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La mirada de María Galindo sobre la rebelión en Bolivia: «Los movimientos no somos la pelota entre el viejo progresismo y la derecha»

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La activista, artista y pensadora boliviana María Galindo describe y analiza para lavaca la situación en su país, donde desde hace seis semanas crecen los piquetes y movilizaciones contra el plan de ajuste de su presidente, Rodrigo Paz, con aparente apoyo de gran parte del establishment corporativo y político. Fundadora de Mujeres Creando, y en medio de los disturbios y enfrentamientos que ocurren en La Paz, María explica la situación actual, su origen, contexto, y cómo afecta la vida cotidiana. ¿Quiénes se están movilizando frente al gobierno? ¿Cómo pensar la situación hacia adelante? El litio, el extractivismo y el Plan Cóndor. El papel aymara, el rol de Morales y las denuncias en su contra. El envío del gobierno de Milei. Los grupos fascistas y la reproducción de la “batalla cultural”, frente a feminismos, indianismos, ecologismos y cooperativismos. Una clave: ¿qué es lo que podría ocurrir de aquí en más? Y un concepto que propone para encabezar este texto: “Los movimientos no somos la pelota entre el viejo progresismo y la derecha. Somos la esperanza de lo nuevo, lo por construir, lo por pensar”.

Por María Galindo para lavaca.org

La mirada de María Galindo sobre la rebelión en Bolivia: «Los movimientos no somos la pelota entre el viejo progresismo y la derecha»

Les escribo tomándome un respiro en un día cuya calma huele a peligro.

1.- El triunfo de Rodrigo Paz: ganó Homero Simpson a Mr. Burns

Para explicarnos la situación que atraviesa hoy el país hay que explicar el reciente triunfo electoral de Rodrigo Paz. Como en todo el mundo el sistema de representación política esta privatizado a través de un aparato burocrático. En ese contexto Rodrigo Paz compró una sigla y a última hora convocó de candidato a vicepresidente a un ex policía que gozaba de apoyo popular. Ganó las elecciones por descarte. La gente lo vio como una especie de dique de contención contra el proyecto de la extrema derecha. Sin embargo, a partir de su juramento el gobierno fue ocupado por ese proyecto de ultra derecha. En pocos meses una a una las medidas tomadas fueron generando un clima de descontento popular.

En el momento actual el movimiento popular está disputando su influencia en el gobierno, es decir la posibilidad de reconducir bajo presión todo el aparato gubernamental. Eso se entiende a partir del hecho de que en Bolivia el movimiento popular tiene una agenda propia flotando en el aire que esta básicamente plasmada en la actual Constitución política del Estado Plurinacional.

En ese contexto el conflicto planteado, que lleva una acumulación de varias semanas, tiene una vocación política profunda, aunque no esté claramente explicitada debido al fraccionamiento sectorial donde los sectores están sobrepuestos en su accionar político.

La mirada de María Galindo sobre la rebelión en Bolivia: «Los movimientos no somos la pelota entre el viejo progresismo y la derecha»

2.- La consigna del gobierno fue «capitalismo para todos»

Eso se concretó en medidas que han desgastado la credibilidad y confianza popular: la venta a precio internacional de gasolina llamada basura, que daña motores debido a negligencias y negociados no esclarecidos, la detención del narcotraficante Sebastián Marset mostrando cajas fuertes vacías posiblemente desfalcadas por la propia policía, la promulgación de una ley de tierras contraria a conquistas ganadas en la reforma agraria para beneficio del agronegocio terrateniente, el endeudamiento acelerado el Estado, la imposición de un gobernador no electo para el departamento de La Paz dentro de una larga lista de medidas.

3.- La movilización es potente porque no tiene ni dirección única, ni mando, ni cabeza visible única.

La movilización es múltiple y multisectorial de base ancha. Están movilizadas miles de personas y a eso mismo se debe la fragmentación del horizonte concreto. Es inclusive difícil de entender qué está buscando la movilización en el detalle. Lo que unifica es el descontento y la desconfianza.

La composición básica es la siguiente: movimiento indígena de tierras bajas que solicitó la abrogación de la ley con un campamento en el centro político de La Paz; movimiento campesino de las provincias del altiplano paceño: al interior de ese movimiento campesino hay organizaciones pequeñas de corte nacionalista étnico fundamentalista; organizaciones de transportistas a diferentes niveles; maestr@s rurales, maestr@s urbanos, cooperatistas mineros e inclusive organizaciones vecinales de la ciudad de El Alto.

La base de movilización principal es la organización aymara basada en formas de movilización obligatoria con conducción rotatoria donde nadie queda fuera del mandato de movilización compacto. Explico que la obligatoriedad no significa la coacción, sino una forma de movilización ancestral donde la comunidad está basada en turnos a partir de los cuales nadie queda ni como espectador, ni fuera de la obligación de movilizarse para todos los aspectos de la vida.

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4.- Evo Morales construye una relación utilitaria con la movilizacion

La acción y participación verbal de Evo Morales como también la marcha que envió desde el trópico de Cochabamba para sumarse a la movilización general es una acción utilitaria. Directamente ha buscado montarse sobre el conflicto para tener protagonismo, ventaja y espacio de negociación personal. Su movilización constituida por ex funcionarios de su gobierno y escasas bases cocaleras aportó confusión a la movilización, llegaron con la consigna de la renuncia de Rodrigo Paz y pretendieron generalizar esa consigna a toda la movilización. Es posible que esta acción de Evo Morales esté vinculada al hecho de que este gobierno –no por convicción de lucha contra las violencias machistas a las mujeres sino por oportunismo político– ha decidido reactivar el caso de trata y tráfico contra Evo Morales. Se trata de una causa basada en el estupro continuo cometido por Evo Morales durante sus gobiernos contra mujeres menores de edad integrantes del movimiento indígena campesino.

Actualmente tenemos conocimiento de que una de las victimas claves de ese proceso se encuentra con refugio en Argentina. Al mismo tiempo otra de las víctimas de ese mismo hecho es descrita en la biografía de Martín Sivack Vértigos de lo inesperado: Evo Morales, el poder, la caída y el reino. En este libro el autor refiere que una de las menores estaba en la casa de Evo Morales cuando este estuvo protegido por el gobierno argentino de Alberto Fernández después del golpe de Estado del 2019. Hay también numerosos documentos fílmicos y fotográficos de esos hechos. Se trata de una investigación realizada por la derecha internacional. Lo que resulta grave es que los hechos no son calumniosos y fueron permanentemente socapados por el vicepresidente Álvaro García Linera y todo su gobierno.

La mirada de María Galindo sobre la rebelión en Bolivia: «Los movimientos no somos la pelota entre el viejo progresismo y la derecha»

5.- Plan Cóndor: de las dictaduras del 70 a los fascismos contemporáneos

Estamos ante la reactivación del Plan Cóndor. Los aviones enviados por Javier Milei para transportar alimentos entre oriente y occidente del país probablemente han llegado cargados de gases lacrimógenos, porque a partir de su llegada se ha desatado una tremenda represión policial que no existía. José Kast desde Chile pide enviar otro avión. De forma pública el jefe del Comando Sur de los EE.UU sostiene reuniones en el ministerio de Defensa en La Paz.

Está claro que hay una comprensión regional del proyecto extractivista colonial e imperial y que Bolivia podría constituirse en un lugar central. No pudieron establecer una base militar multinacional en Ecuador debido al referéndum al que convocó Daniel Noboa. La intención es establecerla en Bolivia debido a la docilidad del gobierno boliviano, aunque la Constitución lo prohíbe explícitamente.

