Nota
La noticia que se respondió con los pies
El juez Claudio Bonadío ordenó la prisión del más emblemático símbolo de oposición al gobierno, Cristina Kirchner, además de otros ex funcionarios y políticos de su partido. El impacto de esta medida coincidió con la 37° marcha de la Resistencia de las Madres de Plaza de Mayo y así, durante todo el día, giraron alrededor de la Pirámide miles de personas preocupadas por lo que esta noticia representaba para el Estado de Derecho. La crónica desde esa Plaza de Mayo conmocionada. El análisis del especialista Luciano Galup sobre cómo impactó en la opinión pública. Y la mirada de tres mujeres de la política, los derechos humanos y del Derecho: Victoria Donda, Myriam Bregman y María del Carmen Verdú.
La noticia sacudió el día, pero no un día cualquiera. Es jueves y es la Marcha de la Resistencia. Es la número 37 y eso significa, nada menos, que desde hace 37 años las Madres de Plaza de Mayo caminan alrededor de la Pirámide durante 24 horas.
A las 15.30, bajo un sol bravo, comienza puntualmente esa ceremonia que representa la capacidad de vencer con los pies los límites, el cansancio, la inclemencia, la oscuridad de la noche y la bravura del sol, hasta superar lo imposible.
Eso es la resistencia para las Madres. Un acto pacífico basado en el poder de la persistencia.
La noticia de las prisiones de políticos opositores y ex funcionarios del gobierno kichnerista, entonces, encontró allí una forma concreta de respuesta social. “¿Fue a propósito?”, pregunta con sincera curiosidad una mujer que camina en la ronda con un cartel que rechaza la próxima reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Buenos Aires. “Fue una provocación”, responde otra sin dudar, con las manos aferradas a la bandera que recuerda a las Madres desaparecidas en la Iglesia Santa Cruz. “También fue un jueves y a la hora de la ronda cuando De la Rúa decretó el Estado de Sitio y se armó la que se armó”, suma otra que enarbola un retrato de Rafael Nahuel, el joven mapuche asesinado en Bariloche. Es entonces cuando una mujer que camina con un rosario en la mano pronuncia una sentencia inesperada: “Estamos padeciendo un gobierno de fanáticos”.
Todos allí en la Plaza comienzan a caminar con convicciones similares: algo tiene este día de peligroso y es algo que hay que responder así, junto a las Madres y con los pies.

“A la indignación hay que convertirla en resistencia”, anuncia Nora Cortiñas al comenzar a girar en el sentido contrario del reloj, como lo hacen las Madres desde siempre, desafiando así las lógicas de los aparatos del poder. Pero hoy en la Plaza no hay gente indignada, sino preocupada. Algunas, por temas concretos y tremendos, como las que llevan en sus manos fotos de Santiago Maldonado, la bandera que reclama la liberación del mapuche Facundo Jones Huala, el cartel con el nombre de Daniel Solano -el jornalero desaparecido en Choel Choel-, o el dibujo de la gorra de Luciano Arruga. Otras por temas intrincados, como las que levantan la bandera que reclama paz para Palestina. Hay también representantes de gremios, que vinieron a sumar sus urgencias por despidos y amenazas de reformas laborales que amenazan sus derechos. Y está también una delegación de maestros y estudiantes que reclaman por el proyecto que pretende reformar la educación pública porteña y elimina los profesorados docentes.

Las Madres Línea Fundadora caminan detrás de una pequeña bandera blanca que grita “30.000 detenidos desaparecidos, ¡presente!”
Las Madres de la Asociación, detrás de una azul que proclama “La falta de trabajo es un crimen”.
Al culminar la primera vuelta el clima ya es otro.
Comienzan a llegar los primeros grupos que suman a la agenda de la resistencia social, la noticia del día.
Y así, en cada vuelta, la marcha se incrementa hasta desbordar.

