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Corrientes: crónica de un ecocidio

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La Asamblea Basta de Quemas convocó una manifestación frente a la Casa de Gobierno de Corrientes para exigir medidas concretas ante los incendios que ya arrasaron con el 10% del territorio provincial. Según estimaciones, los fuegos también destrozaron el 40% del Parque Nacional Iberá y el 13% de los esteros, una de las reservas de agua dulce más importantes del mundo. Empresarios calculan las pérdidas en más de 67 mil millones de pesos, cuatro veces más de lo que hubiera costado la gestión de la Ley de Humedales, cajoneada en el Congreso. El sábado convocan a un Puentazo en el histórico Puente Chaco-Corrientes. Por qué hace falta la Ley. Los reclamos contra el monocultivo forestal que preveían el desastre. Voces y apuntes en medio de una catástrofe histórica. Cobertura colaborativa con Revista Cítrica.

Por Lucas Pedulla, desde Corrientes

Benicio tiene 5 años, una gorra color gris con visera hacia el costado, y mira a la cámara con la misma firmeza con la que sostiene el cartel que pide:

“Ley de humedales ya”.

Cuenta que llevó agua y “gueitorei” a los bomberos, y que ya hace dos años -es decir, cuando tenía tres- les grabó un video a las autoridades políticas correntinas pidiéndoles algo muy concreto:

-Que dejen de quemar las casas de los animales.

El pedido -tan amoroso, tan elemental, tan político- no tuvo respuesta, como tampoco la Ley de Humedales, que este año perdió por tercera vez estado parlamentario. Por eso Benicio llega con Laura, su mamá -psicóloga, 32 años-, de las primeras personas que a las 10 de la mañana de este miércoles empiezan a poblar la Plaza 25 de Mayo, en la capital provincial, frente a la Casa de Gobierno. Los moviliza, como a cientos que irán convocándose durante el día, una realidad desesperante: los fuegos ya arrasaron el 10% del territorio de la provincia.

Corrientes: crónica de un ecocidio
Fotos: Lavaca.

“Cada día es más angustiante que el otro”, dice Laura, sobre una realidad incenciada que empezó en diciembre. Nadie más que las organizaciones y pobladores dieron cuenta de la gravedad del tema desde entonces y en enero; y desde febrero, sin lluvias, la situación explotó de forma dramática e incontrolable. “Ir por la ruta y ver las sequías, las quemas, despertarte con olor a humo dentro de tu casa, caminar y todavía ver las cenizas en la calle”, describe a lavaca. “Las organizaciones vienen denunciando la situación hace años, pero nuestra provincia es muy adormecida. Si me preguntás, lo que más me moviliza es pensar en el futuro de mi hijo”.

Pocas horas antes, el gobernador radical Gustavo Valdez (Juntos por el Cambio) anunció el programa “Renacer Iberá”, una propuesta de inversión de 400 millones de pesos para “iniciar la recuperación de la fauna, la flora e infraestructura”. Según las estimaciones, los fuegos destruyeron el 40% del Parque Nacional y el 13% de los Esteros, uno de los reservorios de agua dulce más grande del mundo.

Por ese motivo, ante la incalculable magnitud de una catástrofe que aquí califican como anunciada, con fuerte eje en los monocultivos que ningún político asocia con la tragedia, una mujer en la plaza se pregunta: “¿Renacer? Recién lo estamos velando”.

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Fotos: Lavaca.

La política yeta

La movilización fue convocada por la Asamblea Basta de Quemas, una red que articula varias organizaciones de Corrientes que comenzó a accionar en enero ante la falta de respuesta política. Una de las primeras intervenciones artísticas fue en la tradicional Fiesta Nacional del Chamamé, y para este miércoles convocaron frente a la Casa de Gobierno para sumar donaciones de alimentos y medicamentos para bomberos y brigadistas, y de insumos y alimentos para animales. Las organizaciones celebraron la participación y anunciaron que el sábado realizarán un Puentazo, a las 17 horas, en el puente que une la capital con Resistencia.

