Sigamos en contacto

Nota

AbortoLegalYa: los enigmas de la etapa decisiva

Publicada

el

Con poquito aportás muchísimo ¡Sumate!

Nada está asegurado en el Senado con respecto a la posible sanción definitiva del proyecto aprobado la semana pasada en Diputados. La paridad, al menos aparentemente, es tan grande que se especula con un posible empate, y en ese caso el voto decisivo sería el de Cristina Fernández de Kirchner como presidenta de la Cámara. Las exposiciones del martes, la gente convencida, y el rol de la decisión política. Lo que cuenta una senadora criada en un ambiente tradicional, y el modo en el que transformó su visión sobre el tema.

Este martes, en la segunda jornada de debate en el Senado, comenzaron a escucharse a 20 oradoras y oradores, 10 a favor y 10 en contra, que intercalados tuvieron 7 minutos para desarrollar sus argumentos. Todo virtual. El jueves se emitiría el dictamen de comisión, y sigue habiendo aparente consenso en que el debate se producirá el 29 de diciembre. “La decisión no va a darse por estas intervenciones, son los mismos argumentos a favor y en contra que ya se conocen. La decisión es de otro tipo: es de orden político” sostuvo desde la pantalla la antropóloga y escritora mexicana Marta Lamas, una de las expositoras. En esa decisión política radica el enigma de lo que se viene.

“El debate se ha cristalizado”, sostuvo en diálogo con lavaca el senador Alfredo Luenzo (Frente de Todos), “es casi una foto de lo que ocurrió en 2018, en función de cómo se vienen dando estos primeros episodios, charlas y debates donde escuchamos expositores de un lado y del otro y creo que nada ha cambiado. El debate está detenido en lo que hemos visto en el 2018 y fundamentalmente esto también se vio reflejado en las posiciones públicas de todos los senadores. No hemos evolucionado demasiado a dar un salto de calidad ni en las estrategias ni en las miradas que cada uno tiene con respecto a este tema. Lo que ha cambiado es la composición parlamentaria y eso es lo único que puede en definitiva alentar a una posibilidad de que tengamos ley”.

En el 2018 las exposiciones servían para que los senadores pudiesen tomar posición. ¿Qué estrategia cree que se está utilizando ahora para quienes aún no se definieron?

Creo que aquel debate dejo una huella, inclusive en quienes hoy han asumido y forman parte de una nueva composición parlamentaria. Es muy difícil que el debate cambie la posición de alguno de los legisladores. Puede cambiar eventualmente la estrategia, una abstención o una ausencia, pero no un posicionamiento frente a lo que cada uno piensa de lo que estamos proponiendo acerca de no penalizar el aborto en Argentina hasta la semana 14. Otra ley sumamente importante es la de los 1.000 días. Todo el mundo reclama educación, mayor contención, y también estamos planteando esa alternativa que es de acompañamiento a quienes tienen la decisión de avanzar con una maternidad. El Estado está dando respuesta pero hay posiciones que son irreductibles, que están muy entrelazadas por creencias, inclusive forzadas a partir de interpretaciones que se hacen desde un punto de vista constitucional, o legal, o de tratados internacionales que nada tienen que ver con lo que estamos discutiendo. Lo que queremos es no criminalizar a la mujer. Al contrario de lo que algunos están sosteniendo desde el sector celeste, nosotros sí somos pro vida: no queremos más mujeres muertas y queremos acompañar a las mujeres muchas veces de los sectores más vulnerables que atraviesan una situación dolorosa.

Los números de la penalización

AbortoLegalYa: los enigmas de la etapa decisiva

El doctor en Derecho Andrés Gil Domínguez planteó: “El Comité de los Derechos del Niño ha dicho, en informes particulares y en tres oportunidades, que Argentina debe adoptar medidas urgentes para reducir la mortalidad materna relacionada al aborto y que debe revisar su legislación sobre el aborto”.  

La doctora Aida Kemelmajer de Carlucci habló sobre la autonomía. «Hay una norma que dice que la vida se protege desde la concepción, pero al mismo tiempo hay otros principios jurídicos que sostienen el derecho de toda persona a no ser instrumentalizada, a llevar adelante su propio proyecto de vida. Eso se llama autonomía». Para cerrar su exposición dijo: “La vida solo es tal si es digna, y la dignidad está unida a la autonomía”

“No hay ningún órgano constitucional que impida despenalizar el aborto temprano”, sostuvo en su exposición el abogado Ricardo Gil Lavedra, quien luego aseguró: “Nadie quiere que haya abortos, ¿cuál es la mejor manera que no los haya? Creo que no es penalizando”.

