Nota
35 días sin Santiago y sin justicia: “Que Macri deje de bancar lo imbancable”
En conferencia de prensa, la familia, la abogada y los organismos de derechos humanos CELS y APDH de Chubut, dieron la noticia que no es noticia: Santiago fue víctima de una desaparición forzada. Levantado el secreto de sumario, aportaron sus declaraciones testigos clave que describieron a la justicia qué sucedió el 1 de agosto. La abogada Verónica Heredia lo sintetizó así: “Santiago fue brutalmente golpeado por tres gendarmes, subido a un unimog y luego llevado a una camioneta. Todo estuvo dicho desde el primer momento ante autoridades que no quieren escuchar, que no quieren ver, que no quieren asumir, y eso es lo que ya está cada día más fortalecido en la causa”. En tanto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas sigue a la espera de que el Gobierno concrete lo que prometió en la reunión que mantuvieron el jueves pasado: la conformación del grupo de expertos internacionales que participarán de la investigación, tal como propuso la familia.
“Que Macri deje de bancar lo imbancable”.Las palabras de Sergio Maldonado llegan a 35 días de la desaparición forzada de su hermano Santiago y con la principal hipótesis del Gobierno nacional desmentida por la justicia federal. La familia de Santiago realizó una conferencia de prensa en el Hotel Plaza de Esquel junto a su abogada, Verónica Heredia, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Regional Noroeste del Chubut de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y el defensor federal de la ciudad, Fernando Machado. Ocurrió horas después de que integrantes de la Pu Lof en Resistencia del Departamento de Cushamen realizaran otra conferencia en la puerta del Juzgado Federal, luego de declarar ante la justicia que Santiago llegó al territorio el 31 de julio, estuvo en la represión del 1 de agosto y que tres efectivos lo golpearon y lo subieron a los vehículos de la fuerza federal.
“Sentimos mucho dolor, impotencia”, sintetizó Sergio.
También, sostuvo:
- Sobre los medios de comunicación: “La mayoría lo están haciendo bien, salvo los ´grandes´ que tiran muchas cosas falsas: no se dan cuenta o lo hacen a propósito. Y que la gente lo asuma y replica, sin chequearla. Tienen que tener cuidado cuando comparten. Por eso tenemos la página santiagomaldonado.com. Todo lo que es oficial es ahí. No se dejen engañar”.
- Sobre las marchas por Santiago: “Son muy positivas. No bajen los brazos. Que salga más gente. En estas últimas quedó demostrado que todos los incidentes son armados. La gente lo puso en evidencia”.
- Sobre el viaje a Esquel del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, y el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, a Esquel: “No tengo idea a qué vienen”.
- Sobre los dichos del Presidente Mauricio Macri: “Que deje de bancar lo imbancable”.
- Sobre las recompensas por la búsqueda de Santiago: “No es el caso. Esto es una desaparición forzada de persona. Eso es para extravío. Desde el principio no tiene nada que ver: se orientó mal la búsqueda”.
El Alto Comisionado de la ONU, en espera
La Oficina Regional para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos emitió un comunicado donde expresó su preocupación por la falta de avances “a más de un mes de ocurrida la desaparición de Santiago Maldonado en Chubut, en el marco de una protesta por la liberación del líder de la comunidad mapuche de Cushamen”. Y agregó: “La Oficina Regional del Acnudh urge a las autoridades pertinentes a realizar la investigación apegándose a los estándares internacionales en materia de derechos humanos, en particular a la Convención para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas”. Esto significa, concretamente, que debe apartarse a todo el personal de Gendarmería involucrado en el operativo que desencadenó la desaparición de Santiago Maldonado y también al jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, presente en el procedimiento.
El Gobierno recibió la semanada pasada al representante regional del Alto Comisionado, Amerigo Incalcaterra. El experto de la ONU está esperando la respuesta del Estado para ponerse a trabajar de inmediato en la causa, en línea con el reclamo específico de la familia: la conformación de un grupo de expertos internacionales que colaboren de forma activa en la investigación. Este grupo actuaría según el convenio marco que se aplicó con la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en México. Un escenario que es inédito en Argentina y revela el tono y el peso que adquirió el caso: la desaparición forzada de Santiago es ya una cuestión internacional.
El testigo clave
Tres integrantes de la Pu Lof en Resistencia del Departamento de Cushamen se presentaron de forma espontánea ante el Juzgado Federal de Esquel para ratificar a cara descubierta y con DNI los relatos que sostienen desde el 1 de agosto: a Santiago Maldonado se lo llevó Gendarmería. Al salir del juzgado, brindaron una conferencia de prensa.