Somos además parte del “triángulo del litio” y posiblemente la idea es controlar el triángulo en su conjunto asfixiando toda decisión soberana.

También hay un gran temor a la transferencia de información, estrategias de lucha contagios de esperanza que podemos provocar entre nuestras sociedades.

Aunque parezca mentira, tanto “el viejo progresismo” y la derecha quieren instalar la misma dicotomia: “o ellos o nosotros”, polarizando, fascistizando la sociedad, asfixiando el debate político y la posibilidad de pensar y proponer otro proyecto que no sea el viejo auto denominado progresismo. Pretenden que lo nuevo por inventar desde feminismos, animalismos, indianismos, ecologismos, cooperativismos y formas de bienestar y relectura de nuestra propia historia se pliegue de forma acrítica y resignada a sus intereses. Por otro lado el esfuerzo del gobierno y la derecha es meternos a todos en un mismo saco de “masistas” (por el Movimiento al Socialismo-MAS), “izquierdistas”, “pro pedófilos” satanizándonos.

La mirada de María Galindo sobre la rebelión en Bolivia: «Los movimientos no somos la pelota entre el viejo progresismo y la derecha»

6.- La movilización está enfrentando una nueva fase: la deslegitimación

Se ha insertado probablemente desde el propio gobierno mucha gente delincuencial que ha destrozado pequeños negocios, golpeado transeúntes y destrozado infraestructura pública que jamás se había tocado, como el caso del teleférico. Se han verificado muchísimos actos de racismo que han sido amplificados por los medios de comunicación que están apuntando a polarizar la sociedad entre indios salvajes y ciudadanos productivos que solo quieren vivir tranquilos. Estas dicotomías que parecen muy inofensivas van en una peligrosa escalada y pueden conducir a perder lo ganado que es una gran capacidad de movilización.

Se han activado grupos civiles fascistas con un discurso misógino y homo y transfóbico que se erigen como aquellos que desarrollarán la “batalla cultural”. Está claro que traen desde la Argentina la experiencia del proceso de Milei: construir enemigos para constituirse en depuradores de la sociedad.

Se han activado detenciones y persecución contra el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana y el senador suplente Nilton Condori que no son las cabezas de este movimiento, porque estamos ante sujetos colectivos sin rostro de base ancha.

La idea de construir enemigos sumando a estos la figura de Evo Morales tiene que ver no tanto con una lectura errada, sino con el afán de no establecer un verdadero diálogo con la movilización porque el pedido de renuncia del presidente les conviene para no sentirse obligados a retroceder en hecho políticos concretos como puede ser el plan de privatización de empresas y otros.

7.- El dolor de la vida cotidiana

En términos de vida cotidiana, la escasez de alimentos en la ciudad de La Paz y El Alto es grave y el encarecimiento de la vida también es una cuota de dolor muy grave para los sectores populares. Al mismo tiempo el gobierno está logrando la justificación de su pésima gestión en la movilización. En este momento hay una escasez de hidrocarburos que es responsabilidad gubernamental pero que se puede fácilmente instalar la narrativa de que el movimiento popular es el responsable de todos los males que vivimos.

8.- Hacia adelante

Si el movimiento popular es capaz de armar una agenda política colectiva conjunta inteligible para el conjunto de la sociedad, si logramos abrir corredores humanitarios autogestionados civiles y basados en el diálogo, este movimiento puede lograr instalar un gran antecedente, un freno y hasta un avance. Si el movimiento popular no logra asistir a una mesa de diálogo con un conjunto de propuestas y se cierra en su capacidad de veto histórico en el que muchas veces se ha quedado podríamos enfrentar una derrota para el conjunto de la sociedad.  

Movimientos sociales

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

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El movimiento de personas con discapacidad generó una movilización masiva contra los recortes de las prestaciones y la motosierra del gobierno de Milei. El rechazo a una nueva ley de discapacidad, el incumplimiento de la actual y las voces de uno de los sectores que han tenido que salir a reclamar por las cosas más elementales. Una novedad: el fuerte apoyo a los bocinazos de los automovilistas en la 9 de Julio.  

Por Sergio Ciancaglini / Foto portada: página web del Foro Permanente Discapacidad

Las pequeñas pancartas, muchas manuscritas, son como editoriales que el periodismo casi nunca describe pero que van diciendo todo en ese acto que reúne a personas con discapacidad, sus familias (altísimo porcentaje de madres), y los prestadores de acompañamiento y apoyo:

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Foto: lavaca.org.

“La exclusión avanza”,

“No somos fraude”,

“El fraude es el ajuste”,

“Rechazo al proyecto 109/26 que modifica la Ley de Emergencia en Discapacidad”,

“Desconfiá de quien no se conmueve”,

“La discapacidad no define límites, la verdadera barrera está en la falta de derechos, con apoyo y respeto la superación es un camino posible para todos”,

“Las personas con discapacidad no somos un fraude, existimos”.

“El fraude son ustedes” (con fotos Karina, Adorni, Lugones y obviamente Milei),

“Prestadores en crisis”,  

“Discapacidad en emergencia”,

“Recortar es discriminar”,

“La ley del ministro Lugones rompe todo el sistema de apoyo y acompañamiento a las personas con discapacidad”.  

“Donde hay inclusión hay futuro”,

“Presidente, tu libertad me excluye”.

Releídos estos argumentos «discas» y hablando con las madres y familiares, emerge un enigma: quiénes son en esta historia los capaces, y quiénes los incapaces.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Foto: página web del Foro Permanente Discapacidad.

El contexto, según el documento del Foro Permanente Discapacidad, frente al proyecto que el gobierno impulsa para cambiar la actual legislación sobre el tema: “Esta iniciativa, que modifica el marco de la Ley de Emergencia en Discapacidad, instala una mirada estigmatizante sobre las personas con discapacidad y desvía el foco de la verdadera problemática: la crisis estructural del sistema. Mientras se pone en duda el acceso a derechos, el sector atraviesa: atraso arancelario, pagos irregulares, deudas acumuladas y prestaciones en riesgo. Las personas con discapacidad no son responsables de la crisis. Necesitan respuestas urgentes, no retrocesos”.

El proyecto de nueva Ley fue firmado nada menos que por el Sr. Manuel Adorni, jefe de Gabinete, bajo el nombre «Contra el Fraude de las Pensiones por Invalidez», y obligaría a reempadronarse a los titulares de pensiones no contributivas por invalidez laboral, con suspensión automática del beneficio y posible baja para quienes no completen el trámite en los plazos estipulados.

En términos prácticos el proyecto plantea una nueva amenaza a personas y familias que si algo no precisan es más angustia y más estrés, obligándolas, como me explicó hace tiempo Fernando, un jubilado amputado, a ir seis meses después a una junta médica que confirme si le falta o no una pierna.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Mensaje de época. Foto: lavaca.org.

“El gobierno retrocede 30 años”

Valentina Bassi, madre de un hijo con autismo y actriz, sintetiza a lavaca: “Lo que reclamamos es que paguen el Incluir Salud, que deben 6 meses, que cumplan la Ley de Emergencia en Discapacidad y que vuele por los aires esa modificación de la Ley que mandaron al Congreso, que es nefasta y retrocede 30 años”.

