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El ex director del San Martín reconoció que acosó a dos mujeres: qué significa la condena, la lucha y el abrazo
Antes de llegar a la instancia de juicio, el ex director del Centro Cultural San Martín Diego Pimentel reconoció en un juicio abreviado su culpabilidad ante la fiscal Claudia Barcia en la denuncia por acoso sexual y maltrato a dos ex trabajadoras. La condena implica cinco días de arresto en suspenso, una capacitación anual en un grupo de varones que ejercen violencia y tareas comunitarias en la Federación Argentina LGTB. Lavaca habló con Anahí de la Fuente, una de las denunciantes que hoy analiza qué significa esta noticia: » Es ejemplificador que él haya asumido la culpa: justamente la idea es educarlo. Y que la sociedad se eduque. Pimentel hay muchos, y muchas y muches somos víctimas del maltrato. Esto es el comienzo, la punta de un iceberg que está sumergido y está saliendo a la luz».
Pasaron cinco meses desde que Anahí de la Fuente, maquilladora, performer y comunicadora, denunció públicamente en el auditorio del Hotel Bauen al ex director del Centro Cultural San Martín – y su ex jefe- Diego Pimentel por acoso y maltrato. Ya había hecho la denuncia en la justicia junto a otra compañera, que prefirió no hacerla públicamente: las dos fueron despedidas. Y hoy se conoció que Pimentel reconoció en juicio abreviado su culpabilidad ante la fiscal Claudia Barcia.
El Ministerio Público Fiscal dio a conocer la condena en el día de hoy: cinco días de arresto en suspenso. Además, por un año, obliga a Pimentel a abstenerse de tomar cualquier tipo de contacto directo o indirecto por cualquier medio con las denunciantes, asistir por el término de un año al “Grupo psicoeducativo para varones que ejercen violencia” del Hospital General de Agudos Dr. Teodoro Álvarez y a realizar veinte horas de tareas comunitarias en la Federación Argentina LGTB.
La agencia lavaca,org conversó con Anahí de la Fuente minutos después de conocerse la condena.
¿Cómo estás?
Más tranquila.
¿Cuándo te enteraste?
Ayer, pero lo acaba de homologar la jueza hace 2 horas. Y tuve que empezar a entender cómo seguía. Recién estoy interiorizándome.
¿Era lo que esperabas?
En realidad, no. Yo me estaba preparando para el juicio del lunes. Y bueno, por suerte entró en razones, alguien lo hizo entrar en razones. No es una probation ni un arreglo. Es una instancia de juicio abreviado, lo cual le baja un poco la condena y evita el juicio. Iban a ser 3 días, con 20 testigos de cada lado: evita el conflicto. Se hizo cargo de todos los cargos por los que estaba imputado; reconoció todo.
Para vos, ¿qué significa no pasar por el juicio?
Un alivio, y un ejemplo. Porque en la práctica no deja de ser una revictimización, como pasa con todas. Te ponen en duda. Por un testigo o un error te dejan en ridículo. Pero no cambia la realidad de lo que pasó.
¿Cómo evalúas la condena de que tenga que ir a grupo de varones y hacer trabajo comunitario?
No soy punitivista, no estaba esperando una pena mayor, menor, no estaba escatimando con eso. Estaba pensando cómo podía ser. Me parece importante que él lo haya asumido y es ejemplificador: justamente la idea es educarlo. Y que la sociedad se eduque. Porque ahora los medios de comunicación que salieron a defenderlo, todo el mundo que me puso en duda, ahora ya saben que él mismo asumió los hechos. Es muy importante resaltar esto.
Cuando se hizo la denuncia y cuando se visibilizan estos temas se pide justicia. ¿Es esto la justicia?
Estamos empezando a hacer justicia.
¿Decís de no pensarlo desde tu caso particular?
Sin dudas. Pimentel hay muchos, y muchas y muches somos víctimas del maltrato. Esto es el comienzo, la punta de un iceberg que está sumergido y está saliendo a la luz. Pero además en la etapa del juicio penal no sé qué puede suceder. Lo que pasó ya lo viví, y eso una lo lleva siempre. En este caso si bien fue mucha exposición, poder capitalizar ese dolor y todo ese sufrimiento… estamos acercándonos a algo que es la justicia social.
¿Te habían dicho de volver a trabajar en el San Martín?
A mí me devolvieron el puesto de trabajo. Me ofrecieron hacerlo en el San Martin, lo cual es ridículo: estaban testigos, cómplices, él se seguía manejando en ese lugar. Ni yo ni mi compañera podíamos estar ahí de vuelta. Nos reubicaron en el Ministerio de Cultura.
En el momento de la denuncia hubo dos ejes importantes: por un lado el tema del acoso y abuso laboral, pero por otro la situación de precarización que sostiene ese abuso. ¿Ahí hay algo que está empezando a cambiar?
Yo hablo desde la total ignorancia pero con mucha intuición: ahora que volví a trabajar en el Estado, cuando fui a firmar el contrato firmamos un seguro de vida. No sé. Creo que todo esto sirvió para hacer un poco de ruido y para que el Estado empieza a mejorar las condiciones.
¿Y cómo seguimos, aparte de los abrazos?
La verdad que no sé, todavía estoy cayendo. Estoy contenta de a poco reconocer la importancia de la lucha personal y colectiva. Valió la pena la lucha, no lo que sucedió. En algún momento me encantaría seguir ayudando, animar a quienes están en una situación parecida que hablen, que se puede, que ya no hay intocables, sea un funcionario público, tu jefe, tu papá: la justicia tiene que ser igual para todos.
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MU 211: Método Pablo