Los carteles de la movilización son un perfecto noticiero de la realidad correntina:

  • «Se nos quema el monte y vos de carnaval».
  • «Despertate chamigo».
  • «Paz al monte».
  • «Nuestra casa está en llamas».
  • «El monte ruge».
  • «No es calor, es desmonte».
  • «El monocultivo destruye el monte».
  • «Activá ahora».
  • «Emergencia ambiental».
  • «Corrientes arde».
  • «Los políticos siguen midiendo sus banderas cuando los bomberos ponen el cuerpo y el pueblo grita que se incendia».
  • «Valdés sos la yeta».
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Fotos: Lavaca.

Este último hace referencia a los dichos recientes del gobernador, que dijo que “Corrientes tiene yeta”, porque había llovido en Chaco, Misiones y Formosa, pero no en la provincia. El lunes, ante algunas precipitaciones aisladas en el interior correntino, Valdés lo celebró con un tuit, y en la plaza aclaran: “Al instante salió el sol”.

Otro foco de críticas en la manifestación es el titular de la Dirección de Recursos Forestales, Roberto Rojas, a quien le pidieron la renuncia. El área depende del Ministerio de Producción de la provincia, y es un dato: Corrientes no cuenta con un área de medio ambiente y el sector que canaliza los reclamos es el Ministerio de Turismo.

“La provincia se incendia pero se está teniendo una mirada nula sobre las cuestiones ambientales”, dice Cristian Piriz, de Guardianes del Iberá, una de las organizaciones que hace años denuncia el actual modelo productivo, hoy parte de la Asamblea Basta de Quemas. “Venimos a hacerles acordar todo lo que venimos planteando: decíamos que se estaban zarpando con los pinos, y hoy son los principales responsables de que se esté incendiando la provincia. El principal motivo que tenemos es la increíble masa forestal que se ha llevado toda el agua. No es una cuestión técnica, es una cuestión política: ellos han decidido avanzar con un modelo que está destruyendo la tierra. Por más que salgan especialistas con sus diplomas, les aseguro que el que está en medio del estero y vivió ahí toda su vida, sabe perfectamente qué le hace daño a su ecosistema”.

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Fotos: Lavaca.

Emilio Spataro, otro de los referentes, también recuerda a esos pobladores y esas pobladoras: “Hace más de 10 años han venido con la frente en alto a esta plaza, han cortado rutas, diciendo que el monocultivo forestal era una tragedia para la provincia de Corrientes, y fueron humillados: se rieron de ellos diciendo que no sabían nada de producción, que las forestales iban a traer progreso, desarrollo y felicidad al pueblo. En 2014 un poblador fue a hablar con uno de los fondos de inversión de Estados Unidos que es dueño de 86 mil hectáreas en el Iberá, diciendo que era un riesgo y tenía miedo, y se rieron de él. Hoy me decía que ahora se les está quemando todo, y ellos tienen que estar viendo por sus animales y sus casas, cuando ya lo habían advertido. Esto no solo tiene responsables, sino que son criminales, porque han vendido el patrimonio de los correntinos al mejor postor y hoy lloran por sus propios campos”.

Cabe preguntarse si ese destrato entra en la concepción de “yeta” del gobernador. Piriz subraya: “Empecemos a escuchar a la sociedad civil para que no tengamos que depender de influencers sino de la clase política: en vez de presentar planes de manejo que apuntan al turismo, creemos un Ministerio de Ambiente o lo que sea necesario para que todas estas demandas que hace 20 años venimos diciendo tengan asidero”.

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Fotos: Lavaca.