Valentina corta el tránsito entre madres, jubilados que se acercaron a apoyar y un dinosaurio de goma que también participa del acto. “Hay que seguir peleando prque este gobierno no va a parar hasta destruir a las personas con discapacidad. No nos queda otra. Y me encanta esto de la gente tocando bocina a favor nuestro. La sociedad nos está acompañando cada vez más. Y vinieron muchos legisladores también.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Valentina Bassi, aplaudiendo con campera celeste, delante del dinosaurio. Foto: lavaca.org.

Néstor Saracho va con su andador entre fotógrafos, familiares, diputados. Le falta una pierna. No le faltan conceptos: “Lo que hace el gobierno no tiene que sorprendernos. Lo que tenemos que tratar es de buscar puntos en común para encontrarnos y construir un colectivo de discapacidad cada vez mayor. Hay una heterogeneidad, porque esto de hoy lo convoca el Foro Permanente Discapacidad que nuclea a organizaciones con personería jurídica, pero también estamos las personas que trabajan, las de los centros, y las personas mismas con discapacidad que en realidad son las protagonistas de los reclamos. Vos ves que hay una silla de ruedas inflable como símbolo, pero es como hacer un fetiche de la silla de ruedas: lo más importante son las personas que la usan”.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Néstor Saracho: «Lo que tenemos que tratar es de buscar puntos en común para encontrarnos y construir un colectivo de discapacidad cada vez mayor». Foto: lavaca.org.

El recorte y la corrupción

Jony de la Silla, como le gusta que le digan, con su rodete de rastas y sus tres rulos tirabuzón sobre la frente, en su silla ortopédica: “La gente la está sufriendo mucho. Es difícil cuando tenés un hijo con discapacidad y te cortan el transporte, la terapia, la escuela. Yo creo que la gente que no tiene un hijo con discapacidad no lo entiende. Parecería que te tiene que pasar algo así para abrir tu cabeza”. Sobre el acto: “Es masivo, la necesidad es grande. Quieren sacar las pensiones, y nunca ven que muchas de las personas con discapacidad lo que queremos es trabajo. Lo bueno es que el pueblo siempre nos bancó. Y acá estamos para demostrar que vamos a pelear por nuestros derechos de acá al fin de nuestros días”.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Jony de la Silla: «Vamos a pelear por nuestros derechos de acá al fin de nuestros días”. Foto: lavaca.org.

Para Jony “soluciones del gobierno no hay. Todo para peor, de hecho ahora en el senado presentaron una nueva propuesta. Quieren romper el nomenclador para los prestadores, nos dejan liberados a la salud privada, y eso solo crea más desigualdad, no más libertad. Nosotros queremos un modelo social para todas las personas con discapacidad. Y en la práctica, de mínima, queremos que se cumpla con la Ley de Emergencia en Discapacidad”. Fue la que el gobierno de Milei quiso vetar sin lograr apoyo legislativo.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Policía antidisturbios vigila a uno de los manifestantes «disca». Foto: lavaca.org.

Que el gobierno quiera vetar y recortar el apoyo a la discapacidad es llamativo, con el agregado de tratarse de un sector investigado por corrupción oficial a partir de sobreprecios que implicaron 75.000 millones de pesos, mientras se ajusta a las personas y familias que deben recibir esos servicios.

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El pequeño redoblante. Foto: lavaca.org.

No saben con quién se metieron

Lorena Velázquez es empleada doméstica y está con su hija Milagros Málaga, que tiene un retraso madurativo y epilepsia. “No estamos nunca en el cuaderno, o la agenda, de ningún gobierno. Y nos está explotando todo por el aire. El gobierno no se mete con los poderosos, con la con las corporaciones de salud y se mete con las personas discapacitadas. Imaginate que vengo de La Matanza, encontrar allí un neurólogo es como encontrar una aguja en el mar. Entonces ¿Qué quieren? ¿Matarnos a todos? Todo lo hacen a favor de ellos mismos que se enriquecen y de las empresas con las que hacen sus negocios. Y no hacen nada, pero nada, para el pueblo”.

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Una expresión de libertad. Foto: lavaca.org.

Bocinazos y tambores siguen poniéndole música de fondo al encuentro. Pasan diputados: Eduardo Valdés, Esteban Paulon, Germán Martínez, Vanina Biasi, Victoria Tolosa Paz, Juan Marino, Paula Penacca, Karen Tepp (originaria del movimiento Ciudad Futura, de Rosario, acompañada por su marido Juan Monteverde).

Marta es ama de casa, jubilada. “Mi hijito tiene Síndrome de Down. Yo ruego para que no le saquen sus derechos, para que pueda seguir yendo a una institución y comunicándose con sus pares, y aprendiendo, porque se independizó mucho gracias a eso. Cambió a nivel persona. Estoy aquí para que no le saquen todo lo que lo hizo avanzar, y se venga todo abajo. Soy viuda, ni pensión tengo, pero acá estaremos siempre, luchando por cosas que corresponden”.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Milagros tiene retraso madurativo y epilepsia, junto a su mamá Lorena, empleada doméstica: «¿Qué quieren? ¿Matarnos a todos?» Foto: lavaca.org.

Elizabeth. “Lo que no entienden es que todo recae sobre las personas más vulnerables, que no tienen cómo defenderse. Y si esto avanza, quedarían marginados, olvidados, arrumbados en la calle o en los cotolengos. Hoy forman parte de la sociedad, no están apartados. Eso tiene que seguir para adelante, no ir todo para atrás”.

Gabriela se saca una foto junto a la gran bandera argentina que acercaron los jubilados y jubiladas que se movilizan en Congreso cada miércoles. Su hijo tiene psicosis. “Nunca vamos a dejar de pelear por nuestras hijas y nuestros hijos. Hoy están saliendo en muchos pueblos y provincias para reclamar por lo mismo.  No saben con quién se metieron”.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Con bombos y platillos. Foto: lavaca.org.

Bienvenidos al tren

Inti y Tamara llegaron con sus bastones, los acompañan moviéndose durante el acto. Sonríen y vuelven con sus bastones blancos hasta el subterráneo para volverse. En el andén, esperando el subte, dice Inti: “Estamos en una persecución que no termina nunca. Cuando logramos frenar el veto de Milei a la Ley de Emergencia pensamos que el gobierno había entendido el mensaje, pero no. Es una obsesión que tiene con las personas con discapacidad”.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Gabriela y la bandera que luego irá a la marcha de jubilados. «Nunca vamos a dejar de pelear por nuestras hijas y nuestros hijos. Foto: lavaca.org

Tamara: “Tenemos pensiones contributivas que son de 290 000 pesos. Apenas nos alcanzan para los medicamentos que tenemos que cubrir, para nuestros bastones, nuestras sillas, nuestros tratamientos, según el caso de cada persona. Obviamente no tenemos transporte accesible, no podemos manejar, si alguno tiene el milagro de un trabajo le cuesta muchísimo poder llegar. El gobierno nos ve como una carga, no como personas que merecen vivir la vida, no como ciudadanos que somos”.

Dice Tamara, todavía en el andén: “Creo que se entiende cada vez más nuestra situación. Es otro tiempo. Todo va a cambiar. Y ahí llega el tren”.

Movilización “disca” con una noticia para el gobierno: “Existimos”

Inti y Tamara: El gobierno nos ve como una carga, no como personas que merecen vivir la vida, no como ciudadanos que somos”. Foto: lavaca.org.

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La idea de futuro. Foto: lavaca.org

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La verdadera barrera. Foto: lavaca.org

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Imagen del acto. Foto: lavaca.org

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La gente en la calle. Foto: lavaca.org.

