Nota
El día del beso disidente: 4º Marcha contra los travesticidios y transfemicidios
El mismo día en que se condenó a Marian Gomez por besar a su esposa, la comunidad trans y travesti se dio cita en Plaza de Mayo para reclamar el cese de la violencia y del odio sobre los cuerpos y las vidas disidentes. Los carteles reflejaron cifras (una compañera trava-trans muerta cada 96 horas), las canciones interpelaron a los transeúntes («Señor, señora, no esa indiferente, se mata a las travestis en la cara de la gente») y con color y cantos miles de personas marcharon hasta el Congreso de la Nación para recordar a las asesinadas, pedir por el fin de los crímenes de odio y por una serie de medidas políticas concretas para una comunidad marginada. «Las cifras espantosas siguen ahí, inmóviles pese a todo lo avanzado, con el cambio cultural que este país nos debe a las travas, a las personas trans, a las tortas, a las disidencias», dice Susy Shock a lavaca. Crónica y fotoreportaje de la La 4° Marcha Plurinacional contra los Travesticidios y Transfemicidios.
Minutos antes de las seis de la tarde, la Plaza de mayo ya está muy concurrida. Las banderas multicolores de la diversidad se repiten en el paisaje. También hay pintadas, color en rostros y mochilas. La 4° Marcha Plurinacional contra los Travesticidios y Transfemicidios arranca con cantos, música, baile y un reclamo: basta de violencia y basta de odio. “Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las travestis en la cara de la gente”, es uno de los cánticos más escuchados.
“Mi hija es trans, quiero que siga viva”, dice uno de los tantos carteles que circulan por Av. de Mayo. A medida que las columnas avanzan hacia la Plaza de los dos Congresos, se va sumando gente que sale de las bocas de los subtes, de las oficinas y cada vez más se unen a la marcha que tuvo su primera versión en 2016, meses después del travesticidio de Diana Sacayán y conmemorando el Día del Orgullo. El recuerdo de Diana y Lohana Berkins, referentes de la lucha por los derechos travestis y trans está presente en cantos, en los altavoces y en el espíritu de esta marcha en la que se pidió justicia por los 37 travesticidios y transfemicidios registrados en lo que va del año.
#GritazoTrans: la primera ronda trava a la Pirámide de Plaza de Mayo
Alma Fernández es activista travesti, cuenta que la marcha se replicó, al menos, en Mendoza, Tucumán, San Juan, Mar del Plata, San Pedro, Rosario, San Luis y Trelew. Y cuenta: «El 28 de junio, se conmemora la revuelta de Stonewall. Para nosotras no es una fiesta: es un reclamo que aprendimos de nuestras referentes feministas travas, como Lohana. Hay que plantarse y seguir luchando porque nos están matando. Cuando ellas se empezaron a organizar en los noventa también lo hicieron por lo mismo: para pedir que dejen de matarnos, que dejen de llevarnos presas. Como travestis y trans sufrimos la exclusión desde muchos lugares. A horas de la marcha sucedió lo de Mariana, la condena por un año, también tenemos que acompañar esa lucha. Si yo me tengo que ver en un rol en esta militancia, me quiero ver acompañando a construir y empoderar a las nuevas generaciones. Elles son los que van a levantar nuestras banderas y continuar esta lucha”.
“Estos crímenes de odio son específicos por las identidades de género. No nos matan por nuestro color de piel, no nos matan porque somos gordas o porque somos flacas, nos matan, nos torturan por trevestis y trans”, grita la activista travesti Lara Bertolini por altavoz. “Lo dijo Lohana y Sacayán, al calabozo no volvemos nunca más”, cantan todes. La marcha sigue avanzando. La Asociación Civil Infancias Libres también canta y baila y Gabriela Mansilla –mamá de Luana, la primera niña trans del mundo en obtener su DNI- agita sonriente un paraguas multicolor. Les artistas Giancarlo Scrocco, Vanina Grossi y Manuel Fanego, intregran Les Mostres, grupo que un domingo al mes concurre a Infancias Libres para jugar con les niñes trans. Hacen talleres lúdicos, diseñan títeres, vestuarios, dibujan y cantan canciones.
Rodeada de amigues camina también la artista trans Susy Shock. ¿Por qué viniste a marchar? “La calle sigue siendo nuestra, el reclamo sigue siendo actual, las cifras espantosas siguen ahí, inmóviles pese a todo lo avanzado, con el cambio cultural que este país nos debe a las travas, a las personas trans, a las tortas, a las disidencias: eso está bueno remarcarlo. Estamos alertas, no solamente festejando sino que estamos pensando estrategias nuevas, que sepan que estamos pensando cómo avanzar con la furia travesti”.
Tiempo atrás Susy escribió un poema titulado El beso que en el día en que la jueza Marta Yungano condenó a un año de prisión en suspenso a Mariana Gómez por besar a su compañera Rocío Girat, disfrazándolo de desacato a la autoridad y lesiones leves, adquiere otra resonancia. “Besarse en los rincones oscuros. Besarse frente al rostro del guarda. Besarse en la puerta de la Santa Catedral de todas las Canalladas. Besarse en la plaza de todas las Repúblicas (o elegir especialmente aquella donde todavía te matan por un sodomo y gomorro beso). Besarse delante de la foto del niño que también fui (y sentir que me hace un guiño para que siga, que no pare, que no interrumpa porque le gusta ese beso). Besarse sabiendo que nuestras salivas arrastran besos denegados, opacados, apagados cercenados, mutilados, hambrientos, que no son sólo los nuestros. Que tus labios y los míos, mientras rajan la tierra, la construyen y hay una historia de besos que el espanto no ha dejado ser y que por eso te beso. Lxs beso, me besás y besaremos. Por eso el beso”. Como si hubiera sido escrito hoy mismo, Susy se apena: “Me toca en lo personal porque lamentablemente aparece la poesía del beso para reflejar esa angustia, para transmitir esa sensación de que a veces inclusive las redes, tan frías, logran hacer un cerco de tribu… Tengo ganas de abrazarlas, de decirles que no es el beso de ellas, es el beso de todas y que eso es lo primero que sirve para sanar y para hacernos conscientes de que somos tribu: si nos joden, nos joden a todas”.

