Nota
Triunfo de la asamblea de Famatina: la minería sin cielo abierto
A raíz del empuje, los cortes de ruta y las movilizaciones de las asambleas ciudadanas riojanas, la legislatura provincial anunció que prohibirá por ley la minería a cielo abierto, y someterá la idea a consulta popular en Famatina y Chilecito, posibles víctimas de la contaminación producida por la canadiense Barrick Gold. Menem, Yoma y Picolotti: cuadros para una exposición. Y la lección de 60 docentes.
Sus nombres son desconocidos para las empresas de medios nacionales, pero tal vez estén simbolizando un cambio de historia. Los Vecinos de Famatina Autoconvocados En defensa de la Vida, la Coordinadora de Asambleas Ciudadanas por la Vida de Chilecito, los Vecinos Autoconvocados de Chañarmuyo, los Vecinos Autoconvocados de Pituil y los Vecinos Autoconvocados de Los Sauces, entre otras asambleas ciudadanas provinciales, parecen haber logrado lo impensable en las tierras del menemismo, feudo actual del nada casualmente ex secretario de Minería, Ángel Maza.
¿Cuál es el logro? El vicegobernador, Luis Beder Herrera, con mayoría propia en el parlamento provincial y en típica interna preelectoral contra el gobernador Maza, anunció en Chilecito ante las asambleas ciudadanas, que se sancionará una ley de prohibición de la minería a cielo abierto en la provincia, la cual será sometida a consulta popular en Chilecito y Famatina «de manera que en el futuro nadie la pueda derogar».
En diálogo con lavaca, la integrante de la Asamblea de Chilecito y docente Gabriela Romano aclaró: «Vamos a ver si cumplen este compromiso público. Nosotros seguimos pensando que la prohibición es urgente para parar a la Barrick, que ya empezó a hacer una explotación a baja escala».
Frente a la posibilidad de que la promesa de Beder Herrera sea producto más de los tiempos preelectorales que de las convicciones, Gabriela explica: «La prohibición es lo que veníamos reclamando. Nosotros exigíamos esa ley. No nos mezclamos en ninguna interna. Somos apartidarios y apolíticos. O en todo caso: hacemos algo político en el sentido de querer actuar en los temas que nos competen a todos. Pero esto continúa. En enero y febrero todas las asambleas cortamos la ruta 38. El próximo corte va a ser el 14 de marzo. Gualeguaychú fue muy importante para que cambie la conciencia sobre estas cuestiones. Y esta forma de actuar ahora se está provincializando».
Cuando se concretaron los cortes de ruta, los vecinos de Esquel (que continúan su campaña No a la Mina contra instalación de la Meridian Gold) enviaron su adhesión a las asambleas riojanas con una oración que explica mucho del presente: «Ante la indiferencia de los gobiernos y la ambición de las multinacionales, el pueblo responde con más y mejor democracia».
Cianuro espumoso
¿Qué cuestionan los vecinos? La minería a cielo abierto manda a los museos a la vieja minería de socavón, de túneles donde los mineros buscaban las vetas de metal, y las extraían. En estos casos el metal está disperso en las rocas de las montañas (se los llama metales de «baja ley» por esa razón). Por lo tanto, de lo que se trata es de dinamitar las paredes de la montaña, transformar las rocas en polvo y diluirlas en sopas ácidas que purifican el mineral con cianuro. Todos los desechos son destinados a un enorme basurero, llamado «dique de colas». Las empresas aseguran que todo es de una seguridad y ecología inmaculadas, mientras las localidades vecinas sufren lluvias de tierra (por las explosiones), envenenamiento sistemático del suelo y las aguas subterráneas. En este último caso, se trata de las aguas que queden, ya que el proceso de minería a cielo abierto consume inimaginables cantidades de líquido. En Bajo la Alumbrera, Catamarca, según la investigación publicada en el último número de la revista Mu, se consumen 1.100 litros de agua por segundo, casi 4 millones de litros por hora en una zona semidesértica. El agua utilizada es irrecuperable. Y por otra parte los ríos y arroyos se van secando hasta desaparecer en poco tiempo.
Barrick Gold viene siendo denunciada de modo metódico en diversas latitudes, ya que trabaja más o menos con el mismo estilo en unos 16 países. Los casos del uso de cianuro lixivizado y no tratado (para hacer esa licuación de la piedra, como un colador químico en el que sólo sobrevive el metal) son denunciados en Lake Cowal, Australia; el escape de siete toneladas de mercurio en la mina Super Pit, también en Australia; la situación en Chile, donde los canadienses intentan destruir tres glaciares para poder operar; las demandas por prácticas monopólicas y manipulación del precio del oro.
