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El Congreso en la playa, los jubilados en la calle: atardecer de otro miércoles agitado

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Una vez más las y los jubilados marcharon alrededor del Congreso, a cuadras de donde, más temprano, se manifestaron los empleados de la cadena Dr. Ahorro denunciando el cierre intempestivo de 11 locales y más de 100 despidos. Un preludio de la reforma laboral, epicentro de los reclamos de hoy. Voces y miradas de otra marcha de verano que busca repensar las estrategias de resistencia y lucha, al tiempo que se contagian en otras provincias las voces contra proyectos extractivos e incendiarios. Habla Esteban Paulón, diputado nacional, sobre cómo la ve desde adentro del Congreso y por qué la dirigencia opositora debe sacar “las patitas del agua” del verano y ponerse a trabajar para proponer salidas.

Por Lucas Pedulla y Franco Ciancaglini

Fotos: Juan Valeiro y Lina Etchesuri / lavaca.org

La coreografía de cada miércoles se volvió a repetir hoy frente al Congreso:

·         Jubiladas y jubilados marchando alrededor de la plaza;

·         Artistas que realizaron perfomance para bancar la marcha, murgas que la colorearon y tocaron al compás del carnaval veraniego; asociaciones de docentes, partidos y sindicatos de trabajadores que agitaron sus banderas e hits del momento;

·         Un operativo policial desmedido, que combinó Policía Federal y Prefectura Naval e interrumpió toda la circulación en la zona;

·         Apoyo de los autos y transeúntes que pasan, e indiferencia también.

Pero esta vez, este miércoles, unas horas antes también se sumó otro reclamo de época: el de los despedidos de la cadena de farmacias Dr. Ahorro.

La escena es el preludio im-perfecto de la reforma laboral que se viene, que será luego el epicentro de los reclamos en la marcha de los jubilados.

Fotos: Lina Etchesuri / lavaca.org

Milei, el Dr. Ahorro

Las persianas metálicas de la esquina de Rivadavia y Alberti, en el barrio porteño de Balvanera, están bajas. La imagen es una postal que se repite en otras once sucursales del Dr. Ahorro, la cadena mexicana de farmacias que llegó al país en 2002 en el auge de los medicamentos genéricos y que a mediados de diciembre, previo a las fiestas, dejó a más de 100 trabajadores y trabajadoras en la calle. “La empresa no sólo echó a un tercio de su personal sino que no ha pagado la indemnización, nos deben el último sueldo trabajado, el aguinaldo, las vacaciones y se ha quedado con los aportes previsionales y sindicales”, explica Claudia, farmacéutica y directora técnica, hace 23 años, de una de las 11 sucursales hoy en crisis.

Uno de los carteles pegados en la persiana baja tiene la foto de Xavier González Zirión, exdiputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México, presidente de la cadena: “Buscado por estafar a sus empleados”, reza el afiche. Lo irónico es que González Zirión sueña con ganar la Jefatura de Gobierno de México DF y es crítico de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien le pidió un cambio de modelo económico para evitar que “se cierren entre 800.000 y un millón de establecimientos de empresas familiares”. 

También hay carteles que apuntan al gerente de Recursos Humanos, Federico Salomón; la gerenta de Legales, Lorena Piccolo; el subgerente general, Estanislao Wigger; y la vicepresidenta Paola Repetto. Federico, empleado hace 18 años, explica: “Cerraron once sucursales: siete en Capital y todas las del interior. Sabemos que, próximamente, cerrará otras dos en la Ciudad. En Salta, Córdoba y Mendoza volvieron a abrir algunas sucursales pero con una firma distinta. Estos mismos gerentes hicieron lo mismo en Chile: cerraron todo y no le pagaron a nadie”.

El Congreso en la playa, los jubilados en la calle: atardecer de otro miércoles agitado

Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org

La deuda de la firma Energía y Vida de Argentina SRL, la razón social de la cadena, se estima en $8.000 millones entre proveedores, bancos y fisco. “En la secretaría de Trabajo lo único que nos dijeron es que en julio del año pasado la empresa quiso presentar un Procedimiento Preventivo de Crisis, pero fue rechazado”, explica Claudia. “A pesar de eso, en los telegramas de despido dicen que nos echan con el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que implica pagar la mitad de la indemnización, pero eso sólo se autoriza en caso de que el Preventivo se aprueba. Todo es ilegal y fraudulento”. 

