Nota
Foro Agrario: la verdadera sociedad rural
Agroecología, propiedad de la tierra, justicia y el rol de la mujer atravesando y despatriarcando cada palabra. El inédito Foro Agrario reunido en Buenos Aires reunió a más de 3.000 campesinos, agricultores y productores que están simbolizando lo más nuevo, vital e inteligente desde el punto de vista de la alimentación, la salud, los territorios, la producción y la sociedad. La construcción de un programa que pronto será dado a conocer, como un mensaje a la clase política argentina.
El escenario del micro estadio de Ferrocarril Oeste no fue ocupado por actores, protagonistas o celebridades, sino por el público. Y por lo que el público fue capaz de elaborar durante dos días de trabajos y comisiones para discutir la realidad del campo.
Ese público no fue espectador sino protagonista este martes 7 y miércoles 8 de mayo, que tienen destino de ser fechas recordadas durante mucho tiempo. Se congregaron 3.000 campesinas y campesinos, productores, agricultoras, gente llegada desde diversas provincias para hacer algo que una mujer misionera, micrófono en mano y gorra verde de la Unión de Trabajadores de la Tierra, describió así, dándole un sentido totalmente nuevo a una palabra:
- “Esto es una gran re-unión”.
Iban subiendo al escenario voceros de las distintas comisiones con propuestas a corto, mediano o largo plazo. En algunos casos las leían y en otros las habían plantado en grandes hojas de papelógrafos.
La comisión de Horticultura y Fruticultura, por ejemplo, propuso un reconocimiento de la emergencia socio-productiva del sector a nivel nacional, y compra pública por parte del Estado a productores agroecológicos, entre muchas otras ideas prácticas, que generarían mejor producción y mejores alimentos para escuelas y hospitales, por ejemplo. La comisión de Pueblos Originarios planteó la restitución de territorios que por ley pertenecen a comunidades indígenas, una Ley para la propiedad comunitaria, desmilitarización y anulación de la ley antiterrorista.
Otra mujer desde el micrófono reclamaba agua potable para las comunidades campesinas, y alumbrado público en zonas donde transitan “por el problema de las violaciones”. Otro grupo propuso que “la madre tierra sea sujeto de derecho”. Se habló de la inutilidad de los contratos de alquiler por un año que deja a los pequeños productores siempre en el abismo. Del desastre de la intermediación que con sus camiones aplasta los ingresos de los productores, y multiplica los egresos de los consumidores de frutas y verduras, por ejemplo.
Otra de las comisiones enumeró: “A corto plazo, inversión en infraestructura, servicios sociales básicos, educación. Queremos seguir viviendo en el campo. Ley de reparación histórica de la agricultura familiar, Promover el acceso a la tierra, redistribución de tierra para la producción agroecológica. Ley de fomento de agroecología. Promover redes de comercialización para la producción agroecológica e incorporar compras estatales a ese tipo de producción. Ley nacional que regule el uso de agrotóxicos”.
Así, el público del Foro, protagonista en lugar de espectador, fue dando a conocer las propuestas que confluirán en el Programa Agrario que este encuentro campesino, esta re-unión, presentará a la clase política.
En cualquier caso, ese programa ya es un proyecto y una meta, de aquí en más, para protagonizar el futuro.
Los ejes, según Maritsa Puma, 22 años, de Chuquisaca: “Tierra, agroecología, igualdad de género”. Agrega Rubén Gutiérrez, 25 años, de Potosí: “Apostamos a la soberanía alimentaria, a un modo sano de producir, y a la reforma agraria”.
“La política es muy mezquina”

