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Una masiva feria en el Congreso contra el recorte en ciencia y técnica

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Organizaciones de científicos, becarios, investigadores y docentes universitarios realizaron una creativa Feria de Ciencias frente al Congreso de la Nación mientras referentes y legisladores debatían en Diputados la necesidad de aumentar el presupuesto en ciencia y tecnología. 240 directores de institutos del Conicet firmaron una carta en la que describen al organismo al borde de la parálisis. El recorte en el área. Los bajos salarios de los becarios. La pelea por un convenio colectivo. El impacto de la devaluación en los insumos atados al dólar. La inflación que come los subdidios. Y la constante amenaza de la fuga de científicos al extranjero.

Paloma y Matías están jugando al jenga sentados frente al Congreso de la Nación. Es un jenga extraño. “Es el jenga del ajuste”, explica Matías, que saca una pieza que tiene pegado un papel que dice: «Ley de medios». Paloma saca otra que dice «Medicamentos a jubilados» y la acomoda al lado de «Arsat 3». En la cumbre de una torre que ya se tambalea, hay dos playmobil sentados. “Uno tiene la tarea de ajustar las distintas políticas del Estado”, agrega Matías, desde una de las mesas de la Feria de Ciencias que científicos, becarios, universitarios e investigadores realizan para denunciar el desfinanciamiento y la creciente precarización de la ciencia en Argentina. “Uno va sacando las distintas piezas hasta que se termina de caer”.
Cuentan que la única diferencia con el jenga original es que las piezas no se vuelven a acomodar arriba de la torre, sino que el sistema se va desarmando hasta que se cae.
“El ajuste se cae con la gente y sus derechos”, señala Paloma a los playmobil.
Dentro y fuera del Congreso, distintas acciones están señalando el jenga real.
Adentro, una audiencia entre científicos y legisladores por mayor presupuesta a ciencia y tecnología. Afuera, una consigna clara: «Sin ciencia y tecnología no hay futuro».
Mientras tanto, Clara saca otra pieza: «Educación Sexual Integral».
El jenga se cae.
Los playmobil quedan desaparramados por el piso.

La sombra del presupuesto

Según informó la periodista especializada Nora Bar desde adentro del Congreso, 240 directores de institutos del Conicet firmaron una carta en la que describen al organismo al borde de la parálisis con los salarios más bajos de la región: se dejaron de pagar las colaboraciones internacionales, hay pendientes de ejecución 24 obras edilicias, la modernización de equipos, mientras los subsidios ya perdieron su poder de compra.
“La feria de ciencia se hace para visibilizar el problema presupuestario que hay en el Conicet”, explica en la calle Matías Botana, administrativo en el Conicet, junto a Paloma Diciervo. “Adentro se está discutiendo el presupuesto en todo el ámbito de ciencia y técnica. El ajuste se ve mucho en los becarios, que son los trabajadores más precarizados que tiene la ciencia. Cada año hay un 30 o 40 por ciento menos de becarios de los que había previamente. Y eso impacta, también, en la educación y en las universidades”.
Paloma: “Ni hablar de cómo impacta en el desarrollo de la ciencia y en el país. Y el ajuste va desde trabajadores administrativos hasta investigadores”.
Santiago Sosa es becario doctoral en el Instituto Leloir y trabaja en el área de Bionanotecnología, un sector transdisciplinario entre biología, física y química. En su mesa hay una serie de cubos con pequeños agujeros: “Es un juego para ayudarnos a reflexionar cómo se accede a la información desde un objeto que no podemos ver directamente. La idea es que podamos ver la sombra de una figura sin ver de forma precisa qué es”.
¿Es casi una metáfora de lo que está pasando con el presupuesto en ciencia y tecnología? Santiago se ríe para no llorar: “El presupuesto para gastos de funcionamiento es muy pequeño. No tenemos para pagar ni luz ni el gas. Por otro lado, la plata que tenemos para subsidios para comprar materiales y hacer experimentos se nos fue a nada porque la entregan tarde y con una devaluación enorme. Están reteniendo esa plata. Eso hace que no tengamos dinero para trabajar. Y si sumamos que nuestros insumos están en dólares, se agrega una cuota extra porque tenemos una devaluación del 50 por ciento que inhabilita nuestro trabajo”.

