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#GenocidaSuelto: una caravana poética marcó la impunidad

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Un grupo de artistas realizó una manifestación poética en el barrio de Belgrano, uniendo en una caravana 5 domicilios de genocidas que cumplen en sus casas condena por delitos de lesa humanidad. Más de 150 jóvenes fueron convocados por redes sociales para acompañar a los artistas que organizaron la marcha. Son los mismos que durante toda la semana se plantaron frente a distintos ministerios, la Nunciatura y la Casa Rosada vestidos de pájaros de mal agüero y con una consigna #EstoHueleMal. Ayer, sumaron otro mensaje: «Genocida suelto: el Estado es cómplice, ayer y hoy».

Un mensaje por inbox de Facebook anunciaba que la glorieta de Barrancas de Belgrano sería el punto de encuentro.  Una gran cantidad de jóvenes se sintieron interpelados por la invitación y llegaron, corriendo o en bicis, a abrazar y acompañar a los artista que, con paso firme,  avanzaron hacia cada domicilio.  Así construyeron con los pies el mapa actual de la impunidad, que unió las casas de los genocidas Néstor Horacio Falcón, Santiago Omar Riveros, Antonio Vañek, Rodolfo Emilio Feroglio y Reynaldo Bignone. Frente a la puerta de cada edificio la intervención era igual de solemne, potente e intensa. Cargada de historia y memoria.

#GenocidaSuelto: una caravana poética marcó la impunidad

Dos jóvenes desplegaban el cartel con el mensaje: “Genocida Suelto. Estado cómplice ayer y hoy”.

Treinta artistas -que vestían como imaginaron que podrían haber estado vestidos los jóvenes secuestrados y desaparecidos por esos militares-, comenzaban a deambular, mirando fijo y sin pestañear  hacia la puerta o el balcón de los genocidas.

Una banda con dos trompetas, cello, violín y percusión comenzaba a sonar simulando el sonido de los vuelos de la muerte.

Un artista leía, con voz clara y con megáfono, los elementos centrales de la condena de cada genocida: su cargo durante la última dictadura, los delitos cometidos y los años de cárcel sentenciados.

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En tanto,  los artistas gritaban, muy fuerte, en completo silencio. Con esa expresión de alarido sordo, se desplomaban de rodillas.

Lo que seguía terminaba de enmudecer al público presente.  Tres seres con cabeza de cuervo, pico largo, traje y guantes negros, aparecían en la escena. Los pájaros de mal agüero se paraban frente a cada joven arrodillado y le colocaban una bolsa de residuo en la cabeza. Así, de a uno, la oscuridad de esas bolsas los iba transformando en NN.

#GenocidaSuelto: una caravana poética marcó la impunidad

Al finalizar, los artistas se volvían a poner de pie y arrojaban las bolsas al asfalto.

#GenocidaSuelto: una caravana poética marcó la impunidad

Esas bolsas quedaban tiradas sobre la calle dejando un rastro simbólico sobre el asesinato y desaparición de personas.

«Acá funciona una especie de geriátrico administrado por el cura del barrio», comenta una vecina del edificio de Néstor Falcón.

«Es cliente», dice la moza de la pizzería cercana a la casa de Reynaldo Bignone.

«Todos lo sabemos y nadie lo soporta», asegura la empleada de la panadería cerca a la casa de Vañek.

Todos -vecinos, transeúntes, empleados- aludían a los condenados con una palabra: genocida. «Estábamos esperando que pasara algo así. Yo pensé que serían los Hijos o la gente de los derechos humanos, pero se ve que esto ya pasó el límite», concluyó la vecina que se cruzó con la caravana dos veces: las casas de Rivero y Vañek están solo a cuadra y media de distancia.

Hubo gente que lloró, otra que aplaudió y algunas que gritaron a los artistas «vayan a laburar». Fueron muy pocas y eso caracterizó el paso de esta poética caravana: el impacto de la emoción puesta en la vereda.

«¿Por qué llorás?, le preguntó una nena a una de las artistas al terminar la performance. La caravana poética transmitía con los cuerpos y las lágrimas eso: la impunidad duele.