El trabajo de una de las comisiones que se verá reflejado en el Progama Agrario.
“No me salen palabras para describir lo que viví acá. Discutimos algo nuevo. Para nosotras, que venimos de provincias y tenemos que transmitir a los compañeros, es un desafío. Estuve en el taller de género. Tuve una experiencia en Santa Clara, en Jujuy, donde el exmarido de una compañera le pegó tres tiros. Ella sobrevivió, pero nos dimos cuenta de la cantidad de mujeres que sufren violencia en el campo. Esto me sirvió mucho para desahogar problemas y llevar información para ayudar en los territorios”.
Alicia Vega es la coordinadora de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT) de Jujuy-Salta, salió de la ciudad de Fraile Pintado en un micro el domingo a la noche, viajó 30 horas, llegó el lunes a última hora y el martes ya comenzó a participar de este Primer Foro Nacional por un Programa Agrario Soberano y Popular, organizado por la UTT junto a organizaciones rurales, universidades, sindicatos y movimientos sociales.
“Es, sin duda, un hecho histórico”, resume Alicia el masivo encuentro que se había postulado con la idea de plantear “cambios estructurales y productivos profundos” para presentar a los candidatos a elecciones.
-¿Qué significa eso?
-Nos da bronca porque somos arrendatarios y hay muchas tierras que no ocupa nadie y son de empresarios. A los políticos les diría que se fijen allí. En Güemes tomamos tierra, sacamos gente del basural para enseñar a producir y que los niños tengan un futuro mejor. Eso nos da bronca, porque la política es muy mezquina. Que pongan los ojos en nosotros, que damos de comer al pueblo.
De la violencia machista a la forma de producción extractiva, Vega ejemplifica en números muchas de las discusiones de los paneles. “En Fraile Pintado estamos pagando 40 mil pesos la tierra porque somos arrendatarios. A eso sumale que los sobres de semillas salen otros 40 mil, el abono y los químicos. Ahora, en la UTT estamos trabajando en la agroecología, aprendiendo, y viendo que da muchísimos resultados. Es mucha la diferencia”.
Un ejemplo: “Un productor gasta 100 mil pesos en químicos y abonos, pero en preparados nuestros gasta muchísimo menos. Todos nos estamos capacitando, y los compañeros están más animados. Muchas compañeras murieron por cáncer por salir con la mochila a sus espaldas, pero ahora somos más fuertes en todo. Y para eso sirve este encuentro: nos llevamos mucho más para transmitir”.
Se iba consolidando la imagen de que esta fue la re-unión de la gente que vive en el campo: no la que lo hereda.
La que lo hace vivo: no la que lo envenena y lo mata.
La que trabaja la tierra: no la que la explota y la contamina.
La que produce alimentos: no la que exporta commodities.
La que busca el hacer y el futuro: no la que abusa del poder y del pasado.
Quién la tiene más larga

Rubén Gutiérrez y Maritsa Puma: remera verde en Ferro esta vez fue sinónimo de UTT.
Maritsa Puma: “La idea del Foro estuvo recontrabuena, porque cada organización estaba por separado, y acá nos estamos unificando en las reuniones. Yo estuve en Semillas. Al principio no se animaban a hablar muchos campesinos y productores de lo que les pasaba. De cómo nos hacen perder la cultura”. Maritsa integra el Consultorio Técnico Popular de la UTT, además de producir verduras en la zona de El Pato (La Plata) con su familia.
“De a poco todos agarraron confianza y empezaron a contar sus cosas, cómo se pierde con las semillas. Se abrieron todos y pudimos tirar propuestas a corto plazo y también a largo plazo”.
¿Por qué ocurre esa dispersión o incomunicación entre organizaciones? Rubén Gutiérrez: “Todas luchaban muy separadas, cada una por su lado, y se armaban espacios de discordancia. No llegaban a acuerdos. Tenían luchas en común pero no se apoyaban entre ellas. Esa incomunicación empezó como una competencia a ver quién tiene más gente, o más fuerza. Es una competencia donde se medían desde el lado más machista posible: a ver quién la tiene más larga. Ahí ya veías que estaba todo mal encaminado, porque partían de una cosa competitiva, individualista y machista”.
Rubén percibe que el Foro puede replantear esas jaulas mentales. “Más allá de que cada uno tenga sus diferencias, o su propia forma de hablar, todos estamos atrás de la tierra, la semilla, el agua, los medios de producción populares para el pequeño y mediano agricultor. Este Foro puede unificar luchas, pero no solo de organizaciones campesinas sino también en los barrios, y con los consumidores que también son afectados por el modelo de producción actual”. Por eso la apuesta es “pasar a un modo sano y agroecológico, a la soberanía alimentaria, y a la reforma agraria”
Maritsa: “Las mujeres están más, y tiene que estar la juventud. Nos pasa que muchos jóvenes tenemos que ir a la ciudad si queremos estudiar, pero decíamos que la Universidad tendría que poner institutos en el campo para que las mujeres que tienen hijos también puedan prepararse, o que haya lugares que atiendan a los niños para que las madres jóvenes puedan ir a estudiar”. Quienes hayan tenido la posibilidad de ver en la práctica el talento de estas productoras y productores comprenderá que cualquier inversión en este tipo de dispositivos es, para decirlo como los papelógrafos, pura ganancia a corto, mediano y largo plazo.
El cambio de la historia