El modelo Dr. Ahorro se hizo popular por los bajos precios y descuentos. “Pero el año pasado tuvimos que soportar el vaciamiento”, dice Federico. “Los precios aumentaron indiscriminadamente al punto de estar más caros que las cadenas de farmacias grandes o que en farmacias de barrio. De cada 10 personas, a siete le tenías que decir que no había lo que venían a buscar, o se iban por el costo del medicamento”. 

Los trabajadores cuestionan a la Asociación de Empleados de Farmacia (ADEF), el sindicato. Claudia: “Nos dijeron que hagamos la denuncia, que no pensaban hacer ninguna acción gremial”. Por el momento, la estrategia es hacer acciones frente a las sucursales, como la de este miércoles previo a la marcha de jubilados, para visibilizar el conflicto. Federico: “La situación es complicada. Tenemos muchos compañeros que tienen alquileres que penden de un hilo, que tienen hijos con discapacidad. Tenemos que seguir mostrando el reclamo, poniendo el eje que lo que está pasando acá está pasando en todo el país, y es lo que se viene con la reforma laboral”. 

Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org

Los “azos” y las nuevas estrategias

Horas más tarde, la marcha de cada miércoles.

Las y los jubilados se citaron, como cada miércoles, en Avenida de Mayo y Callao, vallas por medio de la Policía Federal. Todo el perímetro de la Plaza frente al Congreso se encontraba vallado y sin posibilidad de paso, evitando el corte de la Avenida Callao, pero generando el caos en Rivadavia y todas las calles céntricas de alrededor.

Los jubilados y jubiladas marchan así en una especie de burbuja generada por la Policía. Aprovechan ese espacio vacío para realizar su radio abierta y repensar estrategias de cara a lo que se viene.

Juan Manuel, jubilado de asistencia perfecta, mira la plaza: «Tenemos que hacer algo distinto», piensa, y arriesga posibilidades: marchar por las peatonales, como en 2001. «Salís de este corralito, ellos (por los policías) no te pueden decir nada, la gente te ve, y hasta podemos enfilar a Plaza de Mayo si somos vivos», propone. «Si no, algunos se juntan allá, otros ahí, otros empiezan antes la ronda, los otros se suman después, y así no se va a poder». Otra opción: movilizar para agitar otros sectores. «Por ejemplo, ahora está reunida la UOM para discutir qué hacer frente a la reforma laboral. ¡Lo que va a pasar es que vamos a volver al siglo XIX!  Podríamos ir ahí».

Mientras las ideas bullen, ante la parálisis social congelada por el verano, los reclamos apuntan claramente a la reforma laboral, que comenzará a “debatirse” en el Congreso el próximo 11 de febrero.

Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org

María Laura, una de las integrantes de Jubilados Insurgentes, suma otras avanzadas que se vienen, y que para ella están conectadas: “Hay un nuevo DNU que quiere meter a los militares en el gobierno; quieren bajar la imputabilidad; la reforma laboral, ni hablemos: es la esclavitud. La jubilación, otra historia…”.

Resume en la idea de que “va a ser cada vez peor” en referencia a la profundización del modelo que los llevó a marchar todo el 2025 (y hace al menos una década atrás), por lo que también empieza diciendo que está cansada. El sol de enero le pega en la cara; está colorada, pero no por haber estado en la playa: “Es por las marchas”.

Para ella, como para muchos, no hubo descanso; el cambio de año no sintió. “Vamos a seguir viniendo hasta el día que estemos todos. El día que eso pase, ahí te cuento”. ¿No somos cada vez menos? “Los medios se encargan de victimizarnos, no de mostrar nuestros reclamos. Y la gente tiene miedo. La gente banca esto porque no sabe, y porque no hay otra alternativa. Por ahora no queda otra que seguir resistiendo”.

Para María Laura la movilización viene por otro lado: “Vienen por los azos, por las provincias, no por acá: el Chubutazo, El mendozazo, no por acá. Acordate lo que te digo”.

Después de ese berretín típico de abuela, corretea hasta su grupo que quedó unos pasos más allá: la marcha alrededor de la Plaza acaba de comenzar.

El Congreso en la playa, los jubilados en la calle: atardecer de otro miércoles agitado

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Patitas en el agua

Por ahí pasa también Esteban Paulón, diputado por el Partido Socialista.

Habla en entrevista con lavaca.

