Sigamos en contacto

Nota

Cumple un mes en Buenos Aires el Tercer Malón de la Paz y el gobierno crea una comisión investigadora por los abusos en Jujuy

Publicada

el

¿Qué saldo está dejando la movilización de pueblos originarios a la Capital Federal? Llegaron haciendo casi 2.000 kilómetros en contra de la reforma constitucional del gobernador Gerardo Morales en Jujuy, pidiendo la intervención de la provincia y audiencias con la Corte Suprema y el Poder Legislativo, sin éxito. El presidente Alberto Fernández se hizo eco del reclamo, decretando este jueves la formación de una comisión investigadora de los abusos y la violencia institucional en la provincia. La presencia de Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Horacio Pietragalla Corti junto al Malón. Lo que está en juego, en perspectiva histórica y alcance nacional: los derechos humanos, los recursos naturales, el derecho a la protesta, al territorio y una vida digna. Los debates sobre la extracción de litio, y la realidad de las comunidades donde se planifica la explotación. Reflexiones y peripecias de pueblos que denuncian la falta de democracia en medio de una dirigencia social y política ocupada en la carrera presidencial.

Por Francisco Pandolfi

1° de agosto – 31 de agosto de 2023.

La realidad argentina se vive frenéticamente. Sin pausas, sin paréntesis, sin punto y aparte para enumerar algunos sucesos de este mes: llega a Buenos Aires el Tercer Malón de la Paz conformado por más de 400 comunidades originarias de Jujuy. Sexto aniversario de la desaparición seguida de muerte, en medio de una represión ilegal, de Santiago Maldonado. Javier Milei es el candidato presidencial más votado en las PASO. Al día siguiente, el ministro de Economía Sergio Massa devalúa el peso un 22%. Comienza el juicio por el asesinato de Rafael Nahuel en 2017 a manos y fusil del Grupo Albatros, de la Prefectura Naval. Lionel Messi se consagra campeón en los Estados Unidos. La oposición, con la complicidad del oficialismo, da media sanción en Diputados a una nueva ley de alquileres que perjudica aún más al inquilino. El bloque de países emergentes BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica) anuncia la inclusión de la Argentina a partir de enero de 2024. Matan en Lanús a Morena, 14 años, y a esa conmoción le sigue el crimen del manifestante Facundo Molares Schonfeld, en el Obelisco (y ambos sucesos ya parecen tragados por el olvido). Fallece el fiscal Federico Delgado a los 54 años. El Canal 13 de televisión se burla e intenta ridiculizar a una mujer y un hombre de los pueblos originarios que viajaban en subte (y proponían eliminar prejuicios y planteaban que no era para reírse lo del Malón «porque son cosas que definen el futuro de un país»). El video viralizado mezcló racismo, discriminación, estupidez humana e ignorancia. Se lleva a cabo en múltiples provincias una nueva edición de la Marcha contra el gatillo fácil. El presidente de la Nación Alberto Fernández decreta la creación de la Comisión de Recepción y Análisis de Denuncias sobre Violencia Institucional en la provincia de Jujuy.

Entre el arribo al cemento porteño el 1° de agosto, y esta última noticia, publicada este jueves en el Boletín Oficial, hay un mes entero de un país convulsionado, en cuyo centro político se emplazan integrantes de Pueblos Naciones Atacama, Colla, Quechua, Chicha, Humahuaca, Fiscara, Tilián, Ocloya y Guaraní. Nueve naciones de más de 400 comunidades, organizadas en un único bloque denominado Tercer Malón de la Paz. Instaladas en Plaza Lavalle, frente a la Corte Suprema. Nada menor, en tiempos de fragmentaciones, divisiones, grietas, y tantos etcéteras.

