Nota
#SomosTélam: lo que está en juego con los 357 despidos
Las trabajadoras y los trabajadores de la agencia estatal de noticias cumplieron dos semanas de paro y de permanencia pacífica en los edificios para exigir la reincorporación de los 357 despidos. El ajuste ya provocó el cierre de seis corresponsalías. Otras 14 se mantienen con una sola persona. Mientras, los jefes llaman a los periodistas que mantienen sus cargos para intentar armar una redacción paralela. Desde adentro, los trabajadores cuentan cómo se organiza la unidad. El cuidado del archivo histórico. Por qué el conflicto es uno de los ocho problemas que más le afecta al Gobierno después del acuerdo con el FMI. Y qué significó encabezar una de las marchas del gremio de prensa más importantes de los últimos tiempos.

Foto: Nacho Yuchark para lavaca.
La periodista Andrea Delfino dice que no tenía canas cuando entró a Télam el 2 de enero de 1990. Su primera cobertura fue un tiroteo con un asaltante muerto en Liniers y, de ahí, partió a una conferencia de prensa en Casa de Gobierno. Era cronista, estaba todo el día en la calle y esa rutina de trabajo fue su escuela en periodismo. En el ´93 pasó a Economía, un año después se adentró en el incipiente mundo del software y, desde entonces, es una especialista en esa industria, en Internet y en Telecomunicaciones. Andrea cuenta su trayectoria con una sonrisa y con voz firme, su principal fortaleza desde hace 15 días, cuando un telegrama le avisó que la despedían después de 28 años y medio de trabajo.
“Lo que pega es el contexto”, dice Delfino, 51 años, a lavaca. “Yo vi crecer a Télam. Y también la vi destruirse y achicarse en el 2000, cuando el mismo director que está hoy, Rodolfo Pousá, estaba en la empresa. En ese momento eran los retiros voluntarios: a mí me insistían para que me fuera, pero sabía que, como estaba el país, no había empleo. Se fueron 200 periodistas y 100 administrativos: de 700 pasamos a 400. Costó recuperarse de sentir que habían hecho polvo tu manera de laburar. Protestamos, tomamos la empresa y pusimos el servicio a nuestro cargo: informábamos del conflicto a través de los cables”.
A pesar de la sangría, Télam no cerró y se convirtió en Sociedad del Estado. Hoy, luego de los 357 despidos que desde hace 15 días dejaron a 357 familias en la calle, los recuerdos son flashbacks en la memoria de trabajadoras y trabajadores que, la semana pasada, encabezaron una de las marchas de prensa más importantes de los últimos tiempos.
“El gremio entiende que Télam es el último bastión donde se cumple el Estatuto del Periodista Profesional”, apunta Delfino. “Dos ejemplos: trabajo mínimo de seis horas obligatorio y la resistencia a la multitarea. El cronista es cronista, el fotógrafo no es camarógrafo y se respetan las especificidades. Hablan de la Télam del futuro: ¿cómo será? Todo el gremio, aún los no afiliados, saben que será ley muerta. Nos están cambiando las condiciones de trabajo y tenemos que tener una posición unida y fuerte para resistir”.
Eso es lo que hoy, con Télam, está en juego.