“¿Ustedes vienen por el acto de las Madres o por Cristina?”, interroga un Policía de la Ciudad al grupo que avanza por Diagonal Norte.
-Por las dos cosas, responden.
-¿De dónde vienen?, sigue el agente.
-De Avellaneda.
¿Y cuántos son?
-Unos 500.
Fue la única y última intervención policial. A partir de allí, los agentes se replegaron detrás de la Catedral y la Plaza de Mayo se transformó en un caudal permanente que regó la ronda para hacerla crecer, girar y cantar.
La batucada de La Garganta Poderosa bramó:
“Olé olé
Olé, Olá
como Santiago
vamos a gritar:
Patricia Bullrich tenés que renunciar.”
La columna de la izquierda, con sus diputados y legisladores a la cabeza, entonó:
“A dónde vayan los vamos a buscar”.
A las siete de la tarde fue el turno de las columnas kirhcneristas, que crearon el hit de la jornada:
“Bonadío, la concha de tu madre
Cristina es del pueblo y no la toca nadie”.
La noticia, a esa altura, ya era otra: por Avenida de Mayo asomaban las banderas del Movimiento Evita, enfrentado en las últimas elecciones al espacio electoral de Cristina Kirchner.
La noticia, entonces, se transformó en esta: no juntas, pero sí revueltas, muy diferentes formas de hacer política se encontraron en Plaza de Mayo para expresarse de la misma manera.
Las unió el espanto.
Ese que estremece a una sociedad cada vez que un gobierno pone el riesgo el Estado de Derecho.
Ese que conjuran las Madres con los pies, desde hace 37 años, ahora y siempre.

El impacto en la agenda
¿Cómo impactó la noticia de la prisión de Cristina Kirchner en la agenda política y social? No es necesario ser especialista para responder esta pregunta, pero es interesante tener en cuenta el análisis que, sobre datos concretos, realizan los que saben cómo dimensionarlo. Es evidente que la noticia de que un juez ordenó la prisión de la principal política opositora es de una conmoción tal que logra no solo acaparar tapas de diarios y zócalos de canales de tevé, sino también capturar toda la sinergia de las redes sociales, esa expresión virtual de la llamada “opinión pública”. Hoy, al promediar la mañana, el especialista en medios y comunicación política, Luciano Galup, compartió a través de Twitter dos cuadros que demostraban cómo esa noticia desplazó dos temas que estaban capturando la conversación social: el ajuste del sistema previsional y los 44 desaparecidos del submarino Ara San Juan. Así explicó Galup qué reflejaban esos cuadros a lavaca:

“La noticia de la prisión preventiva a Cristina irrumpió muy fuerte y desplazó a los temas que venía discutiendo la sociedad en esa negociación con los medios. No siempre hablan de lo mismo, pero hay un vínculo o ligazón entre la agenda de medios y la agenda en redes sociales. El gráfico que difundí muestra cómo un tema corrió a aquellos otros temas que venían ocupando la atención en los últimos días: la reforma previsional y el submarino ARA San Juan. En Twitter, lo de la reforma tuvo mucho impacto ayer partir de las declaraciones de Susana Giménez. El gráfico lo que muestra es cómo un tema corre a otro.
El segundo cuadro muestra la cantidad de impresiones o impacto que tuvieron los twits sobre la prisión a Cristina. De los 10 twits con más alcance, 9 son de medios internacionales. Obviamente, es un tema de impacto internacional, y la cobertura internacional efectivamente estuvo. Lo que trataba de mostrar era cómo se posiciona a Argentina internacionalmente en función de una agenda global de derechos humanos, libertades individuales, etc.
Como interpretación, me interesa el tema del framing: el encuadre de lo discutible. No es que se dirigen las opiniones, sino que se enmarca la discusión: es como decir ´hoy se discute sobre esto´. Y hoy no se están discutiendo temas que hace un mes podían ser de mucha preocupación. Pasa con el tema inseguridad, hay temas que entran y salen de la agenda según el momento. Lo del submarino ARA- San Juan no es algo que entra y sale porque es un evento de crisis, único, que puede variar, pero está presente. En los márgenes de lo discutible, lo que ocurrió es que una noticia desplazó a todas las otras y eso beneficia a quienes eran perjudicados por los anteriores encuadres. Con esto no digo que se hizo de manera guiada. Hay un tema que entra y saca a dos temas que perjudicaban la agenda del oficialismo, y este tema, sin necesidad de que lo beneficie, lo que sí hace es desplazar lo demás”.