Genialidad bananera

El Malón salió el martes 25 de julio desde La Quiaca y otras localidades de Jujuy provenientes de la Puna, de la Quebrada, de las Yungas, de los Valles, con destino a Buenos Aires. En el camino recorrió más de 1800 kilómetros, a micro y a pie, y otras seis provincias: Salta, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, Córdoba y Santa Fe. La decisión de traspasar las fronteras provinciales llegó después de una serie de reclamos denunciados y desoídos puertas adentro. Dulce, 48 años, malonera del Pueblo Churumata, introduce: “Primero, fue por la reforma inconstitucional que llevó a cabo Gerardo Morales. ¿Por qué es inconstitucional? Porque a los pueblos originarios no se nos consultó su contenido, como fija el convenio internacional de la OIT (Organización Internacional del Trabajo). Pero tiene muchas otras falencias, como no haberle comunicado al resto de la sociedad de qué se trataba hasta muy pocos días antes de la jura; como que había 90 días para discutir la nueva reforma y en menos de tres semanas ya la juraron; como que los políticos que fueron parte de la Convención Constituyente también eran diputados, el mismo gobernador, intendentes, que no renunciaron a sus puestos y ejercieron el doble cargo. Fuimos una genial república bananera, en la que a la noche Morales era gobernador y a la mañanita era constituyente… como si fuera una película de muchos años atrás, donde venía un dictador y hacía lo que quería. Así se vive hoy en Jujuy”.

La reforma exprés y a espaldas del pueblo derivó en manifestaciones que fueron reprimidas por un gobierno provincial que sembró el terror de diversas maneras: fuerzas policiales reprimiendo en motos y camionetas sin patentes; uniformados usando camionetas de empresas privadas para levantar gente (como en el Apagón de Ledesma en 1976, que derivó en el secuestro de más de 400 personas, 55 de las cuales siguen desaparecidas); fuerzas policiales disparando a la cabeza y a los órganos reproductores (al menos cuatro personas perdieron la vista en uno de sus ojos); persecución a periodistas y fotógrafos; amenazas a dirigentes de pueblos originarios, sociales, sindicales y docentes; incendio del auto de dos dirigentes sindicales; allanamientos a viviendas sin orden judicial; detenciones ilegales, y etcétera y etcétera.

Sin esperanza de ser escuchados en su provincia, y con la certeza de ser perseguidos, el Tercer Malón de la Paz consensuó viajar a Buenos Aires e instalarse en la Plaza Lavalle.

Frente a la Corte Suprema de Justicia, los tres reclamos concretos del Tercer Malón de la Paz

1) Que la Corte Suprema se expida sobre la inconstitucionalidad de la reforma de la Constitución.

2) Solicitar al Congreso de la Nación la intervención de Jujuy.

3) Que el Congreso elabore y sancione la Ley de Propiedad Comunitaria Indígena.

Con el paso de los días, sumaron otro punto, luego de que a decenas de manifestantes les llegaran multas y contravenciones por cifras mayores a los dos millones de pesos:

4) El cese de represión, hostigamiento, persecución, detenciones e imputaciones a dirigentes y autoridades indígenas en Jujuy.

UN MES EN BUENOS AIRES

A Eloy lo abriga un poncho azul holgado, una bufanda con los colores de la whipala y un sombrero con distintivos de dos banderas: la argentina y la que representa a los pueblos originarios. Sintetiza lo pasado en estos 31 días: “Fue un mes con momentos altos y bajos, de mucha preocupación por lo que continúa pasando en Jujuy, con persecuciones e imputaciones. Y acá que en muchos casos no nos atienden, no nos escuchan. Tanto en la Corte Suprema como en la Cámara de Senadores, y parte de los Diputados. El Tercer Malón de la Paz logró una victoria muy grande, que fue la derrota del dictador Morales y su partido político en la provincia de Jujuy (el candidato más votado fue Milei, con el 39.83%, seguido por la fórmula Rodríguez Larreta – Morales que obtuvo el 18.10%). Otros pasos muy grandes fueron el frenar algunos avasallamientos que sufríamos en la provincia, así como romper las barreras mediáticas y atravesar las fronteras a nivel nacional e internacional, a costa de mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio”.