Todo lo que le salvó la vida a Pablo Grillo, fotorreportero herido tras un disparo de Gentarmería hace un año. Lo que enseña su pelea contra la muerte, que terminó ganando gracias a la solidaridad y una red de salud pública y afecto que sigue viva.

Pablo Grillo: Salvar la vida
¿Qué le salvó la vida al joven fotógrafo atacado por la Gendarmería? La gente que lo ayudó tras el disparo, la que lo atendió cuando se preveía que lo suyo era quedar en estado vegetativo. Los familiares y amigos: la red que estuvo en los momentos más difíciles y armó un mapa de cuidados para salir con solidaridad y energía de la violencia y la oscuridad. Detalles de casi un año destinado a volver a ver esa sonrisa. La recuperación continúa: la vida le ganó a la muerte. Compartimos el QR para releer en lavaca.org la primera entrevista periodística brindada por Pablo. LUCAS PEDULLA

El bordado: Beatriz Blanco, la “jubilada patotera”
Fue agredida por un policía y cayó de nuca al asfalto durante una manifestación de jubilados. La escena se hizo viral como símbolo de la represión de cada miércoles. Beatriz pensó que había muerto pero sobrevivió al golpazo. Una causa instruida por la jueza Servini de Cubría avanza para condenar al policía que la atacó. Fue acusada por Bullrich de “jubilada patotera” y ella lo lleva con orgullo en una remera creada por sus hijas. Tiene 83 años, sigue yendo a la Plaza con su bastón y sus reclamos por una vida digna, y hace bordados para reflejar cosas alegres. LUCAS PEDULLA

El aguante: Jonathan Navarro, herido durante la represión
Un oficial de Prefectura le disparó a la cabeza durante la manifestación de hinchadas y jubilados, la misma en la que tiraron al piso a Beatriz Blanco e hirieron a Pablo Grillo. Perdió la visión del ojo izquierdo para siempre. Jonathan Navarro fue aquel día a la calle convocado por hinchas de su club, Chacarita, e indignado porque a su papá le habían sacado el acceso gratuito a los medicamentos. Hoy está desocupado. “Pero no me arrepiento de haber ido”. LUCAS PEDULLA

