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La Ley de la calle: un nuevo paso, un nuevo grito por el #AbortoLegalYA

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En un día en el que la calle volvió a impulsar el Aborto Legal, el gobierno envió finalmente una ley urgente, acompañada de otros proyectos que indican que finalmente se impuso la agenda social. Qué significó el reencuentro de muchas personas en la calle. Las voces de los movimientos sociales. El por qué de una demora que se cobra cada día más vidas. Y la nueva presión para que senadores y diputados estén a la altura de la historia.

La Ley de la calle: un nuevo paso, un nuevo grito por el #AbortoLegalYA
Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

Ana está parada en la mitad de Callao y Avenida Rivadavia, en diagonal al Congreso, con una prolija manta negra sobre la calle, en la que tiene desplegados pañuelos color aborto legal, barbijos con el rostro de Perón, y otros también con Néstor y Cristina. Ana tiene 34 años, cinco hijos, es de Avellaneda y cuando se le pregunta por su trabajo en esta calle, sus ojos se humedecen. “Estuvimos siete meses parados, tratando de sobrevivir vendiendo pizzetas, recibiendo mercadería del colegio, yendo a ferias de ropa usada, y hasta a comedores, porque llegó un punto que no tenía ni para comprar el pan. Fue muy duro. Uno de mis hijos tiene una afección en un riñón, que necesita su propio espacio, porque un resfrío casi me lo mata, además de que recibe una medicación de 5 millones dólares anuales, una de las más caras”.

Ana para, Ana vende, Ana cobra y Ana sigue, porque lo que se está discutiendo dentro del Congreso, el llamado Aporte Solidario de las Grandes Fortunas, lo lleva en el cuerpo.

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Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

Explica: “Yo tengo la AUH y tuve el IFE, que ahora lo quieren sacar. Mi hermano, gracias al IFE, se puso una verdulería en Wilde. Lo ayudó un montón. Y me molesta cuando dicen que nosotros no hacemos nada y nos llevamos la plata de arriba, que no trabajamos. Hasta pañuelito descartable en el subte salí a vender, y tengo que ver cómo esas mismas personas son las que se niegan a hacer el aporte, que es algo mínimo, cuando la mayoría son evasores. Si fuera rica preferiría que mi plata reactive la pizzería del barrio. No ponerse en el lugar de esa gente es lo peor. Son lo peor”.

Ana para, Ana escucha y Ana vende un pañuelo verde.

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Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

Y dice, sobre el anuncio del envío del proyecto de ley: “Yo cambié con los años mi pensamiento. Escuché y entendí. Y una tiene que poder decidir. Con cinco hijos te digo: que se apruebe estaría buenísimo. Es feo no poder decidir sobre tu propio cuerpo”.

Ana, desde su manta desplegada en diagonal al Congreso, entiende todo.

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Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

Sobre deudas & reencuentros

Sobre la calle hay una liturgia que, al menos en el microcentro porteño, que fue tapa y pantalla aun en menguantes movilizaciones anticuarentena, no se visualizaba desde el comienzo del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. El tratamiento del llamado Aporte Solidario a las Grandes Fortunas (que alcanzará únicamente a 12 mil personas con patrimonios superiores a 200 millones de pesos) justo en el Día del Militante –en conmemoración al día que Juan Domingo Perón volvió al país en 1972 tras 18 años de exilio- se conjugó con el anuncio oficial del presidente Alberto Fernández de lo que había sido una promesa de campaña: el envío al Congreso nacional del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Por todo ese combo, Belén, del Movimiento Evita de Esteban Echeverría, con barbijo verde, se ríe de felicidad: “Es una fiesta que todo se dé en el mismo día. Es una gran deuda, pero a su vez un gran logro. Y nosotras estamos acostumbradas que esos logros se den así: en la calle. Este día a su vez es un reencuentro después de tantos meses, y que se dé en este marco es una fiesta”.

La Ley de la calle: un nuevo paso, un nuevo grito por el #AbortoLegalYA
Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

Camila y Eva, de lúcidos 17 y 16 años, sostienen los parantes de un banderón del Frente Patria Grande: “Macri con el aborto hizo un como sí: dio el espacio para la discusión pero no trabajó para que sus diputados y senadores aprueben la ley. Alberto Fernández está haciendo un trabajo para que se pueda aprobar, y la militancia que está en los barrios, en las escuelas y en las instituciones, reconstruyendo el país en términos generales, banca ese proceso”.

¿Aun en la demora? “Desde el movimiento siempre planteamos que el aborto es y fue una urgencia. Es una deuda de la democracia. Pero entendemos que hay una voluntad política de avanzar en la ampliación de derechos de las mujeres”.

Por un lado pasa caminando y saludando el diputado nacional Leonardo Grosso, cuya sonrisa se le dibuja detrás del barbijo: “Alegría significa esta plaza. Significa que estamos saliendo de lo peor de la pandemia y que empezamos a construir la etapa del gobierno del Frente de Todos, que es para lo que vinimos: restaurar y conquistar derechos, desde el protagonismo del pueblo. Una caravana de amor, de esperanza y de compromiso, adentro y afuera del Congreso, peleando por sacarle un poquito a los que más tienen y repartir entre todos”.

