Nota
Marketing minero: la estrategia de gato por liebre
Barrick Gold juega al fútbol y Clarín publica los autoelogios de las multinacionales en un suplemento titulado “Minería ambiental”. Si con sobornos, espionaje, demandas judiciales y criminalización no lograron desmoronar la oposición de los vecinos autoorganizados, la nueva política de las multinacionales mineras es endulzar los oídos con las mieles de la “comunicación”. Para lograrlo, la Cámara que las agrupa contrató los servicios de un especialista: Martín Oyuela, hombre de Carlos Menem en plena década de salvaje privatización. Un experto que “vuelca toda su experiencia como lobbysta y profesional de la comunicación a favor de grandes empresas”, según afirma en su página web. Aquí, los detalles.
El viernes 15 de junio el equipo de fútbol San Martín de San Juan logró una hazaña: por primera vez en su historia ascendió a Primera División, al derrotar a Huracán por 3 a 1. Imaginen lo que significó semejante gloria para la provincia, en general, y para los hinchas del equipo de Teté Quiroz en particular. Todavía no se habían terminado los festejos cuando se conoció la noticia de otra conquista: el equipo ya tiene nuevo sponsor. Y no cualquiera: cuando debute en el torneo de los grandes lucirá en la camiseta el logo de una verdadera multinacional global.
Adivinen.
¿Qué mega imperio puede estar interesado en colgarse de esta gloria provinciana?
Tres pistas:
- Sus acciones cotizan en las bolsas de Toronto, Nueva York y Londres.
- La facturación neta de 2006 fue de 1.510 millones de dólares.
- Cuenta con un accionista y asesor honorario famoso: George Bush (padre), presidente de Estados Unidos entre 1989 y 1993.
Respuesta: la camiseta verde y negra de San Martín de San Juan tendrá estampado el logo de Barrick Gold.
La jugada de Barrick está sincronizada con el inicio del proyecto más importante que tiene en la Argentina: la mina de Pascua Lama, ubicada en la cordillera sanjuanina y que comienza a explotar en setiembre.
Tras la experiencia recogida en La Rioja y con las obras de explotación paralizadas por la acción de la asamblea ciudadana de Famatina -que logró vencer al gigante minero con perseverantes piquetes y sostenida pasión- la Barrick presenta ahora otro estilo de juego. Si en Famatina apostó a un silencioso desembarco, en San Juan prepara un inicio mediático, asociando su nombre a las glorias locales de ayer y hoy.
Este es solo uno de los muchos ejemplos que marcan el comienzo de una nueva etapa en el marketing de las multinacionales mineras que pretenden explotar sin resistencia las riquezas de Argentina. El cambio responde a una realidad concreta: hasta ahora están perdiendo por goleada el apoyo de las comunidades en las que pretenden instalarse. Y si con sobornos, espionaje, demandas judiciales y criminalización no lograron desmoronar la oposición de los vecinos autoorganizados, la nueva política en endulzar sus oídos con las mieles de la “comunicación”.
Por qué acá, por qué ahora
Las grandes empresas de minería internacional, que escapan de sus países por rígidos controles ambientales e impositivos, señalaron a Latinoamérica como del destino de la década. Y a la Argentina en particular llegan atraídas por las “ventajas” de legislación vigente. A saber:
- En primer lugar, aprovechan a rajatabla el Código Minero Argentino, por el cual el Estado (nacional, provincial o municipal) tiene prohibido explotar por sí solo cualquier yacimiento (literalmente el propio Estado se prohíbe la explotación de sus minerales).
- Las compañías mineras no tienen retención a la exportación, no deben liquidar divisas (no ingresa el dinero de sus ventas al país, todo se dirige al exterior), no pagan impuestos a los combustibles (el que todos pagan cuando cargan nafta), ni tasas para la importación. “No pagan ningún tipo de impuesto provincial ni tributo municipal, es decir ni ingresos brutos, patentes, sellos, habilitaciones ni uso del especio público”, explican desde la Asamblea de Esquel. No pagan IVA ni impuestos por ingreso de maquinarias.
- Gozan de estabilidad fiscal por 30 años. Esto es: cualquier modificación –por ejemplo: impuesto al cheque, que pagan todos los argentinos, o el corralito de 2001- no los afecta.