#GenocidaSuelto: una caravana poética marcó la impunidad

En vivo y en directo

La caravana poética se trasmitió en vivo desde cuatro puntos de la ciudad en vivo, proyectadas sobre:

  • Gurruchaga y Santa Fe, sobre una comisaria frente al Botánico.
  • Defensa y Belgrano
  • Lacroze y Delgado
  • Sarmiento y Paraná, sobre la fachada trasera del Teatro San Martín.

Entre domicilio y domicilio, la transmisión completaba la espera con la información sobre los genocidas que serían marcados.

Puerta 1: Néstor Horacio Falcón

  • Ex jefe del Batallón de Comunicaciones 601 de City Bell.
  • Fue condenado a 12 años de prisión por considerarlo autor penalmente responsable del delito de asociación ilícita en el marco del denominado Plan Cóndor.
  • Fue condenado por el delito  de privación ilegitima de la libertad cometida por funcionario público con abuso de sus funciones en perjuicio de Elba Lucia Gándara Castromán. Elba tenía 33 años y 4 hijos. Fue secuestrada el 18 de febrero de 1977, en su domicilio de la calle Hilario Lagos 466, de Florencio Varela, Provincia de Buenos Aires. Se la mantuvo clandestinamente en cautiverio en el Regimiento Séptimo de Caballería, que dependía del comando operacional del Primer Cuerpo de Ejército y luego en el centro clandestino llamado Vesubio. Fue torturada. Su esposo narró cómo le hicieron presenciar la sesión de tortura a la que la sometieron. Luego de dos meses de cautiverio él fue liberado. Sus torturadores le dijeron que tenía que irse de Argentina con sus hijos. Antes, le permitieron despedirse de Elba, que aun continua desaparecida.
  • Falcón fue también condenado por ser el máximo responsable del operativo que terminó con dos personas muertas y el secuestro de 3 niños, en el ataque a una casa del barrio Villa España de Berazategui, en 1977. Los documentos militares y los testimonios de los niños durante el juicio probaron que en ese operativo mataron a su madre, María Nicasia Rodríguez, y a Arturo Alejandrino Jaimez, un hombre que vivía junto a ellos, ambos militantes de la organización Montoneros. El cuerpo de la mujer fue enterrado como NN e identificado en 2007, mientras que Jaimez permanece desaparecido. Los niños fueron separados. La mayor, de 12 años, padeció un periplo de tres meses por centros clandestinos del sur del Gran Buenos Aires, mientras que su hermano de 10 y la beba un año y medio fueron derivados a la Policía bonaerense y finalmente entregados a su familia biológica. 

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Puerta 2: Santiago Omar Riveros.

  • Fue condenado el 26 de mayo de 2006 a 25 años de prisión por el secuestro y asesinato de 105 personas, de las cuales 45 eran uruguayos, 22 chilenos, 13 paraguayos, 11 bolivianos y 14 argentinos. Entre ellos, el hijo del poeta Juan Gelman.
  • El 12 de agosto de 2009, Riveros fue condenado a cadena perpetua por el homicidio de Floreal Avellaneda, un militante de la Juventud Comunista de 15 años de edad, secuestrado el 15 de abril de 1976, y torturado en la comisaría de Villa Martelli y luego secuestrado ilegalmente en Campo de Mayo junto a su madre. Su cuerpo fue encontrado meses después en las costas de Uruguay, atado de pies y manos y con signos de tortura..
  • Durante la dictadura militar fue Comandante del Cuerpo IV de Ejército, con sede en la Ciudad de Buenos Aires. Tuvo bajo su mando diversos centros clandestinos de detención, entre ellos El Campito y el hospital militar de Campo de Mayo, organizado para realizar el robo de bebés de las mujeres detenidas-desaparecidas.

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Puerta 3: Antonio Vañek

  • Fue condenado a 13 años de prisión el 26 de mayo de 2016 en la causa que juzga los delitos de lesa humanidad cometidos en el llamado Plan Cóndor.
  • Fue condenado el 4 de julio de 2012 a 40 años de prisión por la “práctica organizada y sistemática” del robo de bebés de las mujeres detenidas-desaparecidas. En esa sentencia el tribunal le revocó la prisión domiciliaria que se le había otorgado por las anteriores condenas. En este juicio sólo se juzgaron 35 casos de robo de bebés, 26 de ellos recuperados. 20 declararon en el juicio.

