Nota
Llegó el día: el debate del aborto en el Congreso
En reunión plenaria de las cuatro comisiones que deben emitir dictamen para que el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo llegue a recinto se escucharon 15 oradores a favor y 15 en contra. Unos aportaron datos y argumentos legales, sanitarios, sociales y culturales. Otros hablaron de demografía, religión y hasta mostraron fotos personales. Sin embargo, hubo un punto de coincidencia histórico: no criminalizar a las mujeres que abortan.
Día histórico: arrancó el tratamiento legislativo del proyecto de legalización del aborto, ese que desde hace tiempo se viene impulsando desde las calles. Por eso, los alrededores de Congreso se vistieron desde muy temprano de color verde.
Histórico, también, fue el punto en que coincidieron ambos bandos de expositores cuando se expresaron en contra de la criminalización de las mujeres que abortan. En el bloque favorable a la ley era de esperarse, pero en el bloque que la resiste la noticia sorprendió y llegó de la mano de las preguntas que formularon las diputadas a los oradores. El primero en admitirlo fue el cura villero Gustavo Carrara , orador que reemplazó al padre Pepe, que desertó de la lista propuesta por los que están en contra de la ley. El segundo fue el pediatra Diego Montes de Oca , quien ante la pregunta concreta de si estaba de acuerdo con que las mujeres que abortan vayan presas, contestó sin dudar: «De ninguna manera”
Despenalizar
Pasadas las 10 de la mañana, el diputado Daniel Lipovetzky inició la primera reunión plenaria de las cuatro comisiones por las que el Proyecto de Ley de interrupción Legal del Embarazo tiene que pasar para llegar al recinto. Esas comisiones son:
- Legislación General, presidida por Lipovetzky quien dirigió toda la reunión plenaria.
- Legislación Penal, presidida por Gabriela Burgos.
- Familia, Mujeres, Niñez y Adolescencia, presidida por Silvia Alejandra Martínez.
- Acción Social y Salud Pública, presidida por Carmen Polledo.
Cada una de estas comisiones tiene en promedio 30 integrantes, pero no todos estuvieron presentes.
La metodología de trabajo ya estaba fijada. Durante la mañana expusieron los oradores que están a favor de la legalización del aborto, por la tarde los que no lo están. Cada uno tuvo 7 minutos. Al término de cada bloque, los diputados y diputadas hicieron preguntas.
“La penalización ha sido ineficaz: no ha disuadido a las mujeres” sostuvo la abogada Paola Bergallo, quien también es profesora asociada de la Escuela de Derecho e investigadora del CONICET. Fue la primera en disertar.
La siguió fue el abogado Andrés Gil Domínguez: «El Derecho Penal en Argentina respecto al aborto voluntario ha fracasado rotundamente. Tienen ustedes la posibilidad de superar el dolor y transformarlo en derecho: de eso se trata ser legislador». El profesor de Derecho y Filosofía de la Universidad de Buenos Aires, Marcelo Alegre, sumó: “Ni la Constitución ni los tratados internacionales exigen criminalizar el aborto”. También Gastón Chillier, director ejecutivo del CELS, sostuvo argumentos en base a tratados y leyes internacionales, desde la perspectiva de los derechos humanos que violan la criminalización del aborto. En el mismo sentido, la abogada Susana Chiarotti, del Comité de Expertas de la OEA, sumó: «El Comité considera que la penalización del aborto vulnera la salud, la autonomía y la privacidad de las mujeres. Eso representa una violación sistemática de sus derechos humanos».
El último orador de la mañana fue Martin Bohmer, director nacional de Relaciones con la Comunidad Académica y la Sociedad Civil del ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, quien sintetizó: “Cuando las leyes son malas, deslegitima la autoridad democrática”
Un problema de salud pública
La médica Mariana Romero aportó un dato que duele: “Desde el regreso de la democracia a la fecha, 3.030 mujeres fallecieron por aborto en Argentina”.
