de ahí una lluvia de materiales nos ayudó a poner en palabras sentimientos y sensaciones, sobre todo con el foco en descubrir nuevos modos de relacionarnos con los demás, una nueva suavidad, cercana a nuestros deseos. Los culebrones, las comedias románticas y los dramones que habíamos visto en series y películas fueron otro mundo de pruebas, Almodóvar en especial”.

Con dramaturgia de Juan Pablo Ruiz, idea y dirección de Braian Alonso, y actuaciones de Rocío Caldés, Lucía Corral, Sebastián Llamas, Germán Rodriguez Estraviz, Federico Pereyra y Nuria Wassaf, Pornografía sentimental es un collage de imágenes, colores y música. Una forma de poner en acción ante nuestros ojos la maquinaria de las relaciones sexoafectivas y una posibilidad de replantearnos los mecanismos adquiridos con los que nos relacionamos. Es búsqueda y experimentación, rasca donde pica y donde hay cenizas, aviva las llamas .

Planta Inclán, Inclán 2661, CABA

Viernes 21.30 hs hasta el 22 de julio

@pablitonoclavonada

@plantainclan

@aynoteaguanto

Magenta, una sirena más allá del mar

De espíritu rebelde, música bella y con la decisión de ser fiel a sí misma y a sus deseos, Magenta, una sirena más allá del mar es la versión de Sofía Diéguez sobre La sirenita, el cuento de hadas del escritor danés Hans Christian Andersen en el siglo 19, llevado al cine en 1989. Una historia de trasformación, de identidad, de elecciones, de renunciamientos, de cómo pensar el propio cuerpo y de ver el mundo de distinta manera de acuerdo a donde se apoyen los pies –o la cola de pez– se trate del relato original o de la versión con final feliz de Disney.

La historia arrancó pandémicamente. Una caminata de una cuadra –desde su casa hasta el espacio cultural MU Trinchera Boutique– hizo la actriz y performer Sofía Dieguez una vez por semana durante más de tres meses de cuarentena para escuchar las canciones, poesías y pensamientos luminosos compartidos por la artista Susy Shock tras la vidriera de Riobamba 143 en el marco de las Postas Sanitarias Culturales. El evento semanal en MU se propuso acudir al arte como herramienta, ofrenda y conjuro para  sanar juntes, con la calle como punto de encuentro. Uno de esos viernes Sofía prestó atención al lugar desde el que Susy cantaba, sonreía y colocaba sus manos al finalizar cada canción para establecer “contacto” a través del vidrio –más allá de la mirada– con  la persona a quien le dedicaba el tema. La vidriera le recordó a una pecera y el link mental fue inmediato. Apareció la imagen de La Sirenita, historia que la cautivó cuando a los tres años vio la película por primera vez. 

Imaginó una adaptación teatral y la escribió. Le contó la idea a Susy Shock: “Sofi, inventá tu propia sirena”, le sugirió. “Ella confió en mi y en una noche escribí las canciones, la historia, los personajes.

Cuenta Sofía: “Quiero que las infancias se sientan libres, sin tristeza ni miedo, que nadie les diga que no pueden jugar con algo porque es rosa, porque es azul, porque es de nena, de nene. Los juguetes son juguetes, los colores son colores y elles tienen que disfrutar de ese momento de su vida porque es único, irrepetible, y maravilloso”.

MU Trinchera Boutique, Riobamba 143, CABA

Domingo 17 de  julio, 15 hs

Reservas: lavaca.org/trinchera

Entrada a la olla

@dieguezsofia

@nito:carelli

@mu.trinchera

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Perú: racismo, criminalización y disciplinamiento como trasfondo de más de 60 muertes

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Lavaca habló con dirigentes sociales y campesinas, que analizan la represión desatada tras la crisis institucional que dejó al menos 60 muertos, miles de heridos y centenares de detenidos, con imágenes de tanques entrando a la universidad pública incluidas. El rol del Congreso, la figura de Dina Boluarte, la raíz histórica, racista y clasista de la derecha peruana. La ligazón con la agenda extractivista con la desestabilización actual que busca criminalizar y disciplinar a las voces de comunidades y organizaciones sociales que denuncian la situación como «dictadura cívico-militar».  

Dina Boluarte tiene más muertos en Perú por la violencia institucional, que días de gestión.

Según la Defensoría del Pueblo de Perú al momento son al menos 56 los muertos por la represión, miles de heridos, y centenares de detenidos. Organizaciones sociales reportan, por su parte, más de 60 muertes. Todo ocurrió en menos de cincuenta días: desde que la vice Dina Boluarte asumió el Ejecutivo el 7 de diciembre de 2022, cuando fue detenido el entonces presidente Pedro Castillo. 

