Sigamos en contacto

Nota

La primavera chilena: crónica urgente desde la crisis del neoliberalismo

Publicada

el

(desde Santiago) El pueblo chileno salió nuevamente a la calle contra las políticas del gobierno de Sebastián Piñera. La marcha pacífica y llena de familias fue reprimida por los Carabineros. La TV es la otra apuntada en las marchas, ya que sólo habla del “vandalismo” sin mencionar un reclamo que pide cambios estructurales. Las denuncias de desapariciones. Los graffities en la calle. La vida endeudada. La educación privatizada. Jubilaciones de miseria. Del modelo perfecto a la realidad neoliberal. Testimonios y fotos que reflejan el presente: Chile despertó.

El camión hidrante dobla de repente y sorprende a los jóvenes que cantan, tocan y bailan al ritmo de distintas canciones y consignas. Todos corren como si jugasen al gato y al ratón. Una vez que se va el hidrante, vuelven a sus lugares y a cantar y a tocar y a bailar. Saben que quizá luego vuelvan también a correr.
En las manifestaciones chilenas sucede algo extraño: la gente protesta de bronca y sonríe de alegría. Son las 18.30 en Plaza Italia, pleno centro de Santiago, cuando la represión comienza en forma de gases y agua. Hasta entonces todo sucedía de manera pacífica, con alta presencia de familias, niñxs, abuelas, madres y jóvenes. Para cuando lleguen las balas de goma, solo quedarán los jóvenes.
Pero lo que sucede en las calles excede por mucho el relato de los enfrentamientos –ni hablar de saqueos, desactivados por la propia gente que marcha- entre la sociedad y la policía del Estado. Las calles de Santiago desbordan de jóvenes con carteles, trompetas, redoblantes, máscaras de gas, con sus cuerpos pintados, sus camisas intervenidas, en bicis, hasta en rollers y con banderas chilenas y mapuches. Esa alegría no sólo viene de la potencia de tomar la calle, sino que revela que nadie está agotado después de casi una semana de movilizaciones continuas. Al contrario: cada cartel, cada expresión de cada joven chileno grafica que quizá por primera vez se sienten protagonistas de su propia historia.

Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


El lado oscuro de esta misma rebelión es la cantidad de muertos, heridos, desaparecidos y torturados que no sólo es alta, sino que es todavía una incógnita. Los gases y balas de este último jueves de paro general no alcanzaron la violencia de otras represiones, acaso porque el gobierno no dimensionó una marcha tan masiva o empieza a darse cuenta que la represión no es salida para nadie.
En el top 2 de los señalados por las calles están el presidente Sebastián Piñera y “los pacos” (policías), principalmente los Carabineros. El señalamiento del primero parece evidente. De los Carabineros también, pero la bronca contra la institución aumentó esta semana a la par de la difusión vía redes de videos que mostraban la brutalidad de sus represiones, hasta ejecuciones e incendios y saqueos perpetrados por ellos mismos.
La tercera en el podio quizá sea la televisión, que blinda el carácter festivo de la protesta y no visibiliza la contundencia de los reclamos, mientras repite imágenes de saqueos y “vandalismo”. Ayer, sin más, murió un ciudadano peruano, según la tevé, baleado en medio de uno de esos saqueos. 
Hasta hoy había 19 muertos oficiales, y el Instituto Nacional de Derechos Humanos contabilizó 2.138 personas detenidas, entre ellas 234 niños, niñas y adolescentes, y 407 mujeres.

No son lágrimas. Son los efectos de la represión. Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Santiago anda diciendo
La cultura graffitera de Santiago ahora hizo de la Ciudad un mar de pintadas. No es un lugar común aquí decir que las paredes hablan: las paredes hablan y dicen de todo.
La otra variante espontánea son los carteles. La mitad de los jóvenes lleva sus propias cartulinas escritas con su propia caligrafía. Algunos eligen sus cuerpos para tatuar las consignas de hoy. Y parece que no vale usar frases hechas ni discursos: cada cartel es más ingenioso y sincero que el otro.
Entre las paredes y los carteles, Santiago dice:

  • Hasta que la dignidad se haga costumbre
  • Bienvenidos inmigrantes
  • Piñera avergonzaí a los sagitarianos
  • Arda la Iglesia
  • Asamblea Constituyente ya
  • A (R) mate
  • Agua libre
  • Florecen en la primavera nuevos paradigmas
  • La dictadura continúa
  • Más muertos que renuncias
  • No es sequía es saqueo
  • $hile
  • Existimos porque resistimos
  • Nos mean y la prensa dice que llueve
  • Gobierno culiao
  • Dónde están?
  • La dictadura sexual nunca termina
  • Somos aliens. Vengo del futuro. Piñera ya se fue.
  • Marchamos por lo justo
  • Bielsa Presidente
  • Piñechet
  • Más miedo tenía cuando mamá volvía del shopping
  • Mamá: me fui a luchar por el pueblo, si no regreso me tiene el gobierno
  • No hay salud mental sin justicia social
  • Patriarcado y capital, alianza criminal
  • No es guerra: nos están matando

Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Desaparecidos de ayer y hoy
Richard Alexis Dildosola Celedón desapareció el viernes 17 en la Plaza O´Higgins, en Santiago, y hasta ayer su familia no tenía novedades de su paradero. Por eso se abalanzan sobre el grabador para visibilizar su búsqueda y denunciar: “Tiene una discapacidad mental y no ha tomado sus medicamentos. Está perdido desde el día 17. Carabineros dijo que lo dejó en Parque O´Higgins la última vez. Estaba conmigo y lo empezaron a golpear los carabineros. Al día de hoy no se sabe dónde está”, cuenta una de sus sobrinas.
Quizá sea esa la mayor de las noticias: hay gente desaparecida. Y familias buscando. Toma la voz Gabriela Carrera, estudiante de Derecho, también familiar del desaparecido Richard Dildosola: “Desaparecemos y nadie hace nada, nadie sabe nada. Nos siguen matando, nos siguen torturando: eso están haciendo en Chile”. ¿Cómo lo buscan ? “Por redes sociales principalmente, y hemos enviado un formulario al Instituto Nacional de Derechos Humanos pero entendemos que son muchas las personas que han desaparecido estos días”. En ese Instituto informaron a lavaca que no tienen cifras concretas de personas desaparecidas o de las que se desconoce su paradero.
Marcos Ojeda lleva la cara de Víctor Díaz, desaparecido en  1973. “Desde la dictadura hasta ahora, los desaparecidos no han cesado”, asegura. Juntos militaban en el Partido Socialista durante la dictadura de Augusto Pinochet; tiene además otro familiar desaparecido, Oscar Lago. ¿Por qué trajo esta foto hoy a la marcha? “La conexión es que ellos fueron desaparecidos y asesinados en una dictadura que paradójicamente es parecida a la democracia de hoy. La Constitución de Pinochet es la misma de hoy. Y la represión, los asesinatos, los abusos, la desigualdad, la salud, la educación, la vivienda: en todo eso, los modelos son iguales”.

Mujeres frente a carabineros. Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


¿Cómo son esos modelos en la práctica? Marcos tiene 50 años y una hija de 30 y pico. Cuenta que ella se recibió hace 2 años como asistente social. “Ahora tiene que pagar durante 20 años su educación de 4-5 años”. ¿Cómo? “Le hicieron un préstamo”. Él también lo vivió con otro gran endeudamiento chileno: la vivienda. “El Estado me prestó 3 millones y medio para poder comprar mi casa. Estoy pagando hace 10 años y me quedan 10 más. Y ya he pagado 2 veces y medio ese préstamo, he pagado casi 3 casas. Y me quedan al menos 2 más”.
Nicolás y Camila, 24 años, están parados juntos y serios. Ambos sostienen carteles. El de ella dice: “Ni izquierda ni derecha me representan”. El de él habla también de la vida endeudada: “La vida social que tiene un chileno es a base de endeudarse, como sacar préstamos para poder tener educación, salud, remedios a los abuelos”, relata a lavaca.
¿Qué genera esa vida endeudada? Para Nicolás ése fue el motor de la protesta: “Hay un estrés acumulado constante que después termina en esta histeria colectiva, ahora la gente lo está vivenciando. En los medios de comunicación se oculta esta información o la explican con palabras demasiado técnicas que la gente promedio no entiende. Ahora un grupo de manifestantes empieza a evidenciar cuál es la situación real y dejar de normalizar el abuso. Es que la gente ya no tiene nada que perder, ya lo perdió todo, todo lo tiene el Estado. Y está dispuesta a todo para lograr tener una calidad de vida más digna”.

No hay marcha atrás. Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


La familia que busca a Richar Discola incluye a las hijas estudiantes y la madre docente. Gabriela cuenta su deuda: “En Chile no tenemos garantizados nuestros derechos, somos ciudadanos de segunda categoría: si quiero estudiar, tengo que endeudarme. Y si me endeudo no puedo tener una vivienda digna. No queremos vivir 30 años más así”.
¿Qué tendría que salir de estas manifestaciones? Camila: “Un cambio estructural entero. No sirve que cambien solo leyes, los impuestos, porque son cosas de corto plazo. No sabemos cuánto va a durar. Lo que necesitamos es un cambio estructural político de verdad”.
La joven y combativa Gabriela, remata: “Yo creo que lo que toda la gente quiere es una Asamblea Constituyente. Porque nos han mentido con reformar la Constitución que dejó Pinochet pero no puede ser cambiada sin Asamblea. Para empezar de cero, para que el Estado de derecho respete realmente los derechos fundamentales de las personas. No queremos políticos que lleguen con propuestas que nunca se concretan. Queremos gente que salga del pueblo, que se manifieste, que se baje los sueldos de parlamentario: un parlamentario gana en un mes lo que un trabajador en 10 años. Las diferencias son abismales”.

Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Los acomodados también marchan
Angélica Sotomayor lleva un cartel que, fibrón rojo sobre cartón, dice: “No le creas a la TV”. Es jubilada y tiene 4 hijos. ¿Por qué no creerle a la tevé? Angélica: “La TV quiere mostrar solo los saqueos. Tenemos muchos jóvenes muertos por salir a protestar. Estamos hartos de tanta injusticia y no es de ahora solamente, es desde hace tiempo”. ¿Por qué rebalsó el vaso? “Todos los muertos que hay, los jóvenes baleados”, remarca. ¿Ve alguna solución? “La única forma que esto pare es que renuncie Piñera, pero sobre todo que los políticos renuncien a su arrogancia. Estamos aburridos de la arrogancia y de la indolencia”.
Como madre y abuela, Angélica se preocupa por los más jóvenes. Y remarca la importancia de las redes sociales en tiempos de blindaje mediático. Ella se enteró por ahí de las represiones, pero también las vivió en carne propia: “A mí misma me metieron a mi hijo preso, lo balearon y lo metieron en una tanqueta. Es un niño que tiene 3 carreras universitarias y como no quiso desnudarse, lo golpearon”. Su niño tiene 37 años. “Yo no reclamo por mí –sigue-, porque felizmente mi marido tiene un buen trabajo. No todo chileno está así. Yo pude pagar la universidad a mis 4 hijos pero no todo el mundo está igual. La única forma de salir a delante es educados, educando a nuestros hijos”.

Familia en marcha. Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Dos carteles más allá proponen lo mismo: “Poco libro, mucha bala” y “Estas son mis armas” junto a un dibujo de libros, lápices y una cámara fotográfica.
La más chiquita de la movilización está acompañada de sus dos padres: se llama Ema y tiene 7 años. Sus padres, jóvenes, golpean una cacerolita con un palo de madera y su madre sostiene un cartel que pintó junto a Ema. El padre dice: “No tenemos problemas económicos, venimos de una familia de sacrificio, nuestras a hijas van a los colegios caros de Chile”, confiesa. ¿Qué los trae acá? “Entendemos que la desigualdad que se está generando cada vez mayor y no va a permitir que mi hija se pueda desenvolver en una sociedad más justa”.
Más allá del buen pasar económico, ¿qué le preocupa? “Hay muchos problemas que son éticos: si una persona se sube el sueldo, o se sube un porcentaje como dijo Piñera, es un mal ejemplo para todos. El problema es la clase política que está estancada de muchos años atrás. Y ellos saben cómo salir reelectos. Por eso hay que sacar la reelección, sacar los fueros. Buscar un sistema más justo”, propone, al tiempo que cuenta que viajan a comprar remedios a Argentina porque en Chile “están más caros que en Europa”.
Al lado de ellos, su hija Ema come una mandarina. Su padre la mira y dice: “Lo que ella está viviendo yo lo viví en la dictadura. Salí a la calle cuando 1 millón de personas se convocaron para decirle No a Pinochet. Ahí se lograron cosas importantes. Pero lo que no supimos es que la Constitución del 80 permitía cada vez más corruptos. Hay que cambiar la Constitución: los políticos solo se acostumbraron a ganar dinero”.

Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


De jóvenes a viejos
Muchos de los jóvenes están en las marchas con sus bicis. Muchos. Una de ellas cuenta que, entre otras cosas, tiene que ver con lo caro del transporte público; y lleva un cartel pegado sobre el manubrio: “Nuestros jubilados no pueden pagar sus tratamientos”.
Natalia, 30 años, es terapeuta ocupacional y trabaja en un instituto público: sabe de lo que habla.Dentro de los pacientes que atiendo hay lesionados por diferentes medidas traumatológicas. Los adultos mayores no pueden asistir dos veces por semana, como se debe, porque no tienen para el traslado, para el micro. Porque finalmente el transporte público está tan caro que no pueden pagar un pasaje ida y vuelta dos veces a la semana”. Es decir: pese a la gratuidad del tratamiento para pacientes graves, el problema económico del traslado termina pinchando esa posibilidad. Detrás, la magra pensión que cobran: “La mayoría de mis pacientes jubilados tienen la pensión básica solidaria, que son alrededor de 110 mil pesos (unos 10 mil pesos). Con eso, si llegas a arriendar no te alcanza para nada más. Ni hablar de transporte. Lo mismo me pasa con pacientes que tienen licencia, porque cuando no le pagan no pueden llegar”.

Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


¿Cómo le afecta a ella, trabajadora de la salud, el Chile de hoy? No es solo por los 30 pesos, yo me movilizo en bicicleta, entonces por eso no pago, pero el costo de vida es muy alto. Yo debo 9 millones de pesos sólo en crédito universitario. Salí de la universidad hace 4 años, siendo que tuve hace 2 años una bebé. Son muchas las cosas que estamos pidiendo, y es por las generaciones futuras. Sabemos que los cambios no son de un día para el otro, pero yo tengo un hijo que tiene 4 años y quiero que, cuando sea adulto, tenga una sociedad más justa”.
Si mañana cae Piñera, ¿qué se hace? “Yo pido que haya cambios en la estructura pero que se asegura los medios básicos, que haya un estado de bienestar, que las personas puedan tener un acceso a la salud, a educación, a vivienda, cosas que son básicas sin tener que endeudarse, pagar la comida con tarjeta de crédito”.
Natalia también hace un análisis político de otras movilizaciones que ella misma presenció, y que terminaron con algunos líderes apropiándose de las consignas que luego entraron al Parlamento. Ella opina: “La política tiene juegos de poder y amiguismos y mucho funciona desde la burocracia, pero gracias a esos movimientos y a representantes que están en el Congreso se logró por ejemplo una base de gratuidad universitaria para quienes no pueden pagar”.

Liquidos con limón para los manifestantes afectados por los gases policiales. Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


¿Cree que se está renovando la dirigencia política? “Creo que sí, todos van renovando la política chilena y los jóvenes que entraron tienen nuevas ideas un poco más liberales. Yo no exijo cambios radicales desde el primer momento, porque sería utópico, y hay muchos políticos antiguos que no han salido hace millones de años. Pero sí se han creado nuevos conglomerados políticos que lograron algunas cosas gracias a las movilizaciones”.
Marcelo, 50 años, tiene una cerveza en la mano. Está parado junto a una batucada y mueve el pie al ritmo del repique. Para él también los jóvenes “tienen que sacar a estos representantes, tienen que elegir dirigentes juveniles”. Trabajador de la industria gráfica, se anima también a conectar lo que está pasando en Santiago con Ecuador, Bolivia y Argentina: “A Evo Morales le quieren quitar los hidrocarburos, acá el Litio y el agua. En Argentina, la Patagonia. En Ecuador, lo mismo. Este es el despertar de Chile y el fin de un modelo: todo el mundo lo piensa como el país mejor posicionado, más bonito, y un día se da vuelta y ve que somos una mierda de país, que lo tenía disfrazado hace 30 años. No estaba dormido, lo tenían dormido los políticos. La salud, la educación, nuestros abuelos con pensión de mierda”, enumera. Y por último señala a un joven que lo mira mientras habla y le dirige sus últimas palabras: “Cuando peleamos con Pinochet ellos no sabían: ahora ellos saben lo que es el golpe de Estado, la represión, ellos están luchando con las manos limpias. Son niños. Hay que lucharla, hay que pelearla –le dice mirándolo a los ojos-. A lo mejor vamos a salir varios muertos, pero ese es el costo de una revolución. Y por eso voy a seguir defendiendo y admirando esto que se llama rebeldía y se lleva en la sangre”.
El joven se queda congelado y él va y lo abraza. Entonces se ve la frase que llevaba su cartel, hasta entonces dado vuelta: “Nos quitaron hasta el miedo”.

Seguí la cobertura en www.lavaca.dream.press. Cada día subiremos una crónica y fotorreportaje, y reuniremos material para la revista MU de noviembre. La mejor forma de apoyar el viaje es suscribiéndote a la revista desde 100 pesos por mes: www.lavaca.dream.press/suscripcion


Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.

Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.


Fotos: Nacho Yuchark para lavaca.

Nota

Ley de humedales: el humo político

Publicada

el

La diputada Graciela Camaño revela que percibe “falta de voluntad política” tanto en el oficialismo como en la oposición para tratar la Ley de Humedales que sigue sin tratarse desde hace casi 10 años. Mientras tanto esas áreas continúan incendiándose para favorecer agronegocios a costa de la salud de la población y el medio ambiente. El 21,5% del territorio argentino es de humedales, lo que incluye los salares donde se explota el litio “sin ningún cuidado ambiental” reconoce Camaño. La advertencia de la Multisectorial de Humedales contra un proyecto impulsado por el Ministerio de Ambiente a cargo de Juan Cabandié.   

Mientras siguen incendiándose los humedales en el Delta del Paraná, el tema de esos espacios cruciales para la preservación del ambiente, el agua y el clima, tiene una historia densa en el Congreso de la Nación. Los primeros proyectos se presentaron en 2013, hace casi una década, y obtuvieron media sanción en el Senado, pero luego perdieron estado parlamentario por no ser tratados en Diputados.

En 2016 pasó lo mismo: media sanción en la Cámara Alta y pérdida de estado parlamentario por no ser tratado en la Cámara Baja. Luego, los proyectos presentados en 2018 perdieron estado sin siquiera ser tratados. Con la urgencia ineludible de los incendios de 2020 (vale recordar las quemas en Corrientes) se presentaron 15 proyectos (10 en Diputados y 5 en el Senado), que se unificaron en un texto de dictamen discutido ampliamente en la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de Diputados, por representantes de 18 provincias. Sin embargo, el tratamiento en las otras comisiones no continuó y meses después perdió nuevamente estado parlamentario. La última presentación de un proyecto fue en marzo de este año: organizaciones sociales, sindicales, comunitarias, de todo el país acompañaron el proyecto que impulsó el diputado Leonardo Grosso (Frente de Todos), pero aunque pasaron cinco meses, en la web oficial de la Cámara de Diputados continúa indicando que aún no se giraron a ninguna comisión.  

