Sigamos en contacto

Nota

Bolivia hoy: “Este es el momento de las mujeres”

Publicada

el

Bolivia hoy: “Este es el momento de las mujeres”

(lavaca en La Paz) Entrevista con la Confederación Sindical de Mujeres Interculturales de Bolivia, que reúne a distintas organizaciones de mujeres que apoyan al MAS. Denuncian amenazas y persecuciones, y aseguran sobre el gobierno de facto: “Han venido a saquear Bolivia”. En esta charla con lavaca y Yolanda Mamani (Radio Deseo/Mujeres Creando) reflexionan sobre cómo se llegó al golpe de Estado. Relatan cómo actores del gobierno del MAS han ido aislando a los movimientos sociales. Analizan la mala estrategia electoral hacia adentro del partido. Cuentan casos de machismo y arbitrariedad en las decisiones. Lo indígena como un instrumento. Y la posibilidad de plantear dentro del MAS nuevas ideas de cara a lo que se viene: “Es el momento de nosotras”.

Debajo de una whipala gigante y una foto de Evo Morales siete mujeres despliegan empanadas de queso y sirven té de manzanilla con canela. Todas son integrantes de la Confederación de Mujeres Interculturales y de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia, más conocidas como Las Bartolinas. Pero la que hablará es Angélica Ponce, ejecutiva nacional de Mujeres Interculturales. Cuando termina de contestar preguntas, todas asentirán diciendo: “Ella ya habló todo”.

Estamos apretados en una oficina de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, a metros del Palacio Quemado y de la Asamblea Legislativa. Esta incomodidad es lo primero que las mujeres denuncian: su sede ha sido saqueada por seguidores de la Presidenta de facto Jannine Añez -posiblemente los mismos que hoy pululan por la Plaza como paramilitares- y ya no tienen las llaves ni las ganas de volver al espacio que fue suyo. “El mismo sábado 9 (previo al golpe) rompieron nuestras oficinas y nos han saqueado”, cuentan. “Se llevaron computadoras, ollas, víveres: todo”. La sede de Mujeres Interculturales en La Paz funcionaba como lugar de reunión y también como depósito de insumos que la Confederación reparte a las distintas organizaciones.

La resistencia

Angélica Ponce comenzará saludando formalmente el encuentro y subrayando la necesidad de denunciar “lo que sucede” a la prensa internacional. Al igual que otras dos mujeres, lleva una bufanda marrón con las insignias de la Federación: C.S.M.C.I.B. Está cayendo la tarde y todas tienen rostros cansados; alguna, incluso, alcanzará a cerrar los ojos durante la charla. Es que son días más que agitados: “Se han hecho marchas de las diferentes organizaciones, primero como alianza de mujeres en el departamento de La Paz, de las cuales somos parte como hermanas Bartolinas. Luego en Cochabamba, donde hubo una concentración masiva de mujeres en defensa de la democracia: más de 5 mil compañeras marchamos desde Sacaba hasta Cochabamba”.

Por movilizaciones como éstas fueron reconocidas por un plenario de organizaciones ligadas al MAS como una de las resistencias clave tras el golpe en Bolivia. Defienden la figura de Evo Morales y hablan de recuperar “el poder político para nuestra gente”. Antes de las preguntas, enseguida dicen: “Hemos ganado las elecciones generales. El tema del fraude solamente ha sido pretexto para hacer el golpe de Estado. El campo no ha sido contabilizado. Nos han excluido”. Repreguntada sobre las sospechas que despertó la demora del escrutinio, Angélica declara: “Hasta ahora no se ha comprobado fraude. Y mientras no se compruebe, sigue siendo legal la participación de todo el pueblo boliviano. Y en esas elecciones hemos ganado”.

La Confederación Sindical de Mujeres Interculturales nació formalmente el 25 de marzo de 2010 como otra de las variantes de organización de los pueblos originarios de Bolivia y, en particular, de sus mujeres. Primas hermanas de Las Bartolinas –fundada dos décadas antes en las áreas rurales de Bolivia-, en los últimos años se han distanciado; las razones formarán parte de la charla. Como mujeres campesinas, más acá de las siglas, todas aseguran haber formado parte de alguna u otra manera de la fundación del Movimiento al Socialismo en 1995. Y fueron protagonistas en distintas luchas, como en los enfrentamientos en la zona de Chapare en defensa de la coca. Angélica Ponce historiza: “Fuimos fundadoras del instrumento político, en el año 1995 nació la Federación intercultural en el trópico de Cochabamba”. Angélica pertenece precisamente a ese trópico, y cuenta que conoce a Evo desde sus tiempos de dirigente cocalero: “Hemos hechos huelgas de hambre, muchas marchas juntos”.