Uno de los que habló ante los medios fue Matías Santana: dijo que Santiago estuvo el 31 de julio y el 1 de agosto en la comunidad y que esos días realizaron cortes parciales en la ruta 40 para reclamar por la liberación del lonko Facundo Jones Huala, detenido desde el 27 de junio. Luego, cuenta qué ocurrió al momento de la violenta irrupción de Gendarmería sin orden judicial al territorio mapuche: “Nos hacen replegar de forma rápida, desesperante hacia el río. Yo me monto a un caballo y cuando voy llegando escucho la voz de alto y ´quedate quieto, estás detenido´. Subí a un cerro un poco más alto y logro ver que había tres efectivos de Gendarmería que estaban golpeando un bulto, negro, con una campera celeste: esa es la que yo le presto a Santiago a la mañana. Ahí me lanzo de nuevo cuesta abajo, cruzo el río y ahí con unos binoculares logro observar que sale un Unimog de dentro de la comunidad, rápido hasta la ruta 40-70 (la intersección), estaciona una camioneta blanca perteneciente a Gendarmería, hacen una pantalla, sacan el mismo bulto que yo vi, lo introducen dentro de la camioneta y salen rumbo a Esquel. Después de podernos juntar todos los que habíamos sufrido la represión nos damos cuenta que el único compañero que faltaba era él. El pueblo sabe lo que pasó con Santiago: todos sabemos que se lo llevó Gendarmería”.
Algunos periodistas le dijeron que la fiscal federal Susana Ávila, en un reporte presentado ante el Gobierno, sostuvo que la comunidad había obstaculizado los rastrillajes. Santana lo desmintió: “Hay que comprender que tenemos nuestras propias pautas culturales. Si ellos quieren ingresar a nuestro territorio tienen que hacer una consulta previa, informada”. El mapuche confirmó algo que la comunidad ya había contado a lavaca: en el primer rastrillaje (5 de agosto) la Prefectura llegó custodiada por la Gendarmería (que aún vigilaba el territorio, a días del violento operativo). Santana: “Ya venía viciado, porque la propia Gendarmería se llevó a Santiago Maldonado”. De todos modos, la comunidad dejó ingresar a Prefectura: “Hace su rastrillaje dentro del agua, tanto de este lado, como del medio y también del otro, y dicen que no hay ninguna forma en que el compañero se hubiese ahogado porque el ramería era muy tupido. Hicieron su trabajo. En ningún momento se le prohibió”.
Santana recordó que el 16 de agosto hubo otro rastrillaje con cientos de efectivos federales, un dron y un helicóptero, pero los ataques a la comunidad siguieron: “Aquí se nota que el juez y la fiscal no tienen ganas de trabajar”.
También amplió su testimonio la persona que llevó a Santiago a la Pu Lof el 31 de julio.
El relato coincide con lo que la comunidad describió a Revista Cítrica y lavaca.org.
Mentiras, encubrimiento y otras verdades
La conferencia de la familia de Santiago Maldonado junto a los organismos, luego de 20 días del secreto de sumario, puede verse completa en el Facebook Aparición con vida de Santiago Maldonado – Oficial: https://www.facebook.com/Aparici%C3%B3n-con-vida-de-Santiago-Maldonado-Oficial-818427001659224/.
Aquí compartimos algunos de los extractos más destacados de la conferencia:
Verónica Heredia, abogada de la familia Maldonado:
- “Es mentira que recién 36 horas después de los hechos del 1 de agosto se denunció la desaparición forzada. Santiago estuvo desde el 31 de julio en el lugar y el 1 de agosto fue brutalmente golpeado por tres gendarmes, subido a un unimog y luego llevado a una camioneta. Todo estuvo dicho desde el primer momento ante autoridades que no quieren escuchar, que no quieren ver, que no quieren asumir, y eso ya está cada día más fortalecido en la causa”. En ese sentido, advierte que el 1 de agosto a las 19:10 el defensor federal Fernando Machado tomó testimonio a una persona en la comunidad que denunciaba lo que ocurrió. Luego, esa persona fue a las 22:30 a los escuadrones de Gendarmería a preguntar si había una persona detenida. Le negaron la información. “Ahora no les queda otra que avanzar en esa dirección”.
- Cuenta que no hubo ningún avance en la causa. “Por eso en los testimonios que se presentaron ayer y hoy en el marco de habeas corpus, entendemos que no hay dudas de que estamos poniendo las pruebas contundentes en la única hipótesis: desaparición forzada. Hasta ahora se ha dudado de Santiago, de si estaba o no en la comunidad, y se han puesto en duda los testimonios”.
