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Vanesa Orieta, a 3 años de encontrar a Luciano Arruga: “Los casos de desaparición forzada tienen una sistematicidad y una lógica”

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El 17 de octubre, mismo día del hallazgo del cuerpo de Santiago Maldonado en el Río Chubut, se cumplían tres años del hallazgo del cuerpo de Luciano Arruga, el adolescente de 16 años desaparecido el 31 de enero de 2009, hostigado y torturado por la Policía Bonaerense. Después de una intensa búsqueda de cinco años y ocho meses, su familia reveló la ingeniera social que se tejió en este caso de desaparición forzada: lo vieron por última vez en un destacamento policial, lo atropellaron mientras cruzaba con ropa que no era de él por un lugar inaccesible de la avenida General Paz y lo enterraron como NN en el Cementerio de la Chacarita. Hoy, familiares y amigos conmemorarán los tres años con actividades en la Plaza Luciano Arruga, en Lomas del Mirador. Vanesa Orieta, su hermana, habló con lavaca sobre una “lógica” que se repite en cada caso de desaparición forzada y que pudo verse de forma brutal en el caso Maldonado: “Se ha perdido mucho tiempo: se ha perdido inteligentemente bien y en favor de generar impunidad y que a los familiares no podamos saber la verdad. Eso es lo que se tiene que empezar a ver en cualquier causa de desaparición forzada: involucra a muchas personas en la actitud de invisibilizar, ocultar y dilatar los tiempos para que las pruebas se borren”. Esa denuncia es que volverán a trasladar a las calles: “No hay que quitar la responsabilidad social que tenemos de tomar una acción en conjunto, de salir a la calle, de visibilizar, de decir Nunca Más, de plantear que es sistemático, que es una actitud corporativa que intenta silenciar a familiares y silenciar las causas”.

Vanesa Orieta, a 3 años de encontrar a Luciano Arruga: “Los casos de desaparición forzada tienen una sistematicidad y una lógica”

Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga.
Foto: Lina Etchesuri


“Estamos con bronca, con tristeza, con desilusión y con ganas no de estar un día ni dos en la calle, sino todos los que sean necesarios para saber la verdad de cada uno de los casos y que todos los responsables políticos, judiciales y materiales de cada una de las causas de muerte de nuestros hermanos vayan presos. Esa es la sensación”. Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga, describe así a lavaca su sensación ante la trágica coincidencia que ocurrió esta semana: el 17 de octubre, día que hallaron el cuerpo de Santiago Maldonado en el Río Chubut, se cumplían tres años del hallazgo del cuerpo de Luciano, el joven de 16 años de La Matanza (provincia de Buenos Aires) desaparecido el 31 de enero de 2009. Cinco años y ocho meses de una búsqueda intensa y movilizaciones multitudinarias, la familia pudo acercarse a una porción de la verdad. Este sábado conmemorarán los tres años con actividades en la Plaza Luciano Arruga, en Lomas del Mirador. Habrá radio abierta, charlas y proyecciones.
Vanesa Orieta recuerda que en ese barrio Luciano había sido detenido ilegalmente por efectivos de la Policía Bonaerense y transportado en un patrullero hasta un destacamento que no podía retener personas, mucho menos un menor, a tan solo unas cuadras de su casa, incluso antes de su desaparición. Allí estuvo privado ilegalmente de su libertad desde las 11 hasta las 19 horas del 22 de septiembre de 2008, según dictaminó el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de La Matanza que en mayo del 2015 condenó por torturas a 10 años de prisión a Julio Diego Torales, el oficial principal a cargo de la dependencia policial que convalidó esa detención arbitraria.
La última vez que lo vieron con vida fue en ese mismo destacamento el 31 de enero de 2009. La causa estuvo durante años en la justicia provincial bajo “averiguación de paradero” hasta que la familia logró el cambio a la justicia federal bajo la carátula “desaparición forzada”.  El 17 de octubre de 2014 hallaron el cuerpo y, así, se enfrentaron cara a cara con la ingeniería social de la impunidad: según la reconstrucción, Luciano “cruzó” a las 3.21 de la madrugada del 31 de enero con ropa que no era de él por un lugar inaccesible de la General Paz “desesperado, como si estuviera escapando de algo”, según declararon testigos. Lo atropellaron, murió en el Hospital Santojanni -donde su familia fue a preguntar si había ingresado un joven y le respondieron que no-, lo derivaron al Cuerpo Médico Forense y fue enterrado como NN en el Cementerio de Chacarita. El circuito revela cuál fue la trama de encubrimiento de uno de los casos más resonantes de nuestra democracia. Las prendas nunca aparecieron, y un testigo declaró ante el Juzgado Federal de Morón (donde se tramita la causa) que vio desde la autopista una camioneta doble cabina de la Bonaerense con las luces bajas. Estaba sobre la colectora de la General Paz.