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La revolución de la vereda

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Gas pimienta a mansalva, golpes con los escudos, violencia estatal absurda. El protocolo de Patricia Bullrich funcionó durante la marcha de jubilados de este miércoles en modo preelectoral, antes del comicio porteño del domingo. Fue visible la provocación policial, tanto por el estilo del operativo como por el caos creado en la zona. La violencia tuvo un saldo de aproximadamente 100 personas heridas y cuatro detenidas. El cura Francisco “Paco” Olveira fue metódicamente gaseado (al menos cuatro veces) junto a otros cinco religiosos (en la foto de portada, el sacerdote Rodolfo forcejeando con las fuerzas de seguridad). En medio de los golpes, y antes del Padrenuestro y el Himno, Paco dijo que los jubilados con su movilización están protagonizando “la revolución de la vereda”.

Por Sergio Ciancaglini

Foto de portada: Tadeo Bourbon/lavaca.org.

Desde temprano se vio la maniobra del ministerio de Seguridad que encabeza Patricia Bullrich. Las llamadas fuerzas de seguridad cortaron insólitamente la Avenida Rivadavia a la altura del Congreso.

La revolución de la vereda

La prefectura no sabe o no quiere custodiar el mar (pesca ilegal), ni los ríos (narcotráfico a granel). El misterio: ¿qué estará custodiando en esta vereda porteña? (Fotos: Tadeo Bourbon/lavaca.org)

Eso obligaba al tránsito que venía por Rivadavia a girar obligatoriamente a la derecha por Callao, en una zona angosta por la presencia de las propias vallas policiales. Había muchos más efectivos que manifestantes.

Los jubilados y jubiladas hacían sus clásicos semaforazos pero la Policía y la Prefectura se lanzaron a agredir a la gente que estaba no sobre el asfalto sino sobre la vereda de Callao.

Método policial: le pegan con el escudo a personas de más de 70 y 80 años. El segundo método fue la lluvia de gas pimienta sobre gente que no estaba interrumpiendo tránsito alguno (la circulación de vehículos, se reitera, era interrumpida por el propio operativo con sus vallas). Hubo decenas de afectados, incluyendo a toda la prensa (los cronistas y reporteros de lavaca tampoco fueron privados de tal entusiasmo policial, cosa reflejada por otros medios como Cítrica e Infonews).

La revolución de la vereda

Óleo calcáreo para los atacados con gas pimienta . (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

La presencia de Francisco “Paco” Olveira (cura en Opción por los Pobres) junto a otros cuatro sacerdotes y un pastor exacerbó a los cuatro drones policiales que sobrevolaban Callao, y a los efectivos “antidisturbios” con sus cascos y pertrechos, que en las últimas semanas eternáuticas comenzaron a ser llamados “cascarudos”.

Ante cada agresión policial, los religiosos intentaban interponerse con lo cual los golpes y gases se re-direccionaban también hacia ellos. La gente se preocupaba pero Paco respondía, con los ojos inyectados y tosiendo: “Yo estoy bien, los que están mal son los jubilados”. Había una imagen de la Virgen que también recibió su fumigación de gas pimienta, aunque al menos no le pegaron con los escudos.

La revolución de la vereda

Uno de los detenidos. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

Esto se repitió varias veces. La policía forcejeaba con jubilados y también con sacerdotes, que terminaron rezando un padrenuestro y cantando el Himno Nacional. Entre los drones que sobrevolaban Callao y la inflación represiva a ras del piso, apareció una mariposa que se refugió entre periodistas y provocó un revuelo fotográfico: una nota color. Poco después, emigró hacia lugares menos inhóspitos.

Cuando todo parecía calmado y sobre Callao ya no había policías, otro grupo apareció cortando parte de la avenida, y estuvo allí una media hora sin aplicación de protocolo alguno y con los autos que de todos modos circulaban por el carril que les dejaban: nueva demostración de lo arbitrario de la violencia estatal. Recién después aparecieron prefectos, que le ganaron de mano a los motoqueros policiales y dispersaron al grupo de manifestantes que se fue antes de que lo echen.

La revolución de la vereda

El enemigo policial: los ancianos. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

El padre Jorge «Chueco» Romero fue de los agredidos y capturados por la Prefectura, como se ve en la foto de portada, aunque pronto lo liberaron. Lo que intentaba Chueco era ayudar al padre Paco, al que le rompieron la estola: debajo tenía puesta una remera con la imagen de El Eternauta.

Paco Oliveira dejó algunas reflexiones para lavaca. “Los jubilados están haciendo la revolución de la vereda. Lo que estamos viviendo se parece a la dictadura, pero no nos pueden hacer desaparecer. Aunque me quieran hacer un juicio, yo digo que son actitudes y políticas nazis”. Otro aspecto del tema: “Ya pegaron la semana pasada, ahora lo mismo. Me rompieron la estola, que para mí es un símbolo sagrado. Fue con violencia. Y nos pegaron y gasearon estando en la vereda”.

La idea original era rezar en la vereda del edificio Anexo de la Cámara de Diputados, pero el sector era inaccesible por las vallas policiales. “Me parece que nos tienen miedo a los curas, o tienen miedo de que recemos. No vamos a dejar de rezar ni de movilizarnos con los jubilados y jubiladas, que son quienes están pagando la mayor parte de este ajuste”.

La revolución de la vereda

El cura Paco atendido tras uno de los ataques que sufrió. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

Dirigiéndose a la policía que lo miraba impasible: “Soy un ser humano, todos los que estamos aquí lo somos. Yo sé que los mandan a hacer esto, pero por lo menos hagan el menor daño posible. No pongan esa saña, porque así nunca vamos a tener una patria de hermanos”. Luego los religiosos y laicos con sus imágenes rezaron un Padrenuestro y cantaron el Himno.

Según informó la Comisión Provincial de la Memoria hubo al menos 100 heridos, y cuatro detenidos como saldo de una represión de las fuerzas federales que califica como “brutal”.

La revolución de la vereda

El cartel describe una forma de política de Estado. La gendarmería al acecho. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

“Frente a una movilización pacífica, los efectivos avanzaron contra los manifestantes golpeando con sus escudos y palos, y lanzando gases químicos, incluso con pistolas Byrna. Siguieron reprimiendo y golpeando cuando la gente ya estaba en la vereda, y mientras se asistían a las víctimas de la represión. Entre las personas heridas, hay 5 curas y un pastor, personal de salud de la Posta de Salud y Cuidados, del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios e integrantes del equipo de la CPM que se encontraba monitoreando el despliegue policial en el marco de la protesta social”.

Entre tantos temas, de lo que casi no se habló aunque es el trasfondo de todo, es de la destrucción sistemática de los ingresos y del sistema de salud destinado a jubilados que, como decía el sacerdote, son los que en mayor medida pagan el ajuste.

La revolución de la vereda

Inesperada aparición de una mariposa en medio de los disturbios. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

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Jubilados y policías: bastones de distinto tipo. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

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Lo que ataca la violencia estatal. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

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El recuerdo para el fotógrafo Pablo Grillo, que sigue pelando por su salud. (Fotos: Tadeo Bourboun/lavaca.org)

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Mu190

MU en una provincia en conflicto: El jujeñazo

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En 2023 la provincia se sacudió frente al gobierno de Gerardo Morales, que eligió la violencia y la criminalización de quienes defienden el trabajo, el salario, el agua y la vida. Y derechos reconocidos por toda la legislación. La aprobación de una reforma nada constitucional. Negocios políticos y familiares, nepotismo y autoritarismo. Niveles cada vez más altos de pobreza, indigencia e injusticia. Las balas que apuntan a los ojos de la sociedad. Esta es la recorrida que hicimos por la provincia: cada corte hasta los 3.500 metros de altura. Juego sucio, identidad, esperanzas, relación con la tierra, el futuro y lo que dicen las comunidades sobre la capacidad de la mente y la del corazón.