Victoria Donda: “Se está violando el Estado de Derecho”
“Lo que hay que entender es que estas detenciones tienen un carácter arbitrario que no se corresponde con el estado procesal en el que estaba la causa”, dice la abogada y diputada Victoria Donda, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Diputados, que viajó en Bariloche a raíz del asesinato de Rafael Nahuel. “Y cuando llevás adelante detenciones que no se ajustan a Derecho, cuando vos privás de libertad a cualquier persona, lo que estás haciendo es violar el Estado de Derecho. Y el Estado de Derecho es algo que garantiza la democracia, es algo que todos tenemos que defender, independientemente de quién sea la victima concreta en un determinado momento. Toda la sociedad es víctima cuando el Estado de Derecho se daña y se violenta. La prisión preventiva no puede ser la norma general”.
¿Puede vincularse lo que ocurrió con el motivo del viaje de la Comisión a Bariloche?
-Si hay un lugar donde hoy se viola el Estado Derecho contra la población más vulnerable es en Bariloche, por eso estamos tratando de acompañar los procesos donde el Poder Judicial tiene que actuar. Se pueden vincular porque son violaciones al Estado de Derecho. En lugar de seguir el camino del diálogo y del consenso, existiendo una mesa de diálogo, lo que se tomó es el camino de la fuerza y de intervención violenta, que además arrojó como resultado un muerto. Y hay que entender que este proceso represivo se da en el marco del proceso que empezó ya hace un tiempo y se agravó con la desaparición y la posterior aparición del cuerpo sin vida de Santiago Maldonado. La muerte de Rafael Nahuel es en ese marco.
¿Qué advierte las detenciones a estos políticos opositores?
-Me parece que hay que poner los reflectores donde tienen estar: si bien es cierto que es muy peligroso que no tengamos Estado de Derecho porque cualquiera de nosotros puede verse indefenso ante los sectores más poderosos, también es muy peligroso dejarnos manipular y que se armen cortinas de humo para tapar lo importante. Es una sociedad que hoy debería estar discutiendo la reforma laboral y previsional, que tenemos 44 desaparecidos y que el ministro de Defensa (Oscar Aguad) responsable continúa en su cargo y sin dar ninguna explicación. Por eso hay que empezar a discutir lo importante y defender lo que tenemos: la legalidad de las instituciones.

Myriam Bregman: “Es un antecedente para que todos vayamos presos”
“La decisión de Bonadío no tiene nada que ver con buscar justicia para la causa AMIA”, dice a lavaca la abogada y legisladora porteña del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Myriam Bregman. “Hace años que nosotros venimos reclamando con APEMIA (Asociación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA) y muchas organizaciones, incluso durante el gobierno anterior, que se abran los archivos secretos de la causa AMIA para ver quiénes son los que organizaron y encubrieron el atentado impune, pero esta medida de Bonadío no tiene nada que ver con eso: tiene que ver con sacar la discusión del encubrimiento y ponerla en una discusión política con Irán. Nosotros no apoyamos el Memorándum en su momento, por motivos diferentes: veíamos que, por la coyuntura en la que se daba, era un alineamiento con la política de exterior de Obama. Pero esto que está analizando Bonadío no tiene nada que ver con la justicia. Está analizando una cuestión absolutamente política en términos judiciales para armar una persecución”.
¿Qué significa esta decisión?
-Creo que lo de Bonadío le está dando un gran argumento al Gobierno para cambiar la agenda. No sé si fue coordinado o no con algún ala del Gobierno, pero sí objetivamente le está dando un cambio que le viene muy favorable en este momento político, más cuando las reformas que están impulsando empiezan a ser cuestionadas mayoritariamente por la población.
¿Qué es lo peligroso de esta decisión?
-Lo peligroso es que un juez federal que nadie eligió ni votó, lleno de privilegios, con cuestionables antecedentes en la causa AMIA, decida quién debe ir preso y quién no por sus decisiones políticas. Es un antecedente para que, a continuación, vayamos presos todos también por opiniones: si se puede ir preso por decisiones que nada tienen que ver con la justicia se abre un enorme espacio para que también vayamos presos por opiniones críticas. Por eso es tan grande el arco que ha salido hoy a repudiar esta medida.

