Sigamos en contacto

Nota

Diego no se murió

Publicada

el

Un ritual colectivo. Una despedida masiva. Una cola interminable -que no terminó de despedir al diez- compuestas de personas que se acercaron no para movilizar ni llenar la plaza, sino para ver por última vez a su ídolo. Flores, remeras, cartas adornaron su ataúd. Lo que dicen quienes se acercaron a Plaza de Mayo. La ceremonia que empezó ayer y terminó hoy con represión. El llanto de un pueblo y el hit que contradice la noticia de ayer: «Diego vive en el pueblo». Crónica y reportaje fotográfico de un día histórico.

Foto: Martina Perosa

Cuando en el Sarmiento alguien le pregunta a Mónica si no le preocupa el coronavirus, y que el propio Gobierno estimó en un millón de personas el velorio en la Casa Rosada, retruca que nada puede ser peor que la vez que lo escuchó decir que le habían cortado las piernas: “Terminé con 22 de presión toda torcida en el Fernández”.

Viajando parada de Morón a Once, con remera de la Selección, cuenta que en el 85 nació su hijo, y que al año le trajo como regalo la Copa del Mundo, ya no como estrella sino como Barrillete Cósmico: “Ese día, cuando fuimos a festejar, a mi hijo lo largué, gateó y entonces caminó por primera vez”. Por eso Mónica repite una y otra vez, a cada viajero y viajera, una certeza: no importa cuánto tarde, no importa el sol, pero hoy al Diego lo va a ver.

-Mi hermana me dijo: “¿Para qué vas si en el cajón no hay nada, está vacío?”.

-¿Y qué le dijiste?

Que no sea boluda, que Él está con Dios haciéndole jueguitos, y que lo que está ahí es su cuerpo.

Finalmente, después de 9 meses de aislamiento, hubo una causa que volvió a llenar las calles y a unir a todes les argentines, de todas las clases sociales, partidos políticos, géneros y clubes de fútbol: la muerte de Diego Armando Maradona.

Sucedió ayer y siguió hoy, y mientras siguen las noticias sobre los disturbios y la represión desatada sobre el desenlace de la jornada, vale la pena recordar que hubo gente que no durmió para verlo, que el ritual comenzó en el Obelisco, continuó en vigilia durante la madrugada y se convirtió en una cola que iba desde la Casa Rosada, seguía por Avenida de Mayo, doblaba en 9 de julio y llegó hasta Constitución.

Algo queda claro: las personas vinieron a verlo.

No es una movilización.

No es una marcha.

No es llenar la plaza.

Fue una marea infinita de personas que quisieron decirle:

  • “Chau”,
  • “gracias”,
  • y “hasta siempre”.
Foto: Martina Perosa

El arte de alegrar

El ataúd se llenó de remeras que la gente arrojaba, de cartas, rosas y pertenencias personales; cosas que hicieron de la calle un museo vivo de objetos maradonianos: camisetas firmadas, fotos, remeras de la Selección y Boca año por año, pelotas, y hasta un picadito se armó. La marea maradoniana iba contenida entre dos vallas que debieron ser autogestionadas por las mismas personas, ya que no hubo durante toda Avenida de Mayo control policial ni presencia estatal que organizara el operativo.

De la mañana al mediodía la tranquilidad y el respeto fueron totales, hasta que pasadas las 14 horas la Policía comenzó a hacer un cordón sobre Avenida de Mayo. Fue el huevo de la serpiente para la represión posterior, ya que eran miles a quienes se les negaba de pronto la despedida. La queja empezó con un maradoniano “el que no salta/ es un botón” y no pasó a mayores sino hasta más tarde y porque anunciaron que de las 16 el velorio se extendía hasta las 19. No alcanzó: habían llegado de todos lugares, estaban haciendo cola desde hace horas, y nunca les habían avisado los límites del funeral.

Estela tiene 74 años, es de San Telmo y cuenta que a pesar de la edad no pudo resistirse a venir: cuenta orgullosa que, gracias a sus “pelos blancos”, la dejaron pasar en la fila: “Me mimaron, por poco me reciben a los besos, así que pasé y entré”. Se emociona: “Maradona fue un tipo muy valioso, además de ser un artista. Un tipo con mucha fidelidad a sus orígenes, que nació en Fiorito, que es un bolsón del infierno por las condiciones en las que viven, y así salió al mundo y siguió firme. Y valoro su posición política: el tren a Mar del Plata con el No al Alca, Chavez, Fidel. El tipo tenía una brújula muy clara. Se mandó sus cagadas, sí, pero todos somos un poco así”.