“Es una barbaridad, el reglamento establece que rápidamente hay que darle giro a los proyectos, no puede bajo ningún punto de vista la presidencia de la Cámara tener en revisión los giros”, dice a lavaca la diputada Graciela Camaño (Identidad Bonaerense), quien sigue el tema desde su inicio intentando surfear las grietas.

En síntesis: sin comisiones no hay tratamiento. Y sin tratamiento no habrá ley. 

La situación es alarmante: si se suman los datos de 2021 y de 2020, en dos años y medio fueron destruidas al menos 853.000 hectáreas de humedales, el equivalente a 42 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires. Este 2022, según los datos que recopila y difunde el Museo de Ciencias Naturales Antonio Scasso de San Nicolás, en los primeros siete meses se consumieron unas 90.000 hectáreas solo en el área Piecas-Delta del Paraná, que va desde la ciudad de Santa Fe, al norte, hasta Zárate, al sur. Por su parte, el Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) amplía a 100.000 las hectáreas quemadas en lo que va del año.

Camaño desde adentro del Congreso detalla los pasos que deberían hacerse: “Lo que debe haber es una reunión de todas las comisiones que tengan el tema para dictaminar. Nosotros hicimos todo el trabajo de consulta durante el año pasado y el anterior, lo que falta es una reunión conjunta de todas las comisiones para emitir dictamen. No sirve que hagamos una reunión de la Comisión de Ambiente, eso no sirve, no alcanza. Desde Ambiente tenemos que exigir al resto de las comisiones que se sienten y debatan y que digan por qué no tiene que haber una ley de  humedales”.  

Rosca vs urgencias

El 21,5% de la superficie de Argentina –600.000  km²– la constituyen humedales: lagunas altoandinas, mallines, turberas, pastizales inundables, esteros, bañados, albuferas, rías y marismas distribuidas en once regiones, en zonas urbanas y rurales. 

El proyecto de ley busca entonces que se les brinde un uso ambientalmente respetuoso, que las actividades preserven sus funciones ecológicas y se eliminen los factores que los perturban. Además, dispone fondos para protegerlos, estimula la participación ciudadana en la toma de decisiones, y propone un inventario para registrar las zonas de humedales.  

Con los pies en este panorama responde Camaño: 

¿El oficialismo no quiere tratar este proyecto?  

Yo creo que en el oficialismo y en la oposición de Cambiemos hay diputados que no quieren impulsar el proyecto. 

¿Es posible establecer los consensos necesarios para que sea tratado?

Lo que veo es que hay una oposición férrea. Nosotros estamos pensando en los humedales como en el Delta, pero la Convención Internacional tiene definidos 42 humedales, 42 cuestiones geográficas que son humedales. Por ejemplo: los salares son humedales y fijate de qué manera se está produciendo litio en Argentina sin ningún cuidado ambiental. Las turberas son humedales. Los deltas son humedales. Acá hay una suerte de mora en la definición y en la protección de los humedales de darle un tratamiento, porque el cuidado ambiental no tiene que ver con la prohibición: tiene que ver con que en los lugares donde se produce se cuide el ambiente, y se reponga, que se hagan las cosas correctamente cuidando el ambiente. Aparentemente quienes están produciendo en zonas de humedales pretenden producir de cualquier forma y a cualquier costo, y ese es el problema más serio que tenemos. Se tiene que producir, pero de manera sostenible, y se tiene que reproducir reparando el daño que se produce al ambiente cuando se produce. 

Uno de los discursos contra la ley es que se frena la producción y reactivación económica, ¿qué opina de este argumento?

Eso es mentira. Lo que se pretende es que quien se va a beneficiar con el recurso natural no se beneficie tanto como para dejar el daño no solamente a nuestro país sino a las generaciones futuras. Hay un discurso mentiroso respecto al tema ambiental de aquellos que intentan tener muy grandes ganancias en contra del ambiente que es un bien de todos. 

La «cuchillada en la espalda«

Aunque el proyecto presentado este año por el diputado Leonardo Grosso toma como texto el dictamen consensuado durante 2021 con 37 firmas de diputados y diputadas que adhieren –todos de la bancada oficialista a excepción de la diputada Margarita Stolbizer- el tratamiento no llega. 

“No veo voluntad política, honestamente”, sintetiza la diputada Camaño, quien también presentó un proyecto propio, como muchos otros diputados y diputadas. La cantidad de proyectos da cuenta de que el tema está en agenda de parte de la Cámara pero no llega a impulsarse. 