Quedó claro que la penalización no es el camino cuando expuso Paula Litvachky, directora ejecutiva del CELS y compartió los datos del reciente informe La criminalización por aborto y otros eventos obstétricos en la argentina: “No es cierto que la ley penal se usa poco para criminalizar el aborto. Hasta hoy, los números oficiales de 14 jurisdicciones indican que entre 2012 y 2020 se iniciaron 1.388 causas por abortos y 37 eventos obstétricos fueron criminalizados”.

Explicó: “Todas pertenecen a sectores sociales vulnerabilizados, no tienen trabajos remunerados, tienen poca instrucción de nivel formal y viven en condiciones muy precarias. La mayoría tiene menos de 30 años, y muchas tienen hijos. No hay duda de que estamos ante una política esencialmente selectiva, que ejerce distintos tipos de violencias sobre estas personas, por su género y por su clase social”.

También quedó claro que con despenalizar no alcanza. Aida Kemelmajer de Carlucci sintetizó: “La diferencia que se hace entre despenalizar y legalizar es una diferencia que en el mundo de los derechos humanos no tiene cabida”.

Otro de los ejes sobre los que insistieron los contrarios a la legalización fue, nuevamente, el principio de la vida. «Es una ficción sostener que un embrión es un chico», sostuvo Gil Lavedra.

“Hay una estrategia de los opositores a la ley de querer hacernos ver a nosotras que estamos a favor como gente en contra de la vida y es totalmente diferente. Estamos a favor de la vida, sabemos que cuando el aborto se despenalice y se legalice es más fácil aplicar políticas de cuidado de las personas y mujeres gestantes. Nuestra estrategia es no reaccionar ante las agresiones”, dijo a lavaca la senadora Sapag.

Las Ni Ni

La senadora de San Luis, Maria Eugenia Catalfamo, preguntó sobre las maternidades en las adolescentes. Lo hizo para reconfirmar lo que la Directora de Protección Social en Cippec, Gala Diaz Langou, expuso:

  • 3 de 4 jóvenes llamados NINI (ni estudian ni trabajan) son chicas, que tienen a cargo el cuidado.
  • El 60% de las mujeres que fueron madres en la adolescencia interrumpieron su trayectoria educativa antes de terminar la secundaria.
  • El 68% de quienes fueron madres antes de los 20 reportaron que su embarazo no fue planificado.

Volverse militante

AbortoLegalYa: los enigmas de la etapa decisiva

La senadora neuquina Silvia Sapag (Frente de Todos) habló con lavaca sobre su propia evolución en este tema.

“Soy parte de una familia árabe que tiene una concepción muy distinta de lo que es el transcurrir de la vida a lo que se piensa en occidente. Mi familia ya estaba en occidente pero tenía la concepción tradicional sobre sus mujeres. Somos una familia muy grande, éramos más de 40 primos, y de las primas mujeres solamente dos fuimos a la Universidad. A los varones se les daba todo servido en bandeja: si querían ir a una pensión, a tal o cual Universidad. A las mujeres nos decían que teníamos que conseguir un buen marido, que esa tenía que ser nuestra aspiración”, relató a esta agencia.

Hablar de aborto, cuenta la senadora, no era una posibilidad. Hasta que cursó en la Universidad Nacional de Comahue, a sus 40 años, una maestría  en género. “La academia fue la que me abrió los ojos, me hizo tener certeza y firmeza en mis convicciones, que yo ya la tenía con mucha timidez. Por las enseñanzas que había tenido en mi familia no me atrevía a explicitarlas, y eso fue determinante en mi vida. Esa sensación de injusticia que que era más que una sensación. Era un tratamiento realmente injusto que les daban a las mujeres de mi familia. Ahí empezó mi lucha y por eso ahora soy una militante, por eso yo apelo a que una puede cambiar su forma de pensar y pienso que todavía puede haber un hecho, una palabra, un argumento, un razonamiento que les haga el click a estos senadores dubitativos, que entiendan cuán necesaria es esta ley para las mujeres. No se puede pretender tener sojuzgada a la mitad de población: todos merecemos la libertad, la igualdad y la sororidad”.

¿Impactó en la Cámara de Senadores la diferencia de votos con la que se obtuvo la media sanción? 