Cuenta que militó en el Peronismo de Base, fue una de las jóvenes disgustadas con Perón cuando les echó de esta misma Plaza, que “muchos de los que estamos acá tenemos amigos o familiares desaparecidos”, y por eso dice, muy seria:

-Maradona nos alegró.

Foto: Nacho Yuchark

La piel de gallina

Los choris y las bebidas frías rankean alto en un año en el que los vendedores ambulantes sufrieron mucho. También los sánguches de salame y queso, a 100 pesos, y que Silvina, de José C. Paz, y su cuñado Ezequiel, de La Matanza, también arman sólo de queso para personas vegetarianas: “Maradona significa todo. Maradona nos enseñó a jugar. Es Dios y, a la vez, una excelente persona. Todavía no caemos en lo que pasó”.

Mónica, peruana, 52 años, 22 viviendo en Argentina, vende remeras y posters: “¿Cómo no vamos a venir? Si él todo roto jugó un Mundial, aunque estemos rotos por la pandemia tenemos que estar acá”.

Foto: Martina Perosa

Las mujeres casi que empataban a hombres en la marea, a pesar de cualquier previsión y prejuicio. Donatela tiene 22 años y se vino sola desde Lanús: “Nunca lo vi jugar, pero significa todo. Vi sus videos, mi papá me contó. Y es todo, es Argentina, y somos todos. Todos los que estamos acá quisimos tener una foto con Diego y no la tenemos. Hoy podemos, al menos, despedirlo. Yo entré dos veces. Sí, dos: hice la fila, entré, salí, volví a hacer la fila y volví a entrar”.

Carla y Raúl llegaron desde La Boca con su beba de siete meses. “Esta es su primera salida”, cuenta Raúl. ¿Qué le vas a contar a tu hija de Diego, cuando crezca? “Que era un grande, el mejor del mundo y el que nos alegró los corazones”, se emociona mientras la fila avanza.

Y hubo muchos niñes, con remeras de Maradona o que simplemente iban de la mano de sus padres, acompañando y agitando los brazos. Aldana tiene 15, es de Quilmes y tiene un cartel que es de su papá René, que dice: “Tuve una infancia muy jodida y mi única alegría fue verlo a jugar a la pelota”. René lo relata: “Vivía en un ranchito, no teníamos tele, y el gol del 86 a los ingleses lo escuché de Victor Hugo. Maradona fue esa piel de gallina. Tenía 11 años, y fue a lo único que en ese momento me pude aferrar”.

Mientras, de fondo, se escucha el mayor hit de la jornada:

  • “El que no salta/ es un inglés”.

Otro, el “Diego, Diego”, resuena por las calles céntricas porteñas, y así seguirá hasta después de mucho tiempo, quizá por siempre.

Foto: Martina Perosa

De contradicciones y justicia social

Julieta, de Avellaneda, tiene puesta la remera de Argentinos. Obvio: la del 10.

Cuenta que lagrimeó al enterarse de la noticia y que su primera reacción fue dedicarle un posteo en Instagram. Enseguida sus propias amigas salieron a cruzarla: “Me decían ¿cómo podemos idolatrar a un golpeador? Estoy re en contra de eso, obviamente, pero me parece que no es para mezclar. Una cosa es él jugador de fútbol, que es por lo que es conocido. Y como jugador nos dio todo”.

Pero Julieta rescata valores personales que también arrastraba Maradona fuera de la cancha: “Los valores que tenía con la gente humilde son algo fundamental. Nunca dejó de mirar a la sociedad, a los más pobres: siempre estuvo”.

A su lado la gente no para de pasar, y alguien la saluda por la remera de Argentinos. Ella no responde: “No estoy por el cuadro. Seas de Racing, de River, de Boca, no tienen nada que ver los colores de la camiseta hoy. Esto nos unió como sociedad”.

Gisele, otra joven de 22 años, camina con el pañuelo verde en la muñeca: “El ser humano se basa en la contradicción, y lo importante es reconocerlo. Soy maradoniana antes que feminista, nací de Boca y lo que tiene el Diego es que va mucho más allá de la persona. Diego era justicia social, porque a la gente que no tenía nada, les dio algo, y de eso va también el feminismo”.