Mientras tanto las calles siguen siendo un escenario de marchas y repudios contínuos: solamente el martes 24 de enero la Defensoría del Pueblo registró 85 cortes de rutas nacionales, además de movilizaciones y bloqueos en 39 vías provinciales. 

¿Cómo interpretar lo que está ocurriendo?

Melania Canales es dirigenta social de la región de Ayacucho; diez de los muertos pertenecen a esa localidad. Además, es ex presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú. Sintetiza así para lavaca los reclamos sociales de los cuales además fue protagonista: 

  • “Uno de los principales reclamos es que haya un referéndum para la Asamblea constituyente; existe hoy una Constitución de 1993, hecha por el dictador Fujimori, que ha privatizado todo en Perú: luz, agua, carreteras, pistas, empresas mineras. Esa es la Constitución que le da todo el poder al empresariado, es la peor Constitución de América Latina, el empresariado se lleva sus ganancias y no paga nada”.
  • ”Esta Constitución ha permitido que la salud y la educación sean un negocio. Prácticamente nos despoja de nuestros territorios colectivos de los pueblos y mujeres indígenas, y no nos permite la participación del pueblo organizado en espacios de poder de decisión. También nos criminaliza. Por eso exigimos referéndum y buscamos una nueva Constitución”.
  • “Pedimos también la renuncia de la traidora y asesina Dina Boluarte. Y la renuncia de la mesa directiva del Congreso”. 
  • “Y exigimos paz. Una paz con justicia. Eso exigimos en el Perú”. 

La Universidad atacada

A la cadena de violencia desde el gobierno se sumó la última semana la brutal represión en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) que incluyó el ingreso de 400 policías junto a fuerzas especiales con tanques que derribaron las puertas, disparos y gases lacrimógenos, y donde más de 205 estudiantes fueron detenidos.

Natali Durand es docente de antropología en la Universidad. Dos estudiantes de su clase fueron detenidos, y ella describe: “Ha sido un atropello a la autonomía de la Universidad. Los estudiantes habían abierto las puertas para alojar a las personas que estaban llegando de distintas regiones para marchar”. 

Desde todo el país llegaban delegaciones a lo que se denominó la Nueva Marcha de los Cuatro Suyos, y la Universidad funcionaba como alojamiento y espacio de encuentro y logística. Pero cuando entró la policía, explica Natali “quedaban pocos manifestantes, eran más los alumnos que se encontraban dentro de la Universidad, algunos en la toma, otros en la residencia universitaria, eso es muy preocupante porque entraron a la residencia universitaria”. Desde entonces parte de los docentes y estudiantes piden la destitución de la actual rectora Jeri Ramón. 

El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) condenó la represión y expresó que “la entrada de la policía a la sede universitaria es una violación flagrante de la autonomía”. Además rechazó la “decisión del gobierno de recurrir a la violencia para enfrentar la crisis en el país”. Y remató: “La actitud del gobierno del Perú se coloca al margen del respeto a los Derechos Humanos”.

La traición de Dina

¿Dónde se encuentra la semilla del actual conflicto?

Responde Natalí Durand: “Para entender la semilla de esto podríamos irnos hasta 200 años atrás, pero creo que ahorita lo más grave ha sido la descomposición política que tuvimos desde 2016 cuando el partido de la señora Keiko Fujimori (hija del ex dictador) ganó la mayoría absoluta en el Congreso. Desde 2016 lo que se generó fue un desbalance de poder a favor del Ejecutivo”.

Sin embargo (o tal vez por eso mismo) el profesor y político Pedro Castillo, con el partido Perú Libre, ganó las elecciones en segunda vuelta a la misma Fujimori, y gobernó desde el 28 de julio de 2021 hasta la declaración de su “permanente incapacidad moral” por parte del Congerso, el 7 de diciembre de 2022. Castillo fue docente de escuela primaria, presidente del Comité de Lucha del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP) y encabezó la huelga docente de 2017.

El 7 de diciembre de 2022 Castillo fue detenido y destituido luego de 16 meses de gobierno. Horas antes había anunciado el cierre temporal del Congreso, pero ante esto sus propios ministros comenzaron a renunciar y a calificar la situación como un autogolpe. Con las fuerzas armadas y la policía en contra, el Congreso trató, una vez más, la moción de vacancia contra el entonces presidente bajo la acusación de “incapacidad moral”. Castillo fue detenido y destituido; juró entonces quien era su vicepresidenta, Dina Boluarte quien, entre otras cosas, tenía en el propio Congreso denuncias por presunta infracción constitucional que fueron rápidamente archivadas. 

Dice Natalí Durand: “Si bien es legítima sucesora, se había dicho que iba a renunciar y pedir elecciones. A su asunción la gente la asume como una traición. A su vez, en la derecha no la ven como parte: en el momento en que no le sirva más la van a soltar. Ahora ella les sirve porque el presidente del Congreso no puede ejercer funciones de presidente, tiene que llamar a elecciones en un periodo de 3 a 9 meses como máximo. Ella no quiere renunciar porque sabe que, si renuncia, la van a dejar sola y le espera un proceso judicial fuertísimo”. 

