CABA
Informe Lugano: ganadores y perdedores en el bastión peronista en la Ciudad

Pese a que La Libertad Avanza buscó pintar de violeta a la Comuna 8 – Lugano, Soldati y Villa Riachuelo-con varias visitas del propio Presidente, no pudo. Sin embargo, los propios luganeses cuentan cómo creció el voto hacia el espacio oficialista, mientras el peronismo resiste. Hablan radicales, el Pro, libertarios, jóvenes de izquierda y antiguos militantes peronistas que votaron en las escuelas del sur: cómo la viven, cómo la ven, y quiénes ganan y qué se pierde tras la elección legislativa de ayer.
Por Francisco Pandolfi
Lugano tiene ese qué se yo, ¿viste?
Ese qué se yo de ser el segundo barrio más grande de la capital (después de Palermo); ese qué se yo de ostentar amplios espacios verdes; de mezclar variopintas clases sociales, así como casitas bajas con varios complejos habitacionales (Lugano 1 y 2, Piedrabuena, Copello, Samoré, Nagera); ese qué se yo de ser el distrito porteño con más villas (10) según el Registro Nacional de Barrios Populares: Obrero, Inta (villa 19), Pirelli, Scapino, Villa 15, María Auxiliadora, Bermejo, Villa 20, NHT del Trabajo y Santander.
Ese qué se yo de ser considerada la capital del peronismo en la Ciudad de Buenos Aires. Ese qué se yo de ser, no por casualidad, el confín elegido por Javier Milei para venir a disputar un territorio de gente trabajadora y enormes fábricas cerradas en los 90. Ese qué se yo de erigirse en el sur, integrando la Comuna 8 junto a Villa Soldati y Villa Riachuelo, que históricamente fueron bastiones nacionales y populares. Y olvidados y relegados.
Manuel Adorni, que es Milei, ganó en la Ciudad, pero no ganó en Lugano, ni en la comuna 8. Mientras en la totalidad de CABA La Libertad Avanza obtuvo el 30.1% y Santoro el 27.4%, en Lugano la lista de Es Ahora Buenos Aires logró un 35% y Adorni un 27.1%.
No es la excepción, sino la regla. Mientras el peronismo pierde en la mayoría de los distritos, en el 8 es otra cosa. Eso sucedió en las últimas tres elecciones: el PRO había ganado en casi toda la capital en 2019, 2021 y 2023, pero jamás en el sur porteño. De hecho, en 2021 sólo perdió en una comuna: la 8.
Otro dato: en 2023, la alianza Juntos por el Cambio consiguió la presidencia de 14 de las 15 Juntas comunales existentes. Sólo una quedó en manos de Unión por la Patria: la 8.
Y otro más: en ese 2023 la comuna 8 no sólo fue en la que más votos sacó Unión por la Patria (41,9%), sino también en la que menos sacó el PRO, 33.1%. Pero además, algo no menor: fue donde más votos sacó La Libertad Avanza, con 19.8%. Dos años después, ayer sacó siete puntos más.

Milei visitó Lugano en 2023, en una de sus primeras actividades de campaña previo a las elecciones presidenciales, aunque no le alcanzó para la victoria: en el balotaje contra Sergio Massa, sólo en una comuna perdió: la 8. Milei también arribó a Lugano el último 30 de abril para inaugurar el primer local de La Libertad Avanza en el sur porteño y así estimular el voto a Adorni. Pero con Lugano (aún) no puede. Y perdió por ocho puntos.
Otra huella: una de las banderas más grandes en el cierre de campaña que Adorni hizo en Recoleta tenía seis letras gigantes: LUGANO. Ni Belgrano, ni Nuñez. Porque decir Lugano es decir que un taxista o un uber te mire de reojo cuando querés volver a tu casa. Es que tu compañero de laburo dude en venir a tu cumpleaños y en algún caso ni venga. Da a popu Lugano. Da conurbano en la capital. Y ganarlo, no da lo mismo. Si te gano Lugano, te gano todo. Te desmoralizo. Rendite. Ya está. Eso hizo la Libertad Avanza con el PRO en los barrios norteños. La fatality, la toma mortal. Y eso buscará hacer Milei con el peronismo en el futuro.
Todavía, por ahora, no pudo.
Pero La Libertad (sigue) Avanza(ndo).

