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Hebe de Bonafini: «La democracia no se construye con más policías, palos y cárceles»

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La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo analiza  la imagen de Juan Carlos Blumberg, el avance de ideas de derecha y las consecuencias de agitar las banderas de “mano dura”.

Hebe de Bonafini estaba cocinando una cima rellena en su casa de La Plata, y pidió unos minutos para terminar esa especie de artesanía gastronómica antes de volcarse a la entrevista.
En su ánimo y en su humor también había algo cocinándose durante los últimos días, a fuego no tan lento como el de la cima, tras la presentación de Juan Carlos Blumberg en el Congreso de la Nación con sus seguidores, sus petitorios, sus misterios, y su hostilidad. Se conoce cómo comenzó su historia pública, aunque nadie sabe muy bien en qué terminará.
En La Plata, Hebe de Bonafini terminó de preparar la cima y luego aceptó hablar sobre los sentimientos que le produce la aparición pública de un hombre que sostiene que los derechos humanos son para defender a los delincuentes.
-Estoy muy enojada con toda esta situación. El señor Blumberg es adicto a Pinochet -nada menos- y quería traer al candidato pinochetista para que hablara en el Congreso. La gente de su propia fundación se opuso. También tengo entendido que viene de una familia que ha simpatizado con el nazismo. Y sé que tiene custodia de la SIDE y anda en auto oficial. Entonces esto ya resulta demasiado. Ya uno tiene que pensar, además de todo lo que pensamos: ¿quién apuesta a este tipo?
-¿Esos datos son fidedignos?
-Me lo ha dicho gente de total confianza, y lo del auto y la custodia lo contaron en Radio Nacional. Se los dieron desde el Congreso, porque este hombre entra y sale de ahí como de su casa. Como si fuera un senador o un diputado, o más. Yo lo que quiero aclarar -si es posible- es que no le voy a aceptar a Blumberg eso de que los derechos humanos son para los delincuentes. No voy a permitir que nadie trate de delincuentes a mis hijos. El único delincuente es él, que está usando al hijo para ser candidato. Además quiero saber: ¿Quién le prestó la escalinata del Congreso para hacer el acto? Las Madres nunca pudimos ir al Parlamento. Nunca nos dejaban entrar, nos dejaban pasar de a una o de a dos. Una vez entramos porque nos hizo pasar Zamora y otra vez Claudio Lozano. Pero nunca pudimos ir a hablar con todos los diputados o senadores. Nunca nos atendieron. Yo quiero saber qué pasa, que este señor entra y sale y le dan la escalinata: cuando vamos las Madres nos ponen las vallas y la policía adelante, para que nos peguen. Entonces ¿quién le dio permiso a este señor? Me parece repugnante que los senadores y diputados a los que les estamos pagando, les den permiso a los fascistas para hablar en el Congreso.
-¿Cuál sería su interpretación sobre esa permisividad?
-Los que le dan el espacio son golpistas, querido, golpistas. La derecha está dándole duro al gobierno. Son los que no quieren al Presidente, ni a este gobierno. Los duhalidstas, los Ruckauf (Carlos), toda esa sarta de nazis que tenemos, que sabemos muy bien quiénes son. Todos los que están adentro del Parlamento, el mismo Scioli (Daniel Scioli, vicepresidente de la Nación): bueno señor acá están, él es de la misma calaña que Scioli. Hay que tener muchísimo cuidado con esa gente, porque no son amigos de nadie.
-Hay gente que toma a Blumberg como una expresión de quienes sienten inseguridad.
-Que se enteren bien de que es un pinochetista, y para cuando habla de democracia defiende el voto calificado, o cosas peores. Mirá qué clase de tipo es. Siniestro. Racista. Ya se sabe lo que opina de los pobres, y que nuestros hijos son delincuentes. Por tipos como ese, es que existió la dictadura. Por tipos como ese, mataron a 30.000 personas y asesinaron a 15.000 en las calles. Por tipos como ese, que apoyaron todo lo que pasó, es que el país está en la lona. Así que hay que tener mucho cuidado con los golpistas. ¿Quién le dio la escalinata? ¿Quién le da el coche? ¿Quién le pone la custodia? La verdad, estoy furiosa con todo esto.
