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Alberto Nallar, el abogado insólitamente acusado de sedición en Jujuy: “Mientras esté Morales somos todos rehenes”

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Alberto Nallar, el abogado insólitamente acusado de sedición en Jujuy: “Mientras esté Morales somos todos rehenes”

Desde su casa en El Carmen donde cumple prisión domiciliaria, el abogado Alberto Nallar habló con lavaca sobre su sorprendente detención y la situación en Jujuy. El video completo incorporado a la causa con el que pretenden acusarlo. Cómo lo detuvieron, la confiscación de su celular, la acusación de “sedición” que levantó una campaña internacional frente al tema.

Su denuncia contra Gerardo Morales (incluimos la versión completa) por pretender la suma del poder público al controlar también a la justicia. El pedido de intervención federal. El gobernador jujeño, sus hijos, la marihuana, el cine, el litio. La ruptura del concepto de república. Argumentos de un abogado especialista en Derecho Administrativo que defiende a pobladores, agricultores y comunidades originarias sin cobrarles.

El video completo incluido en la causa con el que pretenden acusarlo. El texto de su reclamo y sus argumentos para que se intervenga la provincia.

Por Sergio Ciancaglini

El abogado Alberto Nallar cumple prisión domiciliaria en Jujuy aunque asegura que no sabe de qué defenderse porque no le explicaron qué delito cometió, y está preso en su casa sin haber sido juzgado. Fue detenido el 13 de julio, pasado el mediodía. Aclara sobre esta situación en modo Kafka: “Yo entiendo que pueda no entenderse lo que cuento, porque las cosas que nos están pasando son absurdas. Pero así estamos”.

El fiscal Walter Rondón declara en un tortuoso raid idiomático que Nallar, textualmente, “se presentó en los cortes de ruta que ser realizaban en la ruta 66 (…) instigando públicamente a los persona que realizaban dichos ilícitos, a continuar realizando los la interrupción de los servicios públicos, y transporte vehicular, instigando también en sendas oportunidad a que las personas cometan el delito de motín y sedición, alzándose en contra de la Constitución de la Provincia”. Luego plantea como calificación legal: “Instigación pública a cometer delitos”, “instigación a la violencia colectiva” y “alzamiento o motín”.  

“Pero no me victimizo” dice Nallar, 65 años, a lavaca. “Estoy mi casa, con la estufa acá al lado. El verdadero problema sigue siendo lo que le pasa al pueblo” explica desde El Carmen, 20 kilómetros al sur de San Salvador. “Lo que a mí me toque por esta ignominia es nada en relación al esfuerzo que está haciendo la gente, las comunidades, principalmente las mujeres, que siguen al lado de la ruta para defender sus derechos.Nadie va a sacrificar su integridad física, su libertad, lo tremendo de tener que instalarse al costado de las rutas mañana, tarde y noche”.

“¿Por qué la gente hace eso?” se pregunta: “Las personas que reclaman no están pidiendo un plan social, no están pidiendo que les regalen nada, sino que están defendiendo una entidad y una identidad de derechos esenciales que hacen a la subsistencia particularmente de los pueblos originarios. Está su vida en juego. Es lo que explica que las comunidades hagan semejantes sacrificios”.

Nallar es abogado especializado en Derecho Administrativo (no es penalista, según se ha difundido), y como tal asesora a familias, agricultores y comunidades originarias que ven amenazadas sus tierras y sus bienes por diferentes negocios impulsados desde el Estado. Explica: “Las comunidades originarias defienden el derecho a mantener sus territorios, el derecho a evitar el saqueo que significa desde el punto de vista ambiental, territorial y del agua, todo el tema del litio. Pero no es lo único”.

En estos casos el Derecho Administrativo no es sedicioso, pero puede ser mucho más práctico y revulsivo que otras ramas del oficio, incluso la Penal.