María del Carmen Verdú: Obediencia debida judicial
“Esta decisión no tiene otra explicación que la obediencia debida a una orden del Ejecutivo que consiste en un claro caso de persecución política a sus opositores de clase”, dice a lavaca la abogada María del Carmen Verdú, referente de CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional). “No hay otra manera de explicarlo. La propia práctica de Bonadío lo demuestra porque en la denuncia no hay un grado de verosimilitud suficiente para justificar una detención. Es un juez que responde al poder político de turno”.
¿Qué significa?
-Esto hay que leerlo en un contexto donde tenés, por un lado, un incremento masivo de la forma en que se descarga el conjunto de la represión estatal sobre el pueblo trabajador no organizado y, por otro, un incremento cualitativamente más violento sobre los sectores organizados. Día a día vemos que las detenciones masivas, en lugar de resolverse con una contravención o, a lo sumo, en “daño y resistencia a la autoridad”, están volviendo a discutirse bajo “intimidación pública”, “coacción agravada” y otras imputaciones que hace rato no veíamos. En ese marco, esta es una causa judicial en la que no hay ningún tipo de elemento que permita decir que esta gente eluda la justicia o pueda obstaculizar el trámite del proceso. Además, los están imputando por un hecho que, en realidad, no tuvo efectividad porque el memorándum no se firmó nunca porque Irán no quiso: no se consumó. Y utilizan una figura como “traición a la patria”, que tiene requisitos muy concretos que me cuesta mucho verlos representados en este caso. Todo representa un antecedente gravísimo, porque si así tratan a Cristina Fernández o a Timerman, imagínate cuando nos toque a nosotros.
¿Y cómo se lee en este contexto?
-No podemos dejar de correlacionar esto con un Presidente que dijo, horas después de que Prefectura le metiera balas de 9 milímetros por la espalda a un chico de 22 años que escapaba, que la voz de “alto” tiene que tener la lógica de que te entregues. Si eso no es la declaración oficial de la entrada en vigencia de la Ley de Fugas, no sé qué significa. Podía existir en la práctica, pero es la primera vez que un Presidente lo dice con todas las letras. Lo más parecido fue cuando Ruckauf (Carlos, ex gobernador bonaerense) dijo que había que tirar en la espalda al que delinque, pero al menos “exigía” un delito. No que fugaras. Al lado de Macri, Ruckauf queda como un defensor de derechos humanos.





Nota
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.
Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Hay muchos jóvenes.
Muchos docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.
Hay una Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que llega y gente que se va.
Gente que estuvo todo el tiempo.
Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.
Está el movimiento disca, también siempre presente.
Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.
Hay carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.
Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.
Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”
Es la cuarta.
Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.
Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.
Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.
Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.


Algunos datos de contexto:
- Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
- El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
- La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
- Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas.
- Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.

Docentes Uber
Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.
Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”.
Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.
Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”.
Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”.
Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.


Plata para la deuda
Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”.
Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”.

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”.
En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.



El contagio
Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.
La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.
Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos:
- “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y
- “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”.
Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:
“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.
Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.
Y sonríe.
Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.
Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.
Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.
¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.
Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.
Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán
- junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
- Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
- De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
- De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:
“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.
La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:
“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.



La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.
Que la cosa sigue.
En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.
Sigue cada miércoles en el Congreso.
Y todas las veces que hagan falta.
Porque hay muchos jóvenes.
Docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.
Hubo otra Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.
Hay más carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.












Nota
Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.
Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol
–El sueldo no alcanza ni para comer.
Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.
También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.
Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.
Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Salir a la calle
El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.
La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.
La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.
Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:
- Docentes con sueldos indecentes.
- Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
- Basta de mentiras, amenazas y presión.
- Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
- Salud mental es llegar a fin de mes.
- Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Migajas
Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.
–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

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Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.
–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.
Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–.

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Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas
-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.
Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”.
¿Cómo sigue el curso de esta historia?
Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

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Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI

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