El trabajo de una de las 23 comisiones que elaboraron propuestas para el Programa Agrario (foto, como la de la portada, de Pepe Mateos).
Durante los encuentros de las comisiones, desde las gradas, se observaba una imagen particular. No había un orador, ni alguien hablando para miles de personas que escuchan sentadas. La imagen no era de rectángulos de individuos mirando hacia un mismo lado, sino que se veían círculos de personas.
Cada círculo era una comisión distinta, como si cada círculo tocara a otro y se multiplicara en dos, en cinco, en diez más. “En total fueron 23 comisiones temáticas”, dice a lavaca el coordinador nacional de la UTT, Nahuel Levaggi. “Por ejemplo, están las vinculadas a las producciones: lechería, granos, pesca, forestal. Otras más pendientes de la comercialización: comercio exterior, logística. También cuestiones transversales: género, juventud, acceso a la tierra”.
El trabajo futuro será la sistematización de ese material. “Lo que sucedió fue un hecho inédito por la cantidad de participación de trabajadoras y trabajadores de la tierra, por desafiarse a discutir y proponer qué queremos más allá de lamernos la herida o de contar lo mal que estamos, sino que estamos proponiendo un programa agrario integral para todas las dimensiones de la producción agropecuaria. Es muy amplio”.
-A partir de hoy, ¿sonaría extraño que un funcionario desconozca esta discusión?
–Hoy cambió la historia. Estoy convencido. Y viene cambiando. De hecho, tenés hoy a políticos hablando de soberanía alimentaria, y eso es porue cambia el sector que está discutiendo esa política agropecuaria, cuando hasta el momento había sido potestad de alguna oficina adentro de las grandes corporaciones. De hecho, ningún político tuvo propuestas para el agro, y no discutirlo es funcional a que el modelo de agronegocio se fortalezca y que diversas carteras como el INTA o la Secretaría de Agroindustria sean meros despachos de esas corporaciones.
Asistieron al acto los diputados José Aragón, Leonardo Grosso, Luis Basterra, Juan Huss y la senadora Marilin Sacnun, entre otros. En un costado, con su bastón, la siempre joven Miryam Gorban, titular de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Faculad de Medicina de la UBA hacía un gesto con las manos como la de algo insuperable y decía a lavaca dos palabras: «Estoy emocionadísima».
Remolacha, cebolla y salud

Las mujeres con un rol relevante en la propuesta para la Agroecología y la discusión sobre el acceso a la tierra (foto: Pepe Mateos).
En Ferro también hubo feria a precios populares:
- Remolacha: $15 el paquete.
- Cebolla: $15 el kilo.
- Kale: $15 el paquete.
- Rúcula: $10.
Mieles agroecológicas, cervezas, vinos de comunidades diaguitas, manzanas sabrosas sin venenos, salsas, dulce de leche y una innumerable cantidad de productos que demuestran una forma de producción no extractiva. Pero Mercedes Taboada, productora de Florencio Varela (sur del conurbano bonerense) e integrante del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), lo explicaba mejor: “En este contexto, este Foro fue importantísimo: demostramos que somos un actor político”.
La cooperativa que integra Mercedes se ubica en Ingeniero Alan, en la zona rural de Florencio Varela, casi en el límite con Berazategui. Son 72 productores. “Pero si sumamos al Frente Agrario, a la Federación Nacional Campesina, la 1610 y la UTT, somos 1800 productores solo en ese cordón”.
Algunas organizaciones están en un modo de producción que es de transición de los agroquímicos a un formato agroecológico. Mercedes subraya que su cooperativa produce todo sin venenos.
-¿Cómo definís a la agroecología?
-Es salud y vida. Después, comer sano y seguro. No podemos definirla de otro modo, porque nos viene a dar una mejor calidad de vida. Cuidamos nuestra salud y la de los consumidores, porque volvemos a lo que nosotros ya sabíamos y aprendimos hace muchísimos años, desde nuestros ancestros, porque nuestros abuelos y tatarabuelos siempre produjeron sin veneno. Los agroquímicos entraron con la llamada Revolución Verde. Antes no existían ni se hablaba de veneno. Pero hoy es más fácil comer del cartón o de una lata que un producto sano, fresco y seguro.
La nueva etapa