Los vecinos de Famatina fueron los primeros que vieron los camiones recorriendo el cerro. A partir de allí comenzaron a contagiarse entre ellos y a contagiar a comunidades vecinas. Fabiana Moya, de Famatina, explicó hace un tiempo a lavaca «La Barrick Gold Corporation es la minera de oro más importante del mundo. Es la que está haciendo explotaciones en San Juan; Agua Rica es el doble o triple de Bajo la Alumbrera”. Fabiana considera que «el gobernador Ángel Mazza y el presidente Kirchner apoyan este tipo de minería, entonces nosotros tenemos que hacer algo para impedirlo. Porque nuestra vida está en riesgo”. Famatina tiene 6.000 habitantes, “la asamblea tiene todo el apoyo de la población, es horizontal, nadie la dirige. Nos dirigimos nosotros mismos”.
La mayor estafa
Según lo que reveló el vicegobernador Beder Herrera al anunciar que se prohibirá la minería a cielo abierto, el otro dato crucial para decidir esa medida fue el propio convenio entre el Estado y Barrick Gold, que calificó como «el despojo más grande que ha sufrido el pueblo riojano, porque se entregaron minas que eran del Estado”. El convenio permaneció oculto y desconocido durante los últimos tres años. Según Beder Herrera: «Es escandaloso, pero por 500.000 dólares en cinco años le entregamos todo el Famatina a Barrick». Según la crónica realizada por el diario El Independiente, el vicegobernador recordó que Angel Maza “había anunciado públicamente que el acuerdo con la Barrick Gold era solamente por la exploración, algo a lo que realmente nadie se puede oponer porque explorar significa determinar qué minerales y en qué cantidades hay. Sin embargo, detrás de la exploración estaba enganchado el contrato de explotación, por eso este contrato se mantuvo oculto”.
La ley de la trampa
Gabriela Romano ya no parece asombrarse ante nada. Es profesora de Historia, de Lengua y Literatura, y de Formación Cívica y Ciudadana en la Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET) número 1 de Chilecito. Historia: «Acá la contaminación es de siempre. A 16 kilómetros tenemos la curtiembre en Nonogasta. Los vecinos denunciaron contaminación y no tuvieron apoyo». La curtiembre ganó celebridad por ser propiedad de la familia Yoma, encabezada por Emir, el cuñado de Menem. «Vino Menem con María Julia Alsogaray, y todos dijeron que la curtiembre de Yoma no contaminaba». Obvio: tal el discurso menemista, mientras empezaban a crecer los aún no estudiados casos de leucemia, muertes por cáncer, alergias y enfermedades de la piel. Gabriela: «Mi hija Lourdes nació con problemas de asma. Aquí todos nos nenes nacen o con asma, o con alergia».
El hilo conductor de esos personajes ya un tanto momificados ejerce el poder a pleno: Angel Maza, que fue secretario de Minería de Menem, y hoy se autopostula como kirchnerista acérrimo. La señora Romina Picolotti, designada por el gobierno en Medio Ambiente con la transparente intención de domesticar a Gualeguaychú, tuvo sus tropiezos riojanos, entre otras cosas, por su acercamiento con Maza. «En diciembre nos citó a la capital de la provincia, nos hizo esperar tres horas, y al final no nos recibió por pedido de Maza» supone Gabriela. «Terminó escapándose por la puerta de atrás de la gobernación para no cruzarse con los asambleístas».
La señora Picolotti intentó un discurso para cada oreja: declaró que la minería a cielo abierto puede ser contaminante, y aseguró también que Maza «está convencido que ambiente y desarrollo pueden ir de la mano» (Maza miraba la escena con su habitual gesto indescifrable, con el que se ha masticado a dos generaciones de políticos).
Picolotti, además, aclaró: «La posición (del gobierno) no es un ‘no’ a la minería, sería totalmente irracional. Lo importante es un ordenamiento del territorio y el desarrollo sustentable».
Nadie sabe qué quieren decir «ordenamiento del territorio» y «desarrollo sustentable». (Un detalle: la intención declarada del parlamento de prohibir la minería a cielo abierto, podría ser considerada «irracional» por el gobierno nacional, o al menos por la señora Picolotti).
La idea de que la minería puede ser controlada por el Estado causó bastante hilaridad riojana, teniendo en cuenta que estas empresas, gracias a las leyes elaboradas por Maza a nivel nacional, no pagan impuestos, remesan ganancias sin límite, y tienen toda clase de subsidios de parte de las empresas públicas.
