Nota
Sonamos!
Se lanzó el proyecto, nomás. Sonar Tevé es impulsado por la FAMI (Federación de Músicos Independientes) y representado por la UMI (Unión de Músicos Independientes). El ECUNHI recibió el miércoles a diversos artistas y periodistas del arte para empujar (y celebrar) un proyecto avanzado sobre el primer canal público de música nacional: SonarTV.
Sacudida por el Efecto Cromañón, la escena musical porteña encontró en la UMI un espacio de contención e intercambio de voces. Así, se organizaron festivales en plena calle con cientos de bandas. También, desde que se creó en 2001, da asesoramiento técnico sobre la producción y difusión de material discográfico para los artistas; entabla convenios y acerca precios accesibles. En ese marco, han logrado poner en estado parlamentario una Ley de la Música (financiamiento que consiguió el diputado Claudio Lozano y firmaron varios del Frente para la Victoria), que intenta hacer estatal lo que la UMI viene atajando hasta entonces. Cuenta Boris: «Es una ley que intenta hacer cuestión de estado el tema de la producción, distribución y difusión de la música nacional. La idea es que tenga alguna etapa subsidiada, no toda, porque la UMI es una herramienta que genera convenios pero no tiene acceso a fondos».

Entre otros: Miguel Cantilo, Teresa Parodi, Víctor Heredia, El Mono de Kapanga, Raúl Carnota, Miguel Grimberg, Guillermo Tello, Christian Aldana y Diego Boris
Son éstas las discusiones que permitieron, a su vez, soñar con un canal público y estatal de la música. La Ley de Medios también ha permitido reconfigurar el panorama: «Como participamos en la Coalición por la Radiodifusión Democrática, y conocer de cerca los contenidos de la Ley, sabíamos cómo se iba a implementar la televisión digital terrestre. Desde ahí empezamos a trabajar la idea de que la música es un arte y merece un espacio para difundirse fuera de la lógica del mercado, que tiene que ver con el lucro y la comercialización». El encuentro del miércoles, además del lanzamiento del proyecto, tuvo como propuesta comenzar a formar grupos de trabajo que organicen las ideas y sueños. Hasta ahora, el proyecto tiene representantes en al menos 9 de las provincias argentinas (recordemos que la FAMI es una organización de alcance nacional). Boris: «Eso asegura que el proyecto no quede atado al quehacer de una gestión; la idea es que se genere un Consejo asesor que pueda debatir los contenidos musicales que debería tener un canal público de música». ¿Algunas ideas, hasta ahora? Diego se emociona: «Además de lo que ya conté, nos imaginamos especiales del origen del cuarteto contado por la Mona Jiménez, o el de la cumbia por Pablo Lescano. La idea es darle a la música la posibilidad de difundir su contenido más profundo, el transformador, el social, y también un espacio de difusión de las propias experiencias genuinas».
Construyendo independencia
Aquí debajo, compartimos una charla inédita entre lavaca y Cristian Aldana y Esteban Agatiello, músicos y presidente y miembros de la UMI, respectivamente, que explican qué significa ser músico independiente, amplían sobre la Ley de la Música, cuentan de la UMI y hablan de cómo es estar del otro lado de la balanza del mercado.
Cristian Aldana y Esteban Agatiello son músicos independientes. Así se definen y así se sienten. Cristian, cantante y guitarrista de El Otro Yo, y Esteban, tecladista de Richter, participaron activamente en la derogación de la «ley del ejecutante musical» promovida por el Sindicato Argentino de Músicos (SADEM) y como contrapartida, proponen la «ley nacional de la música», que está en el Senado esperando ser aprobada antes de que termine el año. Ambos pertenecen a la Unión de Músicos Independientes (UMI), que cuenta con 4500 socios, y en sus roles de presidente y secretario buscan mejorar las condiciones de la actividad musical e impulsar la autogestión. En esta entrevista intentamos encontrar respuestas a varios interrogantes relacionados con la idea de ser un músico independiente. ¿De qué depende ser independiente en el contexto actual? ¿Independiente de qué? ¿De las grandes compañías discográficas, de un manager inescrupuloso, de las distribuidoras, de no caer en la lógica del mercado? ¿Es ficción incompatible o un escenario posible si se obtienen las herramientas necesarias? ¿Qué cambia con la nueva ley?
La ley