Espero eso. La discusión en el 2018 fue muy buena, no se ganó la Ley, pero si la batalla cultural. A partir de ahí se habló abiertamente del aborto y aparte surgió esa masa de jóvenes que fueron a apoyar al Congreso y que nos hicieron ver una realidad que no sabíamos que existía. A algunos les cuesta y dan argumentos que, si uno lee los libros, son los mismos que cuando se justificaba que las mujeres no tuvieran la patria potestad sobre sus hijos, o no pudieran ir a la universidad, o no votar. Estos derechos que hemos ido ganando a lo largo de nuestras batallas después son vistos en el transcurso del tiempo, diciendo “¿Cómo puede ser que se haya pensado que una mujer no puede ir a la universidad, que una madre no puede decidir si su hijo va a una escuela o no?’. Ese tutelaje que se pretende sobre nosotras y viene desde la arquitectura familiar, de la época de la revolución industrial, se tiene que acabar.

La construcción del dictamen y la votación

El plenario de comisiones que está tratando en la Cámara de Senadores la legalización del aborto pretende firmar el jueves de esta semana el dictamen para que el proyecto quede listo para llegar al recinto y ser votado, tentativamente, el 29 de diciembre.

“No es momento para nosotros de hablar de modificaciones, tenemos que avanzar con el proyecto tal como llegó”, plantea ante lavaca el senado Luenzo. “Costó mucho en Diputados y el proyecto ha sido mejorado en relación al que teníamos en el 2018. Se han atendido demandas, fueron pertinentes, lo han mejorado”.

¿Se habla en la Cámara de los escraches que se sufrieron en Diputados?

No se habla ese tema. Hay antecedentes, por lo tanto pueden ocurrir, pero no es el mejor camino. Estos escraches los que plantean el lema “pro vida”, pero pro vida también implica el respeto al pensamiento diferente, al otro ser humano. Por eso son muy contradictorios. Si yo me paro en espejo a lo que ellos están diciendo, lo que pretenden es que se sigan muriendo mujeres en Argentina.

Usted es oficialista, ¿cree que dentro del bloque incide que el proyecto fue enviado desde el Poder Ejecutivo?

Es un dato anecdótico, de microclima, no tenemos que opacar el debate que es por la vida de las mujeres. No nos olvidemos que es una promesa de campaña, que venimos con el lema de será ley desde 2018, cueste lo que cueste vamos a seguir trabajando. Si hay alguien que está molesto, formará parte de sus creencias.

¿Están dadas las condiciones para que sea ley?

Mezclar pronóstico con deseo es un problema. El deseo mío es que sea ley. El pronóstico no sé, también es alentador desde mi punto de vista, pero estoy mezclando las dos cosas. Ojalá sea ley para salvar la vida de muchas mujeres.

Nota

Escritos sobrevivientes: Un nuevo libro escrito por ex detenidos desaparecidos

Publicada

el

Con poquito aportás muchísimo ¡Sumate!

Este 24 de marzo, a 49 años del golpe, la editorial lavaca publica Escritos sobrevivientes, un libro creado junto a un grupo de personas que estuvieron secuestradas y desaparecidas en distintos centros clandestinos de represión durante la última dictadura militar. Se presenta el próximo viernes 28, pero ya podés pasar a buscarlo por MU (Riobamba 143) desde hoy. En este texto, Claudia Acuña cuenta qué representa esta obra parida en colectivo y en medio de aires negacionistas.

Por Claudia Acuña

Este libro representa muchas cosas y todas y cada una nos parecen decisivas para estos tiempos desesperados.

Ni sé por dónde comenzar a enumerarlas, así que sin orden de importancia ni cronológico enumero algunas, aunque sin duda me faltarán otras que invito a que completen quienes lo lean.

Lo primero, para mí, es reconocer el valor social, político, histórico y ético que merecen las personas detenidas-desaparecidas por la dictadura cívico militar que azotó este país desde el 24 de marzo de 1976. No olvidamos esa fecha gracias a ellas, pero no siempre se las nombra con la relevancia que han tenido para construir verdad, justicia y memoria.

A algunas de ellas he tenido el honor de escucharlas y verlas testimoniar en los juicios de lesa humanidad, pero también en los diferentes procedimientos contra la impunidad que crearon y sostuvieron para que esos juicios sucedan.

Una y otra vez.

Una y otra vez.

Una y otra vez.

Hasta lograrlo.