Luego de ir al Congreso de la Nación a pedir audiencias con ambas cámaras legislativas, integrantes del Tercer Malón fueron recibidos en cuatro oportunidades por diputados de Unión por la Patria y del Frente de Izquierda. ¿Del resto de los partidos políticos? “Nada”. ¿Del Senado? “Nada”. Cuenta Dulce: “En este mes no hubo voluntad del Congreso en general, ni para la intervención de la provincia ni para la ley de propiedad indígena. Sí tenemos unos cuantos diputados aliados, pero no la mayoría. Presentamos notas, pedimos audiencias con cada legislador, sin importar el partido, para que logren comprender y hagan el bien común, pero no se llega al número que necesitamos”.

Johana Arce tiene la capucha de su campera puesta para resguardarse un poco del frío invernal. Es de las naciones Kolla y Guaraní. Tiene 28 años, es comunicadora social y es parte del medio SISA, cuyo nombre homenajea a Bartolina Sisa, histórica luchadora aymara contra el colonialismo. “En lo comunicacional, con la llegada del Malón vimos cierta repercusión, bastante presencia de medios independientes, alternativos e incluso algunos hegemónicos, pero lamentablemente fue bajando y eso es parte de la indiferencia, la discriminación que se vive día a día, lo que también origina que el Malón haya viajado con demandas precisas y concretas que no fueron respondidas hasta el momento. En este mes, hubo varios hechos violentos en la permanencia pacífica, como la policía hostigando y no permitiendo –por directivas del Gobierno de la Ciudad–, poner carpas pese a las lluvias, a la exposición física y emocional; pero esto tampoco fue contemplado en los medios. En cuanto a las movilizaciones, que ya perdí la cuenta de la cantidad porque fueron un montón, tampoco hubo el acompañamiento necesario”. Profundiza el planteo: “Hay que tener en cuenta que las comunidades tienen su forma de organización asamblearia, todas las voces se van escuchando y así se llevan adelante las decisiones, sobre la marcha; eso muchos medios no lo tienen en cuenta a la hora de acompañar”.

A la imposibilidad de poner carpas, medida que se sostiene, vale aclarar que los primeros días tampoco les permitieron instalar baños químicos. Los días de lluvia, agentes de la Policía porteña no permite que las y los malones se cubran con nylon y plásticos: “Pueden poner las lonas para resguardar las cosas de la lluvia, pero la gente no puede ponerse debajo porque eso sería acampar y no están autorizados”, fue la orden del oficial Pérez. 

Jorge Angulo es coordinador del Consejo de Pueblos Originarios Llankaj Maki de Jujuy. Vive en Palpalá y es una autoridad indígena de la comunidad kolla Tawa Suyu (“De las cuatro regiones”). Tiene 45 años y lleva puesta una gorra negra con el nombre de su organización, que en quechua significa “Manos trabajadoras” y que lleva la figura de una mujer en el centro: “Estela Silos, referente indigena que falleció hace 8 años. Originaria, militante social, sindical, estudiantil. Ella armó este consejo. Fue una tremenda luchadora que nos dejó el espíritu de que todo se resuelve luchando y organizándonos”, expresa Jorge con voz firme. Comparte su balance de la permanencia frente a Tribunales: “Este mes vino a consolidar un proceso, un mensaje, la voz de que va a haber un cambio. PachaKuti le decimos, que significa el cambio de esta forma de vida, el inicio de un nuevo ciclo. Porque una cosa es el objetivo específico de hacer caer a la reforma y sobre eso hay que seguir buscando estrategias, abrir muchos caminos para lograrlo. Pero lo más fuerte es que el Malón vuelve a instalar la figura de los pueblos originarios como actor político, porque acá hay hermanos y hermanas preparadas, a la altura de cualquier funcionario. Venimos a decir no solamente que estamos resistiendo desde nuestras comunidades, sino también transformando la realidad que nos toca vivir. Que por los desarraigos, hacemos políticas de arraigo; que no solamente frenamos las mineras, sino que pensamos cómo nos desarrollamos. Logramos un objetivo que es ser parte de la agenda, pero no como indios pobres, sino como actores que queremos discutir la forma en que cambiamos esta situación.  Cada gestión de gobierno nos ha ido relegando de nuestra función política; en el mejor de los casos solucionando las urgencias y emergencias, pero nada más. Y el Malón vino a poner un freno a eso. Este es el gran triunfo”.