Lo rompible
“Si esto sigue así, Milei va a destruir al peronismo», dice Néstor Muñoz, 72 años, vecino de Villa Lugano desde hace 25 y militante en Los Irrompibles, el espacio político de Leandro Santoro. Ayer fue fiscal en una escuela de Lugano I y II. «El peronismo hace tres años discute internamente quién lidera, mientras Milei terminó de fagocitar a su aliado (Macri). Para que haga lo mismo con el peronismo falta un solo paso, porque el peronismo se está alejando de las bases. La muestra está en las villas, donde hay un montón de gente votando a esa derecha que nos está haciendo mierda porque no construye un solo puesto de trabajo. Milei no vino del cielo: la sociedad lo llamó. Dio las 4 palabras que la gente necesitaba y lo eligieron presidente. ¿Por qué vino a Lugano en 2023 y volvió a venir hace días? Porque sabe que Lugano es el pueblo peronista y su misión es morfarse al peronismo, que durante muchos años tuvo mística, pero ya no la tiene. El PRO tampoco la tuvo y Milei sí tiene esa característica”.
¿Dónde perdió la mística el peronismo?
El peronismo siempre necesitó de una conducción, que poco a poco se fue desentendiendo del pueblo. Yo admiro a Cristina, pero cuando dijo que entregaba el bastón del mariscal perdió el derecho de ser la referente del movimiento. Si querés ser Jesucristo, tenés que morir en la cruz, no hay otra manera. Ella entregó el bastón de mando y le quedó grande a todo el mundo, entonces hoy sigue esa discusión de quién lo agarra, mientras Milei va por todo. Acaba de ganar la Ciudad y ahora irá por la provincia.
Allá va.

Unidad no tan básica
Las calles de Lugano están más desiertas de lo común. Más que un domingo soleado de elecciones, parece un feriado lluvioso y helado. Es el mediodía y de la mañana fresca ya no queda nada. El sol pega de frente a ese cartel en las entrañas de la Villa 20: “Partido Justicialista, unidad básica 8 de octubre, comuna 8”. Adentro, tres hombres (Beto, Pedro, Urquiza) ven la televisión. Ven C5N. Beto tiene 78 años y desde hace 70 vive en el barrio. Pedro, 76, desde 1954 y nunca más se fue.
Antes de hablar del ojo ajeno, lo hacen del propio. Beto: “Cada uno que asume el poder se agarra el partido justicialista para sí. No es el kirchnerismo, el menemismo, el cristinismo, el albertismo; todos los políticos se quieren apropiar del sello justicialista, lo usan para sí mismos… el ego los daña”. Suma: “Yo soy peronista, de los valores de la justicia social, de ayudar al más débil. Y por eso mismo acá la Libertad Avanza no va a ganar nunca, porque Lugano es peronismo puro, es la capital del peronismo”. Aporta un dato: “Acá no ganó ni Macri en su mejor momento, nadie. Y esta elección en Lugano la ganó Santoro porque si no la ganábamos habiéndose peleado los libertarios con Macri, y Macri con Larreta, teníamos que cortarnos los huevos”.
Tras el fin de la metáfora, reflexiona: “En Lugano el peronismo sigue siendo peronismo, con vigencia en lo social, que no pasa en todos lados. El barrio donde estamos lo creó Evita, vino a inaugurarlo en 1948. Había 12 casas por un lado, 12 más allá, y otras 12. Cuando vio las casas construidas de chapa y madera, que no eran tipo chalet como se edificaron en Ciudad Evita, se re contra calentó y se fue a la mierda. Ya de aquella época había vivos que hacían desastre con la plata de todos, y que lleva a que hoy estemos así”.
¿Cómo estamos? Pedro: “Con gente como el payaso de Marra que dice que va a dolarizar y la juventud se lo cree y lo vota. Nos hicieron la cabeza. Si hoy gobierna Milei es porque nos engrupieron”. Agrega Beto: “Y por la bronca a Cristina”.
¿Por qué apoyan a Santoro? Coinciden: “Es el único candidato que tenemos, los otros son medio cachivaches, egoístas. Él es radical, un radical de Alfonsín, que se hizo peronista, nos representa. Parece más humilde que el resto, con una mirada más social que hoy necesitamos. Además, no tenemos otro. Nos agarramos de lo que hay. Lo que importa es el futuro, y la única manera que aparezca un verdadero peronismo es hablando e integrando a la juventud, a la que hoy no le hablamos”.