Juan tiene 80 años y una remera de Boca de los años 90: “Esto es más que Gardel, pibe”, dice. Vino de La Plata, y después de hacer 3 horas de fila para saludarlo en unos 10 segundos, se sentó a descansar tomando un café y ver pasar la procesión. Lo vio varias veces en la cancha. ¿Lo mejor? “La gambeta”, no duda. Lo peor: “La estatura, pero tenía la mano”, bromea. ¿Como persona? “Era muy bueno. Las cosas malas que hizo fueron porque estuvo rodeado de gente que lo llevó mal, como le pasa a todos los famosos”.

Habla de la falta de preparación para lidiar con semejantes responsabilidades, pero asegura que ahora no es distinto. “Hoy se calzan un zapato de fútbol y lo que más les importa son los dólares, pero se olvidan de donde vienen: Maradona, no”.

Foto: Martina Perosa

Una mujer que vende hamburguesas con huevo frito no lo vio jugar, pero sabe “que hizo mucho por este país”. ¿Qué? “Nos dio el orgullo de ser argentinos”, plantea. Sobre “las cosas malas que hizo”, responde: “No somos nadie para juzgarlo. Todos cometemos errores. Solo dios puede juzgarlo: ahora está con él”.

Del otro lado del océano, desde Roma, Giansandro Merli no para de compartir los festejos que se desataron en Nápoles: supuestamente estaban en cuarentena total, pero los napolitanos no se aguantaron a salir, llenaron las calles, rodearon el estadio con bengalas, y hasta adelantaron que le cambiaran el nombre: sale San Paolo, entra Diego Armando Maradona. “Del santo al dios”, define Giansandro.

Hincha del Lecce, asegura que si no fuese por las restricciones de la pandemia se hubiera venido de viaje al funeral. Y habla en serio: “Hubiera vendido todo para llegar”, asegura, en una gesta típicamente maradoniana. En cambio, acerca unas sentidas palabras: “Con Maradona vimos lo que puede ser una ola de milagros populares en todos los sures del mundo”.

El antialgoritmo

Cuando parecía todo dicho, todo escrito, todo filmado, la calle una vez más mostró la audacia colectiva para definir a un indefinible, con frases que al mejor estilo maradoniano describen la época sin lugares comunes, simplismos ni doble moral.

Maradona era -es- lo antialgoritmo, y eso también se reflejó estos días: imposible de clasificar según el grupo de likes que segmenta a los usuarios de redes sociales, unos con otros, de gustos todos iguales, esta marea que parece no agotarse nunca, tampoco le escapa a la polémica: la enfrenta, la gambetean y la salta por arriba como a una patada mala leche que va a los tobillos y que esta vez falla porque estamos avisados de algo.

Maradona, uno solo.

Foto: Nacho Yuchark

Diego pertenece al panteón de esos dioses imperfectos, que arrastran errores y no portan halo celestial inmaculado. Es de esos dioses –como los griegos y romanos- que pecaban de soberbia, se dejaban llevar por la ira, juraban venganza y daban portazos cuando algo no salía como ellos querían. Así era Diego. Y por eso  a este dios nacido en el barro de Fiorito  se lo siente tan cerca. Supo del hambre y del desamparo. También del lujo y la gloria. Con su excelso don, nos regaló el milagro de la alegría.

La jugada individual para crear alegrías se transformó hoy en un gran equipo que busca ser mejor de lo que alguna vez fue.

Esa es la enseñanza de Maradona, la calle, sus orígenes y su futuro: la memoria agradecida de todo un pueblo unido por un hombre y un nombre que todavía retumba en las de vuelta vacías calles porteñas:

-Dieeego, Dieeego.

Nota

Las Criadas: acción ante la Embajada norteamericana en defensa del derecho al aborto

Publicada

el

Las capas rojas y cofias blancas volvieron a recorrer las calles de la ciudad de Buenos Aires en la tarde del jueves 30 de junio.  Vestidas como las protagonistas de la novela de Margaret Atwood, El cuento de la criada (convertida también en serie televisiva), doce mujeres caminaron en fila desde el Museo Eva Perón hasta la Embajada de Estados Unidos, donde el embajador Marc Stanley celebraba un cóctel con más de mil invitados por el aniversario 246 de la independencia de su país, que se festeja el 4 de julio.

Luego del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que el pasado viernes 24 de junio anuló el derecho a la interrupción del embarazo en todo ese país revocando la histórica sentencia Roe vs. Wade, que data de 1973, cada estado tomará la decisión de legalizar o no el derecho al aborto. Con este panorama, la colectiva Las Criadas —cuya primera acción fue en junio de 2018, iniciativa que se repitió en CABA y en distintas ciudades del país hasta que se obtuvo la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en la Argentina— encendió el alerta y volvió a ponerle el cuerpo al vestuario, al pañuelo verde y a la afirmación de este derecho adquirido. Y como tantas veces repitió la marea verde: “Si tocan a una, nos tocan a todas”.

