Sigamos en contacto

Nota

Asbesto en subtes: denuncian que falleció un trabajador producto de la contaminación

Publicada

el

La familia de Jorge Pacci, trabajador del subte, denuncia que su fallecimiento se debe a un cáncer producido por la exposición a asbesto, un material contaminante que se encontró en vagones, materiales y espacios del subte producto de una compra de trenes en 2011 por parte del Gobierno de la Ciudad, situación reconocida por la empresa concesionaria. Los antecedentes de la salud de Pacci y estudios científicos que demuestran el comportamiento del asbesto avalan las sospechas, que se extienden a al menos otros 42 trabajadorxs afectadxs que vienen denunciando la situación hace años. Por el hecho el sindicato Metrodelegados llamó a un paro para mañana sábado 3 de abril, de 10 a 17 horas, y junto a las víctimas directas reclama que se determinen las causas y se haga justicia, mientras las enfermedades y los riesgos continúan latentes debajo de la tierra.

Jorge Pacci tenía 56 años, tres hijos, una esposa con la que estaba casado hace 31 años, y desde 2013 era trabajador del subte. Todavía entre lágrimas, su pareja Carolina Castellano dice a lavaca: “No voy a parar hasta que se sepa la verdad y se haga justicia, aunque me lleve el resto de mi vida. Le robaron el futuro a él, a mis hijos, a mí. Murió muy joven, y sufrió mucho”.

Carolina no tiene dudas: Jorge murió a causa de un cáncer producido por la exposición a asbesto. Decenas de compañerxs del subte vienen manifestando enfermedades por presencia de este material en el cuerpo. Jorge es el primer trabajador activo del subte que fallece por esta causa.

“No hay antecedentes de cáncer en la familia, no fumó nunca, era deportista y sano”, cuenta su pareja para contextualizar la irrupción de la enfermedad, despachando otros posibles causales. “Y de un día para el otro nos dicen tiene un cáncer agresivo que le está tomando todo el tórax. Era tan tarde cuando se lo agarraron que estaba todo metido en las costillas, inoperable. Es un cáncer que no hace metástasis, se queda ahí, pero es tan agresivo que te revienta. Con mucho dolor, vivió a morfina nueve meses. La enfermedad culmina porque te agarra una neumonía incurable”.

El sindicato Metrodelegados convocó a un paro mañana, sábado 3 de abril de 10 a 17 horas, a lo que la empresa Metrovías contestó lamentando que la situación derive en la interrupción del servicio.  “Metrovías lamenta la suspensión del servicio, y nosotros lamentamos que hayan comprado trenes con asbesto ilegalmente y que esto haya matado a nuestro querido padre y esposo”, escribieron en un comunicado Carolina y sus hijos, que además denuncian que la empresa nunca se comunicó con la familia desde que Jorge falleció.

Prueba contaminada

El 16 de febrero de 2018 se conoció en España, mediante notas periodísticas, que había un trabajador del Metro de Madrid enfermo de asbestosis. Los trabajadores españoles ya habían denunciado un fallecido por cáncer de pleura, y varios enfermos. Con esta noticia se confirmaba la presencia de asbesto en los trenes de la flota CAF 5000, los mismos que habían sido adquiridos en 2011 por la Ciudad de Buenos Aires con Mauricio Macri como Jefe de Gobierno: 36 coches para la Línea B que en España habían sido retirados de circulación once años antes. 

“Hay alguien que se enriqueció con la compra de esos trenes, hay alguien que está disfrutando de esa plata, y mi marido está muerto”, resume Carolina a lavaca.

El 20 de febrero de 2018 Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) dispuso sacarlos de servicio ante las sospechas. A mediados de ese año la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP, conocida como Metrodelegados) había iniciado la denuncia a la empresa para que investigara si en las formaciones que se habían comprado estaba presente el asbesto.

La investigación se inició en los trenes comprados a España y se extendió al resto de las flotas que estaban en circulación y luego a los trenes que ya no circulaban. Las muestras fueron enviadas para su análisis a la Universidad Nacional del Sur, Departamento de Geología, donde es docente la doctora Leticia Lescano y cuya tesis doctoral en el año 2013 había sido “Asbestos argentinos y sustitutos. Degradación, movilidad y potenciales riesgos para la salud”.

Recién en diciembre de 2018 Sbase reconoció la presencia de asbesto en los coches CAF 5000 que había retirado de circulación, y Metrovías confirmó que hay trabajadores de los talleres afectados por la exposición a esa sustancia.

Aún hoy se siguen encontrando en los subtes argentinos trenes y espacios con asbesto.

Dudas que enferman

La presencia del asbesto en el subte desató una serie de batallas sindicales, legales y sociales que está en plena disputa. Además de lograr un proceso de paulatina desabestización de las formaciones, los trabajadores lograron que exista un Registro de Agentes de Riesgo en el que figuren estudios, se dicten capacitaciones y la empresa se haga cargo del lavado de la ropa.

