Nota
De Vaca Muerta a las energías renovables: realidades y debates sobre una transición energética que incluya naturaleza, territorios y personas
Las últimas noticias energéticas profundizan la eterna promesa del extractivismo petrolero, que se derrite al calor de la realidad y los vaivenes de los mercados. El año récord de fracking. El Plan Gas y los nuevos acuerdos con Bolsonaro. Las voces que apuntan qué significa el debate sobre una transición energética, y qué tiene que tenerse en cuenta para llevarla a cabo: descentralización, energías alternativas y cambio de paradigma. Lo que está en juego: los mercados o la naturaleza, los territorios y las personas que en ellos viven.

“Al comienzo de la pandemia hablábamos de la posibilidad de generar otra conciencia respecto a la matriz de producción. Por eso es frustrante ver que hoy se vuelve a caer en la misma política extractiva de siempre”.
El joven vocero de la lof Newen Mapu en Neuquén, Lefxaru Nahuel, resume en una frase las últimas noticias que volvieron a poner a Vaca Muerta como parte central del motor energético y productivo del país. Por un lado, el Plan Gas anunciado por el presidente Alberto Fernández que les asegura a las empresas privadas que operan en la región un horizonte de negocios a contramano de las denuncias por contaminación. Por otro, la media sanción del Aporte Solidario de las Grandes Fortunas que prevé que un 25% de la recaudación se destine a la exploración, desarrollo y producción de gas a través de la empresa IESA (ex Enarsa), en articulación con YPF.
“La explotación de Vaca Muerta se anuncia desde hace casi una década como el eje de la política energética y productiva del país”, observó en un comunicado el Observatorio Petrolero Sur. “Sin embargo, hasta el momento no dio los resultados esperados, pese a los tarifazos y los cuantiosos incentivos estatales. Después de cortos periodos de expansión, la extracción se ralentizó o cayó, sea por la baja del precio internacional o por restricciones en la implementación de incentivos. También está lejos de cumplir las expectativas como dinamizador del sector productivo, los encadenamientos han sido escasos y dependientes de las inversiones hidrocarburíferas apalancadas en subsidios”.
El nuevo avance gubernamental sobre la actividad omite además los impactos socioambientales de la aplicación masiva del fracking, en un territorio que ya está temblando por los sismos. “Al comienzo de la pandemia bajaron, pero reaparecieron con el comienzo de la actividad: hubo un sismo muy importante que se sintió en Neuquén Capital”, grafica la investigadora y docente de la Universidad Nacional del Comahue, Lorena Riffo. “Si un sismo se siente en los pueblos cercanos ya es gravísimo, pero si llega la capital ya nadie se puede hacer el desentendido”.
Según el diagnóstico de la empresa NCS Multistage, durante noviembre se realizaron 545 etapas de fractura en los pozos de Vaca Muerta: no sólo representa un incremento del 58% respecto de octubre, sino que hay remontarse a noviembre de 2019 para un dato similar. YPF fue la empresa que más fracturas sumó durante el mes, con 232.
El alerta de las comunidades también tuvo resonancia a nivel internacional: en 2018, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU exhortó a Argentina a “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el fracking en la región de Vaca Muerta”.
Nada de eso ocurrió.
Qué energía
Los anuncios gubernamentales sobre Vaca Muerta vuelven a poner en debate la matriz energética argentina. El ingeniero Jorge Chemes, del Taller Ecologista de Rosario, una organización que hace 35 años investiga y realiza espacios de formación y divulgación sobre defensa y preservación del ambiente, apunta un término: la transición energética, un concepto hoy en disputa, no sólo por los territorios y las comunidades, sino también por las corporaciones privadas. “Hay una transición corporativa y otra popular”, dice Chemes. “La corporativa no sólo es llevada adelante por grandes multinacionales, sino que es una lógica que llevan adelante oenegés, estados provinciales, que coloca a la energía en la esfera de los mercados, imprimiéndole una lógica de mercancía. Por otro lado, la transición popular plantea a la energía como derecho y como satisfactora de necesidades básicas”.