Foto: Nacho Yuchark para lavaca.
Del patrimonio a la boligoma
El edificio de la agencia estatal de noticias de la avenida Belgrano al 200 tiene hace 15 días el enorme ventanal cubierto de afiches: “No a los despidos. Reincorporación ya”. También hay fotos de algunxs de lxs 354 despidos –a los que hay que sumar tres más de un conflicto previo- con sus historias. Adentro, los oficiales de seguridad no toman el ingreso y la salida porque la empresa desactivó el sistema. Adentro, hace 15 días, están los trabajadores.
Mariana Torres y Victoria Ávila son dos de los más de 30 despidos que hubo en el Archivo. Mariana trabaja hace nueve años en el archivo fotográfico, el sector en el que hace tres años y medio había entrado Victoria para pasar, luego, al archivo periodístico. “Nos dedicamos a la conservación de todo el material que tiene Télam a través de la restauración, lo que implica evitar que se deteriore con el paso del tiempo”, explica Victoria, 28 años. “Digitalizamos todo. Pero desde el cambio de gestión se complicó porque teníamos muy pocos recursos. Ni siquiera boligoma teníamos. Y hablamos de coberturas de Malvinas, de los Juicios a las Juntas, también de muchas noticias de medios masivos de todas las décadas. Es un trabajo importante”.
Mariana dimensiona la labor en fotos: “Tenemos un millón de materiales. Para que te des una idea, pedimos discos externos para pasarlos, porque tenemos DVD´s del 98 que tienen sólo 20 años de vida útil. Tratamos de conservalo de distintas formas para que no se pierda porque no es algo mío ni de la agencia: es patrimonio de todo el país. Es un archivo público, pero sólo teníamos un escáner casero. Nosotros conservamos los negativos que están en el subsuelo, y los crudos que nos traen los fotógrafos los editamos, los archivamos y los catalogamos”.
En el archivo fotográfico eran 16 y quedaron cuatro.
En el periodístico, eran 20 y quedó uno solo, sin contar a los dos jefes.
Victoria: “Habla de una política pública que, también, apunta a perder todo el patrimonio que tiene el Estado a través de la historia conservada por Télam. No sólo es echarnos, sino volver inviable un área que debería ser fundamental. En estos 15 días desmitificamos un montón de cosas que se decían: que éramos ñoquis, que nadie laburaba. Hoy todo el tiempo se está produciendo material para evidenciar eso en #SomosTelam, nuestras redes. Nos están empujando a defender el derecho a trabajar: todo el tiempo tenemos que explicar porqué permanecemos en los edificios. Y hablamos de compañeros cuyos jefes los echaron sin dar la cara, otros que se enteraron porque les depositaron en home banking. Es una dimensión muy violenta y cínica, que vuelve muy difícil la continuidad laboral del resto de los compañeros: ¿cómo entrás a laburar con las sillas vacías de compañeros despedidos a tus costados?”.
A Victoria el telegrama de despido le llegó una semana después del martes negro. “Ese fue el nivel de incertidumbre de todos. Y no hubo tiempo para la angustia. Acá seguimos”.
Cómo se organiza la unidad
Mariano Suárez es delegado del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y es uno de los casos que no recibió ningún telegrama de despido. “Se cuidaron de no despedir a delegados por los posteriores juicios de reinstalación”, apunta a lavaca. “Pero se equivocaron con compañeros del interior: muchos estaban afiliados a sindicatos locales y hoy están en litigio”. Suárez recuerda que, a la par de los telegramas y las cartas documento, otros trabajadores recibieron un “cínico” mail de bienvenida a la nueva agencia Télam: “Fue muy desprolija la situación. Algunos recibieron la carta documento y después el mail de bienvenida. Otros, el mail y una hora después el telegrama. Y hubo unos 80 casos en los que no hubo carta ni telegrama: se enteraron porque les apareció la liquidación del sueldo en su cuenta”.
Suárez trabaja en la agencia hace 21 años. Entró en Deportes y, desde 2010, está en Cultura y Espectáculos. También pasó la crisis del 2000 y recuerda que, parodia de tiempos actuales, se enteró cuando el exministro de Economía José Luis Machinea y el vicepresidente Carlos Chacho Álvarez anunciaron el plan de recorte por televisión. Previo a los 357 despidos, ahora los trabajadores se enteraron cuando el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi (también funcionario en ese gobierno de la Alianza), comunicó las cesantías por Radio Mitre y, luego, a través de un posteo en su cuenta de Facebook.
“Pero los niveles de organización y unidad, junto a la instalación del conflicto, está en ascenso”, describe Suárez. “Hace dos semanas que estamos de paro, con una permanencia pacífica en la empresa con un acatamiento de casi el 100 por ciento. Logramos que no la empresa no quiebre la unidad: primero, cuando depositaron las indemnizaciones, y segundo, cuando la semana pasada envió un mail diciendo que no vinieran a trabajar y que el sueldo se lo iban a pagar igual. Eso no sucedió. Todo el mundo viene en su horario de trabajo y cumple horario. Es una autoorganización, porque la empresa desconectó los sistemas de reloj, de fichaje y ordenó a la empresa de seguridad que no anote quién entra y sale. Así y todo, mantenemos un esquema de permanencia las 24 horas en los edificios”.