Los primeros días tras el golpe

Angélica revela que está amenazada. “Tengo dos hermanas que viven en Buenos Aires y ellas recibieron llamadas y mensajes después que salí en Telesur (canal tevé de alcance latinoamericano). Les dijeron: ´Que ya no incite más, está cometiendo sedición y va a ir presa´. A mi Facebook también me llegaron amenazas”.

-¿Qué dicen?

-Que los masistas siempre buscan acusar falsamente, que ya no es momento de los narcotraficantes, de los terroristas, de los vandálicos. O sea: a nosotros nos culpan de todo lo que son ellos. Y en un momento me dijeron que conocían mi casa, mis hijos, mis parientes y que debería desaparecer. Yo me callé, no hurgué mi Facebook por dos días, porque me quedé asustada pensando: ´qué voy a  hacer ahora´… Me sentía muy atormentada. Pero luego entendí que debía estar como cabeza de una organización delante de ellos luchando, porque eso es lo que he aprendido.

Poner el cuerpo, dar la cara

Angélica cuenta que ya cuando tenía 13 años fue representante de “vinculación femenina”  de la juventud de la Federación Carrasco, en el trópico de Cochabamba. “Ahí me enseñaron que un líder tiene que ir por delante de sus bases. Eso es lo que hice: dar la cara. Y empecé a llamar a los ejecutivos nacionales y les dije: nos juntaremos. Haremos fuerza por nuestros hermanos”.

-¿Cómo fue la comunicación con los funcionarios del MAS esos primeros días?

-Les mandé mensajes diciendo que tenían que hacer algo porque nosotros, como sectores sociales, estábamos siendo acribillados. Ellos también sufrieron: nuestras senadoras no podían pasar a la Asamblea Legislativa. La Plaza Murillo estaba recontra cercada, no podían pasar las hermanas diputadas; yo las llamaba diciendo “entren a sesionar, entren”. Se han quedado ahí esa noche. Han sido momentos muy duros.

-¿Qué es lo que más preocupa a las organizaciones de las primeras acciones del gobierno de facto?

-Personalmente, creo que esta gente no tiene la menor idea de irse del Palacio ahora. Hemos visto su accionar desde el momento que ha entrado la ex senadora Añez: ha empezado a cambiar el gabinete, a poner decretos, ha levantado la culpabilidad al Ejército y ha seguido cambiado la institucionalidad.

-¿Qué lectura hacen del pacto al que llegó Añez con Eva Copa Murga como representante del MAS?

-Sinceramente, quisiera que respeten los acuerdos que han hecho. Pero dudo que lo hagan. Su intención no es solamente momentánea, no es transitoria: ellos históricamente han sido golpistas, esa familia (por la familia Camacho) es golpista. Una muestra clara para nosotros ha sido la decisión de entregar Boliviana de Aviación (la aerolínea de bandera del Estado) a manos de Amazonas (una empresa privada): eso es privatización. En catorce años de gobierno de Evo Morales se ha respetado y se ha nacionalizado las instituciones privadas que han sido tomadas anteriormente por los capitalistas. Ahora nuevamente la idea es seguir privatizando, y estamos viendo todos los días que han cambiado directores, vocales y siguen dejando una estructura por la que nos quieren gobernar a puro decreto. Las organizaciones sociales a nivel nacional ya hemos debatido, hemos sacado conclusiones… Estamos haciendo también nuestras estrategias de combate, de cómo recuperarnos. Sabemos que ellos van a manipular las elecciones y nos van a querer someter: es lo que han hecho históricamente.

Las bases y el hermano Presidente

-En estos debates al interior del movimiento y del partido, ¿qué análisis hacen de cómo se llegó al golpe de Estado?

