Nota
La movida que renunció a LoPérfido
Renunció Darío Lopérfido a su cargo como Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. La noticia llegó luego de seis meses de un reclamo profundo y sostenido por parte de los integrantes de la comunidad artística independiente. lavaca habló con algunos de los protagonistas: sus voces y argumentos sobre una pelea que gestaron desde abajo y en la calle.
Renunció Darío Lopérfido a su cargo como Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. La noticia llegó luego de seis meses de un reclamo profundo y sostenido por parte de los integrantes de la comunidad artística independiente. lavaca habló con algunos de los protagonistas: sus voces y argumentos sobre una pelea que gestaron desde abajo y en la calle.
Del dicho al hecho
El 25 de enero de este año, Darío Lopérfido expresó en una entrevista pública que no eran 30.000 los desaparecidos por la última dictadura militar argentina. Esa fue la gota que rebalsó el vaso de años de vaciamiento cultural. Frente a las nefastas declaraciones varios grupos de la comunidad artística se autoconvocaron para manifestarse con un objetivo en común no negociable: la renuncia.
Gustavo Tarrio (realizador, guionista y uno de los artistas movilizados) señala el apoyo a Nora Cortiñas y Mabel Careaga como el motor de arranque de una serie de reacciones por parte de un amplio sector de la cultura independiente.
Sobre cómo surge la organización Tarrio dice : “Los grupos que comenzaron a poner el cuerpo fueron, al principio, esporádicos y muy autónomos. Nos pareció que las declaraciones de un Ministro de Cultura sobre política de Estado no eran menores. La idea desde un comienzo fue ir a buscar a Lopérfido a todos los lugares a donde fuera. Sea el Bafici, Arte Ba o el Colón”.
Tarrio cuenta que estuvo en la primera reunión en la que se exigió la renuncia del Ministro al Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y dice que ya en esa oportunidad no tenían argumentos sólidos para respaldarlo.
Le preguntamos por qué cree que Lopérfido renuncia en este momento y Gustavo señala la última acción de escrache en la Carpa de Circo de Parque Patricios como el punto final. En esa oportunidad estaba Larreta junto a él cuando llegaron los artistas con máscaras y carteles que decían: “No al negacionismo en la cultura”. Tarrio considera que no fue menor que en la foto quedara manchada la imagen del Jefe de Gobierno y suma: “Además se leyó durante todo el fin de semana una carta exigiendo su renuncia en todos los teatros de la Ciudad. Por otro lado, él se perjudicaba solo con sus declaraciones. Nos trató a los trabajadores de la cultura como si fuésemos una secta. No había posibilidad de diálogo”.
En relación a la gestión del ex ministro, Gustavo señala que no se puede leer separada del gobierno que ya lleva una continuidad de 8 años y seis meses en la Ciudad de Buenos Aires : “ Tenemos teatros oficiales que están en remodelación permanente. Nosotros les decimos que son andamios para la gilada, porque es una especie de maquillaje de obra edilicia para ocultar el decrecimiento de obras de teatro y actividades artísticas. Por eso Loperfido no sólo representaba la negación de los derechos humanos, sino la negación de la historia del nivel artístico que siempre tuvo esta ciudad”.
Las escuelas
La red por la renuncia del ministro también se tejió en las instituciones de enseñanza artística. Entre los establecimientos educativos que declaraban a Lopérfido persona no grata para la cultura se encuentran: el Instituto Vocacional de Arte (IVA), el Conservatorio Superior de Música «Manuel de Falla» y Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD).
Cristian, representante del Centro de Estudiante de la EMAD, señala que dentro de las acciones por la Emergencia Cultural hicieron una performance frente al Teatro Colón exigiendo la renuncia de Lopérfido: “Pensamos en poner el cuerpo de la manera en que sabemos hacerlo. Nos pareció que la gente ya estaba cansada del bombo y el petitorio. Por eso se apuntó a manifestarse desde el arte”
Sobre los motivos del reclamo Cristian dice: “No nos parece menor que sea un negacionista de la historia de los derechos humanos, pero también exigíamos su renuncia porque es un incompetente como Ministro de Cultura. No gestionaba bien teatros oficiales, ni ayudaba a espacios independientes, ni mejoraba nuestras escuelas”
Al preguntarle por la organización colectiva de las acciones de repudio Cristian cuenta: “Fue un trabajo en conjunto de todos los artistas independientes. Cada gesto y acto de difusión fue hecho desde obras pequeñas y con celulares del público. Haber aportado cada uno su parte para mí fue productivo y me enorgullezco del sector artístico”.