Foto: Nacho Yuchark para lavaca.
El vaciamiento federal
Suárez subraya que los despidos tienen que ver con una combinación de recorte económico y sentido político. “Las 40 personas que llevan la voz de la asamblea están despedidas. Y hay un interés de desmantelar la estructura federal, con levantamiento de oficinas y alquileres para ahorrar costos. En total, cerraron seis corresponsalías: Bariloche, Viedma, Posadas, Formosa, Rawson y Catamarca. En otras 14 quedó una sola persona, que en varios casos ni siquiera es periodista. Este recorte arranca con el sentido fundacional de agencia federal”.
Desde hace 15 días, tampoco hay noticias de los jefes. “La semana pasada se reunieron en AEDBA (Asociación de Editores de Diarios de la Ciudad de Buenos Aires) para contar cuántos porotos tenían, porque sabemos que ya hay armada una redacción paralela: muchos se estuvieron comunicando por teléfono con compañeros para tantear si contaban con ellos o no. Pero desde el martes 26, no vino nadie. Ni autoridades intermedias ni nada. En 2006 hicimos 39 días de paro por dos despidos, y en ese momento lograron montar un servicio paralelo. Muy chico, de baja calidad, pero mantenía una emulación. Ahora no pueden ni eso”.
-¿Qué viene?
-Una editorial en Infobae ubicó a Télam como uno de los ocho problemas del Gobierno en la actualidad. Evidentemente, logramos quebrar cierto cerco informativo: por cuestiones de azar es el primer conflicto por temas de calendario posterior al acuerdo con el FMI, y en ese escenario es difícil para el Gobierno encontrar una salida donde no pierda todo. Es importante para el gremio en su conjunto, porque de acuerdo a cómo termine, se va a ver qué pasa en los medios pública, si en la TV Pública también va a haber un programa en un sentido u otro. Es un panorama importante para la configuración de los próximos cinco años en el gremio.
La lectura del contexto
En este contexto, Delfino vuelve sobre la importancia de la marcha, que reunió a trabajadoras y trabajadores de prensa de todo el país. “Aquí hubo reacción gremial porque tenemos mucha escuela gremial: nos enfrentamos a todas las gestiones. En el 96, al menemismo. En el 2000, a la Alianza. En el 2005 y 2006, al kirchnerismo. En 2016, empezaron los recortes, se eliminó el suplemento de Historieta, el reporte nacional, el diario digital, la radio dejó de salir en vivo para pasar a podcast, se eliminaron las funciones de contralor de la publicidad oficial”.
-¿Y hoy?
-Hoy veo que logramos ganar una batalla muy importante hacia afuera que es quebrar esa imagen de que Télam está sobredimensionaba. Acá no sobra nadie: la agencia hace muchas más cosas que años atrás. Queda claro que hay una decisión política: Lombardi necesitaba un golpe de poder, y decidió cortar por el lado de Télam. No calcularon que en la comunidad Télam, como buena familia que somos, podemos tener muchos problemas, pero somos Télam: todos los despedidos y los que están. Porque es una agencia de bandera. Por eso la marcha del jueves fue muy emocionante. Hay una decisión política de acallar voces, y cuando en el país primó un solo medio y un solo discurso nos llevó a cometer errores como sociedad. La tensión es mucha. Pero también creo que la batalla que estamos dando se puede ganar.
-¿Por qué?
-Porque se equivocaron mucho. Hicieron las cosas muy brutalmente. Y no leyeron el contexto, que es lo mínimo que tiene que hacer un buen periodista.
INFORME ENERO-FEBRERO 2026 DEL OBSERVATORIO LUCÍA PÉREZ DE VIOLENCIA PATRIARCAL
Temporada de femicidios

Por el Observatorio Lucía Pérez de Violencia Patriarcal (https://observatorioluciaperez.org/)
Durante el verano de este 2026 sufrimos un femicidio y una tentativa de femicidio cada día y medio. Un promedio alarmante que, además costó la vida de cuatro criaturas; tres de ellas apenas superaban el año.
Las víctimas tienen un rango etáreo que va de los 78 a los 17 años y dejaron a 16 infancias huérfanas.
Los datos: enero y febrero suman 43 femicidios y 43 tentativas de femicidio.
No son cifras. Son vidas, como la de Natalia Cruz (foto principal), en Campo Quijano, Salta: su hermana también fue víctima de femicidio años atrás. Hubo marchas para exigir justicia durante casi todos los días desde el día del crimen en que se fugó su asesino –17 de febrero– hasta ayer, cuando finalmente lo atraparon, consecuencia de haber logrado con estos reclamos que la fiscalía ofrezca una importante suma de recompensa por información sobre su paradero.
Lo que deja este verano también es la condena a perpetua por los femicidios territoriales de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, de 25 y 28 años, en Rosario, Santa Fe, la ciudad más castigada con este tipo de asesinatos.

