Nota
Claves desde la economía feminista para entender las medidas económicas de Macri
¿Qué significa el paquete de medidas anunciadas por el Presidente? Dólar y cinco claves para entender por qué la política económica es insostenible sin garantizar las condiciones de reproducción de la sociedad: todo ese trabajo infinito e invisible de mujeres y familias que garantizan que la vida continúe, aunque los economistas y funcionarios no se den por enterados. La lógica patriarcal en las medidas. La dolarización de la vida y el rol de los movimientos sociales para pensar en otra economía frente a la crisis. Un trabajo de la economista feminista Natalia Quiroga Díaz –coordinadora académica de la Maestría en Economía Social de la UNGS y autora de Economía pospatriarcal. Neoliberalismo y después.
- La lógica patriarcal.
La política económica patriarcal del gobierno profundiza una crisis económica, que ya era muy grave. Tocando el valor de 60 pesos, el dólar no se contiene con este techo y nos mantiene en vilo ante la amenaza de desborde cotidiano, agitando las posibilidades de una aceleración extraordinaria de la inflación (eufeminismo para nombrar el fantasma de la hiperinflación) producida por la puja distributiva desatada por actores monopólicos con capacidad de fijar precios. Estos actores hacen que, a cada devaluación, sus ganancias (en dólares) se multipliquen ante la ausencia de toda forma de regulación.
¿Por qué es una lógica patriarcal? Porque el macrismo, de manera sostenida, premia las conductas abusivas de los actores más fuertes de la economía: en este gobierno, el estímulo estatal a la ley del pez más grande ha desincentivado las lógicas de compromiso y solidaridad con la sociedad. La ausencia del Estado en la regulación de los monopolios ha propiciado que las empresas se desliguen por completo del impacto que en la sociedad tiene la dolarización de los bienes esenciales para la vida. El objetivo de la ampliación continua de las condiciones para la expoliación orienta las relaciones entre empresas y Estado.
En este contexto, la vida de los sectores más vulnerables y frágiles no es tenida en cuenta. Con esta lógica, mientras las grandes empresas han acrecentado las ganancias y las han fugado del país, desde el Estado se han impulsado políticas de flexibilización laboral y previsional que ataca a los sectores más débiles. Por esto los jubilados, los desempleados, los más pobres y precarizados ven arrasadas las condiciones para la existencia porque la inflación en alimentos, medicamentos y servicios públicos consume prácticamente la totalidad de sus devaluados ingresos.
Entre más vulnerable es la población, mayor es el impacto del aumento de precios. Esta política es patriarcal porque se desentienden por completo del cuidado, la solidaridad y la protección de los seres humanos, externaliza su impacto en las condiciones para la reproducción de la vida en el trabajo doméstico que realizan las mujeres y en los procesos organizativos que sostienen la vida. Cuando hablamos de reproducción de la vida, nos referimos al multidimensional despliegue de energías que hacen posible que la existencia se sostenga, al trabajo pensado de manera amplia. Desde la economía feminista, hay un énfasis muy fuerte en reconocer el trabajo doméstico y del cuidado. Por ejemplo, una mujer del conurbano que a horas de la madrugada tuvo que levantarse para dejar a los miembros de su hogar listos para la escuela, el trabajo y poder llegar al alimentazo de la UTT, ¿cuántas horas le insume de tren y colectivo para conseguir esos alimentos que ya no pueden comprar en la esquina de su casa?
Esos trabajos no sólo son invisibilizados por esta lógica patriarcal, sino también capturados por un Estado que descarga en las mujeres las consecuencias nefastas de sus políticas.
- La lógica se derrumba en las urnas.
El resultado electoral de las PASO le pone límites a esta política económica patriarcal y, por ende, autoritaria. La democracia imprime un freno de mano a la profundización del ajuste y esa es la razón por la que el discurso estatal da un volantazo pasando del austericidio al reconocimiento del propio Gobierno en la responsabilidad en la destrucción de las condiciones para la vida, aunque sin capacidad real de resarcimiento. Con una devaluación cercana al 30% en lo que va de la semana, la timidez de las últimas medidas intenta paliar los efectos de esta devaluación que está llevando a una remarcación de bienes esenciales con incrementos que superan el 20%.
No obstante, este cambio discursivo muestra la imposibilidad de sostener una propuesta electoral sin poner en el centro las condiciones de reproducción. Los resultados de las elecciones muestran que la lucha que en estos años han desarrollado el movimiento feminista, docente, de las economías populares y sociales, las organizaciones campesinas, indígenas y sindicales por la defensa para las condiciones para la vida, han tenido eco en la propuesta con la que el candidato de la oposición ganó la elecciones el domingo posicionándose en contra del paquete de ajuste social y la fuga de capitales financiada por el FMI.
Así, en Argentina, los límites que la reproducción pone a las condiciones de expoliación como fundamento para la gobernabilidad democrática son reconocidos tardíamente por las últimas medidas anunciadas por el gobierno.
