Nota
Perico: cinco puñaladas a un periodista comunitario
En medio de un reclamo social por el aumento de las tasas tributarias en un municipio de Jujuy, un periodista de una radio comunitaria recibió cinco puñaladas a la salida de la emisora. Lo intentaron asociar a un hecho de “inseguridad”, pero pronto adquirió la forma de atentado. El principal sospecho es el guardaespaldas del presidente del Concejo Deliberante de Perico, quien ya fue denunciado en varias ocasiones por amenazas y golpes a vecinos de la comuna.
En medio de un reclamo social por el aumento de las tasas tributarias en un municipio de Jujuy, el periodista de una radio comunitaria recibió cinco puñaladas a la salida de la emisora. Lo intentaron asociar a un hecho de “inseguridad”, pero pronto adquirió la forma de atentado. El principal sospecho es el guardaespaldas del presidente del Concejo Deliberante de Perico, quien ya fue denunciado en varias ocasiones por amenazas y golpes a vecinos de la comuna. Repudios de medios cooperativos, FOPEA y UTPBA.
Como todos los días, luego del programa radial La Mañana, que conduce en FM Independencia 100.1, en la ciudad jujeña de Perico, Oscar Balderrama se subió a la bicicleta para volver a su casa. Eran pasadas las 13 del 7 de julio. Pedaleó unas cuadras hasta que se detuvo detrás de un colectivo que había estacionado en una esquina para subir pasajeros.
Ese fue el momento. No lo vio venir.
“Me detengo y, en ese preciso instante, aparece una persona, con un casco en la cabeza. Directamente me increpa. Yo todavía estaba en la bicicleta en ese momento -relata a la lavaca-. Alcanzo a oír que me dice ´dame el bolso´, porque llevaba el bolso con utilidades de trabajo. Pero antes de que terminara de mencionar la palabra completa, me arrojó unos puntazos en la pierna. Cuatro hacia el sector derecho, y otro en el izquierdo. Cinco en total”.
Cinco puñaladas.
Balderrama cayó sobre la calle. No pudo defenderse , ni tampoco vio al agresor, que llevaba puesto un casco y escapó. El periodista pudo incorporarse y sentarse sobre el cordón, a la espera de la ambulancia. Fue atendido en el hospital local y se trasladó a Salta para una mejor atención. Hoy está fuera de peligro.
El incidente, al principio, se asoció a un caso más de “inseguridad”. Pero sólo fue al principio.
El interino, el intendente y el barra
Perico es una ciudad y municipio ubicado al noroeste del departamento jujeño El Carmen, a 35 kilómetros de la capital provincial San Salvador de Jujuy. El clima social y político de la comuna se tensó a comienzos de este año, cuando el presidente del Concejo Deliberante y, en ese entonces, intendente interino, Miguel Cheín (también empresario), dictó un decreto para imponer nuevas tasas tributarias.
Para tener una idea: en algunos casos, los aumentos trepaban hasta un 400 por ciento.
La tensión y el rechazo ante la medida motivaron la conformación de una multisectorial. Vecinos, vecinas, remiseros, comerciantes y periodistas, entre otros sectores, se sumaron a los reclamos. Marcharon, se reunieron, cortaron rutas y exigieron la suspensión del decreto al intendente electo, Rolando Ficoseco, ya que, manifestaron, las nuevas tasas deben dictarse a partir de la sanción de una ordenanza tributaria, que es la que debe aprobar los nuevos importes.
¿Cómo calza el hecho de “inseguridad” de Balderrama en este contexto? “Mi programa, básicamente, tiene que ver con interés general, pero también político- cuenta-. La insistencia con temas que tienen que ver con el orden público, se puede suponer, no gustó. Uno piensa de mil maneras para ver cuál pudo haber sido el móvil”.
En la mayoría de los comunicados, denuncias y notas locales, las denuncias apuntan a una persona: Willy Lens. Según destacan, fue sindicado por una testigo de identidad reservada como el autor de las puñaladas. Desde Radio Independencia (emisora cooperativa y comunitaria que integra la Red Colmena, conformada por medios cooperativos del país), informaron a lavaca que Lens es guardaespaldas de, precisamente, el presidente del Concejo Deliberante, Miguel Cheín. En un video en la página de Facebook de la FM, puede verse a Lens escoltando al que fuera intendente interino. Además, desde la radio, también aportaron otro dato: Lens es barrabrava de Talleres de Perico, club que juega el torneo Argentino B del Fútbol Argentino. Está prófugo.
