Nota
#NoAlSilencio: 600 firmas contra el genocidio de periodistas en México
Una delegación de periodistas, acompañados por la Asamblea de Mexicanos y Mexicanas en Argentina, presentó el Manifiesto No Al Silencio en la cancillería, acompañado de una carta a la canciller Susana Malcorra para exigir un pronunciamiento claro y contundente respecto a las violaciones a los derechos humanos cometidas en México, reclamando la investigación de los asesinatos de las y los periodistas y garantías para el ejercicio de la profesión.
“En México hay mucho dolor. Es un país que está permanentemente en duelo, donde todo el territorio se ha convertido en un cementerio. El silencio es cómplice”. Las voces de Mónica Mexicano y Mariana Brito, integrantes de la Asamblea de Mexicanos y Mexicanas en Argentina, recorrieron con fuerza la carta que decenas de organizaciones, movimientos y profesionales de la comunicación firmaron en repudio al asesinato del periodista Javier Valdez Cárdenas, masacrado a tiros el 15 de mayo, sexto reportero asesinado en 2017, que se suma a la trágica lista de las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas en México desde el inicio de la mal llamada “guerra contra el narcotráfico” que ha dejado más de 100 mil muertes y 30 mil desapariciones. Las organizaciones leyeron el Manifiesto No al Silencio frente a la Cancillería argentina y, luego, la presentaron a la ministra de Relaciones Exteriores, Susana Malcorra.
Minutos antes las organizaciones habían desplegado una bandera mexicana y, a su alrededor, pegaron sobre la esquina de la calle Esmeralda las fotos con los rostros y los nombres de algunos de los cientos de periodistas asesinadxs en México. También, repartieron carteles con las fotos de lxs 43 estudiantes desaparecidxs en Ayotzinapa el 27 de septiembre de 2014. La carta subrayó que, desde 2000, han sido asesinadxs 126 periodistas y, por lo menos, 23 están desaparecidoxs: “A ellos se suman decenas de periodistas amenazados, perseguidos y desplazados a la fuerza de su ciudad de origen. Ninguno de los casos se ha investigado. La impunidad es la norma”.
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) fue el encargado de poner la voz a las más de 600 firmas que suscribieron el Manifiesto No al Silencio. En ese Manifiesto, además del asesinato de Valdez Cárdenas, se mencionan los otros cinco reporteros masacrados en 2017:
- “El 2 de marzo, en Guerrero, el periodista Cecilio Pineda Brito, de 38 años, fue ejecutado por sicarios que le dispararon desde una motocicleta mientras él descansaba en una hamaca.
- El 19 de marzo, en Veracruz, el periodista Ricardo Monlui, de 57 años, fue asesinado a balazos cuando salía de un restaurante.
- El 23 de marzo, en Chihuahua, mataron de 8 balazos a la periodista MiroslavaBreach, de 54 años, en la puerta de su casa y frente a su hijo.
- El 14 de abril, en Baja California, mataron de 15 balazos al periodista Maximino Rodríguez, de 73 años, en el estacionamiento de un centro comercial. Estaba con su esposa.
- El 2 de mayo, en Morelos mataron el periodista Filiberto Álvarez, de 71 años. Fue acribillado cuando volvía a su casa en su auto».
“Nosotros ponemos los muertos”
Luego del asesinato de Valdez Cárdenas, corresponsal de La Jornada y editor del semanario Riodoce, el repudio fue mundial. Aministía Internacional, Article 19 y Reporteros sin Fronteras son algunas de las organizaciones que exigieron respuestas del Estado mexicano. El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) envió una carta al Embajador de México en Argentina, Fernando Jorge Castro Trenti, en la que exige su compromiso “con la protección de los colegas”. En México, una movilización de cientos de profesionales de la comunicación tomó el auditorio del Palacio de Gobierno y pidió respuestas al gobernador Quirini Ordaz Coppel.
Valdez Cárdenas era un periodista que investigaba la complicidad del Estado en los crímenes del narcotráfico. Su último libro se llama Narcoperiodismo y ponía el foco en el rol de la prensa en medio del cruce entre el crimen y la denuncia. “En Culiacán, Sinaloa, México, es un peligro estar vivo y hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y en el gobierno”, dijo al recibir el Premio Internacional de Libertad de Prensa del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) en 2011. “Esta es una guerra, sí. Pero por el control del narco. Pero nosotros, los ciudadanos, ponemos los muertos. Y los gobiernos de México y Estados Unidos las armas. Y ellos, los encumbrados, invisibles y agazapados, dentro y fuera de los gobiernos, se llevan las ganancias”.
A Valdez Cárdenas lo mataron el 15 de mayo a metros del lugar donde trabajaba.
El Estado es responsable
