Nota
Les jóvenes: adolescentes trans
Se organizaron para dar respuestas colectivas a lo que les pasa por la cabeza y el cuerpo. Cuestionan el adultocentrismo y trazan un puente con lxs niñxs. Se imaginan un mundo sin estereotipos, con más preguntas y menos certezas. Las sensaciones, los tratamientos, lxs amigxs y los sueños. MARÍA DEL CARMEN VARELA
La construcción de mundos futuros, no capitalistas, donde quepan muchos mundos, como dicen los zapatistas, un multi-verso, en palabras de Humberto Maturana, o el jardín de los senderos que se bifurcan, en palabras de Borges. Yo hablo de pluriversidad”, dice el sociólogo Walter Mignolo en la revista MU de octubre de 2011. Para ello – aclara Mignolo- es necesario recurrir a procesos de descolonización del saber y del ser. ¿Qué significa? Sacar a Colón de nuestras cabezas. ¿Por qué? Porque el pensamiento colonial nos inoculó una visión específica de la historia -nuestra historia- sobre la identidad, el racismo, el machismo y la dominación.
¿Y? Así estamos, infectados de patriarcado.
¿Cómo construimos muchos mundos?
¿Y si empezamos a recorrer esos senderos bifurcados?
Podemos hacer estallar el uni-verso? ¿Y si volvemos a ser el Nuevo Mundo?
Contención e información
En una fecha significativa, el 12 de octubre del año pasado, el Movimiento de Juventudes trans inauguró la primera publicación en Instagram. Desde las redes, publicaron su primer manifiesto: “Acá somos tres pibes trans. Tenemos 16 y 17 años. Decidimos crear este espacio como un medio de contención e información para jóvenes trans, para que el tránsito sobre la escolaridad, la familia, y la sociedad en sí se dé lo mejor posible, porque somos conscientes de que no encajar en lo establecido es difícil, y queremos, entre todes, brindarnos la posibilidad de ser felices con nuestras Identidades y tener las herramientas necesarias para defendernos en un mundo diseñado para unxs pocxs. Ésta también es nuestra forma de demostrar y visibilizar que les adolescentes trans existimos y las juventudes e infancias trans son posibles. Que no es una etapa, ni una moda o una enfermedad, sino nuestra forma de habitar el mundo”. Así se expresa el movimiento que propone dar lugar a muchos mundos, que imagina un pluri-verso y lo construye desde el amor y el respeto. Adolescentes que se descubrieron con otros sentires y otras resonancias. Habitando ese estallido, crean otro mundo.
En menos de un año de darse a conocer como movimiento recibieron cientos de consultas y comenzaron a dar talleres y capacitaciones. No tienen todas las respuestas, pero saben qué sendas no quieren transitar. Cuestionan el mundo en apariencia sólido de los adultos y adultas y construyen desde una arquitectura más flexible y adaptable. Conocen las vivencias que les tocaron y les siguen tocando recorrer a les trans adultes, y las consecuencias de esas decisiones. Agradecen lo desandado, eligen alejarse del dolor y acompañarse en el desafío de construir sus propios caminos.
Contra el adultocentrismo
¿Por qué nace el Movimiento de Juventudes Trans? Félix, Giovanni y Feliciano se conocieron por las redes y se hicieron amigos. Giovanni fue a una charla de Gabriela Mansilla -la mamá de Luana, la primera niña trans en el mundo en obtener su DNI en 2013 luego de la sanción de la Ley de Identidad de género- y, cuenta, salió muy movilizado. Durante el fin de semana siguiente se juntó con Feliciano. “Estábamos pensando en armar algo porque las organizaciones son de adultos. Veíamos que la participación no era muy directa y menos que desde nuestro lugar. Fue querer crear algo que necesitamos: información accesible, pares con quienes compartir y hablar. Que alguien pueda decirte: estoy pasando exactamente lo mismo que vos, a la misma edad que vos, en el mismo contexto que vos. Tratar de crear una ¿¡red de contención”, explica Giovanni.
¿Qué tienen para decirles a les adultes? “El mundo es adultocentrista, lo dirigen los adultos, se escuchan entre adultos, se relacionan entre adultos, todo está construido para adultos y no se le da cabida a ninguna voz que no tenga más de 18, 20 años. Podemos aportar mucho al mundo, a la sociedad, al contexto. Nos dicen `ya lo vas a entender cuando seas grande`. Una de las voces más silenciadas es la de les niñes de jardín; tienen una cabeza así gigante que podés sacar bocha de información, desde un lugar de nutrirse y simplemente no se los escucha”.
En este momento son unas diez personas de entre 16 y 25 años que coordinan las actividades del Movimiento. Dan tres tipos de talleres: los conversatorios a los que concurren personas trans, comparten experiencias, se pasan información acerca de médicos piolas con los cuales atenderse, sobre tratamientos de hormonización y sus efectos y consecuencias, entre otras cuestiones. Los conversatorios abiertos en escuelas, festivales, centros culturales: la consigna es que sea un espacio para charlar y sacarse dudas. Y por último, las capacitaciones, por ejemplo para docentes. “Ahora estamos queriendo entrar en el ámbito de la salud, que es un ambiente bastante hostil”.
¿Cómo es tratada una persona trans en el ámbito de la salud? Giovanni: “Es muy violento burocráticamente porque la gente no sabe, no entiende. Le decís: mi nombre autopercibido y te contestan: ¿Qué estás diciendo? Es muy pesado el tema de la burocracia, tanto si tenés o no obra social. Si no tenés, vas a estar años esperando para todo, hacer colas e ir a las cinco de la mañana a los hospitales. Si tenés, es esperar a que te aprueben los papeles, que te den las hormonas. Es muy agotador, por eso también es un gran obstáculo que sea tan desgastante porque a veces hay personas que no cuentan con el tiempo ni con la energía para exponerse a esa situación de desamparo”. Félix: “Hay médicos y médicas preparados pero son muy pocos, en lugares muy específicos. Me pasó que fui a la ginecóloga porque necesitaba hacerme un chequeo y empezar con métodos anticonceptivos para ponerme el DIU y le dije: soy un varón trans. Ella sabía más o menos lo que era pero no sabía qué hacer y me dijo: te doy pastillas anticonceptivas pero no sé qué pasa si después tomás hormonas, qué pasa con los estrógenos y la testosterona que vas a tener al mismo tiempo. Llamó a otra médica que sabía un poco más y ahí se informaron entre sí. Tuve la suerte de que me trató con respeto y paciencia pero muchas veces los casos no son así y no te quieren dar algo que es para mujeres porque en tu DNI aparece que sos un varón. En el Movimiento tenemos un listado de profesionales que saben cómo tratarnos; es un poco del boca en boca y gracias a grupos de Facebook en los que cada uno cuenta su experiencia”.
