Nota
7 personas muertas en una comisaría provincial: “Fue el estado, otra vez”
Compartimos a continuación la mirada del Grupo de Estudios sobre Sistema Penal y Derechos Humanos (Gespydh) sobre la muerte de 7 personas que se encontraban detenidas en la comisaría 3 de Esteban Echeverría. “El encierro punitivo en comisarías es una práctica regular y sistemática que evidencia la intervención de distintas agencias estatales en la producción de muerte (…) Entre 2016 y 2018 –solo en dos años– se produjeron 56 muertes bajo custodia del Estado en las comisarías”.
En la madrugada del 15 de noviembre se produjo un incendio en la comisaría 3ª de Transradio de Esteban Echeverría. Debido a una serie de acciones y omisiones de distintos agentes estatales, murieron en el momento 4 de las personas presas (Elías Soto, Miguel Ángel Sánchez, Jeremías Rodríguez y Jorge Ramírez ), y en el día de ayer fallecieron dos personas más (Eduardo Ocampo y Juan Lavarda) quienes se encontraban internados en grave estado.
El relato policial-oficial de los hechos fue recibido y reproducido por los diarios nacionales de mayor alcance. En ellos se reeditó la operación simbólica de fijar la mirada sobre las víctimas de la violencia estatal. Los titulares aludieron a “intento de fuga”, “motín”, “brutal pelea”, diferentes expresiones que instalan la responsabilidad del lado de los muertos. Expresiones que reeditan, reinventan, renuevan la afirmación más siniestra de nuestra historia nacional: “algo habrán hecho”.
Los procesos de demonización y responsabilización de los sectores sociales más marginalizados y empobrecidos –aquellos que son encerrados selectivamente por el sistema penal–, permean todo el funcionamiento del sistema. Dichos mecanismos simbólicos operan cuando se recurre, de manera excluyente, al encierro. Se privilegia la segregación y el castigo por sobre los derechos y la vida de quienes son capturados/as por el sistema penal. El encierro en comisarías a raíz de la “falta de cupo” en las cárceles bonaerenses da cuenta de este funcionamiento.
Según datos aportados por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), actualmente hay 3500 personas encerradas en comisarías de la Provincia de Buenos Aires. El encierro punitivo en comisarías es una práctica regular y sistemática que evidencia la intervención de distintas agencias estatales en la producción de muerte. Como señaló la CPM: la muerte de 6 personas en la comisaría 3ª de Esteban Echeverría “no se trata ya de un hecho aislado o de un accidente inesperado”, entre 2016 y 2018 –solo en dos años– se produjeron “56 muertes bajo custodia del Estado en las comisarías”.
Sin embargo, esta no es una práctica novedosa de los últimos años, sino que reconoce una persistencia histórica. Los distintos gobiernos han recurrido al encierro degradante e indigno en calabozos y “leoneras” policiales violando la Constitución Nacional y la normativa nacional e internacional en materia de Derechos Humanos. En este despliegue ilegal de las agencias del sistema penal debe leerse el hecho de que la comisaría 3ª de Transradioestaba en funcionamiento a pesar de que el juzgado de Garantías 2 de Lomas de Zamora había dictado una orden de clausura que inhabilitaba los calabozos y exigía al Ministerio de Seguridad de la Provincia que los desalojara de manera urgente y trasladara a las personas allí detenidas.
Frente a todo esto, una vez más, decimos: fue el Estado.
Desde el Grupo de Estudios sobre Sistema Penal y Derechos Humanos (GESPyDH) repudiamos la producción activa de muertes por parte del Estado que se renueva cada vez que los operadores judiciales ordenan encerrar personas en comisarías, y exigimos que se investiguen las múltiples responsabilidades estales en estos hechos (políticas, judiciales, policiales y todas aquellas agencias involucradas).
#EsTortura: datos, testimonios y casos desde el colapso del sistema penitenciario
Documental a un año de la represión del 12 de marzo
Imagen sobreviviente: el fotógrafo, el hincha y la jubilada