-Entre los puntos principales está el tema del litio. Y otro, es que han infiltrado muchos actores políticos o ejecutivos dentro del entorno de nuestro Presidente. Nos han alejado, simplemente, de nuestro presidente a los sectores sociales que nosotros cuidábamos. Siempre habíamos dado recomendaciones, siempre habíamos dado el horizonte adonde debía caminar el Presidente. Pero en los últimos tiempos nos han ido alejando. No tenía tiempo para reunirse y cuando nos reuníamos, también teníamos personas infiltradas dentro de las mismas organizaciones, incluso. Nos han ido trabajando. Y nuestro error ha sido ser inclusivos, ser abiertos ante toda la sociedad: en los catorce años no hemos tenido un dirigente, un campesino que haya podido llevar una cierta parte del Poder Ejecutivo. Nunca hemos tenido. De las clases que tiene Bolivia se les ha dado la oportunidad a todas y desde ahí nos han ido haciendo daño. Nosotros, los sectores sociales, somos agradecidos por las carreteras, por todas las obras, y seguimos siendo agradecidos y vamos a valorar la gestión del Presidente. Pero tenemos ahora una visión de reestructurar el Poder Ejecutivo, si vuelve a confiar nuestra gente.

Yolanda Mamani: ¿Cómo van a volver a tener la credibilidad de la gente? Porque muchas organizaciones sociales se han fracturado prácticamente con el MAS.

-Simplemente nos han hecho ver que solo había pequeños espacios para nosotros. Solamente era la cabeza de Evo en la presidencia y lo demás, nosotros, no éramos capaces de administrar el país. Eso es lo que nos han hecho ver los invitados que hemos tenido. Ciertamente la nueva esperanza para recuperar a nuestros sectores sociales es respetar la Constitución política del Estado. Ya no tiene que ser discurso el tema de la igualdad de oportunidades. Ya no puede ser discurso respetar los derechos de mujeres. Tiene que ser una práctica. Tiene que ser una práctica (repite).

Yolanda Mamani: ¿Cuántas veces en estos 14 años tú te has reunido con el Presidente Evo Morales? Y cuéntanos si en alguna oportunidad le has corregido cuando se ha vuelto soberbio y autoritario, si le has jalado la oreja.

-Yo me acuerdo cuando el hermano Presidente Evo Morales era sólo dirigente (social). Hemos hecho huelga de hambre juntos, y marchas también. Y después que ha subido al poder hemos tenido varios ampliados en el trópico de Cochabamba. Me he reunido muchas veces. Una de las veces que le he llamado la atención es cuando en el trópico de Cochabamba una de las compañeras, la alcadesa Lidia Poma, había ganado con mayoría de votación y nuestro hermano Presidente pues no aceptó porque… no sé, eso es lo que no me explico, porque era mujer, tal vez. Se ha equivocado. Yo vi personalmente cómo Lidia Poma ha tenido apoyo masivo, que debería respetarse. Y en uno de los ampliados yo me paré y le dije: “Hermano Presidente, cuando éramos dirigentes hemos quedado en que si subíamos al poder debíamos respetar la decisión de las bases; efectivamente la compañera Lidia ha sido la ganadora y debería respetarse”. Y una de las repuestas de mi hermano ha sido, directamente me ha señalado y me dice: “Hermana, usted parece de la oposición, ¿me está diciendo que yo estoy fallando? Pareces de la oposición”. Y yo me callé. Y se paró otro compañero, Gregorio Mamani, y le dijo: “Hermano Presidente: la compañera te está diciendo la verdad”. Y yo le dije: “Hermano Presidente, esto que estamos haciendo puede ocasionar que esa gente quede disconforme”. Y no pasó más de un mes que abrieron una casa de campaña en Chinoata los de la oposición, y quisieron apuntarle a la compañera Lidia Poma; la compañera no aceptó, hasta el momento sigue siendo masista. Me dijo: “Yo voté por el Evo, hermana, por más que me ha hecho mal”. En las elecciones nacionales nos hemos encontrado con el hermano Presidente y me pidió disculpas. Me dijo: “Reconocer es de los humanos, me he equivocado”.

-¿En qué año sucedió esto?

