Nota
Software Libre: Oid el ruido de rotas cadenas (en tu compu)
Los programas diseñados en software libre o código abierto están a disposición de todo el mundo, sin costo de licencia porque no pertenecen a ninguna empresa y tienen la misma o mejor calidad funcional que los programas propietarios. Son generados por miles de voluntarios, que trabajan en casi todos los países y coordinan su tarea a través de la red Internet con un único propósito: darle batalla al control monopólico del conocimiento.
Microsoft es un gigante: la empresa propietaria de la mayor parte del software usado en el mundo. Es decir que casi todas las computadoras del planeta funcionan con las instrucciones y los programas creados por esta compañía, cuya agenda de negocios duplica a la de la General Motors. La comparación es significativa porque la acelerada acumulación de capital, conocimiento y tecnología que alcanzó el emporio de Bill Gates aceleró el desplazamiento de la sociedad industrial por la de la información. Ese monstruo le teme – por encima de cualquiera de sus posibles competidores- al movimiento del software libre, según declaró el defensor de Microsoft en el juicio en que se le siguió a la firma, acusada de monopolio.
Ese enero de 1999, en los tribunales de Washington muchos se sorprendieron ante la mención del programa informático. Pero el gigante sabe bien de qué se trata: el sistema operativo. GNU/Linux -creado por los impulsores del Software libre- se reparte gratuitamente y permite ser ejecutado, copiado, distribuido, estudiado, cambiado y mejorado por cualquiera de sus usuarios. El Linux permite, además, realizar las mismas operaciones que el software de Microsoft.
Se calcula que en 1998 Gates tenía un patrimonio acumulado de 90 mil millones de dólares (valores netos); el cofundador de la empresa, Paul Allen, 30 mil millones y el inversionista bursatil Warren Buffet, 36 mil millones. Es decir, un ingreso combinado mayor que el ingreso conjunto de los 600 millones de personas que viven en los 48 países menos desarrollados.
La sociedad de la información no tiene otras reglas que las que rigen para el neoliberalismo en general. La tecnología no hizo más que acelerar los procesos de mundialización de los capitales, de los negocios y de la economía.
Los que tienen y los que no.
Los conectados y los que no.
Más de la mitad de las computadoras conectadas al sistema se encuentran en hogares estadounidenses mientras que el 50 por ciento de la población del mundo no ha usado jamás un teléfono. Las líneas instaladas en todo el Africa negra son menos que las que existen en la ciudad de Tokio, en Japón.
«De todas formas -puntualiza Diego Saravia, referente del movimiento de software libre en la Argentina- creemos que el desafío es ver cómo la informática libre puede ayudar a los pobres del mundo a salir de la pobreza y no cómo hacer que los pobres usen computadoras. El objetivo no puede ser informatizar la pobreza, sino acabar con ella»
El enorme capital de Microsoft se construyó a partir del secreto mejor guardado del universo informático: el código fuente, que fue la gallina de los huevos de oro. Sin las instrucciones que éste encierra, no se puede saber cómo es el mecanismo de funcionamiento del software y la manera en que almacena los datos, como para poder modificarlo, corregirlo, arreglar fallas. En la prehistoria de la computación los códigos eran libres sencillamente porque los programadores lo compartían con los demás. Hasta que las empresas se dieron cuenta que podían registrar el software y hacer dinero con él, al vender las licencias y cobrar derechos. Concentraron el dinero y el conocimiento. Por eso lo que está en disputa es la noción de propiedad, no solo económica sino intelectual. En el nuevo mundo digital el copyright es un contrasentido.
«La propiedad es un robo, solían decir los anarquistas, y se dedicaban a ‘expropiar’. Decimos que la propiedad intelectual es un freno al progreso y nos dedicamos a producir software libre», proclama una de las páginas web dedicadas a difundir el movimiento.
En 1984, Richard Stallman, legendario programador del Massachussetts Institute of Technology abandonó el M.I.T y fundó la Free Software Foundation. Allí empezó a trabajar en un nuevo sistema operativo, su idea era tan simple como revolucionaria para el universo informático de entonces: crear una herramienta funcional, libre y gratuita.
«Considero una regla de oro que si a mí me gusta un programa, debo compartirlo con otras personas a quienes también les guste -enunció Stallman-. Los vendedores de software quieren dividir a los usuarios y conquistarles, haciendo que cada usuario acepte el hecho de no compartir nada con los demás. Yo me niego a romper la solidaridad con otros usuarios de esa forma. Por lo tanto, para poder seguir usando los ordenadores sin deshonor, he decidido recopilar un cuerpo suficiente de software libre, de modo que pueda arreglármelas sin usar ningún software que no sea libre.»
Así nació GNU, base indispensable del Linux, el software desarrollado -.durante la década siguiente- por Linus Torvalds, un estudiante de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, junto a especialistas de todo del mundo, que coordinaron el proyecto a través de Internet.
