Sigamos en contacto

Nota

De Vaca Muerta a las energías renovables: realidades y debates sobre una transición energética que incluya naturaleza, territorios y personas

Publicada

el

Las últimas noticias energéticas profundizan la eterna promesa del extractivismo petrolero, que se derrite al calor de la realidad y los vaivenes de los mercados. El año récord de fracking. El Plan Gas y los nuevos acuerdos con Bolsonaro. Las voces que apuntan qué significa el debate sobre una transición energética, y qué tiene que tenerse en cuenta para llevarla a cabo: descentralización, energías alternativas y cambio de paradigma. Lo que está en juego: los mercados o la naturaleza, los territorios y las personas que en ellos viven.

“Al comienzo de la pandemia hablábamos de la posibilidad de generar otra conciencia respecto a la matriz de producción. Por eso es frustrante ver que hoy se vuelve a caer en la misma política extractiva de siempre”.

El joven vocero de la lof Newen Mapu en Neuquén, Lefxaru Nahuel, resume en una frase las últimas noticias que volvieron a poner a Vaca Muerta como parte central del motor energético y productivo del país. Por un lado, el Plan Gas anunciado por el presidente Alberto Fernández que les asegura a las empresas privadas que operan en la región un horizonte de negocios a contramano de las denuncias por contaminación. Por otro, la media sanción del Aporte Solidario de las Grandes Fortunas que prevé que un 25% de la recaudación se destine a la exploración, desarrollo y producción de gas a través de la empresa IESA (ex Enarsa), en articulación con YPF.

“La explotación de Vaca Muerta se anuncia desde hace casi una década como el eje de la política energética y productiva del país”, observó en un comunicado el Observatorio Petrolero Sur. “Sin embargo, hasta el momento no dio los resultados esperados, pese a los tarifazos y los cuantiosos incentivos estatales. Después de cortos periodos de expansión, la extracción se ralentizó o cayó, sea por la baja del precio internacional o por restricciones en la implementación de incentivos. También está lejos de cumplir las expectativas como dinamizador del sector productivo, los encadenamientos han sido escasos y dependientes de las inversiones hidrocarburíferas apalancadas en subsidios”.

El nuevo avance gubernamental sobre la actividad omite además los impactos socioambientales de la aplicación masiva del fracking, en un territorio que ya está temblando por los sismos. “Al comienzo de la pandemia bajaron, pero reaparecieron con el comienzo de la actividad: hubo un sismo muy importante que se sintió en Neuquén Capital”, grafica la investigadora y docente de la Universidad Nacional del Comahue, Lorena Riffo. “Si un sismo se siente en los pueblos cercanos ya es gravísimo, pero si llega la capital ya nadie se puede hacer el desentendido”.

Según el diagnóstico de la empresa NCS Multistage, durante noviembre se realizaron 545 etapas de fractura en los pozos de Vaca Muerta: no sólo representa un incremento del 58% respecto de octubre, sino que hay remontarse a noviembre de 2019 para un dato similar. YPF fue la empresa que más fracturas sumó durante el mes, con 232.

El alerta de las comunidades también tuvo resonancia a nivel internacional: en 2018, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU exhortó a Argentina a “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el fracking en la región de Vaca Muerta”.

Nada de eso ocurrió.

Qué energía

Los anuncios gubernamentales sobre Vaca Muerta vuelven a poner en debate la matriz energética argentina. El ingeniero Jorge Chemes, del Taller Ecologista de Rosario, una organización que hace 35 años investiga y realiza espacios de formación y divulgación sobre defensa y preservación del ambiente, apunta un término: la transición energética, un concepto hoy en disputa, no sólo por los territorios y las comunidades, sino también por las corporaciones privadas. “Hay una transición corporativa y otra popular”, dice Chemes. “La corporativa no sólo es llevada adelante por grandes multinacionales, sino que es una lógica que llevan adelante oenegés, estados provinciales, que coloca a la energía en la esfera de los mercados, imprimiéndole una lógica de mercancía. Por otro lado, la transición popular plantea a la energía como derecho y como satisfactora de necesidades básicas”.