(Foto: Pepe Mateos).
Una de las comisiones se dedicó especialmente a la Ley de Semillas, el proyecto que las corporaciones buscan aprobar en el Congreso para apropiarse de los bienes de pequeños productores. La comisión estuvo coordinada por Carlos Vicente, de la organización GRAIN y la revista Biodiversidad. “Es tremendo el nivel de dependencia de las semillas producidas por las empresas”, dice a lavaca. “La soja la produce Monsanto, el maíz Syngenta, y nombramos a los grandes, pero también el acceso a las semillas del tomate, morrones o berenjenas también están cooptadas por las corporaciones. Son semillas importadas, y hay un enorme desafío para producirlas acá. Es un desafío tan grande como el de la tierra, para no seguir siendo esclavos de esos grupos”.
Los dos días del Foro le dejaron una impresión. “Es el comienzo de una nueva etapa, en una época donde sólo el 5 por ciento de la tierra en Argentina está en manos de campesinos y productores familiares. Que más de 3000 personas nos reunamos para decir que otro campo y otra agricultura son posibles dicen mucho, en país con 35 por ciento de pobres”.
Vicente también alerta sobre que los pueblos rurales se están despoblando porque la gente se va del campo en dirección a las ciudades. Pero las comisiones reflejaron un presente con horizonte: “Es muy impactante que hay mucha claridad en que el camino a futuro es la agroecología. Estamos hablando de que estos productores son quienes producen el 90 por ciento de nuestras verduras y hortalizas diarias. Y hay otro aspecto interesante: aquí conviven quienes están produciendo sin agrotóxicos y quienes sí usan. No hay un rechazo, sino una capacitación, que beneficia tanto a productores para producir bien y ganar mejor, como a consumidores que pueden empezar a pensar en acceder a alimentos de calidad, sanos y baratos”.
La productora Nelsi Bequer andaba con un tupper con guiso de lentejas en sus manos. Llegó desde Andresito, en Misiones, y es integrante de la Coordinadora de Trabajadores Rurales de la provincia (COTRUM). “Estoy en una cooperativa de pequeños productores, somos 130 familias, pero el Estado no nos escucha ni nos tiene en cuenta”.
Para Nelsi sólo hay una salida, que es la misma que expresa este Foro:
“El punto cierto es la organización. Si estamos organizadas, logramos hacer muchas cosas. Veo gente que no está organizada, y eso te lleva a no tener visión certera de lo que quieren hacer. Yo tengo 61 años y estoy firme, siguiendo la lucha porque es una conclusión que tomé hace muchos años. Toda la vida me crié trabajando la tierra, ahora ya me cuesta por la edad, pero doy mi opinión a miles de jóvenes”.
–¿Y qué les dice?
-Que tienen que organizarse. Y seguir. Como lo que está pasando acá. Sólo así vamos a poder terminar con las multinacionales y con todos los venenos y las injusticias que tenemos.

Nota
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.
Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Hay muchos jóvenes.
Muchos docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.
Hay una Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que llega y gente que se va.
Gente que estuvo todo el tiempo.
Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.
Está el movimiento disca, también siempre presente.
Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.
Hay carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.
Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.
Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”
Es la cuarta.
Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.
Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.
Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.
Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.


Algunos datos de contexto:
- Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
- El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
- La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
- Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas.
- Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.

Docentes Uber
Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.
Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”.
Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.
Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”.
Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”.
Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.


Plata para la deuda
Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”.
Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”.

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”.
En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.



El contagio
Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.
La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.
Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos:
- “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y
- “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”.
Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:
“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.
Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.
Y sonríe.
Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.
Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.
Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.
¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.
Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.
Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán
- junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
- Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
- De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
- De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:
“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.
La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:
“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.



La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.
Que la cosa sigue.
En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.
Sigue cada miércoles en el Congreso.
Y todas las veces que hagan falta.
Porque hay muchos jóvenes.
Docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.
Hubo otra Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.
Hay más carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.












Nota
Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.
Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol
–El sueldo no alcanza ni para comer.
Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.
También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.
Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.
Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Salir a la calle
El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.
La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.
La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.
Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:
- Docentes con sueldos indecentes.
- Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
- Basta de mentiras, amenazas y presión.
- Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
- Salud mental es llegar a fin de mes.
- Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Migajas
Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.
–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.
–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.
Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas
-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.
Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”.
¿Cómo sigue el curso de esta historia?
Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

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Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
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