Néstor Jerez es cacique del pueblo ocloya y uno de los voceros designados. Tiene pelo largo, sujetado por un trarilonco negro y blanco. El trarilonco es una cinta que rodea la cabeza a la altura de la frente, como vínculo con los antepasados. Su diagnóstico hasta el momento: “Hay muchos logros que quedan en segundo plano porque lo principal que necesitamos es la nulidad de la reforma y la intervención federal en la provincia. Pero el Malón ha triunfado porque ya es noticia mundial; porque la derrota de Morales en las PASO demuestra el poder originario en Jujuy; porque saliendo del territorio nacionalizamos el problema; porque hay un reconocimiento desde los diferentes movimientos sociales y sindicales al Malón como un actor político; porque realmente estamos demostrando otra forma de llevar adelante la política, donde todo es circular, donde las decisiones se toman en una asamblea, donde realmente el dirigente, la autoridad elegida, tiene que ejecutar lo que dice la asamblea y no al revés. Y también hemos triunfado porque seguimos poniendo en evidencia que la discusión pasa por dos modelos de vida totalmente diferentes y opuestos, como es el que venimos pregonando en los pueblos milenarios basado en el ‘buen vivir’ y el otro que está reflejado en la reforma de la Constitución que implica la continuidad del genocidio y que el gobierno se apropie de los territorios, de las tierras fiscales, el agua, los recursos naturales, la biodiversidad, la genética y prohíbe al pueblo jujeño a expresar su derecho; o sea, una dictadura y volver a la esclavitud”. Casi sin pausa, agrega: “Queremos creer que en Argentina hay Estado de derecho a pesar de que hasta ahora, los jueces de la Corte Suprema no respondieron a nuestro pedido de audiencia desde el primero de agosto, pese a que el procurador General de la Nación ya dijo que le corresponde a la Corte convocar a una audiencia pública”.

Cumple un mes en Buenos Aires el Tercer Malón de la Paz y el gobierno crea una comisión investigadora por los abusos en Jujuy
Postal de uno de los momentos más críticos: tres representantes se encadenaron al edificio de Tribunales, en reclamo que la Corte Suprema los atienda. Aún no sucedió.

En todo el mes, día tras días, el Malón se acercó a la puerta de Tribunales y la respuesta fue el silencio, la puerta cerrada, el vallado. Pidieron audiencia, y no les contestaron. Desde el Servicio de Paz y Justicia (SerPaJ) presidido por el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, también solicitaron audiencia, y no le contestaron. En los primeros días de agosto, Ricardo Lorenzetti, uno de los jueces de la Corte, había prometido recibirlos. Les dijeron que podrían pasar 10 maloneros. Luego 5. Luego 3. Luego 1. Entró Néstor Jeréz, pero sólo le permitieron llegar hasta la mesa de entrada. Le pidieron que deje un número de teléfono y que lo “llamarían”. 

Les mintieron.

Y entonces, durante más de 50 horas cuatro maloneros realizaron una huelga total, de comida y de bebida, para exteriorizar la bronca. Y tres de ellos se encadenaron en las escalinatas de la puerta de entrada a la Corte. 

Tampoco los recibieron. Ni se comunicaron.

La mentira y el ninguneo tienen nombre y apellido: Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti.