Solo a una pude agradecerle con palabras y lágrimas el esfuerzo, el coraje y el legado que recibíamos por su esfuerzo, pero fundamentalmente por sus vidas consagradas a hacer posible lo imposible. Fue en la puerta de los tribunales de Comodoro Py, mientras los altoparlantes transmitían la primera condena a los genocidas responsables del centro de detención clandestino y de tortura que funcionaba en la Esma. Ahora, con este libro queremos extender esas gracias a cada una, a cada uno.

Sé, porque comprendí la lección que nos daban, que no puedo afirmar que lo hicieron solo ellas, ellos. Esa es otra de las cosas que representa este libro: el saberse parte – y reconocerlo siempre- de algo más grande, más importante y más trascendente no solo del yo, sino incluso del núcleo colectivo en el que nos organizamos, reflexionamos y tomamos fuerza para resistir. Nuestras fuerzas individuales y nuestras construcciones políticas suman, activan, empujan, pero alcanzan sus objetivos cuando sincronizan con la necesidad social, con la época y con la Historia. Tienen alas porque tienen raíces y mueven al mundo hacia lugares mejores porque se sabe más grande y más poderosa que lo que nos rodea.

Eso que aquí las y los autores definen como “subjetividad sobreviviente” nos advierte eso: somos nuestros cuerpos y la sombra que proyectan, lo que hacemos y lo que soñamos, nuestras obras y nuestra imaginación, nuestros saberes y nuestra intuición, pero también y además aquellos cuerpos, proyecciones, hechos, batallas ganadas y perdidas, que nos anteceden y desbordan para fortalecernos y sostenernos de pie. Aquello que ilumina la oscuridad es la memoria sensible: de eso se trata este libro, además.

Otra: el valor de las utopías. En los momentos más aterradores hemos gritado “Aparición con vida y castigo a los culpables”. Bueno: la noticia es que hemos tenido éxito y aquí están las personas que cuando pronunciábamos esas palabras mágicas no podíamos abrazar. Algunas de ellas son las que el tercer sábado de cada mes vimos ingresar a nuestra trinchera durante el largo y desalentador año 2024. Para nosotros ese taller de escritura significó una cita con la esperanza, cada vez. Y una comprobación: el futuro se construye con el hacer colectivo, cada vez.

Por último: este no es un libro de testimonios sobre el horror de la dictadura, sino su contracara o quizá, lo que se puede pensar después de cruzar el abismo de la impunidad.

Quizá.

Me falta todavía superar la alegría de haberlo logrado, de sostener con las manos esta pequeña utopía realizada en tiempos de saqueo de recursos simbólicos y materiales, en las cuales sólo proponerlo sonaba casi irresponsable, para poder encontrar las palabras certeras, que expresen lo que representa que personas empobrecidas y violentadas podamos hacer lo que querramos financiadas sólo por el deseo y la convicción, que siempre es política.

Quizá la palabra exacta sea una sola: Argentina.

La presentación

Escritos sobrevivientes y compila una serie de textos producidos en un taller de escritura que tuvo lugar en MU durante 2024. Estos relatos abordan historias marcadas por lo que el grupo denomina «subjetividad sobreviviente». El resultado es un conjunto de textos poéticos, políticos y filosóficos, de una potencia y belleza conmovedoras.

Participan: Rufino Almeida, Margarita Fátima Cruz, Graciela Daleo, Lucía Fariña, Mercedes Joloidovsky, Eduardo Lardies, Susana Leiracha, María Alicia Milia, Claudio Niro, Silvia Irene Saladino, Stella Maris Vallejos e Inés Vázquez.

Así lo resumen sus autoras y autores: «Un grupo de compañeras y compañeros, ex detenidos desaparecidos por el terrorismo de Estado, nos reunimos en un taller de escritura para crear textos enfocados en la subjetividad sobreviviente, mientras la voz del poder alimenta el negacionismo y la reiteración del sufrimiento popular por variados medios».

El libro se presentará el próximo viernes 28 de marzo a las 20 horas en Mu Trinchera Boutique, Riobamba 143.

Podés conseguirlo desde hoy, 24 de marzo, también en MU.

Escritos sobrevivientes: Un nuevo libro escrito por ex detenidos desaparecidos
Seguir leyendo

Nota

La Justicia esquiva la causa por el disparo a Pablo Grillo: “Hasta ahora no se investigó nada”

Publicada

el

Con poquito aportás muchísimo ¡Sumate!