Las pérdidas invaluables

Tampoco fueron “yeta” las quemas de pastizales, bosques, humedales, infraestructura rural, palmares. Tampoco la muerte de tantos animales. Spataro explicó qué condiciones estaban echadas como una bomba de tiempo: una sequía que se prolonga hace dos años, la bajante histórica del Paraná, el extractivismo intensivo. Y si bien el gobierno provincial y nacional cuentan con sistemas de monitoreo, ninguno previó la situación, en una región cuya vulnerabilidad se revela, además, ante el cambio climático.

“Tenemos un sistema que no está capacitado ni tiene las herramientas necesarias para combatir los incendios”, expresa la bióloga Florencia Quijano, integrante de Defensores del Pastizal, otra de las organizaciones que integran la asamblea. “Lo veníamos alertando, y ya en 2020 fueron los primeros incendios masivos, aunque no se difundieron en medios nacionales: acá cerquita, en Corrientes capital, se perdió el 90% del Parque Provincial San Cayetano. No hubo ningún tipo de repercusión”.

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Fotos: Lavaca.

Tampoco se dieron curso a los mecanismos necesarios: “El gobierno provincial piensa que la ley de humedales va a afectar a todos los sistemas productivos de Corrientes, cuando lo que intentamos es que se sepan qué humedales hay acá, qué categoría de conservación necesitan. Algunos estarán más afectados por una arrocera, otros por pinos, pero ellos mantienen una postura completamente en contra de la ley”.

En agosto de 2020, el Senado correntino rechazó la Ley Nacional de Humedales “por las implicancias negativas que esos proyectos deparan hacia el sistema productivo”. Una semana anterior se había expresado en esa misma sintonía la llamada “Coordinadora de Entidades Productivas de Corrientes”, que nuclea a la Sociedad Rural, Federación Agraria, las Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y la Asociación Forestal Argentina. “Las mismas organizaciones que exigen ayuda estatal ante las sequías e incendios”, dice Spataro, que subraya que la cifra prevista para la gestión de la ley de humedales cajoneada por el Congreso era de 17.400 millones de pesos.

Sin embargo, un informe elaborado por empresarios de las cadenas arroceras, citricultureras, forestales, yerbateras y ganaderas, estimó que las pérdidas económicas superan los 67 mil millones de pesos.

Casi cuatro veces más.

Corrientes: crónica de un ecocidio
La Asamblea convocó para el sábado a las 17 horas un Puentazo en el Puente Chaco-Corrientes. Foto: Lavaca.

Cuando el arte abraza

Andrea, Azul y Alejandra -27, 19 y 26 años- son tres hermanas de la capital correntina que se acercaron de manera autoconvocada. “Dormíamos con humo, todo el día con humo. Desde diciembre hay quemas y el humo se hace visible prácticamente todos los días: a la noche se calma un poco pero queda dentro de la casa. Es demasiado: nos estamos intoxicando constantemente. Te duelen los pulmones, te cuesta respirar, se te seca la garganta. Además de todas las consecuencias que trae: si el Iberá ya no existe con esponja, nos vamos a inundar todos. Y no sólo Corrientes. Lo que está pasando es muy fuerte y por eso estamos acá: no es sólo ahora, sino el futuro. La tierra no da más”.

Nicolás Duarte, de Correntinxs contra el Cambio Climático, otra de las organizaciones de la asamblea: “Es muy importante no perder de vista las responsabilidades de aquellos que generan las quemas, pero también a los responsables políticos. Desde fines de diciembre y principios de enero que la quema ha arrasado la provincia, pero aquellos que supuestamente tienen que trabajar por nosotros se peleaban por Twitter”.

María Celia Fornes -56, artesana y psicóloga social- camina con una hoja y una lapicera juntando firmas por la Ley de Humedales. “En Corrientes nos acostumbramos a que todo está sin decir, como algo tácito. Tener una ley significa un orden, poder tener un camino trazado, y hacerlo respetar. Pero acá tenés grupos sociales muy grandes. Un ejemplo: el poder judicial existe para sus empleados y sus miembros, pero no para lo que fueron originalmente formados. Y así con todo. Lo que se busca es el éxito propio, mientras avanzan sobre la debilidad humana. La tierra va más allá de nosotros”.