Lo radical
Una muestra de esa juventud es Mauro Arjona, integrante de la Juventud Radical. Está junto a su mamá, Rosa, que está sentada en una vereda de la Villa 20 con una mesita donde atiende a las personas que no saben dónde votar. Delante de ella, una bandera celeste y rosa: “Evolución ya”, y un afiche con la cara de Lula Levy pegado en una camioneta blanca con las ruedas pinchadas –pareciera que al menos desde la última elección–. Mauro tiene 25, Rosa treinta más.
Rosa: “En la Ciudad se dan dos pasos adelante y tres atrás. Ahora estamos retrocediendo mucho en la seguridad y en las políticas sociales”. Mauro: “En CABA no les importa la gente, solo los votos. Y a nivel nacional Milei te saca no pero no da. Ya le dimos el voto, ya ganó, pero desde que está no recibimos nada. Primero debe darle a los que estamos abajo, está muy confundido. Si no sos funcional, no les importa lo que nos pasa”. Mauro se hace preguntas en voz alta sobre el fenómeno Milei. ¿Quién lo votó? ¿Qué ignoramos?: “Mi hermano lo votó, puro tik tok”. Añade su mamá: “Mi sobrina y mi hermano también, porque quieren un cambio. Pero lo peor es que siguen creyendo en él, cuando nos está demostrando lo contrario”.
¿Por qué en la juventud radical? “Estamos en un partido para subirnos al sistema, porque si no, no somos nada. Soy cartonero y en la UCR encontré un espacio que le está dando lugar a los jóvenes, aunque pienso que se les dio tarde, se perdió mucho tiempo y debió ganar Milei para que se vea esto. La lista que encabeza Lula está puramente integrada por gente joven, sin ningún apoyo económico. Los viejos radicales del partido nos dijeron: ‘Pibes, vayan al barro, embárrense’. Ellos estiman que Lula saldrá séptima, así que nuestro objetivo no es ganarle al PRO, sino a los radicales viejos. Si logramos un sexto puesto estará muy bien. Yo tengo fe, porque muchos pibes de la Universidad nos van a votar”.
Pero Lula Levy no sale sexta ni séptima: sale octava, con el 2.3%

Por goleada
El color que más se ve en el barrio es el amarillo. Mucho “Silvia Lospennato es PRO”; en graffitis enormes pintados en paredes; en decenas de pasacalles, en banderas, en afiches. No tuvo efecto. Perdieron por goleada en toda la ciudad y en Lugano también.
Marcelo Chancalay fue presidente de la Villa 20 durante 20 años. De raigambre peronista, pasó luego al PRO, después a UNEN y desde hace unos volvió a calzarse de nuevo el amarillo: hoy, preside la mutual Futuro para Todos que trabaja con el PRO “porque fue el partido que abrió las calles, hizo 1.700 departamentos, asfaltó, puso los servicios”. ¿La división entre el PRO y Rodríguez Larreta? “Sólo nos va a perjudicar. Si les importara la gente, no te peleás, te unís. Prevaleció el egoísmo”.
¿El peronismo? “Abandonó a la ciudad, como si todos fuésemos los cogotudos que vivimos en el norte, la oligarquía. A los del sur nos metieron en la misma bolsa, nunca hicieron nada por nosotros. Hoy seguro va a ganar Santoro por las divisiones en el PRO y en la Libertad Avanza. No hay que ser ingeniero para darse cuenta: si me peleo con mi mamá, mi papá y mi hermano, me voy a quedar solo”.
Pero ni así ganó el peronismo en la Ciudad.

El sentir ganador
Recorro escuelas buscando fiscales de la Libertad Avanza y no encuentro. No hay.
“Quizá se los llevaron a todos para los barrios más del norte, pero acá no vimos ninguno”, dice una fiscal de otro partido. Creo haber encontrado uno. Le pido hablar. “No soy militante. Vine a colaborar nada más, pero no soy representativo. No doy declaraciones”.
Donde sí hay militantes violetas es en el flamante local que abrió el tándem Milei-Adorni hace un puñado de días sobre la Calle Delfín Gallo.
“Tenés que hablar con ella, que es la referente de la comuna 8 de la Libertad Avanza”. Ella es Daiana, 27 años.
–¿Qué me vas a preguntar? porque no estoy preparada para preguntas.
Le pide a Joaquín, de 26, que venga, que hable por ella. Joaquín no es de Lugano, sino de La Matanza, pero vino al barrio a ser veedor. Dice que las comunas del sur siempre fueron las últimas orejonas del tarro y que antes de morirse el Papa, Milei habló con él y este le dijo que debía tener en cuenta a los pobres, estar con ellos, “y eso está haciendo, por eso vino a Lugano, e inauguramos acá”. Dirá luego: “Lugano es el pueblo trabajador, y al trabajador le tenemos que mostrar que estamos acá”.
¿El objetivo principal de esta elección es borrar al PRO o seguir debilitando al peronismo? “Nuestros rivales son todos los que se interpongan en el camino de nuestras ideas libertarias, sobre todo la de mejorar el equilibrio fiscal. Jorge Macri está haciendo una gestión deficiente, ningún joven puede alquilar, tener el sueño de la casa propia”. Y dirá, minutos antes de conocerse los resultados: “Nos vemos realmente ganadores, y no solo lo vemos, lo sentimos”.
Sintió bien.

