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#SeráLey: la fórmula ganadora es la calle

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En pleno año electoral, la marea verde demostró una vez más que la política se hace con los pies y en la calle. Una masiva marcha que desbordó partidos políticos y organizaciones volvió a pedir por el #AbortoLegal el día en que por novena vez se presentó el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo en la Cámara de Diputados. Las sensaciones y las palabras dentro y fuera del recinto. La nueva estrategia de las históricas. La raíz de  un movimiento juvenil. Y la necesidad de que el Congreso escuche el#AbortoLegalYa!
Son casi las siete de la tarde cuando llega Nora Cortiñas al Anexo C de la Cámara de Diputados. La conferencia de prensa acaba de terminar, y la sala la recibe al grito de “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza”. Nora, pañuelo blanco en la cabeza, levanta con las dos manos el pañuelo verde, y lo agita. Después, un gran aplauso.
El feminismo en Argentina se inscribe en la genealogía de las Madres y las Abuelas. Las históricas forjadoras de imposibles del movimiento feminista y del movimiento de derechos humanos comparten el crear derechos con los pies y en la calle. Eso es precisamente lo que, mientras tanto, sucede afuera del recinto: cientos de miles gritan que nunca se fueron.


Nelly Minyersky, abogada feminista pionera, Dora Barrancos, socióloga e historiadora feminista, y Marta Alanis, fundadora de Católicas por el Derecho a Decidir en nuestro país, salen juntas del ascensor cuando termina la conferencia de prensa que realizó la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito junto a diputadas y diputados de diferentes bloques políticos.
Dora y Marta caminan juntas. Es cuando dice Dora: “En Brasil ya hay una insurgencia en los grupos evangélicos. Yo creo que lo que hay que hacer es desafiar adentro”.
“Hay que hacer que aumenten las disidencias religiosas”, contesta Marta. Y Dora se entusiasma con la conversación: “Lo que hay que hacer es adentro: disidencias de las disidencias. Es lo que se va a venir. Lo de Brasil es claro. Los grupos evangélicos están llenos de personas lesbianas, homosexuales, ¿y que van a hacer?”. Marta sigue: “Esa gente que habla y dice estar en contra del derecho al aborto, también aborta”.
¿Cómo fortalecer esa idea?, le preguntamos. Dora contesta: “Hay que armar estrategias para no hacer conglomerados, y hay que hacer estrategias usando elementos que ellos usan”.
Marta suma otra idea y una práctica que ya están impulsando desde Católicas por el Derecho a Decidir: “Estamos promoviendo encuentros interreligiosos con gente de diferentes religiones que se expresan a favor del aborto. Las disidencias religiosas existen, hay que organizarlas, hay que convocarlas. Tenemos musulmanes, judíos, evangélicos, protestantes, luteranos. Las católicas somos una expresión de la disidencia católica pero tenemos pares en todas las religiones. En el Islam, por ejemplo, hay una teoría feminista de maravilla”.
Cuando llegan a la puerta de salida del Congreso se escucha cantar a una marea verde de cientos de miles que llenaron las calles en todo el país.
Hay futuro porque hay memoria y pioneras poniendo el cuerpo y la cabeza para seguir construyendo derechos. Hay futuro porque hay marea abrazándolas, y creando con los pies nuevas formas de hacer lo imposible.
Hay futuro porque es verdad: estamos juntas y no nos vamos hasta que sea ley.

#SeráLey: la fórmula ganadora es la calle

Foto: Martina Perosa

El juego de la calle

Son siete chicas de 18 años, todas ex compañeras del colegio, sentadas en ronda en el pasto de Plaza de los Dos Congresos. A las cuatro de la tarde falta por lo menos hora y media para que dentro del recinto comience la presentación del Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo; dicen que el mate ya está lavado y frío. Es que las chicas llegaron desde Ramos Mejía pasado el mediodía y desde entonces no se movieron. ¿Por qué? “Venimos por los derechos de la mujer”, dice Agustina. Es la segunda vez que viene a reclamar por el fin de la clandestinidad. “Acá te sentís bien, te sentís acompañada: todas están pensando y sintiendo lo mismo. Este año es importante estar en la calle: hay que alzar la voz”
Esa sensación de comodidad estando con otres que no conocemos pero son nuestras cómplices se repite en muchas charlas a lo largo y ancho de la Plaza. En esta nueva vieja forma de hacer política las jóvenes son las principales hacedoras.
“Mis padres son evangelistas y están en contra de todo”, dice Jaquielina, de Burzaco, 27 años, sentada en el piso. Ella no toma mate pero juega a que lo hace con una pava y bombilla de plástico con sus hijes de 8 y 10 años. “Una trata de que sus hijos puedan elegir y enseñarles que por los derechos hay que pelear y salir a la calle. Ellos me preguntan y yo trato de explicarles que esta convocatoria es sobre el derecho de ser o no madre o padre. Y lo entienden mucho mejor que los adultos”.
Más allá, la calle se transformó en una cancha de futbol y se armó el partido. “Somos parte de la Coordinadora de Futbol Feminsita que reúne a un montón de espacios referidos al fútbol. Organizamos el picadito abotero porque disputamos la calle y la entendemos como potrero”, dice Daniela, 34 años, de Racing Feminista, vestida con los colores de su equipo. “Nos mueve el deseo como jugadoras. Como hinchas también nos entendemos como parte de nuestros clubes, que a veces nos dan la espalda y no nos representan. A veces hay confrontación, otras veces hay diálogo, construcción de sentido. Hay pocas mujeres en las dirigencias que se abrieron los caminos que pudieron . Y también hay mucho desconocimiento. Tenemos que exigir mayor representación, ocupar esos lugares y ocupar las calles con juego”.