-Una rareza: el estilo de movilización y de reclamo parece copiar una metodología de los movimientos sociales e incluso de los organismos de derechos humanos.
-Lo que más nos robó es otra cosa. Nos quiere robar la historia. Fijate que locura, que dicen «ay, por Blumberg se consiguió tal o cual ley». Y ya lo dijo Arslanián (Carlos León Arslanián, ministro de Seguridad y Justicia boanerense). Esas cosas ya estaban, nada se consiguió por Blumberg. Y otra cosa que es sumamente grave es la siguiente: cómo esta gente avanza sobre la idea de que más policía es más seguridad. Más palos, más seguridad, y más cárcel para los pobres, para los negros y para los marginados del sistema. ¿Cómo puede ser que se lo escuche, y se le de tanto espacio? ¿Y quién le dio el espacio? Hay que tenerlo clarísimo: Canal 9, Radio 10, Clarín y hasta Página/12 que le ha dado páginas y páginas que nunca nos dio a los organismos de derechos humanos. Nosotros también hacemos marchas, y qué marchas. Y a veces las ignoran. Hasta los diarios que se dicen de izquierda le dan lugar a estos fascistas.
-Sin embargo, ese diario publica artículos que cuestionan profundamente a Blumberg.
-Claro, le pegan a Blumberg pero le sacan cuatro páginas, seis páginas. ¿Por qué no le preguntan a otras personas lo que piensan? Escriben ellos, pero no le dan espacio a otras voces. Tendrían que darle más espacio a los que piensan diferente, no sólo a sus periodistas. Por ahí de lo que vos hacés o lo que decís, sacan cuatro rayitas y listo.
-¿Cuál sería la causa?
-La moda. Si no hablás de Blumberg, parecería que no sos un buen periodista. Y en realidad, cuanto más hablás, peor es.
-Reapareció, además, un discurso de cuestionamiento a los derechos humanos que no se oía desde hacía décadas. ¿Qué opina?
-Las madres no vamos a permitir que un nazi diga que nuestros hijos son delincuentes. Es Harguindeguy. (Albano Harguindeguy, general y ministro del Interior de la dictadura).
-¿Qué le parece que el gobierno debería plantear con relación a la inseguridad?
-La democracia no se basa en mano dura, más cana, más palos. Estaríamos a millones de años de la democracia de la que tanto se habla y con la que todos se hacen buches. La democracia no se construye con más policías, palos y cárceles. La democracia se construye con más escuelas, con más estudio, más hospitales, más gente que trabaje, más gente que no esté en la miseria.
-Esta policía ¿sigue siendo esencialmente la de la dictadura?
-Este que agarraron, el Hígado no sé cuanto, le pegaron un itakazo en la cara para dejarlo irreconocible. Uno puede pensar entonces que mataron a cualquier pobre desgraciado. ¿Qué vienen con ese discurso de que asaltó un banco y la pobre gente se pegó un susto bárbaro? Eso fue una parodia, un teatro, que nadie se puede creer. Porque esta policía está dirigida por estos gobernadores, y estos municipios que tienen los Patti y los Rico. Hay que tener mucho cuidado.
-Pero ¿cuál es la política que habría que seguir?
-¿Sabés qué pasa? Todo empieza con la formación. Se los forma con esa cabeza podrida del poder, de prepararlos para torturar, para robar y coimear.
Acá no hay ningún policía bien formado, porque están todos para la corrupción. Los altos jefes coimean, las comisarías se venden. Esa es la verdad. Los Duhalde, los Solá, los Ruckauf y toda la mafia, se llenan de plata con eso. Y también los municipios. Es de terror.
-Blumberg y quienes piensan como él, acusan al gobierno de no hacer lo suficiente con respecto a la seguridad.
-Dicen cualquier cosa, porque son golpistas. Quieren golpear al presidente. Es como el gobernador del Chaco (Roy Nikisch). ¿Por qué lo lleva preso a Castells? (Raúl Castells, creador del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados) Para ponerse contra Kirchner. De ahí nace toda esta basura. Y Castells también le pega a Kirchner. Lo mete preso el gobernador menemista, pero él aprovecha para pegarle al Presidente, y allá tiene todos los privilegios y la tribuna para hacer lo que quiera.
-Mientras tanto, el discurso de la seguridad queda en manos de quienes reclaman una supuesta mano dura.