Hoy hay incluidos en el RAR 1.323 trabajadores del subte, todos con estudios, muchos sin resultados. “Todos fueron chequeados, todos fueron auditados, pero a solo el 40% la empresa le hizo la devolución de los estudios. Esto es gravísimo. Son más de 4000 los que deberían entrar al RAR y estamos en esa pelea, porque cada vez encontramos más asbesto en más lugares del subte. Si vos le das al 40% el diagnostico, el otro 60% entra en crisis, está angustiado, pensando que puede tener algo”, dice Ledesma.

El sindicato tuvo que acompañar el reclamo de la familia de Jorge para que sea ingresado al RAR. Explica Ledesma: “La empresa no lo quería incluir porque decía que era auxiliar. Pero los primeros dos años él estuvo en el taller Rancagua, barría y limpiaba en los CAF 5000 que fue los que compró el macrismo. Entendemos nosotros, por hacer la historia laboral, que se contagió ahí. Después el asciende, y la primera categoría es el molinete, o sea auxiliar, y estaba en el andén al paso de los trenes que tienen asbesto, o sea él estaba en un ambiente que no estaba libre de asbesto”.

Una vez que fue incluido al RAR la información fue derivada a la ART. Para ese momento Jorge ya se encontraba en tratamiento con su prepaga; la familia quiso seguir así y que la ART se hiciera cargo de los gastos que esto implicaba. “Sino era por el sindicato que nos ayudó era muy difícil que la ART lo agarre”, dice Carolina, esposa de Jorge, a lavaca. En el comunicado que la familia difundió agregan: “Lo incluyeron ante el pedido expreso de la superintendencia de Riesgos de Trabajo”.  

Francisco Ledesma, secretario de Salud del gremio de Metrodelegados, explica la situación de los trabajadores al día de hoy: “Tenemos 42 trabajadores que tienen la afección; el diagnóstico es “neumoconiosis con exposición de asbesto”. Dentro de esa definición están los que tienen fibras de asbesto en la pleura, y está ahí depositado y lo único que hace es engrosar un poquito la pleura pero no está activo. Puede ser que pase a una forma activa en un año o dentro de 70 años, no se sabe. Después tenemos tres compañeros enfermos: uno fue operado, le extirparon una parte del pulmón; otro compañero que está cursando la enfermedad desgraciadamente; y un compañero fallecido, Jorge Pacci. Además un compañero jubilado falleció por esta enfermedad y estamos junto a la familia luchando para que las autoridades reconozcan que murió por eso: tenemos el diagnóstico, los estudios, pero lleva un tiempo para que las autoridades competentes reconozcan ese caso”.

Qué es y dónde está

El asbesto o amianto es un material fibroso, compuesto por la combinación de ácido salicílico con magnesio, calcio, sodio y hierro, cuyo uso se extendió con la revolución industrial. Tiene gran resistencia a la combustión y por eso era empleado como aislante, en revestimiento y en tejidos resistentes al fuego y al calor. Sus fibras son flexibles y se descomponen con facilidad; cuando esto sucede, pueden ser inhaladas y provocar graves patologías en el cuerpo. 

Francisco Ledesma detalló a este medio en dónde se encontró asbesto en el subte:

-Flotas en servicio con asbesto al día de hoy que se encontró asbesto: Mitsubishi, en la línea B; Fiat Concord, andando en la E; otro marca Brouguierse que la empresa los está usando como tren de trabajo, al igual que los Siemmens, en la línea A y CAF 6000 en la línea B.

– Flotas fuera de servicio: General Electric, Nagoya 300 y Nagoya 1200.

– Áreas de trabajo ingresadas al Registro de Agentes de Riesgo: obras civiles, espacio de trabajo en los túneles; Servicios Auxiliares, que se ocupa de cuestiones que tiene que ver con la estación; Almacén, donde toda el área de infraestructura acopia o recibe las herramientas para trabajar y los materiales que se van a colocar o lo que se retiran; Subestaciones de Energía, Vías, Señales de la línea C.

– Además hay asbesto en los cuartos de bombas, en los cuartos de ventilación, en los centros de potencia, en las juntas de los motores de las bombas, en los depósitos de baños del subte que sean de fibrocemento, en los motores que hacen los cambios de señales.

Y dentro de los cuerpos de trabajadorxs como Jorge, cuya muerte intenta echar luz de una vez por todas sobre las causas y responsables de las contaminaciones impunes.

Asbesto en subtes: denuncian que falleció un trabajador producto de la contaminación

Nota

MU 215: Sin chamuyo

Publicada

el

MU 215: Sin chamuyo
Este número 215 de MU ☝️viene con doble tapa, que podría ser una frase: Sin chamuyo, a remarla.