Hormonas y amistades
Giovanni vive en Merlo, tiene 17 años y está terminando el secundario con orientación en Artes Visuales. Tiene varias carreras en mente: un profesorado de Arte, comunicación social o circo. Su transición comenzó el año pasado. “Me costó un montón decir la palabra trans, la venía evitando. Hasta que un dÍa con un amigo, estábamos tomando mate, paramos de hablar y dije: Soy trans. Hubo lágrimas. Me costó asumirme como tal, porque creo que sabía todo lo que se venía, pero con el apañe de les amiguis todo es mucho mejor. Con mi familia soy bastante privilegiado, son personas muy piolas. Yo al principio no entendía que cuando uno transiciona, todo el entorno transiciona y necesita tiempo para transicionar con vos”. ¿Cómo se vive la transición? “Durante toda mi vida yo fui súper femenina, estuve cómodo con mi corporalidad, con mi expresión, y de repente, sucedió que todas las cosas con las que me sentía cómodo se esfumaron y me tocó salir a descubrir cuáles eran mis nuevos espacios seguros. Tuve una etapa de decir: me identifico como persona no binaria, que esto no significa que la identidad no binaria sea una etapa, pero para mí fue así porque fui muy femenina durante bocha de tiempo y creía que solamente podías ser un varón trans si fuiste una chonga toda la vida. Tuve ese momento de identificarme como persona no binaria y ahora me identifico como varón trans, tal vez con una expresión no binaria. No me identifico con la virilidad, con todas esas cosas que tal vez están asignadas a la masculinidad. Creo que debemos construir nuevas masculinidades”.
Félix tiene 18 y está estudiando Profesorado de Artes Visuales en la Universidad Nacional de las Artes. ¿Cómo te autopercibís? “Como varón trans de una forma binaria. Desde que me asumí trans fue como un largo proceso en el que me identificaba con lo no binario y me cuestionaba constantemente ser binario o no binario. Hace poco llegué a la conclusión de que por cómo me siento, cómo me gusta que me vean y me traten, podría decir que soy una persona binaria; todavía no lo tengo confirmado, puede llegar a cambiar. Sin ir para el lado de los estereotipos y roles de género de un varón o un hombre sino más bien como una percepción completamente mía”. ¿Y cómo fue la transición? “A los siete, ocho años no me gustaban las cosas de varón ni de nena y no me gustaba que me traten con ningún estereotipo. A los doce imaginaba cómo sería mi vida si hubiese nacido varón, después lo dejé pasar y a partir de una incomodidad de cómo me nombraban empecé a pensarlo, quería encontrar la respuesta rápido pero esas cosas no suceden de la noche a la mañana. Fueron varios meses de pensar y cuestionarme si era trans, si era una persona no binaria, si era cis y estaba confundido. Fue como una cuestión de descarte: mujer no soy, varón no sé, no binario tampoco sé pero no quiero que me traten con nombre femenino sino que quiero que me traten con este nombre”.
¿Qué te identifica de la masculinidad? “Me siento más cómodo con la masculinidad porque dentro de todo este constructo tan complejo que es la identidad pude hallarme en algún lado y es este. Hay muchas cosas que rechazo de la masculinidad, en la formación de mi identidad quiero lograr algo que no pertenezca a esta masculinidad tóxica y machista: quiero no formar parte de eso. Lo más probable es que sea trans toda la vida y siga siendo un varón y no quiero ser un varón como cualquier otro que no es trans y va con impunidad por la vida. Quiero poder construir eso de otra forma y que sea una forma sana. Para sentirme cómodo yo mismo y no hacer sentir incómodo a nadie más”.
Desde hace un año y medio está en pareja con un varón cis. “Es una relación muy linda, me ayudó un montón a crecer porque tenía inseguridades y el tema de una persona trans con respecto a las relaciones sexoafectivas es la escasez de deseo hacia tu persona. Como sos trans, sos raro. No saben cómo estar con vos y prefieren rechazarte. Él me ayudo un montón a sanar y a verme como un ser humano que puede sentir deseo, amor y puede ser deseado y amado, como cualquier persona debería sentirse realmente”.
Ambos quieren comenzar con un tratamiento hormonal y están realizándose los estudios previos. Giovanni: “Tengo muchas ganas de registrar todos los cambios que van a ir sucediendo porque me parece muy interesante que pensemos en esto; cada persona tiene unos niveles de estrógenos y testosterona muy diferentes pero no dejan de afectar. Es como la serotonina: existe en nuestro cuerpo y nos afecta. Yo me defino como alguien bastante andrógino, no sé si quiero tener barba, o si quiero tener una espalda más grande y la cadera más chica. Tal vez tengo eso que se le asigna a la masculinidad del cuidado, me gusta mucho proteger, pero son cosas que son personales que no sé si tienen que ver con ser varón o ser mujer”. Félix: “Empecé queriendo hacerme la mastectomía pero los trámites en hospital público se hicieron muy largos y sentí que necesitaba parar porque había muy malos tratos de parte de médicos que no entendían. Estoy queriendo empezar a hormonarme por esto de cómo me nombran y ahora quiero pasar al cómo me ven. Necesito transitar y poder habitar un cuerpo que es mío”.
Giovanni y Félix fueron los invitados del encuentro de junio del ciclo Cotorras, conducido el primer jueves de cada mes en MU Trinchera Boutique por las artistas trans Susy Shock y Marlene Wayer. “Yo quiero estudiar, ¿podrían ser mis profesores?”, les propuso Marlene. “¿Cuál sería la fórmula para no resentirse, para estar de pie de otra forma, con esa sonrisa, con ese brillo?”, preguntó Susy. “La fórmula son las amigas: no tengo otra respuesta. Para mí el único recurso de resistencia es ese. La fórmula somos nosotres”.
Nota
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.
Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Hay muchos jóvenes.
Muchos docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.
Hay una Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que llega y gente que se va.
Gente que estuvo todo el tiempo.
Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.
Está el movimiento disca, también siempre presente.
Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.
Hay carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.
Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.
Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”
Es la cuarta.
Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.
Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.
Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.
Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.