-Vos fijate lo que hace la derecha. Se va a vivir a los countries. Primero eran lugares fantásticos, bellos y divinos. Después subieron los alambrados. Después pusieron gente en la puerta que te revisa y, si no te invitó nadie, no entrás ni loco. Después electrificaron. Después pusieron carritos de golf que andan vigilando, después cámaras. Cada vez se encierran más. Igual a veces se matan. Fijate lo que le pasó a María García Belsunce. Después que no nos vengan a reclamar seguridad, palos y mano dura. Si los chorros son ellos, se roban y se matan entre ellos.
-Usted habla de la derecha, pero al menos la primera movilización tuvo un apoyo relamente masivo, en muchos casos de gente bien intencionada que además no defendía un dogma ideológico.
-Los que eran bien intencionados ya se han dado cuenta. Fijate lo que pasó con lo del pibe que mataron en Mendoza , Bordón (aclaración: Blumberg, con una mezcla de impunidad, crueldad y falsedad asombrosas, justificó el asesinato de Sebastián Bordón a manos de la policía, repitiendo la teoría policial de que Sebastián se drogaba).
Los padres en seguida se dieron cuenta. Desde el primer momento nosotras dijimos que el tipo era un fascista. De todos modos te aclaro que a mí me da mucha pena ese chiquito Axel, que lo hayan matado, y que además haya tenido un padre así.
-¿Qué le recomendaría usted al gobierno con respecto a este tema?
-Ya que tenemos que seguir teniendo policía, cambiaría los planes de estudio. Sacaría a todos los profesores, y empezaría todo de cero.
¿Cómo en una comisaría va a haber picanas, todavía hoy? ¿Y las armas? Esas armas no tienen que estar en la comisaría. Eso hay que controlarlo. A mí no me alcanza con que vayan a las movilizaciones con palos y no con pistolas. Porque te llevan a la comisaría, y ahí tienen todo lo que necesitan.
La enseñanza es la que fracasa. Los tipos aprenden a torturar, a coimear, a robar, a golpear, y a tener a su servicio a los pobres pibes que llevan presos y después los usan para que roben, hasta que no les sirven más, les meten dos balazos y a la mierda.
-¿Cómo ve usted la cuestión de la seguridad en la provincia de Buenos Aires?
-Yo creo que Arslanián, por más buena voluntad que tenga, puede echar a 200.000 policías y no va a cambiar nada porque el resto se queda. Esto es como cuando tenés un cáncer generalizado. Te sacan un pedazo de pulmón, de hígado, te meten en la máquina, te meten drogas, pero el cáncer avanza igual. Acá es así. El cáncer está enquistado, y el cáncer son ellos.
Entonces por más buena voluntad que tenga Arslanián, no hay caso. Y Solá… Solá es un atorrante. ¿Qué querés con Solá, si está comprometido con cuanto comisario te puedas imaginar? Todos los comisarios que él pone, al rato los tienen que sacar. Y si hablamos del tema bonaerense, mataron a Kostecky y Santillán, pero ¿quién es el responsable? Para mí, Duhalde. Hay uno que pegó el tiro, pero hay una responsabilidad de los que estaban con Duhalde. Hasta ahí no se quiere enterrar el cuchillo.
Pero mientras siga toda esta gentuza suelta, se generan más secuestros y más inseguridad.
-Pero Hebe…
-Perdoname: ¿quién puede cortarle un dedo a un chico, como le pasó a ese muchacho que secuestraron, si no un tipo que sabe torturar? Hay que decirlo, por favor, esa era una de las torturas que la policía le hacía a nuestros hijos: les cortaban la punta de los dedos para que declararan. ¿Quién hace eso? ¿Un pichi? No, lo hace la cana. Esos son los métodos de torturas que aprendieron de los norteamericanos y nazis amigos del señor Blumberg.
-¿En qué medida todo esto afecta al gobierno?
-Blumberg es el golpismo. La situación es peligrosa para el Presidente porque es una situación de tipo golpista, que va preparando un terreno muy complicado. Muy jodido. Esto es lo que pasa. Le pegan al Presidente todo el día. Le pega Castells, le pega Blumberg, le pega Solá, le pegan todos. No son amigos del Presidente. Son de terror.
-¿Cree que la sociedad opina lo mismo?
-No sé. Pero a las Madres siempre tardan unos años en entendernos. Y después dicen: «ah, mirá, las Madres lo habían dicho. ¿Te acordás? Y tenían razón».