“No fue un accidente”, resalta Vanesa.

En el medio, y a lo largo de todos estos años, una fiscal que derivó la investigación en la propia Bonaerense denunciada (Roxana Castelli), otra fiscal que pidió “pinchar” los teléfonos de la propia familia (Celia Cejas) y un juez que lo convalidó (Gustavo Banco). Sobre estos tres funcionarios pesa un pedido de jury político.
-¿Cómo está la causa de Luciano hoy?
-La causa de Luciano está como siempre han deseado aquellos que esté, que son los responsables de la desaparición forzada, políticos, materiales y judiciales. Es una causa rodeada de impunidad, en donde por supuesto la impunidad lo que hace es borrar pruebas, alargar los tiempos, desgastar a la familia, generar un estado de abandono a las victimas más directas de familiares y los amigos para que en ese abandono puedan avanzar en sus amenazas y a favor de todos aquellos responsables de la desaparición de Luciano. Así que a 9 años que se van a cumplir el el 31 de enero de 2018, la causa está aún en instancia de instrucción, como cuando hablamos de causas que están rodeadas de impunidad: se sigue investigando a 9 años de secuestrado y desaparecido Luciano, no hay ningún procesado. En ese sentido seguimos un camino desesperante, tortuoso, y algunos de los que son responsables se presentan nuevamente en elecciones el domingo. Allí llevaremos los votos, a esas urnas manchadas de sangre.
Desde el principio sostuvieron que no fue un accidente, ¿qué otros elementos surgieron?
-Están los testigos fundamentales, que dan un poco de luz a tanta oscuridad que se ha generado en esta causa judicial. Son dos testigos que hablan claramente. Primero, el que atropella a Luciano dice que mi hermano estaba corriendo como desesperado, escapando de algo o de alguien. El segundo testigo es quien ve claramente una patrulla de la Bonaerense colocada al costado de la General Paz, que le hace señas para asistir a Luciano, que todavía se encontraba con vida. Son detalles realmente importantes y se suman a declaraciones de otros testigos, que dicen Luciano estaba en la Comisaría 8va y en el destacamento de Lomas del Mirador. Hay pruebas con anterioridad, pero también había muchas pruebas que también se perdieron. La fundamental, y aquí es cuando aparecen las comparaciones que a uno le causan escozor en el cuerpo, es que Luciano aparece después de 5 años y 8 meses, y sus restos no pudieron decir nada acerca de lo que fueron esos últimos minutos de vida. Me refiero a que no aportaron datos respecto del sufrimiento que estamos seguros que Luciano padeció. Hoy estamos a la espera de saber si el cuerpo de Santiago puede darnos un dato de lo que le tocó sufrir en esos últimos momentos de vida. Cuando uno relata esto a mí se me sigue llenando la garganta de impotencia y dolor. Esto es lo que pasa hoy a 3 años de haber encontrado a Luciano. Algunos destellos de luz siguen dándonos esperanza para seguir luchando en el proceso judicial pero hay que ser realistas y entender que se ha perdido mucho tiempo: se ha perdido inteligentemente bien y en favor de generar impunidad y que a los familiares no podamos saber la verdad. Eso es lo que se tiene que empezar a ver en cualquier causa de desaparición forzada: involucra a muchas personas en la actitud de invisibilizar, ocultar y dilatar los tiempos para que las pruebas se borren.

