Nota
Corrientes: crónica de un ecocidio

La Asamblea Basta de Quemas convocó una manifestación frente a la Casa de Gobierno de Corrientes para exigir medidas concretas ante los incendios que ya arrasaron con el 10% del territorio provincial. Según estimaciones, los fuegos también destrozaron el 40% del Parque Nacional Iberá y el 13% de los esteros, una de las reservas de agua dulce más importantes del mundo. Empresarios calculan las pérdidas en más de 67 mil millones de pesos, cuatro veces más de lo que hubiera costado la gestión de la Ley de Humedales, cajoneada en el Congreso. El sábado convocan a un Puentazo en el histórico Puente Chaco-Corrientes. Por qué hace falta la Ley. Los reclamos contra el monocultivo forestal que preveían el desastre. Voces y apuntes en medio de una catástrofe histórica. Cobertura colaborativa con Revista Cítrica.
Por Lucas Pedulla, desde Corrientes
Benicio tiene 5 años, una gorra color gris con visera hacia el costado, y mira a la cámara con la misma firmeza con la que sostiene el cartel que pide:
“Ley de humedales ya”.
Cuenta que llevó agua y “gueitorei” a los bomberos, y que ya hace dos años -es decir, cuando tenía tres- les grabó un video a las autoridades políticas correntinas pidiéndoles algo muy concreto:
-Que dejen de quemar las casas de los animales.
El pedido -tan amoroso, tan elemental, tan político- no tuvo respuesta, como tampoco la Ley de Humedales, que este año perdió por tercera vez estado parlamentario. Por eso Benicio llega con Laura, su mamá -psicóloga, 32 años-, de las primeras personas que a las 10 de la mañana de este miércoles empiezan a poblar la Plaza 25 de Mayo, en la capital provincial, frente a la Casa de Gobierno. Los moviliza, como a cientos que irán convocándose durante el día, una realidad desesperante: los fuegos ya arrasaron el 10% del territorio de la provincia.

“Cada día es más angustiante que el otro”, dice Laura, sobre una realidad incenciada que empezó en diciembre. Nadie más que las organizaciones y pobladores dieron cuenta de la gravedad del tema desde entonces y en enero; y desde febrero, sin lluvias, la situación explotó de forma dramática e incontrolable. “Ir por la ruta y ver las sequías, las quemas, despertarte con olor a humo dentro de tu casa, caminar y todavía ver las cenizas en la calle”, describe a lavaca. “Las organizaciones vienen denunciando la situación hace años, pero nuestra provincia es muy adormecida. Si me preguntás, lo que más me moviliza es pensar en el futuro de mi hijo”.
Pocas horas antes, el gobernador radical Gustavo Valdez (Juntos por el Cambio) anunció el programa “Renacer Iberá”, una propuesta de inversión de 400 millones de pesos para “iniciar la recuperación de la fauna, la flora e infraestructura”. Según las estimaciones, los fuegos destruyeron el 40% del Parque Nacional y el 13% de los Esteros, uno de los reservorios de agua dulce más grande del mundo.
Por ese motivo, ante la incalculable magnitud de una catástrofe que aquí califican como anunciada, con fuerte eje en los monocultivos que ningún político asocia con la tragedia, una mujer en la plaza se pregunta: “¿Renacer? Recién lo estamos velando”.

La política yeta
La movilización fue convocada por la Asamblea Basta de Quemas, una red que articula varias organizaciones de Corrientes que comenzó a accionar en enero ante la falta de respuesta política. Una de las primeras intervenciones artísticas fue en la tradicional Fiesta Nacional del Chamamé, y para este miércoles convocaron frente a la Casa de Gobierno para sumar donaciones de alimentos y medicamentos para bomberos y brigadistas, y de insumos y alimentos para animales. Las organizaciones celebraron la participación y anunciaron que el sábado realizarán un Puentazo, a las 17 horas, en el puente que une la capital con Resistencia.
Los carteles de la movilización son un perfecto noticiero de la realidad correntina:
- «Se nos quema el monte y vos de carnaval».
- «Despertate chamigo».
- «Paz al monte».
- «Nuestra casa está en llamas».
- «El monte ruge».
- «No es calor, es desmonte».
- «El monocultivo destruye el monte».
- «Activá ahora».
- «Emergencia ambiental».
- «Corrientes arde».
- «Los políticos siguen midiendo sus banderas cuando los bomberos ponen el cuerpo y el pueblo grita que se incendia».
- «Valdés sos la yeta».