 

 

 

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Mónica Alegre, mamá de Luciano Arruga: memoria contra la impunidad por un desaparecido en democracia

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A 14 años de la desaparición de Luciano Arruga (que tenía 16 años en aquel momento), la causa que investiga su muerte está congelada y los ocho policías implicados figuran apenas como testigos. En diálogo con lavaca la madre de Luciano recuerda algunas otras cosas: lo que no cierra alrededor del cuerpo que estuvo desaparecido 5 años y 8 meses, tras haberse negado a ser reclutado por la propia policía para robar. Las imágenes de la vida de adolescentes en territorios dominados por la trampa y la violencia de las instituciones. Las dudas sobre la teoría de que fue atropellado. La investigación a la propia familia, que tuvo los teléfonos pinchados. Las amenazas, la quema del auto a Vanesa, la hermana de Luciano. El hostigamiento a los amigos del joven que debieron mudarse del barrio. El silencio político, la complicidad judicial, y los límites de la defensa. El recuerdo de Luciano, su fanatismo por River, su generosidad para compartir comida con sus amigos: “Él me enseñó a ser mejor persona” dice Mónica. Este domingo desde las 15, en el Espacio Luciano Arruga (ex destacamento donde el adolescente fue torturado; Indart y San Martín, Lomas del Mirador), familiares y amigos organizan la tradicional jornada en recuerdo del joven de 16 años desaparecido por la Bonaerense: “Seguiremos recordando que nosotros jamás vamos a bajar los brazos; que vamos a seguir pidiendo justicia todos los días de nuestra vida”. Por Francisco Pandolfi.

Mónica Alegre el próximo 21 de agosto cumplirá 60 años. Siempre cumple, Mónica Alegre, que vive en la casa de su mamá, a quien cuida todos los días en la villa 12 de Octubre de Lomas del Mirador. El martes 31 de enero se cumplirá otro aniversario sin su hijo: 14 años de aquel 2009 cuando Luciano Arruga fue desaparecido por la Policía Bonaerense. Lo parió un 29 de febrero de 1992. Su Negrito tenía 16 años y estaba por festejar los 17. No lo dejaron.

Para Mónica la vida fue complicada mucho antes de la desaparición de Luciano. Junto a su familia, vivieron en la calle, en casillas, en un hotel. El papá de Luciano los abandonó cuando él tenía 5 años. Y Moni ahí, presente, estando, sosteniendo, pese a todo.  

Lo recuerda a “su morocho” bien flacucho, cartoneando para ayudar a su familia. Como ya habían conocido la nieve –cuando el 9 de julio de 2007 cayó sorpresivamente en Buenos Aires–, le quedaba el sueño de ver el mar y las montañas. No lo dejaron.

El rechazo a “trabajar” para la policía

A Luciano le gustaba mucho el fútbol y era tan pero tan fanático de River, que aseguraba que si tenía un hijo varón lo llamaría Enzo Ramón, por Enzo Francescoli y Ramón Díaz. Nunca le alcanzó la plata para ir al Monumental. Tenía intacto el deseo de llegar a ese día. Tampoco lo dejaron.

En 2007, aquel año donde sus ojos vislumbraron la nieve porteña, la Policía Bonaerense le ofreció salir a robar para ellos. Se lo contó a su madre, que se quedó tranquila con la negativa de su hijo. Pero ante el “no”, vendría el hostigamiento policial, las amenazas. Y ya no lo dejarían en paz.

El 28 de septiembre de 2008 lo detuvieron de manera irregular y fue llevado al destacamento de Lomas del Mirador, inhabilitado para alojar personas y prohibido para menores. Fue amenazado y golpeado. Allí fue a rescatarlo Moni, que escuchaba sus gritos para que le dejaran de pegar. Por esas torturas el ex policía bonaerense Julio Torales, fue condenado en mayo de 2015 a diez años de prisión.

Cuatro meses después, el 31 de enero de 2009, Luciano fue desaparecido. Fernando Espinoza era el intendente de La Matanza; Daniel Scioli, el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Cristina Kirchner, la presidenta de la Nación. El silencio de las cúpulas fue ensordecedor.

La causa da cuenta de que esa noche los móviles policiales tuvieron “un funcionamiento irregular”, con circulación por fuera del recorrido asignado, falta de registros y estadío “durante varias horas en un descampado conocido como Monte Dorrego”.

Además, los libros de guardia del destacamento fueron adulterados. El 5 de febrero, su hermana Vanesa Orieta presentó un Habeas Corpus, pero fue rechazado por el Juzgado de Garantías N°5, a cargo del Juez Gustavo Blanco y la fiscal Roxana Castelli, meses después reemplazada por Celia Cejas.