- Los resultados de los rastrillajes a los escuadrones aún no están. “Faltan resultados de muchas pruebas. Estamos trabajando en analizar la causa que recién ayer pudimos tener acceso porque durante 20 días estuvo en secreto de sumario. En función de lo que se haya hecho -aunque entendemos que no se hizo nada- vamos a analizar”.
- “No nos llama la atención que no hayan avanzado en esa investigación. Estamos denunciando a la Gendarmería como responsable de la desaparición forzada en democracia”.
Gastón Chillier, director ejecutivo del CELS:
- “A partir del lunes quedó en claro que no existe la hipótesis del puestero. A partir del martes quedó en claro que la comunidad no es que no quiere declarar y entorpece la investigación. La hipótesis que queda- y ese es el anuncio que hay que hacer hoy- es que hubo un operativo en el que estaba Santiago Maldonado, que hubo gente que lo vio, que denunció su desaparición desde el primer día y a 35 días se encuentra desaparecido”.
- “Durante todo este período, lamentablemente, el Gobierno, a través de la ministra de Seguridad, se dedicó a desviar la investigación en una declaración en el Congreso, donde promovió la pista del puestero, que luego fue informada por muchos medios. El Estado nacional informó al Comité de Desaparición Forzada de la ONU una serie de inexactitudes bastante graves en relación al rol de Gendarmería, a la legalidad del operativo, que no es tal. El Ministerio se encargó de diseminar estos 35 días rumores a la prensa que fueron reproducidos y recién hoy nos enteramos que mañana va a viajar el ministro de Justicia y el secretario de Seguridad. 35 días despúes. Esto hubiera sido importante hacerlo desde el primer día, colaborar con la investigación. No se hizo”.
- “Podemos advertir inexactitudes del jefe del operativo Juan Pablo Escola (segundo del Escuadrón 36 de Esquel), que ante uno de los diarios (Clarín) dijo que no llegaron hasta la orilla del río: hay propias imágenes de Gendarmería donde se ve que sí llega. El CELS, junto con la colaboración de la familia, vamos a presentar un escrito pidiendo algunas diligencias y mencionando varias omisiones de Gendarmería hasta ahora”.
- “Creemos que luego de haber desviado la investigación por 35 días, este debe ser un punto de inflexión en la investigación para que se investigue la hipótesis principal, que apunta a Gendarmería”.
- “Hubo varias falencias: los vehículos no se secuestraron al día siguiente, se le pidió a la Gendarmería que los identifique”.
- “La reacción de la ministra de Seguridad es absolutamente inapropiada: debería haberse puesto a la cabeza de la investigación administrativa frente a los funcionarios que participaron del operativo”.
- “El Estado contestó a la acción urgente del Comité de la ONU la semana pasada a través de tres notas distintas: Secretaría de Derechos Humanos, fiscal federal Ávila y Ministerio de Seguridad. El Ministerio reproduce tres párrafos en relación con el operativo y el descargo de Gendarmería, que dice que actuó en un operativo legal porque fue bajo las órdenes del juez Otranto, quien ordenó el desalojo de la ruta. Esas órdenes habían sido el día anterior y no es extendible al ingreso de la comunidad, por lo cual esa respuesta es definitivamente falta. Se está investigando un allanamiento ilegal, desde el principio. En ese contexto, es grave la respuesta del Estado nacional ante un organismo que le reclama acciones urgentes”.
Paula Litvachky, directora del área de Justicia y Seguridad del CELS:
- “El operativo, tal como lo describió la comunidad desde el primer momento, fue ilegal, violento, donde se cometieron muchos abusos, secuestros. Ese fue el contexto en el que desapareció Santiago. No se puede escindir la desaparición de Santiago de un operativo violento. Ya solo el modo de ingreso de Gendarmería sin orden judicial hace necesario para apartar a quien estuvo al cargo y quienes participaron. Hay indicios suficientes”.
Julio Saquero, integrante de la Regional Noroeste del Chubut de la APDH:
- “Ha sido muy difícil para los testimonios que se presentaron en la causa hacer 100 o 140 kilómetros para presentarse en Tribunales. Acompañamos a uno de los testigos: esa persona no tenía quién la trajera, y es uno de los testimonios más importantes que se han dado. Es una abuela que ha estado en la comunidad con su nieta, toda la noche. ¿La Justicia no tiene medios para acompañar esto? Desde que se inició la recuperación hace dos años, todos los integrantes de la comunidad, casi con 40 causas, han tenido que viajar desde allá hasta acá”.
- “¿Por qué los pueblos originarios son sometidos a esta terrible condición de no expresar su verdad? Hasta ahora no se los ha tomado en serio. Tenemos que pensar seriamente que la Justicia adolece de problemas muy básicos”.