Dulce está tomando unos mates para calentarse de una tarde fría, en la que el sol se empieza a despedir, muy lentamente. Hay un paralelismo con las respuestas obtenidas: “Pensamos que íbamos a tener avances con mucha anterioridad y la cuestión se está poniendo lenta, pero los hermanos estamos dispuestos a quedarnos, a luchar como el primer día; estamos pendientes para volver a hacer una huelga de hambre si es necesario. El decreto firmado por el presidente para conformar una comisión investigadora está bueno, pero no es la baja de la reforma ni la intervención de la provincia. Es algo, sí, aunque nuestro objetivo no está cumplido”. Añade: “No es lo que vinimos a buscar, pero esperemos que con este DNU gran parte de los hermanos pueda regresar a sus hogares porque muchos viven de su siembra, de sus animales. Por ejemplo, ya estamos fuera de la siembra de papa y de maíz; o sea, en enero y en febrero no van a tener ningún ingreso económico, no va a haber qué cosechar; y ya en septiembre entran a reproducirse los animales, si ellos siguen acá, en enero y febrero no va a haber animales. ¿Se entiende cómo nos estamos jugando todo quienes permanecemos acá?

LA COMISIÓN INVESTIGADORA

La permanencia del reclamo, en Jujuy y en Buenos Aires, la consistencia de lo que exigen, una mesa de diálogo con la Secretaría de Derechos Humanos y con el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas), junto al acompañamiento del SerPaJ, de muchas organizaciones indígenas, sociales y sindicales, derivaron en que el viernes 18 de agosto los recibiera en Olivos el Presidente de la Nación, Alberto Fernández. De esa reunión se consensuó el compromiso de crear la Comisión de Recepción y Análisis de Denuncias sobre Violencia Institucional en la provincia de Jujuy, que dependerá de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. El decreto que confirma su creación se publicó ayer en el Boletín Oficial. La Comisión, ya en vigencia, cuenta con un plazo de hasta sesenta días corridos para elevar el informe y tendrá como los siguientes objetivos:

–“Receptar las denuncias de abuso de autoridad, hostigamiento, persecución y demás casos de violencia institucional cometidos por la fuerza policial provincial contra manifestantes durante y después de la protesta contra la reforma constitucional de la provincia de Jujuy”. 

–“Recopilar las observaciones formuladas por los organismos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y del Alto Comisionado De Las Naciones Unidas Para Los Derechos Humanos (ACNUDH), relativas a la actuación de la fuerza policial provincial durante las protestas llevadas a cabo por las diversas organizaciones sociales, sindicales, comunidades indígenas y demás ciudadanos en la provincia de Jujuy”. 

–“Elaborar un Informe para el Congreso de la Nación y la Corte Suprema de Justicia, con las recomendaciones que aseguren el cumplimiento de las obligaciones asumidas por el Estado Nacional en los Tratados y Convenios Internacionales sobre Derechos Humanos”.

El decreto establece que la comisión estará integrada por un mínimo de cinco y un máximo de siete representantes, en carácter «ad – honorem». Asegura la norma: “Será coordinada por el Director Nacional de Políticas contra la Violencia Institucional y estará compuesta además por la titular de la Dirección Nacional de Asuntos Jurídicos Internacionales en Materia de Derechos Humanos y por expertos de reconocida trayectoria en materia de derechos humanos, quienes serán designados por el Ministro de Justicia y Derechos Humanos”.

“Esta comisión es un paso importante, porque de ella participarán organismos nacionales e internacionales como la OIT, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, además de distintas áreas del gobierno nacional. Pero este paso no quiere decir que terminamos acá y nos volvemos a casa. Vamos a continuar esta lucha, será un proceso largo”, explica Eloy.

Nimia es una joven malonera de Susques, que representa a una franja etaria que se está levantando: “Este decreto lo ganó el Tercer Malón de la Paz poniendo el cuerpo todo el día, todos los días, luego de casi tres meses ausentes de nuestras casas, lejos de la familia, de no compartir un almuerzo ellos. Es un avance importante para demostrar que Gerardo Morales violó todos los derechos; con esto ganamos más fuerza para seguir luchando y volver a tener tranquilidad en nuestro territorio”.