La aparición

Finalmente el 17 de octubre de 2014 –5 años  y 8 meses después– se encontró el cuerpo de Lucianor enterrado como NN en el Cementerio de la Chacarita. Se descubrió que había fallecido el 1º de febrero de 2009, supuestamente atropellado por un auto al intentar cruzar la General Paz, desesperado, escapando (según declararon testigos), en circunstancias que aún siguen siendo investigadas. Y que había sido llevado al Hospital Santojanni, justamente donde su familia había ido dos veces a preguntar si estaba allí, y se lo negaron. Supuestamente se buscaba a un joven desaparecido, mientras un NN era enterrado por las mismas autoridades sin investigar quién era ni dar noticia alguna a la sociedad.

La causa que debe investigar su desaparición y muerte continúa en etapa de instrucción y el juicio político pedido por sus familiares a las fiscales Castelli y Cejas y al juez Banco, está estancado.

A 14 años, se sabe de la amnesia de los distintos gobiernos que se sucedieron, como de la complicidad policial-judicial. A 14 años, se sigue sin saber qué le pasó a Luciano esa noche. A 14 años, Mónica Raquel Alegre, la mamá de Luciano Nahuel Arruga, su orgullo, su “Negrito que se negó a robar para la Policía”, habla, llora, lo recuerda sonriendo.

–¿Cómo te llevás con esta fecha?

–Intento no pensar tanto, pero no se trata del 31 de enero, de una fecha particular: así son todos y cada uno de los días de mi vida. Pasaron 14 años, duele, va a doler siempre, toda mi vida. Es mentira que el tiempo cura todo. Hace muchos años una vez te dije, “el ser humano es un animal de costumbre” y es así. Una se acostumbra a vivir con el dolor, y es horrible; también con la desidia, la angustia, la tristeza, a no haber tenido justicia. Hasta a eso una se acostumbra hasta que se acaba la nafta, hasta que la pacha dice basta; no creo en Dios, aunque debe ser que exista, pero para nosotros no tuvo tiempo. Ahora, al estar cuidando a mi mamá, no estoy yendo a actividades de otros familiares, lo que me significaba sentirme viva. Al no estar en esos espacios como antes, siento que me ahogo, pero son procesos. Lo único que me queda es vivir con el recuerdo, con las anécdotas.

–¿Hay algunos de esos recuerdos o anécdotas que te sirven para sobrellevar mejor el día a día?

–Sí, sobre todo sus sonrisas, el recordarlo riendo. Agradezco lo mucho que me enseñó, lo que aprendí de él a ser mejor persona, más solidaria con mis pares, a no juzgar; del dolor también se aprende.

–Una de las primeras veces que hablamos en 2009 contabas que pese a vivir re contra justos, si tenías cuatro papas, a veces él se llevaba dos para sus amigos, porque no tenían nada para comer.

–Era así, si tenía media docena de huevos, y me faltaban dos o tres, ya sabía qué había pasado. Lo mismo con las papas, porque los pibes no tenían para comer, pero la verdad es que nosotros tampoco, entonces a veces me enojaba con él. “Pero yo salgo con el carro, mamá, y si no, pido; los pibes no tienen nada”. Y después me decía: “Aprendé mamá, ¿cuándo vas a aprender?”. Y mamá aprendió, aprendió de la peor manera, tuvo un gran costo, pero aprendí: hoy soy más humana. Ese pibe era mi Negrito, que jugaba descalzo a la pelota por un sanguche de milanesa y una coca; un pibe de barrio, un pibe villero, un pibe cartonero. Y sabés que ahora que pienso en esto, por primera vez caigo en que hace 14 años que no amaso pan casero, ¡14 años! Antes los hacía siempre, porque a él le gustaba mucho, y también se llevaba para sus amigos que no tenían nada.