Las mata la clandestinidad.
En contraposición de este destino de muerte que implica el aborto clandestino e inseguro, Leonardo Caruana, secretario de Salud Pública de Rosario, mostró otros datos de su ciudad: “En 2007 Rosario fue pionera en una legislación de guías y protocolos de la interrupción legal del embarazo y se logró en 2012 la distribución del misoprostol en todas las instituciones. Desde ese año no existen muertes maternas por abortos provocados. Y disminuyeron las complicaciones por aborto. Y a su vez, no aumentó la cantidad de interrupciones de embarazos”.
A su turno, la especialista en ginecología infanto-juvenil , Sandra Vázquez, sostuvo que la interrupción del embarazo debe ser abordada como una cuestión de salud pública y también como un derecho.
La historia
La abogada feminista Nelly Miryensky invitó a los legisladores a repasar la historia de esta batalla. Su exposición fue de las más aplaudidas, también a modo de abrazo y reconocimiento por años y años de poner el cuerpo. Nelly cerró diciendo: «Los derechos que amplían las posibilidades a personas son salud para la población».
Fueron varias las mujeres presentes en esta sesión que son maestras del feminismo argentino: Dora Barrancos, directora del Conicet; Marta Alanis, titular de Católicas por el Derecho a Decidir y parte de la Campaña Nacional y Martha Rosemberg, también de la Campaña por el Aborto Legal Seguro y Gratuito.
Voces a favor
Este es el listado completo de quienes aportaron argumentos a favor de la legalización del aborto y sus frases más destacadas:
- Paola Bergallo. Abogada y profesora asociada de la Escuela de Derecho e investigadora del CONICET: “En la Argentina, el aborto es legal en determinadas circunstancias. La pregunta es si vamos a seguir utilizando el Derecho Penal para restringir los derechos de las mujeres a su libertad, a su autonomía y a sus decisiones reproductivas”.
- Andrés Gil Dominguez. Abogado constitucionalista: “Hay 14 sentencias de organismos internacionales que establecieron que las mujeres deben tener acceso al aborto seguro”.
- Marta Alanis. Titular de Católicas por el Derecho a Decidir. “Estamos a favor de la legalización del aborto porque las católicas también abortamos”.
- Mariana Romero. Médica, investigadora del Conicet: “En países con legislación más flexible, baja la tasa de abortos. La legalización disminuye las muertes maternas. En Uruguay había 9 muertes maternas por aborto por año. A partir de 2013, con la aplicación de la ley, Uruguay tiene 0”.
- Marcelo Alegre. Profesor de Derecho y Filosofía de la Universidad de Buenos Aires: “Este Congreso no puede transformar a un embrión en un niño”.
- Nelly Minyersky. Abogada feminista. “Se están violando los derechos de la mitad de la población. No hay que convertir esto en un dilema bioético. No hay que confundir vida humana con persona. Hay un único punto de inflexión y es el nacimiento”.
- Gastón Chillier. Director ejecutivo del CELS. “La criminalización del aborto no disuade a las mujeres de realizarlos, sólo los convierte en clandestinos y poco seguros”.
- Verónica Llinás, Carla Peterson y Griselda Siciliani, tres de las 410 actrices que firmaron la Carta Abierta a Diputados y Diputados para pedirles su voto al proyecto de la Campaña Nacional.:“Ninguno de los argumentos que escucharemos hoy va a modificar un hecho incontrastable: el aborto existe y mantenerlo en la clandestinidad no es la solución».
- Luis Novaresio. Periodista: “No pueden dejar que las mujeres se sigan muriendo. No pueden permitir que las mujeres ricas accedan al misoprostol y que las pobres sigan con la rama de perejil. Defiendan los conceptos que ustedes quieran, pero no se los impongan a los demás”.