El 12 de marzo de 2025, hinchadas de fútbol se autoconvocaron para acompañar la marcha de jubilados y jubiladas. Ese día la violencia desplegada por Patricia Bullrich hirió gravemente a Pablo Grillo, Beatriz Blanco y Jonathan Navarro. Este corto documental de Cooperativa Lavaca vuelve a esa jornada y a una imagen de solidaridad que sigue sobreviviendo.
Nota
MU 211: Método Pablo

Todo lo que le salvó la vida a Pablo Grillo, fotorreportero herido tras un disparo de Gentarmería hace un año. Lo que enseña su pelea contra la muerte, que terminó ganando gracias a la solidaridad y una red de salud pública y afecto que sigue viva.

Pablo Grillo: Salvar la vida
¿Qué le salvó la vida al joven fotógrafo atacado por la Gendarmería? La gente que lo ayudó tras el disparo, la que lo atendió cuando se preveía que lo suyo era quedar en estado vegetativo. Los familiares y amigos: la red que estuvo en los momentos más difíciles y armó un mapa de cuidados para salir con solidaridad y energía de la violencia y la oscuridad. Detalles de casi un año destinado a volver a ver esa sonrisa. La recuperación continúa: la vida le ganó a la muerte. Compartimos el QR para releer en lavaca.org la primera entrevista periodística brindada por Pablo. LUCAS PEDULLA

El bordado: Beatriz Blanco, la “jubilada patotera”
Fue agredida por un policía y cayó de nuca al asfalto durante una manifestación de jubilados. La escena se hizo viral como símbolo de la represión de cada miércoles. Beatriz pensó que había muerto pero sobrevivió al golpazo. Una causa instruida por la jueza Servini de Cubría avanza para condenar al policía que la atacó. Fue acusada por Bullrich de “jubilada patotera” y ella lo lleva con orgullo en una remera creada por sus hijas. Tiene 83 años, sigue yendo a la Plaza con su bastón y sus reclamos por una vida digna, y hace bordados para reflejar cosas alegres. LUCAS PEDULLA

El aguante: Jonathan Navarro, herido durante la represión
Un oficial de Prefectura le disparó a la cabeza durante la manifestación de hinchadas y jubilados, la misma en la que tiraron al piso a Beatriz Blanco e hirieron a Pablo Grillo. Perdió la visión del ojo izquierdo para siempre. Jonathan Navarro fue aquel día a la calle convocado por hinchas de su club, Chacarita, e indignado porque a su papá le habían sacado el acceso gratuito a los medicamentos. Hoy está desocupado. “Pero no me arrepiento de haber ido”. LUCAS PEDULLA

Renacer es posible: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Fue la fábrica Aurora Grundig, la del televisor “caro, pero el mejor”. Colapsada tras el menemismo, sus trabajadoras y trabajadores organizados en cooperativa la recuperaron para resistir el abismo del desempleo. Hoy enfrentan más de lo mismo. Pero son 133 personas, crearon un bachillerato, consiguieron 60 viviendas. El industricidio visto desde la óptica de quienes logran llevar adelante lo que la patronal hundió: otra forma de crear y sostener trabajo, en una isla que el gobierno busca despoblar. FRANCISCO PANDOLFI

En movimiento: Movilizaciones 2026
Más allá de todo el protocolo de represión oficial las calles fueron otra vez, durante este verano 2026, un lugar de expresión y reclamo frente a la crisis que está ocurriendo en el país y en una sociedad muchas veces vapuleada por las políticas del gobierno. Algunas imágenes para recordar estos días que todavía no sabemos qué historia terminarán escribiendo.

