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Explosión en Atanor: un nuevo desastre ambiental en San Nicolás y orden judicial de “cese inmediato” de la actividad de la fabricante de agrotóxicos

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En la madrugada de este miércoles estalló un reactor y una nube tóxica se expandió por los barrios aledaños a la empresa Atanor en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. El aire se impregnó de cianurilo: “Decir cianurilo es decir cáncer puro”, denuncian en el vecindario. Pasado el mediodía, el juzgado de Ejecución Penal hizo lugar a una medida cautelar de los vecinos y ordenó el “cese inmediato” de las actividades de la corporación fabricante de agrotóxicos. Atanor es la principal productora argentina de tres pesticidas prohibidos en varios países: glifosato, atrazina y 2,4D. Un operario sufrió heridas graves y está internado tras la explosión. El año pasado el poder judicial confirmó además la contaminación que la empresa genera al Río Paraná y la “ilegalidad manifiesta” en la que operaban. Les fijaron una indemnización de 150 millones de pesos que no pagaron. Qué dicen los vecinos, que contabilizaron 200 muertes y denunciaron la situación de contaminación ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La explicación de la reacción química que produjo la explosión, por la mezcla de sustancias tóxicas. El abogado de los vecinos consideró “criminal” la actitud de la empresa.  Texto: Lucas Pedulla.

“Otra vez explotó la fábrica. Estamos encerrados. No se pueden abrir ventanas ni puertas. La fábrica reventó, y hay cianurilo en todo el barrio. Ya va saliendo para todos los barrios y nadie hace ni saca nada. Queda todo en silencio. Nos están matando de a poco. Decir cianurilo es decir cáncer puro. Ya no sabemos qué hacer”.

El audio de WhatsApp –desesperado, urgente–lo manda Miriam González, una vecina de 67 años del Barrio Química, en San Nicolás (provincia de Buenos Aires), que vive enfrente de Atanor, la principal productora del país de tres herbicidas altamente tóxicos, prohibidos en varios países (Glifosato, Atrazina y 2,4D), y que volvió a ser noticia por sus efectos sobre el medio ambiente: en la madrugada del miércoles, entre las 3:30 y 4 de la madrugada, un reactor explotó, le generó heridas de gravedad a un operario que está internado, y expandió una nube tóxica que está llegando a los barrios aledaños, como Belgrano y Saavedra.

https://twitter.com/lavacatuitera/status/1770447284167155990?s=48

Pasado el mediodía, el Juzgado de Ejecución Penal de San Nicolás hizo lugar a una medida cautelar presentada por los vecinos. Dispuso:

  • > El “cese inmediato” de las actividades de Atanor “a los fines de garantizar la salud y seguridad de la población”.
  • > Prohibió la salida de camiones con residuos y materiales bajo apercibimiento de multas de 10 millones de pesos en cada caso.
  • > Libró oficio a la Jefatura Departamental de policía para que custodie la planta de Atanor y corrobore que se encuentra fuera de funcionamiento.
  • > Dispuso además que se comunique a la Fiscalía General, al Ministerio de Medio Ambiente de la provincia de Buenos Aires, al Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS) y la Autoridad del Agua (ADA). Estos dos últimos organismos ya habían sido fuertemente denunciados por los vecinos por su complicidad en los nulos o exiguos controles en la empresa.
  • > En la resolución, la jueza Bancalari resaltó la ubicación de la fábrica dentro del radio urbano por “los peligros que puede implicar para el medio ambiente y las personas que habitamos la ciudad”.

¿Dónde está el problema?

Hace un año, el Juzgado de Ejecución Penal de San Nicolás había probado la existencia de contaminación que los propios vecinos denunciaron hasta en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (donde presentaron un censo con 200 muertes por diversas enfermedades en la 6 cuadras del barrio) y la jueza Luciana Bancalari consideró probado “el marco de ilegalidad manifiesta” en el que funcionaba la empresa. Conviene recordar, como contexto político de la situación ambiental en general, que en septiembre de 2023 el entonces candidato a presidente Javier Milei dijo, sin referirse específicamente a Atanor: “Una empresa puede contaminar un río todo lo que quiera. ¿Dónde está el daño? ¿Dónde está el problema?”.

Atanor permite responder a esa pregunta incalificable. Hace años la revista MU cubre los efectos de Atanor en la comunidad, y luego del fallo viajamos para hacer esta nota.

Luego, la Cámara Primera de Apelación del distrito le fijó a la empresa, en un fallo histórico, una indemnización sustitutiva por el daño ambiental al Río Paraná de 150 millones de pesos. 

El origen del estallido

Los fallos ordenaron una serie de medidas de control que, según advierte el abogado Fabián Maggi, representante de las demandas vecinales, la corporación no está cumpliendo: “Acá hay una sentencia condenatoria que no se cumple. De hecho tampoco pagaron la indemnización. Se mantiene el escenario de ilegalidad que se reflejó en aquel momento con el agravante de que hoy a las 4 de la mañana, en el proceso productivo de atrazina, el contaminante que aparece omnipresente en el suelo, el río, las napas y por todos lados del barrio, agregaron cloruro de cianurilo, y cuando agregan sal de amina se produce una reacción química adversa del reactor que genera una explosión y posterior incendio”.

Consecuencias: “La explosión afectó a los operarios, uno recibió quemaduras severas. Otros pudieron escapar. Y luego, la terrible nube tóxica por horas que, en un día sin viento y con mucha humedad, viaja muy bajo y afectó todos los barrios aledaños. Como efecto inmediato, irritación de ojos y de garganta. Las consecuencias de corto y mediano plazo para la salud, aún no las podemos saber. Es una situación de extrema gravedad, vuelven a repetirse la conducta criminal de la empresa. Vamos a seguir con medidas judiciales”.

Taxi de atrazina

Eduardo Ochoa es un extrabajador de Atanor. Lo echaron en 2019, antes de la pandemia, por una supuesta “reestructuración”, que llegó casualmente luego de que Ochoa denunciara la contaminación de atrazina en el barrio. Ahora es taxista y cuenta a lavaca: “Hice un viaje a las 3.30, cuando vuelvo veo a lo lejos una humareda. Pensé que estaban quemando basura. Cuando me acerco huelo el olor a cianurilo, muy parecido al forro del salamín, para que te des una idea. Cuando hago cuatro cuadras ya me metí en la nube y al toque la vista se te empieza a llorar, a lagrimear, y lo mismo en garganta. Todo en cuestión de segundos. En la fábrica ya se veía el fuego. Me vine a mi casa y le dije a mi señora que cierre todo. Fui a ver a mi mamá, a dos cuadras de la fábrica. Para ir tenés que pasar por Atanor, pero tuve que doblar en U en medio del humo negro, porque no podía respirar más. Ahí se me llenó todo el auto de atrazina. La nube salió derecho a la autopista, y como no había viento quedó al ras del piso”. Eduardo filma su taxi lleno de atrazina, y la reacción química que genera cuando lo lava con agua: “Lamentablemente, pese a las denuncias, acá sigue todo igual”.

https://twitter.com/lavacatuitera/status/1770448903311151367?s=48

La explosión de este miércoles no es la primera. En 2016, a pocos meses de que la fábrica reabriera sin ningún tipo de control tras haber sido clausurada, sufrió un incendio que tapó con una nube negra tóxica a todo el barrio.