Chemes apunta que la visión corporativa busca la rentabilidad económica bajo una racionalidad de mercado: “Contempla ciertos puentes energéticos como los llamados combustibles de transición. Quienes se asientan en esta posición entienden que el gas del fracking es un combustible necesario para transicionar a otras matrices energéticas. Sin embargo, la transición popular entiende que es necesario la diversificación no sólo desde una lógica física y materialista, ya que esa posición no alcanza porque es fundamental migrar a otra lógica de consumo para abastecer la demanda. Así como están los picos de extracción de bienes comunes, no existe en la naturaleza los bienes necesarios para generar energía bajo una lógica de crecimiento de forma infinita”.

La lógica de crecimiento atada a la visión de mercado tampoco tiene un destino exitoso asegurado. El Observatorio Petrolero Sur menciona dos riesgos: las inversiones en dólares que se retiran del país tan rápido como llegan ante el mínimo inconveniente con los subsidios estatales, y el inestable devenir del precio internacional del crudo. Un ejemplo: en abril el valor de referencia para el crudo en Estados Unidos (WTI) llegó a números negativos por primera vez en su historia.

La investigadora Riffo, por su parte, reflexiona: “Todos los gobiernos están haciendo girar una rueda de acumulación sin discutir para dónde va la matriz. Y aquí entra el rol de los hidrocarburos como insumo energético en esa rueda de capital: los combustibles fósiles, en general, son los que permitieron el desarrollo masivo del capitalismo en los últimos 70 u 80 años, y cuando te ponés a pensar en el problema del insumo energético y en la discusión de qué energía queremos, no se problematiza el para qué de esa energía. Porque si vamos a cambiar la matriz energética a otra fuente bajo una misma lógica de acumulación sin satisfacer las necesidades de la población, vamos a seguir en el mismo camino de necesitar mucha energía que alimente esa voracidad”.

La voracidad, precisa Riffo, no tiene en cuenta los impactos naturales (derrames, sismos, incendios en pozos) ni tampoco los derechos laborales. “Entre 2018 y 2019 hubo al menos 8 muertes de trabajadores, cuyas empresas salieron a decir que fueron ´errores humanos´. Puede ser que hayan sido errores, pero estaban trabajando en condiciones paupérrimas, sin francos, con condiciones de seguridad pésimas. Esas cuestiones también se producen con el aval sindical, que debería proteger los derechos de los trabajadores. La provincia no tiene capacidad de control, con yacimientos lejos de zonas urbanas concentradas, y todo queda en manos de las empresas, que hacen lo que quieren”.

En ese sentido, como un eje central de una posible transición acorde a las necesidades de las comunidades, Chemes plantea la descolonización del proceso de pensamiento. “Hay que pensar proyectos y desarrollos de forma local, desde el sur, y con un modo distinto de relacionarnos con la naturaleza, y allí el pensamiento de los pueblos originarios es clave para pensar nuestra relación: que haya una participación real de los proyectos de energía y sacarla de la mano de ´los expertos´ como los únicos que pueden opinar. Como país nos cuesta salir de una visión desarrollista de pensar que el único modo de gambetear estas constantes crisis económicas son a partir del endeudamiento o de la explotación de los bienes comunes”.

Por eso, la descentralización aparece como un nuevo paradigma respecto al debate de la transición: “Estamos acostumbrados a generar energía en grandes megaproyectos, y la descentralización busca generar dinámicas donde la energía se genere de forma más cercana a los puntos de consumo”.

Hacia otro paradigma

En 2019, seis integrantes de la lof Campo Maripe, en Neuquén, llegaron a juicio acusados por “usurpación” en el corazón de Vaca Muerta. El detalle era que esa comunidad vivía en ese territorio desde 1920. En 2013, luego de que la Legislatura neuquina aprobara con represión el pacto de Chevron-YPF, la comunidad se organizó para defender sus tierras y exigir que se cumplan las leyes nacionales e internacionales.