«Mire cómo serán las cosas que aquí la empresa todavía no empezó a hacer lobby con la comunidad. Lo hacen los propios funcionarios. Y la gente se pregunta ¿por qué ellos salen a defender tanto a la empresa? Y no hay otra explicación que la jugosa ganancia. O la coima», dice Gabriela.
En el aniversario de Chilecito, Gabriela, su hija y algunos asambleístas que mostraban sus banderas «No al saqueo» y «El Famatina no se toca», fueron empujadas por la policía (denunciaron abuso de autoridad) y amenazadas por patotas oficialistas: «Al jefe esto no se le hace». El jefe de estos señores ya no es Menem sino Maza. Finalmente los asambleístas pudieron desfilar ante el palco. Gabriela: «Y fue una gran ovación en la plaza, mientras los funcionarios nos miraban con cara desencajada».
Lo que dicen los irracionales
La señora Picolotti, queda dicho, salió por la puerta trasera, y días después envió a Chilecito a algunos técnicos de su área para sondear el ambiente frente a las mineras. Entre otras visitas fueron a la EPET número 1, enarbolando una pregunta: ¿por qué decirle no a la mina? (en términos de la señora Picolotti: ¿por qué son tan irracionales?)
Según relata Gabriela, los alumnos (15 y 16 años) plantearon la cuestión al revés: ¿Por qué decirle sí? Las preguntas fueron las que nadie debería olvidar:
- ¿Por qué si la minería trae tantos beneficios, en Catamarca, con más de 10 años de Bajo la Alumbrera, Belén, Andalgalá y Santa María siguen siendo pueblos pobres?
- ¿Cuál es el despegue para la provincia, si sigue siendo igual de pobre?
- ¿Cuál es el interés del gobierno en defender algo a lo que el propio pueblo le está diciendo que no?
Los técnicos no contestaron.
Regalos caros
La actitud de los chicos de Chilecito no parece una casualidad. En la escuela se vienen estudiando temas relacionados con los recursos naturales, pero a la vez con una capacidad humana a veces irreconocible: el pensamiento.
Gabriela: «Siempre les digo a los chicos: duden de quién les habla. Hasta de lo que yo les digo. Busquen información, piensen, y saquen su propia conclusión. Así se tiene un pensamiento crítico».
¿Cómo es la situación en el pueblo, frene a la posible consulta? «Yo le tengo mucha fe al resultado. Mire, somos un pueblo donde lamentablemente somos pobres, pero tenemos las características de los pueblos del noroeste donde hay feudos, y muchas veces sometimiento y resignación. Pero también hay un grupo de gente que lucha para decir basta. Para que la gente se despierte y participe y que las nuevas generaciones tengan un compromiso crítico, pero siempre decidido con libertad por cada uno».
Esa apuesta por un tipo de educación tuvo un climax esta semana, cuando 60 docentes del EPET 1 firmaron una carta dirigida al gobernador Maza rechazando toda forma de dádiva, subsidio o ayuda que la Barrick Gold o la Secretaría de Minería provincial quieran hacer a la escuela. «Somos conscientes de que una de las funciones primordiales de la escuela es preparar a los alumnos brindándoles las herramientas necesarias que les permitan insertarse en la sociedad como ciudadanos críticos, responsables y comprometidos».
Frente a eso, Gabriela describe que «las empresas empiezan a hacer regalos, viajes y demás, para mejorar su imagen ante la comunidad y para desarticular cualquier movimiento social, cualquier iniciativa de los ciudadanos». Con el apoyo económico a algunas instituciones, dicen los maestros en su carta «no hace falta reflexionar demasiado para deducir que así se amordaza a la institución». Por eso los profesores rechazaron cualquier hipotética ayuda económica, sabiendo que el oro puede tener propiedades alucinógenas.
«Pero aquí no» cuenta Gabriela. «Este pueblo tiene todavía el cablecarril con el que trabajaban las minas de hace cien años. Este ya fue un pueblo minero, con empresas inglesas que se llevaron todo y el pueblo quedó tanto o más empobrecido que antes. Todavía hay alguna gente mayor que alcanzó a vivir aquella época, vienen a las asambleas y dicen: ¿qué nos dejó la minería? Viudas y enfermos».
