Nota
La noticia que se respondió con los pies
El juez Claudio Bonadío ordenó la prisión del más emblemático símbolo de oposición al gobierno, Cristina Kirchner, además de otros ex funcionarios y políticos de su partido. El impacto de esta medida coincidió con la 37° marcha de la Resistencia de las Madres de Plaza de Mayo y así, durante todo el día, giraron alrededor de la Pirámide miles de personas preocupadas por lo que esta noticia representaba para el Estado de Derecho. La crónica desde esa Plaza de Mayo conmocionada. El análisis del especialista Luciano Galup sobre cómo impactó en la opinión pública. Y la mirada de tres mujeres de la política, los derechos humanos y del Derecho: Victoria Donda, Myriam Bregman y María del Carmen Verdú.
La noticia sacudió el día, pero no un día cualquiera. Es jueves y es la Marcha de la Resistencia. Es la número 37 y eso significa, nada menos, que desde hace 37 años las Madres de Plaza de Mayo caminan alrededor de la Pirámide durante 24 horas.
A las 15.30, bajo un sol bravo, comienza puntualmente esa ceremonia que representa la capacidad de vencer con los pies los límites, el cansancio, la inclemencia, la oscuridad de la noche y la bravura del sol, hasta superar lo imposible.
Eso es la resistencia para las Madres. Un acto pacífico basado en el poder de la persistencia.
La noticia de las prisiones de políticos opositores y ex funcionarios del gobierno kichnerista, entonces, encontró allí una forma concreta de respuesta social. “¿Fue a propósito?”, pregunta con sincera curiosidad una mujer que camina en la ronda con un cartel que rechaza la próxima reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Buenos Aires. “Fue una provocación”, responde otra sin dudar, con las manos aferradas a la bandera que recuerda a las Madres desaparecidas en la Iglesia Santa Cruz. “También fue un jueves y a la hora de la ronda cuando De la Rúa decretó el Estado de Sitio y se armó la que se armó”, suma otra que enarbola un retrato de Rafael Nahuel, el joven mapuche asesinado en Bariloche. Es entonces cuando una mujer que camina con un rosario en la mano pronuncia una sentencia inesperada: “Estamos padeciendo un gobierno de fanáticos”.
Todos allí en la Plaza comienzan a caminar con convicciones similares: algo tiene este día de peligroso y es algo que hay que responder así, junto a las Madres y con los pies.

“A la indignación hay que convertirla en resistencia”, anuncia Nora Cortiñas al comenzar a girar en el sentido contrario del reloj, como lo hacen las Madres desde siempre, desafiando así las lógicas de los aparatos del poder. Pero hoy en la Plaza no hay gente indignada, sino preocupada. Algunas, por temas concretos y tremendos, como las que llevan en sus manos fotos de Santiago Maldonado, la bandera que reclama la liberación del mapuche Facundo Jones Huala, el cartel con el nombre de Daniel Solano -el jornalero desaparecido en Choel Choel-, o el dibujo de la gorra de Luciano Arruga. Otras por temas intrincados, como las que levantan la bandera que reclama paz para Palestina. Hay también representantes de gremios, que vinieron a sumar sus urgencias por despidos y amenazas de reformas laborales que amenazan sus derechos. Y está también una delegación de maestros y estudiantes que reclaman por el proyecto que pretende reformar la educación pública porteña y elimina los profesorados docentes.

Las Madres Línea Fundadora caminan detrás de una pequeña bandera blanca que grita “30.000 detenidos desaparecidos, ¡presente!”
Las Madres de la Asociación, detrás de una azul que proclama “La falta de trabajo es un crimen”.
Al culminar la primera vuelta el clima ya es otro.
Comienzan a llegar los primeros grupos que suman a la agenda de la resistencia social, la noticia del día.
Y así, en cada vuelta, la marcha se incrementa hasta desbordar.

“¿Ustedes vienen por el acto de las Madres o por Cristina?”, interroga un Policía de la Ciudad al grupo que avanza por Diagonal Norte.
-Por las dos cosas, responden.
-¿De dónde vienen?, sigue el agente.
-De Avellaneda.
¿Y cuántos son?
-Unos 500.
Fue la única y última intervención policial. A partir de allí, los agentes se replegaron detrás de la Catedral y la Plaza de Mayo se transformó en un caudal permanente que regó la ronda para hacerla crecer, girar y cantar.
La batucada de La Garganta Poderosa bramó:
“Olé olé
Olé, Olá
como Santiago
vamos a gritar:
Patricia Bullrich tenés que renunciar.”
La columna de la izquierda, con sus diputados y legisladores a la cabeza, entonó:
“A dónde vayan los vamos a buscar”.
A las siete de la tarde fue el turno de las columnas kirhcneristas, que crearon el hit de la jornada:
“Bonadío, la concha de tu madre
Cristina es del pueblo y no la toca nadie”.
La noticia, a esa altura, ya era otra: por Avenida de Mayo asomaban las banderas del Movimiento Evita, enfrentado en las últimas elecciones al espacio electoral de Cristina Kirchner.
La noticia, entonces, se transformó en esta: no juntas, pero sí revueltas, muy diferentes formas de hacer política se encontraron en Plaza de Mayo para expresarse de la misma manera.
Las unió el espanto.
Ese que estremece a una sociedad cada vez que un gobierno pone el riesgo el Estado de Derecho.
Ese que conjuran las Madres con los pies, desde hace 37 años, ahora y siempre.