Camaño menciona el anteproyecto del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) como un ejemplo de la falta de esa voluntad: “Es lamentable no solamente porque han habido dos instancias en el 2013 y en 2016 con media sanción del Senado, sino porque en el año 2016 el COFEMA fijó los lineamientos de lo que tiene que ser la Ley de Humedales, y no tienen nada que ver con el proyecto que anda dando vuelta y que todavía no fue presentado a la Cámara”. 

El 11 de julio, el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) en conjunto con el Ministerio Nacional de Ambiente en manos de Juan Cabandié, anunció que se presentaría otro proyecto. Desde la Multisectorial de Humedales emitieron un comunicado en el que dicen de manera contundente que “se trata de un texto completamente vaciado de valor y de contenido, que lejos está de proteger los humedales, no es más que una estafa al pueblo y una burla a quienes dedicamos tiempo y energías a perseguir un real ejercicio de la democracia”. 

La Multisectorial de Rosario denuncia esta trampa: “Ese proyecto de Cabandié es una tremenda cuchillada en la espalda a las organizaciones que vienen sosteniendo el proyecto de Ley de Humedales consensuado, que fue el que llevamos en la travesía el año pasado y dejaron caer en 2021. Hace modificaciones clave sobre la definición de humedales, sobre el cuidado de ese ambiente. Cuando decimos ‘Ley de Humedales ya!’, hay que aclarar cuál ley. Están negando y aplastando la voz popular, de la gente que está en los territorios diciendo qué ley necesita”.

Seguir leyendo

Nota

El patrón del fuego: humo, agronegocios, y el Delta en llamas

Publicada

el

Se destruyeron 853.000 hectáreas de humedales en dos años y medio, el equivalente a 42 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires. Este año, 100.000. “Es un patrón del fuego. El fuego nunca es causa espontánea ni un accidente: es intencionado. Hay gente que manda a quemar con un plan, una y otra vez”. El objetivo, alimentar ganado que ocupa esas zonas para agrandar la frontera agropecuaria y liberar áreas para los negocios transgénicos e inmobiliarios. Links a notas e investigaciones sobre el tema. (Foto de portada tomada del la cuenta de Federico Padin en Twitter, @fede_padin).

“Nosotros tenemos humo en la ciudad bastante seguido, desde el 2020 a esta parte. Lo que pasa es que llega a los medios de Buenos Aires cuando ya es zarpado, que es lo que pasó el fin de semana”.

Julia Vélez, integrante de la Multisectorial Humedales, habla desde Rosario mientras coordina con sus compañeros los detalles de la movilización de este miércoles en el Monumento a la Bandera. Una marcha que surgió de manera espontánea desde las redes sociales, ante la evidencia del humo, y a la cual se le fueron montando todas las organizaciones sociales de la provincia e incluso, por primera vez, la Universidad Nacional, que decretó un cese de las actividades para que la comunidad universitaria pueda asistir.

“La Universidad abrió un teléfono para recibir casos de afecciones por el humo: en la primera hora recibió 100 consultas”, cuenta Julia sobre nuevos apoyos institucionales que hablan de una bronca transversal en la ciudad del puerto internacional, azotada por la violencia, lo narco, el hambre, las quemas y los femicidios. Se suman a las víctimas todas las personas con problemas en las vías respiratorias, y quienes empiezan a sufrirlos por la invasión del humo.

La violencia de cada día

·         “Basta de humo”

·         “Humo es el negocio”

·         “Plomo y humo, el negocio de matar”

Foto: Eduardo Bodiño

Las pintadas aparecieron en edificios públicos y en la ya famosa escultura Barquito de Papel (popularmente rebautizado “narquito”) luego de tres días de humo sostenido, y merecieron más notas periodísticas que las propias causas que las originaron: los incendios que desde hace al menos 2 años destruyen el Delta, y que el pasado fin de semana volvieron a intensificarse de manera asfixiante para la población urbana.

“Tomó una relevancia a nivel nacional, pero humo tenemos casi todas las semanas. A veces muy leve, y a veces como pasó este fin de semana de dos días y medio, sin poder respirar, y gente muy afectada a nivel salud. Cada 4 meses pasa así, de manera alevosa, desde hace 2 años”, cuenta Julia sobre la a-normalidad.

La masiva movilización de hoy en Rosario pone en contexto a las pintadas. Si se suman los datos de 2021 y de 2020, en dos años y medio fueron destruidas al menos 853.000 hectáreas de humedales sobre un área total, el equivalente a 42 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires. Este 2022, según los datos que recopila y difunde el Museo de Ciencias Naturales Antonio Scasso de San Nicolás, en los primeros siete meses se consumieron unas 90.000 hectáreas solo en el área Piecas-Delta del Paraná, que va desde la ciudad de Santa Fe, al norte, hasta Zárate, al sur. Por su parte, el Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) amplía a 100.000 las hectáreas quemadas en lo que va del año.

En San Pedro y las Islas Las Lechiguanas, parte del mismo Delta en llamas: https://lavaca.org/notas/san-pedro-argentina-la-realidad-en-llamas/

Y en Corrientes, donde otros incendios recientes confirmaron la necesidad de la Ley de Humedales: https://lavaca.org/mu168/la-ley-del-fuego/

La Multisectorial en Defensa de los Humedales nació como una respuesta en pleno pico de la pandemia: su bautismo desesperado fue una histórica toma del puente en pleno aislamiento obligatorio.