Frente a eso, la sociedad se mueve. Curiosamente, para desprestigiar a los asambleístas, los acusan en panfletos anónimos de querer ser candidatos a puestos políticos (que ese sea el modo de desacreditar a alguien es todo un síntoma de estos tiempos). El 14 de marzo todas las asambleas riojanas se reunirán en el corte de la ruta 36. Una hora de corte informativo, una hora de tránsito libre. Gabriela: «Hasta ahora, en los cortes anteriores, fue muy positiva la reacción. La gente espera, escucha, aplaude, y apoya. Esta es una provincia con mucho miedo a participar, amenazas, lo de siempre. Pero sabemos que hay un gran apoyo para defender la vida. Y cada vez se a demostrar más».
Nota
Escritos sobrevivientes: Un nuevo libro escrito por ex detenidos desaparecidos
Este 24 de marzo, a 49 años del golpe, la editorial lavaca publica Escritos sobrevivientes, un libro creado junto a un grupo de personas que estuvieron secuestradas y desaparecidas en distintos centros clandestinos de represión durante la última dictadura militar. Se presenta el próximo viernes 28, pero ya podés pasar a buscarlo por MU (Riobamba 143) desde hoy. En este texto, Claudia Acuña cuenta qué representa esta obra parida en colectivo y en medio de aires negacionistas.
Por Claudia Acuña
Este libro representa muchas cosas y todas y cada una nos parecen decisivas para estos tiempos desesperados.
Ni sé por dónde comenzar a enumerarlas, así que sin orden de importancia ni cronológico enumero algunas, aunque sin duda me faltarán otras que invito a que completen quienes lo lean.
Lo primero, para mí, es reconocer el valor social, político, histórico y ético que merecen las personas detenidas-desaparecidas por la dictadura cívico militar que azotó este país desde el 24 de marzo de 1976. No olvidamos esa fecha gracias a ellas, pero no siempre se las nombra con la relevancia que han tenido para construir verdad, justicia y memoria.
A algunas de ellas he tenido el honor de escucharlas y verlas testimoniar en los juicios de lesa humanidad, pero también en los diferentes procedimientos contra la impunidad que crearon y sostuvieron para que esos juicios sucedan.
Una y otra vez.
Una y otra vez.
Una y otra vez.
Hasta lograrlo.
Solo a una pude agradecerle con palabras y lágrimas el esfuerzo, el coraje y el legado que recibíamos por su esfuerzo, pero fundamentalmente por sus vidas consagradas a hacer posible lo imposible. Fue en la puerta de los tribunales de Comodoro Py, mientras los altoparlantes transmitían la primera condena a los genocidas responsables del centro de detención clandestino y de tortura que funcionaba en la Esma. Ahora, con este libro queremos extender esas gracias a cada una, a cada uno.
Sé, porque comprendí la lección que nos daban, que no puedo afirmar que lo hicieron solo ellas, ellos. Esa es otra de las cosas que representa este libro: el saberse parte – y reconocerlo siempre- de algo más grande, más importante y más trascendente no solo del yo, sino incluso del núcleo colectivo en el que nos organizamos, reflexionamos y tomamos fuerza para resistir. Nuestras fuerzas individuales y nuestras construcciones políticas suman, activan, empujan, pero alcanzan sus objetivos cuando sincronizan con la necesidad social, con la época y con la Historia. Tienen alas porque tienen raíces y mueven al mundo hacia lugares mejores porque se sabe más grande y más poderosa que lo que nos rodea.
Eso que aquí las y los autores definen como “subjetividad sobreviviente” nos advierte eso: somos nuestros cuerpos y la sombra que proyectan, lo que hacemos y lo que soñamos, nuestras obras y nuestra imaginación, nuestros saberes y nuestra intuición, pero también y además aquellos cuerpos, proyecciones, hechos, batallas ganadas y perdidas, que nos anteceden y desbordan para fortalecernos y sostenernos de pie. Aquello que ilumina la oscuridad es la memoria sensible: de eso se trata este libro, además.
Otra: el valor de las utopías. En los momentos más aterradores hemos gritado “Aparición con vida y castigo a los culpables”. Bueno: la noticia es que hemos tenido éxito y aquí están las personas que cuando pronunciábamos esas palabras mágicas no podíamos abrazar. Algunas de ellas son las que el tercer sábado de cada mes vimos ingresar a nuestra trinchera durante el largo y desalentador año 2024. Para nosotros ese taller de escritura significó una cita con la esperanza, cada vez. Y una comprobación: el futuro se construye con el hacer colectivo, cada vez.
Por último: este no es un libro de testimonios sobre el horror de la dictadura, sino su contracara o quizá, lo que se puede pensar después de cruzar el abismo de la impunidad.
Quizá.
