Nota
Triunfo de la asamblea de Famatina: la minería sin cielo abierto
A raíz del empuje, los cortes de ruta y las movilizaciones de las asambleas ciudadanas riojanas, la legislatura provincial anunció que prohibirá por ley la minería a cielo abierto, y someterá la idea a consulta popular en Famatina y Chilecito, posibles víctimas de la contaminación producida por la canadiense Barrick Gold. Menem, Yoma y Picolotti: cuadros para una exposición. Y la lección de 60 docentes.
Sus nombres son desconocidos para las empresas de medios nacionales, pero tal vez estén simbolizando un cambio de historia. Los Vecinos de Famatina Autoconvocados En defensa de la Vida, la Coordinadora de Asambleas Ciudadanas por la Vida de Chilecito, los Vecinos Autoconvocados de Chañarmuyo, los Vecinos Autoconvocados de Pituil y los Vecinos Autoconvocados de Los Sauces, entre otras asambleas ciudadanas provinciales, parecen haber logrado lo impensable en las tierras del menemismo, feudo actual del nada casualmente ex secretario de Minería, Ángel Maza.
¿Cuál es el logro? El vicegobernador, Luis Beder Herrera, con mayoría propia en el parlamento provincial y en típica interna preelectoral contra el gobernador Maza, anunció en Chilecito ante las asambleas ciudadanas, que se sancionará una ley de prohibición de la minería a cielo abierto en la provincia, la cual será sometida a consulta popular en Chilecito y Famatina «de manera que en el futuro nadie la pueda derogar».
En diálogo con lavaca, la integrante de la Asamblea de Chilecito y docente Gabriela Romano aclaró: «Vamos a ver si cumplen este compromiso público. Nosotros seguimos pensando que la prohibición es urgente para parar a la Barrick, que ya empezó a hacer una explotación a baja escala».
Frente a la posibilidad de que la promesa de Beder Herrera sea producto más de los tiempos preelectorales que de las convicciones, Gabriela explica: «La prohibición es lo que veníamos reclamando. Nosotros exigíamos esa ley. No nos mezclamos en ninguna interna. Somos apartidarios y apolíticos. O en todo caso: hacemos algo político en el sentido de querer actuar en los temas que nos competen a todos. Pero esto continúa. En enero y febrero todas las asambleas cortamos la ruta 38. El próximo corte va a ser el 14 de marzo. Gualeguaychú fue muy importante para que cambie la conciencia sobre estas cuestiones. Y esta forma de actuar ahora se está provincializando».
Cuando se concretaron los cortes de ruta, los vecinos de Esquel (que continúan su campaña No a la Mina contra instalación de la Meridian Gold) enviaron su adhesión a las asambleas riojanas con una oración que explica mucho del presente: «Ante la indiferencia de los gobiernos y la ambición de las multinacionales, el pueblo responde con más y mejor democracia».
Cianuro espumoso
¿Qué cuestionan los vecinos? La minería a cielo abierto manda a los museos a la vieja minería de socavón, de túneles donde los mineros buscaban las vetas de metal, y las extraían. En estos casos el metal está disperso en las rocas de las montañas (se los llama metales de «baja ley» por esa razón). Por lo tanto, de lo que se trata es de dinamitar las paredes de la montaña, transformar las rocas en polvo y diluirlas en sopas ácidas que purifican el mineral con cianuro. Todos los desechos son destinados a un enorme basurero, llamado «dique de colas». Las empresas aseguran que todo es de una seguridad y ecología inmaculadas, mientras las localidades vecinas sufren lluvias de tierra (por las explosiones), envenenamiento sistemático del suelo y las aguas subterráneas. En este último caso, se trata de las aguas que queden, ya que el proceso de minería a cielo abierto consume inimaginables cantidades de líquido. En Bajo la Alumbrera, Catamarca, según la investigación publicada en el último número de la revista Mu, se consumen 1.100 litros de agua por segundo, casi 4 millones de litros por hora en una zona semidesértica. El agua utilizada es irrecuperable. Y por otra parte los ríos y arroyos se van secando hasta desaparecer en poco tiempo.
Barrick Gold viene siendo denunciada de modo metódico en diversas latitudes, ya que trabaja más o menos con el mismo estilo en unos 16 países. Los casos del uso de cianuro lixivizado y no tratado (para hacer esa licuación de la piedra, como un colador químico en el que sólo sobrevive el metal) son denunciados en Lake Cowal, Australia; el escape de siete toneladas de mercurio en la mina Super Pit, también en Australia; la situación en Chile, donde los canadienses intentan destruir tres glaciares para poder operar; las demandas por prácticas monopólicas y manipulación del precio del oro.