Por su trabajo de asesoramiento recorrió efectivamente muchos cortes de ruta, explicando por qué la reforma impuesta por el gobernador Gerardo Morales en realidad es inconstitucional. El video que consta en la causa contra Nallar dura 22 minutos. Fue tomado en Perico, en la autopista Raúl Alfonsín, y permite entender el absurdo de considerar “sedición” la actitud de Nallar. Allí plantea que Morales está cometiendo el delito de “suma del poder público” y lo explica, así como la incompatibilidad de Morales, entre otros funcionarios, para ser a la vez convencionales constituyentes. Las familias reconocen que el abogado las ha defendido de desalojos, que no les cobró, él les propone “luchar para sostener la razón” y remarca la necesidad de hacer visible todo este reclamo. Ironiza sobre la posibilidad de informar a Patricia Bullrich sobre la realidad provincial, y sostiene que ningún canal de televisión informa sobre el trasfondo del problema.

Alberto Nallar: El video completo

La suma del poder

Explica Alberto Nallar sobre Gerardo Morales: “Ha incurrido en un delito penal que es el de la suma del poder público, previsto en el artículo 227 del Código Penal y es un delito que tiene pena de prisión perpetua. El presidente de la Nación debe intervenir en la provincia porque en Jujuy está gobernando alguien que está incurso en este delito, que rompió el sistema republicano porque hablamos de República Argentina y muchas veces no tenemos ni idea sobre la República”.

¿Por ejemplo? “Donde no hay división de poderes se rompe el sistema republicano y en Jujuy no la hay: quien conduce el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial es en la práctica la misma persona. Él asumió el 10 de diciembre y el 17 de diciembre ya había sacado la ley para ampliar el número de jueces. Y en 2018 designó a los miembros del Superior Tribunal, que eran miembros de la Cámara de Diputados. Ya lo denuncié en esa época”.

“¿Para qué Morales hizo eso? Para gozar de impunidad absoluta por los delitos que ya venía dispuesto a cometer, que cometió, y que incluí en el pedido de intervención federal que dirigí al presidente de la Nación”.

Nallar encabeza el pedido de intervención a la provincia, por ejemplo, con el “Delito de Atentado al Orden Constitucional y a la vida democrática”, según el artículo 227 del Código Penal. Plantea además describe lo que define como “Captura y Sometimiento Absoluto del Poder Judicial”. Argumenta que “la reforma constitucional antisocial que se lleva a cabo, sumada al ahogo económico del personal docente, de la salud pública y de los demás sectores esenciales del Estado, al despojo territorial de las comunidades originarias y a la imposibilidad absoluta de recurrir a la Justicia por su incondicional sumisión a Morales, han detonado una inclaudicable rebelión popular que desnudará en el escenario nacional el indeseable prontuario que resumimos a continuación”.

Define la “complicidad” del justicialismo, la incompatibilidad de Morales para ser convencional constituyente, cuestiona la creación de una empresa para la producción de marihuana (10.000 hectáreas) encabezada por Gastón Morales (hijo del gobernador), la creación de un instituto de artes audiovisuales en el que puso al frente a otro hijo (Facundo) con un presupuesto que define como “faraónico”, el “impostado matrimonio aborigen Morales/Snopek financiado por el Estado”, el desfalco y liquidación del Banco de Jujuy, el megaendeudamiento de 2019, entre otras cosas. Denuncia también La confiscación de las tierras urbanas en las que se asienta la comunidad Pueblo Kolla de Caspalá. “La Organización Internacional de Turismo planteó a fines de 2021 que Caspalá es uno de los 43 destinos turísticos más atractivos del mundo” explica Nallar a lavaca sobre ese pueblo de 350 habitantes a 4.000 metros de altura. “El gobierno entonces organizó una maniobra engañando y haciéndole firmar a la gente de la comunidad una declaración jurada en la que decían que no eran propietarios de ningún bien, siendo que les correspondía según todas las leyes la posesión del territorio ocupado desde tiempos remotos por esa comunidad aborigen, según lo plantea el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional. La movilización de la gente frenó ese despojo”.   