Moni deja por un momento unos parches que está cosiendo para la actividad de este domingo y llora de la impotencia. Se le reestablece un poco la voz y el pan casero se asocia a las mentiras que sembraron alrededor de la causa: “Pasaron 14 años sin justicia, de disfrazar la realidad, de que dijeran que había muerto en un accidente de tránsito. ¿Quién tiene las herramientas para desaparecer un cuerpo? Se necesita de todo el aparato del Estado, judicial, policial y político para desaparecer a una persona durante 5 años y 8 meses. No se puede tapar el sol con un dedo. Entonces, con el paso del tiempo cierra todo: tres hábeas corpus nos rechazaron antes que aceptaran el último, unos meses antes de encontrar el cuerpo. Se ve que no estaba aceitado el ocultamiento total y algo podía quedar al azar. Ya para cuando apareció el cuerpo, habían borraron todo. En el medio, pasaron muchas cosas en el caso, como la Policía espiándonos a los familiares porque investigaban un secuestro extorsivo; el hostigamiento a uno de los pibes de Familiares y Amigos que amenazaron que iba a terminar como el Negro y se tuvo que ir a vivir al sur; el quemar el auto de Vanesa; el querer incendiarme mi casa; las amenazas al resto de mis hijos… Hay pibes acá en el barrio que tuvieron que irse a Paraguay por miedo. Se fueron porque la Policía los re cagó a palos y los amenazó. Así, con esta impunidad, ya pasaron 14 años y la causa sigue en etapa de instrucción; es una burla, los ocho policías implicados ¡siguen como testigos! Me pregunto: ¿podrán dormir tranquilos? ¿vivirán en paz?”.

–¿Cómo explicas que luego de tantos años todavía se esté en la etapa de instrucción, o sea, de investigación penal?

–Yo me pregunto lo mismo, ¿cómo se explica? Como la causa no prescribe, porque si hay algo que luchamos con uñas siguiente es para caratularla como desaparición forzada, la van a mantener en ese estado. Juegan con el desgaste, con el cansancio, con los recuerdos y también con tu economía, porque si vos no tenés un buen abogado… Mi abogado es del CELS y el CELS vos sabés hasta dónde patea; se va a desgarrar las vestiduras por el caso hasta que tocás al Estado, ahí da un pasito atrás. Entonces se dan pequeños pasos, la causa sigue moviéndose, pero no avanza. Todo seguirá así hasta que quizá algún día tenga un buen abogado y empiece de vuelta.

–¿Qué creés que debe aprender de Luciano la sociedad, para ser un poco mejor?

–Ese corazón inmenso que tenía el Negro; a ser un poco más humano, a valorar la vida, a aprender. Ojalá, sí, ojalá que la sociedad aprenda a no ser tan egoísta. El Negro era así; no le gustaba tanto estudiar, pero tenía un corazón de oro. Vos fijate, se llevaba pan casero para dárselo a sus amigos; al día siguiente quizá no iba a tener nada para comer, pero priorizaba a los demás.

–¿Por qué es importante la actividad de esta tarde?

–Desde las 15, en el Espacio Luciano Arruga (ex destacamento donde fue torturado Luciano; Indart y San Martín, Lomas del Mirador) seguiremos recordando que nosotros jamás vamos a bajar los brazos; que vamos a seguir pidiendo justicia todos los días de nuestra vida. Es importante para tener la memoria del Negro viva y presente, para saber nosotros mismos que no estamos derrotados; para que sepan que no estamos derrotados y que seguimos luchando.

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Perú: racismo, criminalización y disciplinamiento como trasfondo de más de 60 muertes

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Lavaca habló con dirigentes sociales y campesinas, que analizan la represión desatada tras la crisis institucional que dejó al menos 60 muertos, miles de heridos y centenares de detenidos, con imágenes de tanques entrando a la universidad pública incluidas. El rol del Congreso, la figura de Dina Boluarte, la raíz histórica, racista y clasista de la derecha peruana. La ligazón con la agenda extractivista con la desestabilización actual que busca criminalizar y disciplinar a las voces de comunidades y organizaciones sociales que denuncian la situación como «dictadura cívico-militar».  

Dina Boluarte tiene más muertos en Perú por la violencia institucional, que días de gestión.

Según la Defensoría del Pueblo de Perú al momento son al menos 56 los muertos por la represión, miles de heridos, y centenares de detenidos. Organizaciones sociales reportan, por su parte, más de 60 muertes. Todo ocurrió en menos de cincuenta días: desde que la vice Dina Boluarte asumió el Ejecutivo el 7 de diciembre de 2022, cuando fue detenido el entonces presidente Pedro Castillo. 

Mientras tanto las calles siguen siendo un escenario de marchas y repudios contínuos: solamente el martes 24 de enero la Defensoría del Pueblo registró 85 cortes de rutas nacionales, además de movilizaciones y bloqueos en 39 vías provinciales. 