- Sandra Vázquez. Especialista en ginecología infanto-juvenil en el Hospital Dr. Cosme Argerich: “Abortar en forma segura corta la cadena de abortos clandestinos. Es lamentable trabajar con personas que dicen ser objetores de conciencia por la mañana en el hospital público y no lo son en sus consultorios privados por las tardes”.
- Leonardo Caruana. Secretario de Salud Pública de Rosario:” El impacto del acceso a anticonceptivos más el acceso a abortos seguros ha dado como resultado cero (0) muertes por abortos inseguros desde el 2012″.
- Martha Rosenberg. Psicoanalista: “El proyecto abre espacios de implementación de políticas públicas que garantizan los derechos de las mujeres. Los niños por nacer sólo son por nacer cuando una mujer decide que quiere su hijo. Ni los varones, ni la Iglesia, ni los poderes dominantes ni el Estado son los que hacen nacer niños. Legitimar el derecho de las mujeres a una maternidad voluntaria es una deuda de la democracia”.
- Dora Barrancos. Directora del Conicet, socióloga e historiadora. “Es claro reconocer una diferencia de clases que ha dividido a las mujeres: para las clases medias y altas, el aborto se hizoace con todas las garantías sanitarias, pero para las mujeres de los sectores populares es evidente que existió una forma ominosa de pena de muerte, porque han pagado con su vida esas decisiones”.
Susana Chierotti. Abogada, representante de Argentina ante el Comité de Expertas de la OEA sobre violencia de género. “La penalización absoluta del aborto vulnera la salud, autonomía, privacidad y seguridad de las mujeres. El Congreso argentino debe despenalizarlo”. - Martin Bohmer. Director nacional de Relaciones con la Comunidad Académica y la Sociedad Civil del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. “La penalización del aborto es la más grave intervención del Estado en nuestras vidas. ¿Para qué intervenimos? La mejor teoría es para evitar daños. Y la verdad es que con el aborto estamos fallando brutalmente. Estamos generando más daños, sobre todo en una mayoría que ha sido excluida durante tanto tiempo: las mujeres”
Voces en contra
Entre los argumentos escuchados por la tarde -algunos desopilantes-, se planteó el aborto como “un problema demográfico” o –más doloroso- que el embarazo de una adolescente de 15 años abusada por su padrastro “fue el que finalmente frenó la situación de abuso”.
En dos ocasiones mostraron imágenes, a pesar de que se había acordado no hacerlo. En una, de un embrión y en otra, el pediatra Montes de Oca proyectó fotos personales, aludiendo así, en forma autoreferencial, todo lo que pudo hacer gracias a no haber sido abortado.
La mayoría de estos oradores no se quedó a la ronda de preguntas, por lo cual algunas incógnitas quedaron sin respuesta.
La lista completa de quienes argumentaron en contra de la ley:
- Úrsula Basset. Abogada y profesora de la Universidad Católica Argentina.
- María Angélica Gelli. Abogada.
- Oscar Botta. Director ejecutivo de ProFamilia
- Rodolfo Barra. Ex juez dela Corte.
- Raquel Bolton. Consorcio de Médicas Católicas de Buenos Aires.
- Ernesto Beruti. Jefe de Obstetricia de la clínica privada Hospital Austral.
- Nicolás Lafferriere. Director del Centro de Bioética de la Universidad Católica.
- Diego Montes de Oca. Pediatra.
- Cristina Miguens. Directora de revista “de espiritualidad” Sophia.
- Alejandro Martinez. Pastor evangelista.
- Alberto Bianchi. Abogado.
- Mónica del Río. Maestra.
- Alejandra Planker. Profesora de Filosofía y asesora del Instituto para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica.
- Jorge Aquino. Investigador del Laboratorio de Biología del Desarrollo, de la clínica privada Hospital Austral
- Verónica Baró Graf. Médica.
- Gustavo Carrara. Cura villero.
En tanto, en la calle y durante toda la jornada, cientos de mujeres acompañaron este histórico día con cantos y expectativa. Estaban ahí, como siempre, juntas, pariendo la ley.
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

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