La política
Las acciones colectivas frente a las declaraciones del ex Ministro de Cultura no se originaron ni organizaron de un día para el otro. Una muestra de esto son las organizaciones del Teatro Independiente Monotributista (TIM) y Foro Danza en Acción ( FDA) que reclaman mejoras culturales hace tiempo.
“Nosotros con el FDA desde el 2013 veníamos teniendo discusiones con Lopérfido, que en ese entonces era el director del FIBA (Festival Internacional de Buenos Aires). Esto no surgió ahora. Sus dichos sobre los desaparecidos sólo fueron un agravante”, cuenta Juan Onofrí, (coreógrafo, docente y bailarín), y agrega: “Ya advertíamos serios problemas en su política y él no hizo más que trasladar esas políticas a la ciudad: privatización y falta de criterio curatorial para el teatro y la danza independiente de Buenos Aires. Es evidente que Lopérfido tiene una lógica empresarial puesta al servicio del espectáculo. ”
Onofri dice que el origen de las manifestaciones por la renuncia fue una organización colectiva que nace desde las entrañas de las artes escénicas independientes: “Surgió de una mesa pequeña integrada por gente de las artes escénicas. Siempre hubo claridad en que no se iba a aceptar otra cosa que no fuera una renuncia del ministro. Esa determinación no solo no declinó, sino que se fueron adhiriendo muchas personas de otras artes y espacios, a riesgo hasta de perder oportunidades laborales o puestos de trabajo”.
Juan nos deja una conclusión en relación a la alegría que provoca esta renuncia: “Es muy importante que festejemos este logro colectivo, pero a su vez que entendamos que es el primero de muchos. En la primera línea de logros a conseguir está el peligroso estado de las salas independientes y la cultura en general de la ciudad, empezando por el Complejo Teatral”.
La movida
¿Cuántas acciones impulsaron esta renuncia? Muchas. Además de las espontáneas, además de la lectura en decenas de salas independientes del pedido de renuncia, además de la declaración de los directores ganadores del BAFICI, hubo varias performancea organizadas en forma asamblearia y autoconvocadas. Estas son algunas:
- 15 de marzo. Trabajadores de la cultura se concentraron en la puerta del Teatro Colón, en la función de apertura de la temporada, para repartir en mano a los asistentes al emblemático evento volantes con la inscripción: “Darío Lopérfido. Persona no grata para la cultura. Seguimos exigiendo su renuncia”.
- 24 de marzo. Transcurridos 40 años del último golpe militar en la Argentina, diferentes grupos trabajadores de la cultura convocaron a marchar por la Memoria, la Verdad y la Justicia, llevando a la Plaza de Mayo el reclamo por la renuncia de Darío Lopérfido.
- 28 de marzo. Día de apertura del ciclo lectivo 2016 de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC), estudiantes y docentes se manifestaron en el espacio de la cita con carteles manuscritos en grandes letras donde se lee “Lopérfido renunciá ya” y “Son 30.000” .
- 18 de mayo. En la inauguración de ArteBA 2016 se repartieron volantes, copiando la estética de los originales del evento, ampliaron la visibilización del mensaje de repudio contra el Ministro.
- 21 de mayo, intervinieron ArteBA 2016 caminando alrededor de la obras, gritaron con un megáfono las palabras de Darío Lopérfido sobre los desaparecidos.
- 23 de mayo, en la puerta del Teatro Colón, se agrupan docentes, directivos y estudiantes de la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) para reclamar al Ministro de Cultura respecto de la vulnerable situación presupuestaria de la institución así como para adherir al reclamo de renuncia.
- 30 de junio en acto en Parque Patricios, que contó con la presencia de las máximas autoridades porteñas, se hizo un escrache con máscaras y carteles que decían, entre otras cosas: “Andate” y “Larreta: el silencio es complicidad”.
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

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Por Carlos Melone
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