Chemes apunta que la visión corporativa busca la rentabilidad económica bajo una racionalidad de mercado: “Contempla ciertos puentes energéticos como los llamados combustibles de transición. Quienes se asientan en esta posición entienden que el gas del fracking es un combustible necesario para transicionar a otras matrices energéticas. Sin embargo, la transición popular entiende que es necesario la diversificación no sólo desde una lógica física y materialista, ya que esa posición no alcanza porque es fundamental migrar a otra lógica de consumo para abastecer la demanda. Así como están los picos de extracción de bienes comunes, no existe en la naturaleza los bienes necesarios para generar energía bajo una lógica de crecimiento de forma infinita”.
La lógica de crecimiento atada a la visión de mercado tampoco tiene un destino exitoso asegurado. El Observatorio Petrolero Sur menciona dos riesgos: las inversiones en dólares que se retiran del país tan rápido como llegan ante el mínimo inconveniente con los subsidios estatales, y el inestable devenir del precio internacional del crudo. Un ejemplo: en abril el valor de referencia para el crudo en Estados Unidos (WTI) llegó a números negativos por primera vez en su historia.
La investigadora Riffo, por su parte, reflexiona: “Todos los gobiernos están haciendo girar una rueda de acumulación sin discutir para dónde va la matriz. Y aquí entra el rol de los hidrocarburos como insumo energético en esa rueda de capital: los combustibles fósiles, en general, son los que permitieron el desarrollo masivo del capitalismo en los últimos 70 u 80 años, y cuando te ponés a pensar en el problema del insumo energético y en la discusión de qué energía queremos, no se problematiza el para qué de esa energía. Porque si vamos a cambiar la matriz energética a otra fuente bajo una misma lógica de acumulación sin satisfacer las necesidades de la población, vamos a seguir en el mismo camino de necesitar mucha energía que alimente esa voracidad”.
La voracidad, precisa Riffo, no tiene en cuenta los impactos naturales (derrames, sismos, incendios en pozos) ni tampoco los derechos laborales. “Entre 2018 y 2019 hubo al menos 8 muertes de trabajadores, cuyas empresas salieron a decir que fueron ´errores humanos´. Puede ser que hayan sido errores, pero estaban trabajando en condiciones paupérrimas, sin francos, con condiciones de seguridad pésimas. Esas cuestiones también se producen con el aval sindical, que debería proteger los derechos de los trabajadores. La provincia no tiene capacidad de control, con yacimientos lejos de zonas urbanas concentradas, y todo queda en manos de las empresas, que hacen lo que quieren”.
En ese sentido, como un eje central de una posible transición acorde a las necesidades de las comunidades, Chemes plantea la descolonización del proceso de pensamiento. “Hay que pensar proyectos y desarrollos de forma local, desde el sur, y con un modo distinto de relacionarnos con la naturaleza, y allí el pensamiento de los pueblos originarios es clave para pensar nuestra relación: que haya una participación real de los proyectos de energía y sacarla de la mano de ´los expertos´ como los únicos que pueden opinar. Como país nos cuesta salir de una visión desarrollista de pensar que el único modo de gambetear estas constantes crisis económicas son a partir del endeudamiento o de la explotación de los bienes comunes”.
Por eso, la descentralización aparece como un nuevo paradigma respecto al debate de la transición: “Estamos acostumbrados a generar energía en grandes megaproyectos, y la descentralización busca generar dinámicas donde la energía se genere de forma más cercana a los puntos de consumo”.
Hacia otro paradigma
En 2019, seis integrantes de la lof Campo Maripe, en Neuquén, llegaron a juicio acusados por “usurpación” en el corazón de Vaca Muerta. El detalle era que esa comunidad vivía en ese territorio desde 1920. En 2013, luego de que la Legislatura neuquina aprobara con represión el pacto de Chevron-YPF, la comunidad se organizó para defender sus tierras y exigir que se cumplan las leyes nacionales e internacionales.
En 2017, MU viajó a Campo Maripe y habló con los referentes de la comunidad. El entoces lonko Albino Campo describía así qué significa el fracking: “Aquí hay una sola torre trabajando, que permitimos como gesto de buena voluntad para que haya diálogo. En toda el área hay unas 300 o 400 perforaciones trabajando. Habían planificado 1.800, pero lo hemos podido detener. No estamos en contra de la actividad petrolera, pero queremos que se nos consulte como lo exige la ley. No a mí como lonko: a toda la comunidad”. El juez de Garantías Gustavo Ravizzoli los absolvió, ya que consideró que no puede haber usurpación en un territorio que habitan ancestralmente