La ciencia fumigada

Daissy Bernal Rey es becaria en el Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE) y trabaja en un proyecto de mediciones de pesticidas en agua. A su lado está Renata Menéndez, investigadora asistenta en la Facultad de Ciencias Exactas, y ambas despliegan un póster con investigaciones por un ambiente sano de pueblos fumigados en las comunidades de Avia Terai y La Tigra, en Chaco. “Trabajamos con un grupo interdiscipinario con comunidades del Chaco para evaluar la calidad del ambiente, del agua, del suelo”, cuentan. “También analizamos por imágenes satelitales la expansión de la frontera agrícola. En Avia Terai encontramos niveles de glifosato en agua que consumían pobladores”.
Actualmente están colaborando con el Hospital Italiano para medir pesticidas en orina de los habitantes de las comunidades. “Trabajamos con la idea de que lo hacemos debe volver a la sociedad y mostrar las consecuencias del modelo agroexportador que tenemos”.
Ahora están en la calle, frente al Congreso. ¿Por qué? “Recibimos salarios paupérrimos y la tenemos que remar constantemente. Cada vez es más difícil que jóvenes estudiantes decidan seguir una carrera científica y eso genera que evalúen irse al extranjero como en otras épocas. Viajamos con nuestro sueldo y nos ayudan la gente de los territorios para poder movernos de comunidad en comunidad. Cada día es más difícil por el recorte de presupuesto”.

El conocimiento dolarizado

Agustina Catalano y Francisco Gelman Consantín llevan la pechera amarilla de la agrupación Jóvenes Científicxs Precarizadxs. Ella estudia literatura argentina y él, humanidades médicas. Ambos suman otro reclamo: un convenio colectivo de trabajo para los becarios. “Necesitamos un piso que garantice derechos laborales como aguinaldo, licencias por enfermedad, por violencia de género. Y que garantice aumentos porque estamos en una crisis seria: muchos gastos que son laborales se están descargando sobre el salario del investigador”.
Iris Alem también es becaria del Conicet y trabaja en Exactas en el Grupo de Estudios de Mosquitos (GEM). Tiene una mesa sobre la que expone las consecuencias del dengue. En un frasco, a modo de muestra, tiene huevos y larvas de los insectos. Se dedica a estudiar los factores ambientales que pueden afectar a los criaderos de mosquitos y en promover la prevención y la limpieza de recipientes con agua para combatir la enfermedad.
“Hoy tenemos que hacer esta actividad para visibilizar los problemas de la ciencia”, dice a lavaca. “Es casi imposible seguir así. La ciencia es de todos, y así es muy triste”. Iris agrega otra problemática de becarios e investigadores: las publicaciones de los papers en revistas especializadas están en dólares. “Pagás para publicar, y cada vez más: vaya cómo funciona la ciencia. Es lamentable porque estamos vaciando al pueblo argentino”.

Entender lo básico

Ayelén es becaria UBA y tiene un recipiente lleno de cangrejos que se amontonan unos a otros. Ella los agarra, les sostiene las pinzas e invita a tocarlos. Explica que se atemorizan con un destello de sombra porque las asimilan al reflejo de las gaviotas. Toma un cangrejo y lo deposita en otro cuenco. Pasa una madera por encima para que le dé sombra. Intenta escapar. Ayelén explica que, al repetir el procedimiento y al entender que no corren peligro, los cangrejos pueden acostumbrarse a la sombra. Los estudios se utilizan luego para neurociencia, la especialidad de Ayelén, que también trabaja fisiología sensorial en abejas y hormigas. “Mi tesis fue el procesamiento y codificación de la información olfatorio en los circuitos neuronales del cerebro de las abejas”, cuenta, mientras los cangrejos no dejan de moverse.
Ayelén trabaja en Exactas, donde hace más de 100 días que no tienen gas. “Es grave porque afecta las condiciones en las que trabajamos. No podemos realizar experimentos, por ejemplo. Y se suma a una situación de precarización laboral en la que no tenemos derechos laborales, como aportes jubilatorios. Si nos enfermamos, no hay amparo, tenemos que tomarnos días de vacaciones. Hasta hace años tampoco teníamos licencia por maternidad. Y la de paternidad es muy corta. Tampoco hay jardines en los institutos”.
La precarización también se percibe por los salarios. “Por ejemplo, quien tiene beca Conicet está en el límite de la pobreza. Muchos no llegamos a fin de mes. No hay posibilidad de tener una planificación familiar. Y es terrible porque no podemos ir a congresos: si quisiera hacer un curso formativo en otro lado, no tengo plata para el colectivo. Es tan básico como eso”.
Ayelén apunta el drama actual, que remite al pasado: “Mucha gente decide irse afuera porque no consiguen becas acá, y porque la situación está cada vez peor”.
-¿Y vos?
-Me quedé porque me salió. Y porque estoy convencida de que mi deseo es formarme acá. En Argentina la formación es de muy buena calidad. Por eso es una pena todo lo que está pasando.

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Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

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Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

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16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

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Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

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#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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