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#SomosTélam: lo que está en juego con los 357 despidos

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Las trabajadoras y los trabajadores de la agencia estatal de noticias cumplieron dos semanas de paro y de permanencia pacífica en los edificios para exigir la reincorporación de los 357 despidos. El ajuste ya provocó el cierre de seis corresponsalías. Otras 14 se mantienen con una sola persona. Mientras, los jefes llaman a los periodistas que mantienen sus cargos para intentar armar una redacción paralela. Desde adentro, los trabajadores cuentan cómo se organiza la unidad. El cuidado del archivo histórico. Por qué el conflicto es uno de los ocho problemas que más le afecta al Gobierno después del acuerdo con el FMI. Y qué significó encabezar una de las marchas del gremio de prensa más importantes de los últimos tiempos.

#SomosTélam: lo que está en juego con los 357 despidos

Foto: Nacho Yuchark para lavaca.


La periodista Andrea Delfino dice que no tenía canas cuando entró a Télam el 2 de enero de 1990. Su primera cobertura fue un tiroteo con un asaltante muerto en Liniers y, de ahí, partió a una conferencia de prensa en Casa de Gobierno. Era cronista, estaba todo el día en la calle y esa rutina de trabajo fue su escuela en periodismo. En el ´93 pasó a Economía, un año después se adentró en el incipiente mundo del software y, desde entonces, es una especialista en esa industria, en Internet y en Telecomunicaciones. Andrea cuenta su trayectoria con una sonrisa y con voz firme, su principal fortaleza desde hace 15 días, cuando un telegrama le avisó que la despedían después de 28 años y medio de trabajo.
“Lo que pega es el contexto”, dice Delfino, 51 años, a lavaca. “Yo vi crecer a Télam. Y también la vi destruirse y achicarse en el 2000, cuando el mismo director que está hoy, Rodolfo Pousá, estaba en la empresa. En ese momento eran los retiros voluntarios: a mí me insistían para que me fuera, pero sabía que, como estaba el país, no había empleo. Se fueron 200 periodistas y 100 administrativos: de 700 pasamos a 400. Costó recuperarse de sentir que habían hecho polvo tu manera de laburar. Protestamos, tomamos la empresa y pusimos el servicio a nuestro cargo: informábamos del conflicto a través de los cables”.
A pesar de la sangría, Télam no cerró y se convirtió en Sociedad del Estado. Hoy, luego de los 357 despidos que desde hace 15 días dejaron a 357 familias en la calle, los recuerdos son flashbacks en la memoria de trabajadoras y trabajadores que, la semana pasada, encabezaron una de las marchas de prensa más importantes de los últimos tiempos.
“El gremio entiende que Télam es el último bastión donde se cumple el Estatuto del Periodista Profesional”, apunta Delfino. “Dos ejemplos: trabajo mínimo de seis horas obligatorio y la resistencia a la multitarea. El cronista es cronista, el fotógrafo no es camarógrafo y se respetan las especificidades. Hablan de la Télam del futuro: ¿cómo será? Todo el gremio, aún los no afiliados, saben que será ley muerta. Nos están cambiando las condiciones de trabajo y tenemos que tener una posición unida y fuerte para resistir”.
Eso es lo que hoy, con Télam, está en juego.
#SomosTélam: lo que está en juego con los 357 despidos

Foto: Nacho Yuchark para lavaca.