Desde la lof Newen Mapu, en Neuquén, Lefxaru Nahuel plantea una ecuación más sencilla: “El 25% del llamado Aporte Solidario, en vez de ir al fracking, podría ir a energías renovables. Nosotros tenemos que levantarnos a las 5 de la mañana a trabajar la tierra porque a las 11 o 12 ya no se banca el sol. Es un territorio donde sol y viento abundan. Es increíble que no se utilicen esos recursos. Si lo comparás con otro país, Argentina no ha producido capacidad eólica en estos años. Eso es lo desesperante: la nula inversión en energías renovables y que se profundice la matriz extractiva”.
Chemes pone como ejemplo de otros modelos una experiencia que el municipio de San Martín de los Andes realizó junto al INTA para aprovechar un subproducto de la lana de oveja como aislante térmico de viviendas. “Es una propuesta interesante que construye otra forma de vincularse con la comunidad”, apunta. Otro caso se dio en Armstrong, en Santa Fe, con la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios, que logró desarrollar un parque de energía solar: con los ahorros energéticos que lograron con la instalación de 50 paneles en techos de diversas viviendas, crearon un Fondo Solidario para comprar nuevos paneles y equipar así al resto de la comunidad. Chemes: “Eso significa entender a la energía como satisfactor de derecho, sin proponer un esquema en el que las familias tengan que ´colgarse´ de la energía para tener condiciones de vida dignas. Es poder imprimirle un enfoque social”.
Por el contrario, la Multisectorial contra el Fracking en Neuquén subrayó que, desde 2013 a 2019, la provincia empeoró su situación económica y se endeudó en dólares. Lefxaru: “En Neuquén hay mandatos constitucionales sobre cómo se deben utilizar los recursos hidrocarburíferos, y que esas utilidades deben ser utilizadas en diversificación productiva. No ocurrió nunca, mientras las empresas que sacan petróleo no son de acá. Cuando las comunidades, como el caso del municipio de Vista Alegre, sacan ordenanzas para declarar a los territorios libres de fracking, ahí sí les declaran la inconstitucionalidad porque dicen que no tienen competencia en materia energética”.
El caso de Vista Alegre, en Neuquén, citado por Lefxaru: “Es una zona productiva de chacras, y lo grave es que el petróleo ha ampliado sus fronteras de expansión y ocupó tierras que son orillas de ríos y lagos. Lo preocupante es que no sólo no se van a lugares donde hay tierras ociosas, sino que compiten con ciudades, pobladas, zonas productivas y zonas de agua”. Los efectos y las consecuencias socioambientales de la matriz extractiva se extienden por diversos territorios, cuya disputa, como se apuntó, se traduce en persecuciones judiciales, represiones y efectos nocivos sobre la salud de las personas y la degradación del ambiente. La creciente sojización en los campos argentinos (más de 17 millones de hectáreas) y el intento de aprobar la megaminería en provincias donde la sociedad la rechaza son dos casos.
El joven mapuche responsabiliza de la contaminación no sólo a las empresas, sino a los gobiernos provinciales y nacionales: “Al agotar el agua, la tierra y contaminar el aire, también impiden cualquier perspectiva de superación a futuro”. Es llamativo: en el caso de la minería, las asambleas de Chubut y Mendoza denuncian exactamente lo mismo. Y así como en las calles de Chubut ya comenzó la represión a vecinos y vecinas que defienden el agua y la vida, en el caso de las comunidades mapuche son directamente hostigadas y criminalizadas. Cuenta Lefxaru: “Vaca Muerta venía bajando el perfil, y era necesario dejar de inflarla para generar expectativas que no es capaz de cumplir. Pero en los sucesivos gobiernos hubo unanimidad en el extractivismo”.
La única grieta (o fracking, en términos energéticos) parece estar más bien entre la sociedad y la naturaleza como un todo, y el mercado. ¿Cómo se inclinará esa balanza? Cierra el joven mapuche: “Son, sobre todo, las nuevas generaciones las que tienen que cuestionar que el país, sea del color que sea, repite esta receta que no lleva al trabajo. La explotación de los recursos naturales no da resultado: es necesario cambiar el paradigma”.
Documental a un año de la represión del 12 de marzo
Imagen sobreviviente: el fotógrafo, el hincha y la jubilada