Me falta todavía superar la alegría de haberlo logrado, de sostener con las manos esta pequeña utopía realizada en tiempos de saqueo de recursos simbólicos y materiales, en las cuales sólo proponerlo sonaba casi irresponsable, para poder encontrar las palabras certeras, que expresen lo que representa que personas empobrecidas y violentadas podamos hacer lo que querramos financiadas sólo por el deseo y la convicción, que siempre es política.
Quizá la palabra exacta sea una sola: Argentina.
La presentación
Escritos sobrevivientes y compila una serie de textos producidos en un taller de escritura que tuvo lugar en MU durante 2024. Estos relatos abordan historias marcadas por lo que el grupo denomina «subjetividad sobreviviente». El resultado es un conjunto de textos poéticos, políticos y filosóficos, de una potencia y belleza conmovedoras.
Participan: Rufino Almeida, Margarita Fátima Cruz, Graciela Daleo, Lucía Fariña, Mercedes Joloidovsky, Eduardo Lardies, Susana Leiracha, María Alicia Milia, Claudio Niro, Silvia Irene Saladino, Stella Maris Vallejos e Inés Vázquez.
Así lo resumen sus autoras y autores: «Un grupo de compañeras y compañeros, ex detenidos desaparecidos por el terrorismo de Estado, nos reunimos en un taller de escritura para crear textos enfocados en la subjetividad sobreviviente, mientras la voz del poder alimenta el negacionismo y la reiteración del sufrimiento popular por variados medios».
El libro se presentará el próximo viernes 28 de marzo a las 20 horas en Mu Trinchera Boutique, Riobamba 143.
Podés conseguirlo desde hoy, 24 de marzo, también en MU.

Nota
La Justicia esquiva la causa por el disparo a Pablo Grillo: “Hasta ahora no se investigó nada”

La recuperación de Pablo “es muy rápida” pero la investigación sobre su intento de asesinato, muy lenta, o directamente inexistente. Qué dijo el padre hoy frente al Hospital Ramos Mejía donde Pablo sigue pelando por su vida, aún en terapia intensiva pero con avances prometedores, y las abogadas del caso que presentaron ante la Justicia: primero Servini de Cubría y luego el candidateado a la Corte Ariel Lijo rechazaron la causa, y ahora se sortea en la Cámara Federal de Casación a qué juez le tocará investigar a quien le disparó y a sus superiores jerárquicos. Los dichos de Adorni en conferencia de hoy, y quién cortó el diálogo con la familia; las pruebas que se pidieron y las que se aportaron; y el texto de la presentación judicial en la que la familia pide ser querellante, con las pruebas que aportamos desde decenas de medios, fotoperiodistas y organizaciones sociales.
Por Francisco Pandolfi
Pablo Grillo todavía no está fuera de peligro, pero la mejoría día a día, paulatina y constante, le permite a la familia hablar ya no sólo de su estado de salud. Hasta hoy, el único foco era la supervivencia de este fotógrafo de 35 años impactado por una granada de gas lacrimógeno, fuera de toda legalidad, por las fuerzas de inseguridad comandadas por la ministra Patricia Bullrich.
La pérdida de masa encefálica y la fractura de cráneo con la que llegó de urgencia al Hospital Ramos Mejía –el miércoles 12 de marzo, cuando se desató la represión en la marcha por las paupérrimas condiciones en las que viven las y los jubilados–; la primera operación esa misma noche en la que se bajó la presión intracraneal y se le reconstruyó algo del tejido. Las pupilas que empiezan a reaccionar bien. La merma en la sedación. Los primeros movimientos – prematuros e inesperados por los propios médicos–. Otra operación por un derrame que es revertido a tiempo. La baja de los glóbulos blancos como síntoma de la baja en la infección. Y a solo una semana del disparo, Pablo abre los ojos. Y le sacan el respirador para ver cómo reacciona y lo hace agarrándole la mano a la mamá. Y por si fuera poco le susurra las palabras más hermosas a su papá: “Hola, viejo”.
Pablo continúa en terapia intensiva, en estado crítico, pero respondiendo bien neurológica y físicamente. “Es asombroso el nivel de avance que tuvo”, dice Fabián, su viejo, con los ojos emocionados e incrédulos por la mejoría impensada en tan poco tiempo. Esa sucesión de buenas noticias las que posibilitan a la familia convocar este viernes a una conferencia de prensa «para contar novedades en la causa judicial».
Primero, habla Fabián, su papá, sobre la salud de Pablo: “Las novedades son que está estable, por lo tanto es bueno. Está con los ojos abiertos y sigue sin respirador”.