¿Cómo interpretar lo que está ocurriendo?

Melania Canales es dirigenta social de la región de Ayacucho; diez de los muertos pertenecen a esa localidad. Además, es ex presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú. Sintetiza así para lavaca los reclamos sociales de los cuales además fue protagonista: 

  • “Uno de los principales reclamos es que haya un referéndum para la Asamblea constituyente; existe hoy una Constitución de 1993, hecha por el dictador Fujimori, que ha privatizado todo en Perú: luz, agua, carreteras, pistas, empresas mineras. Esa es la Constitución que le da todo el poder al empresariado, es la peor Constitución de América Latina, el empresariado se lleva sus ganancias y no paga nada”.
  • ”Esta Constitución ha permitido que la salud y la educación sean un negocio. Prácticamente nos despoja de nuestros territorios colectivos de los pueblos y mujeres indígenas, y no nos permite la participación del pueblo organizado en espacios de poder de decisión. También nos criminaliza. Por eso exigimos referéndum y buscamos una nueva Constitución”.
  • “Pedimos también la renuncia de la traidora y asesina Dina Boluarte. Y la renuncia de la mesa directiva del Congreso”. 
  • “Y exigimos paz. Una paz con justicia. Eso exigimos en el Perú”. 

La Universidad atacada

A la cadena de violencia desde el gobierno se sumó la última semana la brutal represión en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) que incluyó el ingreso de 400 policías junto a fuerzas especiales con tanques que derribaron las puertas, disparos y gases lacrimógenos, y donde más de 205 estudiantes fueron detenidos.

Natali Durand es docente de antropología en la Universidad. Dos estudiantes de su clase fueron detenidos, y ella describe: “Ha sido un atropello a la autonomía de la Universidad. Los estudiantes habían abierto las puertas para alojar a las personas que estaban llegando de distintas regiones para marchar”. 

Desde todo el país llegaban delegaciones a lo que se denominó la Nueva Marcha de los Cuatro Suyos, y la Universidad funcionaba como alojamiento y espacio de encuentro y logística. Pero cuando entró la policía, explica Natali “quedaban pocos manifestantes, eran más los alumnos que se encontraban dentro de la Universidad, algunos en la toma, otros en la residencia universitaria, eso es muy preocupante porque entraron a la residencia universitaria”. Desde entonces parte de los docentes y estudiantes piden la destitución de la actual rectora Jeri Ramón. 

El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) condenó la represión y expresó que “la entrada de la policía a la sede universitaria es una violación flagrante de la autonomía”. Además rechazó la “decisión del gobierno de recurrir a la violencia para enfrentar la crisis en el país”. Y remató: “La actitud del gobierno del Perú se coloca al margen del respeto a los Derechos Humanos”.

La traición de Dina

¿Dónde se encuentra la semilla del actual conflicto?

Responde Natalí Durand: “Para entender la semilla de esto podríamos irnos hasta 200 años atrás, pero creo que ahorita lo más grave ha sido la descomposición política que tuvimos desde 2016 cuando el partido de la señora Keiko Fujimori (hija del ex dictador) ganó la mayoría absoluta en el Congreso. Desde 2016 lo que se generó fue un desbalance de poder a favor del Ejecutivo”.

Sin embargo (o tal vez por eso mismo) el profesor y político Pedro Castillo, con el partido Perú Libre, ganó las elecciones en segunda vuelta a la misma Fujimori, y gobernó desde el 28 de julio de 2021 hasta la declaración de su “permanente incapacidad moral” por parte del Congerso, el 7 de diciembre de 2022. Castillo fue docente de escuela primaria, presidente del Comité de Lucha del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP) y encabezó la huelga docente de 2017.

El 7 de diciembre de 2022 Castillo fue detenido y destituido luego de 16 meses de gobierno. Horas antes había anunciado el cierre temporal del Congreso, pero ante esto sus propios ministros comenzaron a renunciar y a calificar la situación como un autogolpe. Con las fuerzas armadas y la policía en contra, el Congreso trató, una vez más, la moción de vacancia contra el entonces presidente bajo la acusación de “incapacidad moral”. Castillo fue detenido y destituido; juró entonces quien era su vicepresidenta, Dina Boluarte quien, entre otras cosas, tenía en el propio Congreso denuncias por presunta infracción constitucional que fueron rápidamente archivadas. 

