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Crímenes en José León Suárez: “No es el gatillo fácil, es la política”

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Mauricio Ramos, 17 años. Franco Alarcón, 16. Muertos a balazos por la policía en José León Suárez. ¿Quién es responsable?
Crímenes en José León Suárez: “No es el gatillo fácil, es la política” NOTA CON AUDIOS

Juana María, la abuela de Mauricio, dice a lavaca:
-Mi nieto era la alegría. Un amor. Pero lo mataron. No hay un solo culpable, como dicen, ese que disparó. Hay varios. Y para mí hay un culpable más: el que dio la orden.
Crímenes en José León Suárez: “No es el gatillo fácil, es la política”Gastón Chillier, director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que acaba de entrar en el caso judicialmente dice:
-Hay que dejar de hablar de gatillo fácil. Hay que hablar de responsabilidades políticas.
Juana María y Chillier dicen algo parecido, cada uno con sus palabras.
Ernesto “Lalo” Paret, cartonero desde chico, vecino de la zona y actual integrante de la Cooperativa Unidos por el Calzado (CUC, la ex Gatic recuperada por sus trabajadores) dice: “José León Suárez es un depósito de basura, donde muchos pudimos sobrevivir gracias a la basura. Tenemos los rellenos clandestinos, los rellenos sanitarios, los asentamientos construidos sobre esos rellenos de basura, y esa situación hace posible que todo el régimen piense que los que vivimos ahí no valemos nada”.
Lalo sugiere que toda esa zona de la quema del CEAMSE y los asentamientos construidos sobre desperdicios debería convertirse en “Quemaikén”, un parque temático de la pobreza.

Quemaikén
Los crímenes de Franco Almirón y Mauricio Ramos en José León Suárez tienen como fondo el paisaje asombroso de montañas de basura -La Quema del CEAMSE- en asentamientos construidos sobre basurales clandestinos. Mauricio y Franco también cirujeaban, eran discriminados por la piel, y sobrevivían. Decí Mu estuvo hace unos meses con Lalo, Piki y Ángel, que cuentan qué se encuentra en la basura y cómo se ve la vida desde José León Suárez. ¿Qué se encuentra en la basura? Viaje a lo que bautizaron Quemaikén, el parque temático de la pobreza, universidad práctica sobre cómo entender el presente.

Crímenes en José León Suárez: “No es el gatillo fácil, es la política”
En el corazón

 

A Mauricio Ramos, 17 años, una bala le dio en el corazón. Fue suficiente. Franco Almirón, 16, recibió cinco balazos en el cuerpo. Otro adolescente, Joaquín Romero, fue internado con heridas gravísimas. Los vecinos se alzaron contra la policía, que debió ser desplazada de la zona. El episodio ocurrió en José León Suárez, el 3 de febrero. Según la versión de la Policía Bonaerense, una banda del barrio La Cárcova preparó una emboscada que hizo descarrilar a un tren de carga, para asaltarlo. Esta tesis (acaso inspirada en un exceso de películas de cowboys, y desmentida por la investigación judicial) incluyó la llegada de las huestes policiales para evitar el supuesto saqueo del tren, y el valeroso enfrentamiento de los efectivos contra los vecinos, que culminó –como tantas veces- en el asesinato de dos chicos. La justicia ya captó que la versión policial no funciona ni como relleno sanitario.

Cuando los fiscales Raúl Sorraco, Ana María Armetta y Marcelo Sendot interrogaron a uno de los sospechosos, el teniente Gustavo Vega, este señor, que es instructor de tiro, declaró que se equivocó al cargar municiones de plomo en lugar de las de goma. Hay dos chances.

a) Si lo que dijo es mentira, muestra una curiosa tendencia policial a exculparse por el absurdo. (Gustavo Kapp, policía que el 12 de febrero disparó por la espalda en Baradero a Lucas Rotello, 19 años, dijo que no sabía que su escopeta tenía balas de plomo).

b) Si lo que dicen Vega y Kapp fuera cierto, la “seguridad” de los bonaerenses está en manos de una institución desquiciada.

 

La realidad es un poco peor: la policía sigue matando chicos pobres sistemáticamente, y es el modo en que el Estado parece pretender resolver muchas veces el llamado “problema social”.

 

 

Descontrol 2011

 

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) se involucró en el caso como particular damnificado, representando a las familias de las víctimas, y en un comunicado planteó: “La represión de José León Suárez pone de manifiesto, una vez más, la ausencia absoluta de control por parte del Ejecutivo provincial sobre la policía. La gestión del gobernador Daniel Scioli ha desmantelado los mecanismos que posibilitaban el gobierno civil de la institución. En su lugar, cedió el manejo a los propios jefes policiales y ratificó así su opción por las respuestas represivas”.