La recuperación de Pablo “es muy rápida” pero la investigación sobre su intento de asesinato, muy lenta, o directamente inexistente. Qué dijo el padre hoy frente al Hospital Ramos Mejía donde Pablo sigue pelando por su vida, aún en terapia intensiva pero con avances prometedores, y las abogadas del caso que presentaron ante la Justicia: primero Servini de Cubría y luego el candidateado a la Corte Ariel Lijo rechazaron la causa, y ahora se sortea en la Cámara Federal de Casación a qué juez le tocará investigar a quien le disparó y a sus superiores jerárquicos. Los dichos de Adorni en conferencia de hoy, y quién cortó el diálogo con la familia; las pruebas que se pidieron y las que se aportaron; y el texto de la presentación judicial en la que la familia pide ser querellante, con las pruebas que aportamos desde decenas de medios, fotoperiodistas y organizaciones sociales.

Por Francisco Pandolfi

Pablo Grillo todavía no está fuera de peligro, pero la mejoría día a día, paulatina y constante, le permite a la familia hablar ya no sólo de su estado de salud. Hasta hoy, el único foco era la supervivencia de este fotógrafo de 35 años impactado por una granada de gas lacrimógeno, fuera de toda legalidad, por las fuerzas de inseguridad comandadas por la ministra Patricia Bullrich.

La pérdida de masa encefálica y la fractura de cráneo con la que llegó de urgencia al Hospital Ramos Mejía –el miércoles 12 de marzo, cuando se desató la represión en la marcha por las paupérrimas condiciones en las que viven las y los jubilados–; la primera operación esa misma noche en la que se bajó la presión intracraneal y se le reconstruyó algo del tejido. Las pupilas que empiezan a reaccionar bien. La merma en la sedación. Los primeros movimientos – prematuros e inesperados por los propios médicos–. Otra operación por un derrame que es revertido a tiempo. La baja de los glóbulos blancos como síntoma de la baja en la infección. Y a solo una semana del disparo, Pablo abre los ojos. Y le sacan el respirador para ver cómo reacciona y lo hace agarrándole la mano a la mamá. Y por si fuera poco le susurra las palabras más hermosas a su papá: “Hola, viejo”. 

Pablo continúa en terapia intensiva, en estado crítico, pero respondiendo bien neurológica y físicamente. “Es asombroso el nivel de avance que tuvo”, dice Fabián, su viejo, con los ojos emocionados e incrédulos por la mejoría impensada en tan poco tiempo. Esa sucesión de buenas noticias las que posibilitan a la familia convocar este viernes a una conferencia de prensa «para contar novedades en la causa judicial».

Primero, habla Fabián, su papá, sobre la salud de Pablo: “Las novedades son que está estable, por lo tanto es bueno. Está con los ojos abiertos y sigue sin respirador”.

En la conferencia de prensa convocada por la familia de Pablo Grillo, fotógrafo que fue impactado por una granada de gas lacrimógeno lanzada por las Fuerzas comandadas por Patricia Bullrich, Fabián, su papá, habló sobre la salud de su hijo.

www.lavaca.org (@revistamu.bsky.social) 2025-03-21T19:35:39.538Z

Fabián lleva puesta una remera azul, con letras blancas que dicen: “Justicia por Pablo Grillo”. Se lo nota cansado, pero más distendido. Se ríe cuando cuenta: “Tengo un video con saludos de (Ricardo) Bochini, veremos si los médicos nos permiten que se lo pasemos. Si lo escucha al Bocha, va a volver a hablar seguro Pablo”. Mantiene los pies sobre la tierra: “Todavía la situación es grave: está en terapia y con riesgo de vida. Pero en ese marco todo lo que estuvo ocurriendo es favorable. A todos nos sorprendió su evolución. Incluso los médicos manifiestan que la evolución que está teniendo es asombrosa. Es muy rápida”.

Este jueves, el vocero presidencial Manuel Adorni dijo que el diálogo con la familia quedó roto desde que el padre de Pablo acusó a Bullrich de ser cómplice. Fabián le responde: “Nosotros no cortamos nada porque nunca existió el diálogo. Lo mío fue una respuesta a una declaración mentirosa de Bullrich, por tanto si es que alguien cortó el diálogo fueron ellos. Yo estoy dispuesto a escuchar, si alguien me llama”. Y agregó: “A esta altura no lo espero (ese llamado). Espero poco. Pero demostraría que tienen todavía un grado de humanidad”. 