“La hipótesis podría venir del sector político”, sostiene Balderrama, aunque aclaró que es la primera vez que escucha nombrar a Lens.
Repudios
Desde la Red de Cooperativas de Comunicación “Red Colmena”, que integra Radio Independencia (nacida en 2013), repudiaron el atentado contra el periodista Balderrama. “Lo consideramos una amenaza no sólo contra todos los integrantes de la multisectorial y de la radio, sino también contra todos los medios comunitarios que son la voz del pueblo sin interferencias- sostuvieron-. Por otra parte, creemos que este hecho demuestra un accionar perverso anquilosado en ciertos municipios aislados de la opinión pública nacional”.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) también se solidarizó con Balderrama y FM Independencia. Además, expresó la “necesidad de investigar exhaustivamente los posibles móviles del ataque que sufrió el periodista y la identificación no sólo del autor material sino –si los hubiere- de los eventuales autores intelectuales de la agresión”. La institución, a su vez, reclamó a las autoridades locales y provinciales (políticas y judiciales) “para que refuercen las garantías de seguridad del trabajo periodístico en Perico y en todo Jujuy, así como las condiciones fundamentales para el ejercicio profesional en libertad”.
La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) también repudió “el brutal atentado” que sufrió Balderrama.
Amenazas
El atentado a Balderrama no fue el único hecho de violencia en Perico. En junio, un joven de 14 años fue “interceptado por tres delincuentes”, que se bajaron de “dos motocicletas” y, al igual que al periodista, lo apuñalaron, según consignaron los medios locales. Un portal jujeño reprodujo la denuncia del padre del adolescente, un remisero que forma parte de la multisectorial. “Averiguamos quién es; es una persona afín al Gobierno, que trabaja en el Concejo Deliberante con un contrato”, afirmó Oscar Martínez, padre del chico.
Las denuncias apuntan, nuevamente, a Willy Lens.
“Desde que Cheín llegó a Perico pasan estas cosas, y muchas más”, agregó Martínez. “La gente hace las denuncias y quedan en la nada; una semana después de lo de mi hijo, el camión de la municipalidad que recoge la basura, rompió toda la casa de mi madre. Hay un hostigamiento hacia cada persona que trabaja en la multisectorial”.
El director periodístico de FM Independencia, David Aguirre, denunció una amenaza del chofer Miguel Chein, Alejandro Barrientos, en una de las manifestaciones. “Te vamos a hacer boleta”, le dijo. En 2011, el presidente del barrio San Miguel, Teófilo Giménez, reclamó por el estado del hormigón del pavimento a Cheín (que es dueño de una constructora que, según apuntan los vecinos, es la principal proveedora del municipio en materia de Obra Pública). El empresario fue al barrio y la respuesta le lesionó el pómulo derecho: dos trompadas. “Me dijo que no voy a durar una semana, que me va a hacer desaparecer”, declaró a medios locales.
La radio y el malestar
El decreto, luego de las movilizaciones, fue anulado. Y la ordenanza tributaria, finalmente, se sancionó, pero los reclamos persisten, ya que los artículos de la norma no cumplen con los reclamos de la Multisectorial. David Aguirre, de FM Independencia, precisó que la tasa de salubridad e higiene no se modificó y, además, tampoco se incorporó la tasa de traslado de áridos que vecinos y vecinas de Perico exigían para que Cheín pague impuestos por las actividades que su empresa realiza en el municipio.
En este marco de denuncias e irregularidades políticas en Perico, nace FM Independencia en 2013. “Nos convertimos, en un momento, en el único espacio que sacaba a la luz cosas que tienen que ver con lo público”, sostiene Balderrama. La radio comunitaria, subraya el periodista, nació de las propias necesidades de comunicación de la población. “Cuando la Multisectorial hacía conferencias, era el único medio presente”, aclara Aguirre, que critica el letargo de la justicia en el esclarecimiento del atentado contra Balderrama.
Balderrama agrega otro reclamo: “El intendente Ficoseco va a cumplir 16 años de gestión el año próximo (asumió en 1999 como candidato del FREPASO y en 2011 se impuso con el Frente para la Victoria) y debe varias rendiciones de cuentas, desde 2009 hasta 2013. Por ahí la insistencia en que no se prive del acceso a la información a nadie, en la necesidad de que lo público sea público, podría ser un elemento que genere cierto tipo de malestar en un cierto sector de la clase política”.
Nota
MU 215: Sin chamuyo



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Crónicas del Más Acá: Parlantes
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Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
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Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
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Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
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La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
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El trava power: Las Simbióticas
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Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
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Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
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