Nota
Trópico de Cáncer: los jóvenes de los pueblos fumigados por agrotóxicos en Argentina tienen 250% más chances de contraer la enfermedad

La revista científica Clinical Epidemiology and Global Health publicó el estudio “Incidencia y mortalidad por cáncer en localidades rurales argentinas rodeadas de tierras agrícolas tratadas con pesticidas”, que establece que en los pueblos fumigados de Argentina (tomando como casos testigo ocho localidades en la provincia de Santa Fe) la mortalidad por cáncer en la población de 15 a 44 años es al menos 2,5 veces mayor (un 250% más) que en el resto del país.
En adultos mayores la mortalidad por cáncer es un 150% mayor que el promedio nacional.
“Que se haya publicado el trabajo como reconocimiento a la seriedad y validez científica de la investigación es una satisfacción que se mezcla con la profunda tristeza de constatar que muchísima gente enferma y muere por esta circunstancia” dijo a lavaca el Dr. Damián Verzeñassi, uno de los autores del estudio.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S221339842300026X
El título de la investigación es “Cancer incidence and death rates in Argentine rural towns surrounded by pesticide-treated agricultural land” (Incidencia y mortalidad por cáncer en localidades rurales argentinas rodeadas de tierras agrícolas tratadas con pesticidas, del que publicamos su versión extendida en español).
Allí se plantea que el porcentaje de fallecimientos por cáncer cada 100.000 habitantes en las ocho localidades investigadas –rodeadas de campos transgénicos con aplicación de agroquímicos– es del 30%, contra el 19,8% del resto del país.
El trabajo informa además que en el caso particular de las mujeres de esos pueblos, hay un 66% más posibilidades de contraer cáncer que en las mujeres del resto del país.
El relevamiento abarcó a 27.644 personas, aproximadamente el 68% de la población total de las ocho localidades santafesinas investigadas (lo cual muestra la amplitud del estudio y precisión de los resultados).
Esos pueblos son Acebal, Arteaga, Chabás, Luis Palacios, San Genaro, Sastre, Timbúes y Villa Eloísa, relevados entre 2010 y 2018, en el marco de los Campamentos Sanitarios realizados como Examen Final de la Carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario.
La investigación aprobada y publicada por Clinical Epidemiology and Global Health fue realizada por los integrantes del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario Damián Verzeñassi, Alejandro Vallini, Facundo Fernández, Lisandro Ferrazini, Marianela Lasagna, Anahí J. Sosa y Guillermo E. Hough.
En estas localidades una estimación de la superficie sembrada por maíz, soja y trigo mostró que el 80% (en un rango del 49 al 87 % según el caso) se encontraba cubierta por estos cultivos.
Los efectos de un modelo
Plantea la investigación entre otros puntos:
- “Se estima que la utilización de Plaguicidas en Argentina es 7.1, 5.4 and 2.8 kg por hectárea para maíz, soja y trigo respectivamente, mientras que en Europa se utilizan 0,62 kg por hectárea y en USA 2,3 kg por hectárea”.
- “Esto se ve favorecido por una legislación laxa, e incluso cuando existe legislación el control es generalmente débil, factores que favorecen el aumento de derivas hacia las localidades rurales”.
- “Los plaguicidas agrícolas utilizados no son inocuos para la salud humana, en este sentido la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) clasificó el Glifosato como «probablemente carcinógeno para los seres humanos (Grupo 2A)».
- “Del mismo modo otros Plaguicidas Agrícolas también se han relacionado con el desarrollo cáncer. De este modo se ha encontrado evidencia de aumento de cáncer y/o genotoxicidad en trabajadores rurales o comunidades que viven cerca de campos rociados en diferentes países y entornos. Por ejemplo, en la región pampeana se encontró un aumento de la genotoxicidad en niños que viven cerca de campos rociados; y las tasas de incidencia de cáncer eran altas en una pequeña ciudad donde había pesticidas en depósitos, máquinas y campos”.
- “La incidencia de los distintos tipos de Cáncer también fue mayor en estas localidades que en el resto del país. De esta manera, la incidencia de cáncer de mama, colon, pulmón, útero, laringe, riñón e hígado, entre algunos de los ejemplos, fueron mayores que en la población general, con la excepción del cáncer de próstata que fue mayor a nivel nacional”.