Con la intención de acercarse a la puerta de la Embajada y permanecer allí sosteniendo en alto el pañuelo verde, Las Criadas se dirigieron en fila hacia la esquina de Av. Del Libertador y John F. Kennedy pero a pocos metros de la entrada fueron interceptadas por la custodia policial. Varios patrulleros, personal policial, perros y caballos formaban parte del operativo.

Las Criadas permanecieron en fila y en silencio sobre la plaza que está frente a la Embajada, durante cuarenta minutos. Frente a ellas, un cordón policial.  

La web de la Embajada estadounidense publicó el discurso que dio el  embajador Stanley ante sus invitados, en el que expresa que “es un buen momento para reflexionar sobre los principios que fueron la base de nuestro país: la igualdad, la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Estamos orgullosos de estos valores”. Y anunció que junto a su esposa Wendy prepararon un “programa maravilloso” que consistió en un video de fuegos artificiales y música en vivo.

La escritora Margaret Atwood escribió hace días una columna que reprodujo el diario español El País titulada: “Yo inventé Gilead. El Tribunal Supremo de Estados Unidos lo está haciendo realidad”, en referencia a esa geografía que imaginó de autoritarismo, fundamentalismo y sometimiento de las mujeres.

Continúa Atwood: “Cuando escribí El cuento de la criada creía que era ficción. Qué ingenua. Las dictaduras teocráticas no pertenecen solo al pasado remoto, hoy existen varias en el planeta. ¿Qué nos garantiza que Estados Unidos no sea una más?”. 

Inspiradas en esas mujeres que imaginó Atwood, Las Criadas en Argentina realizaron desde 2018 sus acciones en la puerta del Congreso de la Nación, en Tribunales, en la Feria del Libro, en la Casa Rosada, en el Centro Cultural Recoleta y la acción realizada en el Parque de la Memoria fue considerada por el sitio norteamericano de arte y cultura visual Artsy.net como uno de los hechos más importantes del fotoperiodismo mundial en 2018.

Ayer volvieron a estar en la calle, movilizadas por una lucha urgente, por un derecho de todas. Los pañuelos verdes se siguen agitando.  

Seguir leyendo

Nota

Teatro para recibir a julio: el juego, el súper, la alemana y el patriarcado

Publicada

el

La improvisación como disparador del juego. La historia de una astrónoma alemana fallecida, con el don de poder revivir durante cuarenta minutos sus mejores recuerdos. Dos cajeras de supermercado y un momento que transforma sus vidas para siempre. Y un biodrama escrito por una actriz y médica psiquiatra que denuncia los mecanismos del sistema patriarcal y deviene en un urgente grito colectivo. Cuatro propuestas para seguir disfrutando del teatro

Jam de Improvisación teatral

Noches agitadas por la imaginación y el talento, y el público que lo desee como protagonista para estas sesiones de improvisación con La Maura y Lenard, conductoras y anfitrionas. Ellas, además, brindan su propio show.

Cuenta La Maura:  “Los diferentes grupos que participan están muy predispuestos a los juegos y a las consignas que vamos proponiendo. Mucha gente viene solo a ver, pero en el momento se animan y terminan participando, incluso gente que nunca hizo nada escénico, termina pasándola bomba. Es muy ameno el ambiente como para animarse a pasar al escenario y a jugar. Las propuestas del público son geniales”.

Lenard: “Las Jam de impro son como un amistoso de fútbol entre amigues, pero la competencia es una excusa, lo importante del evento es poder encontrarse en el estado más sanador y negado de nuestra sociedad adulta que es el juego. El público no está ahí para juzgar, está para encontrarnos y celebrarnos. Celebrar que por lo menos esa noche el miedo y la vergüenza perdieron la batalla”.