La actual presidenta no tiene bancada propia en el Congreso ni un partido que la apoye.

La pregunta entonces es quién tiene el poder hoy en Perú.

La voz desde las calles

Melania Canale, dirigenta social de la región de Ayacucho, remarca que la situación actual puso luz sobre el “racismo y el clasismo en nuestro país”. Sigue: “Perú ha sido el centro del colonialismo: cuando se creó la república peruana hace 200 años se hizo con los descendientes de los españoles, los ‘mistis’ y los criollos, y los pueblos indígenas y afro estuvimos ausentes. Entonces lo que vino fue una dominación de una clase media alta privilegiada. Hay una desigualdad grande, que se ha agudizado, los derechos se convirtieron en negocios, como la educación, la salud, y la participación política”. 

Melania define a Pedro Castillo como el primer “marrón” (por el color de su piel) que llegó a la presidencia. Y define: “Hemos sentido que al marrón no lo aguantaban”. A la actual presidenta la llama “la usurpadora”. Dice: “En estos momentos, aunque ella ganó junto a Castillo, representa a la derecha. El Congreso ha sido un obstáculo que a Pedro Castillo no lo dejó gobernar, siempre estaba ahí promoviendo su vacancia. Dina tenía una denuncia, pero la archivaron en el Congreso. Realmente esto se veía venir. Acá, la derecha política del Perú es una derecha arrastrada, que siempre se entrega por completo a la oligarquía” 

¿Tiene relación el problema con las agendas extractivistas? 

Está muy ligado. Hace poco una funcionaria de Estados Unidos ha dicho que en Sudamérica están el agua dulce, los minerales, el litio. Aquí están paralizadas varias mineras por los reclamos de las comunidades. Hay también contaminación de los ríos, de la tierra, mucha gente con metales pesados en la sangre, y además estos empresarios no dejan nada…

¿A qué atribuís la actual represión? 

Es una caza de brujas. En Ayacucho hay 8 detenidos dirigentes y dirigentas de organizaciones, los han llevado hasta Lima, acusados de terroristas. No somos asesinos, no somos terroristas. Están buscando descabezar a las organizaciones, meter miedo, criminalizar y perseguirnos, inventando fantasmas. No hay libertad en este país: por eso decimos que estamos viviendo una dictadura cívico militar. 

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Las cosas que hay que hacer para trabajar – Capítulo 1

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La nueva serie documental de lavaca: El mundo de la autogestión en Argentina a través de ocho capítulos sobre experiencias recientes de diferentes cooperativas que lograron recuperar empresas vaciadas o quebradas por las patronales. Dirigida por Patricio Escobar, autor de La crisis causó 2 nuevas muertes.

Dos mil personas que integran empresas recuperadas de toda la Argentina se reúnen en un acto histórico en la Aceitera La Matanza. ¿Qué buscan? Impulsar el proyecto de Ley de Recuperación de Unidades Productivas que facilite que cooperativas de trabajo pongan en marcha empresas quebradas o vaciadas por las patronales. El movimiento lleva 20 años sin ley, pero ha recuperado no sólo trabajo sino también dignidad y vida, con 400 fábricas en el país que dan trabajo en total a más de 14 mil obreras y obreros. Su lema: Ocupar, resistir y producir.

Las cosas que hay que hacer para trabajar Dirección: Patricio Escobar.
Producción integral de Cooperativa de Trabajo Lavaca: Claudia Acuña, Sergio Ciancaglini, Anabella Arrascaeta, Lina Etchesuri, Sebastian Smok, María del Carmen Varela, Franco Ciancagini, Lucas Pedulla.
Fotografía: Lina Etchesuri y Sebastian Smok. Cámara: Patricio Escobar, Guillermo Guevara, Sebastian Smok.
Música: Guido Donato y Tomás Lobov.
Edición: Damián Finvarb.

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Cuatro años de in-justicia por el femicidio de Carla Soggiu       

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En la Plaza de la Memoria de Pompeya, junto a vecinos, vecinas, otras familias víctimas de femicidios y organismos de derechos humanos del barrio, se recordó este domingo a Carla Soggiu frente al mural que hizo el barrio, a cuatro años del femicidio. Estuvo presente Alfredo Soggiu (foto) el padre de Carla. Sin culpables por el crimen, y sin siquiera un fiscal que lleve adelante la causa, la familia se transformó en querellante e impulsa que se investigue la responsabilidad de Diego Santilli, por entonces Ministro de Seguridad porteño, por la falla en el sistema del botón antipánico que debía protegerla. El ex marido de Carla fue acusado por violación, pero el crimen sigue impune. La idea sobre quién cuida a lxs vecinxs.  