- “En la población joven (15 a 44 años) la probabilidad de morir por Cáncer en estas localidades fue mayor que en población general del país. Se estima que la probabilidad de morir por Cáncer es 2,48 (hombres) y 2,77 (mujeres) veces mayor para la población jóvenes de estas localidades en comparación con la población joven del resto del país”.
- “La mortalidad por Cáncer en la población joven de estas localidades es 2,5 veces mayor que la del resto del país, y en adultos mayores 1,5 veces más que en la población general”.
“Que se haya publicado el trabajo como reconocimiento a la seriedad y validez científica de la investigación es una satisfacción que se mezcla con la profunda tristeza de constatar que muchísima gente enferma y muere por esta circunstancia” dijo a lavaca el Dr. Damián Verzeñassi, uno de los autores del estudio. Agregó: “Es la primera vez que enviamos un trabajo de este tipo, y la publicación es una de las 50 más importantes en epidemiología a nivel global”.
Pese a la magnitud del problema, no parece haber un relevamiento por parte del Estado sobre los efectos de esta situación en la salud pública. “Los registros de defunciones en nuestro sistema –explica Verzeñassi– no han sido lo suficientemente capaces de advertir la grvedad de la situación. O alguien no está registrando bien, o no se investigan los registros. Son datos construidos durante años, y ninguna autoridad ha definido acciones concretas para revertir la situación, mientras se nombra a funcionarios de las corporaciones que fabrican e impulsan este tipo de aplicaciones en cargos relevantes del gobierno nacional”.
Resumen extendido del trabajo en castellano, versión completa
“Cancer incidence and death rates in Argentine rural towns surrounded by pesticide-treated agricultural land”
(Incidencia y mortalidad por cáncer en localidades rurales argentinas rodeadas de tierras agrícolas tratadas con pesticidas)
Damián Verzeñassi, Alejandro Vallini, Facundo Fernández, Lisandro Ferrazini, Marianela Lasagna, Anahí J. Sosa, Guillermo E. Hough.
Instituto de Salud Socioambiental (InSSA) – Fac. Cs. Médicas – Universidad Nacional Rosario (UNR)
Introducción
En la región pampeana, que comprende Buenos Aires, Entre Ríos, Centro-Sur de Santa y Córdoba y el Este de La Pampa se producen el 85% de los principales cultivos del país, soja, maíz y trigo. Esto representa una superficie de más de 25 millones de hectáreas donde se estima que la utilización de pesticidas agrícolas para estos tres cultivos representa unos 138 millones de kg anuales.
Se estima que la utilización de Plaguicidas en Argentina es 7.1, 5.4 and 2.8 kg por hectárea para maíz, soja y trigo respectivamente, mientras que en Europa se utilizan 0,62 kg por hectárea y en USA 2,3 kg por hectárea. En adición a esto, UNEARTHED plantea que en los países de ingresos bajos y medios el porcentaje de Plaguicidas Altamente Peligrosos asciende al 45% de los utilizados en agricultura en comparación con el 27% de los mismos utilizados en países de ingresos altos.
Además, numerosos estudios han demostrado que las derivas de los Plaguicidas aplicados en los cultivos demuestran que los mismos no alcanzan solamente su objetivo, sino que fueron encontrados en regiones urbanas y periurbanas tanto en suelo como agua de lluvia, ambiente de localidades pequeñas, escuelas rurales y lagos poco profundos. Estos estudios demuestran que la deriva de los plaguicidas se da a través de distintos mecanismos pudiendo alcanzar poblaciones urbanas y pequeñas localidades rurales.
Esto se ve favorecido por una legislación laxa, e incluso cuando existe legislación el control es generalmente débil, factores que favorecen el aumento de derivas hacia las localidades rurales.
Los plaguicidas agrícolas utilizados no son inocuos para la salud humana, en este sentido la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) clasificó el Glifosato como «probablemente carcinógeno para los seres humanos (Grupo 2A)». Además, en una revisión reciente Weisenburger proporcionó evidencia de que el Glifosato y las formulaciones a base de Glifosato son una causa de Linfomas No Hodgkin en humanos.
Del mismo modo otros Plaguicidas Agrícolas también se han relacionado con el desarrollo cáncer. De este modo se ha encontrado evidencia de aumento de cáncer y/o genotoxicidad en trabajadores rurales o comunidades que viven cerca de campos rociados en diferentes países y entornos. Por ejemplo, en la región pampeana se encontró un aumento de la genotoxicidad en niños que viven cerca de campos rociados; y las tasas de incidencia de cáncer eran altas en una pequeña ciudad donde había pesticidas en depósitos, máquinas y campos.