“El jefe de la agrupación 14 de Gendarmería informó en sumario que hubo una reunión el 31 de julio en Bariloche. Allí destaca la presencia de los jefes de escuadrones de Gendarmería, de Noceti (Pablo, jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad) y la presencia del ministro de Gobierno de Chubut, Pablo Durán. Destaco su importancia: dice que el ministro de Gobierno participó en esa instancia previa al operativo de Gendarmería. Hasta ahora nadie ha mencionado ese informe. Nuestra denuncia del día 2 de agosto por desaparición forzada habla de la responsabilidad de Gendarmería, de Noceti, de Bullrich y de Macri. Es la primera foja que abre un expediente que hoy tiene 1700”.
Nota
Escritos sobrevivientes: Un nuevo libro escrito por ex detenidos desaparecidos
Este 24 de marzo, a 49 años del golpe, la editorial lavaca publica Escritos sobrevivientes, un libro creado junto a un grupo de personas que estuvieron secuestradas y desaparecidas en distintos centros clandestinos de represión durante la última dictadura militar. Se presenta el próximo viernes 28, pero ya podés pasar a buscarlo por MU (Riobamba 143) desde hoy. En este texto, Claudia Acuña cuenta qué representa esta obra parida en colectivo y en medio de aires negacionistas.
Por Claudia Acuña
Este libro representa muchas cosas y todas y cada una nos parecen decisivas para estos tiempos desesperados.
Ni sé por dónde comenzar a enumerarlas, así que sin orden de importancia ni cronológico enumero algunas, aunque sin duda me faltarán otras que invito a que completen quienes lo lean.
Lo primero, para mí, es reconocer el valor social, político, histórico y ético que merecen las personas detenidas-desaparecidas por la dictadura cívico militar que azotó este país desde el 24 de marzo de 1976. No olvidamos esa fecha gracias a ellas, pero no siempre se las nombra con la relevancia que han tenido para construir verdad, justicia y memoria.
A algunas de ellas he tenido el honor de escucharlas y verlas testimoniar en los juicios de lesa humanidad, pero también en los diferentes procedimientos contra la impunidad que crearon y sostuvieron para que esos juicios sucedan.
Una y otra vez.
Una y otra vez.
Una y otra vez.
Hasta lograrlo.
Solo a una pude agradecerle con palabras y lágrimas el esfuerzo, el coraje y el legado que recibíamos por su esfuerzo, pero fundamentalmente por sus vidas consagradas a hacer posible lo imposible. Fue en la puerta de los tribunales de Comodoro Py, mientras los altoparlantes transmitían la primera condena a los genocidas responsables del centro de detención clandestino y de tortura que funcionaba en la Esma. Ahora, con este libro queremos extender esas gracias a cada una, a cada uno.
Sé, porque comprendí la lección que nos daban, que no puedo afirmar que lo hicieron solo ellas, ellos. Esa es otra de las cosas que representa este libro: el saberse parte – y reconocerlo siempre- de algo más grande, más importante y más trascendente no solo del yo, sino incluso del núcleo colectivo en el que nos organizamos, reflexionamos y tomamos fuerza para resistir. Nuestras fuerzas individuales y nuestras construcciones políticas suman, activan, empujan, pero alcanzan sus objetivos cuando sincronizan con la necesidad social, con la época y con la Historia. Tienen alas porque tienen raíces y mueven al mundo hacia lugares mejores porque se sabe más grande y más poderosa que lo que nos rodea.
Eso que aquí las y los autores definen como “subjetividad sobreviviente” nos advierte eso: somos nuestros cuerpos y la sombra que proyectan, lo que hacemos y lo que soñamos, nuestras obras y nuestra imaginación, nuestros saberes y nuestra intuición, pero también y además aquellos cuerpos, proyecciones, hechos, batallas ganadas y perdidas, que nos anteceden y desbordan para fortalecernos y sostenernos de pie. Aquello que ilumina la oscuridad es la memoria sensible: de eso se trata este libro, además.
Otra: el valor de las utopías. En los momentos más aterradores hemos gritado “Aparición con vida y castigo a los culpables”. Bueno: la noticia es que hemos tenido éxito y aquí están las personas que cuando pronunciábamos esas palabras mágicas no podíamos abrazar. Algunas de ellas son las que el tercer sábado de cada mes vimos ingresar a nuestra trinchera durante el largo y desalentador año 2024. Para nosotros ese taller de escritura significó una cita con la esperanza, cada vez. Y una comprobación: el futuro se construye con el hacer colectivo, cada vez.