En relación a las mentiras de Bullrich sobre el trayecto del proyectil, expresó: “Me da vergüenza la forma en que fue acomodando la mentira. La va acomodando a medida que la realidad se lo desmiente, es hasta absurdo, burdo, grotesco: no sé que palabra utilizar”. Cuando le preguntaron si le diría algo al gendarme que, según los elementos reconstruidos hasta el momento, sería quien disparó (presuntamente, el cabo Guerrero), afirmó: “Personalmente no le diría nada. Sí lo vamos a decir de forma jurídica. El mejor diálogo que podemos tener con esta gente es en lo judicial”.

La causa, sin avances

Fabián estuvo acompañado por Claudia Cesaroni, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, y a Paula Litvachky, del CELS, organismos que patrocinarán legalmente a la familia, que este 21 de marzo se presentó ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 1 para ser tenida en cuenta como querellante en la investigación judicial.

Lo más importante de la causa hasta ahora: desde el 12 de marzo “no se investigó nada y reclamamos que se empiece a investigar urgente”. Las abogadas cuentan el por qué: “La causa iniciada por la denuncia de la Procuvin (Procuraduría de Violencia Institucional) que dio inicio a la instrucción estaba presentada en el Juzgado 12 de Ariel Lijo, quien se la devolvió a la Jueza Servini de Cubría, que otra vez la rechazó. Ninguno de los dos quiere hacerse cargo de la investigación. Ahora irá a sorteo para definir quién la sigue. La Cámara Federal de Casación Penal tiene que resolver”. Agregan: “Hasta ahora el Ministerio de Seguridad dijo que no hará sumarios internos por el accionar de su Fuerza, lo que refleja el encubrimiento”. 

La causa aún no tiene carátula porque no está radicada en ningún juzgado. La denuncia presentada es por tentativa de homicidio agravado, por abuso de autoridad e incumplimiento de funcionario público.

Dice Paula Litvachky, del CELS: “Es muy importante que la causa salga de este limbo judicial y se inicie el pedido de pruebas antes de que pase más tiempo”.

Dice Claudia Cesaroni, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos: “Esperamos que en estos primeros 9 días en los que no se hizo nada, no haya ninguna prueba que se haya destruido, modificado, alterado. Hay cámaras del Gobierno de la Ciudad que tienen un tiempo de duración determinado, o de negocios que también se van borrando y si no las pedís inmediatamente después ya no están. Es vergonzoso que un hecho así no lo esté investigando nadie”.

Claudia Cesaroni, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, es junto a Paula Litvachky, del CELS, la abogada que representa a la familia jurídicamente. En este video cuenta los avances de la causa judicial:

www.lavaca.org (@revistamu.bsky.social) 2025-03-21T19:54:48.310Z

Las abogadas pidieron una serie de pruebas. Las más relevantes: “Quién dio las órdenes, cómo se manifestaron esas órdenes y cuáles fueron, antes y después del impacto; cuál fue el protocolo que se aplicó, quienes integraban el equipo donde estaba incluido el cabo Guerrero y qué órdenes se le impartió a ese grupo en particular; qué armas utilizaron”. También exigen que se lo llame a indagatoria a Guerrero. “Ya hay suficientes elementos para hacerlo”.

Completa Paula Litvachky: “Hicimos una presentación con los hechos, tenemos un montón de pruebas para que se reconstruya ese tramo del operativo de modo tal que se pueda tener la responsabilidad de quién disparó y de toda la cadena jerárquica”.

Concluyen ambas: “Las pruebas están. Nunca hubo tanto registro fotográfico y audiovisual. Necesitamos el acompañamiento social para empujar a que se haga justicia y que no quieran desviar el foco de la investigación”.

Seguir leyendo

Nota

La causa de la caída: la denuncia de Beatriz Blanco, la jubilada gaseada y golpeada por la Policía

Publicada

el

Con poquito aportás muchísimo ¡Sumate!

Traumatismo encéfalo craneano, herida cortante e irritación ocular: las heridas causadas a Beatriz Blanco (81 años) ya forman parte de una causa judicial que inició ella misma y también la Procuraduría de Violencia Institucional, y apunta contra dos efectivos que la gasearon y le pegaron, provocando su caída. También apunta a la responsable del operativo, la ministra Patricia Bullrich, que se desplegó el miércoles de manera feroz, pero que -plantea la denuncia- es parte de un “plan sistemático”. Beatriz fue golpeada a las 16:10, antes de los principales incidentes, mientras se manifestaba en una esquina: cómo fue el momento, según relata ella misma en la denuncia y cuenta su hija. Quién es esta jubilada que trabajó de todo. Cómo está: recuperándose, enojada y “con más fuerza que nunca”. La voz de una de sus hijas junto a quienes lucha por justicia, y paz.