Fabián lleva puesta una remera azul, con letras blancas que dicen: “Justicia por Pablo Grillo”. Se lo nota cansado, pero más distendido. Se ríe cuando cuenta: “Tengo un video con saludos de (Ricardo) Bochini, veremos si los médicos nos permiten que se lo pasemos. Si lo escucha al Bocha, va a volver a hablar seguro Pablo”. Mantiene los pies sobre la tierra: “Todavía la situación es grave: está en terapia y con riesgo de vida. Pero en ese marco todo lo que estuvo ocurriendo es favorable. A todos nos sorprendió su evolución. Incluso los médicos manifiestan que la evolución que está teniendo es asombrosa. Es muy rápida”.
Este jueves, el vocero presidencial Manuel Adorni dijo que el diálogo con la familia quedó roto desde que el padre de Pablo acusó a Bullrich de ser cómplice. Fabián le responde: “Nosotros no cortamos nada porque nunca existió el diálogo. Lo mío fue una respuesta a una declaración mentirosa de Bullrich, por tanto si es que alguien cortó el diálogo fueron ellos. Yo estoy dispuesto a escuchar, si alguien me llama”. Y agregó: “A esta altura no lo espero (ese llamado). Espero poco. Pero demostraría que tienen todavía un grado de humanidad”.
En relación a las mentiras de Bullrich sobre el trayecto del proyectil, expresó: “Me da vergüenza la forma en que fue acomodando la mentira. La va acomodando a medida que la realidad se lo desmiente, es hasta absurdo, burdo, grotesco: no sé que palabra utilizar”. Cuando le preguntaron si le diría algo al gendarme que, según los elementos reconstruidos hasta el momento, sería quien disparó (presuntamente, el cabo Guerrero), afirmó: “Personalmente no le diría nada. Sí lo vamos a decir de forma jurídica. El mejor diálogo que podemos tener con esta gente es en lo judicial”.
La causa, sin avances
Fabián estuvo acompañado por Claudia Cesaroni, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, y a Paula Litvachky, del CELS, organismos que patrocinarán legalmente a la familia, que este 21 de marzo se presentó ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 1 para ser tenida en cuenta como querellante en la investigación judicial.
Lo más importante de la causa hasta ahora: desde el 12 de marzo “no se investigó nada y reclamamos que se empiece a investigar urgente”. Las abogadas cuentan el por qué: “La causa iniciada por la denuncia de la Procuvin (Procuraduría de Violencia Institucional) que dio inicio a la instrucción estaba presentada en el Juzgado 12 de Ariel Lijo, quien se la devolvió a la Jueza Servini de Cubría, que otra vez la rechazó. Ninguno de los dos quiere hacerse cargo de la investigación. Ahora irá a sorteo para definir quién la sigue. La Cámara Federal de Casación Penal tiene que resolver”. Agregan: “Hasta ahora el Ministerio de Seguridad dijo que no hará sumarios internos por el accionar de su Fuerza, lo que refleja el encubrimiento”.
La causa aún no tiene carátula porque no está radicada en ningún juzgado. La denuncia presentada es por tentativa de homicidio agravado, por abuso de autoridad e incumplimiento de funcionario público.
Dice Paula Litvachky, del CELS: “Es muy importante que la causa salga de este limbo judicial y se inicie el pedido de pruebas antes de que pase más tiempo”.
Dice Claudia Cesaroni, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos: “Esperamos que en estos primeros 9 días en los que no se hizo nada, no haya ninguna prueba que se haya destruido, modificado, alterado. Hay cámaras del Gobierno de la Ciudad que tienen un tiempo de duración determinado, o de negocios que también se van borrando y si no las pedís inmediatamente después ya no están. Es vergonzoso que un hecho así no lo esté investigando nadie”.
Las abogadas pidieron una serie de pruebas. Las más relevantes: “Quién dio las órdenes, cómo se manifestaron esas órdenes y cuáles fueron, antes y después del impacto; cuál fue el protocolo que se aplicó, quienes integraban el equipo donde estaba incluido el cabo Guerrero y qué órdenes se le impartió a ese grupo en particular; qué armas utilizaron”. También exigen que se lo llame a indagatoria a Guerrero. “Ya hay suficientes elementos para hacerlo”.
Completa Paula Litvachky: “Hicimos una presentación con los hechos, tenemos un montón de pruebas para que se reconstruya ese tramo del operativo de modo tal que se pueda tener la responsabilidad de quién disparó y de toda la cadena jerárquica”.