Miriam González, la vecina que alertó a lavaca, tiene 67 años, cuatro hijos, nueve nietos y la mitad de un riñón “completamente seco”. Fue varias veces a la justicia a denunciar la contaminación en el Barrio Química en el que vive, y en una de ellas manifestó: “Tengo mucho dolor continuo, porque la gente que uno quiere se muere, y yo sé que todos nos moriremos, pero no hay derecho de que nos quiten así la vida”.

Ahora, en audios angustiados, pide que por favor alguien haga algo: “Es terrible. Acá todos estamos encerrados. Ventanas, puertas, tapando todos los agujeros. Es veneno puro. Esto es cáncer. La cantidad de gente que ha fallecido desde que vinieron a hacer la última nota (marzo del 2023). Esto sigue y nadie lo para. El veedor que tenía que revisar no lo dejaron pasara. Nada de nada por parte de las autoridades del municipio: todo queda terriblemente aplastado por la burocracia, por la maldad. No puedo hablar mucho, se me seca la garganta, los ojos llorosos y eso que estamos todos encerrados. Pero el aire siempre filtra por algún lado”.

Miriam llora: “Uno ya está grande pero los hijos, los nietos… Una calidad de vida mejor pido. Porque no podemos irnos a vivir a otro lado, porque no tenemos medio: no nos compran la casa por la contaminación que hay acá. Que se vayan. Y que nos dejen vivir”.

Compartimos la producción audiovisual que hicimos en 2023.

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Pacto de mayo, y el día de la dependencia

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Se firmó el llamado Pacto de Mayo en los primeros minutos del 9 de Julio en Tucumán y más tarde, en Buenos Aires, se hizo un desfile militar en el que Javier Milei y Victoria Villarruel saludaron desde un tanque. El símbolo fue acompañado además por una pancarta entre el público: “Los carapintadas tenían razón”. El contenido del pacto, lo que decía la gente en Tucumán, la amenaza sobre el medio ambiente y los movimientos asamblearios. Desde los pueblos originarios consideraron el discurso de Milei como una “amenaza de muerte”.

El Pacto de Mayo se firmó en los primeros minutos del 9 de julio en Tucumán, para evitar que el partido de Argentina se comiera la noticia, o por razones tal vez astrológicas. En la Casa de Tucumán, el pacto de 10 puntos resultó contradictorio con cualquier idea de la Independencia, mientras las cámaras de la transmisión oficial se afanaban en mostrar los rostros del vocero Adorni y de las ministras Petovello y Bullrich. En realidad fuera del Presidente y de los presidentes del Senado y Diputados (Abad y Menem), la figura a la que se le quiso dar mayor relevancia fue a la de Karina Milei, quien sucedió a los tres anteriores en el orden de importancia en las menciones del protocolo oficial. De allí nacen las hipótesis sobre consultas astrológicas para definir los horarios y coordenadas de determinados eventos oficiales, combinadas con las preferencias mediáticas de Santiago Caputo (convertido más en un hiperministro que en un asesor) para evitar que el partido de la Selección licuara este evento. Otro personajes relevante fue el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, uno de los primeros en saltar del peronismo al mileísmo con la facilidad que resulta habitual en estos casos. En la propia Casa de Tucumán, el ministro Luis “Toto” Caputo se sacó y publicó en X una selfie sonriente junto a Federico Sturzzenegger, otra performance destinada a cambiar el humor de los “mercados” frente al gobierno.

Pacto de mayo, y el día de la dependencia

Imágenes del 9 de Julio en San Miguel de Tucumán. Fotos: Juan Valeiro.

Javier Milei centralizó una performance que reunió a 18 gobernadores –una suerte de reseteo de su relación con “la casta”– en medio de fanfarrias militares. El acto fue sorprendente por lo acartonado y artificial. Luego leyó un discurso ante los invitados convocados a aplaudir. El pacto como tal puede ser y será debatido, pero hay dos puntos que van en línea con lo que el gobierno viene intentando tanto a través del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) como del DNU y la Ley Bases: la entrega de los recursos naturales (o bienes comunes) como hipotética forma de atraer corporaciones con dólares, y una apertura indiscriminada de la economía. La combinación de ambas cosas, como lo muestra la historia, jamás logró el efecto de supuesto enriquecimiento y progreso, sino lo contrario.

Los dos puntos mencionados son el 7º y el º10º.

7) “El compromiso de las provincias argentinas de avanzar en la explotación de los recursos naturales del país”.

10) “La apertura al comercio internacional, de manera que la Argentina vuelva a ser protagonista del mercado global”.

Milei se ocupó por atacar especialmente a las asambleas ambientales: “El compromiso que firmamos aquí, para el que vamos a necesitar la voluntad de las provincias, llama a explotar los recursos naturales que Dios nos ha dado. El bendijo a nuestra tierra con una riqueza enorme y nos dio la posibilidad de que en cada rincón de la Patria los argentinos puedan crear riqueza y desarrollar sus vidas de manera digna, pero los políticos han escuchado más la demanda de las minorías ruidosas y organizaciones ambientalistas financiadas por millonarios extranjeros que las necesidades de prosperar que tienen los argentinos”.    

Como en otros rubros, la falsedad o mentira es el eje de tal discurso. Las dos experiencias electorales a través de consultas populares frente a los proyectos mineros (en Chubut y Neuquén) arrojaron más de 80 % de rechazo a la minería a cielo abierto, sin contar puebladas como el Mendozazo de 2020 y el Chubutazo de 2021 por las mismas razones. No se trató de minorías ruidosas, y si los entonces gobernantes dejaron de impulsar los proyectos extractivos fue argumentando la paz social. Otro detalle con respecto a la oración del señor Milei es que en esos rincones de la patria no se “crea” riqueza, ni lo hacen “los argentinos”: la riqueza se extrae, y quienes lo realizan son corporaciones multinacionales que viven esperando este tipo de apoyos oficiales para incrementar sus actividades y ganancias a costa de las comunidades y de la economía del país.

En San Miguel de Tucumán las jornadas previas al pacto se vivieron como un gran maquillaje. Se pintaron la ruta de salida del aeropuerto, el puente del río Salí, se intentó sacar del mismo río la basura más visible, se pintó la fachada de la Casa de Tucumán.

Pacto de mayo, y el día de la dependencia

La danza de las escobas. Foto: Juan Valeiro.

Un vendedor de escarapelas, que apoya a Milei, comenta sobre esto: “Hay una mugre bestial. Acá en el centro no tanto, pero tirate para las orillas: no podés ni caminar. Ahora, en una semana hicieron lo que no hicieron en toda la vida. Pero después, sigue lo mismo”. El vendedor planteó lo habitual sobre su apoyo a Milei: “No hay que perder la esperanza”.  

Mientras tanto, las asambleas chubutenses rechazaban el Pacto de Mayo bajo un argumento: “Vienen por todo”. Viviana Moreno desde Esquel fue breve: “Hoy fue el día de la dependencia”. La apertura de la economía y del país a las grandes potencias, las corporaciones, y la posibilidad del ingreso y egreso masivo de capitales que solo pueden provenir del narcotráfico y el lavado de dinero representan el fundamento de esa noción de “dependencia”.

Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén sumó en diálogo con lavaca una advertencia a la gravedad de la situación: “Vivimos en un país cuyo gobierno está absolutamente sometido a una deuda externa absolutamente injusta. Y se acaba de aprobar una que establece el RIGI, el régimen de incentivo para grande inversiones. Agregado a las palabras del presidente hoy en Tucumán, es todo una amenaza de muerte para el conjunto de todas las vidas de esta región”.