- No hay viraje en lo fundamental
El Banco Central, sin capacidad de fuego por los condicionamientos del FMI, ha venido gastando las pocas reservas disponibles para sostener un dólar que no encuentra techo. En este contexto de desplome de la economía, el Gobierno sostiene las ganancias millonarias del sector financiero sosteniendo una tasa de interés del 75% que no tiene correlato en ningún país del mundo. Eso significa que no existe un cambio en los vectores fundamentales de esta política especulativa, pero sí hay un reconocimiento a que no se puede llegar a octubre sin aminorar los efectos nefastos de la última crisis. La población votará en octubre con la heladera vacía: ante esa realidad cotidiana no hay discurso mediático ni de marketing que encubra la responsabilidad del actual Gobierno.
- Preso de su propia desregulación.
La desconfianza de “los mercados” en la propia política económica del Gobierno es evidente: cada vez que el presidente Macri habla se dispara el riesgo país y se devalúa un poco más la moneda, una paradoja para un gobierno cuyo principal objetivo de política fue el favorecimiento de los fondos especulativos.
La política irresponsable de desregulación financiera se radicalizó con el paso de las Lebac a las Leliq: lo que significó esa medida fue apagar el incendio de la corrida financiera de 2018 con nafta porque mientras la Lebac tenían plazo de 28 a 35 días, las Leliq tienen vencimientos semanales y se emiten casi a diario y son compradas de manera exclusiva por el sector financiero, concentrando así en pocos actores la posibilidad de la corrida. Eso significa –también- que cada semana el Gobierno está desactivando una bomba: por eso tenemos la tasa de interés más alta del mundo. De ahí la amenaza de devaluación es permanente dado que no existe en la actualidad ningún control ante la fuga de capitales. La única estrategia del Banco Central es la compra de dólares en el mercado, ya que las reservas están totalmente comprometidas para el pago de intereses de la deuda contraída con el FMI, la cual hoy supera el 100% del Producto Bruto Interno (PBI).
La responsabilidad del FMI es fundamental en esta crisis porque hay que subrayar que el organismo no le prestó dinero a la Argentina: le prestó dinero a Macri. Por esa razón, la crisis de esta semana es una cucharada amarga de su propia receta, es decir, la de una política económica a la medida de la fuga de capitales. Estas firmas saben de la insostenibilidad de las Leliq y, por ello, la amenaza de devaluación es permanente. El manejo irresponsable de una política para la especulación financiera tendrá al país bailando en la cubierta del Titanic hasta que asuma el próximo gobierno.
- ¿Qué sostiene a la sociedad?
El deterioro exacerbado de las condiciones de reproducción es una respuesta ante la dolarización de las necesidades fundamentales de la existencia. El gobierno propició la dolarizaciones de los bienes fundamentales para sostener en dólares –también- las ganancias empresariales.
Esta lógica es rota por las organizaciones sociales, con los alimentazos producidos por los productores (siendo notables las acciones de la Unión de Trabajadores de la Tierra) o la permanencia en la calle de una diversidad de organizaciones sociales y de la ciudadanía, a pesar de la represión permanente. Frente a la abstracción que supone la ficción de los mercados (donde no se reconocen las relaciones de poder), estos procesos organizativos le ponen el cuerpo a una economía que de manera eficiente resuelve las necesidades más apremiantes. Los precios fijados por una multiplicidad de bolsones o mercados populares hacen entender que podemos vender o entregar alimentos a 20 pesos. Ningún otro ejemplo explica a las claras cómo se hace un mercado que está radicalmente conectado con las condiciones para la reproducción.
Y muestra, también, que lo que el gobierno llama “mercados”, no existe: hay que ponerles a los actores especulativos nombres y apellidos. La devaluación actual no tiene nada que ver con la respuesta de los mercados (un eufemismo que encubre la responsabilidad de empresas calificadoras de riesgo como Moody’s, Fitch y Standard and Poor’s), sino que se produce por las corridas de los monopolios del sector primario y agroalimentarios, de las multinacionales del sector de servicios y energético, menos de 10 bancos, fondos buitres y, por supuesto, el FMI. Allí no hay oferta ni demanda sino una capacidad de poder y de fijación de precios autoritaria, concentrada y abusiva. Por eso hablamos de economía patriarcal: actores exacerbados por su afán de lucro que impiden el funcionamiento de una economía como institución capaz de solventar las necesidades sociales.
Por ese motivo, bajo este esquema de relaciones, son los movimientos sociales quienes de manera autogestionada generan otros circuitos para la resolución de las necesidades. El reconocimiento que el candidato Alberto Fernández hace a la necesidad de desdolarizar los bienes esenciales para la vida hace explícita la insostenibilidad de una economía en la que financierizan las condiciones para la existencia. Lo que vimos esta semana es que esta lógica encontró en la democracia sus límites.
Por eso, el principal reto del nuevo gobierno conlleva necesariamente a la despatriarcalización de la política económica al reconocer que el fundamento democrático de todo gobierno implica la construcción de una economía que garantice las condiciones para la reproducción.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
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