Este es el texto completo del pedido de intervención

El objetivo real de la detención

Sostiene Nallar que tiene ideología pero no partido. “Soy peronista, pero no del partido sino del movimiento”. Considera al hasta hace poco jefe del peronismo local Rubén Rivarola como “el subjefe de Morales”. Sobre la incompatibilidad de Morales para ser gobernador y a la vez constituyente, aunque lo haga con una licencia: “Ni el presidente ni un gobernador gozan de licencia en ese sentido. Pueden hacerlo para ir al exterior en misión oficial, pero no se suspende su función. El presidente puede estar en China, pero si llama al jefe de la Policía y da una orden, tendrá que cumplirla porque se sabe que está en funciones. Acá hubo un copamiento del poder constituyente por parte del ejecutivo”.

Sobre su detención. “Primero me llevaron a un penal, lo cual es un absurdo porque ahí es a donde se va a cumplir una condena cuando te declaran culpable. Me tuvieron 12 horas, y después a la prisión domiciliaria. Otro absurdo: me anunciaron que es por 20 días, sin que haya ninguna explicación de por qué me acusan de esos delitos. Ponen que de acuerdo al video yo estaba allí. Y claro que estaba. Pero una cosa es que esté ahí, y otra que instigue al delito. ¿Cuándo hice eso? ¿Con qué palabras? Ni siquiera sé de qué defenderme, porque no se entiende de qué me acusan”.

A partir de esa situación, tiene una percepción inquietante. “Me hago a la idea: me van a mandar de vuelta al penal”.

-¿Por qué?

-Porque hacen cualquier cosa, sin ningún escrúpulo. Acá está roto el sistema republicano, la división de poderes. Mientras siga Morales somos todos rehenes. El verdadero objetivo de detenerme es amedrentarme pero, mucho más, amedrentar a todos los abogados, para que piensen que mejor no meterse en problemas.   

¿Qué relación establece entre la situación actual y la de Milagro Sala, detenida desde 2015?

Es un tema muy largo de hablar. No te voy a decir si ella es buena o si es mala. Lo que sí te puedo decir es porque estuve en el juicio defendiendo al que era presidente del Instituto de la Vivienda que supuestamente era el partícipe necesario del delito. Acá jueces y fiscales tendrán que dar cuenta alguna vez de los delitos que cometieron en este juicio, que fue una locura. No la califico a ella, pero lo que digo es que en ese juicio eso por lo que la acusaron es falso.

¿Cómo toma las campañas hechas por oenegés internacionales, asociaciones de abogados y de derechos humanos (APDH y Serpaj, por ejemplo) o el pedido de hábeas corpus planteado por la Secretaría de Derechos Humanos?

Si no fuera por ellos y por medios como ustedes, que están visibilizando todo lo que ocurre, la situación sería todavía más grave. Estaríamos expuestos a cualquier locura. Si las cosas no pasaron a mayores es gracias a toda la gente de diferentes lugares que tiene los ojos puestos en Jujuy. Eso dificulta que hagan lo que vienen haciendo. Para nosotros que todos esos organismos y medios intervengan es una bendición. Esto es una especie de novela de terror, y tranquiliza poder socializar y difundir lo que está pasando.

La comunicación con Alberto no fue sencilla. Al quedar detenido le confiscaron el celular. “No tengo mi agenda, los teléfonos de mis clientes, pero bueno, ya iré recuperando todo”.

Sobre la confiscación del móvil tiene otro sentimiento. “Yo, encantado de la vida. Quien no tiene problema en su conciencia no tiene problema en abrir la puerta de su casa. Que busquen lo que quieran. Van a tener oportunidad de ver que no tengo nada que ocultar y que lo que han hecho es una canallada para satisfacer a su jefe. Pero hagan lo que hagan, no van a poder evitar que sigamos haciendo lo posible para que en la provincia no haya más impunidad”.

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MU 215: Sin chamuyo

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MU 215: Sin chamuyo
Este número 215 de MU ☝️viene con doble tapa, que podría ser una frase: Sin chamuyo, a remarla.