Estefanía y Mariela Gorosito, dos femicidios territoriales en Rosario.
Así el Poder Judicial reconoció por primera vez y explícitamente la relación entre la violencia del narcotráfico y la de género. Tal como expuso claramente el fiscal Patricio Saldutti “Estefanía y Marianela fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema. Fueron tratadas como moneda de cambio o como mensajes enviados a través de sus cuerpos para saldar deudas. El desprecio por su condición de mujeres es evidente en la forma en que fueron captadas, trasladadas y descartadas como si sus vidas no valieran nada”.
El condenado es Pablo Nicolás Camino, de 31 años, jefe de una cédula de la banda narco Los Monos, quien ya acumula 40 años de prisión por delitos de homicidio, balaceras y asociación ilícita y está procesado, entre otras causas, por el ataque al supermercado que pertenece a la familia de Antonella Roccuzzo, esposa de Lionel Messi.

Pablo Nicolás Camino, condenado por el femicidio de las hermanas Gorosito.
Pablo Camino ordenó la ejecución de las hermanas desde el penal donde cumple condena. Es decir: estaba bajo la responsabilidad de las autoridades penitenciarias en el momento de organizar el crimen. A Marianela le dispararon ocho veces. A Estefanía, cinco. Sus cuerpos fueron encontrados en un basural al día siguiente de la ejecución.
Ley de explotación laboral
Conste en actas

lavaca.org
Fotos: Lina Etchesuri y Tadeo Bourbon /lavaca.org
A las 12 del mediodía el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) hizo su ingreso a la Plaza de los Dos Congresos con una columna poderosa con mix de gremios de la CTA y los más combativos de la CGT.
A las 12:50 se fueron.

El Congreso desde la plaza. Foto: Lina Etchesuri /lavaca.org
En ese momento las columnas de movimientos sociales –Libres del Sur, Movimiento Evita, UTEP, MTE– se adelantaron para ocupar el lugar, sobre Yrigoyen pasando Solís, frente al vallado.
A las 13:40 las banderas del Evita comenzaron el éxodo.
En ese momento comenzaron a oírse más los megáfonos de los partidos de izquierda que se agolpaban sobre Rivadavia, casi esquina Callao, frente al vallado.

La izquierda llegó y se fue, para esquivar a los clásicos Encapuchados con Mochilas Nuevas. Foto: Lina Etchesuri /lavaca.org
A las 14 irrumpió la banda Cuatro Encapuchados con Mochilas Nuevas que no formaban parte de la movilización. Tiraron unas piedras, quemaron unos cartones.
A las 14:07 el camión hidrante empezó a rociar todo lo que tenía delante.
A las 14:11, los partidos y las organizaciones de izquierda comenzaron la retirada.
A las 15 sólo quedaba un pequeño grupo, algunos jubilados y mucha –mucha– policía, que no dejaba transitar ni a vecinas del barrio que iban a comprar remedios.

Foto: Lina Etchesuri /lavaca.orgi
A las 17 la plaza estaba desolada, a excepción de un pequeñísimo grupo cantando Ska-P.
“Somos los obreros, la base de este juego
en el que siempre pierde el mismo.
Un juego bien pensado en el que nos tienen callados
y te joden si no quieres jugar. Baila hermano el vals del obrero.”

Memorias de la Ley Banelco. Esta vez las transferencias se realizaron con éxito. Foto: tadeo Bourbon /lavaca.org
A las 22.35 el proyecto de explotación laboral se convirtió en ley.
Hasta Dios tuvo un mal día: fue este.
PD) La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) contabilizó 122 personas heridas y cuatro detenidas, la gran mayoría reprimida cuando se manifestaba en el Obelisco, a las 10.30 de la mañana, contra los despedidos de la fábrica de neumáticos FATE.

Al irse la gente, nuestra fotógrafa Lina Etchesuri saca fotos de los volantes. Abajo el resultado.