Gastón Chillier, Director Ejecutivo de esa institución se asombra al comenzar la charla. Se asombra de que no hay nada nuevo. “El caso refleja de manera brutal y burda lo que se ve en los últimos años en la provincia de Buenos Aires. Es algo que vemos estructuralmente a nivel nacional, exacerbado en la provincia de Buenos Aires: un alto componente de exclusión social, al que se responde con violencia policial”. Chillier reitera que esto no es nuevo: “Lo nuevo es que ahora huele a descontrolado”.

Crímenes en José León Suárez: “No es el gatillo fácil, es la política”


 

Autogestión policial

 

El documento del CELS hace referencia a la autogestión policial: “Lo que queremos decir es que no se siguen las órdenes del gobierno. En teoría la policía debería ser una herramienta dentro de una política. Pero la autogestión significa que se vuelve a delegar en manos de la policía lo que deberían controlar los civiles”.

Chillier considera que haber unificado el ministerio de Seguridad con el de Justicia en la provincia (bajo la órbita de Ricardo Casal) “da a entender que la Seguridad no es un tema importante en sí, que se puede subsumir en un ministerio de Justicia, y que se trata de un asunto meramente policial. En ningún caso pensar eso es bueno, pero menos todavía con policías como la Bonaerense, la Federal, la de Río Negro y tantas policías provinciales que no han sido parte de la agenda democrática, y son autoritarias, verticalistas y violentas.

 

 

Se olvidaron de Cabezas

 

Para no ir demasiado lejos en la historia, podría hablarse de la Bonaerense como escenario de campos de concentración, torturas y desapariciones, durante la época militar. Más cerca, el 25 de enero de 1997, el cuerpo incinerado del reportero gráfico José Luis Cabezas. El lema que siguió a aquel crimen (“No se olviden de Cabezas”) referido a la llamada “Maldita policía” ya parece haber entrado en territorio Alzheimer. “Y la institución sigue presentando altos niveles de violencia, de corrupción y de ineficiencia” suma Chillier. “El gobierno plantea que son excesos, la manzana podrida, cuando resulta evidente que se trata de un problema estructural. Nosotros no queremos que la responsabilidad se limite a quién mató a los chicos en José León Suárez, ni en Baradero, sino que debe subir. Claramente hay que dejar de hablar de gatillo fácil, y pasar a hablar de responsabilidades políticas”.

 

 

Narcos + recaudación

Chillier mencionaba la ineficiencia policial: “En barrios como La Cárcova, de José León Suárez, se mueve droga pero casualmente no hay actuaciones policiales sobre eso. Está claro que hay una relación entre el narcotráfico y la policía. Si la policía se dedica a recaudar, estos son los resultados”.

¿De quién es la responsabilidad? “De los gobiernos, y deben rendir cuentas. Si uno hila fino, los funcionarios políticos terminan entregando al policía que disparó el gatillo, una forma muy fácil de limitar la responsabilidad a ese policía”.

El Acuerdo para una Política de Seguridad Ciudadana promovido por el CELS y con apoyo transversal de muchos partidos representados en el Congreso “es un acuerdo que tiene que traducirse en políticas concretas que lo reflejen, aunque no sé si diciendo esto, digo mucho” reflexiona Chillier, que con lo dicho dice bastante sobre la brecha entre las intenciones y las realidades.

 

 

Inflexión de las Viejas Locas

 

Chillier considera que hay un relajamiento de los controles. “Y el punto de inflexión lo percibimos en el recital de las Viejas Locas donde el gobierno dejó hasta de condenar estos casos y de tener una respuesta política acorde a estas circunstancias”. Antes de un recital de Viejas Locas en Vélez Sarsfield, el 14 de noviembre de 2009, Rubén Carballo (17 años) fue víctima de la represión policial pero apareció supuestamente “caído” en un club. Murió el 8 de diciembre. El mismo 14 de noviembre lavaca había recorrido las celdas de la Comisaría 44° donde había 43 detenidos, golpeados, jóvenes, morochos, pobres, asustados. En algún otro lado estaban matando a Rubén. Es el caso que Chillier señala como bisagra en estas historias.

Para el CELS; además, ya la investigación judicial desmiente la versión de la “emboscada” y descarrilamiento premeditado del tren. “Fue un problema de falta de mantenimiento, en el que en todo caso pueden faltar unos durmientes porque los sacan en invierno para calefaccionarse, lo que da la pauta del contexto social. Frente a eso se nota una ausencia del Estado, de políticas sociales a núcleos a los que no les llega nada, y en cambio se responde con la cara más violenta del Estado, que es la de la policía”.


Juana María desde la Quema

Juana María es la madre de María Elena, y la abuela de Mauricio Ramos a quien le decían “Pela”. Juana María tiene 54 años y sigue casada. Su hija tiene 6 hijos, pero está sola y trabaja en una empresa de limpieza. Mauricio era el segundo de seis hermanos. “El barrio está tranquilo” dice Juana María a lavaca. “Lo que pasó es una cosa. Los milicos mataron a los chicos. Vinieron a matar. Los que dicen que hubo tiros desde este lado, dicen mentiras”.