El proyecto de ley de la música que elaboró un numeroso grupo de artistas durante cuatro años apostó por el método colectivo, como la mejor forma de democratizar las voluntades y que todos pudieran dar su opinión con el objetivo de reivindicar la profesión. La ley del ejecutante musical, promulgada en 2005, es del año 1958 y ya no representaba la realidad de lo que pasaba en la Argentina: «Es de antes del ingreso del rock al país y tampoco representaba a las orquestas de tango de ese momento», aclara Esteban. La ley apuntaba a los músicos que trabajan en relación de dependencia, que en la actualidad son una minoría. Y entre otras cosas llamativas, proponía un «examen de idoneidad» para poder acceder a una matrícula, pagar una cuota de $100 anuales y cobrar los shows a través del sindicato de músicos. «Se iba a armar una caja recaudadora. El SADEM no nos representa porque la mayoría de los que están en la comisión directiva no son músicos, no daba respuesta a las necesidades que tenemos. Nos juntamos más de 1500 músicos en el Bauen para rezongar por esta ley y ahí nos pusimos de acuerdo en que había que derogarla, logramos hacer una reunión en la Casa Rosada con el presidente en ese momento, que era Néstor Kirchner, pidió disculpas porque pensaba que esa ley nos iba a ayudar y nosotros nos comprometimos a empezar a trabajar por una nueva. Fue un momento histórico. A partir de ahí se organizaron grupos de trabajo y todos podían participar» relata Aldana. Armaron un borrador y como uno de los principales puntos de la ley, decidieron que era una buena idea incluir la creación del Instituto Nacional de la Música, la posibilidad de difusión de eventos, vales por horas de grabación, masterización, diseño de arte, impresión de gráfica promocional y poder contar con más presupuesto para distribuir entre mayor cantidad de músicos.
¿Qué repercusión tuvieron de los medios más tradicionales, el sindicato, las compañías discográficas, lo que constituye la industria de la música?
CA: Nosotros siempre trabajamos por la positiva. Necesitamos una ley, y seguramente la industria también, que nos dé posibilidades de hacer música en la Argentina, desde lo que es en vivo hasta la forma de producir, y siempre buscamos poder juntarnos con todos para poder enriquecernos. Abrimos la puerta y la mayoría participó, la leyeron, hicieron comentarios, se habló con todos, con SADAIC, CAPIF, con empresarios teatrales, la ley abre la puerta para que todos participen. Se le mandó la ley a un montón de músicos conocidos, todos la apoyan. No va a resolver la totalidad de los problemas pero va a ser una mejora y el trabajo colectivo fue a favor de la música y no «en contra de», lo hicimos desde un lugar de amor a la música.
De alguna forma se enfrentaron a un modelo que puede considerarse hegemónico y trataron de imponer una realidad distinta. ¿Alguien los cuestionó?
CA: La verdad es que no pasó, no lo pensamos desde ese lugar. Nosotros, como UMI, asesoramos en cuanto a derecho de autor, de intérprete, de director fonográfico, tener registrado el nombre de la banda, para registrar las canciones, pasar las planillas de shows, cómo hacer para autogestionarse.
EA: Todo eso no es menor porque esa información muchas veces se transforma en dinero, cuando tocás en un show, cuando salís en una radio. No importa lo que cobres, pero eso te legitima ante vos mismo como músico y ante la sociedad, le podés decir a tu mamá: «mirá, cobré». Cuando sos músico te dicen «sí, pero de qué trabajás». Es encontrarte con otra realidad que te cambia la mirada. No queremos ser un gremio, ni una sociedad de gestión colectiva, lo que hay que hacer es que las instituciones que ya existen funcionen perfecto, no es que no queremos que haya un sindicato, está bien que haya uno que defienda a los músicos del Colón, por ejemplo, pero también queremos generar herramientas para otra realidad que termina siendo mayoría. Es mucha la música que se edita y se vende en estas condiciones que no van por el lado tradicional de la disquería y sin embargo representan una porción importante del mercado. Creemos que cada uno tiene su lugar y para nosotros ese lugar es la independencia y damos herramientas desde ahí para que después los músicos puedan utilizar al resto de las asociaciones en beneficio propio.
La UMI y los desafíos de producir en común
