Nota
Aborto sin ley
Hace casi un año comenzaba en la Cámara Baja el debate sobre despenalización del aborto por primera vez en la historia parlamentaria. En aquel momento, Juan Carlos Vega, legislador por la Coalición Cívica y presidente de la Comisión de Legislación Penal que tenía a cargo el inicio del trámite parlamentario de este proyecto, indicaba: “Todo lo que en esta Comisión se abre, se termina”.
El largo silencio parlamentario
Durante la jornada del 1 de noviembre, los legisladores fueron exponiendo los obstáculos que acarreó este tema a lo largo de la historia. Vega señalaba: “Quiero recordarles que el primer proyecto de ley sobre aborto data del año 1937. Sin embargo, por distintas razones, nunca llegó a tener trámite parlamentario ningún proyecto. Este es un debate que por primera vez se abre en el parlamento argentino y que, por distintos motivos, estuvo silenciado hasta ahora”. Desde el oficialismo, la diputada Diana Conti indicaba: “Hay quienes estamos a favor y hay quienes no lo estamos. Es verdad también que este no es un debate que esté en la agenda del Poder Ejecutivo nacional. Tenemos un Poder Ejecutivo fuerte: cuando quiere poner un tema en la agenda envía su propio proyecto, y no es este el caso. Pero quienes formamos parte del bloque oficialista en el Congreso Nacional tenemos posturas diferentes sobre este tema, que es controversial para nosotros mismos”.
En consonancia con lo que dicho por Conti, Cecilia Merchán, una de la legisladoras que impulsó uno de los proyectos de despenalización desde Libres del Sur, fuerza de la que actualmente está desvinculada, señaló a lavaca que durante la jornada de debate sobre aborto “se pudieron ver las ausencias, fundamentalmente del Frente para la Victoria, porque sigue siendo un tema difícil. El Frente tiene tendencia a dejar ver hasta dónde avanza el debate y cuando están instalados , después los toma y los capitaliza. No lo lleva, pero lo capitaliza. Se ve que con este tema todavía no; cuando haya un plafón suficiente de la sociedad, ahí sí”.
Sin autocrítica
Argentina cuenta con la Ley de Matrimonio Igualitario y en la última jornada de este año de las sesiones ordinarias la Cámara Baja, se dio media sanción a la Ley de Identidad de Género. Todo llevaba a pensar que el aborto sería el próximo paso. ¿Qué lo frustró? ¿Qué mirada tienen las organizaciones que reivindican este derecho sobre su propia labor? Resume Estela Díaz: “Nosotras también estamos aprendiendo con esto, porque sabemos mucho de movilizarnos, de convocar a actores y actoras sociales, de sumar voluntades, iniciativas, etc., pero cuando llegamos al debate parlamentario, allí se expresan las fuerzas políticas con representación y ahí es donde nosotras acompañamos, presionamos, colaboramos, pero no somos las protagonistas. Este debate recibe apoyos transversales en las fuerzas mayoritarias y también rechazos. Con las principales aliadas de esos bloques, firmantes del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, tenemos que ir estableciendo la mejor estrategia para que el debate llegue al recinto”.
El momento clave
El 1 de noviembre firmaron el dictamen favorable a la sanción de la ley las legisladoras Fernanda Gil Lozano (Coalición Cívica), Rubén Lanceta (UCR), Horacio Alcuaz (GEN), Jorge Rivas (Nuevo Encuentro Popular y Solidario) y Victoria Donda (Libres del Sur). El otro dictamen que se puso a consideración fue promovido por Vega, referido a reglamentar los abortos no punibles ya previstos en el artículo 86 del Código Penal. Ese día clave, de los 11 diputados del oficialismo que integran la comisión, sólo asistió una (Diana Conti), firmó en disidencia y se fue antes de que terminara el debate.
