Nota
10° Marcha de la Gorra: contra el Código del abuso
Por décimo año consecutivo distintas organizaciones confluirán mañana en la marcha más grande de la Ciudad de Córdoba: La Marcha de la Gorra. Nació para denunciar las arbitrariedades policiales avaladas por el Código de Convivencia y hoy plantea discutir de quién es el espacio público. El aumento en el presupuesto de Seguridad, los datos que marcan el abuso policial y la previa del Besazo frente a una comisaría.
“En los últimos seis años hubo un aumento en el presupuesto de Seguridad del 700 por ciento. Para eso, Córdoba está recortando el presupuesto en políticas vinculadas a la alimentación, en los comedores, los barrios, las escuelas. Y en ese contexto se da una cosa increíble: hay un policía cada 145 personas”. Así describe el panorama Lucrecia, una de las integrantes del Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos, organizador de la multitudinaria Marcha de la Gorra que este viernes cumplirá diez años de marchas que disputan en la calle el sentido del espacio público cordobés frente al denunciado Código de Convivencia, ex Código de Faltas.
Hace diez años que una confluencia de organizaciones y movimientos sociales, partidos políticos y espacios artísticos y escénicos marchan en repudio al Código de Faltas, que institucionalizó bajo un marco legal las arbitrariedades de la Policía provincial, allanando un camino para un raid de abusos, golpizas, encierros y violaciones de los derechos de jóvenes de barrios pobres, pero también carreros, prostitutas y vendedores ambulantes. Es decir, una regulación discrecional del espacio público a manos de las propias fuerzas policiales.
Algunos datos:
- Según una investigación de la Universidad Nacional de Córdoba, el 67 por ciento de los jóvenes de barrios de bajos ingresos fue detenido alguna vez por la aplicación del Código de Faltas. El 95 por ciento no tuvo acceso a un abogado.
- El 75 por ciento de los detenidos tiene entre 18 y 25 años.
- En 2011 hubo un promedio de 200 detenciones diarias. Año a año la cifra aumentó, calculan, aunque no existen registros oficiales públicos.
Las organizaciones denuncian la inexistencia de datos oficiales por parte del Estado. Sin embargo, esas vulneraciones son moneda corriente en Córdoba: este miércoles, dos días antes de la movilización, la policía detuvo a un amigo de Lautaro Torres, joven de 16 años asesinado el 13 de abril de 2014 de cuatros balazos policiales, que caminaba por la calle con su rostro estampado. “Lo verduguearon, obligaron a sacársela y con una trincheta se la rompieron frente a él y la dejaron tirada en la calle”, posteó en Facebook la cuenta de La Marcha de la Gorra, replicando la denuncia de la abuela de Lautaro, Teresa Soria, en su muro. “Estamos hartas de la violencia del Estado Policial, el hostigamiento y la persecución”.
Por eso, estos diez años llegan con una consigna lacónica, que dice:
“¡Basta! ¿Cuánto más? El Estado es responsable”.
Diez años
“Si bien hay un recrudecimiento de la pobreza, se da la situación que Córdoba no es ajena a la lista de ajustes y recortes que se hicieron como política general de Nación”, describe Lucrecia el contexto en el que llega esta décima marcha, que genera una nueva situación. “Llegamos con muchas organizaciones y espacios políticos que el año pasado decidieron no marchar porque era el balotaje y pusieron fuerza en las elecciones. La realidad es que hoy estamos todos del mismo lado. Volvimos a reencontrarnos”.
La organización implicó una confluencia de unas 70 organizaciones, movimientos y espacios. “Son diez años de organización y de lucha que nos encuentran en la calle”, dice Julieta, del Colectivo. “Estamos con mucha fuerza, pero también son diez años de estar hartas, cansadas, furiosas, porque no queremos saber más nada con estas políticas de seguridad que siguen muy fuerte. Hay una continuidad que vemos todos los días en la calle y los pibes que nos faltan”.
El Colectivo Jóvenes por Nuestros Derechos produjo hace un año el llamado “Kit de la Resistencia”, una caja de herramientas jurídicas que sirve como sostén legal ante el Código de Convivencia provincial. Una de las tipificaciones más cuestionadas del Código de Faltas era la figura de “merodeo” que, a priori, fue eliminada dentro del nuevo Código de Convivencia. Pero las organizaciones muestran sus dudas, y subrayan que el nuevo marco incorpora o mantiene figuras que pueden ser utilizadas en el mismo sentido. Por ejemplo, el artículo 70 alcanza a aquellas personas que “evidenciaren una conducta sospechosa por encontrarse en inmediaciones de edificios o vehículos”. Para las organizaciones, la figura de “conducta sospechosa” constituye una abstracción que “viene a significar lo mismo” que el merodeo en zona urbana. Si bien especifica algunos límites, el Kit evalúa que el término continúa siendo “tan amplio y vago que sigue dando lugar al exceso y abuso de poder” por parte de la policía.