Son sólo algunos motivos para que Argentina sea considerada la niña mimada de la industria minera mundial. La Cámara de Empresarios Mineros (CAEM) reconoce otros dos factores seductores: el creciente precio del oro y que Argentina sólo está explorada en un 25 por ciento. Por eso mismo, empresas de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Suiza, Sudáfrica y Japón impulsan una veintena de emprendimientos, en diferentes grados de desarrollo, a lo largo de los cinco mil kilómetros de cordillera.
“Pascua Lama es la prueba de fuego del Tratado Minero. Si se instala, vendrán decenas de proyectos sobre Los Andes”, advierte Javier Rodríguez Pardo, investigador y militante ambiental. Se refiere al acuerdo que en 1997 firmaron Carlos Menen y su par chileno, Eduardo Frei, llamado formalmente “Tratado de Integración y Complementación Minera”, con el argumento de “facilitar las inversiones privadas en la frontera de ambos países” (Ley Nacional 25.243). “Con este acuerdo, la Cordillera de los Andes está administrada por trasnacionales. Se ha transformado en un tercer país ubicado entre Argentina y Chile, donde las empresas deciden, sin ningún tipo de control, qué hacer y cómo llevarse las riquezas”, denuncia Rodríguez Pardo.
El Observatorio Latinoamericano de Conflictos Sociales (OLCA), con sede el Chile, elaboró un informe de 133 páginas sobre cada punto del tratado. “La legislación no es económica, social ni ambientalmente favorable para ninguno de los dos países. Las únicas beneficiadas son las empresas. Con el tratado, Chile y Argentina ceden territorio y recursos naturales. No hay un aporte real a los países. Desde el punto de vista político y jurídico ambo países ceden soberanía”.
Lejos de mostrarse preocupado por estos informes, el gobernador de San Juan, José Gioja, se explayó, extensamente, a favor de este tipo de minería en un sumplemento especial publicado en el Diario de Cuyo, donde se publicitó al Pascua Lama de Barrick Gold. Allí aportó una mirada cuasi anarquista de los estado-nación, sus fronteras y el papel del Tratado con Chile: “Pascua Lama es el primer proyecto binacional. Estamos haciendo huella. La minería no tiene fronteras, el yacimiento está y los hombres pusimos los límites. Entonces el problema es cómo se eliminan las naturales restricciones que impone una frontera, donde hay leyes de una lado y leyes del otro. Hay que vencer esas limitaciones”.
El gran diario argentino
El suplemento publicado en el diario sanjuanino es parte de esta nueva era de “comunicación” emprendida por las mineras. El 1º de agosto el diario Clarín publicó el suyo, de 12 páginas, con igual propósito: difundir los autoelogios del sector. Bajo el título “Minería ambiental” demostró que el marketing no tiene metáforas. Ni pudor. En cada página desplegó una elegía empresarial, provincia por provincia. Así, la profecía que cinco años atrás formuló Ignacio Ramonet -el director de Le Monde Diplomatique– quedaba impúdicamente a la vista: “La tendencia es que los diarios se conviertan en folletos”.
La edición del suplemento de Clarín estuvo a cargo de Grupo Vapa S. A. , una empresa subsidiaria del Grupo Clarín, creada en principio para organizar ferias y exposiciones, pero que tiene también a su cargo la comercialización de los suplementos “especiales” que publica el diario. Esto es: vender publicidad en forma de notas periodísticas bajo el eufemismo de suplemento. Hay que reconocer que cada uno de estos “especiales” lleva, al lado del pequeño logo de Clarín que encabeza la portada, la leyenda “espacio de publicidad”. ¿Su costo? En el sector empresario afirman que ronda los 25.000 pesos y que su eficiencia está en duda: consuela a los propios empresarios interesados en leer artículos complacientes, pero tiene el índice de lectura más bajo que cualquier otro método utilizado para auto-promocionarse.
Prontuarios
Un informe especial publicado en diciembre de 2006 en la revista Imagen, especializada en “relaciones públicas” daba cuenta de este cambio de táctica del sector minero. Decía, textualmente:
“Con el arribo de Romina Picolotti a la Secretaría de Medio Ambiente, el sector minero decidió que ya era tiempo de hablar. Después de un largo período de silencio, la Cámara de Empresarios Mineros (CAEM) contrató a una consultora de relaciones públicas, Servicios Regionales del Sur, dirigida por Martín Oyuela –quien fuera presidente de la agencia Telam durante el gobierno de Carlos Menem y ex asesor del ex presidente Eduardo Duhalde- y por el ex periodista Ricardo Sarmiento. Su objetivo es difundir que los estándares de calidad ambiental que tienen que cumplir las mineras son más estrictos que los de buena parte de la industria del país. Sin embargo, queda claro que a las empresas les cuesta todavía hablar del tema ambiental”.