Foto: Lina Etchesuri /lavaca.org
Nota
MU 210: La batalla final


El femicidio de Lucía Pérez a manos de dos narcos de Mar del Plata motivó el primer Paro Nacional de Mujeres. Tras una larga luchar familiar y social se logró la condena, pero ahora una nueva maniobra judicial puede dejar impunes a los culpables. Un ejemplo de que todo lo que conseguimos está en peligro. ¿Podrán?
Las notas de esta edición:

Negacionismo de Estado: Informe 2025 del Observatorio Lucía Pérez
¿Qué hay detrás de la avanzada oficial para negar los femicidios? Radiografía de cómo cada poder del Estado, por acción u omisión, busca ocultar las causas y consecuencias del asesinato de mujeres. Y por qué lo hace. Por Claudia Acuña

El Aleph (versión putas): Entrevista a Georgina Orellano
¿Cuánto cuesta la vida? ¿Cuánto vale? La dirigente de AMMAR y la actualidad desde la esquina: lo que se ve, lo que no se escucha, las falsas soluciones progresistas, lo que hay que abolir. Lo narco, la revolución, el cuerpo, la salida. Una recoridapor sus tatuajes, y todo lo que significa ser puta. Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla

Carla Soggiu: La impunidad avanza
Carla recibió un botón antipánico por las agresiones de su pareja, que la ató, golpeó y violó delante de su hija de dos años. Semanas después de ese hecho, accionó cinco veces ese botón pero la policía no la encontró. Apareció muerta en el Riachuelo. Las complicidades, las burocracias, el rol de Diego Santilli y la lucha de una familia que define el caso como un femicidio de Estado. Por Francisco Pandolfi

Alma y vida: El femicidio de Lucía Pérez, hoy
¿Qué es la justicia? ¿Cómo enloquecer a una familia? ¿Por qué buscan eliminar la figura de
femicidio? ¿Cuál es el rol práctico del Estado y el negacionismo? El Tribunal de Casación resolvió que el de Lucía Pérez no fue un femicidio. La política de la misoginia como aversión hacia las mujeres y el paralelismo con lo narco que vende droga junto a las escuelas. Las “sumisitas”, la violencia y el sometimiento. Marta y Guillermo: una familia que trabaja en comunidad, y las claves para que las pesadillas no sigan asesinando a los sueños. Por Sergio Ciancaglini

Crónicas del más acá: Al trote
POR CARLOS MELONE

El Caliban y las brujas: La obra Fuerza mayor, protagonizada por jubiladas
La alianza entre Jubilados Insurgentes con integrantes del Teatro Caliban parió está obra que pone en escena lo que pasa todos los miércoles frente al Congreso. Una forma creativa de elaborar la actualidad con las herramientas del teatro, para hacer sentir, pensar e interpelar a los más jóvenes. Por Franco Ciancaglini

Sin berretines: Lo que nos cuenta la cárcel
Estudiantes de Sociología y Trabajo Social que cumplen condena en la cárcel de San Martín comparten sus reflexiones sobre la libertad, el encierro, y la actualidad más acá de las rejas. ¿Cómo funciona lo narco? ¿Qué implica buscar plata fácil? Lecciones sobre educación, berretines y prejuicios, el sentido de la vida, y la teoría de la bobalización. Por Sergio Ciancaglini

Sin protección: Ley contra el Acoso y después
Perdió estado parlamentario el proyecto de ley de acoso en ámbitos laborales y académicos: una muestra de la desidia y el abandono de las políticas de género. Del caso Brieger a Milei, cómo sigue la organización de las mujeres para empujar lo imposible en tiempos de motosierra, fascismo y un Congreso estancado. Por Evangelina Bucari

Con horizonte: 38º Encuentro Plurinacional en Corrientes
Cien mil personas participaron del 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades. MU lo registró con crónicas día a día, que pueden leerse en lavaca.org. Compartimos aquí parte del registro fotográfico y una mirada sobre la trastienda de debates que explican mucho de lo que pasó en un evento extraño y extraordinario. Por Claudia Acuña. Fotos de Line Bankel

Sin cuerpo: La ¿impericia? en la causa de Cecilia Basaldúa
A lo largo de este 2025 la nueva instrucción que investiga el femicidio de Cecilia Basaldúa, ocurrido en el año 2020 en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, Cambió fiscales, tomó nuevas pruebas y amplió testimoniales. Sin embargo, en el marco de un proceso judicial que avanzaba, una noticia coronó la impunidad en esta causa: hace cuatro años que el cuerpo de Cecilia fue retirado de la morgue judicial sin el consentimientode la familia. Por María Eugenia Marengo

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