MU Trinchera Boutique

Viernes 1° de julio, 21.30 hs

@mu.trinchera

@soylenard

@mauricarballidx 

Mía

Mía no es solo una obra teatral, es  grito y es abrazo. Y es un espejo. Mercedes Bertuzzi es actriz, médica psiquiatra, payamédica y autora de este biodrama que ayudó a sacar a la luz un hecho de violencia por parte de su ex pareja. Reconoce a la escritura como un recurso que la ayuda a transformar sus emociones. “Los primeros años luego de salir, fueron de mucha confusión, angustia y mucha bronca. Escribir me permitía depositar esas emociones en el texto. El primer objetivo fue descargar. Siempre estuvo el deseo de poder denunciar a través de ese texto que iba escribiendo, pero no estaba segura de si iba a encontrarle la forma. En el proceso empecé a entrenar con Marina Otero, ella hace autoficción, y ahí algo se destrabó, la vi, vi la obra”.

Cuando el texto estuvo listo, tomó conciencia de que no solo describía esa parte de su historia sino la de muchas otras y ese fue el impulso para animarse a mostrarla. “En cada función se me acercan decenas de mujeres emocionadas a abrazarme diciéndome ‘somos muchas’. Todas pasaron por una situación de violencia o acompañaron a otra mujer que la pasó. Siempre termino la función con ganas de gritar cada vez más fuerte el texto de esta obra. Siento que estoy entregando mi historia al colectivo y eso hace que ya no me pese, ya no lucho contra ella. Cada mujer que se identifica con la historia se la apropia un poquito y le va dando más cuerpo al personaje de Mía”.

Mercedes supo que esa exposición era necesaria y trató de hacerla de una manera cuidada y poética. “Yo intuía que sería sanador. Pero hoy, a tres semanas del estreno, puedo asegurar que está siendo muchísimo más sanador de lo que imaginé”. Es reparadora para ella y también para quien mira la obra: “Es impresionante cuando otra mujer te dice ´presencié ese mismo diálogo´, ´se siente exactamente eso´, ´estuve en pareja con un tipo igual´. Es escalofriante y evidencia que es un patrón social que se repite y hay que dejar de naturalizar”.

En escena están, además de Mercedes, la actriz Juliana Gotta y el actor Gonzalo Pungitore. Además de participar en la obra, comparten amistad, son quienes la sostuvieron y acompañaron en los momentos difíciles y lxs primerxs en leer el texto cuando apenas había escrito una escena. No hay golpes bajos, sí hay emoción, irónia, risas: dos niñas juegan a ser actrices, prueban vestuario y declaman en nombre del amor. Las palabras son extraidas de las típicas canciones románticas de cantantes famosos, las que hemos aprendido a lo largo de los años. El espíritu de “Mía”, explica Mercedes,  “es conmover para generar un movimiento de lucha en quien la ve, no de angustia. Que despierte las ganas de seguir denunciando y modificando este sistema patriarcal”.

Teatro Border, Godoy Cruz 1838, CABA

Sábados 19 hs, hasta el 30 de julio

@mia_la_obra

@mercedesbertuzzi

@juliana.gotta

@gonzalo.pungi

La luz que recorrió a Margarethe

¿Qué recuerdos de tu vida escogerías si tuvieras la oportunidad de volver a hacerlos carne en un lapso de cuarenta minutos?  Margarethe atesora los suyos. Esta astrónoma alemana que falleció hace 300 años, posee la virtud de sumergirse en sus recuerdos durante cuarenta minutos cada vez que llega la fecha de su cumpleaños. Los recuerdos vienen hacia ella con fluidez, les sonríe, los acaricia, los revive. Pero hay uno que la perturba, varias veces intenta transitarlo hasta que lo logra. Con paciencia y valentía quizás su misión sea mirarlo de frente para comprenderlo y enmendarlo.

Margarethe fue una apasionada de la astronomía, en ese ámbito conocíó a quien sería su compañero de vida y con quien le ha quedado una cuenta pendiente más allá del fin de sus existencias. Año tras año, la protagonista deberá desempolvar este recuerdo hasta echar luz sobre un acontecimiento trascendente no solo para la ella sino para la historia. La astrónoma que no pudo concurrir a la universidad por ser mujer y cuya actividad laboral estuvo eclipsada por la de su marido, regresa una vez más a poner cuerpo y voz a su pasado.

La actriz Stefanía Koessl tenía ganas de interpretar un personaje relacionado con la ciencia. Pensó en la meteorología, la física, hasta que llegó a la astronomia, que siempre le llamó la atención. Encontró a varias y dio con María Margarethe Wincklemann, nacida en 1670 en Leipzig, Alemania. Investigó sobre ella y creó un monólogo que presentó por zoom durante la pandemia junto a dos amigas actrices —Antonella Valese y Rosita Micale—que también interpretaron los suyos. En ese momento, Stefanía vivía en Madrid, al tiempo volvió a la Argentina y continuó con la elaboración de su primer unipersonal. Contactó a Antonella y le pidió que la codirija. “Trabajamos sobre varios ejes, uno fue el rol de la mujer en las ciencias, el no reconocimiento. También la necesidad de volver el tiempo atrás para pasar por el cuerpo sensaciones que quedan grabadas en la mente y en el alma”.

