Nota
Una masiva feria en el Congreso contra el recorte en ciencia y técnica
Organizaciones de científicos, becarios, investigadores y docentes universitarios realizaron una creativa Feria de Ciencias frente al Congreso de la Nación mientras referentes y legisladores debatían en Diputados la necesidad de aumentar el presupuesto en ciencia y tecnología. 240 directores de institutos del Conicet firmaron una carta en la que describen al organismo al borde de la parálisis. El recorte en el área. Los bajos salarios de los becarios. La pelea por un convenio colectivo. El impacto de la devaluación en los insumos atados al dólar. La inflación que come los subdidios. Y la constante amenaza de la fuga de científicos al extranjero.
Paloma y Matías están jugando al jenga sentados frente al Congreso de la Nación. Es un jenga extraño. “Es el jenga del ajuste”, explica Matías, que saca una pieza que tiene pegado un papel que dice: «Ley de medios». Paloma saca otra que dice «Medicamentos a jubilados» y la acomoda al lado de «Arsat 3». En la cumbre de una torre que ya se tambalea, hay dos playmobil sentados. “Uno tiene la tarea de ajustar las distintas políticas del Estado”, agrega Matías, desde una de las mesas de la Feria de Ciencias que científicos, becarios, universitarios e investigadores realizan para denunciar el desfinanciamiento y la creciente precarización de la ciencia en Argentina. “Uno va sacando las distintas piezas hasta que se termina de caer”.
Cuentan que la única diferencia con el jenga original es que las piezas no se vuelven a acomodar arriba de la torre, sino que el sistema se va desarmando hasta que se cae.
“El ajuste se cae con la gente y sus derechos”, señala Paloma a los playmobil.
Dentro y fuera del Congreso, distintas acciones están señalando el jenga real.
Adentro, una audiencia entre científicos y legisladores por mayor presupuesta a ciencia y tecnología. Afuera, una consigna clara: «Sin ciencia y tecnología no hay futuro».
Mientras tanto, Clara saca otra pieza: «Educación Sexual Integral».
El jenga se cae.
Los playmobil quedan desaparramados por el piso.
La sombra del presupuesto
Según informó la periodista especializada Nora Bar desde adentro del Congreso, 240 directores de institutos del Conicet firmaron una carta en la que describen al organismo al borde de la parálisis con los salarios más bajos de la región: se dejaron de pagar las colaboraciones internacionales, hay pendientes de ejecución 24 obras edilicias, la modernización de equipos, mientras los subsidios ya perdieron su poder de compra.
“La feria de ciencia se hace para visibilizar el problema presupuestario que hay en el Conicet”, explica en la calle Matías Botana, administrativo en el Conicet, junto a Paloma Diciervo. “Adentro se está discutiendo el presupuesto en todo el ámbito de ciencia y técnica. El ajuste se ve mucho en los becarios, que son los trabajadores más precarizados que tiene la ciencia. Cada año hay un 30 o 40 por ciento menos de becarios de los que había previamente. Y eso impacta, también, en la educación y en las universidades”.
Paloma: “Ni hablar de cómo impacta en el desarrollo de la ciencia y en el país. Y el ajuste va desde trabajadores administrativos hasta investigadores”.
Santiago Sosa es becario doctoral en el Instituto Leloir y trabaja en el área de Bionanotecnología, un sector transdisciplinario entre biología, física y química. En su mesa hay una serie de cubos con pequeños agujeros: “Es un juego para ayudarnos a reflexionar cómo se accede a la información desde un objeto que no podemos ver directamente. La idea es que podamos ver la sombra de una figura sin ver de forma precisa qué es”.
¿Es casi una metáfora de lo que está pasando con el presupuesto en ciencia y tecnología? Santiago se ríe para no llorar: “El presupuesto para gastos de funcionamiento es muy pequeño. No tenemos para pagar ni luz ni el gas. Por otro lado, la plata que tenemos para subsidios para comprar materiales y hacer experimentos se nos fue a nada porque la entregan tarde y con una devaluación enorme. Están reteniendo esa plata. Eso hace que no tengamos dinero para trabajar. Y si sumamos que nuestros insumos están en dólares, se agrega una cuota extra porque tenemos una devaluación del 50 por ciento que inhabilita nuestro trabajo”.
La ciencia fumigada
Daissy Bernal Rey es becaria en el Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE) y trabaja en un proyecto de mediciones de pesticidas en agua. A su lado está Renata Menéndez, investigadora asistenta en la Facultad de Ciencias Exactas, y ambas despliegan un póster con investigaciones por un ambiente sano de pueblos fumigados en las comunidades de Avia Terai y La Tigra, en Chaco. “Trabajamos con un grupo interdiscipinario con comunidades del Chaco para evaluar la calidad del ambiente, del agua, del suelo”, cuentan. “También analizamos por imágenes satelitales la expansión de la frontera agrícola. En Avia Terai encontramos niveles de glifosato en agua que consumían pobladores”.
