Nota
Sexta Ronda de Pensamiento Autónomo: dándole vueltas al futuro
El sábado 7 de junio se realizó una nueva Ronda de Pensamiento en el predio Rocanegra del MTD (ubicado en camino General Belgrano y Méndez, de Lanús). Allí mismo, el próximo 21, se organizará un encuentro a casi un año de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Por eso la Ronda funcionó esta vez como ámbito de organización de ese evento que tendrá múltiples actividades, y también como circulación de una serie de disparadores y debates sobre la autonomía, el diálogo y la nueva situación política.
¿Hay que explicar qué es la ronda de pensamiento? ¿O será mejor explicar qué es la autonomía?
Y algo más urgente aún, ¿cómo se negocia con una banda de rock?
Esos dilemas estuvieron literalmente rondando la Ronda de Pensamiento Autónomo, la sexta, realizada el sábado 7 en el predio Rocanegra (ubicado en Camino General Belgrano y Méndez, de Lanús) del Movimiento de Trabajadores Desocupados.
La mezcla de enigmas puede explicarse por lo siguiente: el primer sábado de cada mes se realiza la Ronda para intercambiar experiencias sobre la situación de los movimientos sociales y las luchas que llevan adelante. Pero esta vez la reunión, a la que llegaron unos 50 integrantes de asambleas y diversas organizaciones se volcó en buena medida a planificar la convocatoria para el 21 de junio de 2003.
A casi un año de la muerte de Darío Santillán y Maximilianco Kosteki, en Rocanegra habrá diferentes actividades (incluidas las musicales) bajo tres consignas: Desde la vida, Por la memoria, Contra la represión.
Puede decirse que de esa trilogía, la noción «Desde la vida» es la que más pareció entusiasmar a los rondistas o rondadores que están organizando el encuentro.
Mañana fría, bancos de madera al sol sobre la tierra, todos en círculo, tráfico de mates y algunas facturas.
«¿Cuáles son los puntos del día?» preguntó Julio, que resultó el moderador natural del debate. Alguien propuso hacer algo así como «un diagnóstico de la situación actual», cuestión que se dejó de lado a riesgo de terminar la reunión tres días más tarde. Se habló mucho del acto, de la confección de los afiches y volantes. Se había pedido un presupuesto a la imprenta de la recuperada Chilavert que, se dijo, tiene que cobrar contra entrega una parte importante del costo para pagar sus gastos.
Se habló también de la seguridad del acto, destinada a evitar sorpresas y visitas desagradables. Alberto, del MTD dijo que su agrupación está dispuesta a brindar ese cuidado, al que pueden sumarse más voluntarios. Alguien comentó que podría plantearse como un taller de seguridad, para que quienes nunca lo hicieron, aprendan. «Explicar que no se trata de hacer de buchón, sino de algo necesario», comentó otro asistente. Se coordinó también que habrá actividades para chicos, incluidos talleres de pintura y juegos, con lo cual será una convocatoria a la que podrán asistir familias enteras, con cada uno de sus integrantes participando a su modo.
Una de las actividades del 21 de junio será, justamente, una Ronda de Pensamiento Autónomo. El misterio planteado fue: ¿cómo presentarla? ¿explicar qué es una de estas rondas? ¿cómo comenzaron? ¿el por qué de tal auto convocatoria a reflexionar cara a cara?
Martín, un asambleísta, dijo que la Ronda es un espacio para pensar otra política fuera de los partidos políticos, para romper cercos y para construir la autonomía. Una discusión: ¿en esa reunión del 21 se debe hablar entonces sobre la Ronda, o sobre la autonomía?
Alguien propuso que uno de los ejes centrales de la presentación tiene que ser el propio MTD, el movimiento que alberga a la ronda.
Una dama de cabello corto quedó perpleja frente al argumento: «¿Ejes? ¿Centrales? Me confunden con esas palabras. Estamos en una ronda». Alberto tomó la palabra por el MTD: «Aquí estamos rompiendo muros, y también el aislamiento. Un montón de gente estaba diciendo que estos movimientos no existen más, pero aquí estamos. Estamos vivos. Y este es un espacio de libertad. Se ha matado a mucha gente, pero muertes como las de Darío y Maxi no las hemos sufrido sólo nosotros». Una chica dijo: «Son de todos». Alberto continuó: «La Ronda no es algo donde el MTD sea lo central. Aquí queremos compartir, conocernos y proyectarnos. No somos ningún eje. Somos parte de este espacio.»
Julio propuso anunciar la Ronda del 21 bajo esta consigna: «La autonomía, un espacio de libertad». Le contestaron que habría que debatir -en todo caso- qué entiende cada uno por libertad. Eso pensando en que lleguen personas que nunca han ido a la ronda. Otro joven cuestionó incluso que se resaltara la noción de «autonomía», que podría resultar una confusión para los recién llegados. Autonomía, para distintas personas, puede significar cosas muy opuestas. El joven propuso presentar las cosas más en términos de «diálogo». Ahí apareció la contrapropuesta de la contrapropuesta: la cuestión de la autonomía es una construcción (no una definición de manual) y por lo tanto lo relevante es justamente debatirla y pensarla.