¿Cómo mide la aparente “tranquilidad” de la que goza el gobierno, mientras el Presidente canta rock en Mar del Plata?

Cambió el año y la situación no mejora para nada. Obviamente estamos en un verano financiero que le da un poco de tiempo al gobierno, y eso parece que tranquiliza a la sociedad, pero yo creo que a medida que avance el año se va air complicando la situación en la calle. Porque hay menos guita, se va a ir complicando la situación de los salarios, la inflación no va a aflojar. Sé que por momentos parece que no pasa nada y es un poco desesperante, pero esto se va a ir dando de a poco.

¿Y adentro del Congreso, cómo estamos?

En Diputados es más difícil para ellos porque es más plural; en el Senado tienen un acuerdo con gobernadores que les permite sacar adelante algunos proyectos. Pero bueno, nos queda resistir y contarle a la sociedad que queremos hacer nosotros; otra no queda.

Se viene la reforma laboral.

El 11 tiene que reventar la calle, que es la única presión que puede sentir el gobierno. Ojalá haya mucha gente.

Ves más esperanza afuera que adentro.

Sí. Recién hablaba con un jubilado que me decía de los incendios en la Patagonia. Muchos de los gobernadores que le votaron el Presupuesto al Presidente están puteando porque no hay guita, porque no declara la emergencia… Me parece que si no nos organizamos, va a ser muy difícil.

¿Cómo te pega que acá se cante “que se vayan todos”…?

Es difícil porque a veces los tiempos de la maduración de la política van en otros registros, que no son los tiempos de la necesidad de la gente que la está pasando muy mal. Nosotros tenemos que escuchar lo que está pasando acá. Y después… muchas vacaciones. Flaco: el 2 de enero nos clavaron el decreto de la SIDE; ahora en el medio del verano nos metieron varias… Menos patitas en el agua; la dirigencia política tiene que moverse un poquito más. El único mensaje que van a escuchar los senadores es si el mensaje en la calle es contundente. Mientras, el gobierno va comprando tiempo y acordando con sectores, y eso le quita fuerza a la movilización popular.

¿Están manteniendo reuniones de trabajo contra la reforma?

Ayer estuve reunido a la mañana con empresarios pymes; empieza a haber resistencia en los sectores laborales a la reforma también. Hay que juntar a todos para que esto no salga.

Y armar otras propuestas…

Totalmente. Hay que estar dispuesto a perder algunos debates y aunque los perdamos, tenemos que poder ser claros y contarle a la sociedad cuál es la nuestra. Si no, es muy desesperante. Nadie ve un horizonte, y nosotros tenemos esa responsabilidad, incluso aunque perdamos. A veces uno dice “no me meto, porque quedó como un boludo perdiendo”. Bueno, flaco: si toca perder, toca perder. Pero contale a la gente cuál es tu idea porque si no dicen: “esta éste y los otros no dicen nada”.

¿Eso pasó en las elecciones? ¿La estrategia de la oposición fue “que la gente se iba a dar cuenta sola”…?

La gente vota como puede, de acuerdo a lo que nosotros le proponemos. No habremos sido claros en nuestras propuestas. Obviamente, yo digo que fue un voto que fue un plazo fijo, no un cheque en blanco. Y el plazo fijo se va agotando en la medida que el gobierno no de respuestas. El verano siempre es tranquilo porque la gente está dispersa; pero también la gente no se fue toda de vacaciones, la temporada es malísima, en enero vinieron aumentos de todo tipo, vuelven las clases, la gente se angustia. Yo creo que en marzo-abril se van a ver los límites de este crédito que le dio la gente al gobierno.

¿Y el impacto geopolítico?

Ese es el otro tema: somos muy dependientes. Milei depende mucho que a Trump le vaya bien. Y me parece que le van apareciendo otras prioridades. Tenemos que construir las nuestras.

Paulón lo dice y se mete en la movilización, donde las prioridades están claras.

Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org

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Más de 30 mil hectáreas quemadas en Chubut: “El pueblo está solo”

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La superficie quemada equivale a una Ciudad de Buenos Aires y media. Las localidades de Cholila y Esquel están acechadas por el fuego. La falta de reacción estatal se suma a la seguidilla de incendios, precarización de los brigadistas y ¿negocios? Las sospechas, los datos y la realidad, mientras el fuego sigue prendido: entrevista a una asambleísta desde la zona de peligro.

