Nota
Zona liberada: mataron a un militante de 23 años
A los 23 años de edad, Mariano Ferreyra fue asesinado de un balazo en el pecho este miércoles 20 de octubre, cuando los trabajadores tercerizados y cesanteados del Ferrocarril Roca que reclamaban ocupando las vías, fueron atacados por patotas de la Unión Ferroviaria apoyados por barrabravas (que en este caso ofician como supuestos hinchas de Racing, según testigos). Mariano integraba el Partido Obrero, y la Federación Universitaria de Buenos Aires (de Avellaneda) que apoyaba el reclamo de los cesanteados a lo largo de las vías, entre la estación Avellaneda y el barrio de Barracas. Es un hecho que se encadena –con sus diferencias de forma y su igualdad de fondo- con el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, en abril de 2007.
Los trabajadores denunciaron la complicidad policial con las patotas, estableciendo la clásica “zona liberada”: la policía no intervino, dando vía libre a la violencia. Hubo otras dos personas heridas de bala. Una de ellas, Elsa Rodríguez, de 56 años (del Polo Obrero), recibió un balazo en la cabeza y quedó en estado desesperante, según informaron en el Hospital Argerich.
José Luis Matassa, secretario de comunicación de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), confirmó a lavaca que la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la propia ATE convocaron a un paro de 24 horas para este jueves 21 en los lugares de trabajo. A las 10 de la mañana se ocuparán las vías del Roca en la estación Avellaneda. Desde las 16 comenzarán las concentraciones y marchas hacia la Plaza de Mayo. Cada sindicato establecerá sus formas de acción. Adhirió CTERA al paro, la modalidad en subterráneos se estaba discutiendo, y trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial saldrán a cortar calles. “Siempre dijimos que el límite es la muerte. Esto es una consecuencia del unicato y la falta de libertad sindical que hay en el país”, dijo Matassa.
La presidenta Cristina Fernández rompió algunas horas de espeso silencio oficial al declarar: “No cabe otra cosa que la más enérgica condena y el repudio. Y no basta con eso. Vamos a trabajar muy fuertemente en la identificación de los autores materiales. Hay mucho material fílmico, según lo que pude observar en los noticieros”.
Recuerdo de la muerte
Los enfrentamientos comenzaron a la mañana, cuando grupos de la Unión Ferroviaria en supuesta defensa de su fuente de trabajo, hostigaron, persiguieron y atacaron a grupos de trabajadores de empresas tercerizadas del Ferrocarril Roca, que habían sido cesanteados. Se trata de 117 obreros, que hace meses no logran renovar los contratos precarios trimestrales que les permiten el sustento. Las mujeres y hombres atacados intentaron defenderse del ataque armado con piedras, obviamente sin éxito y con el citado saldo de un muerto y dos heridos. Los cesanteados intentaban reclamar cortando el tránsito de trenes junto a las vías.
Matassa planteó a lavaca que se trata de una metodología en boga: “Esto es una movida contra la libertad sindical. Hace 15 días pasó lo mismo en Retiro, con los compañeros de la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA). La policía hizo “zona liberada” y llegó la patota de la UTA (Unión Tranviarios Automotor). Hubo enfrentamientos y pudimos evitar no caer en una emboscada que habían preparado en la zona de la Villa 31”. Es el área en la que el 4 de septiembre fue asesinado el periodista Adams Ledesma, integrante de Mundo Villa, crimen aún impune.
“No hay dudas de la presencia de barrabravas –sostiene Matassa-, que en realidad son sicarios, mercenarios. No son laburantes sino gente que cobra de la burocracia sindical, que manda a hacer estas cosas para poder mantener sus negocios”.
Responsabilidades y voz oficial
Para Matassa “acá hay responsables políticos. Más allá de quién apretó el gatillo hay responsables políticos que tienen que dar explicaciones”. Aclaró: “Yo no responsabilizo al gobierno por el hecho de hoy. Pero tiene todas las herramientas para esclarecer este tipo de hechos. Y es un factor fundamental para que haya democracia y libertad sindical”. ATE funciona junto al sector de la CTA hasta ahora triunfante en las traumáticas elecciones internas. “Pese a que venimos con ese proceso electoral, la CTA se pronunció en pleno por el paro”. La CTA reclama justamente un reconocimiento y una apertura sindical, que parece cada vez más lejos de las intenciones gubernamentales, teniendo en cuenta que en 8 años nada se hizo al respecto y que la alianza con la CGT –visible en el reciente acto de River Plate- funciona casi como dogma oficial.
La presidenta Cristina Fernández dijo al salir de un acto en Parque Norte: “Hay que buscar a los autores materiales y también a los intelectuales». El gremialista ferroviario Pablo Díaz formó parte del grupo que se enfrentó con los cesanteados. Con anteojos oscuros y cinismo polarizado declaró sobre los disparos: “No me consta. Acá había padres de familia que defienden su fuente de trabajo. Es una cuestión política de los partidos de la izquierda. Lo que no hace la policía ni los jueces, en la medida que podemos lo hacemos nosotros”.
Sin inmutarse, agregó: “Andan diciendo que tienen heridos. Yo también tengo unos compañeros golpeados con piedrazos. Pero bueno, es una escaramuza normal en estas cuestiones”. Será interesante observar la evolución judicial de estos balbuceos.
Camarillas y mafias
Militantes del Partido Obrero, mientras tanto, denunciaban al propio Díaz y a otros sindicalistas como autores del ataque. El PO además realizó una marcha a Constitución en repudio al asesinato. La idea de que el ataque y el crimen fue una forma de defender un negocio fue planteada también en el primer acto realizado el mismo miércoles en Callao y Corrientes, donde se mencionó al polarizado Pablo Díaz, al impermeable José Pedraza y al subsecretario de Transporte Ferroviario, Antonio Luna, como mentores y beneficiarios de un esquema de poder interno y subsidios, una especie de auto redistribución de la riqueza. “Aquí está saliendo a la luz un negocio de camarillas y mafias” dijeron los trabajadores en el acto.
En nombre de la FUBA, el presidente de la organización Alejandro Lipcovich dijo, visiblemente conmovido: “Mariano fue asesinado por una burocracia sindical podrida que se dedica únicamente a vivir a costa de los trabajadores, a enriquecerse los bolsillos a costa de su explotación, a construirse casas en Miami con la guita que le roban a los trabajadores”. Todo está por decirse y hacerse, pero la realidad plantea que un joven que reclamaba contra el desempleo y la precarización, fue asesinado: el dato ya es parte de la historia del presente.
Revista Mu
MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo


Ley de Tierras y después: Cambio de tema
Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.
Por Claudia Acuña

Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre
Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Atanor condenada por contaminación: La odisea
Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.
Por Lucas Pedulla
Fotos: Sebastián Smok/lavaca.org

Agroecología en Misiones: El libro de la selva
Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto
Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro

Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura
A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.
Por Evangelina Bucari

El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder
¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

Zoe Hochbaum: Comerse el mundo
Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.
Por María del Carmen Varela
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur
por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone

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