Concluyen ambas: “Las pruebas están. Nunca hubo tanto registro fotográfico y audiovisual. Necesitamos el acompañamiento social para empujar a que se haga justicia y que no quieran desviar el foco de la investigación”.
Nota
La causa de la caída: la denuncia de Beatriz Blanco, la jubilada gaseada y golpeada por la Policía

Traumatismo encéfalo craneano, herida cortante e irritación ocular: las heridas causadas a Beatriz Blanco (81 años) ya forman parte de una causa judicial que inició ella misma y también la Procuraduría de Violencia Institucional, y apunta contra dos efectivos que la gasearon y le pegaron, provocando su caída. También apunta a la responsable del operativo, la ministra Patricia Bullrich, que se desplegó el miércoles de manera feroz, pero que -plantea la denuncia- es parte de un “plan sistemático”. Beatriz fue golpeada a las 16:10, antes de los principales incidentes, mientras se manifestaba en una esquina: cómo fue el momento, según relata ella misma en la denuncia y cuenta su hija. Quién es esta jubilada que trabajó de todo. Cómo está: recuperándose, enojada y “con más fuerza que nunca”. La voz de una de sus hijas junto a quienes lucha por justicia, y paz.
Por Franco Ciancaglini.
La imagen de Beatriz Blanco cayendo en seco al suelo -tras ser gaseada y empujada por dos efectivos de la Policía Federal- dio la vuelta al mundo.
En el video se ve el fin de una secuencia más larga que inicia cuando la Policía Federal empuja de manera violenta a jubiladas y jubilados que se encontraban haciendo el clásico semaforazo de todos los miércoles en el Congreso.
“Ella lo que cuenta es que estaba con el grupo de jubilados, cortando Entre Ríos, para mostrar sus carteles. Y cuando el semáforo se pone verde se vuelven a la esquina. Y en ese momento vino la policía, apurando a todos los viejos a subirse a la vereda”.
La que habla es una de sus hijas, Paula.
El relato coincide con la temprana decisión de las fuerzas de abalanzarse sobre personas que hacen lo mismo todos los miércoles -un semaforazo, y luego una movilización que da la vuelta al Congreso-: Beatriz fue atacada a las 16:10.
Esta vez, por lo especial de la fecha, los Policías iban además con el gas apretado y el palo suelto. Cualquiera que estuvo en la manifestación pudo apreciar cómo apenas una persona se acercaba a los efectivos, o incluso estando a metros, sin hacer nada, podía ser gaseado. Incluso teniendo 81 años.

Los camiones hidrantes fueron parte de la cacería desatada. Foto: Lina Etchesuri.
El arma y la palabra
Beatriz Blanco no está afiliada a ninguna barrabrava ni milita en ningún partido político.
Es jubilada.
Trabajó toda su vida como empleada en cooperativa de fletes, empleada cuidando niños, costurera, y de casera hasta los últimos tiempos.
Tiene tres hijas.
Una de ellas, Paula Ippolito, cuenta que junto a su madre Beatriz y su hermana Paula suelen ir juntas a las marchas. “Esta vez fue sola porque justo yo estaba operada de la rodilla. Suele ir, no va todos los miércoles pero cuando puede va”.
Beatriz ya conocía a varios y por eso se acercó al grupo de jubilados que realiza los miércoles el semaforazo. Luego de que la empujaran a la vereda, se puso a hablarle a un cordón policial, una práctica habitual de jubilados anodados ante la violencia sin sentido que ejercen las fuerzas: “Ella siempre es de ir y hablar, de decir qué están haciendo, cómo no les da vergüenza; mi mamá siempre como que quiere hacer conciencia. Ella le debería estar gritando al policía que estaba de espaldas y lo toca con el bastón como diciendo ´mirame´. Ahí el chabón se da vuelta y le tira el spray, y el otro que le pega con el palo en la cabeza”.
Ese combo, que representa un ataque, de gaseo, empujón y golpe, hace que Beatriz pierda el equilibrio instantáneamente, y caiga al suelo.
La primera pregunta es cómo está: “Se está recuperando. Está en reposo, en observación por el golpe que recibió en la cabeza. Está con mucho dolor en todo el cuerpo, con un poco de inestabilidad, con el dolor en los ojos por el gas que le tiraron. Tiene los ojos muy hinchadas: le tiraron gas directo en la cara”.
Este dato del gas directo a sus ojos explica a la vez la pérdida del equilibrio, desechando por tierra las mentiras del Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que aseguró que se “cayó sola”. También el título de la empresa La Nación que habló de que la jubilada “atacó” a la policía previo a su “caída”: “Ella le tocó con su bastón para que se diera vuelta, para que la escucharan, no golpeó a nadie. Habría que mostrar los videos enteros donde la Policía increpa primero a los jubilados para que se suban a la vereda, con la agresividad que suelen tener”.