Los vecinos de Famatina fueron los primeros que vieron los camiones recorriendo el cerro. A partir de allí comenzaron a contagiarse entre ellos y a contagiar a comunidades vecinas. Fabiana Moya, de Famatina, explicó hace un tiempo a lavaca «La Barrick Gold Corporation es la minera de oro más importante del mundo. Es la que está haciendo explotaciones en San Juan; Agua Rica es el doble o triple de Bajo la Alumbrera”. Fabiana considera que «el gobernador Ángel Mazza y el presidente Kirchner apoyan este tipo de minería, entonces nosotros tenemos que hacer algo para impedirlo. Porque nuestra vida está en riesgo”. Famatina tiene 6.000 habitantes, “la asamblea tiene todo el apoyo de la población, es horizontal, nadie la dirige. Nos dirigimos nosotros mismos”.
La mayor estafa
Según lo que reveló el vicegobernador Beder Herrera al anunciar que se prohibirá la minería a cielo abierto, el otro dato crucial para decidir esa medida fue el propio convenio entre el Estado y Barrick Gold, que calificó como «el despojo más grande que ha sufrido el pueblo riojano, porque se entregaron minas que eran del Estado”. El convenio permaneció oculto y desconocido durante los últimos tres años. Según Beder Herrera: «Es escandaloso, pero por 500.000 dólares en cinco años le entregamos todo el Famatina a Barrick». Según la crónica realizada por el diario El Independiente, el vicegobernador recordó que Angel Maza “había anunciado públicamente que el acuerdo con la Barrick Gold era solamente por la exploración, algo a lo que realmente nadie se puede oponer porque explorar significa determinar qué minerales y en qué cantidades hay. Sin embargo, detrás de la exploración estaba enganchado el contrato de explotación, por eso este contrato se mantuvo oculto”.
La ley de la trampa
Gabriela Romano ya no parece asombrarse ante nada. Es profesora de Historia, de Lengua y Literatura, y de Formación Cívica y Ciudadana en la Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET) número 1 de Chilecito. Historia: «Acá la contaminación es de siempre. A 16 kilómetros tenemos la curtiembre en Nonogasta. Los vecinos denunciaron contaminación y no tuvieron apoyo». La curtiembre ganó celebridad por ser propiedad de la familia Yoma, encabezada por Emir, el cuñado de Menem. «Vino Menem con María Julia Alsogaray, y todos dijeron que la curtiembre de Yoma no contaminaba». Obvio: tal el discurso menemista, mientras empezaban a crecer los aún no estudiados casos de leucemia, muertes por cáncer, alergias y enfermedades de la piel. Gabriela: «Mi hija Lourdes nació con problemas de asma. Aquí todos nos nenes nacen o con asma, o con alergia».
El hilo conductor de esos personajes ya un tanto momificados ejerce el poder a pleno: Angel Maza, que fue secretario de Minería de Menem, y hoy se autopostula como kirchnerista acérrimo. La señora Romina Picolotti, designada por el gobierno en Medio Ambiente con la transparente intención de domesticar a Gualeguaychú, tuvo sus tropiezos riojanos, entre otras cosas, por su acercamiento con Maza. «En diciembre nos citó a la capital de la provincia, nos hizo esperar tres horas, y al final no nos recibió por pedido de Maza» supone Gabriela. «Terminó escapándose por la puerta de atrás de la gobernación para no cruzarse con los asambleístas».
La señora Picolotti intentó un discurso para cada oreja: declaró que la minería a cielo abierto puede ser contaminante, y aseguró también que Maza «está convencido que ambiente y desarrollo pueden ir de la mano» (Maza miraba la escena con su habitual gesto indescifrable, con el que se ha masticado a dos generaciones de políticos).
Picolotti, además, aclaró: «La posición (del gobierno) no es un ‘no’ a la minería, sería totalmente irracional. Lo importante es un ordenamiento del territorio y el desarrollo sustentable».
Nadie sabe qué quieren decir «ordenamiento del territorio» y «desarrollo sustentable». (Un detalle: la intención declarada del parlamento de prohibir la minería a cielo abierto, podría ser considerada «irracional» por el gobierno nacional, o al menos por la señora Picolotti).
La idea de que la minería puede ser controlada por el Estado causó bastante hilaridad riojana, teniendo en cuenta que estas empresas, gracias a las leyes elaboradas por Maza a nivel nacional, no pagan impuestos, remesan ganancias sin límite, y tienen toda clase de subsidios de parte de las empresas públicas.
«Mire cómo serán las cosas que aquí la empresa todavía no empezó a hacer lobby con la comunidad. Lo hacen los propios funcionarios. Y la gente se pregunta ¿por qué ellos salen a defender tanto a la empresa? Y no hay otra explicación que la jugosa ganancia. O la coima», dice Gabriela.
En el aniversario de Chilecito, Gabriela, su hija y algunos asambleístas que mostraban sus banderas «No al saqueo» y «El Famatina no se toca», fueron empujadas por la policía (denunciaron abuso de autoridad) y amenazadas por patotas oficialistas: «Al jefe esto no se le hace». El jefe de estos señores ya no es Menem sino Maza. Finalmente los asambleístas pudieron desfilar ante el palco. Gabriela: «Y fue una gran ovación en la plaza, mientras los funcionarios nos miraban con cara desencajada».