Una joven de veintipico cortos sale de la escuela primaria Nº 3 donde acaba de votar en la calle Larrazábal. Su voz es enérgica y sorprendida. Está mandado un audio de whatsapp: “No sabés, en la lista está Caruso Lombardi, que no sé si tenés idea pero es uno que era director técnico”. Se ríe y ya no escucho cómo sigue la conversación pero al rato hablo con Ángel, que vivió en Lugano los 57 años que lleva encima y que no solo sabía sobre Ricardo Caruso Lombardi como posible legislador, sino que también lo votó: “Quise darle un voto porque viene del fútbol; y porque lo escuché y tiene algunas ideas que me gustan. Le di un apoyo para que entre, pobre, no creo tenga muchos adeptos”. Su hija, Agustina, de 25, dice que no irá a votar. “No me interesa ningún candidato. No están presentes en los barrios, en nuestras necesidades reales, así que cada vez creo menos en los partidos, por eso ni me gasto. Si voto, lo haría por la Libertad Avanza, porque queremos ver algo distinto al peronismo”.
Otra que no fue a votar es Juana. Tiene 75 años y desde hace 75 que vive en la República de Lugano. Es la primera vez que no vota. “Siempre fui partidaria de hacerlo, pero además de mis problemas de salud estoy muy desilusionada con la política. Hacía mucho que no me sentía así. Iba a ir a votar a Santoro, pero siento que lo que hay del otro lado no amerita mi esfuerzo para ir. Es lamentable, lo sé, pero me siento así, decepcionada”.
Otra postal de la deserción masiva explicada por David, delegado judicial perteneciente a la Dirección Nacional Electoral: “Las autoridades de una mesa de votación son tres: presidente, suplente y auxiliar. En la mayoría de las mesas no vinieron ni suplentes ni auxiliares, y en alguna ni el presidente. De las 14 de esta escuela, solo en una vinieron dos autoridades, en el resto una sola o ninguna”.
Otra postal la da Juan Sandoval, 32 años y referente de Los Irrompibles en la Comuna 8: “El miércoles hicimos un censo en el centro comercial de Lugano y el 10% ya nos había anticipado que no iba a ir a votar. Eso antes no pasaba”.
La participación electoral fue del 53,3%, muy por debajo del promedio histórico de 77%.

Voto (no) peronista
Bárbara posa feliz para la foto, pese a que la vida política la tiene triste. Tiene 37 años de los cuales 34 vivió en Lugano. Trabaja para una empresa que le presta servicios de atención al cliente del Banco Nación y se considera peronista. Prefiere no decir a quién votó, aunque confiesa que no lo hizo a alguien de su partido. “Voté a otro candidato porque siento que el peronismo está en crisis y que no acumula los votos suficientes para hacerle frente a candidatos que están más fuertes y son muchísimos más nocivos si llegaran a ganar”, explica. Es parte de la confusión general del momento: “No sólo estamos viviendo una crisis política identitaria, sino también el cambio de muchísimos paradigmas en simultáneo en torno a la política, el trabajo, el progreso, lo colectivo y más”. Se aferra a lo único que puede, quiere, tiene a mano: “El peronismo en Lugano es la militancia dentro de los sectores más humildes, que en la diaria es estar con los vecinos que no tienen para darle una merienda a sus hijos o no disponen del tiempo para ayudarlos en sus tareas escolares. La militancia peronista siempre estuvo ahí, generando comunidad en lo urgente”. Pero entiende que la paciencia se agota: “Sigue habiendo un problema habitacional grande y concreto, y tener una necesidad sostenida durante tanto tiempo te pone en un lugar vulnerable a la hora de creer en promesas políticas”.
A unos metros está Sabina, que se despertó a las 3 de la mañana para preparar sus “empanaditas tucumanas”, su “ensaladita de fruta” y sus “juguitos”, que vende todos los sábados y domingos en distintas plazas de Lugano. Nació en Cochabamba, Bolivia. Suele quedarse hasta las 6 de la tarde, o “hasta vender todo”. No siempre lo logra: “Todo parece estar peor, la vida se volvió cara”, dice, en poquísimas palabras, tímida. Hace un ratito se cruzó enfrente y votó a Santoro, por un solo motivo: “Con Cristina estaba mejor”.