En 2017, MU viajó a Campo Maripe y habló con los referentes de la comunidad. El entoces lonko Albino Campo describía así qué significa el fracking: “Aquí hay una sola torre trabajando, que permitimos como gesto de buena voluntad para que haya diálogo. En toda el área hay unas 300 o 400 perforaciones trabajando. Habían planificado 1.800, pero lo hemos podido detener. No estamos en contra de la actividad petrolera, pero queremos que se nos consulte como lo exige la ley. No a mí como lonko: a toda la comunidad”. El juez de Garantías Gustavo Ravizzoli los absolvió, ya que consideró que no puede haber usurpación en un territorio que habitan ancestralmente

Desde la lof Newen Mapu, en Neuquén, Lefxaru Nahuel plantea una ecuación más sencilla: “El 25% del llamado Aporte Solidario, en vez de ir al fracking, podría ir a energías renovables. Nosotros tenemos que levantarnos a las 5 de la mañana a trabajar la tierra porque a las 11 o 12 ya no se banca el sol. Es un territorio donde sol y viento abundan. Es increíble que no se utilicen esos recursos. Si lo comparás con otro país, Argentina no ha producido capacidad eólica en estos años. Eso es lo desesperante: la nula inversión en energías renovables y que se profundice la matriz extractiva”.

Chemes pone como ejemplo de otros modelos una experiencia que el municipio de San Martín de los Andes realizó junto al INTA para aprovechar un subproducto de la lana de oveja como aislante térmico de viviendas. “Es una propuesta interesante que construye otra forma de vincularse con la comunidad”, apunta. Otro caso se dio en Armstrong, en Santa Fe, con la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios, que logró desarrollar un parque de energía solar: con los ahorros energéticos que lograron con la instalación de 50 paneles en techos de diversas viviendas, crearon un Fondo Solidario para comprar nuevos paneles y equipar así al resto de la comunidad. Chemes: “Eso significa entender a la energía como satisfactor de derecho, sin proponer un esquema en el que las familias tengan que ´colgarse´ de la energía para tener condiciones de vida dignas. Es poder imprimirle un enfoque social”.

Por el contrario, la Multisectorial contra el Fracking en Neuquén subrayó que, desde 2013 a 2019, la provincia empeoró su situación económica y se endeudó en dólares. Lefxaru: “En Neuquén hay mandatos constitucionales sobre cómo se deben utilizar los recursos hidrocarburíferos, y que esas utilidades deben ser utilizadas en diversificación productiva. No ocurrió nunca, mientras las empresas que sacan petróleo no son de acá. Cuando las comunidades, como el caso del municipio de Vista Alegre, sacan ordenanzas para declarar a los territorios libres de fracking, ahí sí les declaran la inconstitucionalidad porque dicen que no tienen competencia en materia energética”.

El caso de Vista Alegre, en Neuquén, citado por Lefxaru: “Es una zona productiva de chacras, y lo grave es que el petróleo ha ampliado sus fronteras de expansión y ocupó tierras que son orillas de ríos y lagos. Lo preocupante es que no sólo no se van a lugares donde hay tierras ociosas, sino que compiten con ciudades, pobladas, zonas productivas y zonas de agua”. Los efectos y las consecuencias socioambientales de la matriz extractiva se extienden por diversos territorios, cuya disputa, como se apuntó, se traduce en persecuciones judiciales, represiones y efectos nocivos sobre la salud de las personas y la degradación del ambiente. La creciente sojización en los campos argentinos (más de 17 millones de hectáreas) y el intento de aprobar la megaminería en provincias donde la sociedad la rechaza son dos casos.

El joven mapuche responsabiliza de la contaminación no sólo a las empresas, sino a los gobiernos provinciales y nacionales: “Al agotar el agua, la tierra y contaminar el aire, también impiden cualquier perspectiva de superación a futuro”. Es llamativo: en el caso de la minería, las asambleas de Chubut y Mendoza denuncian exactamente lo mismo. Y así como en las calles de Chubut ya comenzó la represión a vecinos y vecinas que defienden el agua y la vida, en el caso de las comunidades mapuche son directamente hostigadas y criminalizadas. Cuenta Lefxaru: “Vaca Muerta venía bajando el perfil, y era necesario dejar de inflarla para generar expectativas que no es capaz de cumplir. Pero en los sucesivos gobiernos hubo unanimidad en el extractivismo”.