Texto: Francisco Pandolfi

Fotos: Lina Etchesuri

MU en una provincia en conflicto: El jujeñazo
Las comunidades originarias de pie, en la ruta que pasa por San Roque, Humahuaca. Fotos: Lina Etchesuri

Junio de 2023 quedará en la memoria del pueblo jujeño. Por lo represivo y por la fortaleza de muchos de sus habitantes. Por el avasallamiento y por la lucha que continúa en cada rincón de la provincia. Quedará en la memoria por la reforma parcial de la Constitución del gobernador Gerardo Morales (presidente además del Comité Nacional de la UCR) y por la sublevación de una comunidad educativa con salarios empobrecidos. Quedará en la memoria porque Jujuy despertó: la generalización –como licencia narrativa– tiene su apoyatura en que el viernes 16 se gestó en San Salvador la mayor movilización en su historia: entre 80 y 100 mil personas, mediante la unidad de docentes, trabajadores estatales en general, organizaciones sociales, políticas, gremiales y de derechos humanos, junto a los pueblos originarios que ese día arribaron desde distintas localidades encolumnados en el Tercer Malón de la Paz.

El lema de la manifestación fue unánime: “Gerardo Morales aprobó su reforma a espaldas del pueblo jujeño”. De espaldas y mientras dormía. Horas antes, en esa madrugada, la había votado por unanimidad la Convención Constituyente de Jujuy, integrada por el oficialista Frente Cambia y el Frente Justicialista (Juntos por el Cambio y el PJ).

Junio quedará en la memoria, también, porque a partir de ese día las comunidades originarias cortaron las rutas en más de 20 puntos estratégicos, decisión que aún persiste al cierre de esta edición. Del sur al norte, y en cada una de las regiones: en los Valles, las Yungas, la Quebrada, la Puna. Ese mismo viernes 16 de junio, la localidad de Abra Pampa fue el epicentro de la primera represión. Un día después, se encarnizó la violencia policial en Purmamarca y el martes siguiente, en otra multitudinaria marcha, se ejecutó en San Salvador una cacería con más de una centena de heridos y 68 detenidos.

MU en una provincia en conflicto: El jujeñazo
Una niña en Purmamarca, como en cada corte, flamea la bandera argentina junto a la whipala. Fotos: Lina Etchesuri

El estado de las cosas 

Tras esa seguidilla de balas de goma y de plomo y de gases lacrimógenos, la gente empezó a cantar a lo largo y ancho del territorio: “Morales, basura, vos sos la dictadura”. El gobierno jujeño no es una dictadura, pero sembró la provincia de un tipo de violencia que permite recordar tiempos más nefastos del país:

  • Fuerzas policiales reprimiendo en motos y camionetas sin patentes.
  • Fuerzas policiales usando camionetas de empresas privadas para levantar gente (táctica ya vigente durante El Apagón de Ledesma en 1976 que derivó en el secuestro de más de 400 personas, 55 de las cuales siguen desaparecidas). 
  • Fuerzas policiales disparando a la cabeza: cuatro personas perdieron la vista en uno de sus ojos.
  • Fuerzas policiales disparando, persiguiendo y deteniendo a periodistas y fotógrafos.
  • Pago de un bono de 50 mil pesos a cada policía el día después de ejecutar la represión. 
  • Hostigamiento a comuneros y dirigentes de pueblos originarios.
  • Amenazas de despidos a manifestantes.
  • Incendio del auto de dos dirigentes sindicales.
  • Allanamientos a viviendas sin orden judicial.
  • Intervención de fuerzas policiales a asambleas de estudiantes.
  • Encapuchados de civil tirando piedras a quienes protestaban.
  • Policías infiltrados en las marchas.
  • Policías que lanzaron gases lacrimógenos vencidos, extremadamente más tóxicos. 
  • Policías rompiendo puertas de casas, sin otro motivo que generar miedo. 
  • Policías sin identificación.
  • Decenas de detenciones arbitrarias.
  • Detenciones ilegales, sin intervención durante días de jueces y fiscales, ni explicación de sus causas..
  • Represiones y acción psicológica, a 40 años de la recuperación de la democracia. 

Lo inconstitucional

La aprobación de la reforma constitucional también tiene aires antidemocráticos. La abogada jujeña Alicia Chabale, integrante del equipo que asesora a las comunidades originarias de Salinas Grandes y la laguna de Guayatayoc, describe: “La reforma es inconstitucional y tiene varios defectos, de forma y de fondo. En lo formal, se publicó en el Boletín Oficial en septiembre del año pasado la Ley 6302 hecha por el Poder Ejecutivo que convocaba a realizar la reforma. Sin embargo, en la Constitución Provincial de 1986 está previsto que la declaración para hacer una reforma es exclusiva de la Legislatura. No importó: se aprobó la ley”. Sigue: “Se determinó que las elecciones de los constituyentes se haría el 7 de mayo pasado, junto a las elecciones a gobernador, intendentes, diputados y concejales. Así fue, y estaba previsto que sesionen durante 90 días hábiles, unos cinco o seis meses por feriados y fines de semana. Esto no fue así: tuvo un tratamiento exprés; las sesiones empezaron a fines de mayo, se votó el viernes 16 de junio, en primera instancia, y el martes 20 en segunda cuando dejaron sin efecto los artículos 50 y 36 por la resistencia de los pueblos originarios”.

Completa: “Otra discusión jurídica refiere a si la Convención Constituyente tenía funciones para reabrir el debate convencional el día 20 y eliminar esos dos artículos que ya habían aprobado la semana anterior. La función del convencional termina ahí. La jura que se hace, tan protocolar y antigua, tiene la función de darles legalidad y legitimidad a los actos que se desarrollen. Acá votaron una vez, hubo repudio del pueblo, sacaron dos artículos y votaron de nuevo, como si nada”.

¿Es legal que la Convención Constituyente haya estado integrada por funcionarios actuales? “No, y esto figura en el artículo 100 de la Constitución provincial. ¿Cómo hicieron? Se tomaron licencia en sus cargos y sesionaron. Esto es lo que hizo el propio Morales, uno de los constituyentes. Se pidió licencia como gobernador, abrió la Convención, dictaminó las normas y luego se pidió licencia de la Convención. Después, previo a votar, se pidió licencia como gobernador y volvió para asumir las funciones como constituyente. Así funciona todo acá”. 

El trabalenguas; las idas y vueltas; la repetición de la palabra “licencia” es una síntesis de lo que sucede en Jujuy mientras estos funcionarios aplastan la palabra democracia.

La doctora Chabale enumera algunos de los problemas de fondo: 

1. “No se consultó a las comunidades originarias antes del dictado de la Ley 6302, como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo que tiene rango de norma constitucional, que refiere a la consulta previa anterior a una disposición legislativa que afecte a las comunidades indígenas”. 