La hipótesis de nuestro trabajo era que vivir en pequeñas localidades rurales afectadas por aplicaciones de Plaguicidas Agrícolas tiene un impacto negativo en la salud, manifestado en los índices de cáncer.
Metodología
La construcción de la información se realizó durante el período 2010-2019 a través de los Campamentos Sanitarios realizados como Examen Final de la Carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario.
Para realizar el presente estudio fueron seleccionadas ocho localidades de la Provincia de Santa Fe representando la región pampeana de producción agrícola intensiva, ya que desde la introducción de la Soja Resistente a Glifosato en el año 1996 la producción agrícola se ha uniformizado en la región.
La encuesta abarcó un total de 27.644 personas; aproximadamente el 68% de la población total de las ocho localidades. En esta localidades una estimación de la superficie sembrada por maíz, soja y trigo mostró que el 80% (rango 49–87 %) de la misma se encontraba cubierta por estos cultivos.
Resultados
La incidencia de Cáncer en la población general de las 8 Localidades fue significativa, a partir principalmente de la población femenina. En la población femenina de estas ocho localidades fue 66% más probable sufrir algún tipo de cáncer durante el último año en comparación con la población general del país.
La incidencia de los distintos tipos de Cáncer también fue mayor en estas localidades que en el resto del país. De esta manera, la incidencia de cáncer de mama, colon, pulmón, útero, laringe, riñón e hígado, entre algunos de los ejemplos, fueron mayores que en la población general, con la excepción del cáncer de próstata que fue mayor a nivel nacional.
En la población joven (15 a 44 años) la probabilidad de morir por Cáncer en estas localidades fue mayor que en población general del país. Se estima que la probabilidad de morir por Cáncer es 2,48 (hombres) y 2,77 (mujeres) veces mayor para la población jóvenes de estas localidades en comparación con la población joven del resto del país.
Además, al observar el porcentaje de fallecimientos por Cáncer cada 100 mil habitantes, observamos que en las ocho localidades el 30% de los fallecimientos fue debido a Cáncer, mientras que a nivel nacional la cifra fue mucho menor, 19,8%.
La mortalidad por Cáncer en la población joven de estas localidades es 2,5 veces mayor que la del resto del país, y en adultos mayores 1,5 veces más que en la población general.
Otra observación interesante de estos resultados es que la mortalidad por Cáncer varía en cuanto a la clasificación de los tipos de Cáncer que sufren la población de las 8 localidades en comparación con la población general. Así, por ejemplo, mientras en la población general el Cáncer de Mama, Útero y Ovario representan el 51% de las muertes por Cáncer, en las 8 Localidades representa el 22%, lo que significa un aumento de la Mortalidad por Cánceres menos frecuentes en la población general. En la población masculina encontramos que la Mortalidad por Cáncer de Colon representa el 30% de las muertes, mientras que en la población general sólo el 8%.
Conclusión
Algunos tipos de cáncer se han relacionado con Plaguicidas específicos, por ejemplo, el Linfoma No Hodgkin al Glifosato o el Cáncer de Pulmón al 2-4-D, pero explicar la presencia de tipos específicos de cáncer en las ocho localidades es difícil debido a la amplia gama de ingredientes activos utilizados en los Plaguicidas. Los datos bien documentados sobre el aumento de la genotoxicidad debido a la exposición crónica a Plaguicidas, tanto en niños como en adultos, pueden conducir a diferentes tipos de cáncer dependiendo del geno-fenotipo de cada individuo.
De esta manera, en el presente estudio pudimos confirmar la hipótesis de que vivir en pequeñas ciudades rurales cercanas a las aplicaciones de Plaguicidas Agrícolas tiene un impacto negativo en la salud, es decir, en los resultados del cáncer.
El presente trabajo ha agregado conocimientos epidemiológicos relacionando a incidencia de tumores con la exposición a Plaguicidas, conocimiento que es escaso en países como Argentina donde la exposición a Plaguicidas Agrícolas es mucho mayor que en Europa o América del Norte.
Debido a la amplia gama de ingredientes activos y formulantes en Plaguicidas utilizados cerca de las ocho localidades, la causalidad a nivel molecular entre un plaguicida específico y una enfermedad específica es difícil de establecer. Sin embargo, esto no anula el principio de precaución que debería conducir a políticas de reducción de plaguicidas, especialmente en el entorno de pequeñas poblaciones urbanas.
Nota
MU 215: Sin chamuyo