“Vaca Muerta no solo es una fuente de recursos naturales. Es también el hábitat de las comunidades mapuche, de la población campesina y criancera criolla. Con la lógica extractivista criminal de de este gobierno, realmente nos preparamos para una de las peores invasiones que va a ocurrir”.

Agregó Jorge Nawel: “Eso nos obliga a extremar las acciones, la capacidad, la creatividad, para organizarnos frente a semejante embestida que acaba de anunciar el Presidente”.

Y las asambleas del Curru Leufu (Río Negro) emitieron una llamada rechazando el RIGI y estas políticas en la provincia. Las razones:  

  • “Porque amplia y profundiza un modelo impuesto en la década de 1990”.
  • “Porque incentiva y da licencia por 30 años a proyectos que profundizan el saqueo, contaminan el agua y el aire, agota los bienes comunes de la naturaleza, asfixia las economías regionales y genera redes de corrupción a su alrededor”.
  • “Porque establece una dictadura minera donde toda ley que limite el cumplimiento de este régimen será declarada nula de nulidad absoluta”.
  • “Porque son proyectos donde los ganadores son las grandes corporaciones mundiales y los perdedores todos y todas los y las habitantes de la Argentina”.
  • “Porque se basan en engaños y promesas incumplidas de trabajo, salud y prosperidad”.
  • “Porque exacerba la matriz extractivista: saqueo y exportación de commodities”.
  • “Porque si el régimen aprobado en la década del 90 era una súper oferta para las corporaciones, el RIGI es directamente un regalo”.
  • “Llamamos al gobierno de Río Negro a no avanzar en ningún proyecto extractivista: Calcatreu, Amarillo Grande, Oleoducto Vaca Muerta Sur, Puerto petrolero en nuestro Golfo San Matías. No a Mekorot en Río Negro”.
  • “Por la defensa de los Bienes comunes de la naturaleza. Por la defensa de los territorios que habitamos. Por una forma de producción que permita el buen vivir de todos y todas. El agua vale más que el oro, el petróleo, el litio”.

Fabiana Vega, justamente desde Rio Negro, comentó a lavaca: “Si hablamos de que se suspenden todas las otras leyes, incluida la Constitución Nacional por 30 años, nos están  diciendo que es un golpe de Estado encubierto por los próximos 30 años. El panorama es nefasto”.

“¿Qué pensamos hacer? Plantarnos, informar y que reaccione la gente. Porque el poder está en la gente. Los que estamos saliendo ahora somos los mismos que hemos salido siempre, siempre, porque sabemos que lo que está en juego son nuestros proyectos de vida y las posibilidades de nuestros hijos y las generaciones que vienen”.

En Tucumán, antes del pacto, el gobernador Jaldo organizó un show en la Plaza Independencia con la participación de artistas locales, Panam, el Chaqueño Palavecino y Gladys la Bomba Tucumana. Ese fue el momento de mayor concentración de público pese al frio. A las 21.30 se terminó el espectáculo y la gran mayoría desconcentró y se fue a su casa. A nadie pareció interesarle acercarse al acto presidencial. Rosa Isabel Hoyos, docente de primaria: “Vengo a festejar la previa a la declaración de la independencia; lo que más me gusta es cantar el himno a las 12. A eso vengo, siempre”. Ninguna referencia ni percepción sobre la gravedad de lo que se firmaría. Su preocupación: “Lo raro es que siempre había pocotiempo entre que se termina el show y se cante el himno, pero ahora se va a cantar a medianoche. Me sorprende”.

Pacto de mayo, y el día de la dependencia

¿Le interesa el tema de la firma del Pacto? “La verdad que no. No sé qué negocios hay… No veo ni tele, no veo política porque creo que estamos ajenos a toda la movida esa. Sí amo a mi país y creo que sí merecemos tener esperanza de progresar a pesar de que el gobierno tucumano no es del palo de Milei. Me parece fantástico que se pongan de acuerdo”. ¿La gente vino por el pacto o por el show musical? “Vienen por el show. Mucha gene viene porque es patriota, pero la mayoría viene por el show”.

Diego y Gabriel son jóvenes libertarios que buscan afiliaciones “así le mandamos diputados a Milei el año que viene”. Gabriel: “La gente entiende el cambio. Yo hablo con Uber, con la gente que tiene kioskos, y están totalmente esperanzados”. Diego. Si le dejan de poner palos en la rueda, yo creo que en un año empezamos el camino de mejoría. Con fe y esperanza la libertad avanza, como dice Scioli”.

Pacto de mayo, y el día de la dependencia

Tucumán en modo Bullrich.

Más temprano hubo un intento de acto contra la presencia de Milei, “Ite al pingo Milei”. Se iba a realizar en la Plaza San Martín, a unas 12 cuadras de la Casa Histórica, desde las 20.30 hs. Sin embargo, cerca de las 18.30 los presentes (integrantes de Patria Grande) fueron reprimidos por la policía y se llevaron detenidas a 5 personas. Al final de la noche aparentemente fueron liberadas, pero una quedó hospitalizado por los golpes de la policía. Fue la versión tucumana del “protocolo” de Patricia Bullrich.

La jornada del 9 continuó tras el regreso de Milei a Buenos Aires, con el Te Deum en la Catedral. Allí estuvo junto a Victoria Villarruel. El arzobispo Jorge García Cuerva planteó: “A muchos les falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie”.

Agregó: “Algo no está bien cuando tenemos dirigentes ricos y un pueblo trabajador muy pobre”. Planteó la necesidad de ser audaces: “jugarnos la vida por los que sufren, comprometernos con los más pobres y excluidos, viviendo la libertad de la mano del amor al prójimo, independizados de todo prejuicio y rechazo del otro por pensar distinto, independizados del odio que nos enferma y carcome desde las entrañas, independizados de la corrupción, del ventajismo, de los privilegios de algunos a costa de la indigencia de muchos”.

Luego sucedió el desfile militar. Victoria Villarruel, que no había viajado a la firma del Pacto de Mayo por una supuesta enfermedad, se curó velozmente y estuvo sonriente en el desfile en el que llamó la antención (o no) la pancarta en la que se leía “Los carapintadas tenían razón”. Hubo tanques, aviones, Milei y Villarruel sonrieron a bordo del tanque jugando a que miraban a quién disparar y saludando a las cámaras.

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El fin de la cultura del acoso

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La agrupación Periodistas Argentinas presentó el informe “La cultura del acoso: punto y aparte” en el que reconstruyeron el testimonio de 19 mujeres –colegas, alumnas, vecinas– que sufrieron acoso por parte de Pedro Brieger. Los testimonios, que abarcan un período de 30 años, fueron presentados en el Senado de la Nación. “Ustedes necesitan saber, nosotras necesitamos hablar” se planteó a lo largo de la lectura colectiva del informe. “Brieger era nuestro profesor, nuestro compañero de trabajo, nuestro jefe de cátedra, nuestro vecino, nuestro colega, nuestro acosador” dijeron: “Su prestigio profesional logró enmascarar su perversión”.

Publicamos aquí los 19 testimonios reunidos por Periodistas Argentinas, y el informe completo que propone una legislación que castigue específicamente este tipo de conductas abusivas, sumada a campañas de prevención y erradicación del acoso en medios de comunicación públicos y privados y en universidades públicas y privadas en las que se denunciaron estas conductas. “Consideramos imprescindible también que Pedro Brieger pida disculpas públicas a las afectadas”, agregó el trabajo de Periodistas Argentinas.