Antonella cuenta que es su primer trabajo como directora y que disfrutó mucho del aprendizaje. “Me interesó la temática tanto de la vida de esta astrónoma -que no conocía- como también la intención de recordarla y que la gente sepa que existió; poder reivindicar su papel en la historia”. Con su telescopio Margarethe observó el cielo y sus misterios: estrellas, cometas, auroras boreales. La destacada astrónoma a la que no le daban cargos por ser mujer, se apasionó con su labor y, pese a los intentos por opacarla, dejó su propia estela.

Itaca, Humahuaca 4027, CABA

Sábados 22.30 hs, hasta el 30 de julio

@laluzquerecorrioamargarethe

@itacacomplejoteatral

@stefaniakoessl

@antovalese

Caribe

Caribe es un nombre muy adecuado para un supermercado de los ´90, donde la primavera económica hizo ebullición y esa efervescencia artificial se desvanecía, sin remedio y con nefastas consecuencias,  hacia el final de la década. Fiorella y Cinthia trabajan como cajeras en el supermercado de nombre prometedor. En un recreo durante la jornada laboral, se esconden a fumar en el depósito y ese momento rutinario se vuelve crucial para ambas. Parodian a la dueña del local, con lo que encuentran a mano intentan copiar el esplendor de sus finas ropas y el impacto de su elegancia. Una infelizmente casada, la otra atosigada por su madre, ambas atadas a un trabajo que no les gusta, irán descubriendo secretos y corriendo sus propios límites.

Yanina Gruden y Stephanie Petresky se conocieron tomando clases de teatro y tenían ganas de actuar juntas. Al llegar la pandemia, no pudieron reunirse para improvisar y Yanina aprovechó ese tiempo para escribir un texto. Se le cruzaba la imagen de dos cajeras en un sótano, fumando durante la hora de descanso, y con Stefi recordaron  la obra de Jean Genet Las criadas. Inspirada en las dos hermanas que idolatran y aborrecen a la mujer para quien trabajan, Yanina ubicó esa trama en los años 90. “Yo soy muy fanática de la cultura de los 90 porque son los años de mi infancia y tenia mucha data de las telenovelas, siempre fui muy fanática del Palacio de la risa, del Parakultural, de Urdapilleta, de Tortonese”. Si bien “Caribe” parte de “Las criadas”, deviene en una obra singular, divertida, que da cuenta de una época, de sus ilusiones y sus miserias.

“Relacioné lo de la farmacia y el supermercado, ahora que consumimos tantos remedios. En los ´90 recuerdo ir con mi mamá al supermercado y estar rodeada de productos que hoy ya no existen en la Argentina. Todo te convocaba a consumir y siento que hoy pasa lo mismo con la industria farmacéutica. Me parecía interesante la relación entre farmacia, supermercado y la crisis, cómo los ´90 terminan en el 2001, prendiendo fuego todo”, afirma Yanina. Caribe, dirigida por Katia Szechtman, nos pone frente a los ojos una realidad  no muy lejana, fragmentos de una época cuyo fantasma tratamos de esquivar. En esta ocasión, siendo cómplices de una hora de delirio desatado por dos cajeras de supermercado que solo bajaban a charlar y fumar en su tiempo de descanso.

El Cultural San Martín, Sarmiento 1551, CABA

Sábados y domingos, 20 hs, hasta el 3 de julio

@caribe.obra

@elculturalsanmartin

@soyfifi

@yaninagruden

Seguir leyendo

Nota

«No estamos todes porque aún falta Tehuel»

Publicada

el

La 7º Marcha Plurinacional contra Travesticidios, Transfemicidios y Transhomicidios cruzó el microcentro porteño desde Plaza de Mayo a Congreso con exigencias bien concretas, como el cumplimiento de la Ley de Cupo, el reclamo de basta de violencia y la pregunta que nos interpela hace 474 días: ¿dónde está Tehuel? La voz de jóvenes, madres y el recuerdo de las Madres de Plaza de Mayo, en el marco del Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+.