-Anterior gestión: 2015. En ese entonces no había una sola oposición en el trópico. Pero después de eso hubo en el municipio dos concejales de la oposición. El único municipio que no tuvo oposición fue mi federación (Cochabamba). Quedamos en trabajar nuevamente y respetando a las bases. Pero este entorno que ya ha empañado… En estas elecciones pasadas se ha delegado a los ministros como delegados políticos en los nueve departamentos. Han ido a dividir las organizaciones y no han respetado a las bases. Han puesto a la mayoría de los diputados y los senadores. Y eso ha hecho que muchos de los compañeros estén resentidos. Ha habido un voto castigo, puede ser, porque nosotros hemos superado siempre arriba de los 50 puntos.

-¿Cómo fue que actuaron esos ministros en las organizaciones? ¿No las conocían?

-Conocían, pero es que es más intereses de amistades, de compañeros, era un entorno favorable a intereses personales, más allá de las masas. Por ejemplo, a mi organización nos han sacado de la Conalcam (Coordinadora Nacional para el Cambio) y del Pacto de Unidad. Nunca hemos podido participar como organización, siendo las fundadoras del instrumento político. Nos han aislado, simplemente porque somos leales a las bases y al Presidente Evo Morales. Nos han empezado a dividir. Por ejemplo, a nivel nacional hay dos organizaciones grandes: las hermanas Bartolinas y las Confederación sindical que representamos. Pero nos han dividido, con una y otra situación nos han dividido: con mentiras, con chismes, con otras cosas.

-¿Puede brindar un ejemplo concreto de cómo se gestaron esas divisiones y quiénes fueron sus responsables?

-Hacíamos nuestros eventos, para otros había financiamiento para pasajes, talleres, pero para nosotras, no. ¿Por qué nosotros no? Era una pelea interna entre organizaciones y eso hicieron los mismos ministros. El principal fue el coordinador de las organizaciones sociales, el Alfredo Rada. Yo le dije: “Usted no es del proceso de cambio, usted no nos representa porque está coartando nuestros derechos”. Cuando nos sacaron de la lista del Conalcam le pregunté al hermano Presidente por qué nos habían sacado de la reunión. Me dijo: “Hermana, yo no tenía conocimiento que no estaba participando. Llama a Alfredo Rada”. Llamé a Rada miles de veces: nunca me contestó. Y sabe perfectamente Alfredo Rada que las Mujeres Interculturales somos parte. Así nos han ido coartando la única oportunidad que yo tenía para hablar con el Presidente allá en el trópico. Luego no había tiempo más que para decirle “fuerza compañero” en algún acto. Lamentablemente nos han ido coartando a diferentes organizaciones sociales, y eso nos duele mucho. La participación de las mujeres dentro de las asambleas plurinacionales del Senado, departamentales, consejos municipales nunca ha sido fácil. Y hasta ahora el machismo sigue. A veces los hombres deciden quiénes van a ir como candidatas, incluso como candidata da mujer intercultural. Son los que apuntan y dicen: «Ella va a ir», solo porque ellos han decidido. Y las candidatas que nosotras elegimos, no respetan.

Bolivia hoy: “Este es el momento de las mujeres”

“Nadie es más que nadie”

Yolanda Mamani: ¿Cómo piensa reestructurarse de nuevo el MAS?

-Reestructurar con gente que no ha sido partícipe dentro de los gobiernos anteriores. Los dirigentes que han sido partícipes pueden ser asesores desde la base, pero que dejen el lugar a otros líderes que no han tenido. Hay muchos líderes que no han podido subir a la departamental, a la nacional, que han sido coartados. Y uno de nuestros errores ha sido no fortalecer a nuestros líderes. Ha habido mucha envidia. Eso es lo que yo quisiera que termine. La discriminación: no debemos discriminarnos entre nosotros, no debemos coartar los derechos entre nosotras. Ya está empezando a crecer un líder, y por asesoramiento de estos anteriores actores del Poder Ejecutivo – ministros, directores, o mismos asambleístas invitados- no dejaban que crezcan. Por ejemplo, el Foro Indígena ha sido bien preparado para los líderes. Junto con el hermano Presidente ha habido grandes líderes. Pero, ¿qué han hecho? Lo han desarmado. Yo digo: nadie es más que nadie y nadie es menos que nadie. Han habido personajes del mismo entorno del Presidente que nos han hecho separar. Incluso cuando nos han dado cuotas en los plenarios, hacían que otros participen menos que los otros. Me acuerdo cuando nos dijeron: «Veinticuatro compañeras por departamento». Cuando llegaba el momento, decían: «A vos te tocan solamente cinco». Los que decidían no eran compañeras. No eran las hermanas Bartolinas: eran los que estaban coordinando, los coordinadores con los sectores sociales; manejaban las planillas, manejaban los cupos, manejaban los recursos. Desde ahí nos damos cuenta que no hemos sido nosotros los que nos hemos separado: nos han (subraya esta palabra) separado. Es momento que recuperemos esa unidad y luchemos por recuperar el poder político para nuestra gente, para nuestros hermanos y hermanas.