Beatriz Blanco, tras los gases recibidos y el golpe posterior. Foto: Lina Etchesuri.
El caso de Beatriz es uno de los dos -junto al del fotógrafo Pablo Grillo- denunciados por la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) ante la Cámara del Crimen. En esas denuncias a las que accedió lavaca, el organismo que se encarga de monitorear a las fuerzas -en estos tiempos, con menos entusiasmo- presenta como “pruebas” distintos recortes periodísticos alrededor del ataque a Beatriz. Y solicita a la justicia que requiera al Ministerio de Seguridad el personal policial afectado a los lugares de ambos ataques, así como los datos de la “sala de operaciones” a la que reportaban los agentes a cargo del operativo.
Por otro lado, la propia familia de Beatriz presentó una denuncia contra los dos agentes de la Policía Federal y contra la propia ministra Bullrich. Narra en su presentación lo mismo que refiere su hija en esta nota: “Siendo aproximadamente las 16:10 hs me encontraba en las inmediaciones de la esquina de las avenidas Entre Ríos y Rivadavia de esta ciudad (…) cuando fui rociada con una sustancia lacerante por un efectivo de la Policía Federal. Inmediatamente después, y también a manos de un efectivo de la PFA, recibí un golpe en la cabeza, con un elemento que creo se denomina ‘tonfa’, lo que provoca mi caída al piso”.
Tras el golpe, Beatriz fue derivada al Hospital Argerich, donde diagnosticaron lo producido por el ataque: traumatismo encáfalo craneano, herida cortante e irritación ocular.
Por eso, por un lado, reclama la identificación de los dos efectivos que la atacaron, plausibles de ser responsables de “delitos de lesiones leves” agravadas por tratarse de personal de la fuerza. Y por otro, califica a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich como “autora mediata” por ser responsable del operativo y algo más: la valiente presentación habla de que estos hechos son parte de un plan sistemático.

Una síntesis del plan sistemático. Foto: Juan Valeiro.
“Como en los momentos más aciagos de nuestra historia, desde el Poder Ejecutivo se ha montado un Programa de Miseria Planificada cuya consecuencia natural es la Protesta Social. Y sabido es que este tipo de políticas socioeconómicas sólo resultan aplicables cuando se pone a disposición de las mismas al aparato represor del Estado”.
Firma toda esta historia la propia Beatriz, acaso poniendo en contexto lo que representan los golpes que sufrió, su historia y el futuro por el que pelea junto a sus hijas. “Nosotras somos fieles a las marchas que son para los derechos del pueblo”, cuenta Paula, una de ellas. “No militamos en ningún partido político, siempre vamos independientes y solas”, aclara por si hiciera falta.
Paula habla siempre en plural femenino, pensando en su madre y su hermana. Desde ese lugar cuenta: “Nos están sacando todo. Nos están metiendo miedo para que no salgamos a las calles. Están imponiendo todo lo que quieren imponer. Siempre estamos atentas a todas las luchas. Esto va a por todos, no es solamente por los jubilados. A mi me han robado plata con la AFJP a pesar de que ya tengo 30 años de aportes. Estos vienen por todo, por todo lo que conquistamos”.
Junto a Natalia, las jóvenes militan tocando tambores en Batuka, uno de los conjuntos que lleva el ritmo a la calle y es la banda de sonido de la protesta social y la lucha. Hoy, del lado de la víctima, Paula asegura: “Estamos luchando para que esto no vuelva a suceder. Para que tengamos memoria y el pueblo no se duerma. No tenemos miedo. Ya la verdad que queda poco por perder”.
Esta lucha incluye, claro, a Beatriz: “Está más fuerte que nunca. Está enojada, muy enojada. Pero está fuerte para seguir la lucha”.
La lucha, ahora, es por justicia: “Solamente queremos que los responsables tengan justicia, sean los policías o la ministra de Seguridad: que la justicia trabaje a favor del pueblo. Y que no salga nadie más impune”.
¿Tenés esperanzas? “Y no. Pero hay que hacerlo igual: nos corresponde”.
La esperanza tal vez siga estando en la calle, mientras estas jóvenes sin contención psicológica ni asistencia estatal de ningún tipo enfrentan los golpes: “Estamos nosotras, las hijas, para cuidarla y para que se reponga de esto”.
¿Necesitan algo? “Sí: paz”.