Dice Natalí Durand: “Si bien es legítima sucesora, se había dicho que iba a renunciar y pedir elecciones. A su asunción la gente la asume como una traición. A su vez, en la derecha no la ven como parte: en el momento en que no le sirva más la van a soltar. Ahora ella les sirve porque el presidente del Congreso no puede ejercer funciones de presidente, tiene que llamar a elecciones en un periodo de 3 a 9 meses como máximo. Ella no quiere renunciar porque sabe que, si renuncia, la van a dejar sola y le espera un proceso judicial fuertísimo”. 

La actual presidenta no tiene bancada propia en el Congreso ni un partido que la apoye.

La pregunta entonces es quién tiene el poder hoy en Perú.

La voz desde las calles

Melania Canale, dirigenta social de la región de Ayacucho, remarca que la situación actual puso luz sobre el “racismo y el clasismo en nuestro país”. Sigue: “Perú ha sido el centro del colonialismo: cuando se creó la república peruana hace 200 años se hizo con los descendientes de los españoles, los ‘mistis’ y los criollos, y los pueblos indígenas y afro estuvimos ausentes. Entonces lo que vino fue una dominación de una clase media alta privilegiada. Hay una desigualdad grande, que se ha agudizado, los derechos se convirtieron en negocios, como la educación, la salud, y la participación política”. 

Melania define a Pedro Castillo como el primer “marrón” (por el color de su piel) que llegó a la presidencia. Y define: “Hemos sentido que al marrón no lo aguantaban”. A la actual presidenta la llama “la usurpadora”. Dice: “En estos momentos, aunque ella ganó junto a Castillo, representa a la derecha. El Congreso ha sido un obstáculo que a Pedro Castillo no lo dejó gobernar, siempre estaba ahí promoviendo su vacancia. Dina tenía una denuncia, pero la archivaron en el Congreso. Realmente esto se veía venir. Acá, la derecha política del Perú es una derecha arrastrada, que siempre se entrega por completo a la oligarquía” 

¿Tiene relación el problema con las agendas extractivistas? 

Está muy ligado. Hace poco una funcionaria de Estados Unidos ha dicho que en Sudamérica están el agua dulce, los minerales, el litio. Aquí están paralizadas varias mineras por los reclamos de las comunidades. Hay también contaminación de los ríos, de la tierra, mucha gente con metales pesados en la sangre, y además estos empresarios no dejan nada…

¿A qué atribuís la actual represión? 

Es una caza de brujas. En Ayacucho hay 8 detenidos dirigentes y dirigentas de organizaciones, los han llevado hasta Lima, acusados de terroristas. No somos asesinos, no somos terroristas. Están buscando descabezar a las organizaciones, meter miedo, criminalizar y perseguirnos, inventando fantasmas. No hay libertad en este país: por eso decimos que estamos viviendo una dictadura cívico militar. 

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Las cosas que hay que hacer para trabajar – Capítulo 1

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La nueva serie documental de lavaca: el mundo de la autogestión en Argentina a través de ocho capítulos sobre experiencias recientes de diferentes cooperativas que lograron recuperar empresas vaciadas o quebradas por las patronales. Con dirección de Patricio Escobar, autor de La crisis causó 2 nuevas muertes.

Dos mil personas que integran empresas recuperadas de toda la Argentina se reúnen en un acto histórico en la Aceitera La Matanza. ¿Qué buscan? Impulsar el proyecto de Ley de Recuperación de Unidades Productivas que facilite que cooperativas de trabajo pongan en marcha empresas quebradas o vaciadas por las patronales. El movimiento lleva 20 años sin ley, pero ha recuperado no sólo trabajo sino también dignidad y vida, con 400 fábricas en el país que dan trabajo en total a más de 14 mil obreras y obreros. Su lema: Ocupar, resistir y producir.

Las cosas que hay que hacer para trabajar Dirección: Patricio Escobar.
Producción integral de Cooperativa de Trabajo Lavaca: Claudia Acuña, Sergio Ciancaglini, Anabella Arrascaeta, Lina Etchesuri, Sebastian Smok, María del Carmen Varela, Franco Ciancagini, Lucas Pedulla.
Fotografía: Lina Etchesuri y Sebastian Smok. Cámara: Patricio Escobar, Guillermo Guevara, Sebastian Smok.
Música: Guido Donato y Tomás Lobov.
Edición: Damián Finvarb.

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LA ÚLTIMA MU. Crecer, crear, cooperar

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