2. “Posterior al dictado de la ley, no se conoció el texto completo hasta el viernes 9 de junio, apenas una semana antes de que se vote. El pueblo jujeño entero, no solo las comunidades, no sabía qué iba a decir nuestra Constitución”. 

3. “El gobierno no tuvo otra opción que salir a dar de baja los artículos 50 y 36, pero el haberlos querido incluir da la pauta del propósito de esta reforma: darle todo el poder al Ejecutivo. Se reconocía a la personería jurídica de las comunidades, la posesión y la propiedad comunitaria de las tierras, pero atribuía en forma exclusiva la facultad de decisión sobre ellas a la provincia, recortando lo que dice la Constitución Nacional en reconocimiento de las comunidades originarias como preexistentes al Estado”. “Los nuevos derechos que se incorporan en la reforma parcial son de exclusiva facultad del Poder Ejecutivo, con conformidad de la Legislatura donde el oficialismo jujeño tiene mayoría. Así, la regulación del agua (donde no se menciona que es un derecho humano), la atribución de las tierras fiscales, la decisión de cuál es productiva o no, entre otros varios artículos, le otorgan facultad absoluta al Ejecutivo”.

4. “Con respecto a los recursos naturales pasa exactamente lo mismo: su regulación queda sujeta a lo que disponga la provincia. Pero la provincia no es una isla aunque así la hacen parecer. Somos parte de un sistema federal donde hay un orden cuya cúspide es la Constitución Nacional. Tenemos que cumplir por ejemplo el tratado de Escazú, que se incorporó como legislación nacional y establece la promoción y la defensa de quienes cuidan el ambiente. En este caso, las comunidades indígenas que fueron y están siendo perseguidas por la policía. La reforma no cumple los tratados y la legislación internacional a la cual adhiere el país. Desde lo jurídico es inabordable esta reforma que refleja el desconocimiento absoluto de las normas que nos rigen como Estado”. 

Lo que encendió el fuego 

Las movilizaciones y el paro que sacudieron a Jujuy comenzaron con las y los docentes el 5 de junio, protestando contra “los salarios de miseria”. Marchas de antorchas, mateadas masivas y las ollas populares, así como un enorme repertorio de canciones creativas, fueron el caldo de cultivo no solo para visibilizar los 34 mil pesos del salario básico más pobre del país, sino también para magnificar el reclamo por la reforma constitucional. Primero para que no se apruebe; luego para que no se jure; después –y ahora– para que se derogue.

Las manifestaciones de la comunidad educativa contaron con un fuerte apoyo de otros gremios, sobre todo de los trabajadores estatales que entre los años 2016 y 2023 perdieron el 65% del salario real. En ese lapso que abarca la gestión de Gerardo Morales, la inflación acumulada fue de 399% y la suba del salario nominal de 277%, lo que da una diferencia en contra del 122% del salario acumulado. Esto se enlaza con los últimos datos oficiales del INDEC: la pobreza en Jujuy asciende al 41,8% de la población, por encima del promedio nacional que es de 39.2%. La indigencia trepó al 8.1%

Entre canto y canto, entre marcha y marcha, enseñan los maestros: “Estamos muy precarizados; yo tengo 14 años de antigüedad y cobro 70 mil pesos. Y encima nos jubilan con la mínima”, dice María, docente no formal, mientras camina al ritmo de “Fuera Morales Fuera”, y de “Somos los docentes de Jujuy, aquí presentes, los docentes que nunca se venden, a la patronal”. 

Mónica es maestra jardinera: “En la pandemia trabajamos las 24 horas y ni así nos aumentó el sueldo. Nuestro salario no cubre la canasta básica”. La canasta básica total está en 250 mil pesos para una familia de cuatro miembros, y el sueldo neto de un docente primario y secundario (básico más adicionales) ronda los 125 mil. Hay que hacer esfuerzo para escuchar el descargo, porque suena uno de los hits: “Morales gato sos un ladrón, le robaste a la educación”. 

Las letras de las canciones mezclan palabras duras y sensibles, así como un festival de ritmos: coplas, huaynos, tinkus, pin pin y carnavalitos. Hay para elegir en el cancionero pero no en otras cosas, cuenta Viviana, maestra jardinera. “No podés comprarle ni ropa a un hijo. Ya ni digo paseos o viajes: ni las necesidades básicas se pueden garantizar. Además, no podemos enfermarnos porque nos cortan el presentismo por faltar un día”.

A un mes de iniciar el reclamo, el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior aceptó los 200 mil pesos de piso salarial propuesto por el Ministerio de Educación provincial y levantaron el paro, aunque aseguraron que “bajo ningún punto de vista” dejarán de pelear contra la reforma “que consideramos inconstitucional”. En cambio ADEP, el sindicato de educadores de Nivel Inicial y Primario, continuaba el paro exigiendo una nueva paritaria, la derogación de la reforma constitucional y en apoyo al consenso al que llegaron las comunidades originarias: cortes de ruta hasta la derogación de la reforma.

Un corte y una Quebrada

La decisión tomada por el Tercer Malón de la Paz de restringir el libre acceso de los vehículos en rutas nacionales y provinciales tiene como motor el hartazgo total. Las comunidades originarias dijeron “basta” y “hasta las últimas consecuencias”. De ahí no se mueven. Entonces debíamos movernos nosotros desde el sur hasta el norte de la provincia, desde los valles, pasando luego por la Quebrada de Humahuaca y subiendo hasta esa meseta increíble, la Puna, a más de 3.500 metros de altura, para escuchar, conocer y ampliar las diversas miradas sobre este momento esencial.

Corte de Purmamarca

Desde San Salvador hasta Purmamarca hay 54 kilómetros de un paisaje impresionantemente bello. La Quebrada de Humahuaca es una seducción para la mirada ante tanta biodiversidad, caballos y vacas, cielo, montañas, infinitos cactus; con una paleta llena de diversos verdes que uno se sorprende de que existan.

En la entrada a la ciudad hay una bandera argentina y una whipala, binomio que estará presente en cada reclamo. Y en cada persona que da testimonio. “Morales es un traidor, una mala persona que está vendiendo a la Argentina con sus negociados”, comenta Nicolasa, de 31 años y cinco hijos, entre los cuales está su bebé de 5 meses, a quien acuna mientras habla: “Nunca pensé exponer a mis hijos de esta manera; estoy muy triste, jamás había pasado una represión así, fue horrible, agarraban a cualquiera, no importaba si era una mujer, un niño, les daba lo mismo”.

Pegado al típico cartel turístico que dice “Purmamarca”, una bandera con letras verdes pintadas prolijamente, anuncia: “Nación Kolla”. A metros está Mariana, que lleva una botella de plástico vacía. Cuando pasan los autos cada vez que se levanta el corte –cada 3 o 6 horas dependiendo la decisión asamblearia–, la botella es su herramienta para hacer ruido, chocándola contra su muñeca. Habla y no contiene las lágrimas que acarrean varios días durmiendo mal, y el haber recibido dos balazos de goma: “Es un dictador que vino a matarnos”.

Un día después de la aprobación de la reforma, el miércoles 21 de junio, se celebró el nuevo año andino (año 5531) y se realizó la ceremonia del Inti Raymi, la fiesta del sol. “Pese a la tristeza que quedará marcada por haber iniciado un nuevo año de esta manera violenta, el Tata Inti, nuestro sol, nos dio energías para seguir”, explica Mariana, de 48 años. Otra compañera algo más joven: “Estamos protegidos por guías sagradas y espirituales; por nuestros ancestros; por una fuerza superior que nos da fortaleza”, dice Semilla, que pide ser llamada así por miedo a una represalia: “Morales es un tirano que debe ir preso, por perverso. Es mala gente y conduce un aparato violento y turbio que de un segundo a otro puede montar lo que desee. No le importa la Pacha, solo el dinero”. 