La única grieta (o fracking, en términos energéticos) parece estar más bien entre la sociedad y la naturaleza como un todo, y el mercado. ¿Cómo se inclinará esa balanza? Cierra el joven mapuche: “Son, sobre todo, las nuevas generaciones las que tienen que cuestionar que el país, sea del color que sea, repite esta receta que no lleva al trabajo. La explotación de los recursos naturales no da resultado: es necesario cambiar el paradigma”.

Nota

Un paso más hacia el jury a los jueces por el crimen de Lucía Pérez

Publicada

el

La doctora Hilda Kogan, vicepresidenta de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, fue designada presidenta del jury, el juicio político a los magistrados que pretendieron dejar impune el femicidio de Lucía Pérez, del que se cumplieron 5 años el 8 de octubre. La abogada Cristina Montserrat Hendrickse explica los pasos que siguen mientras la familia de la joven marplatense exige que se fije fecha de la primera audiencia.

“El jury es un procedimiento que tiene como finalidad juzgar conductas de magistrados a los que se les atribuye incumplimientos graves en sus funciones y que puede concluir desde una resolución hasta una destitución en sus cargos de jueces”, explica a lavaca la abogada Cristina Montserrat Hendrickse que acompaña a la familia de Lucía Pérez en el pedido de destitución de los jueces que intentaron con su sentencia dejar impune el femicidio de la joven.

La doctora Hilda Kogan presidirá el jury. Es la primera mujer que integra el máximo tribunal bonaerense (desde 2002) al que presidió en 2010-2011 y en 2017-2018.

El jury político fue impulsado por la familia de Lucía y promovido en 2019 por las entonces diputadas nacionales Victoria Donda, Lucila De Ponti, Araceli Ferreyra, Gabriela Cerruti, Romina del Pla, y el diputado Facundo Moyano. 

Dos años más tarde, en abril de 2021, mientras se inauguraba la muestra El Cuarto de Lucía en La Plata, la Comisión Bicameral de Normas de Procedimiento para el Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios bonaerenses resolvió acusar a los jueces Pablo Viñas y Facundo Gómez Urso por “negligencia, incumplimiento de deberes inherentes del cargo y parcialidad manifiesta”. El pedido de juicio no alcanzó a Aldo Carnevale, el tercer juez que componía el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata, ya  que había pedido la jubilación anticipada, la cual le fue concedida por la ex gobernadora María Eugenia Vidal.

Estos jueces son los responsables del fallo aberrante que la Cámara de Casación anuló dado que en lugar de juzgar el crimen, hizo un minucioso análisis de la vida de Lucía, una adolescente de 16 años: qué le gustaba escuchar, qué profesión quería seguir, con quién y de qué chateaba, qué le gustaba fumar. El tribunal marplatense sentenció del siguiente modo:

  • Condenó a ocho años de prisión y multa de ciento treinta y cinco mil pesos a Matías Farías, 23 años, y Juan Pablo Offidani, 41 años, por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por ser en perjuicio de menores de edad y en inmediaciones de un establecimiento educativo”.
  • Absolvió de la acusación de encubrimiento agravado a Alejandro Maciel, 61 años, quien murió luego por un cáncer de pulmón.
  •  No condenó a ninguno de los tres por el femicidio ni por el abuso sexual de una niña de 16 años.

Con la designación de la doctora Kogan al frente del jury se produce un avance que la familia venía esperando. Explica la abogada Hendrickse: “El jury se constituye con la presidencia por parte del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Por lo cual ahora tenemos un jury ya constituido, con acusadores públicos y con acusadores particulares”.

Hilda Kogan presidirá el jury a los jueces responsables del primer juicio por el crimen de Lucía Pérez.

¿Quiénes acusan? El procurador bonaerense, la Comisión Bicameral integrada por doce legisladores: cinco senadores y siete diputados, y el defensor del pueblo. Además la familia de Lucía se suma como adjutora, la figura en el jury que describe al acusador particular.

Marta Montero, mamá de Lucia, marchó el último 8 de octubre, a cinco años del crimen de su hija, reclamando la fecha del jury contra los magistrados, y además de un nuevo juicio por el femicidio. “El próximo paso es notificar el llamado a la primera audiencia”, dice a lavaca desde la ciudad costera, esperando que se aceleren los tiempos antes de que cambie la conformación de las Cámaras y pueda verse modificada la composición de la Comisión Bicameral.