Por Franco Ciancaglini.

La imagen de Beatriz Blanco cayendo en seco al suelo -tras ser gaseada y empujada por dos efectivos de la Policía Federal- dio la vuelta al mundo. 

En el video se ve el fin de una secuencia más larga que inicia cuando la Policía Federal empuja de manera violenta a jubiladas y jubilados que se encontraban haciendo el clásico semaforazo de todos los miércoles en el Congreso. 

“Ella lo que cuenta es que estaba con el grupo de jubilados, cortando Entre Ríos, para mostrar sus carteles. Y cuando el semáforo se pone verde se vuelven a la esquina. Y en ese momento vino la policía, apurando a todos los viejos a subirse a la vereda”.

La que habla es una de sus hijas, Paula.

El relato coincide con la temprana decisión de las fuerzas de abalanzarse sobre personas que hacen lo mismo todos los miércoles -un semaforazo, y luego una movilización que da la vuelta al Congreso-: Beatriz fue atacada a las 16:10. 

Esta vez, por lo especial de la fecha, los Policías iban además con el gas apretado y el palo suelto. Cualquiera que estuvo en la manifestación pudo apreciar cómo apenas una persona se acercaba a los efectivos, o incluso estando a metros, sin hacer nada, podía ser gaseado. Incluso teniendo 81 años.

La causa de la caída: la denuncia de Beatriz Blanco, la jubilada gaseada y golpeada por la Policía

Los camiones hidrantes fueron parte de la cacería desatada. Foto: Lina Etchesuri.

El arma y la palabra

Beatriz Blanco no está afiliada a ninguna barrabrava ni milita en ningún partido político.

Es jubilada.

Trabajó toda su vida como empleada en cooperativa de fletes, empleada cuidando niños, costurera, y de casera hasta los últimos tiempos.

Tiene tres hijas.

Una de ellas, Paula Ippolito, cuenta que junto a su madre Beatriz y su hermana Paula suelen ir juntas a las marchas. “Esta vez fue sola porque justo yo estaba operada de la rodilla. Suele ir, no va todos los miércoles pero cuando puede va”.

Beatriz ya conocía a varios y por eso se acercó al grupo de jubilados que realiza los miércoles el semaforazo. Luego de que la empujaran a la vereda, se puso a hablarle a un cordón policial, una práctica habitual de jubilados anodados ante la violencia sin sentido que ejercen las fuerzas: “Ella siempre es de ir y hablar, de decir qué están haciendo, cómo no les da vergüenza; mi mamá siempre como que quiere hacer conciencia. Ella le debería estar gritando al policía que estaba de espaldas y lo toca con el bastón como diciendo ´mirame´. Ahí el chabón se da vuelta y le tira el spray, y el otro que le pega con el palo en la cabeza”.

Ese combo, que representa un ataque, de gaseo, empujón y golpe, hace que Beatriz pierda el equilibrio instantáneamente, y caiga al suelo.

La primera pregunta es cómo está: “Se está recuperando. Está en reposo, en observación por el golpe que recibió en la cabeza. Está con mucho dolor en todo el cuerpo, con un poco de inestabilidad, con el dolor en los ojos por el gas que le tiraron. Tiene los ojos muy hinchadas: le tiraron gas directo en la cara”.

Este dato del gas directo a sus ojos explica a la vez la pérdida del equilibrio, desechando por tierra las mentiras del Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que aseguró que se “cayó sola”. También el título de la empresa La Nación que habló de que la jubilada “atacó” a la policía previo a su “caída”: “Ella le tocó con su bastón para que se diera vuelta, para que la escucharan, no golpeó a nadie. Habría que mostrar los videos enteros donde la Policía increpa primero a los jubilados para que se suban a la vereda, con la agresividad que suelen tener”.

La causa de la caída: la denuncia de Beatriz Blanco, la jubilada gaseada y golpeada por la Policía

Beatriz Blanco, tras los gases recibidos y el golpe posterior. Foto: Lina Etchesuri.