Cumple un mes en Buenos Aires el Tercer Malón de la Paz y el gobierno crea una comisión investigadora por los abusos en Jujuy

Suma Néstor Jerez: “Esta comisión tiene que generar insumo que sirva para lograr el punto 4 de nuestro reclamo, y que cese la violencia institucional y la violación de los derechos humanos en Jujuy, y a su vez, el informe irá al Congreso y a la Corte Suprema como otro fundamento más para la intervención de la provincia y la derogación de la reforma”.

Dulce es menos optimista. “Está bueno lo que firmó el presidente, pero no vinimos a eso. De hecho, podríamos haber ido a cada ministerio, a pedir una cosa, a pedir otra cosa, pero no es el objetivo del Malón, que es bajar la reforma. No hay conquista intermedia para nosotros”.

 –¿Tenés esperanza de que a partir de esta comisión investigadora se derogue la reforma?

–No. Lo que espero es que, una vez que se salga a la luz la investigación de esta comisión, se plante un nuevo jujeñazo y ahí sí se baje la reforma. El poder político actual siempre tiene algún convenio, siempre tiene algún negocio, siempre se deben favores, entonces no va a caer la reforma. Sí creo que cuando se muestre todo lo que pasó en Jujuy, el maltrato, los golpes, las heridas, las persecuciones, y el pueblo en general se entere de lo ocurrido en su totalidad, se levantará nuevamente. Decretos tenemos un montón, leyes también, pero sólo el pueblo podrá lograr bajar la reforma y eso es levantándose de nuevo. Venimos de tantas generaciones buscando liberarnos de los nuevos Estados que están sobre nuestro territorio, que una generación más que esté peleando, no nos va a cambiar. Así que pase lo que pase, lo vamos a seguir intentando.

LARGO PLAZO

El 9 de agosto se conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas y desde la vigilia se llevó a cabo una asamblea plurinacional pensando en fortalecer la unidad de las distintas naciones originarias. Fue una semilla más, no pensando en el corto plazo, sino de cara al futuro. Desarrolla Eloy: “En todas las provincias del país hay pueblos originarios preexistentes a la nación argentina y a partir de este Malón conseguimos aliarnos con muchos de ellos. Se están dando asambleas plurinacionales en diferentes lugares con el objetivo de construir una confederación de pueblos originarios”.

En el mismo sentido, cuenta Jerez: “Hay que entender que esta lucha va a ser larga porque del otro lado tenemos un monstruo, tenemos la agenda 2030, al nuevo orden mundial, al poder económico y concentrado, al imperialismo, a la corporación de las multinacionales que viene por todos. Por eso, uno de los caminos que ya estamos planificando es visitar cada una de las provincias. Ya nos llegaron invitaciones de varias, como Mendoza, Río Negro, Catamarca, donde iremos para seguir articulando y acompañándonos”.

Sergio Zerpa llegó a Buenos Aires con el Malón y hace unos días regresó a Abra Pampa. Desde el costado de la ruta, analiza: “Este Malón no sólo está siendo importante por lo que pasa en Buenos Aires sino a nivel local. Venimos de un proceso largo y este punto de inflexión hace que las comunidades originarias profundicen el volver a resurgir y a organizarse, sin dependencia de un partido político, sino del mismo sentimiento que nace de defender los territorios”.

Jorge Angulo dirige su mirada al porvenir: “El Malón ha generado un nuevo aire que ya está soplando en las diferentes provincias, en los diferentes pueblos. Aunque sea distinta la magnitud, siento que se está dando un proceso similar al que pasó cuando se transformó el Estado boliviano a Estado plurinacional, cuando no sólo hubo un cambio de gobierno sino una forma donde los originarios pasaron a ser factores políticos. Vamos por ese camino. Este proceso se profundiza con el Malón de la Paz pero viene de hace muchos años”.