La Plaza de Mayo se fue poblando de personas que con cánticos, selfies, banderas y abrazos aguardaron hasta pasadas las seis, cuando la 7° Marcha Plurinacional contra Travesticidios, Transfemicidios y Transhomicidios arrancó hacia el Congreso de la Nación, en el Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+. La exigencia del cumplimiento de la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans, de la sanción de una ley que incluya en el Código Penal las figuras de travesticidios, transfemicidios y transhomicidios, el reclamo de basta de violencia y de odio hacia la comunidad LGBTIQ+, la prohibición en CABA del lenguaje inclusivo, y a 474 días la desaparición de Tehuel, fueron las consignas de la Marcha de este año.

“La de hoy es una fecha internacional por lo sucedido en Estados Unidos: en cada parte del mundo toma sus propias reivindicaciones y acá en Argentina se reivindica y fortalece la organización de la comunidad en base a la exigencia de políticas públicas, que no sea un slogan de los gobiernos de turno”, afirma Mavi. Su amiga Agustina agrega: “Hoy venimos por los travesticidios, los transfemicidios y los transhomicidios, la esperanza de vida sigue siendo muy baja para todes les compañeres y me parece que es la principal bandera.  Después nosotres tenemos el día del Orgullo en noviembre, pero hoy es principalmente por eso que estamos acá”. 

Un grupo de chiques charla mientras aguarda el inicio de la caminata, vinieron desde Tres de febrero y es la tercera vez que participan de la Marcha 28 J. “Es muy angustiante lo que está pasando —dice Luciano—. Tehuel no aparece, esto no puede pasar y tenemos que seguir reclamando. También por la Ley Integral Trans, con la misma energía que les compañeres en Stonewall y también que el Frente de Liberación Homosexual y el Grupo Nuestro Mundo, que fue la primera organización LGBT acá en Argentina”.  Alanis vence su timidez y suma: “Vinimos a apoyar a las disidencias de una manera que se note, si bien la lucha es día a día, estas concentraciones nos ayudan a dar más visibilidad de la que no nos da, por ejemplo, el gobierno”.

Según la información del Observatorio Lucía Pérez, en lo que va del año, los travesticidios registrados son:

  • Aldana Lorens, 35 años, asesinada a golpes el 3 de enero en el Barrio Yapeyú, Santa Fe. Aldana agonizó 10 días en el hospital. No hay ningún detenido.
  • Giaccobi, 46 años, apuñalada el 13 de enero en Beccar, provincia de Buenos Aires. Fueron los vecinos los que alertaron a la policía porque hacía días no la veían. No hay ningún detenido.
  • Fernanda López Sommer, 33 años, apuñalada el 30 de marzo en Concordía, Entre Ríos. Hay un sospechoso.

Viviana González, conocida como “La Karateka”, es la presidenta del Centro de Estudiantes del Bachillerato Mocha Celis, ubicado en el barrio de Chacarita. Llegó a la plaza junto a varies estudiantes del Mocha y comentó: “Si bien estamos gozando de nuestra identidad y de poder estar llevando nuestros nombres en nuestros documentos, para quienes hicimos los cambios registrales, todavía hay deudas que saldar como el derecho a la identidad, lo tenemos, ahora vamos por la ley integral. Todavía hay deudas que con el nombre solamente no se saldaron”.

Natanael, de Morón, suma: “Estoy acá porque creo que todavía no se han garantizado ciertos derechos. Como persona no binaria particularmente todavía me veo vulnerade en algunos ámbitos públicos y privados. Se nos ha inculcado no sentir orgullo por algo tan básico como ser quien sos”. Con respecto a la prohibición del lenguaje inclusivo en las escuelas de la CABA por parte del Gobierno de la Ciudad, Natanael dice: “Como persona no binaria me enerva que adolescencias, niñeces y profesionales que trabajan en la educación, que no se identifican dentro del binomio hombre-mujer no puedan ser mencionades. Lo que no se nombra, no existe. El hecho de haber conseguido gracias a la ESI el poder ser nombrades, poder ganar legitimidad como identidad, me parece que es algo que está siendo vulnerado por parte de esta medida”. 

Foto: Seba Smok

A partir de contar con su DNI X, surgieron un montón de inconvenientes a la hora de presentarlo en distintos lugares públicos y privados, como acceder al boleto estudiantil, ya que el sistema SUBE reconoce el DNI solo en femenino o masculino. Natanael describe: “Ni hablar de AFIP, ANSES, los procesos de incorporación de campos de géneros no binarios y la modificación de nombres, como es mi caso, avanza muy lento en sistemas sobre todo bancarios. Sacar un turno es un calvario para las personas no binarias, a la hora de comprar algo tenés que presentar el DNI junto con la tarjeta, te dicen que tu tarjeta no dice lo mismo que tu DNI y además nos enfrentamos a la falta de capacitación del personal público y  privado porque no se hace respetar la Ley Micaela”.