El mismo sueldo
Por primera vez en muchos años, en la Ciudad de Buenos Aires hay más propaganda de la izquierda que de Horacio Rodríguez Larreta. No porque abunde la cara de Vanina Biasi, sino porque a excepción de un par de pasacalles que dicen “Volvamos”, en referencia al ex Jefe de Gobierno, ni figura. Y los resultados parecen ir en esa misma sintonía. Larreta obtuvo el 8.1% de los votos.
De la izquierda, particularmente del PTS, es Natalia, que acaba de salir de votar de la escuela Nº 2 Maestro Luis Vicente, enfrente de los monoblocks de Lugano I y II, donde nació y se crio. Nunca se fue de Lugano –donde ejerce como docente–, aunque ahora vive más cerca de la zona de la estación del tren. Fue una de las impulsoras de la Asamblea Permanente de Lugano, cuando en diciembre de 2023 ya empezaban a sentirse los primeros coletazos de las políticas libertarias. Advierte que “Lugano es parte de todos los debates, pero es de los sectores más olvidados. No pasa con nuestra lista de legisladores, que tiene a dos vecinos de Lugano (Alicia Navarro Palacios y Aylén Beraldo). Los partidos tradicionales se pelean entre sí y no resuelven los problemas. Las escuelas en nuestro barrio se inundan, se caen a pedazos, los docentes vivimos al día, los pibes no tienen para comer”.
En esa misma escuela, Patricia fiscaliza la mesa 03514 para el PRO. Trabaja como agente de tránsito en el gobierno de la Ciudad. Dice que “todos los políticos son más o menos lo mismo”. Agrega: “¿Y sabés qué? Gane quién gane, yo mañana voy a tener el mismo sueldo y las mismas condiciones de trabajo”.

Ganar y perder
Antes de las 20 ya se saben los resultados. Y los resultados, más o menos, dicen dos cosas que son comunes en Buenos Aires.
El peronismo no ganó en la ciudad.
El peronismo ganó en Lugano.
Néstor Muñoz, que arranca esta crónica territorial desde el (por ahora) bastión del peronismo en CABA, también la cierra, repitiendo una frase del principio, y yendo más allá: “Si continúa la desidia de nuestros dirigentes nacionales y populares que no se pararon donde debían, no tengo dudas que Milei va a destruir al peronismo a la par de al país. Y no va a alcanzar con Lugano ni la comuna 8: va a costar muchísimo revertir lo político y sobre todo lo cultural. Hay que defender los derechos de la comunidad y eso sí o sí se hace desde el llano. No es joda: el peronismo hoy está perdiendo al pueblo”.
Derechos Humanos
A 40 años de la sentencia: ¿Qué significa hoy el Juicio a las Juntas?
Este martes 9 de diciembre se cumplen 40 años de la lectura de la sentencia del Juicio a las Juntas Militares. Habrá un acto en la Corte Suprema de homenaje a los jueces Carlos Arslanián, Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma y Jorge Valerga Aráoz (fallecieron los otros dos integrantes de aquella Cámara Federal: Andrés D’Alessio y Jorge Torlasco).
Testigo privilegiado de muchas de las audiencias por su cobertura para el diario La Razón, Sergio Ciancaglini, actual periodista de MU y coautor del libro Nada más que la verdad (junto a Martín Granovsky) repasa escenas, revelaciones y el contexto de una experiencia inédita en el mundo en la que por primera vez se juzgó un crimen masivo cometido desde el Estado por una dictadura.
Los testigos, los alegatos, las sorpresas, la ubicación de la locura y de la cordura. Los gestos de Videla, Massera y Viola. Los testimonios de las mujeres sobre los ataques y violaciones que sufrieron. El antisemitismo militar. El peso desde el cual los médicos calculaban que era factible torturar. El sitio de lo impensable, y la proyección de aquella historia pensando en los derechos humanos del presente.
Por Sergio Ciancaglini