Del patrimonio a la boligoma

El edificio de la agencia estatal de noticias de la avenida Belgrano al 200 tiene hace 15 días el enorme ventanal cubierto de afiches: “No a los despidos. Reincorporación ya”. También hay fotos de algunxs de lxs 354 despidos –a los que hay que sumar tres más de un conflicto previo- con sus historias. Adentro, los oficiales de seguridad no toman el ingreso y la salida porque la empresa desactivó el sistema. Adentro, hace 15 días, están los trabajadores.
Mariana Torres y Victoria Ávila son dos de los más de 30 despidos que hubo en el Archivo. Mariana trabaja hace nueve años en el archivo fotográfico, el sector en el que hace tres años y medio había entrado Victoria para pasar, luego, al archivo periodístico. “Nos dedicamos a la conservación de todo el material que tiene Télam a través de la restauración, lo que implica evitar que se deteriore con el paso del tiempo”, explica Victoria, 28 años. “Digitalizamos todo. Pero desde el cambio de gestión se complicó porque teníamos muy pocos recursos. Ni siquiera boligoma teníamos. Y hablamos de coberturas de Malvinas, de los Juicios a las Juntas, también de muchas noticias de medios masivos de todas las décadas. Es un trabajo importante”.
Mariana dimensiona la labor en fotos: “Tenemos un millón de materiales. Para que te des una idea, pedimos discos externos para pasarlos, porque tenemos DVD´s del 98 que tienen sólo 20 años de vida útil. Tratamos de conservalo de distintas formas para que no se pierda porque no es algo mío ni de la agencia: es patrimonio de todo el país. Es un archivo público, pero sólo teníamos un escáner casero. Nosotros conservamos los negativos que están en el subsuelo, y los crudos que nos traen los fotógrafos los editamos, los archivamos y los catalogamos”.
En el archivo fotográfico eran 16 y quedaron cuatro.
En el periodístico, eran 20 y quedó uno solo, sin contar a los dos jefes.
Victoria: “Habla de una política pública que, también, apunta a perder todo el patrimonio que tiene el Estado a través de la historia conservada por Télam. No sólo es echarnos, sino volver inviable un área que debería ser fundamental. En estos 15 días desmitificamos un montón de cosas que se decían: que éramos ñoquis, que nadie laburaba. Hoy todo el tiempo se está produciendo material para evidenciar eso en #SomosTelam, nuestras redes. Nos están empujando a defender el derecho a trabajar: todo el tiempo tenemos que explicar porqué permanecemos en los edificios. Y hablamos de compañeros cuyos jefes los echaron sin dar la cara, otros que se enteraron porque les depositaron en home banking. Es una dimensión muy violenta y cínica, que vuelve muy difícil la continuidad laboral del resto de los compañeros: ¿cómo entrás a laburar con las sillas vacías de compañeros despedidos a tus costados?”.
A Victoria el telegrama de despido le llegó una semana después del martes negro. “Ese fue el nivel de incertidumbre de todos. Y no hubo tiempo para la angustia. Acá seguimos”.

Cómo se organiza la unidad

Mariano Suárez es delegado del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y es uno de los casos que no recibió ningún telegrama de despido. “Se cuidaron de no despedir a delegados por los posteriores juicios de reinstalación”, apunta a lavaca. “Pero se equivocaron con compañeros del interior: muchos estaban afiliados a sindicatos locales y hoy están en litigio”. Suárez recuerda que, a la par de los telegramas y las cartas documento, otros trabajadores recibieron un “cínico” mail de bienvenida a la nueva agencia Télam: “Fue muy desprolija la situación. Algunos recibieron la carta documento y después el mail de bienvenida. Otros, el mail y una hora después el telegrama. Y hubo unos 80 casos en los que no hubo carta ni telegrama: se enteraron porque les apareció la liquidación del sueldo en su cuenta”.
Suárez trabaja en la agencia hace 21 años. Entró en Deportes y, desde 2010, está en Cultura y Espectáculos. También pasó la crisis del 2000 y recuerda que, parodia de tiempos actuales, se enteró cuando el exministro de Economía José Luis Machinea y el vicepresidente Carlos Chacho Álvarez anunciaron el plan de recorte por televisión. Previo a los 357 despidos, ahora los trabajadores se enteraron cuando el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi (también funcionario en ese gobierno de la Alianza), comunicó las cesantías por Radio Mitre y, luego, a través de un posteo en su cuenta de Facebook.
“Pero los niveles de organización y unidad, junto a la instalación del conflicto, está en ascenso”, describe Suárez. “Hace dos semanas que estamos de paro, con una permanencia pacífica en la empresa con un acatamiento de casi el 100 por ciento. Logramos que no la empresa no quiebre la unidad: primero, cuando depositaron las indemnizaciones, y segundo, cuando la semana pasada envió un mail diciendo que no vinieran a trabajar y que el sueldo se lo iban a pagar igual. Eso no sucedió. Todo el mundo viene en su horario de trabajo y cumple horario. Es una autoorganización, porque la empresa desconectó los sistemas de reloj, de fichaje y ordenó a la empresa de seguridad que no anote quién entra y sale. Así y todo, mantenemos un esquema de permanencia las 24 horas en los edificios”.