Una voz colectiva irrumpió en el Senado de la Nación para poner punto y aparte a la cultura del acoso. Un freno. Un hasta acá que marque el comienzo de otra forma de transitar la profesión periodística. 

Periodistas Argentinas presentó el informe “La cultura del acoso: punto y aparte” en el que reconstruyeron, con escucha, paciencia, lágrimas y organización, el testimonio de 19 mujeres –colegas, alumnas, vecinas– que sufrieron acoso por parte de Pedro Brieger. La periodista Nancy Pazos abrió la presentación diciendo: “Esto que nos llama a estar hoy acá es un gran pedido de reflexión para todos”. Es que los relatos que se relevaron y hoy se presentaron transcurrieron a lo largo de 30 años. “Brieger era nuestro profesor, nuestro compañero de trabajo, nuestro jefe de cátedra, nuestro vecino, nuestro colega, nuestro acosador”, sintetizó la periodista Agustina Kämpfer que en el año 2010 expresó públicamente en un programa de televisión que el periodista Pedro Brieger, flamante ganador del premio Martín Fierro, era “un acosador”. En ese momento nadie la escuchó. 

El fin de la cultura del acoso

Nancy Pazos y Agustina Kämpfer, de Periodistas Argentinas. Y un mensaje: “game over”. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Kämpfer describió que quienes sufrieron el acoso tuvieron que “abandonar tesis, mudarnos, renunciar, dejamos de ir a conferencias, coberturas; todo con el único fin de no volver a verlo. Él viajó por el mundo, recibió premios, condujo programas, vivió donde quiso por el tiempo que quiso. Su prestigio profesional logró enmascarar su perversión”. Por eso pidió a una sala llena: “Ustedes necesitan saber, nosotras necesitamos hablar” y dio paso a la lectura de algunos de los 19 testimonios. 

Los relatos fueron leídos por distintas periodistas. Cada uno de ellos fue hilvanando historias en donde Brieger se masturbaba, tocaba a colegas, las abordaba en ascensores, en habitaciones, en salas de control de televisión. Relatos en donde él hablaba unilateralmente de sexo, o donde hacía exhibicionismo explícito. En la mayoría de las situaciones él estaba en posición dominante, en donde había una asimetría de poder que, además de humillar, buscaba despojar de algo a la víctima. El informe revela la compleja dimensión del acoso y a su vez desnuda las responsabilidades institucionales de medios públicos y privados, instituciones académicas públicas y privadas y todos y cada uno de los contextos y personas que silenciaron y naturalizaron estas violencias que son imposibles de soportar. 

Aunque en este caso hay un nombre y apellido, la colectiva de periodistas que nuclea profesionales de todo el país, resaltó que lo que reconstruyeron también “se puede ver reflejado en un montón de otras historias”. Es que luego de cada uno de esos encuentros, pudieron trazar lo común: ir de lo biográfico a lo sistémico, y descubrir el mecanismo de la máquina abusadora.

La describieron así: 

  • Se activa por sorpresa, busca producir asco y humillación, enmudece y coloca a la afectada en una situación de degradación y culpa. ¿Qué hice yo para merecer esto?
  • El mecanismo incluye que luego, al contarlo a otros, –aquellos que son los responsables de poner límites o pueden ayudar a construirlos– no se dimensiona el daño, se naturaliza esa conducta, y no se hace pública, lo cual permitiría a otras prevenirse y al responsable de esa conducta, limitarse.
  • Al sexualizar por asalto y en la primera oportunidad, desde el vamos, las relaciones laborales y académicas se produce un despojo de la dignidad de esos vínculos, deshonrando su condición previa, que no es moral sino ética: quien enseña, cuida; quien tiene prestigio profesional, oficia de mentor y guía, protege.
El fin de la cultura del acoso
  • Uno de los tantos abrazos, con la periodista Claudia Acuña. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org
  • La reiteración deja en claro el estímulo que provoca la impunidad. ¿Qué construye esa impunidad? El silencio y la inacción cómplice, pero sobre todo la combinación de esos factores con algo que lo potencia: el prestigio que construyen los premios, oportunidades y espacios de visibilidad pública que acumula la conducta abusadora.

“Las afectadas cargan entonces con la responsabilidad de “denunciar” ante una institución ajena al ámbito donde se produce el daño: “la Justicia”. El desafío, entonces, es cómo hacer justicia para estos casos”, expresó Nancy Pazos. En Argentina existen leyes para penalizar el acoso callejero, pero no para aquellos acosos que se producen en el ámbito laboral y académico: esa es la gran deuda que el informe de Periodistas Argentinas propone saldar y por eso sugirió que se legisle específicamente este tipo de conductas abusivas. 

Entre quienes escuchaban había personas que pueden llevar adelante el debate en los poderes del Estado: la Ministra de las Mujeres Género y Diversidad, Estela Díaz;  las diputadas nacionales Mónica Macha y Paula Penacca; la diputada del Parlasur Victoria Donda. Luego llegó el senador nacional Martín Lousteau. También Larisa Kejval, Directora de la carrera de Comunicación de la UBA; Leonor Cruz, Secretaria de Géneros y Diversidad de CTA Autónoma; Yamile Socolovsky, Secretaria de género de CTA T; y Ana Paoletti, Secretaria General Adjunta de SIPREBA. 

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Larisa Kejval, directora de la carrera de Comunicación de la UBA, y las diputadas Mónica Macha y Paula Penacca. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Luego Periodistas Argentinas hizo un pedido concreto de reparación que se sintetizó así: 

  • En aquellos medios de comunicación públicos y privados donde se produjeron estos hechos: espacios para campañas de prevención y erradicación del acoso.
  • En aquellas universidades públicas y privadas donde las afectadas tuvieron que soportar estas conductas: jornadas y campañas dedicadas a la prevención del acoso.
  • En todos estos ámbitos: procedimientos claros y ampliamente informados para canalizar denuncias, a cargo de personas capacitadas para garantizar la no re victimización y la confidencialidad que requieren estos casos.
  • Consideramos imprescindible también que Pedro Brieger pida disculpas públicas a las afectadas. Nuestro objetivo y nuestro compromiso es organizarnos y abrazarnos hasta lograrlo.

“Salir de lo biográfico, ir a lo sistémico es lo que cambia el mundo. Nos tenemos que organizar y nos tenemos que abrazar, y lo vamos a cambiar. Este es un momento para escucharse”, dijo sobre el final la periodista de MU Claudia Acuña. “La justicia no sabe qué hacer con esto, nosotras si, por eso pedimos cosas razonables”. 

El aplauso del final fue enorme: una forma de abrazo. Quizás la frase que sintetiza fue la que tenía escrita en su saco Nancy Pazos: game over. 

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Nancy Pazos, y la emoción tras la lectura colectiva del Informe. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Los testimonios

Testimonio 1

Año 1995

Escenario: Universidad de Belgrano

Afectada: Empleada Administrativa

Situación: “Brieger llamó a la Universidad de Belgrano, preguntando por una de las autoridades de la Facultad. Y como no estaba, le dijo a la secretaria: ‘Estoy en casa, en short, ojotas, en un sillón muy cómodo y con mi (…) muy duro’. Y luego le dijo una serie de groserías. La secretaria le cortó la llamada, pero Brieger volvió a llamar varias veces durante ese mismo día, así que ella habló con el decano y el director de la carrera, quienes intervinieron, convocaron a Brieger y le dijeron que tenía que renunciar a su cargo docente. Según personas cercanas a la secretaria, ella vivió con miedo por mucho tiempo, al punto que cambió el recorrido cotidiano para llegar a la universidad”.