“Estábamos muriendo por el humo más que por el Covid, esa era la sensación”, relata Julia, y enseguida conecta con la actualidad. “Ahora parecería que el humo vuelve, ya no hay Covid, pero es como si fuera natural”. La movilización de este miércoles intentó sacudir esa naturalización postpandémica de lo antinatural.

El proyecto en juego

Estamos en agosto. La misma época –en 2020 y en 2021- que en Rosario se registraron el mismo tipo de quemas y el acoso del humo, una sincronía que la Multisectorial no lee como casualidad: “Es un patrón del fuego. El fuego nunca es causa espontánea ni un accidente: es intencionado. Hay gente que manda a quemar con un plan, una y otra vez”. ¿Para qué? “Entendemos que para los pastizales, para que en primavera estén los brotes y las vacas coman… Tenemos datos de zonas quemadas de islas que aparecen como campos en grandes inmobiliarias. También se puede pensar que es preparar el terreno para que se extienda la frontera agropecuaria, la soja básicamente. Pero… no los sabemos a ciencia cierta: son las tres cosas y alguna otra cosa más que no estamos sabiendo” dice y repite para enmarcar: “Esto responde a un proyecto económico de país”:

Sobre las causas y efectos de estas quemas, el periodista rosarino Tomás Viú investigó en esta nota para la MU 150: https://lavaca.org/mu150/todos-los-fuegos-el-delta-en-llamas/

Este territorio, el Delta del Paraná, es zona de puerto donde entran y salen barcos, en un territorio de islas de aproximadamente 70 kilómetros de monte nativo, con acceso a lo que suele llamarse “hidrovía”: el Paraná. “No es tan romántico el asunto”, pincha el paisaje Julia. “Las islas siempre fueron territorio de cualquier cosa, es decir, de cualquier tipo de negocio por fuera de la ley, con acceso al río de salida internacional. La hidrovía simboliza el territorio como disputa de poderes de los grandes negocios… es un análisis, una lectura que hago yo personalmente pero que está en boca de todos”.

En esta nota, el diputado Carlos del Frade desarrolla este análisis que da cuenta de la relación entre modelo extractivo, narcotráfico y quemas: https://lavaca.org/mu163/carlos-del-frade-contar-para-vivirla/

La encerrona

Sigue Julia: “La ciudad está estallada de violencia: hoy tenemos 18 niñes muertes por balaceras en lo que va del año… La sensación es como de una encerrona: nos matan porque no aplican políticas sociales, y tampoco tratan seriamente la cuestión del narcotráfico. Y esto no está distante de las quemas de las islas”.

Mientras tanto, el gobierno de la provincia decidió reaccionar a las quemas con un cambio de Ministro de Seguridad que las organizaciones sociales leen como una provocación: Omar Perotti le pidió la renuncia al ministro José Lagna y puso como sucesor a Rubén Rimoldi, un comisario general retirado. “A partir de estas pintadas que surgieron el gobierno empezó a justificar todo como en mensajes mafiosos… la famosa criminalización de la expresión popular. Parece más importante que te escriban una pared de un edificio público. que si se está llenando todo de humo y nadie del Estado hace nada. El mensaje parece ser: acostúmbrense que va a ser así, y si no, palos para todos”. 

Hacia adelante se vislumbra más de lo mismo: “Hay un claro camino para el proyecto económico de este país que nada tiene que ver con conservar el ambiente, y mucho menos darle lugar y voz a la organizaciones de los territorios. Es un manoseo de un discurso que se dice federal, inclusivo, colectivo, bla bla, versus la realidad de las acciones que son: de derecha, conservadoras y absolutamente extractivistas y neoliberales. Es una contradicción, una esquizofrenia sin fin. Y en el medio, nos ahogamos. Por eso vamos a seguir movilizándonos”.

Seguir leyendo

Nota

Informe América: dictamen del INADI establece que hubo violencia machista

Publicada

el

El Informe América fue elaborado por el colectivo Periodistas Argentinas en relación a la violencia laboral ejercida en el Grupo América hacia trabajadoras y trabajadores. A raíz de la presentación en distintos organismos del Estado, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, dictaminó que el periodista Antonio Laje tuvo conductas “violentas”, “cínicas” y “perversas” y que la conducción de dicho grupo de medios tuvo una actitud “reaccionaria, anacrónica y a todas luces ineficientes”. Los principales puntos y las recomendaciones del organismo.

El Informe América se presentó el diciembre pasado en la Sala II del Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación para dar cuenta de un sistema y un modus operandi que se viene desarrollando a lo largo del tiempo en el multimedio Grupo América. 