«Después de tanto tiempo, sus restos no aportaron datos respecto del sufrimiento que estamos seguros que Luciano padeció».

-Hablaba de las comparaciones que generan escozor: ¿puede decirse que la desaparición de Santiago Maldonado reveló que la maquinaria de impunidad que se vio en las desapariciones de Iván Torres y Luciano, por ejemplo, continúa intacta?
-Ahí también está el interés de todos los familiares de poder expresar y entender una lógica que a esta altura es muy notoria. Esta desesperación tiene que ver con no entenderla sólo los familiares sino el conjunto social porque uno a diario lee comentarios muy a la ligera, flacos, que ponen estos casos en un lugar de hasta de muerte natural, quitando la responsabilidad social que tenemos de tomar una acción en conjunto, de salir a la calle, de visibilizar, de decir Nunca Más, de plantear que es sistemático, que es una actitud corporativa que intenta silenciar a familiares y silenciar las causas. En esa lógica tiene que ver el sistema judicial: dilatar los tiempos, lograr que las pruebas se borren, amedrentar con indagatorias a la familia y amigos, discriminar y criminalizar la figura de la victima, hacer oído sordos al pedido de la familia y la sociedad en conjunto por parte de políticos, cuestionar a los testigos y, también, discriminarlos y criminalizarlos. Esas dos palabras vuelven siempre y hay que hacerlas sonar todo el tiempo porque es la forma en la que se mueven en sus discursos y sus mensajes. Y el rol de los medios, de los monopolios de la desinformación, es bastante notorio, y lo que me sigue molestando mucho es que a los medios de la derecha ya le conocemos esta actitud de desvirtuar la información, generar caos y confundir a la sociedad, pero hay un sector de medios que también tienen cierta llegada, que hablan con parcialidad y siguen utilizando los casos según conviene. Echan luz, pero Invisibilizan al resto: muchos dijeron que Santiago Maldonado era el primer desaparecido de la democracia. Daña mucho y, sobre todas las cosas, en el futuro los va a dañar a ellos, porque si no entienden que hay una cola de casos que habla de una sistematicidad y una lógica, seguimos poniendo en riesgo este intento de democracia.
La familia realizará este sábado, desde las 15, radio abierta, charlas y proyecciones en la Plaza Luciano Arruga, en Lomas del Mirador. La dirección: Perú y Necochea. Hoy también habrán movilizaciones a Plaza de Mayo para exigir justicia por Santiago Maldonado. A través de un comunicado, familiares y amigos de Luciano Arruga expresaron: “Llamamos a todos a que se manifiesten en todo el país exigiendo el legítimo derecho de la familia y del pueblo a saber toda la verdad sobre la desaparición y muerte de Santiago. Como así también para todas las víctimas de la represión estatal. Proponemos accionar desde cada lugar con distintas expresiones, para concientizar la importancia de mantener una memoria dinámica en nuestra sociedad, que nos permita entender la sistematicidad y la metodología del aparato represivo del Estado”.

Revista Mu

MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo

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Ley de Tierras y después: Cambio de tema

Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.

Por Claudia Acuña




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Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre

Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.

Por Francisco Pandolfi

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org




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Atanor condenada por contaminación: La odisea

Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.

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Agroecología en Misiones: El libro de la selva

Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?

Por Francisco Pandolfi

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org




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Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto

Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.

Por Sergio Ciancaglini

Fotos: Juan Valeiro

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Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura

A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.

Por Evangelina Bucari




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El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder

¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

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Zoe Hochbaum: Comerse el mundo

Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.

Por María del Carmen Varela

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org




MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur

por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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