Este último hace referencia a los dichos recientes del gobernador, que dijo que “Corrientes tiene yeta”, porque había llovido en Chaco, Misiones y Formosa, pero no en la provincia. El lunes, ante algunas precipitaciones aisladas en el interior correntino, Valdés lo celebró con un tuit, y en la plaza aclaran: “Al instante salió el sol”.
Otro foco de críticas en la manifestación es el titular de la Dirección de Recursos Forestales, Roberto Rojas, a quien le pidieron la renuncia. El área depende del Ministerio de Producción de la provincia, y es un dato: Corrientes no cuenta con un área de medio ambiente y el sector que canaliza los reclamos es el Ministerio de Turismo.
“La provincia se incendia pero se está teniendo una mirada nula sobre las cuestiones ambientales”, dice Cristian Piriz, de Guardianes del Iberá, una de las organizaciones que hace años denuncia el actual modelo productivo, hoy parte de la Asamblea Basta de Quemas. “Venimos a hacerles acordar todo lo que venimos planteando: decíamos que se estaban zarpando con los pinos, y hoy son los principales responsables de que se esté incendiando la provincia. El principal motivo que tenemos es la increíble masa forestal que se ha llevado toda el agua. No es una cuestión técnica, es una cuestión política: ellos han decidido avanzar con un modelo que está destruyendo la tierra. Por más que salgan especialistas con sus diplomas, les aseguro que el que está en medio del estero y vivió ahí toda su vida, sabe perfectamente qué le hace daño a su ecosistema”.

Emilio Spataro, otro de los referentes, también recuerda a esos pobladores y esas pobladoras: “Hace más de 10 años han venido con la frente en alto a esta plaza, han cortado rutas, diciendo que el monocultivo forestal era una tragedia para la provincia de Corrientes, y fueron humillados: se rieron de ellos diciendo que no sabían nada de producción, que las forestales iban a traer progreso, desarrollo y felicidad al pueblo. En 2014 un poblador fue a hablar con uno de los fondos de inversión de Estados Unidos que es dueño de 86 mil hectáreas en el Iberá, diciendo que era un riesgo y tenía miedo, y se rieron de él. Hoy me decía que ahora se les está quemando todo, y ellos tienen que estar viendo por sus animales y sus casas, cuando ya lo habían advertido. Esto no solo tiene responsables, sino que son criminales, porque han vendido el patrimonio de los correntinos al mejor postor y hoy lloran por sus propios campos”.
Cabe preguntarse si ese destrato entra en la concepción de “yeta” del gobernador. Piriz subraya: “Empecemos a escuchar a la sociedad civil para que no tengamos que depender de influencers sino de la clase política: en vez de presentar planes de manejo que apuntan al turismo, creemos un Ministerio de Ambiente o lo que sea necesario para que todas estas demandas que hace 20 años venimos diciendo tengan asidero”.

Las pérdidas invaluables
Tampoco fueron “yeta” las quemas de pastizales, bosques, humedales, infraestructura rural, palmares. Tampoco la muerte de tantos animales. Spataro explicó qué condiciones estaban echadas como una bomba de tiempo: una sequía que se prolonga hace dos años, la bajante histórica del Paraná, el extractivismo intensivo. Y si bien el gobierno provincial y nacional cuentan con sistemas de monitoreo, ninguno previó la situación, en una región cuya vulnerabilidad se revela, además, ante el cambio climático.
“Tenemos un sistema que no está capacitado ni tiene las herramientas necesarias para combatir los incendios”, expresa la bióloga Florencia Quijano, integrante de Defensores del Pastizal, otra de las organizaciones que integran la asamblea. “Lo veníamos alertando, y ya en 2020 fueron los primeros incendios masivos, aunque no se difundieron en medios nacionales: acá cerquita, en Corrientes capital, se perdió el 90% del Parque Provincial San Cayetano. No hubo ningún tipo de repercusión”.