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Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

-A lo que se suma el proyecto de IVE. ¿Por qué se demoró tanto?

-De a poquito fuimos saliendo de las peores etapas de la pandemia. Tuvimos protocolo Covid dentro del Congreso, donde lo que se manejaba era todo de común acuerdo, y recién después logramos votar el Presupuesto. Hoy termina esa etapa, salimos del ASPO, y bajo esta etapa de distanciamiento empezamos a construir lo que se viene. Tenemos que ser cautelosos. Fueron momentos muy difíciles y hubo mucha responsabilidad del pueblo argentino. La dirigencia tenía que estar a la altura de las circunstancias. Y por suerte lo estuvo.

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Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

La historia en la calle

A Karina Nicoletta, referente de Metrodelegadxs, uno de los gremios más activos en la legalización del aborto, la noticia les llegó cuando estaban en el medio de la plaza: “Estamos con mucha emoción. Es una demanda colectiva que finalmente se está concretando en un proyecto. Y la calle es fundamental: definitivamente esta reivindicación y esta demanda fue construida socialmente en la movilización popular y feminista. Es simbólico que se esté presentando hoy con el pueblo en la calle, y en un día en el que se están tratando proyectos que tienen que ver con distribución de ingresos y necesidades populares”.

Cecilia Barros, referente del Movimiento Evita en la Ciudad de Buenos Aires: “Lo sentimos como un logro de la lucha de base, de la movilización que llevamos adelante desde la marea verde. Es un logro de la agenda feminista, cuando siempre nos quieren hacer creer que hay una agenda primera y otra de segunda. Que el Estado de este paso implica un avance más en el compromiso de construir un país libre de violencia machista. Celebramos también el anuncio del proyecto Mil Días para acompañar maternidades e infancias, porque el derecho a decidir no empieza ni termina en la posibilidad de gestar, sino que tiene que ver con entender las problemáticas de manera integral, con brindar herramientas, información y posibilidades de ser y hacer lo que realmente deseamos”.

Silvia León, secretaria de Géneros y Diversidades de la CTA Autónoma: “El anuncio está sostenido y construido por la fuerza de todas en la calle. Es un día muy importante. Y acá vamos a seguir, hasta que sea ley y se cumpla en cada rincón del país. Estamos haciendo historia”.

Petronilla Yanayaco tiene 55 años, cuatro hijos, vive en Playón de Chacarita, milita en la organización El Hormiguero, y tiene doble trabajo: de día limpia casas y de noche es empleada de maestranza: “Es importante que se defina de una vez por todas porque esto lo padecen las mujeres hace mucho tiempo, practicándose abortos en lugares clandestinos, donde la vida les vale medio peso. La lucha ha sido larga y frecuente, para poder vivir en un mundo nuevo, seguro, feliz y con decisiones propias”.

La Ley de la calle: un nuevo paso, un nuevo grito por el #AbortoLegalYA
Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

Recuperar las calles

Por la calle hay risas, hay cantos, hay fuegos artificiales, hay banderas de Barrios de Pie, de Somos, de la CCC, del Evita, de La Cámpora, de La Bancaria, de Camioneros, de ATE, de la CTA, de muchísimas organizaciones más, y por Avenida de Mayo también marcha la bandera del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER), con el lema de “Ley de Recuperación Productiva”, para fortalecer y acompañar los procesos de recuperación de las fábricas.

Analía González es trabajadora y presidenta de La Nuova Piazza, cafetería ubicada justo enfrente a Congreso, y siendo que siempre recibía a las marchas en sus mesas sobre la vereda, hoy también forma parte de la marcha, después de la recuperación y la conformación de la cooperativa en septiembre. “Hoy hay una mezcla. La discusión por las grandes fortunas es clave, porque como decía la compañera vendedora, sin el IFE hoy es imposible. Hace tres meses que estamos y nos damos cuenta que, sin ese recurso, las compras se reducían un montón. A nosotros, la mitad. Es decir: es clave que saquemos a los que más tienen”.

La Ley de la calle: un nuevo paso, un nuevo grito por el #AbortoLegalYA
Foto: Lucía Prieto y Vale Dranovsky

Ejemplifica con el Programa ATP, con el cual el Estado se hizo cargo de hasta dos salarios mínimos de empleados de empresas privadas, pero la política no contempló a las cooperativas. “Le entregaron a empresas como Techint. Bueno, que ahora pongan lo que tienen que poner, porque siempre, si no, es a costilla de los trabajadores y de los más humildes. Es el momento para que aporten. Es decirle al Gobierno que estamos presentes, que lo apoyamos, pero que no transen con el FMI: que los votamos para que nos representen. Ya dijimos ‘no’ a las políticas macristas, ahora piensen en nosotros. Son las grandes fortunas las que tienen que poner, y no sé si una única vez: no es ‘solidario’, porque es algo que siempre le quitan al pueblo, mientras los monopolios concentran”.

Analía sabe que el envío del proyecto de legalización del aborto sumó un condimento más, y que también se está expresando en esta calle que sigue rebalsando, por Avenida de Mayo, Rivadavia, Callao, Hipólito Yrigoyen y Rodriguez Peña.

¿Qué significa?

“Que las calles nos siguen perteneciendo: son nuestras”.

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




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Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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