Crecer bajo el terror: Infancias y dictadura
Un grupo de hijos e hijas de desaparecidos comenzó un proceso judicial para que el Estado reconozca que la violencia ejercida sobre esas infancias también constituyeron delitos. Es un proceso inédito que llega luego de un análisis y reconstrucción de testimonios sobre cómo funcionó el terrorismo de Estado en sus operativos, cautiverios y crímenes. Una investigación crucial que reúne los testimonios de Teresa Laborde, María Lucía Onofri, María Eva Basterra Seoane y Dafne Casoy. EVANGELINA BUCARI

Carta abierta: Masacre planificada 2026
Retomamos la Carta de un Escritor a la Junta Militar –enviada por Rodolfo Walsh el mismo día de su desaparición– para trazar una sintonía con el actual modelo económico. Lo ya vivido, frente a un presente alucinado. Y algunas pistas para intentar encarar lo que se viene. SERGIO CIANCAGLINI

Politizate: La Kalo
Es actriz, performer, canta, baila y agita en las calles y en las redes para combatir al fascismo y a la política tibia. Es drag y “vieja bruja”. Habla sobre dopamina, lucha de clases, therians, cultura, haters y kiosqueros. Historia y terapias para pelearle a la tristeza. FRANCO CIANCAGLINI

No podrán: Luciana Jury
Cantante y compositora con base en el folclore, causó revuelvo en el Festival de Cosquín por sus críticas al gobierno. La sobrina de Leonardo Favio y cómo protegerse y tejer alianzas en tiempos de hate, para que la cultura popular no solo resista sino también haga florecer. MARIA DEL CARMEN VARELA
Cabo suelto: Crónicas del más acá
Carlos Melone
INFORME ENERO-FEBRERO 2026 DEL OBSERVATORIO LUCÍA PÉREZ DE VIOLENCIA PATRIARCAL
Temporada de femicidios

Por el Observatorio Lucía Pérez de Violencia Patriarcal (https://observatorioluciaperez.org/)
Durante el verano de este 2026 sufrimos un femicidio y una tentativa de femicidio cada día y medio. Un promedio alarmante que, además costó la vida de cuatro criaturas; tres de ellas apenas superaban el año.
Las víctimas tienen un rango etáreo que va de los 78 a los 17 años y dejaron a 16 infancias huérfanas.
Los datos: enero y febrero suman 43 femicidios y 43 tentativas de femicidio.
No son cifras. Son vidas, como la de Natalia Cruz (foto principal), en Campo Quijano, Salta: su hermana también fue víctima de femicidio años atrás. Hubo marchas para exigir justicia durante casi todos los días desde el día del crimen en que se fugó su asesino –17 de febrero– hasta ayer, cuando finalmente lo atraparon, consecuencia de haber logrado con estos reclamos que la fiscalía ofrezca una importante suma de recompensa por información sobre su paradero.
Lo que deja este verano también es la condena a perpetua por los femicidios territoriales de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, de 25 y 28 años, en Rosario, Santa Fe, la ciudad más castigada con este tipo de asesinatos.

Estefanía y Mariela Gorosito, dos femicidios territoriales en Rosario.
Así el Poder Judicial reconoció por primera vez y explícitamente la relación entre la violencia del narcotráfico y la de género. Tal como expuso claramente el fiscal Patricio Saldutti “Estefanía y Marianela fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema. Fueron tratadas como moneda de cambio o como mensajes enviados a través de sus cuerpos para saldar deudas. El desprecio por su condición de mujeres es evidente en la forma en que fueron captadas, trasladadas y descartadas como si sus vidas no valieran nada”.
El condenado es Pablo Nicolás Camino, de 31 años, jefe de una cédula de la banda narco Los Monos, quien ya acumula 40 años de prisión por delitos de homicidio, balaceras y asociación ilícita y está procesado, entre otras causas, por el ataque al supermercado que pertenece a la familia de Antonella Roccuzzo, esposa de Lionel Messi.

Pablo Nicolás Camino, condenado por el femicidio de las hermanas Gorosito.
Pablo Camino ordenó la ejecución de las hermanas desde el penal donde cumple condena. Es decir: estaba bajo la responsabilidad de las autoridades penitenciarias en el momento de organizar el crimen. A Marianela le dispararon ocho veces. A Estefanía, cinco. Sus cuerpos fueron encontrados en un basural al día siguiente de la ejecución.

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