El próximo paso: que se fijen los plazos para ofrecer las pruebas y que luego se llame a la audiencia de debate, el juicio propiamente dicho, con la posibilidad de que se empiece a hacer justicia real con el femicidio de Lucía Pérez.

Seguir leyendo

Nota

Parlamento de Artistas: una sesión política y experimental desde el disparate artístico

Publicada

el

La artista Susy Shock presidió una innovadora propuesta artística, experimental y comunicacional en MU Trinchera Boutique llamada Parlamento de Artistas. Inspirada en la propuesta de Paul Preciado de un “parlamento de cuerpos planetario”, llevado a la práctica por Mujeres Creando con el Parlamento de Mujeres en pleno golpe de Estado boliviano, esta sesión brindó argumentos políticos desde el arte con cuerpos, voces y talento tomando la semilla que sembraron las Postas Sanitarias Culturales en plena pandemia. Cumbias, danza contemporánea, textos de Berta Cáceres y Preciado, la voz de Greta Thunberg, y Manuelita convertido en Himno Nacional Argentino, fueron algunos de los elementos ante un pedido concreto: “La pregunta que hoy nos dispara la comunicación a las artes es la siguiente. ¿Cómo decir algo nuevo cuando está todo dicho? Entonces, ¡disparatemos!”.

Apenas pasadas las siete de la tarde, se dio inicio en la sala teatral de Mu Trinchera Boutique a la sesión inaugural del Parlamento de Artistas, presidido por la Suprema Artista Susy Shock. En esta oportunidad, estuvo dedicado a responder el interrogante: ¿Qué podemos decir cuando todo está dicho? Y las respuestas provinieron del canto, la danza y la performance. Les artistas que argumentaron con sus cuerpos, voces y talento fueron: Elis y Lisandro Paván Armas, Valentina Brishantina, Carla Rímola, Juan Salvador Gimenez Farfán, Luisa Ginevro, Caro Bonillo, Manu Fanego y Pauli Garnier.

A metros del edificio del Congreso de la Nación, quedó constituido un nuevo recinto de debate y experimentación que propone algo no usual en estos recintos: “Pensar esta época, para pensar este país, este mundo, hay que pensarlo todo de nuevo porque hasta acá nos hizo todo mal, y no funcionó. Rescataremos lo que está bueno, lo que dio frutos pero hay que sembrar todo de nuevo para mejorarlo, cuidarlo de tanto incendio, de tanto malestar, de tanta injusticia y mala repartija. Y les artistas tenemos que estar ahí pensando. Gracias ciencia, gracias política burocrática, pero ustedes nos han traído hasta acá, hasta este fracaso. Dejen pensar a quienes hasta ahora no han tenido protagonismo: a les Artistas”. Con esas palabras, Susy Shock plantaba la semilla en la Posta Sanitaria Cultural n° 12 tras la vidriera de Riobamba 143, de esta idea rumiada junto al equipo cultural de la cooperativa lavaca.

La inspiración surgió de la lectura del artículo del filósofo trans Paul Preciado pubicado en el diario El País en marzo del 2020: «Necesitamos un parlamento de los cuerpos planetario, un parlamento no definido en términos de políticas de identidad ni de nacionalidades, un parlamento de cuerpos vivos (vulnerables) que viven en el planeta Tierra». El concepto fue tomado por el colectivo boliviano Mujeres Creando, quienes pusieron en marcha luego del golpe de estado un Parlamento de Mujeres en la ciudad de La Paz que le dio la palabra a infinidad de mujeres.  Se expresaron mediante la voz y también carteles como este: “Esté del lado que esté, no tolere más políticas superficiales e incoherentes. Exija, reclame y no deje de joder”.

Aquí, el Parlamento de Artistas arrancó su sesión extraordinaria con las palabras en off de su Presidenta, Susy Shock: “Bienvenides a nuestro Parlamento de Artistas, nos convoca hoy una pregunta que como un disparo de bengala abre esta carrera a la imaginación, que sin ensayo ni guión va a hilvanar fragmentos rescatados de los escombros de una realidad que nos atormenta. No sabemos si al final de este rompecabezas se armará una respuesta o se abrirán nuevas incógnitas. Sabemos, sí, que esa incertidumbre nos llevó a estar hoy acá para hacer esto. La pregunta que hoy nos dispara la comunicación a las artes es la siguiente: ¿Cómo decir algo nuevo cuando está todo dicho? Entonces, ¡disparatemos!”.