#SeráLey: la fórmula ganadora es la calle

Foto: Martina Perosa

Les diputades sin grieta

Adentro del recinto diputadas y diputados de diferentes bloques acompañaron la presentación de prensa del proyecto. El 31 de mayo el proyecto ingresó formalmente a la Cámara con el número e expediente 2810-D-2019 que registra quince firmas.
Algunos de les diputades tomaron la palabra ante la sala teñida de verde con una capacidad colmada:

  • Victoria Donda, SOMOS: “Usemos las elecciones, el derecho a decidir y nuestra voz. Si hay algo en lo que creo es en la calle. Y este proyecto lo aprobamos en la calle”.
  • Brenda Austin, UCR-Córdoba: “Es un día importante porque es la primera vez que lo estamos presentando en un año electoral. Eso vale mucho porque hemos demostrado esa capacidad de dejar de lado nuestra dirigencia. Pudimos entender que la sororidad es la capacidad de trabajar juntos”
  • Romina Del Plá, Frente de Izquierda: “No tenemos tiempo para esperar, para estadíos intermedios, para discutir si hay que despenalizar antes de legalizar, porque se siguen muriendo mujeres. No tenemos tiempo para que los bloques políticos que se arrodillan ante la Iglesia dilaten el tratamiento”
  • Mónica Macha, Frente para la Victoria: “Para que el aborto pueda ser seguro y en libertad necesitamos recuperar el Ministerio de Salud y que las mujeres tengan trabajo formal, no precarizado”
  • Araceli Ferreyra, Movimiento Evita: “Abortó mi abuela, abortó mi mamá, aborté yo. No vamos a dejar que a las hijas y nietas las sigan sometiendo a la clandestinidad”.
  • Carla Carrizo, Evolución-UCR: “No quiero que nos digan despenalización sí, legalización no. La democracia no puede enseñar que los derechos son atajos. Queremos todo”.
  • Daniel Lipovetzky, ¨PRO-Cambiemos: “El debate no es aborto sí o aborto o no. Es aborto legal seguro y gratuito o aborto clandestino. En la campaña electoral se va a hablar de futuro, y no hay futuro si seguimos manteniendo una ley de hace 100 años tras”.
#SeráLey: la fórmula ganadora es la calle

Foto: Martina Perosa

Futuro verde

Ludmila, 21 años, toma mate y come budín de banana vegano junto a dos amigxs. “Soy militante de la agroecología”, dice. Estudia Ciencias Ambientales en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y cuenta que suelen venir a toda movilización feminista. “Acá es un espacio seguro: entre todes nos cuidamos y eso esta tácito, ni hay que decirlo, en otras marchas no es tan así. Siento que es muy necesario estar acá en un año electoral porque es una cuestión de reclamo que les politiques: ninguno está bancando al cien por ciento”.
Para cuando Ludmila habla, la plaza está colmada de jóvenes. “Este movimiento no solo cuestiona el rol de la mujer sino también cuestiones económicas, sociales y ambientales. Es amplio. Y no nos sentimos representadas en el Congreso. Hay que replantear el rol del Estado. No vengo acá para que todo siga funcionando igual; es un reclamo mucho más de raíz, más profundo: un cambio de paradigma total. Estos movimientos abarcan un montón de cosas; se pueden ver muchas injusticias porque si vos ya sufriste esa injusticia, naciste de una manera y fuiste de una determinada manera tratada, entonces podés entender otras injusticias que quizás no te tocan a vos como racismo, el especismo. No estamos solo por esta Ley sino para plantear un cambio de paradigma. Sino, son parches de un sistema capitalista que esta en decadencia”.
¿Cómo salimos de este sistema en decadencia? Ludmila arriesga: “En comunidad, en red, en manada. Así se van cosntruyendo espacios para luchar, para autosustentarsnos entre nosotros, para conseguir otro tipo de futuro u otra forma de organizarnos. Ahora estamos como invisibilizando todo. Caminamos por la calle y ni vemos a la gente tirada durmiendo. El año pasado me puse muy atenta a los movimientos de la tierra, movimientos campesinos, y vi que dentro de esos movimientos había una premisa muy feminsita, porque son las mismas mujeres de la comunidad las que paraban las topadoras. Tenemos que proteger a este planeta, y hacerlo desde un lugar feminista porque sino estas opresiones van a seguir existiendo”.
Sobran más palabras.
La calle, una vez más, lo dijo todo.

#AbortoLegal y elecciones: ¿Cuántos abortos cuesta un voto?


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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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