El acto en la Plaza de la Memoria de Pompeya (fotos: Ailín Soria)

“A pesar de que pasaron cuatro años cada día siento más injusta su partida, que le hayan quitado la vida. Tanto su pareja, como el gobierno de la Ciudad, como la justicia, todos la mataron un poco a mi hija”. 

Alfredo, papá de Carla Soggiu, está parado en la Plaza de la Memoria del barrio porteño de Pompeya, a cuadras de donde su hija murió. Desde ahí habla. Frente a él vecinos y vecinas que escuchan; a su lado, familiares de otras víctimas de femicidios; y en su espalda, el mural desde donde su hija mira al barrio junto a letras negras que dicen: verdad y justicia. 

Ni botón ni GPS

El 15 de enero de 2019, cuatro años atrás, Carla Soggiu pidió ayuda 5 veces apretando el botón antipánico que tenía después de haber denunciado a su pareja. Pese a que el sistema contaba con ubicación GPS, la empresa no pudo ubicarla. Carla estuvo desaparecida hasta que un barrendero encontró su cuerpo en el riachuelo. Según la autopsia, murió por “asfixia mecánica por sumersión”. 

Ella tenía un botón antipánico porque días antes, el 26 de diciembre de 2018, su ex pareja, Sergio Nicolás Fuentes, la secuestró, violó y golpeó brutalmente, con su hija menor como testigo. Carla tenía hidrocefalia, los golpes destrozaron la válvula. Cuando logró huir lo denunció ante la la Oficina de Violencia Doméstica, y le dieron el botón antipánico que días después no la protegió.  

Con el Poder Judicial en contra

Sergio Nicolás Fuentes fue condenado por la violación a seis años de prisión, pero la causa por el femicidio fue archivada, cuando la familia se enteró ya había pasado un año.

Pidieron entonces que la justicia porteña investigue por qué no funcionó el botón antipánico: el fiscal de primera instancia archivó el pedido.

Apelaron, el fiscal de Cámara también lo archivó.

Fue cuando alegaron que la Ley de Víctimas autoriza que se abra la investigación sin asistencia de un fiscal, y así lograron que se los acepte como querellantes.

En ese punto están ahora, sin fiscal el impulso de la causa depende de la familia. El objetivo es que se investigue la responsabilidad de Diego Santilli, por entonces Ministro de Seguridad porteño, por la falla en el sistema del botón antipánico que debía proteger a Carla.  

Dice Alfredo, papá de Carla: “Después de tanto tiempo de lucha, con el acompañamiento de un montón de gente incondicional, recién logramos meter una causa contra uno de los asesinos de mi hija. Más que nunca necesitamos el acompañamiento de todos, que nos ayuden a caminar. Por mis nietos, por mi señora, también por mí. Lo necesito, que me acompañen”. 

A su lado están Susana y Daniel, padres de Cecilia Basaldúa, víctima también de un femicidio y de un Poder Judicial que intenta garantizar impunidad en lugar de justicia. Susana explica: “Las familias sentimos mucha impotencia, esto no tiene que pasar más. Tenemos que luchar y acompañarnos porque es lo que nos hace fuertes”. Susana se detiene para nombrar a Roxana, mamá de Carla Soggiu que no está presente, se quedó cuidando a sus dos nietos, hijes de Carla, que hoy tienen 6 y 8 años. Sigue: “Nuestras hijas no pueden volver a la vida pero queremos que descansen en paz, y lo van a hacer cuando haya justicia”. 

Daniel (en el centro), y Susana, rodean a Alfredo, el padre de Carla Soggiu. (Fotos: Ailín Soria).

Vecinos cuidándose

Vecinos y vecinas del barrio forman un semicírculo para escuchar. Entre ellos están presentes los integrantes del Instituto de la Memoria de Pompeya, responsables de cuidar y crear la Plaza de la Memoria donde ocurre este ritual de abrazo hacia la familia. Además del de Carla hay murales dedicados a Ezequiel Demonty (el joven asesinado por la Policía en el Riachuelo), por la Noche de los Lápices, por Hebe de Bonafini, entre otros.

“La lucha se sostiene con amor, con alegría y con memoria”, dice Alberto, integrante del espacio, y cuenta que fue en 2006 cuando se propusieron visibilizar a les desaparecides del barrio, crearon la plaza, y empezaron a marchar juntos.

Pronto se dieron cuenta de cómo aparece la violencia institucional y estatal hoy, dice: “A veces reflota en estas formas: femicidios, travesticidios, desaparición de jóvenes en situación de calle. Los únicos que nos cuidamos somos los vecinos a los vecinos”. 

Luego, la foto de Carla se levanta alto y se grita presente, con su sonrisa y su mirada desde la pared.

Fotos: Ailín Soria.
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