Por último: este no es un libro de testimonios sobre el horror de la dictadura, sino su contracara o quizá, lo que se puede pensar después de cruzar el abismo de la impunidad.
Quizá.
Me falta todavía superar la alegría de haberlo logrado, de sostener con las manos esta pequeña utopía realizada en tiempos de saqueo de recursos simbólicos y materiales, en las cuales sólo proponerlo sonaba casi irresponsable, para poder encontrar las palabras certeras, que expresen lo que representa que personas empobrecidas y violentadas podamos hacer lo que querramos financiadas sólo por el deseo y la convicción, que siempre es política.
Quizá la palabra exacta sea una sola: Argentina.
La presentación
Escritos sobrevivientes y compila una serie de textos producidos en un taller de escritura que tuvo lugar en MU durante 2024. Estos relatos abordan historias marcadas por lo que el grupo denomina «subjetividad sobreviviente». El resultado es un conjunto de textos poéticos, políticos y filosóficos, de una potencia y belleza conmovedoras.
Participan: Rufino Almeida, Margarita Fátima Cruz, Graciela Daleo, Lucía Fariña, Mercedes Joloidovsky, Eduardo Lardies, Susana Leiracha, María Alicia Milia, Claudio Niro, Silvia Irene Saladino, Stella Maris Vallejos e Inés Vázquez.
Así lo resumen sus autoras y autores: «Un grupo de compañeras y compañeros, ex detenidos desaparecidos por el terrorismo de Estado, nos reunimos en un taller de escritura para crear textos enfocados en la subjetividad sobreviviente, mientras la voz del poder alimenta el negacionismo y la reiteración del sufrimiento popular por variados medios».
El libro se presentará el próximo viernes 28 de marzo a las 20 horas en Mu Trinchera Boutique, Riobamba 143.
Podés conseguirlo desde hoy, 24 de marzo, también en MU.

Nota
La Justicia esquiva la causa por el disparo a Pablo Grillo: “Hasta ahora no se investigó nada”

La recuperación de Pablo “es muy rápida” pero la investigación sobre su intento de asesinato, muy lenta, o directamente inexistente. Qué dijo el padre hoy frente al Hospital Ramos Mejía donde Pablo sigue pelando por su vida, aún en terapia intensiva pero con avances prometedores, y las abogadas del caso que presentaron ante la Justicia: primero Servini de Cubría y luego el candidateado a la Corte Ariel Lijo rechazaron la causa, y ahora se sortea en la Cámara Federal de Casación a qué juez le tocará investigar a quien le disparó y a sus superiores jerárquicos. Los dichos de Adorni en conferencia de hoy, y quién cortó el diálogo con la familia; las pruebas que se pidieron y las que se aportaron; y el texto de la presentación judicial en la que la familia pide ser querellante, con las pruebas que aportamos desde decenas de medios, fotoperiodistas y organizaciones sociales.
Por Francisco Pandolfi
Pablo Grillo todavía no está fuera de peligro, pero la mejoría día a día, paulatina y constante, le permite a la familia hablar ya no sólo de su estado de salud. Hasta hoy, el único foco era la supervivencia de este fotógrafo de 35 años impactado por una granada de gas lacrimógeno, fuera de toda legalidad, por las fuerzas de inseguridad comandadas por la ministra Patricia Bullrich.
La pérdida de masa encefálica y la fractura de cráneo con la que llegó de urgencia al Hospital Ramos Mejía –el miércoles 12 de marzo, cuando se desató la represión en la marcha por las paupérrimas condiciones en las que viven las y los jubilados–; la primera operación esa misma noche en la que se bajó la presión intracraneal y se le reconstruyó algo del tejido. Las pupilas que empiezan a reaccionar bien. La merma en la sedación. Los primeros movimientos – prematuros e inesperados por los propios médicos–. Otra operación por un derrame que es revertido a tiempo. La baja de los glóbulos blancos como síntoma de la baja en la infección. Y a solo una semana del disparo, Pablo abre los ojos. Y le sacan el respirador para ver cómo reacciona y lo hace agarrándole la mano a la mamá. Y por si fuera poco le susurra las palabras más hermosas a su papá: “Hola, viejo”.
Pablo continúa en terapia intensiva, en estado crítico, pero respondiendo bien neurológica y físicamente. “Es asombroso el nivel de avance que tuvo”, dice Fabián, su viejo, con los ojos emocionados e incrédulos por la mejoría impensada en tan poco tiempo. Esa sucesión de buenas noticias las que posibilitan a la familia convocar este viernes a una conferencia de prensa «para contar novedades en la causa judicial».