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Puerta 4: Rodolfo Emilio Feroglio

  • Fue condenado a 25 años de prisión por los delitos de lesa humanidad cometidos en Campo de Mayo. Entre las 14 víctimas de esa causa, -11 sobrevivieron y 3 permanecen desaparecidas- hubo delegados gremiales; cuatro eran trabajadores de la metalúrgica Bovapi, una de las plantas fabriles del partido de San Martín. Ellos son  Angel Ignacio Núñez, Héctor Pablo Barrera, Leonardo Calchinsky y Ricardo Ponteprimo. Los secuestraron el 16 de agosto de 1976, sobre el mediodía, desde adentro de la fábrica, mientras trabajaban y cumplían con la jornada laboral.
  • Feroglio era director de la Escuela de Caballería que dependía del Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo durante el año 1976 y a la vez cumplió funciones como jefe del Area 430, correspondiente al partido de San Martín
  • Fue también condenado a 20 años de prisión e inhabilitación especial para ocupar cargos públicos por cuarenta años, por ser encontrado culpable de asociación ilícita en el marco del Plan Cóndor., que coordinó la acción represiva de las dictaduras del Cono Sur.

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  • Puerta 5: Reynaldo Bignone
    Fue el último presidente de facto de la dictadura cívico-militar argentina. Suma 7 condenas por crímenes de lesa humanidad.
  • Fue condenado a 20 años de prisión el 26 de mayo de 2016 en la causa que juzga los delitos de lesa humanidad cometidos en el llamado Plan Cóndor.
  • Fue condenado a 25 años de prisión el 19 de abril de 2006 por ser penalmente responsable de 56 casos de allanamiento ilegal, robo agravado, privación ilegítima de la libertad e imposición de tormentos cometidos en el centro de exterminio que funcionó en el complejo militar Campo de Mayo, el mayor del país.
  • Fue condenado a 15 años de prisión el 28 de diciembre de 2011 por 15 hechos de privación ilegal de la libertad y torturas, de las cuales fueron víctimas Lidia Cristina Albano, Marta Muñoz, Carlos Apezteguía, Ana Maria Muhlmann, Camilo Francisco Campos, Enrique Malamud, Juan Manuel Nava, Julio César Rodríguez Otero, Dora Elvira Agustín, Carlos Bevilacqua, Daniel Manigot, Rubén Ernesto Drago, Hugo Nin, Hernando Luis Sala y Davor Kvaternik. Esta condena fue en la causa que investigó los delitos de lesa humanidad cometidos en el Hospital Posadas, donde se hubo 11 trabajadores de la salud desaparecidos, entre ellos Jacobo Chester (administrativo), Jorge Roitman (médico), Julio César Quiroga (administrativo), Maria Esther Goulecdzian (psicóloga) , María Teresa García de Cuello (técnica sanitaria), Ignacio Luna Sanchez (técnico sanitario), Eduardo Carla Sala (médico), Josefina Pedemonte (docente), Daniel Eduardo Calleja (médico), Osvaldo Fraga (enfermero) y María Angela Cairo (enfermera).
  • El 19 de junio de 2014 la Corte Suprema de Justicia ratificó la condena de Reynaldo Bignone a 25 años de prisión por encontrarlo responsable de los más de 50 secuestros cometidos entre 1976 y 1978, cuando se desempeñaba como subjefe del Comando de Institutos Militares, con sede en Campo de Mayo, donde funcionaron los centros clandestinos de detención y torturas El campito y La casita
  • Fue condenado el 4 de julio de 2012 a 15 años de prisión por la práctica sistemática y organizada de robo de bebés de las mujeres detenidas-desaparecidas.

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




MU 212: El fin de un mundo

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




MU 212: El fin de un mundo

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




MU 212: El fin de un mundo

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

POR FRANCO CIANCAGLINI




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