Por Francisco Pandolfi

“Estamos como podemos. Angustiados y enojados”.

A María de los Ángeles Ezcurra –49 años, 22 como vecina de la localidad de Esquel, Chubut, a 1.800 km. de Buenos Aires– se le nota la voz así, como puede, angustiada y enojada.

En la provincia patagónica de Chubut ya se quemaron este año más de 30 mil hectáreas (equivalente a una Ciudad de Buenos Aires y media) producto de dos focos: uno iniciado en la zona de Puerto Patriada, cerca de Epuyén, y otro en el Parque Nacional Los Alerces, en noviembre. La sequía, los infinitos pinares (árbol exótico que propaga el fuego) y la falta de reacción estatal generaron un cóctel que sigue haciendo estragos y se repite año tras año. Ahora, pese a que anoche la temperatura bajó y el viento amainó, el fuego está a pocos kilómetros de las localidades de Cholila y Esquel. 

Un terremoto

María le dice a lavaca: “Es gravísimo lo que está pasando. Ambos incendios son gigantescos y ahora quedaron a 15 kilómetros uno de otro, mientras estamos atravesando una sequía gigante, con muchos problemas con el agua. Del incendio originado en Los Alerces, tanto Cholila, Esquel como Trevelin estamos a alrededor de 50 kilómetros de diámetro. El otro está pegado a las ciudades de Epuyén, Lago Puelo y El Hoyo y viene hacia el sur, en dirección a Cholila y Esquel. Es una magnitud impresionante de fuego, muy difícil de transmitir a los que viven en las ciudades. Los técnicos dicen que es similar a una zona de desastre como si hubiese ocurrido un terremoto. Estos lugares tardan 300, 400 y a veces miles de años en volver a ser espléndidos como estuvieron alguna vez. Produce mucha tristeza que otras generaciones no puedan apreciar lo que fue”. 

¿En qué fallaron –y fallan– los distintos estamentos estatales?

Venimos sufriendo muchísimos incendios –2015, 2016, 2023, 2024, 2025– dentro del Parque Nacional Los Alerces y otros tantos fuera, en la zona de la Comarca Andina. Acumulados se llevan quemadas más de 100 mil hectáreas (más de cinco ciudades de Buenos Aires). Y en esto, mucho tienen que ver los estados, municipales, provincia y nación, por la no prevención, el no acompañamiento a las poblaciones. El Estado Nacional es responsable del Parque Los Alerces y año tras año está más abandonado. Era una reserva increíble que en 2017 fue reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. Era de los mejores parques conservados del país, pero de 263 mil hectáreas de extensión ya se incendiaron 70 mil. Los gobiernos sólo aparecen para declarar la emergencia ígnea cuando el incendio está magnificado y sólo puede paliarse por obra de la misma naturaleza a través de lluvias intensas. A esto se suma que los brigadistas están muy mal pagos. Las decisiones las toman desde Capital Federal o desde Rawson, alejados de lo que vivimos acá. Por eso lo que nos está pasando es 99% responsabilidad estatal. Estamos solos.

María de los Ángeles Ezcurra, vecina de Esquel. Fotos: Laura De Natale, integrante de la Asamblea por los Bosques.

El pueblo salvando al pueblo

A partir de estos incendios, en Esquel formaron la Asamblea de Vecinos Autoconvocados por los Bosques. “Lo primero que establecimos es hacer una denuncia penal porque detrás de cada incendio intencional nunca hay responsables, y vuelve a suceder lo mismo. Queremos que se abra una investigación porque el incendio estuvo casi un mes contenido, no lo apagaron del todo hasta que un día explotó. Tenemos muchas dudas de qué pasó. A la par de lo jurídico, estamos haciendo movilizaciones para que nuestros gobernantes acciones, y consiguiendo donaciones para donde se necesite”.

¿Cómo prevenir para que el año que viene no pase lo mismo?

La asamblea nace para eso, con una mirada también en el largo plazo más allá de las urgencias. Con distintas propuestas para concientizar a la población, acciones preventivas para no volver a estar el año que viene en esta misma situación de angustia. Ya sabemos que nuestros gobiernos no lo van a hacer, y cuando el incendio se apaga todo queda en el olvido menos para la gente. El trabajo comunitario que se está haciendo es enorme. Me emociona cómo nos ayudamos, ver a tantos jóvenes poniendo el cuerpo frente al fuego. Se habla de que la juventud está en otra y no es así. Cada día que pasa tenemos más claro que acá el pueblo está salvando al pueblo.