Johana Arce nació en Jujuy hace 28 años. Pero debió mudarse a Buenos Aires. “Soy de Ledesma, y cuando el Malón partió en junio a San Salvador viajamos con mi hermana desde Buenos Aires para allá. Lo primero que sentí fue la fortaleza de la lucha, pero también la bronca. Y cuando llegamos acá el primero de agosto, fue potenciar esa bronca, y preguntarme ¿por qué hay que movilizarse hasta acá? ¿por qué tiene que ser acá donde Dios manda y se toman las resoluciones? Me pongo a pensar en mis abuelos, y también en cómo fue que llegamos a Buenos Aires.

¿Cómo llegaron?

-Desplazados. Igual que como muchos llegan a Buenos Aires.  

Johana ahora no habla con palabras. Habla con los ojos. Con su emoción. Con su impotencia. Con sus recuerdos. Con su memoria. Con sus abuelos. Vuelve a hablar. Ella, y toda su gente que lleva consigo. “Mi historia familiar me da bronca. Más allá de la fortaleza, me da bronca. ¿por qué hay que llegar a este punto? ¿por qué hay que estar expuestos acá un mes, con respuestas vagas, con muchas respuestas vagas, como este decreto que también es vago, como muchas cuestiones que son vagas? Llegar a Buenos Aires es el desplazamiento forzado, es no poder estar en tu territorio. Alrededor del 2000, en Ledesma, nos desplazaron para plantar caña de azúcar y con mis papás nos vinimos acá, primero a Ciudad Evita, debajo de un puente, y después al barrio Carrillo, en Soldati. Esta reforma de Morales genera esto mismo: que uno pierda su territorio, provoca desplazamientos forzados, donde uno va perdiendo su cultura. La reforma es la pérdida del territorio, es la pérdida de la identidad y por eso acá sigue el Malón, buscando la manera de recuperarla”.

Nota

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Publicada

el

Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.

Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Hay muchos jóvenes.

Muchos docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.

Hay una Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que llega y gente que se va.

Gente que estuvo todo el tiempo.

Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.

Está el movimiento disca, también siempre presente.

Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.

Hay carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.

Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.

Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”

Es la cuarta.

Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.

Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.

Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.

Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.

El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.

Algunos datos de contexto:

  • Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
  • El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
  • La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
  • Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas. 
  • Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Docentes Uber

Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.

Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”. 

Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.

Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”. 

Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”. 

Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.

Plata para la deuda

Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”. 

Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”. 

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario
Foto: Juan Valeiro

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”. 

En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.

El contagio

Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.

La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.

Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos: 

  • “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y 
  • “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”. 

Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:

“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.

Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.

Y sonríe.

Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.

Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.

Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.

¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.

Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.

Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán 

  • junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
  • Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
  • De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
  • De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:

“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.

La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:

“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.

La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.

Que la cosa sigue.

En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.

Sigue cada miércoles en el Congreso.

Y todas las veces que hagan falta.

Porque hay muchos jóvenes.

Docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.

Hubo otra Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.

Hay más carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

Seguir leyendo

Nota

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Publicada

el

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.

Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol

–El sueldo no alcanza ni para comer.

Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.

También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.

Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.

Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Salir a la calle

El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.

La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.

La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.

Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:

  • Docentes con sueldos indecentes.
  • Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
  • Basta de mentiras, amenazas y presión.
  • Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
  • Salud mental es llegar a fin de mes.
  • Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Migajas

Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.

–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.

–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.

Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–. 

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas

-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.

Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”. 

 ¿Cómo sigue el curso de esta historia?

Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Seguir leyendo

Nota

MU 212: El fin de un mundo

Publicada

el

MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




MU 212: El fin de un mundo

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




MU 212: El fin de un mundo

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




MU 212: El fin de un mundo

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

POR FRANCO CIANCAGLINI




Seguir leyendo

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente. ©2025 Agencia lavaca.org. Riobamba 143, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina - Editor responsable: Cooperativa de Trabajo Lavaca ltda. Número de propiedad intelectual: 50682265 - cooperativalavaca@gmail.com | Tel.: +54 9 11 2632-0383

Vistas el día de hoy: 37.008