Renacer es posible: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Fue la fábrica Aurora Grundig, la del televisor “caro, pero el mejor”. Colapsada tras el menemismo, sus trabajadoras y trabajadores organizados en cooperativa la recuperaron para resistir el abismo del desempleo. Hoy enfrentan más de lo mismo. Pero son 133 personas, crearon un bachillerato, consiguieron 60 viviendas. El industricidio visto desde la óptica de quienes logran llevar adelante lo que la patronal hundió: otra forma de crear y sostener trabajo, en una isla que el gobierno busca despoblar. FRANCISCO PANDOLFI

En movimiento: Movilizaciones 2026
Más allá de todo el protocolo de represión oficial las calles fueron otra vez, durante este verano 2026, un lugar de expresión y reclamo frente a la crisis que está ocurriendo en el país y en una sociedad muchas veces vapuleada por las políticas del gobierno. Algunas imágenes para recordar estos días que todavía no sabemos qué historia terminarán escribiendo.

Crecer bajo el terror: Infancias y dictadura
Un grupo de hijos e hijas de desaparecidos comenzó un proceso judicial para que el Estado reconozca que la violencia ejercida sobre esas infancias también constituyeron delitos. Es un proceso inédito que llega luego de un análisis y reconstrucción de testimonios sobre cómo funcionó el terrorismo de Estado en sus operativos, cautiverios y crímenes. Una investigación crucial que reúne los testimonios de Teresa Laborde, María Lucía Onofri, María Eva Basterra Seoane y Dafne Casoy. EVANGELINA BUCARI

Carta abierta: Masacre planificada 2026
Retomamos la Carta de un Escritor a la Junta Militar –enviada por Rodolfo Walsh el mismo día de su desaparición– para trazar una sintonía con el actual modelo económico. Lo ya vivido, frente a un presente alucinado. Y algunas pistas para intentar encarar lo que se viene. SERGIO CIANCAGLINI

Politizate: La Kalo
Es actriz, performer, canta, baila y agita en las calles y en las redes para combatir al fascismo y a la política tibia. Es drag y “vieja bruja”. Habla sobre dopamina, lucha de clases, therians, cultura, haters y kiosqueros. Historia y terapias para pelearle a la tristeza. FRANCO CIANCAGLINI

No podrán: Luciana Jury
Cantante y compositora con base en el folclore, causó revuelvo en el Festival de Cosquín por sus críticas al gobierno. La sobrina de Leonardo Favio y cómo protegerse y tejer alianzas en tiempos de hate, para que la cultura popular no solo resista sino también haga florecer. MARIA DEL CARMEN VARELA
Cabo suelto: Crónicas del más acá
Carlos Melone
INFORME ENERO-FEBRERO 2026 DEL OBSERVATORIO LUCÍA PÉREZ DE VIOLENCIA PATRIARCAL
Temporada de femicidios

Por el Observatorio Lucía Pérez de Violencia Patriarcal (https://observatorioluciaperez.org/)
Durante el verano de este 2026 sufrimos un femicidio y una tentativa de femicidio cada día y medio. Un promedio alarmante que, además costó la vida de cuatro criaturas; tres de ellas apenas superaban el año.
Las víctimas tienen un rango etáreo que va de los 78 a los 17 años y dejaron a 16 infancias huérfanas.
Los datos: enero y febrero suman 43 femicidios y 43 tentativas de femicidio.
No son cifras. Son vidas, como la de Natalia Cruz (foto principal), en Campo Quijano, Salta: su hermana también fue víctima de femicidio años atrás. Hubo marchas para exigir justicia durante casi todos los días desde el día del crimen en que se fugó su asesino –17 de febrero– hasta ayer, cuando finalmente lo atraparon, consecuencia de haber logrado con estos reclamos que la fiscalía ofrezca una importante suma de recompensa por información sobre su paradero.
Lo que deja este verano también es la condena a perpetua por los femicidios territoriales de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, de 25 y 28 años, en Rosario, Santa Fe, la ciudad más castigada con este tipo de asesinatos.