El 12 de marzo de 2025, hinchadas de fútbol se autoconvocaron para acompañar la marcha de jubilados y jubiladas. Ese día la violencia desplegada por Patricia Bullrich hirió gravemente a Pablo Grillo, Beatriz Blanco y Jonathan Navarro. Este corto documental de Cooperativa Lavaca vuelve a esa jornada y a una imagen de solidaridad que sigue sobreviviendo.
Nota
MU 211: Método Pablo

Todo lo que le salvó la vida a Pablo Grillo, fotorreportero herido tras un disparo de Gentarmería hace un año. Lo que enseña su pelea contra la muerte, que terminó ganando gracias a la solidaridad y una red de salud pública y afecto que sigue viva.

Pablo Grillo: Salvar la vida
¿Qué le salvó la vida al joven fotógrafo atacado por la Gendarmería? La gente que lo ayudó tras el disparo, la que lo atendió cuando se preveía que lo suyo era quedar en estado vegetativo. Los familiares y amigos: la red que estuvo en los momentos más difíciles y armó un mapa de cuidados para salir con solidaridad y energía de la violencia y la oscuridad. Detalles de casi un año destinado a volver a ver esa sonrisa. La recuperación continúa: la vida le ganó a la muerte. Compartimos el QR para releer en lavaca.org la primera entrevista periodística brindada por Pablo. LUCAS PEDULLA

El bordado: Beatriz Blanco, la “jubilada patotera”
Fue agredida por un policía y cayó de nuca al asfalto durante una manifestación de jubilados. La escena se hizo viral como símbolo de la represión de cada miércoles. Beatriz pensó que había muerto pero sobrevivió al golpazo. Una causa instruida por la jueza Servini de Cubría avanza para condenar al policía que la atacó. Fue acusada por Bullrich de “jubilada patotera” y ella lo lleva con orgullo en una remera creada por sus hijas. Tiene 83 años, sigue yendo a la Plaza con su bastón y sus reclamos por una vida digna, y hace bordados para reflejar cosas alegres. LUCAS PEDULLA

El aguante: Jonathan Navarro, herido durante la represión
Un oficial de Prefectura le disparó a la cabeza durante la manifestación de hinchadas y jubilados, la misma en la que tiraron al piso a Beatriz Blanco e hirieron a Pablo Grillo. Perdió la visión del ojo izquierdo para siempre. Jonathan Navarro fue aquel día a la calle convocado por hinchas de su club, Chacarita, e indignado porque a su papá le habían sacado el acceso gratuito a los medicamentos. Hoy está desocupado. “Pero no me arrepiento de haber ido”. LUCAS PEDULLA

Renacer es posible: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Fue la fábrica Aurora Grundig, la del televisor “caro, pero el mejor”. Colapsada tras el menemismo, sus trabajadoras y trabajadores organizados en cooperativa la recuperaron para resistir el abismo del desempleo. Hoy enfrentan más de lo mismo. Pero son 133 personas, crearon un bachillerato, consiguieron 60 viviendas. El industricidio visto desde la óptica de quienes logran llevar adelante lo que la patronal hundió: otra forma de crear y sostener trabajo, en una isla que el gobierno busca despoblar. FRANCISCO PANDOLFI

En movimiento: Movilizaciones 2026
Más allá de todo el protocolo de represión oficial las calles fueron otra vez, durante este verano 2026, un lugar de expresión y reclamo frente a la crisis que está ocurriendo en el país y en una sociedad muchas veces vapuleada por las políticas del gobierno. Algunas imágenes para recordar estos días que todavía no sabemos qué historia terminarán escribiendo.

Crecer bajo el terror: Infancias y dictadura
Un grupo de hijos e hijas de desaparecidos comenzó un proceso judicial para que el Estado reconozca que la violencia ejercida sobre esas infancias también constituyeron delitos. Es un proceso inédito que llega luego de un análisis y reconstrucción de testimonios sobre cómo funcionó el terrorismo de Estado en sus operativos, cautiverios y crímenes. Una investigación crucial que reúne los testimonios de Teresa Laborde, María Lucía Onofri, María Eva Basterra Seoane y Dafne Casoy. EVANGELINA BUCARI