El kit puede descargarse aquí: https://marchadelagorra.org/kit-de-resistencia/.
Los colectivos organizadores de la Marcha, además, destacan la jornada como un “fenómeno social antirrepresivo” que excede los límites de la provincia y se replica en otros lugares.
Algunas de ellas:
- Marcha de la Gorra – Río Cuarto– 18/11
- 2da Marcha de la Gorra en Mina Clavero– 17/11
- Marcha de la Gorra Sierras Chicas– 18/11
- Marcha de la Gorra San Francisco– 18/11
- Marcha de la Gorra Villa María – 18/11
- Catamarca: Taller 17/11
- 2da Marcha de la Gorra – Mar del Plata– 21/11
- Marcha de la Gorra – La Plata– 23/11
- Marcha De La Gorra Tandil– 26/11
- GBA Zona Oeste – Informe de la Situación Represiva– 18/11
- Jornada Cultural Antirrepresiva en Llavallol
- Festival Contra las Detenciones Arbitrarias en Isla Maciel
Del Besazo a la Marcha
Una acción concreta a fines de octubre fue la previa perfecta a semanas de los diez años de la Marcha de la Gorra: cientos de personas se convocaron frente a la Central de Policía cordobesa para un besazo masivo que duró un minuto. El desencadenante fue otro de los ejemplos que ilustran la arbitrariedad del Código provincial: tres móviles policiales detuvieron a dos chicas que se estaban besando en la Plaza Colón. “Tocamientos indecorosos”, fue la figura del Código de Convivencia que permitió a la Policía demorarlas por varias.
Lucrecia: “Fue muy interesante esa acción. En sus inicios el reclamo de las Marchas era bastante focal, en visibilizar la inconstitucionalidad del Código de Faltas y pedir su derogación. También denunciar que la institución que lo sostiene y lo ejecuta es la Policía. Con el tiempo, el reclamo nos quedó pequeño en función de que nos empezamos a encontrar con otros sectores que trabajaban otras temáticas, como las violencias machistas, el colectivo LGTB y la violencia sobre los cuerpos trans, también vulneradas por la policía”.
Julieta: “Eso forma parte de un contexto social. Se están juzgando femicidios como si fueran simples asesinatos, se están cerrando causas y otras no están siendo investigadas correctamente. Pero los femicidios siguen aumentando. También se dio el cierre de la causa de Facundo Rivera Alegre, que investigaba un homicidio pero no una desaparición forzada. Es decir, el contexto social va a quedar muy claro este viernes por la rabia que tiene la gente, donde las políticas públicas nos siguen excluyendo. Ya no hablamos sólo de jóvenes de barrios urbanos marginales, sino de un conflicto social mucho más amplio, donde hay mujeres que también están siendo perseguidas y asesinadas”.
Lucrecia: “Estamos hablando de un estado policial que reprime y persigue a muchas subjetividades, y el brazo ejecutor es la policía y las instituciones que lo sostienen”.
Ganar la calle
¿Qué significa discutir el espacio público?
Lucrecia: “Es el territorio en disputa, y viene siendo nuestro espacio para estas expresiones porque también es el espacio negado. Cuando hablamos de situaciones de consumo problemático de drogas, a los pibes se los llevan de la esquina porque están fumando un porro. El problema también es que, dentro de sus casas, hay familias que los demandan. Es decir: no existen políticas públicas que den una respuesta a eso, y esas situaciones no abordadas son reprimidas cuando los pibes salen a la calle”.
También ponen el eje en la sociedad patriarcal. “Todo lo que no responde a una lógica de heteronorma, que siga siendo blanca, se criminaliza en las calles. La policía avanza de maneras descomunales y de maneras ilegales. A los pibes los paran y los tienen hasta 40 minutos parados sobre el capot del móvil o contra la pared. ¿Qué significa eso? Es una espectacularización de esa supuesta seguridad para que haya una sociedad que observe eso en el espacio público y cree un discurso de que hay más seguridad porque esas cosas pasan”.
Por esa razón, el espacio de discusión será la calle.
Y así lo sintetizan los colectivos en el comunicado de convocatoria de la jornada.
“El silencio corporativo de los medios hegemónicos, el asesinato de nuestrxs pibxs queridxs, las desapariciones, la persecución a carreros y trabajadoras sexuales, el allanamiento sin orden judicial de cualquier casa villera, el accionar corrupto de la policía, la impunidad del poder judicial y el arresto de cada persona que ose enfrentarlos, son algunos de los hechos que nos obligan a repetir esta forma de expresión colectiva
Estamos hartas y ante el maldito Código de faltas y convivencia; nos organizamos. Nos hacemos cargo de nuestro presente, interpelados ante las injusticias que sentimos y la violencia que nos imponen.
Después de haber caminado libremente por las calles de nuestra ciudad un día por año, durante los últimos diez años, decimos:
¡¿Cuánto más?!”.
La pregunta la responderán miles de personas marchando.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
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