Juana María habla de su nieto. “Era un amor. Era todo. Yo casi lo crié. Mihija sola, se imagina, él estaba siempre conmigo. Iba al CEAMSE (cordilleras de basura) a rebuscarse. Los chicos no encuentran trabajo, por eso van. Estudiaba con una beca, albañilería. Era un chico más. No tenía maldad, vamos a decir”. A Mauricio le gustaba bailar, menos la cumbia que el regatón: “Era pura alegría”.

 

 

Desaparecido en la basura

 

La joven abuela aclara que el barrio no es una villa. “Pero la gente joven no encuentra trabajo, la discriminan. Y si dicen donde viven, peor. Por eso muchos chicos van al CEMSE con motivo de rebuscarse. El amigo que mataron, Franco, lo mismo”. Juana María dice que sus otros nietos “llevan el dolor por adentro. No lo van a andar demostrando”. La mayor tiene 21 años, los otros son de 14, 11, 9 y 7. “Yo también iba al CEMASE, en bicicleta, a rebuscarme. Pero el año pasado me caí, me rompí la rodilla y no pude ir más”. ¿Qué se encuentra en la Quema? “Todo. Hay azúcar, fideos, jabón, yogur, leche, yerba, harina. Las empresas lo tiran. El problema es que hay que revolver para encontrar. Los chicos iban a buscar latas, cartón, nailon, metal. Yo hace 24 años que estoy acá. Antes no había nadie. Empezaron a rellenar con basura, con tierra. Ahora está todo lleno. Y se llenó de gente”. En ese basural la policía hizo desaparecer a Diego Duarte (15 años) en 2004. Como no podían agarrarlo ordenaron a una máquina del CEAMSE que lo tapara con basura. Diego Duarte desapareció para siempre entre los desperdicios.


Cuatro palabras

 

¿Qué espera hacia delante? “Que el futuro sea mejor. No queremos más a la policía. Por eso ahora está la Gendarmería, para evitar que estén matando a los chicos. Que paguen los culpables. Que no estén libres. No hay un solo culpable, como dicen, ese que disparó. Hay varios. Y para mí hay un culpable más: el que dio la orden”.

El barrio logró reaccionar, y obligó a la Bonaerense a acuartelarse en la Comisaría. Sin esa determinación, todo quedaría en el aire. Pero Juana María elige la sencillez: “Ahora está todo tranquilo. No pasa nada”.

Agrega: “No miro más televisión ni diarios. Para mi inventan cosas para perjudicarnos. O alguien les informa todo mal y ellos lo publican. No les creo nada”. Dice cuatro palabras que reflejan un síntoma de época: “Mienten todo el tiempo”.


¿Vidas de relleno?

 

Entre otras cosas, Ernesto Lalo Paret es vecino de José León Suárez, trabaja en CUC, la ex Gatic, colabora con los centros comunitarios de los asentamientos, y fue uno de los impulsores de la apertura de las cárceles de la zona a la Universidad Nacional de San Martín, que dicta ahora carreras para los reclusos. Para entender el universo donde se desarrolla esta historia, dice Lalo a lavaca:

“Desde los fusilamientos de José León Suárez hasta hoy ha seguido siendo siempre lo mismo: un depósito de basura, donde muchos hemos podido sobrevivir gracias a esa basura, y esa situación genera un grado de marginalidad absoluta que hace posible que todo el régimen piense que los que vivimos ahí no valemos nada”.

“José León Suárez es un parque temático de la pobreza. Tenemos un relleno clandestino, tenemos un relleno sanitario, tenemos todos los asentamientos, y ahora tenemos una cárcel con tres unidades donde podemos alojar directamente a todos nuestros familiares (obviamente la mayoría que están ahí están pobres, y mueren permanentemente una cantidad de pibes en la más absoluta soledad). Y no hay un proyecto político que indique claramente una transformación en el tiempo de estas circunstancias”

“Nosotros en la provincia de Buenos Aires tenemos un gobernador que no cree para nada en los lineamientos que habla la Presidenta de la Nación y de los que hablaba el difunto presidente… Usted tiene un ministro de Justicia en la provincia de Buenos Aires que piensa que la forma de regular el tema de la pobreza es combatiéndola de esta manera. Y cuando no funciona el miedo (que en la clase media funciona perfectamente) tiran balas para que entendamos, total…

“Tenemos que sentar las bases para que este tipo de situaciones estén más limitadas. Si no, la pobreza sigue siendo un negocio para el régimen político, para la clase política y para todos”.

[audio:https://media.lavaca.org/audios/2011/jlsuarez-laloparet.mp3]
Lalo Paret, su descripción del «parque temático»

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




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Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




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La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

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Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




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La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




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El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




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Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




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El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




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Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

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Crónicas del más acá: GPS

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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