Fotos: Lina Etchesuri.

Sentada en un trono de madera esculpida, Susy tomó su caja y cantó: “¿Dónde está Tehuel?”. Acto seguido pidió al público que se pusiera de pie y anunció que se iba a cantar el Himno Nacional Argentino. Su voz dio inicio: “Manuelita vivía en Pehuajó pero un día se marchó…” , y así se le unieron todas las gargantas y al unísono entonaron completa la canción de María Elena Walsh. Con este himno oficial de la República de la Niñez, se dio por comenzada la sesión.

El primer testimonio estuvo a cargo de una niña que así se presentó: “Buenas noches a todes, soy Susy Shock y voy a cantar La Cumbia del Abrazo. Él es Susy Shock y va a bailar”. Elis Paván Armas con voz y guitarra y su hermano Lisandro con su baile, despertaron los aplausos.

La siguiente intervención vino de la mano de una joven de cabellos fucsias vestida con un abrigo plateado y debajo una bikini blanca. Dijo: “Hola, soy Greta Thunberg”, y continuó: “No hay planetas B, No hay planeta Bla, Bla, Bla, esto no va de campaña verde, cara y politicamente correcta de contruir mejor Bla, Bla, neutralidad climática Bla, Bla, Bla. Esto es lo que oimos de nuestros supuestos líderes —dijo, mientras descargaba un pomo con una sustancia verde sobre su cabeza—. Palabras que suenan muy bien pero hasta ahora no han llevado a ninguna acción. Nuestras esperanzas y sueños se ahogan en sus palabras y promesas vacías. Por supuesto que necesitamos un diálogo constructivo pero ya llevan 30 años de Bla, Bla, y ¿a dónde nos ha llevado eso?”. Valentina Brishantina —o Greta— dejó libre, entre aplausos, el centro de la escena para la próxima intervención. Las sillas ocupadas por el público formaban un óvalo y cada testimonio sucedía en el centro de la sala.

“Soy Ni Una Más y no sé qué hacer para que paren de matarnos. Por lo pronto voy a cantar una cumbia”.  La cantante Caro Bonillo cantó entonces con su guitarra La Cumbia de Eli, compuesta por la periodista Claudia Acuña: “Tenemos ministerio / tenemos presupuesto / tenemos seis mil palos y no se están gastando / no se están gastando / Abrí la billetera / no tenemos un mango / y en los territorios nos están matando / abrí la billetera / no podemos más / Que el Estado se ponga / que no haya ni una más”.  Susy aclaró que la euforia estaba permitida porque nos une.

“Soy Berta Cáceres”, dijeron cada une de las bailarinas y el bailarín que ocuparon el espacio con sus movimientos, vestidos de gris y tul rojo. Carla Rímola, Juan Salvador Gimenez Farfán y Luisa Ginevro danzaron con la música de la voz de la activista indígena y feminista hondureña asesinada en 2016: “En nuestras cosmovisiones somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz. De los ríos somos custodios ancestrales el pueblo lenca, resguardados además por los espíritus de las niñas, que nos enseñan que dar la vida de múltiples formas, por la defensa de los ríos, es dar la vida para el bien de la humanidad y de éste planeta”. Así arranca el discurso que dio en agradecimiento por haber recibido el Premio Ambiental Goldman en 2015.

“Soy Paul Preciado, filósofo, vengo a exponer mi tesis titulada Vigilar y encerrar, que aborda una temática de la inmunidad, más precisamente la inmunidad de rebaño”, dijo el actor Manu Fanego. Manu recitó de una manera magistral el brillante artículo de Paul Preciado, que finaliza de esta manera: “En primer lugar, es imperativo cambiar la relación de nuestros cuperos con las máquinas de biovigilancia y biocontrol: estos no son simplemente dispositivos de comunicación. Tenemos que aprender colectivamente a alterarlos. Pero también es preciso desalinearnos. Los Gobiernos llaman al encierro y al teletrabajo. Nosotros sabemos que llaman a la descolectivización y al telecontrol. Utilicemos el tiempo y la fuerza del encierro para estudiar las tradiciones de lucha y resistencia minoritarias que nos han ayudado a sobrevivir hasta aquí. Apaguemos los móviles, desconectemos internet. Hagamos el gran blackout frente a los satélites que nos vigilan e imaginemos juntos en la revolución que viene”.