Para las próximas horas se esperan lloviznas suaves que podrían aliviar la situación, pero a partir de este jueves se presagian jornadas muy cálidas, entre 30 y 32 grados. María de los Ángeles Ezcurra dice como puede, angustiada, enojada: “El incendio está activo, está vivo y los expertos aseguraron que va a continuar hasta que vengan las lluvias continuas, recién a fines de marzo, principios de abril. Tenemos por delante un verano muy complicado en la Patagonia”.

Ximena Angiorama, integrante de la asamblea.

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Réquiem para un hombre pobre

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Memoria de Víctor Vargas, el hombre asesinado por el policía Santiago Barrientos, en Constitución el domingo 28 de diciembre pasado. La dinámica barrial, violenta, contexto del asesinato; el tiro por la nuca, que revela que Barrientos disparó cuando Vargas estaba de espalda; el recuerdo de las y los vecinos de este hombre tranquilo y los mensajes de watsap que pintan su vida y su muerte, símbolo de una época.

Por Claudia Acuña

El día en que Víctor Vargas fue fusilado por la espalda por el policía Santiago Emanuel Barrientos, el asfalto hervía . Era domingo y a esa hora -diez minutos antes de las tres de la tarde- la esquina de Salta y Constitución estaba desolada por el sopor y la barra de hombres “escabiando”. Esa fue la palabra que usó Franco Olave Cornejo -a quien todos en ese no-barrio conocen como El Chileno- cuando declaró ante la fiscalía Penal Nª 12 para describir la escena del crimen. Es también lo que muestran las cámaras de seguridad: en una ochava, la barra liderada por El Chileno; enfrente el policía Barrientos saliendo del local de Ugis junto a la oficial Carolina Elizabeth Vázquez, encargada de sostener la caja de pizza. Hasta ahí, lo habitual.

Lo extraordinario fue Víctor Vargas.

La mamá y la hermana de Víctor, con una foto que enmarcaron para recordarlo.

Ninguno de los que lo conoció -muchos, pero poco- pueden explicar qué lo llevó a abandonar su principal característica: tranquilo, educado, respetuoso, un buen pibe, son las palabras que brotan para recordarlo del dueño de la pensión, las putas y travas de la zona, los pibes de la calle, las dominicanas de la esquina. Saben, sí, que El Chileno atacó con una botella a Víctor. Algunos especulan con el robo del celular y el motivo de su reacción posterior podría explicarlo el audio que Víctor le envió a su hermana Vanina un día antes, el sábado 27:

“Buenos días Vane. Voy a ver un laburito nuevo y ver si capaz puedo quedar ahí. Que tengas un lindo día”.

Víctor vivía pagando la pensión diariamente -cada día, cada día, cada día- juntando el dinero en trabajos temporarios -en un lavadero de autos, como repositor en un supermercado, descargando bultos en el Paseo de Compras lindero a la estación de tren: changas-, y la posibilidad de un empleo con continuidad le había dado la esperanza de un cambio en su vida. Quizá esperaba ese llamado de confirmación y perder esa ilusión significó también perder la paciencia.

Las dominicanas de la esquina prefieren proyectar la realidad: El Chileno domina esa esquina con violencia, insultos y ceguera policial. Quizá fue eso lo que cansó a Víctor y decidió responder, lo cual desencadenó el trágico después.

Lo que es dato es que un Víctor mareado –“algo raro en él porque nunca tomaba”, declaró el dueño de la pensión- entró a la cocina, tomó un cuchillo y regresó a la esquina a enfrentar a El Chileno. Fue entonces cuando el policía Barrientos y la oficial Vázquez, con la pizza en la mano, intervinieron. Lo que siguió fue rápido:

  • El policía Barrientos le dio a Víctor la orden de tirar el cuchillo.
  • El Chileno se escondió detrás del policía Barrientos.  
  • El policía Barrientos disparó tres tiros.
  • La autopsia determinó que una de las balas ingresó en la nuca y salió por la ceja. Es decir: cuando el policía Barrientos le disparó, Víctor le daba la espalda.