Primero, habla Fabián, su papá, sobre la salud de Pablo: “Las novedades son que está estable, por lo tanto es bueno. Está con los ojos abiertos y sigue sin respirador”.
Fabián lleva puesta una remera azul, con letras blancas que dicen: “Justicia por Pablo Grillo”. Se lo nota cansado, pero más distendido. Se ríe cuando cuenta: “Tengo un video con saludos de (Ricardo) Bochini, veremos si los médicos nos permiten que se lo pasemos. Si lo escucha al Bocha, va a volver a hablar seguro Pablo”. Mantiene los pies sobre la tierra: “Todavía la situación es grave: está en terapia y con riesgo de vida. Pero en ese marco todo lo que estuvo ocurriendo es favorable. A todos nos sorprendió su evolución. Incluso los médicos manifiestan que la evolución que está teniendo es asombrosa. Es muy rápida”.
Este jueves, el vocero presidencial Manuel Adorni dijo que el diálogo con la familia quedó roto desde que el padre de Pablo acusó a Bullrich de ser cómplice. Fabián le responde: “Nosotros no cortamos nada porque nunca existió el diálogo. Lo mío fue una respuesta a una declaración mentirosa de Bullrich, por tanto si es que alguien cortó el diálogo fueron ellos. Yo estoy dispuesto a escuchar, si alguien me llama”. Y agregó: “A esta altura no lo espero (ese llamado). Espero poco. Pero demostraría que tienen todavía un grado de humanidad”.
En relación a las mentiras de Bullrich sobre el trayecto del proyectil, expresó: “Me da vergüenza la forma en que fue acomodando la mentira. La va acomodando a medida que la realidad se lo desmiente, es hasta absurdo, burdo, grotesco: no sé que palabra utilizar”. Cuando le preguntaron si le diría algo al gendarme que, según los elementos reconstruidos hasta el momento, sería quien disparó (presuntamente, el cabo Guerrero), afirmó: “Personalmente no le diría nada. Sí lo vamos a decir de forma jurídica. El mejor diálogo que podemos tener con esta gente es en lo judicial”.
La causa, sin avances
Fabián estuvo acompañado por Claudia Cesaroni, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, y a Paula Litvachky, del CELS, organismos que patrocinarán legalmente a la familia, que este 21 de marzo se presentó ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 1 para ser tenida en cuenta como querellante en la investigación judicial.
Lo más importante de la causa hasta ahora: desde el 12 de marzo “no se investigó nada y reclamamos que se empiece a investigar urgente”. Las abogadas cuentan el por qué: “La causa iniciada por la denuncia de la Procuvin (Procuraduría de Violencia Institucional) que dio inicio a la instrucción estaba presentada en el Juzgado 12 de Ariel Lijo, quien se la devolvió a la Jueza Servini de Cubría, que otra vez la rechazó. Ninguno de los dos quiere hacerse cargo de la investigación. Ahora irá a sorteo para definir quién la sigue. La Cámara Federal de Casación Penal tiene que resolver”. Agregan: “Hasta ahora el Ministerio de Seguridad dijo que no hará sumarios internos por el accionar de su Fuerza, lo que refleja el encubrimiento”.
La causa aún no tiene carátula porque no está radicada en ningún juzgado. La denuncia presentada es por tentativa de homicidio agravado, por abuso de autoridad e incumplimiento de funcionario público.
Dice Paula Litvachky, del CELS: “Es muy importante que la causa salga de este limbo judicial y se inicie el pedido de pruebas antes de que pase más tiempo”.
Dice Claudia Cesaroni, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos: “Esperamos que en estos primeros 9 días en los que no se hizo nada, no haya ninguna prueba que se haya destruido, modificado, alterado. Hay cámaras del Gobierno de la Ciudad que tienen un tiempo de duración determinado, o de negocios que también se van borrando y si no las pedís inmediatamente después ya no están. Es vergonzoso que un hecho así no lo esté investigando nadie”.
Las abogadas pidieron una serie de pruebas. Las más relevantes: “Quién dio las órdenes, cómo se manifestaron esas órdenes y cuáles fueron, antes y después del impacto; cuál fue el protocolo que se aplicó, quienes integraban el equipo donde estaba incluido el cabo Guerrero y qué órdenes se le impartió a ese grupo en particular; qué armas utilizaron”. También exigen que se lo llame a indagatoria a Guerrero. “Ya hay suficientes elementos para hacerlo”.
Completa Paula Litvachky: “Hicimos una presentación con los hechos, tenemos un montón de pruebas para que se reconstruya ese tramo del operativo de modo tal que se pueda tener la responsabilidad de quién disparó y de toda la cadena jerárquica”.