El caso de Beatriz es uno de los dos -junto al del fotógrafo Pablo Grillo- denunciados por la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) ante la Cámara del Crimen. En esas denuncias a las que accedió lavaca, el organismo que se encarga de monitorear a las fuerzas -en estos tiempos, con menos entusiasmo- presenta como “pruebas” distintos recortes periodísticos alrededor del ataque a Beatriz. Y solicita a la justicia que requiera al Ministerio de Seguridad el personal policial afectado a los lugares de ambos ataques, así como los datos de la “sala de operaciones” a la que reportaban los agentes a cargo del operativo.

Por otro lado, la propia familia de Beatriz presentó una denuncia contra los dos agentes de la Policía Federal y contra la propia ministra Bullrich. Narra en su presentación lo mismo que refiere su hija en esta nota: “Siendo aproximadamente las 16:10 hs me encontraba en las inmediaciones de la esquina de las avenidas Entre Ríos y Rivadavia de esta ciudad (…) cuando fui rociada con una sustancia lacerante por un efectivo de la Policía Federal. Inmediatamente después, y también a manos de un efectivo de la PFA, recibí un golpe en la cabeza, con un elemento que creo se denomina ‘tonfa’, lo que provoca mi caída al piso”.

Tras el golpe, Beatriz fue derivada al Hospital Argerich, donde diagnosticaron lo producido por el ataque: traumatismo encáfalo craneano, herida cortante e irritación ocular.

Por eso, por un lado, reclama la identificación de los dos efectivos que la atacaron, plausibles de ser responsables de “delitos de lesiones leves” agravadas por tratarse de personal de la fuerza. Y por otro, califica a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich como “autora mediata” por ser responsable del operativo y algo más: la valiente presentación habla de que estos hechos son parte de un plan sistemático.

La causa de la caída: la denuncia de Beatriz Blanco, la jubilada gaseada y golpeada por la Policía

Una síntesis del plan sistemático. Foto: Juan Valeiro.

“Como en los momentos más aciagos de nuestra historia, desde el Poder Ejecutivo se ha montado un Programa de Miseria Planificada cuya consecuencia natural es la Protesta Social. Y sabido es que este tipo de políticas socioeconómicas sólo resultan aplicables cuando se pone a disposición de las mismas al aparato represor del Estado”.

Firma toda esta historia la propia Beatriz, acaso poniendo en contexto lo que representan los golpes que sufrió, su historia y el futuro por el que pelea junto a sus hijas. “Nosotras somos fieles a las marchas que son para los derechos del pueblo”, cuenta Paula, una de ellas. “No militamos en ningún partido político, siempre vamos independientes y solas”, aclara por si hiciera falta.

Paula habla siempre en plural femenino, pensando en su madre y su hermana. Desde ese lugar cuenta: “Nos están sacando todo. Nos están metiendo miedo para que no salgamos a las calles. Están imponiendo todo lo que quieren imponer. Siempre estamos atentas a todas las luchas. Esto va a por todos, no es solamente por los jubilados. A mi me han robado plata con la AFJP a pesar de que ya tengo 30 años de aportes. Estos vienen por todo, por todo lo que conquistamos”.

Junto a Natalia, las jóvenes militan tocando tambores en Batuka, uno de los conjuntos que lleva el ritmo a la calle y es la banda de sonido de la protesta social y la lucha. Hoy, del lado de la víctima, Paula asegura: “Estamos luchando para que esto no vuelva a suceder. Para que tengamos memoria y el pueblo no se duerma. No tenemos miedo. Ya la verdad que queda poco por perder”.

Esta lucha incluye, claro, a Beatriz: “Está más fuerte que nunca. Está enojada, muy enojada. Pero está fuerte para seguir la lucha”.

La lucha, ahora, es por justicia: “Solamente queremos que los responsables tengan justicia, sean los policías o la ministra de Seguridad: que la justicia trabaje a favor del pueblo. Y que no salga nadie más impune”. 

¿Tenés esperanzas? “Y no. Pero hay que hacerlo igual: nos corresponde”.

La esperanza tal vez siga estando en la calle, mientras estas jóvenes sin contención psicológica ni asistencia estatal de ningún tipo enfrentan los golpes: “Estamos nosotras, las hijas, para cuidarla y para que se reponga de esto”.

¿Necesitan algo? “Sí: paz”.

Seguir leyendo

LA NUEVA MU. Modo Estela

La nueva Mu
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.