Estefanía y Mariela Gorosito, dos femicidios territoriales en Rosario.
Así el Poder Judicial reconoció por primera vez y explícitamente la relación entre la violencia del narcotráfico y la de género. Tal como expuso claramente el fiscal Patricio Saldutti “Estefanía y Marianela fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema. Fueron tratadas como moneda de cambio o como mensajes enviados a través de sus cuerpos para saldar deudas. El desprecio por su condición de mujeres es evidente en la forma en que fueron captadas, trasladadas y descartadas como si sus vidas no valieran nada”.
El condenado es Pablo Nicolás Camino, de 31 años, jefe de una cédula de la banda narco Los Monos, quien ya acumula 40 años de prisión por delitos de homicidio, balaceras y asociación ilícita y está procesado, entre otras causas, por el ataque al supermercado que pertenece a la familia de Antonella Roccuzzo, esposa de Lionel Messi.

Pablo Nicolás Camino, condenado por el femicidio de las hermanas Gorosito.
Pablo Camino ordenó la ejecución de las hermanas desde el penal donde cumple condena. Es decir: estaba bajo la responsabilidad de las autoridades penitenciarias en el momento de organizar el crimen. A Marianela le dispararon ocho veces. A Estefanía, cinco. Sus cuerpos fueron encontrados en un basural al día siguiente de la ejecución.
Ley de explotación laboral
Conste en actas

lavaca.org
Fotos: Lina Etchesuri y Tadeo Bourbon /lavaca.org
A las 12 del mediodía el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) hizo su ingreso a la Plaza de los Dos Congresos con una columna poderosa con mix de gremios de la CTA y los más combativos de la CGT.
A las 12:50 se fueron.

El Congreso desde la plaza. Foto: Lina Etchesuri /lavaca.org
En ese momento las columnas de movimientos sociales –Libres del Sur, Movimiento Evita, UTEP, MTE– se adelantaron para ocupar el lugar, sobre Yrigoyen pasando Solís, frente al vallado.
A las 13:40 las banderas del Evita comenzaron el éxodo.
En ese momento comenzaron a oírse más los megáfonos de los partidos de izquierda que se agolpaban sobre Rivadavia, casi esquina Callao, frente al vallado.

La izquierda llegó y se fue, para esquivar a los clásicos Encapuchados con Mochilas Nuevas. Foto: Lina Etchesuri /lavaca.org
A las 14 irrumpió la banda Cuatro Encapuchados con Mochilas Nuevas que no formaban parte de la movilización. Tiraron unas piedras, quemaron unos cartones.
A las 14:07 el camión hidrante empezó a rociar todo lo que tenía delante.
A las 14:11, los partidos y las organizaciones de izquierda comenzaron la retirada.
A las 15 sólo quedaba un pequeño grupo, algunos jubilados y mucha –mucha– policía, que no dejaba transitar ni a vecinas del barrio que iban a comprar remedios.

Foto: Lina Etchesuri /lavaca.orgi
A las 17 la plaza estaba desolada, a excepción de un pequeñísimo grupo cantando Ska-P.
“Somos los obreros, la base de este juego
en el que siempre pierde el mismo.
Un juego bien pensado en el que nos tienen callados
y te joden si no quieres jugar. Baila hermano el vals del obrero.”

Memorias de la Ley Banelco. Esta vez las transferencias se realizaron con éxito. Foto: tadeo Bourbon /lavaca.org
A las 22.35 el proyecto de explotación laboral se convirtió en ley.
Hasta Dios tuvo un mal día: fue este.
PD) La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) contabilizó 122 personas heridas y cuatro detenidas, la gran mayoría reprimida cuando se manifestaba en el Obelisco, a las 10.30 de la mañana, contra los despedidos de la fábrica de neumáticos FATE.

Al irse la gente, nuestra fotógrafa Lina Etchesuri saca fotos de los volantes. Abajo el resultado.

Foto: Lina Etchesuri /lavaca.org

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