En Purmamarca se siente un temor latente por sospechas de infiltrados de la policía, de la gobernación, de los servicios de inteligencia. “Vienen y nos sacan fotos para provocarnos miedo. A muchos nos han amenazado de muerte”, dice Semilla. Aurora necesita desterrar algunos estigmas que se anduvieron repitiendo en cadena televisiva: “Nos tildan de kirchneristas y no es así. No militamos en el kirchnerismo, ni en la izquierda, ni en la Tupac de Milagro Sala; militamos por la vida. Morales es un asesino. ¿Cómo definirlo de otra manera? Nos dice terroristas a nosotros, cuando él nos genera terror”.

Corte de Tilcara

No lo pueden creer. O quizá sí, pero no les deja de asombrar. Horacio Rodríguez Larreta presentó como su acompañante en la fórmula presidencial al mismísimo Gerardo Morales. Lo vieron en un televisor de la estación de servicio de la entrada de Tilcara. Lo leyeron en el zócalo de la pantalla. A menos de cincuenta metros la comunidad tilcareña corta la ruta 9 exigiendo la renuncia del propio Morales, que muy lejos aparece posando en un salón de Palermo, en Buenos Aires.

Habla Griselda: “Él es el responsable de que tengamos el agua contaminada, de haber explotado nuestros bienes naturales y de entregarles las riquezas a las empresas extranjeras. Y que la mayoría de la población cobre sueldos miserables. Él es el responsable de que no tengamos proyectos de esperanza”. Antes de aceptar la charla, Griselda junto a su amiga Graciela pidieron la identificación de prensa. No será una excepción, sino la regla en los todos los cortes que recorrimos desde MU. “Estamos teniendo muchos problemas, hay muchos infiltrados”, justifica Graciela, quien un poco más distendida, explica: “Estamos seguros de lo que hacemos, hay esperanzas porque tenemos raíces, que son nuestras identidades”.

Corte de Uquía

En los costados de la ruta nacional 9, desde Tilcara hasta Uquía, hay algunas vacas, algunas cabras y pocas llamas, que proliferarán mucho más a medida que se avanza hacia la Puna. También casas bajitas de barro, de adobe, de paja, de madera. 

Al llegar nos recibe un rojizo y hermosísimo cerro: Las Señoritas. Olga, docente: “Aceptar la reforma es pasar a ser esclavos. Morales es un represor, volvimos a los tiempos de la dictadura, no hay derechos en Jujuy. Tiene doble cara, dice una cosa y hace otra”.

Gabriela revuelve con una rama en una olla gigante el pollo con arroz primavera que pronto comerá su comunidad. Y dice: “Morales se hace el colla; tiene a mucha gente amenazada y cooptada con el compromiso de darle viviendas y dinero”. Al terminar, aconseja que hablemos con Doña Panchita, que está parada a unos metros, luciendo un sombrero rosa y una whipala en sus hombros. Tiene 66 años, una voz tenue y una potencia en sus palabras que refleja firmeza en las ideas: “Nos traicionó. Yo confié en él, lo voté, soy históricamente radical, pero ya perdimos la confianza. Necesitábamos que nos explicara los beneficios de la reforma y no lo hizo. No habló con su pueblo”.

Corte de San Roque

En Uquía ofrecen llevarnos en auto hasta la siguiente trinchera, con la generosa condición de que aceptemos dos bandejas de pollo con arroz. En el próximo destino, ya con las bandejas vacías, nos recibe Omar. Dice que está desvelado y con la convicción de “sostener hasta que se vaya Morales”. En una ronda que se arma espontánea, Alex Frites, docente de 28 años de la comunidad de Varas, sintetiza: “En una palabra, el gobernador es autoritario; jamás se apoyó en el diálogo, siempre hizo lo que quiso”. Luisa escucha y expresa su timidez con el silencio, que solo esquiva por un par de segundos y en pocas letras: “Solo quiero que bajen la reforma”. No necesita decir más que eso y vuelve a escuchar. 

Mientras Morales es enfocado por muchas cámaras porteñas a 1.630 kilómetros de los cortes de Humahuaca, sobre la ruta hay muchas infancias que juegan, corren, sienten y piensan. Y que tienen qué decir. Xiomara, de 13 años: “Que dé la cara Morales y se haga responsable de la sangre derramada”. Se contrapone con lo que sabe que había dicho Larreta sobre su ladero: “Es un tipo valiente que no duda en defender los derechos de los jujeños, hubo una muestra esta semana de su temple y de cómo quiere evitar siempre situaciones de violencia”. Jorgelina, con un poncho que la resguarda, no está de acuerdo: “Morales quiere ser dueño de Jujuy, y ahora querrá hacer lo mismo con la Argentina. Sólo piensa en su dinero”. 

Pegada a un muñeco de 2 metros y medio de alto que lleva una bandera con el lema “Abajo la reforma”, Verónica describe: “El gobernador siempre ha jugado sucio y esta no es la excepción; todo es una burla, una mentira. No le importamos, se ríe de los pobres, porque nos ve sucios, con zapatillas rotas”. 

Muestra sus borcegos raídos. Y sus lágrimas, mientras dice que no cesará el reclamo, porque eso sería “entregar la libertad”.

Corte de Iturbe

La solidaridad está latente en cada tramo del camino y Juan, un vecino de Humahuaca, nos lleva al siguiente reclamo colectivo donde cantan un clásico: “El pueblo, unido, jamás será vencido”, evidenciando lo mucho que hay en juego. En asamblea permanente, Severiano Lamas aclara: “Acá no hay referentes, no hay patrones, somos seres humanos de carne y hueso. Nadie está a cargo del corte”. Lo que expresa no es menor: en todo el camino, en cada corte, no veremos ni infiltrados “porteños” ni “bolivianos” ni “militantes de la Tupac Amaru” ni de “La Cámpora” ni de “la izquierda”, como se buscó clasificar en muchos medios porteños para ensanchar la grieta.

Añade Severiano: “Además, si hablamos de cargos, no podemos quedarnos solo en las personas que estamos acá, porque también está la arena, están las piedras”, cuenta despacio, mirando al piso, sabiendo que la naturaleza no es algo ajeno sino parte de un sistema de vida. “Somos hermanos y nuestra madre es la naturaleza, la que nos dice que no nos podemos rendir”. Y sentencia: “El gobernador se ha enfermado, por testarudo, por haberse endulzado con el dinero; no es un burro, porque el burro es más inteligente que nosotros. Dicen que nos dan planes, pero no recibimos dinero, porque no podríamos hacer escuela de eso; que nuestros hijos y nietos vean que recibimos dádivas va en contra del pensamiento indígena”. 

Hay nueve comunidades en este corte de Iturbe. Jacinta es de la comunidad Azul Pampa: “No tenemos agua ni para el ganado, ni para nuestros cultivos, ni para nosotros, por los calores extremos y por las grandes cantidades que se utilizan para el litio. Morales nos entregó por la plata, no tiene perdón”.