El impacto en la agenda
¿Cómo impactó la noticia de la prisión de Cristina Kirchner en la agenda política y social? No es necesario ser especialista para responder esta pregunta, pero es interesante tener en cuenta el análisis que, sobre datos concretos, realizan los que saben cómo dimensionarlo. Es evidente que la noticia de que un juez ordenó la prisión de la principal política opositora es de una conmoción tal que logra no solo acaparar tapas de diarios y zócalos de canales de tevé, sino también capturar toda la sinergia de las redes sociales, esa expresión virtual de la llamada “opinión pública”. Hoy, al promediar la mañana, el especialista en medios y comunicación política, Luciano Galup, compartió a través de Twitter dos cuadros que demostraban cómo esa noticia desplazó dos temas que estaban capturando la conversación social: el ajuste del sistema previsional y los 44 desaparecidos del submarino Ara San Juan. Así explicó Galup qué reflejaban esos cuadros a lavaca:

“La noticia de la prisión preventiva a Cristina irrumpió muy fuerte y desplazó a los temas que venía discutiendo la sociedad en esa negociación con los medios. No siempre hablan de lo mismo, pero hay un vínculo o ligazón entre la agenda de medios y la agenda en redes sociales. El gráfico que difundí muestra cómo un tema corrió a aquellos otros temas que venían ocupando la atención en los últimos días: la reforma previsional y el submarino ARA San Juan. En Twitter, lo de la reforma tuvo mucho impacto ayer partir de las declaraciones de Susana Giménez. El gráfico lo que muestra es cómo un tema corre a otro.
El segundo cuadro muestra la cantidad de impresiones o impacto que tuvieron los twits sobre la prisión a Cristina. De los 10 twits con más alcance, 9 son de medios internacionales. Obviamente, es un tema de impacto internacional, y la cobertura internacional efectivamente estuvo. Lo que trataba de mostrar era cómo se posiciona a Argentina internacionalmente en función de una agenda global de derechos humanos, libertades individuales, etc.
Como interpretación, me interesa el tema del framing: el encuadre de lo discutible. No es que se dirigen las opiniones, sino que se enmarca la discusión: es como decir ´hoy se discute sobre esto´. Y hoy no se están discutiendo temas que hace un mes podían ser de mucha preocupación. Pasa con el tema inseguridad, hay temas que entran y salen de la agenda según el momento. Lo del submarino ARA- San Juan no es algo que entra y sale porque es un evento de crisis, único, que puede variar, pero está presente. En los márgenes de lo discutible, lo que ocurrió es que una noticia desplazó a todas las otras y eso beneficia a quienes eran perjudicados por los anteriores encuadres. Con esto no digo que se hizo de manera guiada. Hay un tema que entra y saca a dos temas que perjudicaban la agenda del oficialismo, y este tema, sin necesidad de que lo beneficie, lo que sí hace es desplazar lo demás”.

Victoria Donda: “Se está violando el Estado de Derecho”
“Lo que hay que entender es que estas detenciones tienen un carácter arbitrario que no se corresponde con el estado procesal en el que estaba la causa”, dice la abogada y diputada Victoria Donda, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Diputados, que viajó en Bariloche a raíz del asesinato de Rafael Nahuel. “Y cuando llevás adelante detenciones que no se ajustan a Derecho, cuando vos privás de libertad a cualquier persona, lo que estás haciendo es violar el Estado de Derecho. Y el Estado de Derecho es algo que garantiza la democracia, es algo que todos tenemos que defender, independientemente de quién sea la victima concreta en un determinado momento. Toda la sociedad es víctima cuando el Estado de Derecho se daña y se violenta. La prisión preventiva no puede ser la norma general”.
¿Puede vincularse lo que ocurrió con el motivo del viaje de la Comisión a Bariloche?
-Si hay un lugar donde hoy se viola el Estado Derecho contra la población más vulnerable es en Bariloche, por eso estamos tratando de acompañar los procesos donde el Poder Judicial tiene que actuar. Se pueden vincular porque son violaciones al Estado de Derecho. En lugar de seguir el camino del diálogo y del consenso, existiendo una mesa de diálogo, lo que se tomó es el camino de la fuerza y de intervención violenta, que además arrojó como resultado un muerto. Y hay que entender que este proceso represivo se da en el marco del proceso que empezó ya hace un tiempo y se agravó con la desaparición y la posterior aparición del cuerpo sin vida de Santiago Maldonado. La muerte de Rafael Nahuel es en ese marco.
¿Qué advierte las detenciones a estos políticos opositores?
-Me parece que hay que poner los reflectores donde tienen estar: si bien es cierto que es muy peligroso que no tengamos Estado de Derecho porque cualquiera de nosotros puede verse indefenso ante los sectores más poderosos, también es muy peligroso dejarnos manipular y que se armen cortinas de humo para tapar lo importante. Es una sociedad que hoy debería estar discutiendo la reforma laboral y previsional, que tenemos 44 desaparecidos y que el ministro de Defensa (Oscar Aguad) responsable continúa en su cargo y sin dar ninguna explicación. Por eso hay que empezar a discutir lo importante y defender lo que tenemos: la legalidad de las instituciones.