Un poco más allá, sobre la maleza, un joven pelirrojo parecía una estatua, haciendo yoga en la posición de la flor de loto. Un poco más acá llegaban obreros desocupados del MTD a ese predio que es su casa.
De la asamblea de Colegiales surgió una variante de disparador para la Ronda del 21: «¿Cómo construir autonomía y hacer otra política cuando el poder recobra legitimidad?»
(La referencia era muy atinada en la nueva etapa política, con un gobierno que el día anterior, a través del Secretario de Justicia Eduardo Duhalde -no confundir con el ex presidente- había recibido al propio MTD, había escuchado sus reclamos, y se había puesto a disposición para colaborar en cualquier problema de ahí en más. Una anécdota: el doctor Duhalde les propuso presentarles al ministro Gustavo Beliz, cosa que favoreció que los integrantes de la comitiva se marcharan velozmente del lugar).
Una mujer joven dijo que no hay ninguna manera de presentar a la Ronda, sino que la Ronda simplemente se arma -sea con el temario que sea- y luego deriva hacia donde lo va decidiendo la propia circulación de las ideas entre quienes participan en ese momento. Su planteo entonces fue que ese día, en Ronda, simplemente se haga la Ronda.
También se postuló que la Ronda es una continuidad, y que en ese caso quienes estén ese día irán definiendo qué hacer.
Un asambleísta lanzó otra definición muy interesante: «Este es un espacio para aprender a escuchar». Julio comentó cómo había evolucionado esa capacidad de escuchar, desde las primeras Rondas realizadas este verano.
El tema de cómo organizar la presencia de las bandas de rock y demás estilos, que se presentarán para amenizar las cosas, llevó su tiempo. Los músicos -parece ser- mezclan solidaridad con vedettismo y eso suele motivar arduas negociaciones por el orden en que harán sus shows, aunque un conocedor del ambiente tranquilizó a los demás planteando que en vista de la importancia del evento no se pondrán tan difíciles.
Alguien retomó la charla anterior, sugiriendo que cada intervención estaba manifestando ideas que podían ser interesantes para presentar la Ronda no sólo a través de un tema, sino de muchos. Como la charla se estaba grabando, se podían extraer las principales ideas para formar de allí un gran temario.
Otro de los concurrentes, percatado del grabador, dijo: «No me quiero quedar con las ganas, me gustaría que se incluya entre esas ideas que somos un cerebro colectivo para una nueva política. Ni si quiera sé si todos estamos con el autonomismo o con otras cosas, pero lo que es seguro es que nos reunimos y pensamos juntos, somos un cerebro colectivo». La cinta de grabador seguía su propia ronda, asimilando esas palabras. Un joven de anteojos agregó que en todo caso lo importante no es el pensar, sino el hacer. Pero pensar es una acción, es hacer, le contestaron. Una señora de Wilde avisó que tenía 50 pesos de bonos vendidos para el acto del 21, noticia que recibió un aplauso. La reunión se levantó y cada grupo se fue con sus tareas de organización a cuestas.
La Ronda no tiene ejes centrales, ni conclusiones, lo cual puede ser a veces irritante para un pensamiento excesivamente lineal (o poco propenso a escuchar). Pero parece real que el propio movimiento deja ideas rondando. El regreso, con un grupo de asambleístas, representó todo un debate político sobre la actualidad.
Un asambleísta, que además es técnico del ministerio de Desarrollo Social, contó que fue convocado junto con decenas de funcionarios a quienes se les dijo que la nueva línea de trabajo implica el apoyo a los microemprendimientos y a la Economía Solidaria. Otro asambleísta, de barba, dijo que eso muestra cómo el gobierno abre espacios, pero a la vez intenta quedarse con el capital que representan los movimientos sociales. lavaca comentó el caso del gobernador Felipe Solá, que en la reinauguración de Crometal (ver nota) habló de la fuerza moral de los que luchan, ocupan y resisten. El asambleísta de barba dijo: «Son inteligentes y oportunistas». El técnico del ministerio respondió: «El problema es ser nosotros también inteligentes y, si hay recursos, presionar para que vayan a algo que valga la pena».
La charla sobre cómo inventar la relación de los movimientos sociales con un Estado que aparentemente da algunas señales de buscar fortalecerse en su relación con la sociedad (y no tanto con quienes la someten) estaba en un buen momento, cuando el viaje terminó.
Pero la ronda continúa en cada mente.
Nadie sabe si existe algo así como un cerebro colectivo, aunque al menos es todo un proyecto que el 21 se vuelvan a poner los bancos de madera en círculo para seguir intercambiando ideas y conversaciones, desde la vida.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

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