Actualidad
Sin pan y a puro circo: la represión a jubilados para tapar otra derrota en el Congreso
La marcha pacífica de jubilados y jubiladas volvió a ser reprimida por la Policía de la Ciudad para impedir que llegara hasta la avenida Corrientes. La Comisión Provincial por la Memoria confirmó cuatro detenciones (entre ellas, un jubilado) que la justicia convalidó y cuatro personas heridas. Una fue una jubilada a quien los propios manifestantes […]

La marcha pacífica de jubilados y jubiladas volvió a ser reprimida por la Policía de la Ciudad para impedir que llegara hasta la avenida Corrientes. La Comisión Provincial por la Memoria confirmó cuatro detenciones (entre ellas, un jubilado) que la justicia convalidó y cuatro personas heridas. Una fue una jubilada a quien los propios manifestantes salvaron de que los uniformados la pasaran por arriba. En medio del narcogate de Espert, quien pidió licencia en Diputados por “motivos personales”, las imágenes volvieron a exhibir la debilidad del Gobierno, golpeando a personas con la mínima que no llegan a fin de mes, mientras sufría otra derrota en la Cámara baja, que aprobó con 140 votos afirmativos la ley que limita el uso de los DNU por parte de Milei.
Por Francisco Pandolfi y Lucas Pedulla.
Fotos: Juan Valeiro.
Un jubilado de setenta y tantos eleva un cartel bien alto con sus dos manos.
“Pan y circo”, dice.
Pero el “pan” y la “y” están tachados, porque en este miércoles, como en esta época, lo que falta de pan sobra de circo. El triste espectáculo lo ofrece una vez más la policía, hoy particularmente la de la Ciudad, que desplegó un cordón sobre Callao, casi a la altura de Sarmiento, para evitar que la pacífica movilización de jubilados y jubiladas llegara hasta la avenida Corrientes. Detrás de los escudos, aparecieron los runrunes de la motorizada para atemorizar. Y envalentonados, los escudos avanzaron contra todo lo que se moviera, con una estrategia perversa: cada tanto, los policías abrían el cordón y de atrás salían otros uniformados que, al estilo piraña, cazaban a la persona que tenían enfrente. Algunos zafaron a último milímetro.
Pero los oficiales detuvieron a cuatro: el jubilado Víctor Amarilla, el fotógrafo Fabricio Fisher, un joven llamado Cristian Zacarías Valderrama Godoy, y otro hombre llamado Osvaldo Mancilla.



Las detenciones de Cristian Zacarías y del fotógrafo Fabricio Fisher. La policía detuvo al periodista mientras estaba de espaldas. Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
En esa avanzada, una jubilada llamada María Rosa Ojeda cayó al suelo por los golpes y fue la rápida intervención de los manifestantes, del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA), y de otros rescatistas los que la ayudaron. “Gracias a todos ellos la policía no me pasó por encima”, dijo. Su única arma era un bastón con la bandera de argentina.
Como en otros miércoles de represión, la estrategia pareciera buscar que estas imágenes opaquen aquellas otras que evidencian el momento de debilidad que atraviesa el Gobierno. Hoy no sólo el diputado José Luis Espert, acusado de recibir dinero de Federico «Fred» Machado, empresario extraditado a Estados Unidos por una causa narco, se tomó licencia alegando “motivos personales”, sino que la Cámara baja sancionó, por 140 votos a favor, 80 negativos y 17 abstenciones, la ley que limita el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) por parte del Presidente. El gobierno anunció un clásico ya de esta gestión: el veto.
Por ahora, el proyecto avanza hacia el Senado.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
El poco pan
La calle preveía este golpe, y por eso durante este miércoles se cantó:
“Si no hay aumento,
consiganló,
del 3%
que Karina se robó”.
Ese tema fue el hit del inicio de la jornada de este miércoles, aunque hilando fino carece de verdad absoluta, porque las jubilaciones de octubre sí registraron un aumento: el 1,88%, que llevó el haber mínimo a $326.298,38. Sumado al bono de 70 mil, la mínima trepó a $396 mil. “Es un valor irrisorio. Seguimos sumergidos en una vida que no es justa y el gobierno no afloja un mango, es tremendo cómo vivimos”, cuenta Mario, que no hay miércoles donde no diga presente. “Nos hipotecan el presente y el futuro también, cerrando acuerdos con el FMI que nos impone cómo vivir, y no es más que pan para hoy y hambre para mañana, aunque el pan para hoy te lo debo”.
Victoria tiene 64 años y es del barrio porteño de Villa Urquiza. Cuenta que desde hace 10 meses no puede pagar las expensas. Y que por eso el consorcio le inició un juicio. Cuenta que otra vecina, de 80, está en la misma. Cuenta que es insulina dependiente pero que ya no la compra porque no tiene con qué. Cuenta que su edificio es 100% eléctrico y que de luz le vienen alrededor de 140 mil pesos, más de un tercio de su jubilación. Cuenta que está comiendo una vez por día y que su “dieta” es “mate, mate y mate”. Vuelve a sonreír cuando cuenta que tiene 3 hijos y 4 nietos y cuando dice que va a resistir: “Hasta cuando pueda”.