Víctor quedó tirado en un asfalto que le dejó marcas de quemaduras. “Todavía estaba desangrándose cuando El Chileno ya tenía abogado”, dirá su hermana y, evidentemente, ese detalle también llamó la atención de la fiscalía, ya que le preguntó específicamente eso: quién llamó a su abogado. “Un amigo con el que se comunica a través de las redes sociales”, dice la transcripción que respondió.

La investigación judicial se abrió por los delitos de “atentado a la autoridad y lesiones”, pero la muerte de Víctor -agonizó tres días- obligó a apartar a la policía de la Ciudad de la investigación y, ahora, al Poder Judicial a decidir la competencia, es decir, quien investiga: la familia de Víctor -representada por la abogada María del Carmen Verdú, titular de CORREPI- exige que sea en el ámbito de Nación. En tanto, la defensa del policía Barrientos la ejerce el Ministerio de (In)Seguridad de la Ciudad, esa misma ciudad que en las calles de Constitución hierve de impunidad.

Víctor Vargas, en fotos que comparte a lavaca su familia.

Para despedir a Víctor, las personas más pobres y olvidadas de aquel no-barrio en el que Borges halló El Aleph -ese punto que contiene el universo entero y en el que hoy puede verse con absoluta claridad putas y travas golpeadas, hambreadas y humilladas cotidianamente por esa misma violencia policial que fusiló a Víctor – hicieron una colecta. El sepelio fue en Casa Roja, la sede de Ammar. Allí lo lloraron su madre y su hermana; sus vecinas sobrevivientes de las calles y sus compañeros de changas. Allí también escucho el audio que el Día de Navidad, apenas cuatro días antes de su fusilamiento, le envió a su mamá:

“¿Sabés qué, mamita? Te quería contar algo lindo. Hoy fui al Paseo de Compras de Constitución y como conozco a mucha gente de ahí que son dueños de los negocios, uno me regaló un pantalón y una remera. O sea que en Navidad estreno ropa nueva. Después otro me dio ensalada rusa con pollo y en la heladera tengo osobuco. Nada: todo eso vino de parte de Dios. Así que con lo que tenía me compré un perfume, en cajita, nuevo. ¿Qué más te puedo contar mamita? Que estoy solo y soy feliz.”

Hay un ramo de flores en el pecho de Víctor y una mesa con sándwiches, empanadas, galletitas y bebidas porque saben que quienes lo vendrán a despedir tendrán hambre. Hay anécdotas sobre esa vida que ya no es, la mayoría muy simples -sus tiempos con trabajos “buenos”, su derrape en la adicción, su estoico esfuerzo por estar “limpio”, sin drogas ni alcohol, cada día, cada día, cada día, desde hace varios años- y solo una muy compleja: en los últimos tiempos Víctor se definía como un eufórico libertario.

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Gesta por el agua: Mendoza se moviliza a Uspallata contra la avanzada megaminera

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Vecinos y vecinas de distintas localidades de la provincia marcharán durante todo el día hasta Uspallata, donde el gobierno de Cornejo volvió a la carga con el proyecto minero San Jorge, que la asamblea local resiste hace 17 años. Es el símbolo de una avanzada pro minera sin licencia social y con impacto ambiental. La empresa evasora, Solway, y la alianza con el titular de la UIA; las marchas, el podcast y todo lo que hace una comunidad para defender el agua, la vida y el futuro.

Por Francisco Pandolfi

Un 17 de enero de 1817 José de San Martín iniciaba el cruce de los Andes para liberar a Argentina, Chile y Perú.

“En esa concepción consecuente de San Martín nos paramos y decidimos utilizar esta fecha histórica como épica para la ruta de la libertad y la ruta de la defensa del agua, contra la megaminería contaminante”.

Habla con lavaca Nora Moyano, 74 años, integrante de la Asamblea de las Heras por el Agua Pura de Mendoza. Habla mientras camina.

17 de enero de 2025. Desde las 8 de la mañana, vecinas y vecinos de distintos puntos de la provincia de Mendoza –San Rafael, Lavalle, Tupungato, Guaymallén, Luján de Cuyo, etcétera, etcétera– partieron con destino a la localidad de Uspallata, caminando, en auto, en moto, a caballo. 

Lo llaman “la gesta del agua”.

Camina Nora, camina el resto. Habla Nora, habla el resto: “San Martín dijo ‘cuando la patria está en peligro, todo es válido, excepto no defenderla’. Nosotros decimos, como hijos e hijas de San Martín, cuando el agua está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla”.