Carta abierta: Masacre planificada 2026
Retomamos la Carta de un Escritor a la Junta Militar –enviada por Rodolfo Walsh el mismo día de su desaparición– para trazar una sintonía con el actual modelo económico. Lo ya vivido, frente a un presente alucinado. Y algunas pistas para intentar encarar lo que se viene. SERGIO CIANCAGLINI

Politizate: La Kalo
Es actriz, performer, canta, baila y agita en las calles y en las redes para combatir al fascismo y a la política tibia. Es drag y “vieja bruja”. Habla sobre dopamina, lucha de clases, therians, cultura, haters y kiosqueros. Historia y terapias para pelearle a la tristeza. FRANCO CIANCAGLINI

No podrán: Luciana Jury
Cantante y compositora con base en el folclore, causó revuelvo en el Festival de Cosquín por sus críticas al gobierno. La sobrina de Leonardo Favio y cómo protegerse y tejer alianzas en tiempos de hate, para que la cultura popular no solo resista sino también haga florecer. MARIA DEL CARMEN VARELA
Cabo suelto: Crónicas del más acá
Carlos Melone
INFORME ENERO-FEBRERO 2026 DEL OBSERVATORIO LUCÍA PÉREZ DE VIOLENCIA PATRIARCAL
Temporada de femicidios

Por el Observatorio Lucía Pérez de Violencia Patriarcal (https://observatorioluciaperez.org/)
Durante el verano de este 2026 sufrimos un femicidio y una tentativa de femicidio cada día y medio. Un promedio alarmante que, además costó la vida de cuatro criaturas; tres de ellas apenas superaban el año.
Las víctimas tienen un rango etáreo que va de los 78 a los 17 años y dejaron a 16 infancias huérfanas.
Los datos: enero y febrero suman 43 femicidios y 43 tentativas de femicidio.
No son cifras. Son vidas, como la de Natalia Cruz (foto principal), en Campo Quijano, Salta: su hermana también fue víctima de femicidio años atrás. Hubo marchas para exigir justicia durante casi todos los días desde el día del crimen en que se fugó su asesino –17 de febrero– hasta ayer, cuando finalmente lo atraparon, consecuencia de haber logrado con estos reclamos que la fiscalía ofrezca una importante suma de recompensa por información sobre su paradero.
Lo que deja este verano también es la condena a perpetua por los femicidios territoriales de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, de 25 y 28 años, en Rosario, Santa Fe, la ciudad más castigada con este tipo de asesinatos.

Estefanía y Mariela Gorosito, dos femicidios territoriales en Rosario.
Así el Poder Judicial reconoció por primera vez y explícitamente la relación entre la violencia del narcotráfico y la de género. Tal como expuso claramente el fiscal Patricio Saldutti “Estefanía y Marianela fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema. Fueron tratadas como moneda de cambio o como mensajes enviados a través de sus cuerpos para saldar deudas. El desprecio por su condición de mujeres es evidente en la forma en que fueron captadas, trasladadas y descartadas como si sus vidas no valieran nada”.
El condenado es Pablo Nicolás Camino, de 31 años, jefe de una cédula de la banda narco Los Monos, quien ya acumula 40 años de prisión por delitos de homicidio, balaceras y asociación ilícita y está procesado, entre otras causas, por el ataque al supermercado que pertenece a la familia de Antonella Roccuzzo, esposa de Lionel Messi.

Pablo Nicolás Camino, condenado por el femicidio de las hermanas Gorosito.
Pablo Camino ordenó la ejecución de las hermanas desde el penal donde cumple condena. Es decir: estaba bajo la responsabilidad de las autoridades penitenciarias en el momento de organizar el crimen. A Marianela le dispararon ocho veces. A Estefanía, cinco. Sus cuerpos fueron encontrados en un basural al día siguiente de la ejecución.

IndustricidioHace 3 semanasEn el fin del mundo: ocupación contra la desocupación en Tierra del Fuego

IndustricidioHace 2 semanasQuebró Aires del Sur: los trabajadores y la UOM ocupan la fábrica, y el intendente denuncia 10.000 empleos perdidos en Rio Grande

Muerte por agrotóxicosHace 3 semanasConfirman la condena al productor que fumigó y provocó la muerte de un chico de 4 años

Pablo GrilloHace 4 semanas“Quiero ver a Bullrich presa”

IndustricidioHace 3 semanasEmpleo en crisis: cerraron casi 22 mil empresas en lo que va de gestión de Javier Milei


