Y pide algo profético: “Dejemos de hacer sufir a la tierra y vamos a seguir viviendo como raza humana”.

Las acciones continuarán. El trabajo de bomberos y brigadistas no descansa. Según el último reporte del Servicio Nacional del Fuego, en Corrientes hay 10 focos aún activos: Concepción III, San Miguel, Curuzú Cuatiá, Ituzaingó, Santo Tomé, Loreto, Virasoro, Alvear, Corrientes y Carlos Pellegrini.

Ante tanto dolor y tanta bronca, la manifestación de este miércoles también incluyó arte, abriendo el espacio para la música y la poesía. Una de las artistas fue Ornella Conti, 27 años, de Corrientes capital, que leyó un bello poema suyo, titulado S.O.S.

Ante tanto dolor y tanta bronca, la poesía también sana.

Hay humo en el aire
y no es el pucho de mi viejo
(no esta vez)
Hay ceniza en el viento
y no es que seamos nosotrxs
sin saber desprendernos
(no esta vez)
Está naranja el cielo
pero solo veo pájaros
cayendo

Esta vez, no es un atardecer
ni es el pucho de mi viejo
que lo vuelve a encender
Esta vez, no es un atardecer
es el ser humano
al que lo arruina el poder
y la ignorancia de pensar
con el bolsillo antes
que con el pulmón

Hubiera dicho corazón
pero me tomarían por cursi
de antemano quizás
y yo prefiero entrarles
por la nube negra
que nos está tapando
y ojalá fuera lluvia lo que carga

Pero si, hay que decirlo:
Es el corazón de muchos animales el que ya no late
Es el pulmón de Argentina
el que está ardiendo
en este desastre

Esteros,
de las aguas dulces brillantes
más grandes del mundo
que albergas cientos de
peces, tatus, carpinchos
yacarés, carayás, jaguares
incluso a los gobernantes
tus supuestos guardianes

Hay humo en el aire
y todavía no entendemos
que el monocultivo
es seguir pensando
sólo con el bolsillo
que vos también tenés derechos
Y que esto que te hacemos
Se llama: ECOCIDIO

Corrientes: crónica de un ecocidio
Foto: Lavaca.

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La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

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Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.

Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Hay muchos jóvenes.

Muchos docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.

Hay una Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que llega y gente que se va.

Gente que estuvo todo el tiempo.

Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.

Está el movimiento disca, también siempre presente.

Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.

Hay carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.

Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.

Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”

Es la cuarta.

Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.

Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.

Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.

Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.

El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.

Algunos datos de contexto:

  • Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
  • El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
  • La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
  • Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas. 
  • Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Docentes Uber

Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.

Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”. 

Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.

Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”. 

Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”. 

Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.

Plata para la deuda

Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”. 

Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”. 

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario
Foto: Juan Valeiro

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”. 

En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.

El contagio

Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.

La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.

Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos: 

  • “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y 
  • “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”. 

Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:

“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.

Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.

Y sonríe.

Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.

Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.

Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.

¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.

Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.

Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán 

  • junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
  • Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
  • De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
  • De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:

“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.

La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:

“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.

La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.

Que la cosa sigue.

En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.

Sigue cada miércoles en el Congreso.

Y todas las veces que hagan falta.

Porque hay muchos jóvenes.

Docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.

Hubo otra Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.

Hay más carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

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Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.

Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol

–El sueldo no alcanza ni para comer.

Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.

También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.

Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.

Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Salir a la calle

El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.

La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.

La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.

Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:

  • Docentes con sueldos indecentes.
  • Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
  • Basta de mentiras, amenazas y presión.
  • Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
  • Salud mental es llegar a fin de mes.
  • Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Migajas

Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.

–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.

–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.

Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–. 

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas

-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.

Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”. 

 ¿Cómo sigue el curso de esta historia?

Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




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El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




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A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




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Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




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Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




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Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

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