El documento se presentó luego oficialmente en distintos organismos estatales: la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral del Ministerio de Trabajo de la Nación, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), la Defensoría del Público y el Ente Nacional de Comunicación (ENACOM). Además se entregaron copias al Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y al Sindicato Argentino de Televisión, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos (SatSaid).

Luego de una investigación la Dirección de Asistencia a la Víctima del INADI, a cargo de Demián Zayat, emitió un dictamen técnico de opinión que confirma “la conducta violenta de género del Sr. Laje y la complicidad o aquiescencia de las autoridades y dueños del multimedios en el cual se desempeña”.

Esta situación fue denunciada por Periodistas Argentinas cuando enfatizó que no se trataba de una sola persona sino de una situación sistemática que se viene desarrollando a lo largo del tiempo.

El dictamen sostiene que se identifica “un modus operandi generalizado en el ámbito de los medios masivos de comunicación: el machismo imperante en ellos, materializado en el acoso, abuso, maltrato, intimidación y descrédito profesional al que son sometidas las mujeres”. Además remarca que ”mientras la violencia de género gana lugar y relevancia en los medios” son los propios medios  en donde “se perpetúan y reproducen conductas machistas contra las trabajadoras”. 

Sobre el modus operandi detallado en el Informe América, el INADI entiende que “dicha práctica tiene un aspecto cínico y otro perverso”. Y detalla cada uno: 

  • “El costado cínico reside en el principal argumento de defensa esgrimido generalmente por las personas acusadas, argumento que endilga a la vorágine de ‘la exigencia profesional’ la responsabilidad por ‘algún exceso’”. 
  • Respecto al costado perverso: “Anida en que los maltratos y abusos denunciados generalmente implican el desastre para la denunciante, su descrédito profesional, persecución o despido, que generalmente incluye también caer en una suerte de lista de vetados que impide trabajar en otros programas o medios del grupo en cuestión o, en casos graves, incluso en cualquier otro medio del país. Este rasgo ruin, montado sobre el temor e incertidumbre que genera la posibilidad de perder el empleo, es el que precisamente habilita su propia existencia y continuidad”. 

Además en el documento emitido hoy por parte del organismo se sostiene que «Laje se victimizó y denunció una “operación” para destruirlo. Más allá del egotismo del Sr. Laje, que al parecer se considera lo suficientemente importante e influyente como para que se instalen operaciones en su contra, con sólo apreciar las declaraciones de las mujeres implicadas, sus tareas y sobre todo las consecuencias que tuvieron en sus trabajos, basta para descartar la falsa ‘operación’ argüida por Laje»

Otra definición: “La defensa del Sr. Laje consistió en definir a esta situación no como maltrato, sino como exigencia. Más allá del nombre que le quiera poner, los hechos encuadran sin lugar a dudas en todas las definiciones de violencia

contra la mujer que establece la normativa internacional y nacional». 

Respecto al papel y responsabilidad de los dueños y autoridades del Grupo América el organismo remarca que “su actitud ante la situación resultó reaccionaria, anacrónica y a todas luces insuficiente. En relación a su intervención en este expediente, si bien puede entenderse el derecho a la defensa que toda persona física y jurídica tiene, la actitud aséptica y tecnicista evidencia en las presentes actuaciones un desinterés absoluto por la violencia engendrada contra las mujeres en el medio que presiden”. 

Subraya el INADI que “en el afán de defender a su conductor deja a la empresa en una posición de absoluta complicidad con los graves hechos denunciados y de espaldas a una realidad (el empoderamiento de las mujeres para terminar de una vez con prácticas y conductas violentas contra ellas) que no va a detenerse por más caso omiso que quiera hacerse. Con su actitud la empresa, además, revictimiza a las mujeres implicadas, ya que la inacción respecto a lo ocurrido, aún ante la presentación de denuncias formales, reafirma la postura tomada al despedir a las trabajadoras que no se sometían a los abusos de Laje, o al permitir su persecución y acoso laboral, sin garantizar los más elementales derechos laborales”. 

Como organismo estatal que actúa contra toda forma de discriminación, el INADI estableció en el dictamen una serie de recomendaciones con el fin de prevenir y reparar las acciones denunciadas. Las recomendaciones son: 

  • “Arbitrar los medios necesarios de manera inmediata para evitar la continuidad de conductas denunciadas, sin que se adopten represalias contra las víctimas y denunciantes”. 
  • “Establecer capacitaciones sobre violencia de género a fines de evitarlas en el futuro y lograr un estándar aceptable en cuanto a los derechos de la mujer”. 
  • “Establecer segmentos sobre derechos de la mujer para sacar al aire en el programa de las noticias de la mañana”. 
  • “Aprobar y poner en práctica, de un modo conjunto con los representantes sindicales, un protocolo para prevenir y sancionar la violencia de género, de acuerdo a lo establecido por el Convenio 190 de la OIT, y crear un área de género para prevenir este tipo de conductas que deberá tener intervención en la investigación que se lleve adelante en las denuncias de este tipo”. 
Seguir leyendo

La última Mu: La voz originaria

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.

0:00
0:00