Corte de Abra Pampa

Esta vez nos queda únicamente la opción de viajar a dedo, porque estamos en el corte más inhóspito del camino. A los costados solo hay cerros. Delante y atrás, ruta. De la decena de vehículos que esperan pasar, solo uno va a Abra Pampa. Hugo y Graciela son de Neuquén. No tienen lugar, pero lo inventan. El camino está lleno de llamas y la Quebrada de Humahuaca les deja paso a la llanura y a cerros más minúsculos. La concentración en Abra Pampa, la ciudad cabecera del departamento de Cochinoca es enorme. Igual que la desconfianza. Piden identificación y no quieren revelar nombres propios. “¿Quién es Morales? El responsable de que todos los días recibamos amenazas de despidos, de descuentos en los sueldos, de inhabilitación por determinado tiempo para trabajar. Y hasta amenazas de muerte, por no aceptar la reforma”. 

Hay 25 comunidades originarias sosteniendo esta trinchera en la Puna, a más de 3.500 metros de altura. El frío se cuela por todos lados. Jamás habíamos sentido un frío así, que parece meterse en los huesos. No alcanzan un buzo, un pullover, una campera. Ni guantes. Ni bufanda. A la madrugada, será peor. Se duerme a la intemperie, en el piso, en colchones, sobre tarimas de madera, con fuegos alrededor que amainan un poco la helada insoportable que alcanza los 10º bajo cero, y que llega hasta los 27º bajo cero en las noches más crudas. ¿Por qué se resiste en estas condiciones? Habla una mujer con voz tranquila, segura, precisa: “Si nos vencen acá, perdemos todo; vendrán por nuestras tierras, por el agua, por la vida. No nos queda otra que aguantar. Es ganar o morir”.

Corte de Perico 

De vuelta en San Salvador y a no más de cuatro kilómetros del aeropuerto, la gente reclama no solo por la reforma, sino también porque varias familias están siendo desalojadas de la Finca El Pongo, en la localidad de Perico. Familias productoras de hortalizas y frutas desde hace décadas. “Morales es una persona que no tiene corazón de humildad, que no piensa en los demás, y menos si somos humildes”, dice una campesina que denuncia haber sido desalojada “porque ahora en esas tierras se está plantando cannabis para hacer aceite medicinal que se lo llevan a otro país; no es para beneficio del pueblo, sino de él y de una empresa de Canadá. En Jujuy, veas donde veas, está todo mal”. Denuncia otro campesino: “Por ahora nos sacaron 300 hectáreas y ya dijeron que van a agarrar 300 más. Ya echaron a 8 familias y vienen por más. Ahí también plantábamos caña de azúcar y hacíamos ganadería”. Pregunta en forma de adivinanza: “¿Saben quién maneja todo? El hijo de Morales. Ya hicieron hasta su propia pista de avión”. 

Gastón Morales es el presidente de la empresa Cannabis Avatara Sociedad del Estado y su filiación no es un caso aislado en un gobierno jujeño en el que se calcula que Morales es el gobernador con más parientes colocados en puestos políticos del Estado. El número asciende al menos a 25 entre hermanos, hijos, sobrinos, cuñados, un tío y una ex esposa.

En el corte, otra campesina que también pide reserva de la identidad por miedo, asegura: “En la Finca vivimos alrededor de 300 familias de comunidades originarias, que somos preexistentes. No solo no nos consultaron en nada, como deben hacer según la Constitución, sino que vinieron con topadoras a arrasarnos”.

¿Quién cierra los ojos?

La represión sobre las comunidades no es una novedad en Jujuy. En marzo de 2021 Morales ejecutó una brutal represión en el barrio Campo Verde, de San Salvador, donde las y los vecinos buscaban resguardar el único espacio libre que les quedaba. Un año antes, en el inicio de la pandemia, echó a un grupo de inmigrantes obligándolos a subir a un micro hacia Buenos Aires. Un mes después anunció la puesta de fajas en las puertas de las casas de quienes contraían el coronavirus. Por el escándalo que ocasionó su idea debió dar marcha atrás. El 8 de marzo de este año reprimió frente a la Casa de Gobierno la movilización encabezada por la Multisectorial de Mujeres y Disidencias de Jujuy y familiares de víctimas de femicidios.

Jujuy sigue latiendo a innumerables pulsaciones. A horas de que esta revista entre a imprenta, los hechos relevantes se multiplican, la resistencia continúa y los métodos represivos también.

En la madrugada del 28 de junio la docente y actriz Camila Müller denuncia haber sido agredida físicamente por encapuchados que ingresaron a su domicilio: “No te hagas la revolucionaria, te tenemos junada”. El 30 de junio, el gobierno nacional hace una solicitud tan tardía como necesaria: le pide a la Corte Suprema de la Nación que declare inconstitucional la reforma impuesta por Morales. En la madrugada del 1º de julio el pueblo de Humahuaca toma la Municipalidad y logra, a regañadientes, que el Concejo Deliberante apruebe una declaración de rechazo a la reforma constitucional. El cuerpo de infantería reprime descarnadamente y uno de los balazos de goma le hace perder la vista del ojo derecho al joven Joel Paredes. Es la cuarta persona que pierde la visión en un ojo por un balazo: Mijael Lamas, en Purmamarca, el sábado 17; Ernesto Aguirre y Jorge Rodríguez, en San Salvador, el martes 20. 

Un graffiti que exige justicia recorre todo Jujuy: “Tus balas no fueron suficientes para cerrarnos los ojos”.

La iniciativa de la comunidad de Humahuaca sirve de ejemplo para el resto y en las horas siguientes se logran rechazos a la reforma por parte de los Concejos Deliberantes de La Quiaca, Abra Pampa, El Aguilar, Palpalá, El Molulo, Puesto del Marqués y Tres Cruces y se está exigiendo lo mismo en varias localidades más.

Desde el corte de Abra Pampa, un comunero originario amenazado cuenta: “Morales es como dice el dicho, un cuchillo de doble filo. Escribe con la mano lo que borra con el codo. Yo creo que el error de nosotros, del pueblo jujeño, fue darle al poder más poder. Eso no sirve. Yo creo que a cualquier gobierno hay que darle cuatro años. En el segundo mandato demostró tener el poder y llevarse todo por delante. Pero hay que hacer autocrítica: nosotros también somos responsables de lo que hoy estamos pasando”. De fondo, se escucha una canción que es de las más representativas: “Dicen que los del norte somos callados, pero cuando nos joden nos levantamos; libres o muertos; pero jamás esclavos”.

Con vistas a lo que viene, desde la Comunidad San Miguel de Colorado, de Salinas Grandes, una de las 400 comunidades originarias que están preparando una demanda jurídica para exigir la derogación de la reforma, le recuerdan a Morales, en un tono bajito, casi susurrando, algo que creen no tuvo en cuenta al analizar hasta dónde podría escalar el conflicto: “La lucha que damos está relacionada a nuestra cosmovisión, a nuestra madre tierra, al viento, al fuego, al sol, a la luna. Son parte nuestra y por eso esta defensa hasta el final; somos una espina para ellos por reclamar lo justo; una piedra en sus zapatos y lo seguiremos siendo. No dependemos de nadie, de ningún partido ni organización social. Estamos en la tierra para cumplir una función, que no es destruirla ni desmontarla. Uno puede tener un título o no, podés ser científico, geólogo, andar por los salones. Por eso quienes somos de pueblos originarios nunca usamos corbata: porque divide el pensamiento del sentimiento. Si nos pasa eso corre riesgo el futuro y no lo vamos a permitir. Porque la capacidad no está solo en la mente, también está en el corazón”.

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