Concluyen ambas: “Las pruebas están. Nunca hubo tanto registro fotográfico y audiovisual. Necesitamos el acompañamiento social para empujar a que se haga justicia y que no quieran desviar el foco de la investigación”.
Nota
La causa de la caída: la denuncia de Beatriz Blanco, la jubilada gaseada y golpeada por la Policía

Traumatismo encéfalo craneano, herida cortante e irritación ocular: las heridas causadas a Beatriz Blanco (81 años) ya forman parte de una causa judicial que inició ella misma y también la Procuraduría de Violencia Institucional, y apunta contra dos efectivos que la gasearon y le pegaron, provocando su caída. También apunta a la responsable del operativo, la ministra Patricia Bullrich, que se desplegó el miércoles de manera feroz, pero que -plantea la denuncia- es parte de un “plan sistemático”. Beatriz fue golpeada a las 16:10, antes de los principales incidentes, mientras se manifestaba en una esquina: cómo fue el momento, según relata ella misma en la denuncia y cuenta su hija. Quién es esta jubilada que trabajó de todo. Cómo está: recuperándose, enojada y “con más fuerza que nunca”. La voz de una de sus hijas junto a quienes lucha por justicia, y paz.
Por Franco Ciancaglini.
La imagen de Beatriz Blanco cayendo en seco al suelo -tras ser gaseada y empujada por dos efectivos de la Policía Federal- dio la vuelta al mundo.
En el video se ve el fin de una secuencia más larga que inicia cuando la Policía Federal empuja de manera violenta a jubiladas y jubilados que se encontraban haciendo el clásico semaforazo de todos los miércoles en el Congreso.
“Ella lo que cuenta es que estaba con el grupo de jubilados, cortando Entre Ríos, para mostrar sus carteles. Y cuando el semáforo se pone verde se vuelven a la esquina. Y en ese momento vino la policía, apurando a todos los viejos a subirse a la vereda”.
La que habla es una de sus hijas, Paula.
El relato coincide con la temprana decisión de las fuerzas de abalanzarse sobre personas que hacen lo mismo todos los miércoles -un semaforazo, y luego una movilización que da la vuelta al Congreso-: Beatriz fue atacada a las 16:10.
Esta vez, por lo especial de la fecha, los Policías iban además con el gas apretado y el palo suelto. Cualquiera que estuvo en la manifestación pudo apreciar cómo apenas una persona se acercaba a los efectivos, o incluso estando a metros, sin hacer nada, podía ser gaseado. Incluso teniendo 81 años.

Los camiones hidrantes fueron parte de la cacería desatada. Foto: Lina Etchesuri.
El arma y la palabra
Beatriz Blanco no está afiliada a ninguna barrabrava ni milita en ningún partido político.
Es jubilada.
Trabajó toda su vida como empleada en cooperativa de fletes, empleada cuidando niños, costurera, y de casera hasta los últimos tiempos.
Tiene tres hijas.
Una de ellas, Paula Ippolito, cuenta que junto a su madre Beatriz y su hermana Paula suelen ir juntas a las marchas. “Esta vez fue sola porque justo yo estaba operada de la rodilla. Suele ir, no va todos los miércoles pero cuando puede va”.
Beatriz ya conocía a varios y por eso se acercó al grupo de jubilados que realiza los miércoles el semaforazo. Luego de que la empujaran a la vereda, se puso a hablarle a un cordón policial, una práctica habitual de jubilados anodados ante la violencia sin sentido que ejercen las fuerzas: “Ella siempre es de ir y hablar, de decir qué están haciendo, cómo no les da vergüenza; mi mamá siempre como que quiere hacer conciencia. Ella le debería estar gritando al policía que estaba de espaldas y lo toca con el bastón como diciendo ´mirame´. Ahí el chabón se da vuelta y le tira el spray, y el otro que le pega con el palo en la cabeza”.
Ese combo, que representa un ataque, de gaseo, empujón y golpe, hace que Beatriz pierda el equilibrio instantáneamente, y caiga al suelo.
La primera pregunta es cómo está: “Se está recuperando. Está en reposo, en observación por el golpe que recibió en la cabeza. Está con mucho dolor en todo el cuerpo, con un poco de inestabilidad, con el dolor en los ojos por el gas que le tiraron. Tiene los ojos muy hinchadas: le tiraron gas directo en la cara”.