MU 215: Sin chamuyo

Viaje a la vida en el Delta: Y la nave va

Mientras el gobierno nacional privatiza la principal vía navegable del país con un nivel de tráfico comercial gigantesco y opaco, quienes habitan el delta advierten sobre el impacto a una forma de vivir, al humedal que provee biodiversidad, y a una soberanía que se pierde río abajo. Viaje en barco de MU desde el bajo delta bonaerense, para conocer y escuchar a isleños, productores, docentes, ambientalistas y vecinos que resisten otra avanzada sobre un territorio en disputa.

Por Francisco Pandolfi




MU 215: Sin chamuyo

Gonzalo Giles, pensador y comunicador «disca»: Error en el sistema

Gonzalo Giles, activista del movimiento disca que resiste el ajuste.
Es mudo pero logra hacerse oír. Humor, creatividad y política:
“Necesitamos menos caudillos y más gente que construya”.

Es escritor, activista y referente de una generación que convirtió la experiencia de la discapacidad en una potencia de comunicación y acción. Ahora prepara un espacio propio para intervenir en política. Una conversación sobre prejuicios, salud mental, amores, liderazgo, y “lo disca” como una categoría desde la cual pensar –y reconstruir– un país. 

Por Sergio Ciancaglini




MU 215: Sin chamuyo

La dictadura en el delta: Los sonidos de El Silencio

La quinta El Silencio fue un centro clandestino en el que la dictadura escondió en 1979 a 40 personas secuestradas. ¿Cuánto se sabía y cuánto se callaba entre las islas y ríos del Delta? Un viaje a ese paisaje y a esa realidad: la alianza entre una vecina y una historiadora, lo que cuentan los sobrevivientes, los barcos de la muerte y la investigación de chicos de la zona, con sus preguntas y sus grabadores, para entender el pasado y mucho del presente.

Por Lucas Pedulla




MU 215: Sin chamuyo

Violencia policial en Constitución: La ley y el orden

La Policía de la Ciudad asesinó a Víctor Vargas (foto) disparándole tres balazos por la espalda. Intentó ocultar la verdad del crimen pero la investigación judicial detectó a los culpables y se abrió una causa sobre la relación entre la venta de drogas y la complicidad policial. ¿Quién era Víctor? Constitución como tierra de nadie y la violencia institucional contra prostitutas, travestis y quienes tratan de sobrevivir a la crisis de cada día.

Por Claudia Acuña




MU 215: Sin chamuyo

El «Woodstock ambiental» contra los agrotóxicos: De película

Alarmados por los pesticidas y sus efectos de contaminación ambiental y humana, estudiantes y un maestro de una escuela pública cordobesa empezaron a componer canciones. Convocaron tímidamente a artistas, y se sumaron más de 300. Ya hicieron tres discos y un recital en el campo. Una canción para mi tierra es el film que relata esa aventura que empezó en una comunidad, siguió por decenas de escuelas y tiene contagios en defensa del ambiente y la vida desde España hasta el Amazonas.

Por María del Carmen Varela




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Un biodrama del presente: Puta madre

La obra Putamadre muestra los mandatos, la soledad de las mujeres que crían solas, y una sociedad que las juzga antes de escucharlas. Lejos de la maternidad romántica, humor, amor y la historia real de una madre con su hijo todavía preso: ambos en escena, él a través de una filmación desde la cárcel. Lo que puede el arte para derrumbar prejuicios.

Por Evangelina Bucari




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La Cogolla: Flor de cultivo

Yael Frida Gutman mezcla cabaret, transformismo, música y humor para hablar de cannabis, autogestión y libertad: una obra que crece desde hace cinco temporadas y convierte cada función en una celebración, una conversación y una invitación a pensar.

por María del Carmen Varela




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Desentendimiento: Fingir demencia

Sabemos lo que pasa, pero no hacemos nada. La filósofa eslovena Alenka Zupančič escribió Desentendimiento-Una forma perversa de la razón en la crisis permanente, sobre ese rasgo que no es el “negacionismo” y que consiste en eso que llamamos “fingir demencia” (o normalidad). Las fake, el oscurantismo, y los que se creen por encima de la gente.

Por Franco Ciancaglini

MU 215: Sin chamuyo

Crónicas del Más Acá: Parlantes

Por Carlos Melone

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




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Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




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La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

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Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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