Oyuela, efectivamente, fue director de la agencia oficial Telam y vocero de Duhalde, entre otros servicios cumplidos en el área de “comunicación” en tiempos de furioso lobby privatizador. Quien viaje hoy en los trenes suburbanos, soporte los métodos monopólicos de Telefónica o sufra el frío de la falta de inversión de Repsol –entre otros muchos ejemplos- sabrá apreciar lo que significó este arte de traficar gatos por liebres.
En la página web de su empresa Servicios Regionales del Sur se presenta, textualmente, con estas palabras:
“Consultor en Comunicación Social y Sociología Política, Martín Oyuela es un profesional de prestigiosa trayectoria en el mercado argentino y brasileño a partir de su constante interacción con entidades públicas, grandes corporaciones, medios de comunicación y líderes políticos del MERCOSUR.
Su perfil profesional le permite ejercer eficazmente sus condiciones de lobbista y de eficaz puente de entendimiento e integración entre las culturas de los mercados de los principales socios del MERCOSUR, Brasil y Argentina.
Martín Oyuela tiene una extensa relación con los medios de comunicación; el marketing político; el mundo cultural y la publicidad y el marketing comercial en la Argentina.
Es productor de programas de radio y televisión; ha sido productor cinematográfico participando en filmes que forman parte de la antología del cine argentino como Caballos Salvajes; ha integrado el staff publicitario de empresas de primera línea del país; fue fundador del Centro de Arte y Comunicación (CAyC) en Buenos Aires, una entidad que es promotora de acciones de gran ascendencia sobre el mundo cultural en la capital argentina.
También fue Subsecretario de Cultura de la Nación y es uno de los principales expertos en marketing político de la Argentina a raíz de haber conducido la comunicación de las dos campañas presidenciales de Carlos Menem como también lo hizo en oportunidad de la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde.
Actualmente, vuelca toda su experiencia como lobbysta y profesional de la comunicación a favor de grandes empresas regionales que actúan en el MERCOSUR, desde su condición de socio y vicepresidente de Servicios Regionales del Sur S.A., una consultora de alcance regional y latinoamericano que actúa eficazmente en Comunicaciones Corporativas; Asuntos Públicos y Consultoría de Negocios.”
Ex –ponerse
Ahora, la nueva etapa que parece insuflarle a la comunicación del sector trasnacional minero, encuentra a Martín Oyuela organizando mega ferias donde se auto- exponen los “beneficios” del sector. Un ejemplo: ArMinera, realizada en mayo de este año en Costa Salguero, con 140 stands y “un programa académico con seminarios, encuentros y presentaciones a cargo de distinguidos profesionales y autoridades nacionales e internacionales, que promoverán un diálogo enriquecedor de experiencias, preocupaciones y logros comunes a todos los protagonistas de esta actividad”, según se promociona en la gacetilla a cuyo pie podía leerse la siguiente leyenda:
“Atención Editores: Por consultas o información adicional, contactar al Sr. Martín Oyuela. Tel.: 011 4312 0076”
Otro ejemplo: Norminera, la feria que se realizó en San Juan el 11 y 12 de abril, en la que fueron oradores el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, seis secretarios de Minería provinciales, dos diputados y una docena de gerentes de multinacionales del sector.
Su socio y cofundador de Servicios Regionales es, efectivamente, Ricardo Sarmiento, presenta sus virtudes de la siguiente manera:
“Actual Director del Grupo Brasil, entidad que agrupa a 200 empresas brasileñas que hasta el año 2002 sumaban unos 10.000 millones de dólares de inversión en la Argentina, generando 14.000 puestos de trabajo directos. Asesor y consultor de empresas brasileñas líderes que ingresan u operan ya en el mercado argentino, consolida posiciones y genera situaciones positivas para su cartera de trabajo.
Apoya profesionalmente a empresas argentinas en sus intentos de llegar al mercado brasileño.Administra y ha gestionado acciones relevantes para compañías como Petrobras; Brahma, Sadia, Natura, además del Grupo Brasil.
También es consultor del Ministerio de Exportación e Importación de la República Popular China.”
La empresa creada por estos dos socios no confiesa públicamente más que media docena de clientes. El más importante: la entidad binacional Yacyretá, popularmente conocida como “el monumento a la corrupción”.
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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