A María Rosa la salvó la gente de que la policía la pasara por arriba. Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
El mucho circo
Desde temprano hubo señales de que la represión policial estaba al caer. A diferencia de los miércoles anteriores, la Policía no cortó la avenida Rivadavia a la altura de Callao. Tampoco cortó el tránsito, lo que permitió que los jubilados y las jubiladas cortaran la calle para hacer semaforazos. Después de media hora, cuando la policía empezó a desviar el tránsito y la calle quedó desolada, comenzó la marcha, pero en vez de rodear la Plaza de los Dos Congresos como es habitual, caminó por Callao en dirección a Corrientes, hasta metros de la calle Sarmiento, donde se erigió un cordón policial y empezó a avanzar contra las y los manifestantes.
Desde atrás, irrumpieron con violencia dos cuerpos en moto: el GAM (Grupo de Acción Motorizada) y el USyD (Unidad de Saturación y Detención), pegando con bastones e insultando a quienes estaban en la calle. “Vinieron a pegarme directamente, mi pareja me quiso ayudar y lo detuvieron a él, que no estaba haciendo nada”, cuenta Lucas, el compañero de Cristian Zacarías, uno de los detenidos.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Cercaron el lugar una centena de efectivos de la policía porteña, que no permitieron a la prensa acercarse ni estar en la vereda registrando la escena.
“¿Alguien me puede decir si la detención fue convalidada”, pregunta Lucas al pelotón policial.
Silencio.
“¿Me pueden decir sí o no?”.
Silencio.
Un comerciante mira y vocifera: “¿Sabés lo que hicieron a la vuelta? Subieron a la vereda con las motos”.
Otro se acerca y pregunta: “¿A quién tienen detenido acá, al Chapo Guzmán?”
“No”, le responde seco un periodista: “A un pibe y a un jubilado”.
La Comisión Provincial por la Memoria confirmó las cuatro detenciones (fue aprehendida una quinta persona y derivada al SAME para su atención) y cuatro personas heridas. El despliegue incluyó la presencia también de Policía Federal, Prefectura y Gendarmería detrás del Congreso mientras el despliegue represivo fue «comandado por agentes de infantería de la Policía de la Ciudad». El organismo observó que después de semanas donde el operativo disponía el vallado completo, en los últimos miércoles el dispositivo dejó abierta una vía de circulación que es la que eligen las fuerzas para avanzar contra los manifestantes.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
También se hizo presente Fabián Grillo, papá de Pablo, que sufrió esa represión el 12 de marzo, en esta misma plaza, y continúa su rehabilitación en el Hospital Rocca. “Su evolución es positiva”, comunicó la familia. El fotorreportero está empezando a comer papilla con ayuda, continúa con sonda como alimento principal, se sienta y se levanta con asistencia y le están administrando medicación para que esté más reactivo. “Seguimos para adelante, lento, pero a paso firme”, dicen familiares y amigos. El martes, la jueza María Servini procesó al gendarme Héctor Guerrero por el disparo. El domingo se cumplirán siete meses y lo recordarán con un festival.
Pablo Caballero mira toda esta disposición surrealista desde un costado. Tiene 76 años y cuatro carteles pegados sobre un cuadrado de cartón tan grande que va desde el piso del Congreso hasta su cintura:
- “Roba, endeuda, estafa, paga y cobra coimas. CoiMEA y nos dice MEAdos. Miente, se contradice, vocifera, insulta, violenta, empobrece, fuga, concentra. ¿Para qué lo queremos? No queremos, ¡basta! Votemos otra cosa”.
- “El 3% de la coimeada más el 7% del chorro generan 450% de sobreprecios de medicamentos”.
- El tercer cartel enumera todo lo que “mata” la desfinanciación: ARSAT, INAI, CAREM, CONICET, ENERC, Gaumont, INCAA, Banco Nación, Aerolíneas, Hidrovía, agua, gas, litio, tierras raras, petróleo, educación. Una enumeración del saqueo.
El cuarto cartel lo explica Pablo: “Cobro la jubilación mínima, que equivale al 4% de lo que cobran los que deciden lo que tenemos que cobrar, que son 10 millones de pesos. No tiene sentido. Por eso, hay que ir a votar en octubre”.
Pablo mira al cielo, como una imploración: «¡Y que se vayan!».

