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#AbortoLegalYa: Comenzó el debate en Senadores
Con posiciones diferentes al interior de los bloques, comenzaron hoy a emerger los principales contrapuntos que tendrá el debate en el Senado: los tiempos de votación, las comisiones cabecera, el rol del Ejecutivo que hoy defendió el proyecto. Hasta el jueves continúan las exposiciones a favor y en contra, y hasta ahora se espera que el proyecto llegue al recinto para ser votado el martes 29 de diciembre. Enterate de lo que falta para lograr la media sanción y #QueSeaLey.

El mismo día en el que la Cámara de Diputados dio media sanción a la legalización del aborto, el proyecto ingresó formalmente a Senadores. Y para ese mismo mediodía del 11 de diciembre –después del debate de madrugada y la votación a las 7:23- ya habían sido asignadas por la presidenta de la Cámara, Cristina Fernández de Kirchner, las comisiones que tienen ahora en sus manos a la IVE: Banca de la Mujer, comisión cabecera e integrada por las 28 mujeres de la cámara y presidida por Norma Durango, senadora a favor de la ley; Comisión de Justicia y Asuntos Penales, presidida por Oscar Parrilli, senador que votará a favor también; y la Comisión de Salud, presidida por Mario Fiad, quien adelantó su postura en contra.
Las comisiones cambiaron en relación al debate de 2018: no interviene la Comisión de Asuntos Constitucionales ni la de Presupuesto y Hacienda, se sumó la Comisión Banca de la Mujer. Al igual que hace dos años, las Comisiones de Salud y Justicia y Asuntos Penales se mantuvieron.
La designación de comisiones estuvo en el centro de la discusión en el inicio en el plenario de comisiones en el día de hoy, minutos después de las 14 horas. Después de que la senadora pampeana Norma Durango (Frente de Todos) abriera el debate pidiendo “un debate respetuoso, con libertad de opinión y garantía de respeto de los argumentos de una y otra posición”, pidió la palabra el senador catamarqueño Dalmacio Mera (Frente de Todos) y cuestionó que la comisión de cabecera sea Banca de la Mujer. “Que sea cabecera, con todas las integrantes mujeres, lo que hace es desresponsabilizar al varón de una situación tan delicada para que el hombre o el varón se haga cargo”, fue su argumento. Durango agradeció la intervención y dio lugar a que hable la senadora santafecina María de los Ángeles Sacnun (Frente de Todos) quien dijo que “la Banca de la Mujer tiene que ver con una perspectiva de todas las políticas de Estado”.
Después intervinieron los otros dos presidentes de las comisiones que son parte del debate. El senador neuquino Oscar Parrilli (Frente de Todos) sostuvo que le parece acertada la elección de la comisión cabecera; lo siguió el senador jujeño Mari Fiad (Cambiemos), que volvió a ir en contra de la elección: “Los giros de este proyecto nos muestran que la salud pública no es la primera de la razones con la cual se pone en valor esta media sanción. Si fuera así, la comisión de Salud seria de cabecera como fue en 2018”.
El plenario y los emojis
La primera jornada de debate en la Cámara de Senadores fue igual que en la Cámara de Diputados: las exposiciones estuvieron a cargo del Poder Ejecutivo, encargado de enviar el proyecto.
Luego hubo ronda de preguntas: fueron once las senadoras y senadores que formularon consultas hasta pasadas las cinco de la tarde. El debate se siguió por el canal de YouTube oficial, con menos personas conectadas que durante el debate en la Cámara Baja: alrededor de 3000 personas mirando en vivo. Mientras sucedía la reunión, el chat que acompaña la transmisión se debatió entre corazones verdes y corazones celestes: casi no había comentarios, solo emojis.
Fue el Ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, quien defendió la postura oficial y puso en contexto lo que se está debatiendo: “Mientras ocurre este debate hoy están sucediendo 1000 abortos en Argentina y 100 internaciones en hospitales públicos por aborto y complicaciones”.
Esa frase dio lugar luego a que se cuestione en número de abortos clandestinos que suceden anualmente en Argentina. Uno de los senadores que preguntó reiteradamente por esto fue Estaban Bullrich, a quien se lo pudo ver con una imagen religiosa colgada en la pared a sus espaldas.
Vilma Ibarra, Secretaria Legal y Técnica de la Nación, aclaró a sus observaciones: “Como toda practica clandestina, no legal, no hay información oficial: lo que tenemos son estimaciones”.