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La ministra de la Mujer y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, Estela Díaz, junto a Leonor Cruz, Secretaria de Géneros y Diversidad de CTA Autónoma y Yamile Socolovsky, Secretaria de género de CTA T. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Testimonio 2

Año 1996

Escenario: Edificio donde vivía Brieger

Afectada: Vecina

Situación: “Vivíamos en el mismo edificio, en Belgrano. Yo en la planta baja, él, unos pisos más arriba. Cada vez que nos cruzábamos él me miraba libidinosamente. Un día subí por el ascensor hasta la terraza para colgar la ropa. Él justo había entrado al edificio y subió conmigo. Enseguida me expresó que cada vez que me veía salir con mi bicicleta, le calentaba mi culo subiéndose al asiento. Luego, se abrió la bragueta del pantalón y sacó su pene. No supe qué hacer. Volví a mi casa asustada y helada, dejé el canasto y subí a la casa de unos vecinos a contarles lo que me había pasado. Ellos le tocaron la puerta, pero él no respondió. Mis vecinos me sugirieron que hiciera la denuncia. Cuando salí camino a la comisaría, me crucé con un policía de la calle y le pedí ayuda: `Es la palabra tuya contra la de él: ni te molestes, me dijo. Mirar para todos los costados cada vez que tenía que entrar o salir del edificio me estaba volviendo loca. Pedí dinero prestado porque no tenía un mango (criaba sola a dos criaturas) y apenas pude, me mudé.”

Testimonio 3

Año 1996

Escenario: Conferencia

Afectada: Alumna

Situación: “Tenía 21 años, era alumna de tercer año en TEA, había cursado Política Internacional con él y había trabajado en la investigación de uno de sus libros, sin percibir remuneración. En agosto o septiembre de ese año me invitó a una conferencia del escritor español Juan Goytisolo en la Fundación Los Cedros, muy cerca de la facultad, por lo cual a la salida de TEA fuimos caminando hasta el lugar. Durante el trayecto, hizo comentarios sobre la ropa que llevaba puesta, me preguntó si tenía novio, etc. Mientras esperábamos el inicio del evento sentados, de la nada, me susurró: `cómo te bajaría la bombachita y te pegaría en la cola´. Me quedé absolutamente paralizada, muda, sin saber qué hacer. Transcurrió toda la conferencia y no me moví. Luego hubo un cóctel, en el que me alejé de él todo lo posible, hasta que me dijo `¿nos vamos?´. Le dije que no, que me iba a quedar. Esperé un rato y salí mirando para todos lados, aterrada de que estuviera en la calle, o escondido en algún lado. Siguió llamando a mi casa (era la época de los teléfonos fijos), yo intentaba no atender, pero una vez lo hice y me preguntó por qué no le hablaba más. Recuerdo haberle dicho `vos sabés bien por qué´ y que se hiciera el desentendido. No me acuerdo si en ese llamado o en otro, me invitó a una reunión una noche en su casa, con gente que no estaba en pareja. Obviamente me negué. Fue mi última comunicación con él. Decidí no dedicarme a la política internacional, algo que me apasionaba, para nunca volver a verlo”.

El fin de la cultura del acoso

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org.

Testimonio 4

Año 2001

Escenario: Maestría de la Universidad Nacional de La Plata

Afectada: Alumna

Situación: “Soy licenciada en Economía, pero siempre me interesó Medio Oriente. Por ello, a fines de los años noventa averigüé en qué maestría podía inscribirme. Mi novio (hoy padre de dos de mis hijos) estaba cursando, justamente, la materia de Medio Oriente, en la facultad de Sociales de la UBA. Así llegué a él. Conversé con él y decidí empezar la maestría de Relaciones Internacionales en la UNLP, donde era docente. Yo volvía de La Plata a CABA en micro. Un sábado, compartimos el viaje. Nos sentamos juntos. De la nada, se me tiró encima para besarme. Me quedé helada. Lloré. Lo único que me acuerdo es haberle dicho `vos conocés a mi novio´. No me acuerdo cómo siguió el viaje, ni cómo llegué a mi casa. Nunca más volví a la maestría. Perdí tiempo, plata y, lo más importante, mi sueño de estudiar lo que me apasionaba”. 

Testimonio 5

Año: 2001

Escenario: Reunión de propuesta laboral

Afectada: Ex alumna

Situación: “Había sido mi profesor, lo elegí para que me entregara el diploma. Era un vínculo de mentoría. Nos juntamos por una propuesta laboral en un café en Barrio Norte. Nunca mencionó el trabajo. En un momento, fuera de contexto, me pregunta “¿vos en la cama también sos tan culposa?”. Me sentí muy incómoda, me quedé inmóvil y en silencio, mayormente mirando el piso. Por una hora me habló de cómo se masturbaba recordando cómo me sentaba yo en clase y con la ropa que yo llevaba en la entrega de diplomas. Me contó que él tenía una forma de vivir el sexo diferente porque había vivido en un kibutz, relató una situación iniciática en una carpa en la que había descubierto que gozaba con mirar a otros tener sexo y masturbarse. Todo esto era un monólogo sin pausas.

En un momento me preguntó:

-¿Qué te gustaría más, tocarte para que te mire o que me toque para que me mires?

-¡Quizás no me interesa nada nada de todo lo que estás diciendo!

-¿Y entonces por qué decís “quizás”?

Esa respuesta me terminó de enojar, porque me di cuenta que además me estaba intentando manipular. Lo saludé y me fui. Corrí. En mi casa escribí todo lo que había pasado. Todavía lo tengo. Unos días después le envié un correo electrónico, le dije que no me hablara nunca más, le hablé de su abuso de autoridad, de la diferencia de edad, de que la propuesta laboral se había transformado en someterme a su monólogo sexual. Que su exhibicionismo me había causado parálisis y asco. No respondió por escrito, pero intentó comunicarse conmigo insistentemente por varias semanas. Nunca volvimos a hablar”.

Testimonio 6

Año 2001

Escenario: TEA

Afectada: Alumna

Situación: “Estaba cursando periodismo en TEA cuando lo tuve de profesor de Política Internacional. En cada clase, se paraba delante de mí y me acosaba con las miradas: eran sistemáticas, repetidas y explícitas durante toda la clase: pasaba por mi entrepierna, luego mis pechos y luego mis ojos; y volvía a bajar para empezar su recorrido otra vez. Yo me preocupaba por estar todo el tiempo con las rodillas muy juntas, cuidando cómo me vestía los días que iba a cursar con él. Mis compañeros comenzaron a pensar que teníamos un vínculo íntimo, porque él transmitía eso: se me acercaba para hablarme al oído y decirme cosas inapropiadas, asquerosas, por lo bajo, pero delante de todos. La pasé muy mal y tenía con él dos de las tres clases semanales”.

Testimonio 7

Año 2003

Afectada: Periodista

Situación: “Fue mi profesor en TEA a principio de los 2000 y, luego, el primer periodista que me dio trabajo. En los años siguientes, ya él un referente muy conocido y respetado, me abrió puertas que me ayudaron a comenzar mi carrera como periodista especializada en temas internacionales. Trabajando juntos, cuando estábamos solos, solía hacer comentarios sexuales que nada tenían que ver con la conversación. Yo siempre trataba de cambiar de tema, pero él seguía. La vez más grosera fue una noche en la que lo alcancé a su casa en mi auto, y me preguntó insistentemente sobre mis gustos sexuales. Tenía veinte pocos y él me duplicaba la edad. Me congelé, no supe qué decir, me aterrada que la situación escalara. No recuerdo bien cómo salí de ese momento, pero sí que a partir de ahí intenté no volver a quedarme a solas con él, y de a poco fui abandonando esa relación profesional. Por décadas, me dio vergüenza reconocerlo, tanto ante los demás, como ante mí misma”. 