Para finalizar, la actriz y cantante Pauli Garnier se autodenominó Susy Shock y cantó a viva voz No podrán, compuesto por Susy. “No podrá la censura de derecha / ni la mirada prejuiciosa de los posmos / ni las transas ni las tasas de interés / ni monedas acuñadas con martirio”. Transcurridos los aplausos, Susy invitó a les presentes a expresar las sensaciones vividas, a abrir el corazón y compartirlo con una sola palabra. Se escuchó: propósito, compañía, aquelarre, tejer, abrazo, justicia, risa, cuidados, paz, sentido, lucha, escucha.

Como última ofrenda, Susy volvió a tomar su caja y entonó: “Esta noche no tengo miedo / las cañas me hacen de sonajero / y la brisa con ella baila / esta noche no tengo miedo”. El canto se completó con las voces de cada une de les asistentes. “Todo ha quedado escrito en actas, acaba de terminar esta primera y hermosa sesión. Muchas gracias”, despidió Susy a este espacio de experimentación, de celebración colectiva, luminoso ritual de reconocernos diverses y deseantes.

Capaces de descartar las reglas que nos imponen y cantar enérgicos “Manuelita, la tortuga” con la mano en el pecho, movernos con las cumbias que dan abrazos y las que exigen que no haya Ni Una Más. Asumirnos como parte de la naturaleza, vivir la verdadera libertad de ser quienes queremos ser y si como dice Paul Preciado, se viene la revolución, que sea la que nosotres elijamos, la que se ajuste a nuestros sueños. ¿Qué podemos decir cuando está todo dicho? Todo. Y empezar de nuevo. El Parlamento de Artistas tiene las puertas abiertas, la ternura es Ley y esto recién comienza.

Fotos: Lina Etchesuri.
Seguir leyendo

Nota

Femicidio de Araceli Fulles: lo que hay que hacer para conseguir justicia

Publicada

el

Otra semana en el juicio por el femicidio de Araceli Fulles (22 años) está llegando a su fin. Después de seis semanas, hoy terminó la etapa de declaraciones y presentación de pruebas. Son ocho los imputados por “homicidio agravado por el femicidio y por la participación de dos o más personas”. Casi trescientos testigos pasaron por el tribunal para declarar y prevén que el juicio se extienda dos semanas más. El próximo miércoles y jueves se desarrollarán los alegatos y se espera fecha de sentencia.  

Por Delfina Pedelacq

Son casi las diez de la mañana en la puerta del Tribunal Oral en lo Criminal número tres (TOC 3) de San Martín ubicado sobre la calle Eva Perón al 2500. Como todos los días desde que comenzó el juicio, esa cuadra está cortada con una valla y un patrullero de cada lado. En la vereda de enfrente familiares de otras víctimas de femicidios e inseguridad “fortalecidos por el dolor”, arrastran una escalera y la posan sobre el paredón de la fábrica de calzado para colgar las banderas que acompañaron todas las jornadas. “Justicia por Araceli, “por Zaira”, “Justicia por Chiara” son las primeras en desplegar.

Refugiándose del viento, Mónica Ferreyra, mamá de Araceli, espera dentro del auto para entrar al tribunal. El papá, Ricardo, prende el segundo cigarrillo al hilo mientras saluda al abogado Diego Szpigiel, que llega con su asistente. Por el rabillo del ojo, Mónica detecta la camioneta del servicio penitenciario que dobla por la calle Rogelio Vidal y dice: “Ahí están entrando a los desgraciados”. 