El estudio “Estimación de la magnitud del aborto inducido en la Argentina”, realizado por las investigadoras Silvia Mario y Edith Alejandra Pantelides, se basa en datos recopilados en 2005 durante una investigación subsidiada por el Ministerio de Salud de la Nación y es de donde salen los números que se utilizan aún hasta hoy. “El método residual aplicado a la estimación del aborto inducido en la Argentina arroja un número que oscila entre aproximadamente 486.000 y 522.000 abortos anuales”, sostienen las autoras en las conclusiones de la investigación. “El cálculo basado en las estadísticas de egresos hospitalarios por complicaciones de aborto arroja estimaciones más bajas del número anual de abortos inducidos en el año 2000: 371.965 y 446.998, según los ajustes introducidos en el registro de egresos hospitalarios”, afirman.
A modo de conclusión sobre el tema, dijo Vilma Ibarra: “Son cifras de una magnitud importante aun cuando las ajustemos para abajo o para arriba y de este tema venimos a dar cuenta con este proyecto de ley”.
Ante los contrapuntos con los números el ministro de Salud volvió a canalizar el eje del debate como una cuestión de salud pública: “Porque el aborto tal como está causa muerte y causa morbilidad. La penalización solo sirve para estigmatizar a las mujeres, que no concurran en tiempo y forma a los servicios de salud, que recurran tarde, que concurran cuando muchas veces es irreversible. Y naturalmente cuando existe una ley de este tipo favorece el acceso a las consejerías, a la salud sexual, y a las técnicas no cruentas para resolver este tema”.
Vilma Ibarra, quien coordinó la redacción del proyecto, sostuvo al cerrar su intervención: “Si este proyecto de ley se aprueba nosotros no vamos a violentar las ideas ni las creencias de nadie. Cualquier persona va a seguir viviendo según sus creencias y va a poder seguir tomando sus decisiones en base a sus creencias. Sin embargo algo habrá cambiado: vamos a tener menos infecciones a causa de abortos clandestinos, menos perforaciones intrauterinas, menos sufrimiento de mujeres, menos afectaciones a la salud y menos muertes evitables. Nuestro objetivo es que haya menos embarazos no intencionales, que haya menos abortos, y lo vamos a conseguir con políticas sustantivas. Queremos más derechos reproductivos, más embarazos deseados, más salud, más familias y más vida”.
Cómo seguirá el debate
El tratamiento que inició hoy ya tiene fixture: las reuniones de comisiones se extenderán mañana martes y miércoles.
Las jornadas serán de 10 a 13 y de 15 a 18 horas, y se cree que habrá entre 40 y 50 oradores intercalando posiciones, aunque el número no está definido.
Varios senadores y senadoras contrarios a la ley pidieron un debate más largo. “Es un tratamiento express” dijo José Mayans, jefe de bloque del Frente de Todos, que se sabe votará encontra; al contrario varias a favor de la legalización enfatizaron que los argumentos ya fueron dados y pidieron un debate que no se extienda: por ejemplo, la senadora Sapag sostuvo que con 10 expositores estaría bien.
Durango explicó que la lista de oradores se está construyendo respetando las miradas de quienes están a favor y de quienes están en contra.
La senadora tucumana Elías de Pérez, en contra de la ley, insistió varias veces que las dos posturas se vean reflejadas y dijo que a ella la representan en este debate el senador Fiad y el senador Mayans. En ese comentario quedó en evidencia la transversalidad tanto a favor como en contra: el primero es de UCR – Cambiemos, el segundo jefe del bloque del Frente de Todos en el Senado.
“Estoy convencida de que está absolutamente vigente el debate del 2018, las consideraciones de los diferentes especialistas que participaron en estos días del debate legislativo en Diputados están además a disposición de los senadores, y tenemos acceso a esas exposiciones para poder analizarlas y tomar posición”, sostuvo en declaraciones a la prensa la senadora Sacnun, intentando zanjar el tema de los tiempos.
El jueves de esta semana se reserva la mañana para el debate entre senadores y senadoras, y durante la tarde se firmaría el dictamen.
Se espera que el proyecto llegue al recinto para ser votado el martes 29 de diciembre.
La sesión incluiría también la votación del proyecto de los 1000 días para la atención y cuidado integral de la salud, tanto durante el embarazo como en la primera infancia.
Que sea Ley.
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Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
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Crónicas del más acá: GPS
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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
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