Este dato del gas directo a sus ojos explica a la vez la pérdida del equilibrio, desechando por tierra las mentiras del Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que aseguró que se “cayó sola”. También el título de la empresa La Nación que habló de que la jubilada “atacó” a la policía previo a su “caída”: “Ella le tocó con su bastón para que se diera vuelta, para que la escucharan, no golpeó a nadie. Habría que mostrar los videos enteros donde la Policía increpa primero a los jubilados para que se suban a la vereda, con la agresividad que suelen tener”.

Beatriz Blanco, tras los gases recibidos y el golpe posterior. Foto: Lina Etchesuri.
El caso de Beatriz es uno de los dos -junto al del fotógrafo Pablo Grillo- denunciados por la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) ante la Cámara del Crimen. En esas denuncias a las que accedió lavaca, el organismo que se encarga de monitorear a las fuerzas -en estos tiempos, con menos entusiasmo- presenta como “pruebas” distintos recortes periodísticos alrededor del ataque a Beatriz. Y solicita a la justicia que requiera al Ministerio de Seguridad el personal policial afectado a los lugares de ambos ataques, así como los datos de la “sala de operaciones” a la que reportaban los agentes a cargo del operativo.
Por otro lado, la propia familia de Beatriz presentó una denuncia contra los dos agentes de la Policía Federal y contra la propia ministra Bullrich. Narra en su presentación lo mismo que refiere su hija en esta nota: “Siendo aproximadamente las 16:10 hs me encontraba en las inmediaciones de la esquina de las avenidas Entre Ríos y Rivadavia de esta ciudad (…) cuando fui rociada con una sustancia lacerante por un efectivo de la Policía Federal. Inmediatamente después, y también a manos de un efectivo de la PFA, recibí un golpe en la cabeza, con un elemento que creo se denomina ‘tonfa’, lo que provoca mi caída al piso”.
Tras el golpe, Beatriz fue derivada al Hospital Argerich, donde diagnosticaron lo producido por el ataque: traumatismo encáfalo craneano, herida cortante e irritación ocular.
Por eso, por un lado, reclama la identificación de los dos efectivos que la atacaron, plausibles de ser responsables de “delitos de lesiones leves” agravadas por tratarse de personal de la fuerza. Y por otro, califica a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich como “autora mediata” por ser responsable del operativo y algo más: la valiente presentación habla de que estos hechos son parte de un plan sistemático.

Una síntesis del plan sistemático. Foto: Juan Valeiro.
“Como en los momentos más aciagos de nuestra historia, desde el Poder Ejecutivo se ha montado un Programa de Miseria Planificada cuya consecuencia natural es la Protesta Social. Y sabido es que este tipo de políticas socioeconómicas sólo resultan aplicables cuando se pone a disposición de las mismas al aparato represor del Estado”.
Firma toda esta historia la propia Beatriz, acaso poniendo en contexto lo que representan los golpes que sufrió, su historia y el futuro por el que pelea junto a sus hijas. “Nosotras somos fieles a las marchas que son para los derechos del pueblo”, cuenta Paula, una de ellas. “No militamos en ningún partido político, siempre vamos independientes y solas”, aclara por si hiciera falta.
Paula habla siempre en plural femenino, pensando en su madre y su hermana. Desde ese lugar cuenta: “Nos están sacando todo. Nos están metiendo miedo para que no salgamos a las calles. Están imponiendo todo lo que quieren imponer. Siempre estamos atentas a todas las luchas. Esto va a por todos, no es solamente por los jubilados. A mi me han robado plata con la AFJP a pesar de que ya tengo 30 años de aportes. Estos vienen por todo, por todo lo que conquistamos”.
Junto a Natalia, las jóvenes militan tocando tambores en Batuka, uno de los conjuntos que lleva el ritmo a la calle y es la banda de sonido de la protesta social y la lucha. Hoy, del lado de la víctima, Paula asegura: “Estamos luchando para que esto no vuelva a suceder. Para que tengamos memoria y el pueblo no se duerma. No tenemos miedo. Ya la verdad que queda poco por perder”.
Esta lucha incluye, claro, a Beatriz: “Está más fuerte que nunca. Está enojada, muy enojada. Pero está fuerte para seguir la lucha”.
La lucha, ahora, es por justicia: “Solamente queremos que los responsables tengan justicia, sean los policías o la ministra de Seguridad: que la justicia trabaje a favor del pueblo. Y que no salga nadie más impune”.
¿Tenés esperanzas? “Y no. Pero hay que hacerlo igual: nos corresponde”.
La esperanza tal vez siga estando en la calle, mientras estas jóvenes sin contención psicológica ni asistencia estatal de ningún tipo enfrentan los golpes: “Estamos nosotras, las hijas, para cuidarla y para que se reponga de esto”.
¿Necesitan algo? “Sí: paz”.
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