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Artes
Un festival para celebrar el freno al vaciamiento del teatro

La revista Llegás lanza la 8ª edición de su tradicional encuentro artístico, que incluye 35 obras a mitad de precio y algunas gratuitas. Del 31 de agosto al 12 de septiembre habrá espectáculos de teatro, danza, circo, música y magia en 15 salas de la Ciudad de Buenos Aires. El festival llega con una victoria bajo el brazo: este jueves el Senado rechazó el decreto 345/25 que pretendía desguazar el Instituto Nacional del Teatro.
Por María del Carmen Varela.
«La lucha continúa», vitorearon este jueves desde la escena teatral, una vez derogado el decreto 345/25 impulsado por el gobierno nacional para vaciar el Instituto Nacional del Teatro (INT).
En ese plan colectivo de continuar la resistencia, la revista Llegás, que ya lleva más de dos décadas visibilizando e impulsando la escena local, organiza la 8ª edición de su Festival de teatro, que en esta ocasión tendrá 35 obras a mitad de precio y algunas gratuitas, en 15 salas de la Ciudad de Buenos Aires. Del 31 de agosto al 12 de septiembre, más de 250 artistas escénicos se encontrarán con el público para compartir espectáculos de teatro, danza, circo, música y magia.
El encuentro de apertura se llevará a cabo en Factoría Club Social el domingo 31 de agosto a las 18. Una hora antes arrancarán las primeras dos obras que inauguran el festival: Evitácora, con dramaturgia de Ana Alvarado, la interpretación de Carolina Tejeda y Leonardo Volpedo y la dirección de Caro Ruy y Javier Swedsky, así como Las Cautivas, en el Teatro Metropolitan, de Mariano Tenconi Blanco, con Lorena Vega y Laura Paredes. La fiesta de cierre será en el Circuito Cultural JJ el viernes 12 de septiembre a las 20. En esta oportunidad se convocó a elencos y salas de teatro independiente, oficial y comercial.
Esta comunión artística impulsada por Llegás se da en un contexto de preocupación por el avance del gobierno nacional contra todo el ámbito de la cultura. La derogación del decreto 345/25 es un bálsamo para la escena teatral, porque sin el funcionamiento natural del INT corren serio riesgo la permanencia de muchas salas de teatro independiente en todo el país. Luego de su tratamiento en Diputados, el Senado rechazó el decreto por amplia mayoría: 57 rechazos, 13 votos afirmativos y una abstención.
“Realizar un festival es continuar con el aporte a la producción de eventos culturales desde diversos puntos de vista, ya que todos los hacedores de Llegás pertenecemos a diferentes disciplinas artísticas. A lo largo de nuestros 21 años mantenemos la gratuidad de nuestro medio de comunicación, una señal de identidad del festival que mantiene el espíritu de nuestra revista y fomenta el intercambio con las compañías teatrales”, cuenta Ricardo Tamburrano, director de la revista y quien junto a la bailarina y coreógrafa Melina Seldes organizan Llegás.
Más información y compra de entradas: www.festival-llegas.com.ar


NotaHace 4 díasAdiós, Capitán Beto

NotaHace 3 díasComienza un juicio histórico por fumigaciones con agrotóxicos en Pergamino

ActualidadHace 4 semanasInvasión a Venezuela: la verdad detrás del botín

NotaHace 2 semanasGesta por el agua: Mendoza se moviliza a Uspallata contra la avanzada megaminera

ActualidadHace 3 semanasIncendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”

