Cristian Aldana, junto a su banda El Otro Yo sabe bien de qué se trata ser un músico practicante de la autogestión. En sus comienzos, en el año 1988, tenían en claro que la escena del rock nacional no estaba interesada en la música que ellos proponían y Aldana salía con su mochila a distribuir los discos en las disquerías, cobraba, recuperaban lo invertido, volvían a grabar y hasta crearon su propio sello: Besótico Records. Desde la UMI, viene trabajando a favor de los artistas de la música desde 2001.
¿Cuáles son los beneficios que tienen los socios de la Unión de Músicos Independientes?
CA: En estos años la UMI logro convenios con imprentas, fábricas de dvd, diseño web, diseño de tapa, prensa, cuerdas, arreglo de equipos, hasta con un psicólogo de músicos, con estudios de grabación. Se están fabricando 60 nuevos títulos autogestionados por mes, de todos los estilos. La UMI no es intermediaria sino que damos las herramientas para que el músico ejecute todo por sí mismo, brindamos la información para generar un nuevo modelo de músico. En los primeros años de existencia de la UMI, el concepto de autogestión era visto como «off», al costado del mercado, se lo desvalorizaba en relación a estar con un sello. Ahora creemos que la autogestión en la Argentina triunfó porque son más de 4500 bandas, más de 3000 discos que se editaron desde los convenios de la UMI.
EA: No es el camino que nos queda sino el que elegimos. Antes de que existiera la UMI muy pocas bandas fabricaban sus discos. El mercado cambió, antes el disco era una cosa y ahora, a partir de la tecnología, eso se modificó, sin embargo se fabrican más discos que antes.
El principal objetivo a corto plazo es la aprobación de la ley, para eso se están reuniendo con los senadores de los distintos partidos para ponerlos al tanto de que la intención es crear cultura desde la música. En el ámbito local, en 2009 se aprobó la ley de concertación musical, ley de emergencia para dar respuesta a las condiciones de los shows musicales en la ciudad de Buenos Aires, que fueron modificándose en el contexto post Cromañón. Después de la tragedia el Gobierno de la Ciudad clausuró varios locales y eso entorpeció la posibilidad de tocar en vivo. Mediante una convocatoria virtual se juntaron más de mil músicos en la puerta de la jefatura del gobierno porteño para reclamar por nuevas condiciones. Para poder reglamentar la ley y ponerla en práctica, obtuvieron el compromiso del ministro de cultura Hernán Lombardi de crear un presupuesto antes de que finalice este año para que los lugares de música en vivo puedan acondicionar sus instalaciones y las bandas o solistas no tengan que pagar sonido y luces para poder tocar, «que es como ir a tomar un café a un bar y que te cobren el alquiler de la máquina de café».
Y también aspiran a perseverar y transmitir el camino de la autogestión a la que Aldana define como «tener libertad para poder buscar tu forma de expresión y no estar condicionado por el mercado». La independencia no es tarea fácil, es el arte de combinar los propios recursos de una manera autónoma. Todo un desafío.
Revista Mu
MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo


Ley de Tierras y después: Cambio de tema
Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.
Por Claudia Acuña

Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre
Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Atanor condenada por contaminación: La odisea
Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.
Por Lucas Pedulla
Fotos: Sebastián Smok/lavaca.org

Agroecología en Misiones: El libro de la selva
Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto
Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro

Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura
A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.
Por Evangelina Bucari

El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder
¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

Zoe Hochbaum: Comerse el mundo
Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.
Por María del Carmen Varela
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur
por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
- Protesta socialHace 4 semanas
Punto de inflexión
- ExtranjerizaciónHace 4 semanas
El verdadero riesgo país: las leyes que buscan seguir poniendo a la Argentina de remate
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El Paraná en venta: la extranjerización de la tierra en Misiones, Corrientes y Entre Ríos



