Testimonio 8

Año 2005

Escenario: TV Pública

Afectada: Periodista

Situación: “Era redactora del noticiero nocturno y de Visión 7 Internacional. Tenía con él una relación amable, hasta que un día, estando sola en control, él entró y se colocó detrás de la silla en la que estaba sentada. Estaba trabajando, cuando siento que me agarra el cuello y luego mete la mano por adentro de mi pullover y comienza a tocarme. Sentí asco y humillación. Me levanté inmediatamente, fui a la redacción y se lo conté a mis compañeros, que como respuesta se rieron”.

Testimonio 9

Año 2005

Escenario: Cobertura internacional

Afectada: Periodista

Situación: “Tenía 25 años y trabajaba en la TV Pública. Desde allí, me enviaron a Mar del Plata a cubrir la Cumbre del ALCA para darle asistencia periodística a él. Al inicio del viaje, en el colectivo, hablaba de lo contento que estaba de trabajar conmigo. Empezó a tocarme los muslos cada vez que podía, el cuello y la espalda, en la parte de la cintura. También tenía la costumbre de hablarme cerca, muy cerca, hasta que le sintiera su aliento. Yo me alejaba, pero él se acercaba de nuevo. Desde el primer día se inventó que nos debíamos una cena y desde el comienzo del trabajo no paraba de decir de lo lindo que iba a ser cenar juntos. En ese momento usábamos handies, y por esa vía me decía cosas fuera de lugar y me insistía con cenar. También me pidió que fuera a su cuarto. No recuerdo qué excusas le puse para no ir. Me di cuenta de que no iba a parar. Recuerdo la sensación de preguntarme ¿por qué hace esto? En un momento me animé a decirle: Basta. Ni se inmutó. Yo era como su presa. Por un lado, estaba cumpliendo mi sueño de ser periodista, y por el otro, estaba viviendo una pesadilla. Era tan insoportable que decidí pedir ayuda. Era medianoche y él seguía diciéndome cosas por handy. Lo puse en altavoz y le pedí a mi productora jefa que lo escuchara. Ella no lo podía creer. Le dije que, por favor, por más que al otro día teníamos notas importantes, me dejara irme de la cobertura, porque él no iba a parar. Ella habló con mi jefa directora. No recuerdo qué excusa le dimos, ni siquiera tengo claro por qué no dijimos la verdad. Me pagué yo misma el viaje de regreso y me fui. Tiempo después, cuando me lo cruzaba en el canal, lo evadía. Y él se hacía que no me conocía. Tuve miedo, vergüenza; quería olvidarlo, aunque nunca pude”.

Testimonio 10

Año 2006

Escenario: Trámite de ingreso al doctorado de Ciencias Sociales, UBA

Afectada: Alumna

Situación: “Me presenté al Doctorado de Ciencias Sociales con beca Conicet. Al haberme especializado en Medio Oriente, le pedí que me dirigiera. Como soy de Rosario, la mayor parte de la comunicación fue por mail, y en términos cordiales. Pactamos un encuentro en Buenos Aires para que él firmara los papeles del doctorado. No me acuerdo en qué bar, pero cuando llegué, comenzó a preguntarme cuáles eran mis fantasías sexuales. Ante mi negativa a hablar del tema, comenzó a decirme que quería tener relaciones sexuales en un avión, y que le gustaba que la gente lo mirara. Me relató un encuentro en un hotel alojamiento con una mujer, que los vio alguien de limpieza y que eso los excitó más. Yo estaba helada y transpiraba del terror. Salí del bar y me subí a un taxi llorando. No entré al doctorado, no le escribí nunca más”.

Testimonio 11

Año 2006

Escenario: Radio Nacional

Afectada: Periodista

Situación: “Tenía 33 años y estaba a cargo de la revista de una asociación civil, como secretaria de redacción. Lo contacté para entrevistarlo. El encuentro fue en Radio Nacional. Al principio todo fue cordial. Entramos a una sala muy pequeña, en la que sólo cabía una mesa y una silla en cada extremo. Le hice mi lista de preguntas, y al final le consulté si quería agregar algo que yo no le hubiera preguntado. Inmediatamente, hizo una alusión a mi cuerpo. Me descoloqué, simulé no haber escuchado, y volví a preguntarle “¿querés agregar algo que no te haya preguntado?”. Y volvió a decirme lo mismo. Di por terminada la entrevista, volví a mi trabajo y se lo conté a mis compañeros, que me dijeron que no exagerara, que sólo había sido un piropo”.

Testimonio 12

Año 2007

Escenario: Palacio San Martín, cancillería argentina

Afectada: Estudiante y miembro de la comunidad islámica

Situación: “Tenía 25 años y hacía dos años me había recibido de licenciada en Ciencias Políticas en la UBA. Vengo de una familia de musulmanes originarios de Siria. Para ese año yo colaboraba con una fundación turca, a la cual llegué a dirigir unos años después. En ese entonces se desarrollaban cenas en Cancillería, a las que acudían referentes del mundo islámico en Argentina. Una de esas noches yo conduje el evento, y por eso estaba sentada en la mesa principal. A mí lado se sentó él. Intercambiamos palabras, le hablé de mis intereses académicos, y de la nada, se acercó a mi oído y me dijo: `son tan lindas las musulmanas de acá… ¡como vos!´Me pareció un comentario desubicado de su parte. Mi madre estaba sentada a mi lado. Al final de la noche me dio su mail y me dijo que le escribiera, a propósito de mi investigación académica. Así lo hice. La respuesta fue mucho peor al comentario de la cena. Me preguntaba cómo era el sexo de las musulmanas. Me contaba sus preferencias sexuales y me invitaba a encontrarme con él. Nunca le contesté el mail. Siempre quedó rondando en mi cabeza qué había hecho yo para que se desubicara de esa forma… me sentía estúpida y culpable”.

Testimonio 13

Año 2008

Escenario: Conferencia de política internacional

Afectada: Periodista

Situación: “Trabajo como corresponsal en Medio Oriente y Asia desde hace años, cubriendo las noticias desde el lugar de los hechos. Como directora de un curso a corresponsales, lo invité a dar una charla. Luego de la conferencia fuimos a almorzar. Inmediatamente comenzó a preguntarme si me masturbaba, a decirme que no me veía bien, que estaba seguro de que mi novio no me satisfacía, y a contarme sus inclinaciones sexuales. Le dije que no me interesaba hablar de nada de eso, pero él no se detuvo. Luego de ese episodio, comenzó a enviarme mensajea. `¿Hiciste los deberes?´, me preguntaba. Se refería a lo que me había dicho en ese almuerzo: si me había masturbado frente al espejo. Yo sufrí un abuso en mi infancia, y esa situación me quebró de manera tal que siento aún en el cuerpo, en los huesos, el dolor de la humillación que me provocó no haber podido frenarlo con más determinación”.