“Estamos muy indignados por toda la situación que está sucediendo el México”, dijo Mónica Mexicano, integrante de la Asamblea de Mexicanxs en Argentina. “El asesinato de Valdez es una muestra más de cómo esta accionando el Estado mexicano y cómo está atacando a todos los periodistas, hombres y mujeres que ponen el cuerpo para poder documentar lo que está sucediendo en nuestro país”. Mexicano advirtió que el trabajo periodístico de Valdez Cárdenas era documentar no sólo las atrocidades del crimen organizado, sino también la complicidad del Estado en esos crímenes: “Sabemos que esta labor es el motivo por el cual lo asesinaron”.
Mexicano leyó junto a Mariana Brito la carta que presentaron a la ministra Susana Malcorra: está estructurada de acuerdo al escueto comunicado que emitió la Cancillería el 18 de mayo.
- El comunicado del Estado argentino repudió el asesinato de Valdez Cárdenas, “crítico de las actividades delictivas del cartel de Sinaloa”. La carta precisa: “Javier no sólo era crítico de las actividades delictivas del cártel de Sinaloa, sino de la inacción del Estado para proteger a las víctimas que ha dejado la guerra contra el narcotráfico; de la falta de respuestas del presidente Enrique Peña Nieto, de los abusos y crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad y de la connivencia del poder político con el crimen organizado”.
- En su comunicado, Cancillería repudió tanto la muerte de Valdez Cárdenas “así como los de otros hombres de prensa muertos en el curso de este año”. Mexicano y Brito recordaron que entre lxs seis profesionales de la comunicación muertxs este año está Miroslava Breach, ejecutada a tiros el 23 de marzo en Chihuahua, en la puerta de su casa y frente a su hijo. “Con ella, son 17 las periodistas asesinadas desde el 2010 en México. Omitir a las periodistas mujeres asesinadas es no solo invisibilizar el crimen cometido contra ellas, sino también su labor periodística”.
- Cancillería destacó la “valiente acción” de lxs periodistas que “ponen al descubierto a los responsables de los crímenes del narcotráfico”. La carta: “Los periodistas asesinados no denunciaban sólo los crímenes del narcotráfico, sino del Estado, por ejemplo las masacres en las que el Ejército ha manipulado escenas del crimen, las torturas cometidas por las fuerzas de Seguridad, así como la persecución y las amenazas de gobernadores y alcaldes y funcionarios en general”.
La dimensión del horror
Uno de los puntos más criticados del comunicado del Estado es el que expresa al Gobierno de México “su total apoyo a los esfuerzos que realiza para combatir estas actividades criminales”. La carta aclara que “el gobierno mexicano no está realizando ningún esfuerzo para combatir actividades criminales”. Y cita las cifras que permiten una dimensión del horror:
- Más de 100 mil personas asesinadas.
- Más de 30 mil personas desaparecidas.
- Más de 100 periodistas asesinadxs.
- Decenas de miles de feminicidios sin investigar.
- Por lo menos 14 defensorxs de derechos humanos asesinadxs.
- Por lo menos 90 mil personas desplazadas de sus pueblos, de sus ciudades, por la violencia.
- Decenas de miles de niñxs huérfanos ante el asesinato o desaparición de sus padres y/o madres.
- Se han descubierto 855 fosas comunes con más de 1500 cadáveres amontonados, sin identificar. Las encuentras los familiares que buscan a sus desaparecidos sin ayuda del Estado.
- Nos siguen faltando los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Por esta razón, la carta remarca que el comunicado del Estado es “insuficiente” y exige al Presidente Mauricio Macri su pronunciamiento y que utilice todos los recursos para instar al Estado mexicano a permitir que los Relatores para la Libertad de Expresión de la ONU y de la CIDH visiten México para documentar los casos de asesinatos y hostigamiento contra periodistas: “El gobierno argentino no puede mantener relaciones políticas, económicas ni sociales con un gobierno que viola sistemáticamente los derechos humanos”.

Revista Mu
MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo


Ley de Tierras y después: Cambio de tema
Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.
Por Claudia Acuña

Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre
Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Atanor condenada por contaminación: La odisea
Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.
Por Lucas Pedulla
Fotos: Sebastián Smok/lavaca.org

Agroecología en Misiones: El libro de la selva
Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto
Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro

Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura
A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.
Por Evangelina Bucari

El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder
¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

Zoe Hochbaum: Comerse el mundo
Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.
Por María del Carmen Varela
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur
por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
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Neuquén: desalojo de una comunidad mapuche y caravana provincial este sábado
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