Tampoco se dieron curso a los mecanismos necesarios: “El gobierno provincial piensa que la ley de humedales va a afectar a todos los sistemas productivos de Corrientes, cuando lo que intentamos es que se sepan qué humedales hay acá, qué categoría de conservación necesitan. Algunos estarán más afectados por una arrocera, otros por pinos, pero ellos mantienen una postura completamente en contra de la ley”.
En agosto de 2020, el Senado correntino rechazó la Ley Nacional de Humedales “por las implicancias negativas que esos proyectos deparan hacia el sistema productivo”. Una semana anterior se había expresado en esa misma sintonía la llamada “Coordinadora de Entidades Productivas de Corrientes”, que nuclea a la Sociedad Rural, Federación Agraria, las Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y la Asociación Forestal Argentina. “Las mismas organizaciones que exigen ayuda estatal ante las sequías e incendios”, dice Spataro, que subraya que la cifra prevista para la gestión de la ley de humedales cajoneada por el Congreso era de 17.400 millones de pesos.
Sin embargo, un informe elaborado por empresarios de las cadenas arroceras, citricultureras, forestales, yerbateras y ganaderas, estimó que las pérdidas económicas superan los 67 mil millones de pesos.
Casi cuatro veces más.

Cuando el arte abraza
Andrea, Azul y Alejandra -27, 19 y 26 años- son tres hermanas de la capital correntina que se acercaron de manera autoconvocada. “Dormíamos con humo, todo el día con humo. Desde diciembre hay quemas y el humo se hace visible prácticamente todos los días: a la noche se calma un poco pero queda dentro de la casa. Es demasiado: nos estamos intoxicando constantemente. Te duelen los pulmones, te cuesta respirar, se te seca la garganta. Además de todas las consecuencias que trae: si el Iberá ya no existe con esponja, nos vamos a inundar todos. Y no sólo Corrientes. Lo que está pasando es muy fuerte y por eso estamos acá: no es sólo ahora, sino el futuro. La tierra no da más”.
Nicolás Duarte, de Correntinxs contra el Cambio Climático, otra de las organizaciones de la asamblea: “Es muy importante no perder de vista las responsabilidades de aquellos que generan las quemas, pero también a los responsables políticos. Desde fines de diciembre y principios de enero que la quema ha arrasado la provincia, pero aquellos que supuestamente tienen que trabajar por nosotros se peleaban por Twitter”.
María Celia Fornes -56, artesana y psicóloga social- camina con una hoja y una lapicera juntando firmas por la Ley de Humedales. “En Corrientes nos acostumbramos a que todo está sin decir, como algo tácito. Tener una ley significa un orden, poder tener un camino trazado, y hacerlo respetar. Pero acá tenés grupos sociales muy grandes. Un ejemplo: el poder judicial existe para sus empleados y sus miembros, pero no para lo que fueron originalmente formados. Y así con todo. Lo que se busca es el éxito propio, mientras avanzan sobre la debilidad humana. La tierra va más allá de nosotros”.
Y pide algo profético: “Dejemos de hacer sufir a la tierra y vamos a seguir viviendo como raza humana”.
Las acciones continuarán. El trabajo de bomberos y brigadistas no descansa. Según el último reporte del Servicio Nacional del Fuego, en Corrientes hay 10 focos aún activos: Concepción III, San Miguel, Curuzú Cuatiá, Ituzaingó, Santo Tomé, Loreto, Virasoro, Alvear, Corrientes y Carlos Pellegrini.
Ante tanto dolor y tanta bronca, la manifestación de este miércoles también incluyó arte, abriendo el espacio para la música y la poesía. Una de las artistas fue Ornella Conti, 27 años, de Corrientes capital, que leyó un bello poema suyo, titulado S.O.S.
Ante tanto dolor y tanta bronca, la poesía también sana.
Hay humo en el aire
y no es el pucho de mi viejo
(no esta vez)
Hay ceniza en el viento
y no es que seamos nosotrxs
sin saber desprendernos
(no esta vez)
Está naranja el cielo
pero solo veo pájaros
cayendo
Esta vez, no es un atardecer
ni es el pucho de mi viejo
que lo vuelve a encender
Esta vez, no es un atardecer
es el ser humano
al que lo arruina el poder
y la ignorancia de pensar
con el bolsillo antes
que con el pulmón
Hubiera dicho corazón
pero me tomarían por cursi
de antemano quizás
y yo prefiero entrarles
por la nube negra
que nos está tapando
y ojalá fuera lluvia lo que carga
Pero si, hay que decirlo:
Es el corazón de muchos animales el que ya no late
Es el pulmón de Argentina
el que está ardiendo
en este desastre
Esteros,
de las aguas dulces brillantes
más grandes del mundo
que albergas cientos de
peces, tatus, carpinchos
yacarés, carayás, jaguares
incluso a los gobernantes
tus supuestos guardianes
Hay humo en el aire
y todavía no entendemos
que el monocultivo
es seguir pensando
sólo con el bolsillo
que vos también tenés derechos
Y que esto que te hacemos
Se llama: ECOCIDIO

Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

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Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
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