MU 215: Sin chamuyo

Viaje a la vida en el Delta: Y la nave va

Mientras el gobierno nacional privatiza la principal vía navegable del país con un nivel de tráfico comercial gigantesco y opaco, quienes habitan el delta advierten sobre el impacto a una forma de vivir, al humedal que provee biodiversidad, y a una soberanía que se pierde río abajo. Viaje en barco de MU desde el bajo delta bonaerense, para conocer y escuchar a isleños, productores, docentes, ambientalistas y vecinos que resisten otra avanzada sobre un territorio en disputa.

Por Francisco Pandolfi




MU 215: Sin chamuyo

Gonzalo Giles, pensador y comunicador «disca»: Error en el sistema

Gonzalo Giles, activista del movimiento disca que resiste el ajuste.
Es mudo pero logra hacerse oír. Humor, creatividad y política:
“Necesitamos menos caudillos y más gente que construya”.

Es escritor, activista y referente de una generación que convirtió la experiencia de la discapacidad en una potencia de comunicación y acción. Ahora prepara un espacio propio para intervenir en política. Una conversación sobre prejuicios, salud mental, amores, liderazgo, y “lo disca” como una categoría desde la cual pensar –y reconstruir– un país. 

Por Sergio Ciancaglini




MU 215: Sin chamuyo

La dictadura en el delta: Los sonidos de El Silencio

La quinta El Silencio fue un centro clandestino en el que la dictadura escondió en 1979 a 40 personas secuestradas. ¿Cuánto se sabía y cuánto se callaba entre las islas y ríos del Delta? Un viaje a ese paisaje y a esa realidad: la alianza entre una vecina y una historiadora, lo que cuentan los sobrevivientes, los barcos de la muerte y la investigación de chicos de la zona, con sus preguntas y sus grabadores, para entender el pasado y mucho del presente.

Por Lucas Pedulla




MU 215: Sin chamuyo

Violencia policial en Constitución: La ley y el orden

La Policía de la Ciudad asesinó a Víctor Vargas (foto) disparándole tres balazos por la espalda. Intentó ocultar la verdad del crimen pero la investigación judicial detectó a los culpables y se abrió una causa sobre la relación entre la venta de drogas y la complicidad policial. ¿Quién era Víctor? Constitución como tierra de nadie y la violencia institucional contra prostitutas, travestis y quienes tratan de sobrevivir a la crisis de cada día.

Por Claudia Acuña




MU 215: Sin chamuyo

El «Woodstock ambiental» contra los agrotóxicos: De película

Alarmados por los pesticidas y sus efectos de contaminación ambiental y humana, estudiantes y un maestro de una escuela pública cordobesa empezaron a componer canciones. Convocaron tímidamente a artistas, y se sumaron más de 300. Ya hicieron tres discos y un recital en el campo. Una canción para mi tierra es el film que relata esa aventura que empezó en una comunidad, siguió por decenas de escuelas y tiene contagios en defensa del ambiente y la vida desde España hasta el Amazonas.

Por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Un biodrama del presente: Puta madre

La obra Putamadre muestra los mandatos, la soledad de las mujeres que crían solas, y una sociedad que las juzga antes de escucharlas. Lejos de la maternidad romántica, humor, amor y la historia real de una madre con su hijo todavía preso: ambos en escena, él a través de una filmación desde la cárcel. Lo que puede el arte para derrumbar prejuicios.

Por Evangelina Bucari




MU 215: Sin chamuyo

La Cogolla: Flor de cultivo

Yael Frida Gutman mezcla cabaret, transformismo, música y humor para hablar de cannabis, autogestión y libertad: una obra que crece desde hace cinco temporadas y convierte cada función en una celebración, una conversación y una invitación a pensar.

por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Desentendimiento: Fingir demencia

Sabemos lo que pasa, pero no hacemos nada. La filósofa eslovena Alenka Zupančič escribió Desentendimiento-Una forma perversa de la razón en la crisis permanente, sobre ese rasgo que no es el “negacionismo” y que consiste en eso que llamamos “fingir demencia” (o normalidad). Las fake, el oscurantismo, y los que se creen por encima de la gente.

Por Franco Ciancaglini

MU 215: Sin chamuyo

Crónicas del Más Acá: Parlantes

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Nota

MU 214: Mujer maravilla

Publicada

el

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Nota

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Publicada

el

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

Seguir leyendo

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente. ©2025 Agencia lavaca.org. Riobamba 143, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina - Editor responsable: Cooperativa de Trabajo Lavaca ltda. Número de propiedad intelectual: 50682265 - cooperativalavaca@gmail.com | Tel.: +54 9 11 2632-0383

Vistas el día de hoy: 37.087

Suscribite a lavaca