Yolanda Mamani: ¿Cómo van a construir un nuevo partido y cómo van a controlar que no exista esta nueva gente que quiere llegar al poder usando a las organizaciones como instrumento político? Porque al inicio ha nacido este movimiento como un instrumento indígena, pero finalmente nos hemos dado cuenta que los indígenas solamente hemos sido su instrumento: las cholas, los indios, las indias nunca hemos ocupado cargos altos. ¿Cómo piensan ustedes viendo ese pasado utilitario indígena estructurar esto nuevo?

-Cambiar profundo… Tienes mucha razón, hermana. Porque en verdad hemos pasado esa historia. Pero desde mi punto de vista creo que hoy los campesinos y la gente de los pueblos ya tenemos nuestros hijos formados sindicalmente. Creo que ahora es la oportunidad de ellos. Por ejemplo la equidad de género. Yo decía: tenemos más de veintidós ministerios y solamente las mujeres hemos entrado como lunares: tres, cuatro máximo. Y de verdad como mujeres queremos ser tomadas en cuenta. Y lo vamos a hacer, porque si nosotros no luchamos esos lugares, nadie nos lo va a dar. Como mujeres vamos a pelear: en el Poder Ejecutivo también tiene que haber equidad de género. Y también en la Presidencia, ¿por qué no? Las organizaciones de mujeres hemos aportado mucho, hemos resistido mucho.

“Somos muchas personas bien organizadas”

-¿Creés que solo ha sido un discurso el tema indígena?

-En un momento venimos acompañando a nuestro hermano Presidente y en cierto momento nos han aislado. Y últimamente hemos sido los que hemos sostenido el proceso de cambio, sinceramente. Los sectores sociales hemos creado el instrumento político y las organizaciones sociales a plan de agua y coca. Y hemos sostenido también hasta el momento a plan de agua y coca. Nunca nos hemos vendido. Los verdaderos líderes no negociaron, no se pueden vender. Seguimos. Somos muchos. Si nos paran a todos, les va a costar mucho: somos millones, somos muchas personas organizadas. Estamos bien organizadas. En este momento hemos caído moralmente porque nuestro Presidente nos ha abandonado, pero preferimos que esté vivo a que esté muerto, porque sabemos que la DEA está detrás de él. Hay que recuperar las cosas buenas, pero también hay que ver las cosas malas para hacer cosas buenas. Es la única visión que nos da el seguir adelante. Una de las fortalezas es aprender de los errores.

-¿Qué estrategias se van a dar como organización para esta nueva etapa?

-Ahora vamos a abrir nuestros sectores y acoplar a nuestras hermanas jóvenes. A todas las mujeres que todavía no hemos participado en las organizaciones sociales, ahorita vamos a invitarlas. Con las debilidades que hemos tenido, con los tropiezos que hemos tenido, vamos a seguir mejorando, vamos a unificar con las hermanas Bartolinas, a nuestras hermanas de las Sierras Bajas, y vamos a salir como ha sido en la historia. Como mujeres también nosotras vamos a pedir nuestra posición en el Poder legislativo y en el Ejecutivo, y también dentro de las organizaciones sociales. Hemos venido luchando por esto desde hace muchos años.

Nota

MU 214: Mujer maravilla

Publicada

el

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Nota

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Publicada

el

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

Seguir leyendo

Nota

MU 213: Movete

Publicada

el

MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente. ©2025 Agencia lavaca.org. Riobamba 143, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina - Editor responsable: Cooperativa de Trabajo Lavaca ltda. Número de propiedad intelectual: 50682265 - cooperativalavaca@gmail.com | Tel.: +54 9 11 2632-0383

Vistas el día de hoy: 37.028

Femicidios, narcotráfico y Estado