Actualmente están colaborando con el Hospital Italiano para medir pesticidas en orina de los habitantes de las comunidades. “Trabajamos con la idea de que lo hacemos debe volver a la sociedad y mostrar las consecuencias del modelo agroexportador que tenemos”.
Ahora están en la calle, frente al Congreso. ¿Por qué? “Recibimos salarios paupérrimos y la tenemos que remar constantemente. Cada vez es más difícil que jóvenes estudiantes decidan seguir una carrera científica y eso genera que evalúen irse al extranjero como en otras épocas. Viajamos con nuestro sueldo y nos ayudan la gente de los territorios para poder movernos de comunidad en comunidad. Cada día es más difícil por el recorte de presupuesto”.
El conocimiento dolarizado
Agustina Catalano y Francisco Gelman Consantín llevan la pechera amarilla de la agrupación Jóvenes Científicxs Precarizadxs. Ella estudia literatura argentina y él, humanidades médicas. Ambos suman otro reclamo: un convenio colectivo de trabajo para los becarios. “Necesitamos un piso que garantice derechos laborales como aguinaldo, licencias por enfermedad, por violencia de género. Y que garantice aumentos porque estamos en una crisis seria: muchos gastos que son laborales se están descargando sobre el salario del investigador”.
Iris Alem también es becaria del Conicet y trabaja en Exactas en el Grupo de Estudios de Mosquitos (GEM). Tiene una mesa sobre la que expone las consecuencias del dengue. En un frasco, a modo de muestra, tiene huevos y larvas de los insectos. Se dedica a estudiar los factores ambientales que pueden afectar a los criaderos de mosquitos y en promover la prevención y la limpieza de recipientes con agua para combatir la enfermedad.
“Hoy tenemos que hacer esta actividad para visibilizar los problemas de la ciencia”, dice a lavaca. “Es casi imposible seguir así. La ciencia es de todos, y así es muy triste”. Iris agrega otra problemática de becarios e investigadores: las publicaciones de los papers en revistas especializadas están en dólares. “Pagás para publicar, y cada vez más: vaya cómo funciona la ciencia. Es lamentable porque estamos vaciando al pueblo argentino”.
Entender lo básico
Ayelén es becaria UBA y tiene un recipiente lleno de cangrejos que se amontonan unos a otros. Ella los agarra, les sostiene las pinzas e invita a tocarlos. Explica que se atemorizan con un destello de sombra porque las asimilan al reflejo de las gaviotas. Toma un cangrejo y lo deposita en otro cuenco. Pasa una madera por encima para que le dé sombra. Intenta escapar. Ayelén explica que, al repetir el procedimiento y al entender que no corren peligro, los cangrejos pueden acostumbrarse a la sombra. Los estudios se utilizan luego para neurociencia, la especialidad de Ayelén, que también trabaja fisiología sensorial en abejas y hormigas. “Mi tesis fue el procesamiento y codificación de la información olfatorio en los circuitos neuronales del cerebro de las abejas”, cuenta, mientras los cangrejos no dejan de moverse.
Ayelén trabaja en Exactas, donde hace más de 100 días que no tienen gas. “Es grave porque afecta las condiciones en las que trabajamos. No podemos realizar experimentos, por ejemplo. Y se suma a una situación de precarización laboral en la que no tenemos derechos laborales, como aportes jubilatorios. Si nos enfermamos, no hay amparo, tenemos que tomarnos días de vacaciones. Hasta hace años tampoco teníamos licencia por maternidad. Y la de paternidad es muy corta. Tampoco hay jardines en los institutos”.
La precarización también se percibe por los salarios. “Por ejemplo, quien tiene beca Conicet está en el límite de la pobreza. Muchos no llegamos a fin de mes. No hay posibilidad de tener una planificación familiar. Y es terrible porque no podemos ir a congresos: si quisiera hacer un curso formativo en otro lado, no tengo plata para el colectivo. Es tan básico como eso”.
Ayelén apunta el drama actual, que remite al pasado: “Mucha gente decide irse afuera porque no consiguen becas acá, y porque la situación está cada vez peor”.
-¿Y vos?
-Me quedé porque me salió. Y porque estoy convencida de que mi deseo es formarme acá. En Argentina la formación es de muy buena calidad. Por eso es una pena todo lo que está pasando.

Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
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