Ángel tiene 11 años y sostiene un cartel con la bandera trans sobre la que escribió: “Las vidas trans importan”. Su mamá dice: “Yo vengo a acompañar a mi hijo para que haya más igualdad, justicia, para todes. Hoy recibió su DNI con su cambio de género, así que es una mezcla de lucha y celebración y estoy super orgullosa de él”.

Foto: Seba Smok

Julia es actriz —participó de la telenovela “Pequeña Victoria”— y junto a otras compañeras recorre Avenida de Mayo: “Es una maravillosa oportunidad como todos los años de poner en agenda nuestras vidas, nuestras presencias, nuestra impronta y nuestro orgullo, para seguir reivindicando derechos, para seguir preguntando ¿dónde está Tehuel?, para seguir exigiendo que se implemente la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans en todo el país y que también el sector privado se haga cargo. Es un granito de arena que podemos aportar para mejorar este mundo tan injusto, sobre todo en estos últimos tiempos que el avance de la derecha y del negacionismo y el mensaje violento avanza, en todos los sectores del mundo:  lo que pasa en Estados Unidos con el aborto, por ejemplo. Por eso y un montón de cosas que están pasando son por lo que hoy estamos en la calle”.

Foto: Seba Smok

Una de las integrantes del dúo “Carmelitas Clown” y de “Fakiiinh Señora”, Carmín Lupe, resalta que la participación en la marcha es fundamental “para hacernos visibles porque más allá de las leyes establecidas que conocemos todavia sigue habiendo transfemicidios, transhomicidios y travesticidios y estoy acá principalmente para eso”. Florencia, mamá de la Asociación Civil Infancias Libres, afirma que todavía “falta una mirada que no sea adultocéntrica, que no sea academicista, que no sea burguesa, con la infancia travesti trans, la infancia marrona, la infancia villera, la infancia gorda, la infancia conurbana, que desobedece a toda la heterocisnorma”.

Foto: Seba Smok

Un grupo de rugbiers caminan sonrientes: Caio tiene una bandera sobre sus espaldas, con los colores rosa y celeste que dice “Ciervo Pampa”: es el nombre del club de rugby al que pertenecen y con el que entrenan en el polideportivo de Parque Avellaneda. “Este es el primer club de rugby LGBT de América Latina. La experiencia existe hace diez años, como club estamos hace cinco, y estamos acá porque la lucha es colectiva, porque estar acá es luchar por el derecho al deporte para todes. Estamos acá para decir que otro deporte es posible”.

Foto: Seba Smok

Pocos minutos después de las siete de la tarde, el Congreso recibe a la multitud iluminado con los colores del arcoiris. El grupo de percusión Batuka ofrece el sonido de sus tambores y su danza, que hace disminuir el frio al compás de su ritmo. Desde el escenario, la actriz, directora y activista Daniela Ruiz decía: “Esta marcha es plurinacional, antirracista, es de todas nuestras hermanas que han muerto en esos pasillos de calabozo. Esta marcha es para reivindicar nuestra mirada sudaca, es para decir basta de matarnos”. La activista Alma Fernandez agregó: “Este es un grito contra todas las violencias, aguante Diana Sacayán, Lohana Berkins y toda la comunidad travesti trans de este país. ¡Furia Travesti!”. 

Hubo aplausos cuando se nombró a una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, y el grito unánime: “Madres de la Plaza las travas te abrazan”. Luego se armó la ballroom debajo del escenario, les bailarines mostraron su arte con tres categorías diferentes. “Algunos pasos vienen del trabajo sexual, otros de cuando la policia nos llevaba presas”.

Los movimientos despertaron aullidos y los tacos calentaron el asfalto. Para dejar en claro los postulados de la jornada, se leyó un comunicado. Say Sacayán arrancó con la lectura: “El 28 de junio de 2016 después de años se volvió a esta marcha en invierno, tomamos la calle y descolonizamos esta fecha llenándola de territorio, activismo y militancia popular”.

El cierre fue con la música cumbiera de Sudor Marika. “Olé olé, olé olá, no estamos todes porque aún falta Tehuel”, cantó la banda, cantaron todes.

Seguir leyendo

La última Mu: Tenete fe

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.

0:00
0:00