En el momento de la votación hubo 12 diputados de los 31 que componen la Comisión de Legislación Penal. “La Comisión sesionó en minoría, pero por reglamento una vez que hay 11 diputados puede debatirse y producir dictamen. Hubo a partir de allí desprolijidades del presidente de la Comisión , que cerró el encuentro diciendo que hubo dictamen y a los dos días, luego de recibir presiones e impugnaciones por parte de diputadas anti derechos, se desdijo”, resume Estela Díaz. “Al margen de este lamentable episodio, esto no empaña el impacto que tuvo el inicio del debate formal en el Congreso. La expectativa mediática fue enorme. Mucho tiene que ver la instalación del tema en la sociedad. El papelón de Vega no empaña lo que consideramos pasos adelante para el debate institucional del aborto y el cambio de Ley. Estamos más cerca”, señala Cristina Ércoli, integrante de Mujeres por la Solidaridad, una organización pampeana que viene sosteniendo la defensa del derecho al aborto desde 2004, una de las 300 organizaciones que componen la Campaña. Ércoli estuvo presente aquel 1 de noviembre. Sus conclusiones: “El Congreso es un ámbito donde se cruzan distintas intencionalidades. Para nosotros es un paso más y significó que la discusión se diera ´en cualquier asado´, como dijo una periodista el otro día, que lo tomen todos los medios. Es decir, se puso en la agenda cotidiana”. Pero también reconoce la existencia de limitaciones a la hora de encarar el trabajo de concientización con los legisladores y la comunidad sobre este tema. “No es para escudarnos, pero tenemos limitaciones. Esta cuestión es federal, pero como dicen: Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires. Muchas compañeras no pueden tener una dedicación full time. En la Campaña hay una comisión de cabildeo que trabaja el tema legislativo. La mayoría de esa comisión es de Buenos Aires y van haciendo la tarea de ver por dónde llegar a los legisladores. Nosotras hicimos cabildeo en nuestras provincias y por eso sabemos que no es un trabajo fácil. Por supuesto que podríamos haber hecho mucho más, pero también hubo un problema con los presidentes de las comisiones. Ellos juegan con otros valores, no en consonancia con la defensa de los derechos de la mujer. No es lo mismo que con lo de Matrimonio Igualitario: acá se juegan otros intereses. El aborto clandestino mueve cifras económicas impresionantes”.
Derecho y humanas
La primera jornada de debate público en el Congreso sobre el aborto fue el 30 de noviembre de 2010 y fue invitada Marianne Mollman, representante de Human Rights Watch. Luego, en julio de este año, asistió Patricia Luz Mejía, vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA). La estrategia, entonces, fue sentar las bases argumentativas sobre el eje de los derechos humanos vulnerados.
Analizando el camino parlamentario de este último año, Ércoli no es autocrítica: las integrantes de la Campaña están contentas por el trabajo que se hizo. Las organizaciones que la integran se reunirán a fin de año en una plenaria para definir los pasos a seguir. “Volvemos a empezar, con más firmas. Será la cuarta vez que presentamos un proyecto. Son avances, en un Estado laico que está atravesado totalmente por una religión subvencionada por ese mismo Estado”. ¿Alcanza esa cruz como justificación?
También la legisladora Merchán señala la importancia de haber instalado el debate en el Congreso. “Ingresar el proyecto en Comisión fue lo más relevante, después se sucedieron un montón de cuestiones que tienen que ver con que este es un tema tabú y luego se desencadenaron las desprolijidades de Vega por el temor de avanzar con el tema de fondo”. Merchán también da otra justificación: “Sabíamos que pasara lo que pasara, el resultado legislativo iba a ser el mismo porque más allá del dictamen, para llegar a tener media sanción sólo contábamos con 19 días y era difícil lograr que en ese plazo el proyecto pasara por las otras dos comisiones”, un trámite necesario para que el proyecto llegue al recinto.
Los tiempos legislativos
Inicialmente, el presidente de la Comisión, Vega, había convocado a reunión para el 27 de septiembre, pero la mayor parte de los diputados firmantes del proyecto habían explicitado la conveniencia de convocar a la reunión después de las elecciones presidenciales. “Luego Vega dio a conocer su propio proyecto de ley y postergó la reunión para el 1 de noviembre debido a presiones de sus pares”, se indicó, sin embargo, en un comunicado de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
Merchán señala que de los 50 diputados que apoyaron con su firma el proyecto, “no todos estuvieron el 1 de noviembre para acompañar el debate”. ¿Por qué? Responde Merchán: “Es tan difícil conseguir una explicación clara sobre los motivos. Te dicen: ´No pude, no llegué, tuve tal problema´. En síntesis: no lo vieron como un debate prioritario”.
A pesar de ello y del recambio de las bancas que hubo este 10 de diciembre, las legisladoras que apoyan la sanción de ley consideran que en el próximo año legislativo “las condiciones están mejor dadas”.
“Habrá que redoblar esfuerzos, pero se dejó las bases sentadas para dar el debate con muchos más elementos”, señala Merchán.
Quizá, de analizar qué elementos hacen falta para lograr la sanción de esta ley se trate la lección que deja esta frustración.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

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Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
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