Testimonio 14

Año 2008

Escenario: Cobertura internacional

Afectada: Periodista

Situación: “Llegué a Túnez junto a uno de mis jefes de Télam para cubrir el viaje de la entonces presidenta Cristina Kirchner. Ahí conocí a Brieger, que era parte de la delegación. Tomamos un té con galletitas en el hall del hotel y charlamos de temas profesionales. Al día siguiente, me dijo que no podía asistir al encuentro con la mandataria, me pidió que le compartiera el audio y me dio su número de habitación. Subí, con la computadora en la mano, a dejarle el audio como favor de colega. Al llegar a su habitación, veo que tenía la puerta entreabierta. Me lo encuentro desnudo, recostado sobre el respaldo de la cama, tapándose con una sábana, masturbándose mientras me hablaba. No recuerdo cuanto tiempo me quedé ahí ni lo que me dijo. Me fui y nunca más le volví a hablar. En ese momento no le dije nada a mi jefe, no era un contexto cómodo para hablar algo así. El 99% de la delegación eran hombres. Seguí trabajando como mecanismo de defensa. Lo bloqueé. Lo negué. Pasó el tiempo y él aparecía en todos lados. Yo veía que ganaba premios y que cada vez tenía más visibilidad y más poder. Me daba miedo dar la cara y exponerme”.

El fin de la cultura del acoso

El encuentro de Periodistas Argentinas en MU, antes de la presentación del informe. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Testimonio 15

Año 2010

Escenario: Radio AM 750

Afectada: Alumna y periodista

Situación: “Tenía 25 años, daba mis primeros pasos en el periodismo. Él era bastante más grande que yo y un referente en temas internacionales. Cuando me presenté, le dije que quería dedicarme de lleno a lo internacional, que me gustaría que me contemplara si encaraba una búsqueda laboral. Me dijo que no tenía nada concreto para ofrecerme, pero que podía ayudarlo con las noticias sobre Siria, algo que comencé a hacer sin percibir un salario. Este trabajo no remunerado se mantuvo unos meses y a la par cursé su materia de Sociología de Medio Oriente (UBA). Un día fui a hacerle una entrevista para un portal digital en el que trabajaba. Me citó en el centro cultural Caras y Caretas, donde hacía su programa de radio, en la AM750. Fuimos al hall y mientras lo entrevistaba se masturbó ahí mismo, delante mío, mientras yo le pedía por favor que no lo hiciera. Había gente cerca, pero no le importaba nada. Me llevó años entender que no había tenido la culpa”.

Testimonio 16

Año 2010

Escenario: TV Pública

Afectada: Periodista

Situación: “Lo contacté para entrevistarlo. Me sorprendió su inmediata respuesta a mi correo, ya que era un sábado a la noche. Mucho más me sorprendió el tono de ese correo: me llamaba “ovejita” (la revista se llamaba Oveja Negra), me preguntaba qué estaba haciendo un sábado a la noche y me pidió que le mandara fotos. Comenté esto en la reunión de sumario con el equipo de redacción de la revista. Me ofrecieron no hacer la entrevista, o ir acompañada por un de ellos. Sentí que ambas propuestas vulneraban mi capacidad de afrontar situaciones difíciles. Pedí que me acompañe el fotógrafo de la publicación, quien estaba al tanto de todo.

La entrevista se hizo en la TV Pública, donde él era columnista internacional del noticiero de la noche. Al comienzo, todo fue normal, hasta que llegamos al camarín. Me hizo entrar y le cerró la puerta en la cara al fotógrafo. Se sacó los pantalones y quedó en calzoncillos, camisa y corbata. Eran unos calzoncillos grandes, de esos que tienen abierto adelante, que abrió aún más para mostrarme su pene. Me quedé helada, pegada contra la puerta, agarrando el picaporte. No pude reaccionar. Cuando salimos del edificio, le conté a mi compañero fotógrafo lo que había pasado, y me dijo “Qué zarpado”.

Testimonio 17

Año 2011

Escenario: Facultad de Ciencias Sociales, UBA

Afectada: Ayudante de cátedra y alumna

Situación: “Lo conocí siendo su alumna en la cátedra de Sociología de Medio Oriente, que él dictaba en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Más tarde, fui ayudante de cátedra en esa misma materia. Al tiempo, también comencé a hacer algunos trabajos free lance para él. Sufrí dos situaciones claras que me incomodaron y que recién ahora, en 2024, puedo identificar como acoso sexual. La primera, fue un día en que me lo encontré en el pasillo de la Facultad poco antes de que empezara su teórico: recuerdo que nos pusimos a charlar, en principio de forma cordial, y de golpe se me acercó a la cara y me hizo un comentario sobre mi cuerpo. Me quedé inmóvil y “salí” de la situación abruptamente, ante la llegada de una de mis compañeras. La segunda situación fue por mensaje de texto, y más explícita: teníamos una cena de la cátedra y me mandó un mensaje preguntándome si después de la cena me quería `fugar con él´. Nunca le contesté; tampoco fui a esa cena. Finalmente, acordamos el pago de lo que me debía y ese fue el fin de mi trato con él. Al tiempo renuncié a la cátedra”.

Testimonio 18

Año 2012

Escenario: Entrevista

Afectada: Periodista

Situación: “Estaba haciendo un programa especial por las elecciones en Venezuela para el canal Hispantv, lo invité a participar, ya que él se encontraba en Caracas. Apenas lo recibí en el hotel en el que se realizaba la transmisión, me miró de arriba a abajo, fijó su mirada particular e insistentemente en mis pechos, me abrazó, me acarició la espalda de forma inapropiada y, acercándose, me habló con voz libidinosa. Continuó la entrevista sin apartar su mirada en la misma parte de mi cuerpo”.

Testimonio 19

Año 2019

Escenario: Radio 10

Afectada: Periodista

Situación: “Conseguí trabajar en el programa de radio donde él estaba. Era la columnista de género. No cobraba, pero recién empezaba mi carrera y me parecía importante tener esa experiencia. Comencé a recibir sus comentarios desubicados y traté de soportarlos, pero eran constantes. Hasta que comenzó a enviarme mensajes a mi celular. Y yo, que supuestamente tenía que darles herramientas a las oyentes sobre estos temas, no sabía cómo responderle sin poner en riesgo mi trabajo. Decidí renunciar. Para explicar por qué me iba, le mostré las capturas de pantalla al productor”.

El fin de la cultura del acoso

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

El fin de la cultura del acoso

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

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María Galindo sobre Bolivia: un golpe a la sociedad y la comparación con Argentina

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“Miren el fracaso argentino. Fue la frustración general en donde se encumbró Milei” dice la artista y activista boliviana María Galindo en esta nota publicada originalmente en El Salto (elsaltodiario.com) en la que califica todo lo ocurrido como un acto peligroso, fascista, violento y autoritario. La fundadora de Mujeres Creando plantea además la necesidad de construir otras formas de legitimidad política y pone en duda el trasfondo del supuesto intento de golpe. Explica la puesta en escena que significó, en un sistema al que describe “agonizando de mediocridad, de falta de ideas, de ausencia de responsabilidad”. Las tres hipótesis sobre lo ocurrido y el sistema “machocrático”. La comparación con Argentina y la actitud para plantarse frente a lo que se viene.

Por María Galindo  

Me encuentro en este momento participando de un festival de teatro en Austria, a miles de kilómetros de distancia, pero el golpe me llegó como si hubiera estado en la mera plaza Murillo haciendo alguna de mis radios documentales. Al mismo tiempo, mucha gente me escribe preocupada por el país, por las Mujeres Creando y por mi persona. Gracias a todes ell@s.