Lo que dicen los irracionales
La señora Picolotti, queda dicho, salió por la puerta trasera, y días después envió a Chilecito a algunos técnicos de su área para sondear el ambiente frente a las mineras. Entre otras visitas fueron a la EPET número 1, enarbolando una pregunta: ¿por qué decirle no a la mina? (en términos de la señora Picolotti: ¿por qué son tan irracionales?)
Según relata Gabriela, los alumnos (15 y 16 años) plantearon la cuestión al revés: ¿Por qué decirle sí? Las preguntas fueron las que nadie debería olvidar:
- ¿Por qué si la minería trae tantos beneficios, en Catamarca, con más de 10 años de Bajo la Alumbrera, Belén, Andalgalá y Santa María siguen siendo pueblos pobres?
- ¿Cuál es el despegue para la provincia, si sigue siendo igual de pobre?
- ¿Cuál es el interés del gobierno en defender algo a lo que el propio pueblo le está diciendo que no?
Los técnicos no contestaron.
Regalos caros
La actitud de los chicos de Chilecito no parece una casualidad. En la escuela se vienen estudiando temas relacionados con los recursos naturales, pero a la vez con una capacidad humana a veces irreconocible: el pensamiento.
Gabriela: «Siempre les digo a los chicos: duden de quién les habla. Hasta de lo que yo les digo. Busquen información, piensen, y saquen su propia conclusión. Así se tiene un pensamiento crítico».
¿Cómo es la situación en el pueblo, frene a la posible consulta? «Yo le tengo mucha fe al resultado. Mire, somos un pueblo donde lamentablemente somos pobres, pero tenemos las características de los pueblos del noroeste donde hay feudos, y muchas veces sometimiento y resignación. Pero también hay un grupo de gente que lucha para decir basta. Para que la gente se despierte y participe y que las nuevas generaciones tengan un compromiso crítico, pero siempre decidido con libertad por cada uno».
Esa apuesta por un tipo de educación tuvo un climax esta semana, cuando 60 docentes del EPET 1 firmaron una carta dirigida al gobernador Maza rechazando toda forma de dádiva, subsidio o ayuda que la Barrick Gold o la Secretaría de Minería provincial quieran hacer a la escuela. «Somos conscientes de que una de las funciones primordiales de la escuela es preparar a los alumnos brindándoles las herramientas necesarias que les permitan insertarse en la sociedad como ciudadanos críticos, responsables y comprometidos».
Frente a eso, Gabriela describe que «las empresas empiezan a hacer regalos, viajes y demás, para mejorar su imagen ante la comunidad y para desarticular cualquier movimiento social, cualquier iniciativa de los ciudadanos». Con el apoyo económico a algunas instituciones, dicen los maestros en su carta «no hace falta reflexionar demasiado para deducir que así se amordaza a la institución». Por eso los profesores rechazaron cualquier hipotética ayuda económica, sabiendo que el oro puede tener propiedades alucinógenas.
«Pero aquí no» cuenta Gabriela. «Este pueblo tiene todavía el cablecarril con el que trabajaban las minas de hace cien años. Este ya fue un pueblo minero, con empresas inglesas que se llevaron todo y el pueblo quedó tanto o más empobrecido que antes. Todavía hay alguna gente mayor que alcanzó a vivir aquella época, vienen a las asambleas y dicen: ¿qué nos dejó la minería? Viudas y enfermos».
Frente a eso, la sociedad se mueve. Curiosamente, para desprestigiar a los asambleístas, los acusan en panfletos anónimos de querer ser candidatos a puestos políticos (que ese sea el modo de desacreditar a alguien es todo un síntoma de estos tiempos). El 14 de marzo todas las asambleas riojanas se reunirán en el corte de la ruta 36. Una hora de corte informativo, una hora de tránsito libre. Gabriela: «Hasta ahora, en los cortes anteriores, fue muy positiva la reacción. La gente espera, escucha, aplaude, y apoya. Esta es una provincia con mucho miedo a participar, amenazas, lo de siempre. Pero sabemos que hay un gran apoyo para defender la vida. Y cada vez se a demostrar más».
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
- Derechos HumanosHace 3 semanas
«Digan clítoris»
- #NiUnaMásHace 3 semanas
La escena del crimen
- Datos de la crisisHace 1 día
Una filtración revela quiénes son los miembros de la sociedad secreta fundada por Peter Thiel
- #NiUnaMásHace 3 semanas
Mujeres mapuche: la resurgencia
- El Indio SolariHace 2 semanas
Parece que los dioses mueren










