Viaje a la vida en el Delta: Y la nave va
Mientras el gobierno nacional privatiza la principal vía navegable del país con un nivel de tráfico comercial gigantesco y opaco, quienes habitan el delta advierten sobre el impacto a una forma de vivir, al humedal que provee biodiversidad, y a una soberanía que se pierde río abajo. Viaje en barco de MU desde el bajo delta bonaerense, para conocer y escuchar a isleños, productores, docentes, ambientalistas y vecinos que resisten otra avanzada sobre un territorio en disputa.
Por Francisco Pandolfi

Gonzalo Giles, pensador y comunicador «disca»: Error en el sistema
Gonzalo Giles, activista del movimiento disca que resiste el ajuste.
Es mudo pero logra hacerse oír. Humor, creatividad y política:
“Necesitamos menos caudillos y más gente que construya”.
Es escritor, activista y referente de una generación que convirtió la experiencia de la discapacidad en una potencia de comunicación y acción. Ahora prepara un espacio propio para intervenir en política. Una conversación sobre prejuicios, salud mental, amores, liderazgo, y “lo disca” como una categoría desde la cual pensar –y reconstruir– un país.
Por Sergio Ciancaglini

La dictadura en el delta: Los sonidos de El Silencio
La quinta El Silencio fue un centro clandestino en el que la dictadura escondió en 1979 a 40 personas secuestradas. ¿Cuánto se sabía y cuánto se callaba entre las islas y ríos del Delta? Un viaje a ese paisaje y a esa realidad: la alianza entre una vecina y una historiadora, lo que cuentan los sobrevivientes, los barcos de la muerte y la investigación de chicos de la zona, con sus preguntas y sus grabadores, para entender el pasado y mucho del presente.
Por Lucas Pedulla

Violencia policial en Constitución: La ley y el orden
La Policía de la Ciudad asesinó a Víctor Vargas (foto) disparándole tres balazos por la espalda. Intentó ocultar la verdad del crimen pero la investigación judicial detectó a los culpables y se abrió una causa sobre la relación entre la venta de drogas y la complicidad policial. ¿Quién era Víctor? Constitución como tierra de nadie y la violencia institucional contra prostitutas, travestis y quienes tratan de sobrevivir a la crisis de cada día.
Por Claudia Acuña

El «Woodstock ambiental» contra los agrotóxicos: De película
Alarmados por los pesticidas y sus efectos de contaminación ambiental y humana, estudiantes y un maestro de una escuela pública cordobesa empezaron a componer canciones. Convocaron tímidamente a artistas, y se sumaron más de 300. Ya hicieron tres discos y un recital en el campo. Una canción para mi tierra es el film que relata esa aventura que empezó en una comunidad, siguió por decenas de escuelas y tiene contagios en defensa del ambiente y la vida desde España hasta el Amazonas.
Por María del Carmen Varela

Un biodrama del presente: Puta madre
La obra Putamadre muestra los mandatos, la soledad de las mujeres que crían solas, y una sociedad que las juzga antes de escucharlas. Lejos de la maternidad romántica, humor, amor y la historia real de una madre con su hijo todavía preso: ambos en escena, él a través de una filmación desde la cárcel. Lo que puede el arte para derrumbar prejuicios.
Por Evangelina Bucari

La Cogolla: Flor de cultivo
Yael Frida Gutman mezcla cabaret, transformismo, música y humor para hablar de cannabis, autogestión y libertad: una obra que crece desde hace cinco temporadas y convierte cada función en una celebración, una conversación y una invitación a pensar.
por María del Carmen Varela

Desentendimiento: Fingir demencia
Sabemos lo que pasa, pero no hacemos nada. La filósofa eslovena Alenka Zupančič escribió Desentendimiento-Una forma perversa de la razón en la crisis permanente, sobre ese rasgo que no es el “negacionismo” y que consiste en eso que llamamos “fingir demencia” (o normalidad). Las fake, el oscurantismo, y los que se creen por encima de la gente.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del Más Acá: Parlantes
Por Carlos Melone
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
- ComunicaciónHace 3 semanas
Las agallas de Agulla
- MU214Hace 3 semanas
La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
- MU214Hace 4 semanas
El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
- Crisis ambientalHace 2 semanas
Atanor: condena confirmada por “daño irreversible” al río Paraná y contaminación de aire, suelo y agua con agrotóxicos
- Protesta socialHace 1 día
Marcha de jubilados: “Un plan para eliminar viejos”







