He respondido rápidamente que esto no es lo que parece y que se queden tranquil@s y que yo no estoy en el país y que el equipo de Mujeres Creando es un tejido de afectos y sabidurías que reaccionó con la mayor claridad desde el primer segundo.

Qué difícil es explicar algo tan perverso y tan turbio como lo que ha sucedido ayer en Bolivia. Qué difícil es explicarle a la gente que fuimos víctimas colectivas de una gigante manipulación, qué difícil es explicar que, de todas maneras, no pudimos dormir en paz. Qué difícil es explicar que nos lo tomamos en serio porque tenemos un entrenamiento al desastre y que, por muy absurdo que pareciera, teníamos derecho a reaccionar con miedo. Qué difícil es explicar que vivimos en una suerte de continuo sabotaje.

Las víctimas del golpe de ayer fuimos nosotr@s tod@s como sociedad. No hay en todo el sistema político ni una persona con la credibilidad suficiente para explicar lo sucedido empezando en Richter y terminando en el senador Loza o pasando por Tuto Quiroga, que fue actor principal de la sedición en las Fuerzas Armadas el 2019.

Tres hipótesis

No tengo acceso a información sobre lo que supuestamente sucedió así que voy a desplegar tres posibilidades sobre lo que ha sucedido.

1.- Fue un acto del comandante de las Fuerzas Armadas arbitrario y aventurero sin gran respaldo dentro las Fuerzas Armadas realizado frente a un gobierno sin capacidad de nada. La utilidad y base política de ese acto fue reafirmar y refrescar la memoria sobre la facultad histórica de los militares de asumir desde el uso de la fuerza la toma de la administración del Estado cuando les da la gana. Una especie de recordatorio, una especie de puesta en escena, un ensayo sobre una posibilidad aún latente. Por eso, y no por imbéciles, reaccionamos con miedo.

2.- Fue un acto conversado con el Gobierno de Arce, ante su propio desgaste, para supuestamente remitirnos al golpe de 2019 y corregir la reacción de huida del Gobierno de Evo Morales, mostrando a un Arce capaz de enfrentar el problema. Si esta segunda posibilidad fuera la cierta, habían ensayado muy mal sus papeles y tanto Arce como el ministro de Gobierno Castillo y el viceministro de Régimen interior que jugaron a ser los machitos en escena no lograron convencer con sus actuaciones a nadie. Todes sabemos que eso en teatro como en cine es el fracaso del guion.

3.- Fue un golpe que sigue activo y aún no hemos visto el desenlace de la historia, por eso Zuñiga está tan tranquilo porque únicamente nos han manipulado para que cuando se perpetre no sepamos si se trata de un simulacro o de una realidad.

María Galindo sobre Bolivia: un golpe a la sociedad y la comparación con Argentina

Fotos de elsaltodiario.com

El ridículo social

En las tres hipótesis hay que decir urgentemente que el ánimo de jugar el papel de machitos valientes de todos los personajes es el eje de su comportamiento, es la razón de ser de sus vidas, es la pasión más importante que tienen. Cómo les fascina sentirse, aunque sea por un segundo, dueños absolutos de la situación, aunque el segundo siguiente hagan el más completo ridículo social como es en este momento el caso del presidente, el vicepresidente, el ministro de gobierno, el ex comandante de las Fuerzas Armadas y el viceministro de gobierno. 

Y no me digan que veo machismo en todos lados, primero porque así es y segundo porque se trata de un comportamiento central a la crisis en la que estamos.

En las tres hipótesis hay que decir urgentemente que, mientras la alcaldesa de El Alto reaccionó oportunamente y la rectora de la UMSA lo hizo rápidamente, el Parlamento estaba fuera de juego. La supuesta institución central de la democracia no hizo, ni dijo nada. Seguramente Andrónico estaba haciendo maletas por si acaso y varios y varias otras también. Es por supuesto interesante ver que la asamblea legislativa no garantiza nada y que ahí adentro no hay una sola persona que asuma sus responsabilidades, menos aún como cuerpo, como bancada, como actores supuestos y dueños además de una parte de la plaza Murillo. Bolivia no tiene Parlamento, no tiene legisladores, y es urgente tomar nota de eso. En 2019 no los tuvo tampoco, pues estuvieron igual de desmovilizados, igual buscando dónde esconder sus colas de rata y salvarse el pellejo.

Es urgente decir que, aunque también están muy desprestigiados, los y las periodistas de a pie estuvieron en la plaza; con la mayor valentía, tratando de entender, reflejando lo confuso y absurdo del panorama, haciendo las preguntas como podían y sin cuidarse ni las espaldas, ni los cuerpos. Ellos y ellas estaban ahí registrando lo que pasaba al costo que sea y con todo el estrés y el menosprecio que tantas veces tienen que tragar.

Les digo gracias herman@s, lo único valioso son las imágenes y las declaraciones que ustedes han podido lograr. No sé qué haríamos si ustedes, al igual que los y las parlamentarias, hubieran huido despavoridos de su lugar de trabajo.

Bolivia no es un régimen democrático, sino machocrático donde los machitos de turno juegan con nuestras vidas mientras disputan unos a otros el largo de su pene“.

Bolivia no ha sufrido un golpe de Estado, sino un golpe a la sociedad. Bolivia no es un régimen democrático, sino machocrático donde los machitos de turno juegan con nuestras vidas mientras disputan unos a otros el largo de su pene. El sistema político boliviano está agonizando de mediocridad, de falta de ideas, de ausencia de responsabilidad.

La construcción de otra legitimidad

Hay que mandarlos a todos, pero a todos, todos a sus casas no a plan de cañonazos, ni de golpes de Estado, sino a plan de construcción de otras legitimidades políticas urgentes.

Cerrar el colegio militar, porque siguen ahí adentro con la idea de que son lo que no son y su tradición golpista no la superan ni con sus propios fracasos.

Convocar a elecciones abiertas bajo un mecanismo no partidario.

Cambiar el sistema de representación política y que no sea partidario, sino regional, generacional y por segmentos poblacionales. Que los animales tengan voz, que las personas con discapacidad tengan voz, que las mujeres tengamos una bancada directa y no portadoras de útero que representan al patriarcado, que la mariconada esté representada.

Hoy es hora de lo nuevo, de la esperanza. Este golpe a la sociedad que es la última de sus jugadas me demuestra que estos no son nada y que de un ticcho los podemos derrotar, fácil los podemos derrotar, fácil podemos ponernos las pilas para expulsarles.

Están donde no merecen estar.

No nos merecen como sociedad, cuidado que nos quieran entrenar en que lo que hace falta es una respuesta más machista, más autoritaria, más violenta y más brutal “.

No nos merecen como sociedad, cuidado que nos quieran entrenar en que lo que hace falta es una respuesta más machista, más autoritaria, más violenta y más brutal. Las burlas en las redes en el fondo están develando eso. Cuidado que nos quieran entrenar en pensar que como sociedad no tenemos la capacidad, ni las ideas para sacar al Manfredismo, Evismo, Arcismo, al Mesismo , al Camachismo, al facho del tuto Quiroga, al Doria Medina y todo el club de siempre y destituirles para construir lo nuevo.

Miren el fracaso argentino. Fue la frustración general en donde se encumbró Milei. Lo de ayer ha sido un ejercicio peligroso, fascista, violento y autoritario que lo que quiere de nosotros es un entrenamiento para aceptar vivir así.

Basta y basta ya.

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