Myriam Bregman: “Es un antecedente para que todos vayamos presos”
“La decisión de Bonadío no tiene nada que ver con buscar justicia para la causa AMIA”, dice a lavaca la abogada y legisladora porteña del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Myriam Bregman. “Hace años que nosotros venimos reclamando con APEMIA (Asociación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA) y muchas organizaciones, incluso durante el gobierno anterior, que se abran los archivos secretos de la causa AMIA para ver quiénes son los que organizaron y encubrieron el atentado impune, pero esta medida de Bonadío no tiene nada que ver con eso: tiene que ver con sacar la discusión del encubrimiento y ponerla en una discusión política con Irán. Nosotros no apoyamos el Memorándum en su momento, por motivos diferentes: veíamos que, por la coyuntura en la que se daba, era un alineamiento con la política de exterior de Obama. Pero esto que está analizando Bonadío no tiene nada que ver con la justicia. Está analizando una cuestión absolutamente política en términos judiciales para armar una persecución”.
¿Qué significa esta decisión?
-Creo que lo de Bonadío le está dando un gran argumento al Gobierno para cambiar la agenda. No sé si fue coordinado o no con algún ala del Gobierno, pero sí objetivamente le está dando un cambio que le viene muy favorable en este momento político, más cuando las reformas que están impulsando empiezan a ser cuestionadas mayoritariamente por la población.
¿Qué es lo peligroso de esta decisión?
-Lo peligroso es que un juez federal que nadie eligió ni votó, lleno de privilegios, con cuestionables antecedentes en la causa AMIA, decida quién debe ir preso y quién no por sus decisiones políticas. Es un antecedente para que, a continuación, vayamos presos todos también por opiniones: si se puede ir preso por decisiones que nada tienen que ver con la justicia se abre un enorme espacio para que también vayamos presos por opiniones críticas. Por eso es tan grande el arco que ha salido hoy a repudiar esta medida.

María del Carmen Verdú: Obediencia debida judicial
“Esta decisión no tiene otra explicación que la obediencia debida a una orden del Ejecutivo que consiste en un claro caso de persecución política a sus opositores de clase”, dice a lavaca la abogada María del Carmen Verdú, referente de CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional). “No hay otra manera de explicarlo. La propia práctica de Bonadío lo demuestra porque en la denuncia no hay un grado de verosimilitud suficiente para justificar una detención. Es un juez que responde al poder político de turno”.
¿Qué significa?
-Esto hay que leerlo en un contexto donde tenés, por un lado, un incremento masivo de la forma en que se descarga el conjunto de la represión estatal sobre el pueblo trabajador no organizado y, por otro, un incremento cualitativamente más violento sobre los sectores organizados. Día a día vemos que las detenciones masivas, en lugar de resolverse con una contravención o, a lo sumo, en “daño y resistencia a la autoridad”, están volviendo a discutirse bajo “intimidación pública”, “coacción agravada” y otras imputaciones que hace rato no veíamos. En ese marco, esta es una causa judicial en la que no hay ningún tipo de elemento que permita decir que esta gente eluda la justicia o pueda obstaculizar el trámite del proceso. Además, los están imputando por un hecho que, en realidad, no tuvo efectividad porque el memorándum no se firmó nunca porque Irán no quiso: no se consumó. Y utilizan una figura como “traición a la patria”, que tiene requisitos muy concretos que me cuesta mucho verlos representados en este caso. Todo representa un antecedente gravísimo, porque si así tratan a Cristina Fernández o a Timerman, imagínate cuando nos toque a nosotros.
¿Y cómo se lee en este contexto?
-No podemos dejar de correlacionar esto con un Presidente que dijo, horas después de que Prefectura le metiera balas de 9 milímetros por la espalda a un chico de 22 años que escapaba, que la voz de “alto” tiene que tener la lógica de que te entregues. Si eso no es la declaración oficial de la entrada en vigencia de la Ley de Fugas, no sé qué significa. Podía existir en la práctica, pero es la primera vez que un Presidente lo dice con todas las letras. Lo más parecido fue cuando Ruckauf (Carlos, ex gobernador bonaerense) dijo que había que tirar en la espalda al que delinque, pero al menos “exigía” un delito. No que fugaras. Al lado de Macri, Ruckauf queda como un defensor de derechos humanos.





Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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Una filtración revela quiénes son los miembros de la sociedad secreta fundada por Peter Thiel
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La escena del crimen
- #NiUnaMásHace 4 semanas
Mujeres mapuche: la resurgencia
- #NiUnaMásHace 4 semanas
Mayo 2026: Por qué el Estado es responsable de los femicidios
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Parece que los dioses mueren
