Gesta por el agua: Mendoza se moviliza a Uspallata contra la avanzada megaminera

El desembarco minero

Uspallata es una localidad del departamento de Las Heras, en el norte de Mendoza, que albergó el Paso Sanmartiniano y el Camino del Inca y donde 209 años después se establecerá –en principio– el proyecto minero de cobre San Jorge (PSJ) impuesto por el gobierno liderado por el radical Alfredo Cornejo (aliado de Javier Milei), votado por la Legislatura provincial y a cargo de las empresas Solway Holding, Zonda Metals y Grupo Alberdi.

Al PSJ lo intentan instalar (con cambios de nombres en el camino) desde 2007. En estos casi veinte años hubo un punto en común: la falta de licencia social. A inicios de 2025 volvió la ofensiva gubernamental y empresarial –con represión a las manifestaciones y múltiples detenciones– y tuvo como desenlace la aprobación legislativa el 12 de diciembre de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de San Jorge –junto a un paquete de otros tres proyectos mineros– con la venia de casi todo el arco político. Previo a la votación, el CONICET había advertido en un documento “importantes deficiencias en el Informe de Impacto Ambiental. Falta de datos y de estudios sobre agua, biodiversidad, patrimonio arqueológico y aspectos sociales que impiden una evaluación confiable de los impactos que el emprendimiento podría generar en la cuenca del río Mendoza”. 

Horas después, la publicación desapareció.

Gesta por el agua: Mendoza se moviliza a Uspallata contra la avanzada megaminera

La resistencia

Desde el día de su aprobación, el pueblo mendocino está en las calles, como espejo del año 2019, cuando multitudinarias movilizaciones en toda la provincia torcieron en menos de dos semanas la votación de diputados y senadores.

Lo que se busca, ahora, es replicar el mismo resultado.

Para lograr eso, ahora, se multiplicaron las marchas en cada ciudad provincial. Se realizaron paros. Ruidazos. Se iniciaron reclamos judiciales para lograr la inconstitucionalidad de un proyecto que va en sentido contrario a la vigente Ley 7.722 que regula la actividad minera, prohibiendo el uso de sustancias tóxicas para el cuidado del ambiente y el agua –se presentaron tres amparos, rechazados en primera instancia y apelados: ya están en manos de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. Se hicieron asambleas y actividades de concientización, como una carta que se compartía puerta a puerta en la llegada de los Reyes Magos a los barrios populares: “Queridos Reyes, quiero que tengamos agua pura y clara para siempre. Que no entren en Mendoza las mineras contaminantes y que no destruyan nuestros glaciares”. Y hasta un acampe que persiste en la ciudad de Tunuyán.

Para romper el cerco mediático que existe en la provincia, también crearon el podcast “Qué carajo están haciendo con el agua”. Allí, Federico Soria, vecino de Uspallata y uno de los activistas perseguidos que estuvo detenido el año pasado, dice: “Llevamos 17 años resistiendo a la minera San Jorge, que fue cambiando de manos. La corporación Solway es una empresa off shore de origen ruso, radicada en paraísos fiscales con sede comercial en Suiza y sede corporativa en Malta. Figura en los Paradise Paper y en los Offshore Leaks y tiene denuncias por violaciones de derechos humanos en Guatemala”. 

El 70% de la minera es de Solway y Zonda Metals (suiza, subsidiaria de Solway) y el 30% del grupo Alberdi, cuyo dueño es Martín Rapallini, titular de la UIA –la Unión Industrial Argentina–. Dato no menor, en un proceso de desindustrialización constante del país.

La gesta

El itinerario previsto de la caravana de este sábado marca que se llegará a Uspallata a las 18, que allí primero se marchará, que a la noche se hará el “festival por la Gesta Libertadora del Agua”, que este domingo habrá varios talleres simultáneos, un almuerzo comunitario y por la tarde una asamblea colectiva como cierre, donde se definirán los pasos a seguir. 

Nora Moyano junto a su asamblea salieron desde el Campo Histórico El Plumerillo, campamento donde partió José de San Martín con el Ejército Libertador en la localidad de Las Heras. Mientras camina, dice(n): “Seguimos en pie de lucha haciendo acciones combativas en la calle porque nuestros cuerpos y territorios no son zonas de sacrificio. Es tan dañino y tan grave a instalación de una minera en el nacimiento de la Cuenca del río Mendoza que estamos decididos a luchar hasta vencer”.

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