#SomosTélam: lo que está en juego con los 357 despidos

Foto: Nacho Yuchark para lavaca.

El vaciamiento federal

Suárez subraya que los despidos tienen que ver con una combinación de recorte económico y sentido político. “Las 40 personas que llevan la voz de la asamblea están despedidas. Y hay un interés de desmantelar la estructura federal, con levantamiento de oficinas y alquileres para ahorrar costos. En total, cerraron seis corresponsalías: Bariloche, Viedma, Posadas, Formosa, Rawson y Catamarca. En otras 14 quedó una sola persona, que en varios casos ni siquiera es periodista. Este recorte arranca con el sentido fundacional de agencia federal”.
Desde hace 15 días, tampoco hay noticias de los jefes. “La semana pasada se reunieron en AEDBA (Asociación de Editores de Diarios de la Ciudad de Buenos Aires) para contar cuántos porotos tenían, porque sabemos que ya hay armada una redacción paralela: muchos se estuvieron comunicando por teléfono con compañeros para tantear si contaban con ellos o no. Pero desde el martes 26, no vino nadie. Ni autoridades intermedias ni nada. En 2006 hicimos 39 días de paro por dos despidos, y en ese momento lograron montar un servicio paralelo. Muy chico, de baja calidad, pero mantenía una emulación. Ahora no pueden ni eso”.
-¿Qué viene?
-Una editorial en Infobae ubicó a Télam como uno de los ocho problemas del Gobierno en la actualidad. Evidentemente, logramos quebrar cierto cerco informativo: por cuestiones de azar es el primer conflicto por temas de calendario posterior al acuerdo con el FMI, y en ese escenario es difícil para el Gobierno encontrar una salida donde no pierda todo. Es importante para el gremio en su conjunto, porque de acuerdo a cómo termine, se va a ver qué pasa en los medios pública, si en la TV Pública también va a haber un programa en un sentido u otro. Es un panorama importante para la configuración de los próximos cinco años en el gremio.

La lectura del contexto

En este contexto, Delfino vuelve sobre la importancia de la marcha, que reunió a trabajadoras y trabajadores de prensa de todo el país. “Aquí hubo reacción gremial porque tenemos mucha escuela gremial: nos enfrentamos a todas las gestiones. En el 96, al menemismo. En el 2000, a la Alianza. En el 2005 y 2006, al kirchnerismo. En 2016, empezaron los recortes, se eliminó el suplemento de Historieta, el reporte nacional, el diario digital, la radio dejó de salir en vivo para pasar a podcast, se eliminaron las funciones de contralor de la publicidad oficial”.
-¿Y hoy?
-Hoy veo que logramos ganar una batalla muy importante hacia afuera que es quebrar esa imagen de que Télam está sobredimensionaba. Acá no sobra nadie: la agencia hace muchas más cosas que años atrás. Queda claro que hay una decisión política: Lombardi necesitaba un golpe de poder, y decidió cortar por el lado de Télam. No calcularon que en la comunidad Télam, como buena familia que somos, podemos tener muchos problemas, pero somos Télam: todos los despedidos y los que están. Porque es una agencia de bandera. Por eso la marcha del jueves fue muy emocionante. Hay una decisión política de acallar voces, y cuando en el país primó un solo medio y un solo discurso nos llevó a cometer errores como sociedad. La tensión es mucha. Pero también creo que la batalla que estamos dando se puede ganar.
-¿Por qué?
-Porque se equivocaron mucho. Hicieron las cosas muy brutalmente. Y no leyeron el contexto, que es lo mínimo que tiene que hacer un buen periodista.
 

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




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Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




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Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




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Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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