Susy Shock
Foto: Martina Perosa
Viviana González es presidenta del Centro de Estudiantes del Bachillerato Mocha Celis, también conocida como “la karateka” cuenta que fue a marchar “porque creo que es necesario que todas nos comprometamos a esto que es muy necesario, es un pedido de justicia, de sensibilización y de visibilizar que hay muchas muertes de compañeras, que hay muchas que ni siquiera sabemos sus nombres, y no podemos permitir que sigan muriendo más chicas ni chicos trans. Mueren sin que sean noticia. Las trans también morimos y no nos queda opción más que salir a las calles, a buscar como sobrevivir al desamor de la sociedad. Muchas de nosotras tenemos que sobrevivir con la prostitución porque el estado no nos contempla como personas que puedan trabajar con otros medios. El estado nos pone en un lugar de mucho riesgo y las compañeras terminan muriendo solamente por tratar de sobrevivir”

“Marcho porque estoy harta de las violencias que sufrimos las personas trans y las travestis todos los días, porque estoy harta de levantarme y enterarme de que se llevan una compañera cada 96 horas, enterarme que falta una de nosotras todos los días, enterarme que faltan pibas que no son registradas. Estoy harta de enterarme de que mis compañeras trans y travestis no tienen dónde vivir, son excluidas y tienen que vivir en la calle y estoy harta de todos los días volverme consciente de que la sociedad en la que vivimos y el mundo en el que estoy creciendo como una joven trans, me quiere muerta y nos quiere muertas a todas, nos quiere fuera de este mundo, nos quiere corregir, nos mutila y nos violenta. Por eso marcho hoy: porque estoy harta”, expresa Carolina Unrein, poeta, escritora –autora del libro “Pendeja. Diario de una adolescente trans”- actriz entrerriana, que migró a la Capital y además de escribir su primer libro editado por Chirimbote, participó de una película interpretando a una persona cisgénero y es parte de Cotorras, el ciclo comandado por Susy Shock y Marlene Wayar los primeros jueves de cada mes en MU Trinchera Boutique.

Carolina Unrein
Foto: Martina Perosa
Pasadas las siete y media de latarde, la marcha desembocó frente al Congreso. Sobre el escenario, desfilaron distintas trans y travestis para enunciar los reclamos de la comunidad, como el cupo laboral trans, la derogación en todo el país de los códigos contravencionales que persiguen y encarcelan, por el derecho al trabajo y a la salud. “Desde 2018 contamos con una sentencia favorable para nuestro colectivo, el reconocimiento del crimen de Diana Sacayán como un travesticidio. Este fallo es histórico”, remarca Say Sacayán.
Mariana Gómez y Rocío Girat se hicieron presentes en el escenario y recibieron un cálido y extendido aplauso. Dijo Marian: “Sabemos que estamos en un estado que nos quieren adoctrinar, no lo vamos a permitir, seguimos en la lucha y en las calles. Estamos juntas, agradecemos el acompañamiento y como dijo la compañera, ni al clóset ni al calabozo volvemos”.
Un año de prisión en suspenso para Marian Gómez por besar: “Vamos a seguir resistiendo”
Una vez más, las travas y trans demostraron que la resistencia se cocina en las calles, declararon el fracaso del sistema patriarcal, están hartas y furiosas, pero lo urgente no aniquila lo que también consideran valioso. Como los besos de los que habla Susy Shock, que rajan la tierra y, también, la construyen.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
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