Los ojos de Mónica y Ricardo pueden dar cuenta del agotamiento que implica sostener todos los días el proceso judicial, que comenzó el 13 de septiembre y transita la recta final.  Acumulan hasta hoy sobre sus cuerpos, más de doscientas horas de juicio: “Después de todo lo que luchamos, de todo lo que tuvimos que aguantar, nos merecemos que todo salga bien y que haya justicia”.

“No damos más, pero no vamos a parar”

“Vamos, negrita, bailá hasta el fin” canta la remera que lleva Damián, con la cara de su hermana. La misma que tiene Mónica colgada de su cartera. “Es volver a remover todo. Fue un proceso largo y complicado pero por suerte tenemos mucho apoyo de la gente”, dice a lavaca. Junto con sus otros dos hermanos fueron quienes durante los 25 días de búsqueda recorrieron todo el barrio para encontrar a Araceli. También cuenta que por el trabajo se le complica estar todos los días acompañando a su mamá y papá, pero entre los demás hermanos se turnan. “Ya no damos más, pero no vamos a parar hasta llegar al final”.

Araceli fue  vista por última vez el 2 de abril de 2017 en una plaza cercana a la casa donde su cuerpo fue hallado 25 días después, víctima de femicidio y enterrada bajo una loza. La casa pertenecía a la mamá de Darío Badaracco, principal sospechoso y el único que en ese entonces quedó detenido.

Los padres de Araceli explicaron en su momento que, durante la investigación, las autoridades perdieron la cadena de custodia de los elementos probatorios, y que este fue el argumento por el cual la Cámara resolvió que los ocho imputados quedaran en libertad por falta de mérito.

Los sospechosos

El tribunal está integrado por los jueces Martín Klobovs, Carolina Martinez y Anibal Bellagio. La fiscal de juicio es Mariana Piwarczuk, mientras que el abogado Diego Szpigiel representa a la familia de Araceli.

Son ocho acusados, Hernan Rodrigo Badaracco, Carlos Damian Cassalz, Hugo Cabañas, Carlos Antonio Ibarra, Marcelo Escobedo, Daniel Alaniz y los hermanos Jonathan y Manuel Avalos. Todos imputados por “homicidio agravado por el femicidio y por la participación de dos o más personas”, delito que prevé la pena máxima de prisión perpetua. 

Un día antes del comienzo del juicio uno de los imputados, Carlos Damian Cassalz, el dueño del corralón donde se cree que Araceli fue asesinada, fue detenido mientras se acercaba a un centro de votación. La detención se produjo porque semanas atrás, la mamá de Araceli,  denunció haber recibido a su celular un video intimidatorio del imputado Cassalz portando una ametralladora. “Pero no les tengo miedo: a mí ya me mataron”. dijo Monica.

Otro detenido fue Hugo Cabañas cuando, el segundo día del juicio, intentó ingresar a la sala de audiencias con una faca. Actualmente también se encuentra detenido el imputado Marcelo Escobedo.

Las audiencias se desarrollan sin público por protocolo Covid. Los imputados y las personas que testifican se encuentran siempre en la misma sala. El primer día del juicio, prensa y canales de televisión pudieron entrar para registrar el inicio. Al ser una sala pequeña, solamente presencian el proceso la mamá y el papá de Araceli con su defensa. 

Lo que sigue

Son las 10.25am. “¿Subimos?”. dice Diego Szpigiel mientras encara hacia las escaleras del tribunal. Mónica y Ricardo abrazan a quienes se acercaron para darles palabras de aliento. “Ya falta poco” y “fuerza” son las principales.

En la entrada también se encuentra el papá de Chiara Rodriguez, que carga con un cartel hecho a mano que grita justicia por su hija, una joven de 19 años fue asesinada hace casi un mes en el barrio Villa Hidalgo. “Vamos a acompañar como ellos nos están acompañando”, dice.

Cerca de las tres de la tarde termina la última jornada de declaraciones y presentación de pruebas.

El próximo miércoles 20 de octubre comenzarán los alegatos. 

Sobre la pared del tribunal siguen intactas cientos de fotos de Araceli que, desde aquel 13 de septiembre en que comenzó el juicio, sus amigas y familiares pegaron.  

Y todo indica que, hasta que no sea justicia, no se moverán de allí.

Seguir leyendo

La última Mu: Clima de cambio

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.

0:00
0:00