«Proponemos la creación de una organización mundial, popular y democrática para promover la adopción de políticas públicas, junto a conductas humanas y sociales que favorezcan la libre disponibilidad, sustentabilidad y socialización de la tecnología y el conocimiento, su uso solidario y la viabilidad del modelo económico y social que la construya en términos de igualdad e inclusión de todos los seres humanos y los pueblos del mundo», proclama el Manifiesto de Hipatia, una organización creada en noviembre de 1991, que conecta personas de distintos países preocupadas por la libertad del conocimiento
«Impulsado por programadores decididos a trabajar en conjunto y compartir claves y accesos, el del software libre es un movimiento que no hace de sí mismo marketing ni publicidad y que, sin embargo, crece de manera exponencial. Su propia naturaleza de libertad hace imposible saber cuántas personas lo integran no obstante sus impulsores confían en que en unos pocos años todo el software de base será libre. Hay, incluso, programadores que ya hablan del «virus GNU» porque infecta los proyectos de software con libertad.
1) Qué es qué: explicaciones fáciles y rápidas para entender de qué se trata el software libre
¿Cuál es el principio del software libre?
- Se basa primordialmente en la publicación del código fuente de los programas y sistemas, de modo que cualquiera puede acceder a ellos y utilizarlo según sus necesidades. El principio básico es el de la libertad. Libertad para:
- Ejecutar el programa con cualquier propósito.
- Estudiar cómo funciona el programa y adaptarlo a las necesidades propias.
- Redistribuir copias del programa y de ese modo ayudar a otros.
- Mejorar el programa y liberar esas mejoras al público y de ese modo beneficiar a toda la comunidad.
¿Qué es el GNU?
Es una base informática sobre la cual es posible utilizar las computadoras sin usar software propietario. Fue un antecedente insoslayable para el desarrollo del Linux
¿Qué es el GNU/Linux?
Es un «sistema operativo», o sea el programa central que controla una computadora y permite trabajar con otros programas, como editores de texto y navegadores de Internet. Compite y reemplaza a Windows, a Office, y a cientos de programas comerciales.
¿Qué es Ututo?
Es una versión facilitada de Linux. Fue creada en la Argentina para abaratar y hacer más masivo el acceso a la red y resultó una de las primeras distribuidoras del mundo en funcionar directamente en CDROM, sin instalarse.
¿Cómo se pueden conseguir estos programas?
Se bajan a través de Internet (ver enlaces). En el caso de la versión argentina, en www.ututo.org están las indicaciones para conseguirlo
2) Ututo: de Salta al infinito y más allá. El sistema que permite aplicar Linux a la realidad tecnológica del Tercer Mundo.
El Ututo es una especie de lagartija, que abunda en Salta y se mete en todos lados. Por eso se llama Ututo la versión simplificada del GNU/Linux creada en esa provincia: se mete en todas las PC, abre todos los discos, mira todo sin pedir permiso. Fue ideada por el ingeniero industrial Diego Saravia, en la Universidad Nacional de Salta donde ejerce como investigador y docente.
Su primer objetivo fue armar una red global en el campus y allí se topó con las primera gran dificultad: la inexistencia de un buen soporte técnico en el tercer mundo.
En 1994 descubrió que existía el Linux y encargó los disquetes por correo común. Probablemente su computadora haya sido de las primeras en usar software libre en Salta.
En el departamento de Física, donde ejerce, se decidió usar oficialmente el nuevo sistema operativo y un tiempo después surgió la necesidad de trasladarlo a un CDRom A la facultad llegaban alumnos de toda Sudamérica y que, al volverse a sus casas, no contaban con el Linux para seguir trabajando. Así comenzó a andar la lagartija. De Salta al mundo.
3) ENLACES: sitios que difunden, debaten e informan sobre el sofware libre.
- https://www.hipatia.info/es/index.html. Organización Hipatía
- organizarnos@linux.org.ar. Lista para debatir y difundir el software libre. Para suscribirse pueden enviar un mail a organizarnos-request@linux.org.ar con el subject en «subscribe» o llenar el formulario de https://listas.linux.org.ar/mailman/listinfo/organizarnos https://www.cafelug.org.ar/. Corresponde a cafelug, un grupo de usuario de Linux que se reúne en Capital Federal, todos los sábados en la fábrica recuperada IMPA.
- www.vialibre.org.ar Organización por la difusión del conocimiento y el software libre.
- www.cignux.org.ar Centro de Investigación en GNU/Linux en Educación.
- www.linux.net.uy UYLUG – UY Linux Users Group – Grupo de usuarios de Linus de Uruguay
- www.softwarelibre.cl Sitio chileno de software libre *Noticias, etc.*
- https://www.softwarelivre.rs.gov.br Projeto Software Livre Rio Grande do Sul- BRASIL
- https://www.bachue.com/colibri Sitio del Proyecto de Ley Colombiano que busca dar prioridad al software libre en los organismos del estado.
- www.ututo.org El Gnu-Linux Argentino
- www.fsf.org Free Software Foundation
- www.gnu.org Gnu org
- www.stallman.org sitio de Richard Stallman
- bureautiquelibre.org Sitio Frances que da informaciones sobre Free Software en Oficinas
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
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