Algunos datos de contexto:
- Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
- El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
- La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
- Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas.
- Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.

Docentes Uber
Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.
Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”.
Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.
Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”.
Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”.
Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.


Plata para la deuda
Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”.
Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”.

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”.
En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.



El contagio
Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.
La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.
Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos:
- “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y
- “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”.
Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:
“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.
Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.
Y sonríe.
Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.
Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.
Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.
¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.
Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.
Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán
- junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
- Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
- De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
- De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:
“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.
La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:
“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.



La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.
Que la cosa sigue.
En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.
Sigue cada miércoles en el Congreso.
Y todas las veces que hagan falta.
Porque hay muchos jóvenes.
Docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.
Hubo otra Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.
Hay más carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.












Nota
Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.
Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol
–El sueldo no alcanza ni para comer.
Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.
También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.
Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.
Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Salir a la calle
El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.
La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.
La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.
Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:
- Docentes con sueldos indecentes.
- Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
- Basta de mentiras, amenazas y presión.
- Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
- Salud mental es llegar a fin de mes.
- Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Migajas
Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.
–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.
–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.
Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas
-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.
Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”.
¿Cómo sigue el curso de esta historia?
Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI

Derechos HumanosHace 2 semanasLa historia de las Madres de Plaza de Mayo: Érase una vez 14 mujeres…

NotaHace 7 díasCrece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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ColonialidadHace 2 semanasMalvinas y Antártida en la mira: La guerra invisible




















